BECKETT

Habíamos pasado el día perdiendo nos en las calles de New York, nos habíamos convertido en auténticos turistas de nuestra propia ciudad. El museo, Time Square, Central Park y un par de tiendas en la quinta avenida, habían sido invadidos por nosotros y lo había disfrutado demasiado.

Esa sensación de ser una familia, de que todo estaba bien nos habían acompañado todo el día. Observo de nuevo la pantalla de mi móvil, donde el rostro sonriente de Alexis y Rick me saluda y no puedo evitar sonreír.

¿Que ves? - dice Rick saliendo del baño.

Las fotografías que nos tomé hoy- digo mostrándole una selfi en la que los tres vemos sonrientes a la cámara.

Sí que somos guapos- sonríe- aunque junto a ustedes cualquiera se ve bien.

Bobo- digo con una sonrisa- sabes disfrute mucho este día.

Me alegro mucho- dice recostándose en la cama y tirando de mi mano para que me recueste en su pecho. - yo también disfrute, incluso más que antes, es como si cualquier barrera que hubiese estado entre nosotros desapareciera.

Te entiendo - suspiro- aunque aún hay algo que me gustaría compartir contigo.

¿sí?, ¿qué es? - puedo notar la curiosidad en su voz.

Veras- suspiro- cuando Alexis desapareció, cuando nos presentamos, no fue la primera vez que yo los vi.

¿No entiendo? - dice soltando el abrazo para poder recostarse de lado y ver mi rostro.

Cuando me operaron- mi mano va rápidamente a mi pecho, donde el corazón palpita rápidamente por el nerviosismo- o más bien cuando el peligro había pasado, me trasladaron a otro hospital, uno más cerca de casa de mis padres, para que ellos pudieran descansar más y eso.

Entiendo- dice asimilando la información.

Josh estaba conmigo y como imaginaras me cuidaba demasiado – sonrió – me mantenía encerrada en la habitación y me costó mucho convencerlo a él y a mis padres de que me dejaran salir de allí, pero cuando por fin lo logré, me llevaron en una silla de ruedas a dar una vuelta por el hospital y por alguna razón terminamos frente a los cuneros, habían muchos bebés preciosos, pero el que llamó mi atención, fue una niña, más pequeña que las demás, estaba conectada a un par de máquinas y en una incubadora. Se veía frágil, pero hermosa, supe que era una luchadora.

Me quede tanto rato allí, solo observándola – digo un poco perdida en mi recuerdo – era como si me tuviese hechizada, hasta que de repente un hombre entro en la habitación y se acercó al bebe, era un hombre muy guapo – digo con una sonrisa sabiendo que él me observa – al que admiraba mucho por sus libros. Pero en ese momento una nueva admiración nació dentro de mí, cuando observe la manera tan dulce en que veías a Alexis, tu mirada estaba llena de una clase de amor que envidie y desee poder sentir algún día.

Josh me contó lo que había pasado con Meredith, como sabes en ese momento no sabíamos nada del trasplante, lo único que supe es que ella había muerto en un accidente y la peque estaba luchando por su vida.

¿Qué paso después? – pregunta luego de unos segundos de silencio.

Volví todos los días a ver a Alexis y Josh que era amigo de su pediatra me informaba de sus progresos, hasta que un día me dijo que le habían dado el alta, me entristeció un poco, porque no la volvería a ver, pero estaba feliz ya que si ella se iba del hospital significaba que estaba bien.

¿y a mí me volviste a ver? – pregunta.

Solo el primer día – contesto – aunque siempre que iba a ver a Alexis, tenía la esperanza de verte a ti, no volvimos a coincidir.

Después del alta de Alexis, ¿Cuánto tiempo estuviste en el hospital?

Un par de semanas y después continúe yendo a hacer rehabilitaciones. – suspiro- pero no volví a saber nada de Alexis, al menos no hasta que me la encontré en el parque. No sabía quién era, pero en cuanto la vi… volví a sentir por ella todo ese cariño que había sentido desde el primer día.

Mi niña tiene ese efecto en las personas – dice orgulloso.

Lo sé, lo heredo del padre – digo viéndole a los ojos.

No te creo – sonríe – si no mira a tu padre, me odia o bueno me odiaba – dice poniendo una cara rara – ahora parece que ya me tomo cariño, aunque eso es raro.

¿Prefieres que te odie? – digo sonriente

No – dice rápidamente – pero aun no me acostumbro a que me trate bien.

¿Y a que yo te trate bien? - digo de forma picara mientras comienzo a acariciar su pecho con suavidad

Bu… bueno - dice – esto… eso… - me besa, con pasión, pero sobre todo con amor.


CASTLE

Observo a los tres hombres frente a mí y los evaluó un poco, mis cartas son buenas, pero mis rivales son fuertes y no estoy seguro de cómo interpretar sus caras.

debo admitir que eres bueno jugado – dice el capitán Montgomery – me has sorprendido – dice tirando sus cartas y retirándose de la partida.

bueno, es algo que disfruto mucho, incluso me reúno con algunos colegas e intercambiamos algunas ideas mientras jugamos.

¿y quienes vienen? – dice Josh

En lugar de decírtelo te invitare un día a una partida – sonrió – claro si no te asusta.

¿Asustarme? ¿yo? – dice

Si son tan buenos como Rick, te destrozaran – dice Jim con una sonrisa – hoy has perdido todas las partidas. – todos nos reímos con el comentario, incluso Josh quien en principio intento hacerse el ofendido.

Bien, no se burle – dice – simplemente no es mi día, así que mejor me retiro.

Bien contigo y el capitán fuera, solo quedamos Rick y yo – dice Jim viéndome con cara seria. – así que apuesto cien más. – arroja las fichas en el pequeño montón que hay en el centro de la mesa.

Bueno creo que es hora de igualar tu apuesta – digo poniendo yo también mis fichas. – y quiero agregar algo mas – coloco frente al señor Beckett una pequeña caja. El la ve completamente asombrado.

¿Rick esto es lo que creo que es? – dice sorprendido.

Si señor – digo dejando de lado mis cartas y abriendo la caja para dejarle ver un hermoso anillo de compromiso – los invite a los tres, porque ustedes son importantes para Kate y quiero tener la aprobación de los tres para poder declararme a Kate.

Por mí no hay problema – dice el capitán con una sonrisa – estoy feliz por ustedes.

Sé que la harás muy feliz Rick – dice Josh – pero declararte pronto, porque no podre mantener el secreto por mucho tiempo.

Sonrió viéndolos a los dos con agradecimiento y después dirijo mi mirada a Jim, a pesar de lo importante que son las opiniones de Josh y el capitán, la más importante es la de Jim y debo admitir que estoy muy nervioso.

Creo que Kate se molestaría si supiera que estas pidiendo su mano – dice serio.

Quizá – digo serio – pero el amor que siento por su hija hace que quiera hacer las cosas bien y se lo importante que es para ella la opinión de los tres, pero sobre todo la suya y la de la Johana.

Rick te odié – dice después de un rato de silencio – o más bien quise hacerlo, no te quería cerca de mi hija. Pero con el tiempo me di cuenta que lo que sentían el uno por el otro era real, verdadero y especial. Pero debía mostrarme duro, solo para asegurarme que no le harías daño a mi niña – sonríe – pero hoy, nada me haría más feliz que poder entregarte a mi hija, sé que la dejare en buenas manos.

Se levanta y extiende su mano, yo lo imito y estrecho su mano, para luego darle un abrazo. Después el capitán y Josh me felicitan. Debo admitir que estaba nervioso, que no sabía si a Jim le parecería bien que me casara con su hija, después de tan poco tiempo, pero al final me ha dado su permiso y por fin podre llevar a cabo el plan que llevo preparando casi desde que la vi por primera vez.

Pero de momento lo único que haré será buscar la botella de champan que tengo en la nevera para celebrar que me casare con la mujer que amo.