Canción: Teacher's Pet - Melanie Martinez

Pareja: Rukia x Byakuya

Basado: Letra

Tipo: One-Shot

Advertencia: Mención de relación Profesor-estudiante, y un sutil Ichiruki.

Aclaratoria: En esta historia Byakuya y Rukia no tienen ningún parentesco o algo que se le parezca jajja.


Teacher's Pet

No pude evitar detener mi mirada en ese hombre que representaba todas mis fantasías y sueños, el que con solo una mirada aceleraba mi pulso y alteraba todos mis sentidos. Quien despertaba todo mis más sucios pensamientos.

Mordí mi bolígrafo mientras disfrutaba de la gran vista que me brindaba al estar de espalda mientras explicaba alguna regla aburrida de gramática. Sus hombros anchos, esa camisa manga larga era lo ideal, ni tan ajustada ni tan suelta, permitiéndome disfrutar de esa esculpida espalda y ni hablar de la retaguardia.

Maldición, Rukia. No seas tan evidente

Bajé mi mirada al cuaderno, aunque sabía que si alguien me hubiera observado, se hubiera dado cuenta que me había estado devorando al profesor con la mirada. Alcé de nuevo mí vista unos segundos después pero esta vez no me detuve en el profesor, observé mí alrededor.

Todos parecían hacer un esfuerzo por no dormirse en esa clase, luchaban con el sueño, y yo también lo estuviera si el profesor no fuera tan condenadamente guapo. Todos le temían, por lo que no osaban a ser descarados en dormirse en clase, yo en cambio fantaseaba con él, lo deseaba.

Mi atención volvió a él cuando su fría voz me despertó de mi ensoñación.

—Deja de soñar despierto, señor Kurosaki. Tus notas no son las mejores para que pierda el tiempo —Sus palabras no iban dirigidas a mí pero mis piernas temblaron, su tono autoritario era sexy, su voz era atractiva y esos condenados ojos grises me enloquecían.

Su mirada se posó en mí unos minutos antes de volver la vista a la pizarra luego de amonestar a otro estudiante. Parecía una silenciosa advertencia, yo solo sonreí bajando la mirada mientras escribía en mi cuaderno, el que sabía que él pronto revisaría.

Querido profesor, realmente en este momento no me importan mis notas, solo quería ser llamada en ese momento su "chica". Pero si apruebo el siguiente examen ¿Qué me darás como premio?

Pasé la página con una sonrisa en mis ojos por mis locos pensamientos, yo sabía que lo que tenía era una tonta obsesión con mi profesor. Él tenía ya una vida hecha, un perfecto trabajo, estabilidad y sobretodo una buena reputación, yo aún no entendía por qué estaba arriesgando todo por una simple estudiante de último año, pero él lo hacía y yo disfrutaría de esto mientras durara.

Porque si, yo era su alumna especial, su más sucio secreto. ¿Por qué? No lo sé. ¿Se arrepentiría luego? Probablemente y tal vez yo también lo haría.

Sigo siendo joven, pero no era ingenua como para creer que esta extraña y prohibida relación era duradera. Realmente no me importaba una mierda, por ahora solo disfrutaría de todas estas nuevas sensaciones y emociones que la experiencia me estaba brindando.

Aun si solo parecía la mascota del profesor, aunque eso era algo que solo yo sabía.

La clase terminó con rapidez, los estudiantes prácticamente corrieron fuera del salón, pero yo permanecí un poco más, estaba esperando ser detenida por esa voz que provocaba toda clase de estragos en mi cuerpo pero no fui sorprendida por él sino por otra persona.

—Rukia, vienes conmigo a casa, necesito algo de ayuda con álgebra y el imbécil de Uryu me dejo a la deriva. Tienes mucho sin venir —comentó de manera natural uno de mis compañeros, mi mejor amigo, mi primer amor y también mi primera decepción amorosa.

Él era la verdadera razón por la que quise ser más osada, tal vez por eso fue que terminé en esta locura de relación con un profesor. Aunque no iba a negar que más era lo condenadamente atractivo que era el profesor.

—Está bien, Ichigo —respondí de forma automática al ver aquellos ojos, aun sentía emociones encontradas por él, y a pesar de mi obsesión por el profesor, Ichigo seguía siendo mi debilidad. Yo aun en el fondo quería sentirme aceptada por él, aunque ya no fuera tan románticamente como antes.

—Señorita Rukia, ¿Puede quedarse un momento? Necesito hablar con usted —La voz que había esperado con anterioridad nos interrumpió.

Ichigo frunció el ceño, y se giró a ver el profesor, yo también lo hice. Pude ver detrás de ese rostro indiferente la ira que sentía, tenía meses conociéndolo de forma más profunda, ya sabía leerlo.

Detuve a Ichigo antes de que dijera algo que solo enredaría más la situación y tal vez hasta le provocaría algún problema, después de todo él odiaba que le hablaran con ese tipo de autoridad.

—Está bien, Ichigo. Ve primero, luego te alcanzo —él asintió ante mis palabras, pero en su mirada vi decepción, por un segundo sentí que la sabía mi situación y lo que realmente pasaba entre nosotros, pero finalmente nos dejó solos

El profesor recorrió el vacío salón hasta detenerse frente a la puerta, bajó las persianas de ella y aseguró la puerta para luego girarse en mi dirección.

—Así que, teniendo actividades extracurriculares con Kurosaki —Su tono era frío pero la frase me lo decía todo, yo sonreí acercándome a él.

Era alto pero yo me levanté en puntillas y me abracé a su cuello, me acerqué a sus labios, de teniéndome unos milímetros antes de besarlo, solo para verlo.

—¿Celoso, profesor? —pregunté de manera dulce y juguetona, pude ver como el hielo se derretía dando paso al fuego. Él apretó con fuerza mi cintura, tal vez luego tendría nos pequeños morados pero no iba a negar que eso solo me encendía.

—Rukia, no me tientes —Su tono estaba lleno de advertencia pero también podía sentir su deseo por mí—. Odio compartir.

Aquella última frase me molestó, yo no era una cualquiera. Si era cierto que estaba en la edad de experimentar, que más lo comprobaba que mi situación actual, pero eso no me hacía necesariamente promiscua. Yo había querido a Ichigo, había sido rechazada aunque ni él lo supiera, con mi profesor era algo distinto, yo a este hombre lo deseaba pero eso no le daba el poder de decidir por mí.

—Sabes que no eres mi dueño ¿Cierto? Yo no te pertenezco, como tú no me perteneces —susurré sin alejarme, mis ojos en él, quería que entendiera la sinceridad de mis palabras.

—Rukia…

—Rukia, nada. Tú no has hecho promesas ni yo tampoco, hasta ahora lo único que ha habido entre nosotros son mentiras dulces que queremos creernos cuando estamos…cariñosos. No crucemos la línea, yo sé que tú no me puedes dar lo que yo deseo…por lo menos no de una manera sentimental. Yo solo puedo ser tu sucio secreto. No nos compliquemos más, yo solo soy la mascota del profesor. Un dulce conejito que disfrutaste de devorar como si de un lobo se tratara, no me molesta pero tú debes también entender los límites

—¿Qué es lo que deseas? —Esa era las palabras que yo deseaba ir.

—Que me dejes ser…

—Lo tienes —respondió, intentó besarme pero yo me alejé a tiempo.

—Tu no, cariño. Hoy no tengo ganas de seguir el juego, además debo ir con Ichigo —Él me observó y supe que lo había tomado desprevenido, él no esperaba que lo rechazara, sonreí y besé con suavidad sus labios en un pequeño pico, luego me alejé cuando él quiso profundizar—. Tranquilo, tu dulce conejito no se lo come más nade que tú, deja los celos que con eso solo me alejaras. Nos vemos, querido profesor Kuchiki

Tal vez si era solo su mascota, pero yo decidía cuando lo dejaría de ser, era mi cuerpo, era mis reglas, yo decidía y nadie lo haría por mí. Mientras, disfrutaría del momento hasta lo máximo posible y luego vería las consecuencias de ser la mascota del profesor.


¡Reviví!, quinientos años después jajjaja

¿Que les puedo decir sobre esta historia?

Yo y mis locos pensamientos,

Cuando leí por primera vez la letra de la canción me di cuenta que es una canción cruda. Realmente yo estoy romantizando esta relación, pero la canción en si habla sobre una relación alumno-estudiante un poco mas restrictiva, dominante y algo oscura, es decir, no rosa, es la parte sucia de esta historia, al principio pareciera que si pero al final de la canción te das cuenta que es mas como de advertencia, con la intención de dar un mensaje.

La segunda vez que la escuché, la romantice y estos personajes surgieron como protagonistas, nunca he escrito de esta pareja (Byakuya x Rukia) por que nunca he estado de acuerdo con ella. Ojo, no es por el "incesto" (No hay vinculo de sangre entre ellos), sino porque a mi me encanta ponerlos como hermanos jajjaja

Espero que lo disfrutaran, sigo experimentado jajaja

¡Hasta la próxima!