Tenten nunca había valorado su libertad tanto como en ese momento rodeada por completo de cadenas por todo su cuerpo.

Justo después de llegar a la mansión uno de los sirvientes de Sasori anunció lo que la castaña ya sabía, el escape exitoso de Sasuke.

En ese momento ella no podía evitar mostrar una leve sonrisa que cuando fue notada por Sasori este le propinó una bofetada al voltear a verla con su mirada furiosa y sus ojos vacíos.

De inmediato el ordenó que la llevarán al sótano donde Sasuke había estado antes.

Ahí permaneció durante días pasando hambre y perdiendo fuerzas poco a poco.

Preguntándose si había sido un error el quedarse y no escapar cuando Neji tuvo la oportunidad de hacerlo.

Pensó en él, en el beso que le había dado y pensando en lo cálido que había sido estar entre sus brazos por unos segundos.

A comparación del frío piso y paredes de piedra de los que ahora se veía rodeada.

Cerro lo ojos tratando de ahorrar energías, las necesitaría tarde o temprano de eso estaba segura, volvería a ver la luna de nuevo.

El ruido de la puerta y el olor particular a humano la despertó, no cualquier humano.

Levantó la vista viendo a Sasori a distancia frente a ella que se encontraba en el suelo, él sacó el pequeño cuchillo que siempre cargaba entre sus ropa, tomo la cadena que rodeaba el cuello de Tenten para obligarla a levantarse la recargó en la pared detrás de ella escuchando solo el ruido del metal de las cadenas que hacían eco en todo el lugar.

Tenten sintió el cuchillo en su cuello.

—Dime ¿por qué aún sigo con vida Tenten? —mencionó con una voz aunque tranquila pero amenazante.

Retiró el cuchillo y alzanzó la mano derecha de la chica y expuso su muñeca y rozó el cuchillo por las venas a simple vista de su piel con aspecto a humano.

La castaña le miró sin entender y retiro la mano de su agarre y lejos del cuchillo, segundos después Sasori volvió a tomarla esta vez con más fuerzas de las que ella aún conservaba.

—Vas a tener que drenarme si quieres mi sangre... voy a pelear hasta el final —forzó el agarre mientras fruncia el ceño.

—¡Responde a mi pregunta! —Sasori pareció desaparecer toda tranquilidad para dar paso a su temperamento.

—No sé de lo que estas hablando.

—oh si que lo sabes, dentro de ti lo sabes —colocó el cuchillo de nuevo en su cuello y esta vez presionó— tu amigo el que escapó no ha venido todavía por ti y a matarme, ¿Por qué?

—No le importo en lo más mínimo, una vez libre él, ¿por qué se arriesgaría a regresar por una de muchas de su especie?

Tenten se sorprendió cuando Sasori rio levemente con diversión, dejó de presionar el cuchillo y lo regresó a la muñeca, antes de que Tenten pudiera retirarla él cortó dejando que la sangre escurriera.

—Tienes razón... podría drenarte la sangre y seguir con el siguiente lobo y el siguiente, así de fácil.

Tenten supo en realidad lo débil que estaba al no comer cuando la herida tardó en sanar más de lo normal.

Él lamió los restos de sangre de la muñeca, de inmediato recordó cuando había salvado la vida de Neji en el bosque, pero a diferencia de él roce de sus labios los de Sasori le causaron cierta repulsión.

Cuando tuvo suficiente el se levantó llevando el cuchillo aún manchado de sangre con él, pasó un dedo limpiandolo evitando el lado cortante.

Después de mirarla con una sonrisa entretenido se dio la vuelta para salir de la celda.

—¿por qué no lo haces? —habló Tenten de inmediato — ¿por qué aun me mantienes con vida?

Cuando él volteo ya no tenía una sonrisa en su rostro, Tenten observó los ojos vacíos hacia ella, como la primera vez que lo había visto.

Alguien que carecía de lo llamado alma.

—Porque la misma persona que ayudó a escapar a ese lobo vendrá por ti esta misma noche, me aseguré de eso, ahora que investigue un poco más sobre ti espero que él haya escuchado el rumor en la última fiesta a la que fui, sobre lo mucho que me decepciona que ya no llevarte nunca más... y me ayudarás a darle una cálida bienvenida.

En ese momento chasqueo lo dedos y varios sirvientes entraron a la celda, ella no tuvo las fuerzas para luchar en contra de que se la llevarán.


—Vas a irte de nuevo.

Neji no se sorprendió al escuchar a Hanabi mientras acomodaba todas sus pertenecias en su mochila.

—Y esta vez no regresarás...

—Lo siento Hanabi yo... —volteo a verla con la mirada baja.

—Lo sé ella está en peligro y la quieres bla bla bla... honestamente sabía que esto no duraría, solo desearía no quedarme sola en este enorme y viejo castillo...

—Regresaré en cuanto pueda hacerlo, en cuanto me asegure de que Tenten este a salvo lejos de cazadores, conviértete en reina pronto y cambia todo, ya hablamos sobre esto.

—Lo sé, lo sé, volveré ilegal la caza de criaturas mágicas, espero que cumplas con tu promesa de venir a verme junto con mi hermana cuando eso pase —Lo abrazó rápidamente sin evitar las lágrimas que secó de inmediato— ¿Padre ya lo sabe?

—A él no le interesó mi llegada, mucho menos que me vaya de nuevo —Neji cerró los ojos recordando cómo tampoco le importó la huida de Hinata, si tenía a Hanabi para heredar el trono pocos años después era suficiente para él.

—Ten cuidado, tengo un mal presentimiento acerca de todo esto.

Hanabi abrazó a Neji de nuevo por detrás con preocupación.

—Lo tendré, ahora ve a tus habitaciones antes de que se den cuenta de que no estás en ellas.

Hanabi sonrió traviesa y desapareció por el pasillo oscuro.

Neji se dirigió hacia un solo destino, la mansión de Sasori.

Hace semanas que no conseguia dormir por la preocupación por Tenten, Sasori no se presentó a fiestas en casi un mes y cuando lo hizo la noche anterior a esta la castaña no estaba con él argumentando con un tono aburrido y desinteresado que ella se encontraba indispuesta.

Neji lo sabía, la había encerrado todo ese tiempo y ahora iba a rescatarla aunque eso le constará la vida.

Cuando vio que la mansión no se encontraba rodeada de cazadores ni guardias el pecho se le oprimió por el mismo mal presentimiento de todo eso.

Había demasiado silencio y por más sigiloso que había sido se dio cuenta de que no necesitaba serlo, no había nadie en aquella enorme casa.

No bajó la guardia, todo lo contrario aquello era parte de un recibimiento por parte de Sasori, entró al sótano donde antes había estado Sasuke, estaba vacío, subió de nuevo al primer piso siempre listo para disparar con su ballesta.

La única habitación iluminada era la principal.

Ahí en el suelo estaba Tenten, inconsciente, de pies y manos atados con inhibidores de magia y en su boca un bozal.

—Me preguntaba el como habías realizado tu travesía de encontrar a Hinata Hyuga, que volvieras así rindiendote tan fácil... por lo que entiendo si encontraste a tu prima al parecer obtuviste ayuda en el proceso.

Neji apuntó la ballesta hacia Sasori sentado en un sillón de la sala frente a Tente, el pelirrojo continuó hablando.

—Unos cazadores con los que hacía contratos en mis rutas comerciales me comentó de tu "traición" y de como habías entrenado por cinco años con el único objetivo de capturar a un lobo de sangre pura, nadie sabía porque te obsesionaba tanto, pensaron que era por el dinero o por orgullo... hasta que la llevaste contigo escapando, después de escuchar todo eso no fue difícil conectar los puntos.

Sasori sonrió divertido mientras tomaba un trago de su copa, el contenido era de un color más rojo que el vino, era sangre.

La sangre de un lobo.

La sangre de Tenten.

Era todo lo que Neji necesitaba ver para decidir matarlo.

—Pero hay partes que no me quedan del todo claro... es una muy irónica coincidencia que yo terminara por adueñarme de la única criatura mágica por la cual arriesgarías la vida de esta manera, sabiendo que yo con un chasquido de mis dedos puedo ordenar que la maten... retorcidamente irónico...

—Ella no te pertenece —le respondió con furia apretando la ballesta hacia él.

El ruido del metal de cadenas moviéndose llamo la atención de Neji.

—Despiertas justo a tiempo querida.

Tenten miró a Neji aterrorizada cuando se incorporó y negó con la cabeza, tratando de quitarse el bozal que le impedía hablar.

—Tranquila —Neji se acercó a ella, noto lo delgada que estaba desde la última vez que la vio, le miró preocupado— voy a sacarte de aquí.

Ella continuó negando con la cabeza y retrocedió alejándose hasta que la cadena que la ataba al suelo la detuvo, los ojos castaños se llenaron de pequeñas lágrimas.

—Ahora me queda claro todo, te enamoraste de ella, si me dejas darte un consejo útil mejor enamórate de una puta de pueblo será menos complicado convencerla de que solo se sienta traída hacia ti o que solo puede ser tuya y no de... bueno los de su especie, por instinto animal claro está.

Sasori se levantó sin dejar de sonreír hacia ambos.

Neji apuntó de nuevo la ballesta hacia el corazón de Sasori.

—Las llaves de las cadenas, ahora.

—Claro, con gusto están en la mesa —le señaló ya dejando de sonreír.

Neji dudo observando a su alrededor Tenten seguía con la mirada preocupada, por supuesto que algo planeaba Sasori, aquello sólo era parte de su juego.

Sin dejar de apuntar la ballesta hacia el pelirrojo Neji tomó las llaves y se aproximó a Tenten abriendo las que ataban manos y pies al suelo y después del bozal.

En cuanto fue libre ella lo abrazó con fuerza llorando.

—Tienes que salir de aquí Tenten, ahora.

Ella se separó negando con la cabeza.

—No, no me iré sin ti.

—Ah no te preocupes por eso querida, irá contigo.

Ambos voltearon a Sasori que sonreía con amabilidad falsamente mientras sacaba un pergamino de su bolsillo.

—¿Qué mierda haces con eso?, los Hyugas te lo quitaron hace años, mi tío prohibió esa magia y se deshizo de todos ellos —interrogó Neji furioso reconociendolo alarmado.

—Si bueno... me encargué de conseguirlo de nuevo, tenía la intuición de que algún día me sería útil, después de todo nunca deje de desear que murieras.

—¿Qué es eso? —Tenten preguntó confundida por la discusión.

—Tenten tienes que irte ahora, yo me encargo de esto —Neji volteó mirándola con seriedad— vete de aquí, ¡ahora!

—Esto de aquí son hilos de marioneta querida —Sasori agitó el pergamino en sus manos sonriendo.

—¡Tienes que irte ahora! —Neji la empujó por detrás de él mientras apuntó la ballesta y disparó.

Sasori se apartó de la mira y el disparo de Neji falló dando en un pared, Sasoro quitó el sello del pergamino y este se iluminó.

—Obendiente poscrinto —mencionó apenas en un susurro.

Tenten se sorprendió de inmediato al ver que Neji caía de rodillas mientras se quejaba, ella se colocó a su lado preocupada, él sostenía su cabeza con fuerza con las dos manos dejando caer la ballesta en el proceso.

—¡Basta!, ¡He dicho que basta! —La furia de Tenten se desató, levantándose y ahora libre de los inhibidores de magia sacó las garras y colmillos lista para transformarse con las pocas fuerzas que le quedaban atacar a Sasori— deja de hacer lo que sea que le estés haciendo o te destrozaré en pedazos.

—Caza a esta lobo la sangre pura y no te detengas hasta matarla, después de haberlo hecho suicídate.

Fue lo último que Sasori dijo y a Tenten le tomó segundos comprender que aquella orden y hacia quien iba dirigida.

Volteó sin comprender al no escuchar los quejidos de dolor de Neji, al levantar la vista sería hacía Tenten notó el sello detrás de las vendas, aquel que siempre ocultaba de todos, ahora estaba iluminado justo como el pergamino.

—¿Neji?, ¿que es lo que te ocurre?, ¿que te hizo?

Tenten preguntó con temor, él tomó la ballesta del suelo y apuntó hacía ella, la castaña tembló, su respiración se agitó al no tener respuesta de él, al mirar sus ojos era como si no la reconociera, eran fríos como la primera vez que se encontraron e hicieron el contrato mágico.

—Te daré un último consejo querida Tenten —Sasori se acercó a la chimenea de la sala y arrojó el pergamino de inmediato se consumió, después la miró con una expresión vacía en sus ojos— empieza a correr.