¡Hola mis querid s lectores amantes del ereri/riren!.

El día de hoy les traigo un capítulo especial, realmente estuve pensando mucho en cómo iba a acabar lo del suero de titán y al final me decidí que seguiría con la historia siga como en el manga con una única excepción.

Espero que les guste y ahora a comenzar.

L:

Desde un inicio tuve ese maldito presentimiento instalado en mi pecho, no quería hacerte caso, no lo quise, para mí hubiese sido más fácil ignorarlo, pero, desde ese día, aquel donde murieron mis hermanos, tampoco hice caso y paso lo que pasó.

Muchos soldados murieron nuevamente frente a mi, y a pesar de que siempre he estado encontraba de muchas de las decisiones tomadas por ese cejas, esta última fue la que más me agradó, matar a quien estuviese dentro de ese maldito titán y para mí hubiese sido lo más satisfactorio después de tanto tiempo. Mi preocupación también estaba centrada en mi mocoso, me preguntaba que era de el, si no le había pasado nada malo; no quería enterarme por ningún otro cadete de su muerte, no quería escuchar esas palabras y mucho menos que el muriese y me dejara solo.

No quiero estar solo de nuevo.

Tengo a mi hijo, pero, no es lo mismo.

Perseguí a ese sujeto después de encargarme de todos eso titanes, la sangre de ellos me cubría, pero, desaparecería como siempre lo hacía, no me importaba mucho estar cubierto de sangre, no en esos momentos porque mi único objetivo, al que debía matar estaba escapando directo al muro y no pensaba permitirlo, no dejaría que se escapara y mucho menos iba a permitir que viviera.

Cuando llegue encima del muro y enfoque mi vista hacia abajo, ese tipo estaba hablando con mi mocoso que tenía a ese otro chico titán con una cuchilla en el cuello y por la expresión que hizo mi mocoso algo le dijo que lo sorprendió.

Al verme huyó y yo bajé para situarme aún lado, debía matarlo pero no me quedaba gas.

-H-Heichou—abrio los ojos muy sorprendido.

-¡Dame tu gas!—volteando a verlo.

-Hai—se lo iba a dar hasta que llegó el comandante con un chico rubio herido.—Armin.

Mire como ese cejas llegó con ese chico en malas condiciones y lo depositaba con cuidado aún lado mío.

-Rivaille—sonando serio.—Déjalo ir.

-¡Estás loco!—no podía creer lo queme pedía.

-No lo estoy—vendo al cadete.—Los hemos derrotado. Ganamos está pelea y el huirá al no haber más remedio.

No tenemos suficiente gas o algún equipo para seguirte. Si vamos o vas tú, sería muy arriesgado.

Le iba a dar un golpe, pero, llegó corriendo esa estúpida prima mía, termino agarrándome y al voltear a verla, observé en su mirada también furia y enojo, aunque me resigne a solo dejarlo ir porque no tenía más remedio y era muy cierto lo que dijo sobre seguirlo.

Llegó la loca y los otros mocosos y justo ese cejas me recordó sobre el suero de titán, saque ese estuche y lo abrí para ver la jeringa, lo único que me sorprendió fue escuchar la orden de dárselo a ese niño y dejar que se convirtiera en titán, para obtener el poder del colosal; no sé si era lo correcto, pero, recordé que ese niño siempre decía algo sobre su sueño y en el fondo convertirlo no era algo que yo quisiera.

Hubo una confrontación por lo mismo, mi mocoso se rehusaba a que su amigo compartiera ese destino, a pesar de que le doliera en el fondo, mi prima solo agachó la cabeza escondiéndose en su bufanda y a la vez sostenían a otro cadete que pedía que se lo dieran a otro sujeto, llorando y en mi interior no sabía qué hacer.

La mirada de mi mocoso, de los otros y la decisión recaía en mi al final.

No fue hasta que mire al cejas bien, su expresión no estaba dirigida a nosotros, esa mirada estaba dirigida a ese mocoso, y no era de lastima o de pena, yo reconocía esa mirada; una mirada de afecto, la misma que mi mocoso me daba o alguna que vi en otra personas enamoradas.

No podía creerlo.

Ese cejas era un idiota, era un verdadero idiota.

Rápidamente inyecte a ese mocoso y lo lance lejos para que se convirtiera alejándonos los demás y yo colocando ese mocoso más que herido, si mal no recuerdo su nombre ese Berthold y parecía cruel lo que haríamos, pero, no era tan diferente de otros que hacían lo mismo por obtener ese poder.

Un maldito poder que no muchos querían.

-Annie—la agarró su pareja.

Mire a esa chica que estaba llorando y se ocultó para que no la vieran, podía entenderla y sabía que fue apegada a esos mocosos, eran sus compañeros y en algún momento su compañía y la convivencia con ella los hizo cercanos, y ahora ver qué uno sufriría un destino así, era difícil y yo no sabía si había sido lo correcto, pero, tampoco podía arrepentirme de ni Gina de mis acciones tomadas.

Mi escuadrón agarró a mi mocoso que se dejo caer y al empezar a escuchar los gritos de ese sujeto pidiendo ayuda, ninguno nos movimos de nuestro sitio, yo estaba cerca y solo observé cómo ese mocoso convertido en titán, uno de esos tienes normales para nosotros lo devoraba a pesar de haber gritado los nombres de sus compañeros.

Odiaba toda esta mierda de mundo, me daban unas ganas de solo irme, abandonar a todos, dejar todo y largarme solo con mi hijo.

Mire el cielo, pronto oscurecería y ahora quedaba seguir para enfrentar la realidad todos.

El muro fue recuperado con éxito, muchos soldados murieron y aunque algunos acusaban a la rubia de traidora, al saber que fue un plan del comandante, lo dejaron pasar, solo que se tomaron medidas drásticas con el y para ahorrarles un juicio el renunció a la legión dejando a cargo a la chica de lentes y eso causó mucha conmoción que a algunos no les parecía correcto. Algunos de los soldados heridos se salieron porque se dieron cuenta que no podrían soportar como otros, volvieron a sus antiguos puestos eso incluye que al saberse la verdad de los muros y de lo que hay más allá de estos, causó una enorme conmoción que duró varias semanas.

Una de esas conmociones fue que la reina perdonará a dos personas provenientes de fuera con el poder de titán y que a su vez ellas los ayudarán, no muchos lo creían y a veces al verlas hablaban mal de ellas, pero, esos comentarios no se comparaban en nada con lo que la gente en Mare decían de ellas.

Y estaban acostumbradas que sus palabras no las afectaban en nada.

Ganarse la confianza de sus otros compañeros era difícil por lo pasado, y se notaba sus esfuerzos con ellos, no querían que los odiasen y de paso ayudaban a un rubio a entrenar para que pudiese controlar su poder de titán y más al estar pendiente de que no se desmoronara por ser ahora un cambiante como ellos.

También era por lo sucedido con el pelinegro y lo que opinaban algunos de preferir a otro soldado que a él.

Eso lo tenía mal y contaba con sus amigos, a pesar de que se enterará de que su amigo no quiso que lo convirtieran pero lo entendía mejor que nadie y no le reprochaba nada, ni a nadie.

En el cuartel de la sede.

Un azabache correspondía el beso de cierto castaño que al verlo pasar, lo hizo entrar a una habitación, exactamente en la biblioteca para acorralarlo y sin detenerse y mucho menos este hizo algo para detenerlo, se dejo llevar por su mocoso que las ropas volaron o mejor dicho las de el.

Con su sola camisa puesta, enredando sus piernas alrededor de las caderas de cierto chico titán que lo embestía una y otra vez, disfrutando de tenerlo a su merced y acallando sus gemidos con tremendos besos para evitar ser descubiertos en pleno acto.

Ambos estaban por llegar y por ahí pasaban unos cadetes que iban entrar a la biblioteca a dejar algunos libros, solo que al tener la puerta el seguro se fueron y el azabache ni en cuenta a excepción de el castaño que prefirió seguir con lo suyo.

No tardaron en llegar, sintiendo su esencia en su interior, como manchando a ambos y ahogando un gemido de placer al mismo tiempo, para separar y empezar a respirar por lo intenso que había sido esa ronda de sexo, después de tres semanas sin verse por todo el trabajo que tenían.

-Estoy sucio—dándose cuenta del semen que lo manchaba en el abdomen y del que escurría entre sus piernas al sentirlo salir.

-Lo siento—le gustaba verlo hecho un desastre.

-No importa—sin darle importancia.—¡Te extrañe!.

-No es cierto—para inclinarse un poco y besar sus labios que era una adicción para el.—¡Yo te extrañe mas Levi!.

Le correspondió el beso para abrazarse de el un poco, hasta separar nuevamente.

-Me has tenido abandonado Eren—como un niño que bajo su mano hacia el miembro de su pareja, el cual comenzó a masturbar para ponerlo duro nuevamente.

-¿Q-Que está haciendo?—no se oponía y le estaba gustando y al ver su rostro y notar ese pequeño brillo de lujuria, se calentó nuevamente haciendo que su erección creciera y se pudiera dura.

-Te necesito dentro de mi—con tono de voz lleno de lujuria y a la vez sexy.-Follame de nuevo y es un orden.

-Sabe que no puedo desobedecer ordenes—para quitar su mano y recostándolo sobre esa mesa que había, alzando su pierna y alineando nuevo su pene sobre su entrada.—De verdad, ¿me quiere dentro de usted?.

-Maldito mocoso—sintiéndolo rozar su entrada y esperando a ser llenado nuevamente.—¡Solo métemela y no me hagas esperar!.

Sonrió al esa expresión tan linda y tierna para complacerlo y meterla de lleno haciéndolo gemir, arqueando la espalda, tun lindo gemido que salió como unas cuantas lágrimas se asomaran, porque a pesar de todo el castaño era grande virilidad y cada vez que lo hacían no le importaba sentir un poco de dolor y para el era placentero.

Las embestidas no se hicieron esperar, procurando callarse para ser escuchado por alguien.

Y en otro lado de la sede.

Una chica de lentes esperaba que el azabache volviese de donde hay ido, ser la nueva comandante borra algo que le gustase y mucho menos como obtuvo ese puesto, queriendo que el cejas regresará porque se arrancó de liderar a cadetes que no tenía sentido su entrada a la legión.

Ahora que su otro amigo no podía volver tampoco porque la herido o la fractura de su pierna le había ocasionado un problema mayor, fue una suerte que no perdiera la pierna pero ya no podía usar el equipo y sería riesgoso que lo hiciera, por eso el se volvió instructor de la legión y los ayudaba a entrenar.

-Ese enano—viendo el reloj.—¡Que tanto tenía que hacer!.

Y acaba el capítulo del día de hoy.

Espero que les guste y besitos.

:3:3:3:3:3:3