— Eso lo hace más fácil— le contesté.
Después de que el Sasuke del futuro me contara lo que sabía, me tranquilize un poco.
— ¿Que pasará con mi hijo?— dijo sosteniendo al niño.
— Tendré que llevármelo, la única que puede contenerlo soy yo.
El miró a su hijo, se veía triste.
¿Acaso no le enseñaron a usar condon?
— Sabía que esto traería consecuencias, en mi defensa me lo contaste luego de saber que estabas embarazada— dijo él, mirándome a los ojos.
— Es un error que arreglare en cuanto llegue a la aldea.
Ambos nos pusimos de pie. El me entrego a su hijo.
— Tendrás que explicarle a ella, esto le va a doler bastante, pero se que la harás feliz.
— Tu me haces feliz también— dijo con una pequeña sonrisa.
Mi corazón se aceleró.
— Ya me voy— anuncie— despídete.
Sasuke miró a su hijo de nuevo, con una sonrisa.
— Se que mi tiempo contigo fue corto pero me hiciste tan feliz, se que serás el más poderoso del mundo, así como lo es tu madre, nunca olvides que te amo, hijo— el besó la frente de el bebé y luego me lo entrego— cuida de él, al fin y al cabo es tu hijo.
— Lo haré— me acerqué a la puerta.
— Su nombre es Itachi— mencionó antes de que yo cruzara la puerta.
— Bien.
— Y Keke— llamó mi atención antes de irme— no me hagas sufrir más, podemos ser felices si encomiendas estos errores a tiempo.
— Sasuke... yo...— suspiré— lo intentaré.
Le di una última mirada antes de retirarme.
Avance rápidamente por la multitud, le había comunicado a Sasuke que ya había encontrado a la persona que buscamos, le dije que nos reuniríamos en el punto de partida.
Llegué el el ya estaba ahí.
— ¿En donde está la persona y... que es eso que traes ahí?— preguntó él al ver al bulto.
— Es a quien buscamos— dije mostrándole al bebé.
— ¿A este niño es que busca Foll? ¿Como lo sabes?
— Te lo explico cuando volvamos, activa a la estupida tortuga y larguémonos de aquí— dije con prepotencia.
— Oye, ¿Que te pasa? No permitiré que me hables así— dijo él agarrando mi brazo.
— Todo esto es tu culpa.
— ¿Que?
— Te explico en la aldea en frente de Naruto, no lo repetiré dos veces.
Sasuke no dijo nada más y activó la máquina del tiempo, abriendo el portal, vi como el lo cruzó sin mirarme.
Maldigo el día en que te conocí, Sasuke Uchiha.
