Resumen: Cuando se convierten en adultos, las vidas de nuestros héroes se han vuelto muy complicadas, y para nada son como ellos lo habían soñado. Pero nunca es demasiado tarde para arreglar las cosas. Spoilers tercera temporada.
Notas:
1) Los Personajes no me pertenecen, son propiedad de ZAG Heroes, y los créditos son de Thomas Astruc y su equipo.
2) Este fin está realizado sin fines de lucro, solo por diversión.
3) Puede contener Spoilers de todo lo que ha aparecido en la tercera temporada
EL MURO QUE NOS SEPARA
CAPÍTULO 31
Oficinas de Gabriel
El siguiente lunes
Marinette estaba en la oficina de Adrien mostrándoles los diseños que acababa de terminar esa mañana antes de mandarlos a la maquila cuando un golpe en la puerta de la oficina los alertó, haciéndolos dar un respingo de sorpresa y levantar la vista hacia el origen del ruido. Vieron que aquella conmoción era porque la policía había llegado al edificio, liderados por el oficial Raincomprix.
El grupo de diez policías entró a la oficina de Adrien sin siquiera haber llamado a la puerta, sobresaltando a los dos chicos.
-¿Monsieur Raincomprix?- dijo Adrien levantando la vista y entrecerrando los ojos, dándose cuenta inmediatamente que la presencia de los oficiales no era para nada una buena noticia- ¿qué significa esto?-
El hombre se ajustó la corbata de su uniforme mientras que dudaba un poco. Parecía estar sumamente incómodo por lo que se le había ordenado que hiciera.
-¿Monsieur?- insistió el rubio cada vez más molesto, sin dejar de sentir que algo terrible estaba a punto de pasar- usted y sus oficiales están invadiendo propiedad privada. Lo menos que puede hacer es dar una explicación de su presencia en…-
-Lamento mucho la irrupción, monsieur Agreste- lo interrumpió el agente de policía, finalmente hablando tras haber tomado aire- pero he venido a arrestar a mademoiselle Marinette Dupain-Cheng, por órdenes de madame le maire-
-¿QUÉ?- dijeron ambos chicos al mismo tiempo.
El chico se volvió a mirar a Marinette quien había palidecido tras escuchar lo que monsieur Raincomprix había dicho. ¿Porqué había pasado eso? No tenía que preguntárselo, el mismo oficial de policía le había dicho quien era la autora intelectual de esa atrocidad.
"Chloé" pensó el chico arrugando la nariz "siempre tiene que ser Chloé".
-¡No puede hacer eso!- dijo Adrien alzando la voz mientras que golpeaba su escritorio y se ponía de pie, haciendo que Marinette volviera a dar un respingo de sorpresa. La miró de reojo, pero no tentó su molestia hacia los oficiales- esto es sumamente injusto. ¡Ni siquiera han informado de qué se le acusa!-
-Se le acusa de causar el incendio en el atelier Renard, que ocurrió el viernes pasado a las diez de la noche- dijo Roger Raincomprix sacando las esposas y comenzando a caminar hacia la chica, quien seguía mirándolo congelada de horror- ahora…-
-¡No!- dijo Adrien, empuñando su mano. ¡No iba a dejar que se llevara a la mujer que amaba! ¡No lo iba a permitir! Incluso si se tenía que convertir en Chat Noir en ese momento y pelear contra todos los policías. No era como que no lo habían hecho- ¡no pueden hacer eso! Ella no pudo haberlo hecho, estuvo conmigo todo el tiempo. Además, este no es el procedimiento correcto y…-
-Lo lamento, monsieur Agreste- dijo el oficial en el mismo tono de voz- son órdenes de mademoiselle Bourgeois. No tenemos otra opción más que seguir sus instrucciones y…-
Adrien podía sentir su sangre hervir de furia ante esa sugerencia. Cerró su mano derecha en un puño. Podía sentir a Plagg agitándose debajo de su ropa, seguramente percibiendo su enojo, pero decidió ignorarlo. Dio un paso para interponerse entre ellos y Marinette.
-¡No lo permitiré, no es…!-
-Monsieur Agreste- lo interrumpió el agente- si no se aparta inmediatamente, usted también deberá enfrentar cargos por obstrucción de la justicia-
El chico tembló de enojo sin estar dispuesto a moverse. ¡No los iba a dejar llevarse a Marinette! Nunca, ni en un millón de años, así tuviera que convertirse en Chat Noir y pelear contra todos como había pensado antes. Su lady tendría que perdonarlo, pero no iba a dejar que la tocaran.
-Plagg…- comenzó a decir, pero sintió las manos de Marinette en sus hombros, deteniendo su transformación. La chica apoyó su frente por un momento en su espalda, intentando hacer que se calmara. Adrien se giró hacia ella mientras que Marinette sacudía la cabeza.
-Ni se te ocurra hacer eso, Adrien- dijo ella seriamente- no es necesario, todo va a estar bien. La verdad siempre sale a la luz-
-Pero…-
Él sabía que tenía razón, que no debía transformarse en frente de todos, ni siquiera para eso. Si Farfalla se llegaba a enterar, no solo él, sino Marinette estaría en peligro. Y sabía que podía confiar en que monsieur Raincomprix no le haría daño y que Marinette podía cuidarse sola en caso de que Chloé planeara alguna otra cosa. Después de todo, Tikki estaba con ella.
Aún así, no quería…
-Todo va a estar bien, mon chaton- dijo ella en voz baja para que solo él la escuchara- confío en ti-
-Sí, ma lady- susurró de vuelta él, presionando sus labios contra su frente- tienes mi palabra, me encargaré de solucionar esto. No te voy a abandonar-
Adrien tembló de furia mientras se apartaba del camino. No podía creer que Chloé Bourgeois, su amiga de la infancia, fuera capaz de haber orquestado ese horrible plan para lastimar a Marinette. Gruñó mientras que miraba amenazantemente a los dos de los oficiales que acompañaban a Roger Raincomprix, quienes esposaron a Marinette y la condujeron fuera del edificio rumbo a la estación de policía.
Una vez que se quedó solo en su oficina, Plagg salió de su escondite y flotó frente a él cruzado de brazos. El kwami no estaba nada feliz.
-¿Acaso te volviste loco, cachorro idiota?- dijo el kwami en voz alta, flotando a unos escasos centímetros del rostro del chico- ¡eres más tarado que el queso en spray! ¡Estuviste a punto de transformarte delante de esos policías!¡Ibas a revelar tu identidad a todo París! ¿Qué planeabas hacer si Farfalla se enteraba?-
-¿Qué importa todo eso?- dijo Adrien en voz alta, apretando las manos de furia. Sentía que una lágrima de rabia se le estaba escapando- ¡Marinette está…!-
-¡Marinette tenía razón!- lo interrumpió Plagg alzando aún más la voz- la verdad saldrá a la luz. La policía no tiene ninguna prueba de que Marinette hizo eso. Además, ella tiene una coartada: ella estuvo desde temprano en tu casa el día del incendio. El portero de tu edificio los vio salir juntos la mañana siguiente cuando fueron al hospital a ver a Kagami. No tienen caso-
-Pero…-
-Pero nada- dijo el kwami en un tono que no admitía réplicas, con sus manos en las caderas y una mirada furiosa- te vas a tranquilizar y vas a llamar a tu abogado, que para eso sirven. Él se va a encargar de arreglar la situación-
-Pero Marinette…-
-Tikki está con Marinette, en caso de que las cosas se pongan feas- continuó el kwami- además, sabes bien que tu coccinelle se puede cuidar sola. Todo va a estar bien-
El chico tembló al escuchar a su kwami. Marinette estaba en la policía. Marinette había sido acusada de un crimen que no cometió. Y él no había hecho nada para impedir que se la llevaran.
-Toda esta situación es un queso pasteurizado- dijo Plagg arrugando la nariz- tengo la impresión de que hay algo más detrás de esto-
-Por supuesto que hay algo más. Chloé se está vengando de ella, eso es lo que sucede- dijo Adrien fríamente.
Plagg asintió, aunque no estaba muy seguro de que fuera simplemente eso. Todo ese asunto apestaba más que los calcetines sin lavar de Adrien después de una semana de ejercicio. Tenía la sospecha de que, además de la alcaldesa de París, alguien más estaba intentando incriminar a Marinette. No podía olvidar lo que había sucedido hacía unos días, cuando Luka fue akumatizado. Farfalla había sido testigo de lo mucho que Chat Noir amaba a Marinette. ¿Quizá la villana había tenido algo que ver con ello?
El kwami no pudo seguir pensando en ello, pues Adrien había levantado el teléfono para llamar a su abogado.
X-x-x
Oficinas de Le Figaro
Poco más tarde
Nino recorrió el pasillo dando pisotones y apretando los puños. Pocas veces los empleados de Le Figaro habían visto al esposo de su editora estrella tan furioso. El chico no podía creer lo que Adrien acababa de avisarle, y estaba seguro de que Alya no estaría ni un poco contenta cuando lo escuchara. Gruñó en voz alta. La sola idea de que Marinette había sido arrestada iba a poner de muy mal humor a su esposa.
Cuando Nino llegó a la oficina de la editora, la pelirroja ya estaba echando humo por las orejas y mirando la pantalla de su computadora con el rostro enrojecido de enojo y frustración, además de estar gritando algunos improperios hacia Chloé.
-¿Aly?- dijo Nino dudoso.
La pelirroja se volvió hacia él. No solo estaba furiosa, los ojos de su esposa estaban humedecidos. Entendía perfectamente su frustración, y acercó una silla para tomar asiento a su lado.
-¿Viste esto?- dijo ella señalando la pantalla donde acababan de informarle lo que acababa de suceder.
Diseñadora quema el atelier de su rival. Sospechosa arrestada, pendiente investigación.
-Adrien me llamó y me contó todo- dijo el chico moreno, contándole brevemente lo que el rubio había dicho, sobre todo el hecho de que habían estado juntos en su apartamento la noche que había ocurrido el incendio.
-Es ridículo siquiera que Marinette hubiera hecho algo tan horrible como eso- dijo la pelirroja- como si ella tuviera alguna razón para hacerle eso a Lila. Al contrario, uno pensaría que fue Lila la que…- se interrumpió, abriendo los ojos desmesuradamente como si se acabara de dar cuenta de algo- oh, por todos el chocolate…-
-¿Alya?-
-¿No sería más probable que Lila hubiera hecho eso?- dijo Alya volviéndose hacia él.
-¿De qué hablas?- dijo el chico sin entender.
-Y Chloé…- dijo la pelirroja- Nino, ¿Adrien te dijo algo sobre Marinette?-
-¿Sobre qué?-
-¿Sobre el hecho de que ambos están saliendo juntos?-
Nino entrecerró los ojos.
-Como te dije, dijo que él había estado con Marinette en su apartamento en les Champs-Elysées la noche del incendio- dijo el chico moreno- y también dijo que no la había dejado sola ni un momento y que su portero los había visto salir juntos la mañana siguiente-
Alya frunció el entrecejo.
-Si es cierto que ambos estuvieron juntos esa noche- dijo la chica pensativa- Chloé no tiene ningún caso, y la policía va a tener que liberarla inmediatamente-
-Sí, claro, aunque…-
-¿Crees que Chloé sepa que Marinette siguió ayudando a Kagami?- dijo la pelirroja.
-Seguramente lo supo, chérie- dijo Nino frunciendo el entrecejo- eso o sabe que ambos están juntos. Para los que la conocemos desde la sixième, toda esta historia suena como una venganza de parte de Chloé-
Alya sonrió levemente antes de ajustarse las gafas y se volvió a la computadora, comenzando a escribir rápidamente en su computadora.
-¿Puedes llamar a mi asistente?- dijo Alya sin quitar su vista de la pantalla- y cuando lo hagas, dile a Adrien que se comunique conmigo, no le quitaré mucho tiempo. Voy a ayudarlo a sacar a mi mejor amiga de ahí-
Nino alcanzó a leer el título del artículo que Alya estaba leyendo.
Abuso de poder desde el Hôtel de Ville, mlle. Bourgeois ordena arresto de diseñadora sin tener pruebas.
El chico asintió mientras que salía a buscar a la asistente de Alya, sonriendo satisfecho de las habilidades de su esposa. Chloé Bourgeois había cometido un grave error haciéndola enojar. Su mujer podía llegar a ser temible si se lo proponía y, a justar de su expresión, no estaba dispuesta a medirse. No cuando su mejor amiga la necesitaba.
X-x-x
Celda en la comisaría
Más tarde
Marinette suspiró mientras que miraba la pulsera que Adrien le había regalado dos días antes. Puso su mano sobre ella con una expresión nerviosa. Estaba sentada en el suelo en una esquina de la celda a pesar de que había una silla a su lado. No sabía porqué, pero se sentía más segura así. Tikki estaba escondida aún en el cuello de su blusa.
-Tranquila, Marinette- susurró Tikki a su oído- todo se solucionará-
Estaba preocupada de que su portadora pudiera ser akumatizada, pero pronto se dio cuenta de que no era necesario.
-Lo sé- dijo ella apoyando la espalda en la pared y suspirando en voz alta, recordando como el chico rubio había intentando incluso transformarse delante de todos con tal de que no la llevaran a ese sitio. Fue estúpido de su parte, pero le causaba una linda sensación- Adrien no me va a abandonar-
La kwami la miró con una sonrisa. Sabía que el chico de Plagg iba a proteger a su elegida, y si las cosas salían mal, ella misma iba a sacar a Marinette de ahí. Nadie se atreverían a hacerle daño a Ladybug. Aunque quizá si siquiera eso era necesario, Chat Noir destruiría toda la comisaría en todo caso.
Tenía confianza de que todo saldría bien. Su portadora no había hecho nada malo. Adrien estaba decidido a defenderla y había desencadenado toda la batería legal a disposición de su compañía. Además, había escuchado que Alya había movilizado la opinión pública en la página web de Le Figaro y ya había salido una dura crítica por abuso de poder hacia la alcaldesa en la edición vespertina de ese periódico.
No solo eso, incluso Roger Raincomprix se había disculpado con Marinette, diciéndole que sabía que no era justo haberla arrestado pero que no tenía opción: lo había hecho porque tenía miedo de que algún otro oficial sin escrúpulos fuera asignado a su caso, y que al menos así la podía proteger. El oficial incluso le había llevado de comer y se había asegurado que la chica estuviera cómoda, dentro de lo que cabe.
Marinette escuchó pasos, e hizo un gesto para que Tikki se escondiera bien debajo de su ropa. La kwami lo hizo, y la chica se puso de pie para ver de quién se trataba. Para su sorpresa, el oficial Raincomprix no estaba solo, sino que había ido a su celda acompañado de su peor pesadilla.
Lila Rossi.
Marinette llevaba ya varias semanas sin preocuparse por Lila Rossi, sin ni siquiera pensar en que ella tenía su atelier del otro lado de la calle. Y ni siquiera había escuchado sobre el incendio hasta que la policía se presentó en Gabriel para arrestarla. La mujer la miraba con una sonrisa maliciosa, pero hábilmente la disfrazó de un gesto de tristeza y desesperación cuando el policía se volvió hacia ella.
-Oh sí, oficial Raincomprix- dijo Lila con falsas lágrimas en los ojos, señalando a Marinette con su dedo índice- definitivamente fue ella ya que hizo eso-
-¿Qué?- dijo Marinette.
-¿Está segura, mademoiselle Rossi?- dijo el oficial frunciendo el entrecejo- esas son graves acusaciones-
-¡Por supuesto que estoy segura!- dijo Lila en un tono bastante seguro- ella fue. La conozco desde que estábamos en troisième en el colegio; Marinette siempre me ha tenido envidia. Seguramente por eso incendió mi atelier: para vengarse de mí. Y siempre me ha querido robar a mi novio Adrien-
Aquello hizo que el oficial frunciera el entrecejo, recordando el intercambio que había presenciado en la oficina de Gabriel antes de arrestar a Marinette.
-¡No es verdad!- dijo Marinette, volviéndose al oficial- monsieur Raincomprix, no puede creerle eso-
-Eso es todo de su parte, mademoiselle Rossi- dijo el agente- gracias por su información-
Lila le lanzó una mirada astuta antes de salir de la fiscalía. Una vez que se quedaron solos, el policía se volvió de nuevo hacia ella, suavizando un poco su mirada.
-Mademoiselle Dupain-Cheng, ¿dónde estaba la noche del incendio?-
-Pasé la noche en casa de mi novio, en los Champs-Elysées- dijo la chica.
-¿Está segura? Tenemos un testigo que la vio entrar a su apartamento aproximadamente a las cinco de la tarde del viernes, cinco horas antes del incendio- dijo el agente mientras que apuntaba en su libreta- se quedó las cinco horas y no la vio salir.
La chica se mordió el labio. No podía decirle cómo había llegado a casa de Adrien como Ladybug. Sin embargo, ese "testigo" sonaba muy sospechoso.
-Entré a mi apartamento poco después del mediodía, pero inmediatamente salí hacia les Champs-Elysées por invitación de Adrien Agreste. Pueden preguntarle a él- dijo Marinette, ya que no podía explicar cómo había salido sin ser vista- pasé toda la noche en su apartamento, y no regresé al mío hasta la noche siguiente-
El agente asintió mientras que tomaba notas.
-Bien, enviaré a algunos agentes a averiguar, mademoiselle- dijo el policía. Antes de que dijera otra cosa, un agente más joven llegó y susurró algo a su oído- oh, parece que monsieur Agreste pagó su fianza- abrió la puerta de la celda- puede salir-
Marinette sonrió al ver la puerta de la celda abrirse, casi al mismo tiempo en que Adrien se asomaba y extendía los brazos hacia ella.
-Hey…- sonrió el rubio.
-Adrien…- dijo ella sonriendo también y lanzándose a abrazarlo, realmente aliviada de verlo. Apenas había pasado un par de horas ahí, pero estaba aliviada de que el chico hubiera hecho todo lo posible para sacarla de ahí.
-Te dije que no te iba a abandonar de ninguna manera, ma lady- dijo él en voz baja- te vienes conmigo a mi apartamento. No quiero volver a dejarte sola ni un momento. No quiero que vuelvan a…-
-Fue Lila- dijo de pronto Marinette en voz baja.
-¿Qué dices?-
-Lila fue la que me acusó falsamente y seguramente la que provocó el incendio- dijo Marinette- vino a burlarse de mí-
Adrien gruñó. Si alguna vez pensó que Lila Rossi podría llegar a ser una buena persona, pronto se había dado cuenta de que estaba muy equivocado. No le sorprendía en lo más mínimo lo que acababa de decir Marinette.
-No solo ella- dijo el rubio- yo estuve hace un momento en el Hôtel de Ville. Chloé Bourgeois fue su cómplice en todo esto-
Marinette asintió, meditando sus palabras y todo lo que sabía. Ambas tenían motivos de peso para hacerle eso. Ahora todo parecía indicar que aún tenían relaciones y que se habían unido para hacer pasar ese mal rato a la chica.
-Vamos a casa, ma lady- dijo el chico furioso- tenemos que planear nuestro siguiente paso.
X-x-x
Hôtel de Ville
Esa tarde
Chloé no estaba nada contenta con la noticia que Sabrina le acababa de llevar. Adrien se había encargado de liberar a Marinette, pagando su fianza. De un golpe tiró todos los periódicos que estaban sobre su escritorio. No solo Le Figaro había acusado su supuesto abuso de poder, sino que el resto de los periódicos imitaron la investigación de Alya Céseaire y corrieron la historia de lo injusta que había sido la alcaldesa con una tal Marinette Dupain-Cheng.
Abuso de poder de mademoiselle Bourgeois
Talentosa diseñadora arrestada injustamente por orden de la alcaldesa de París
¿Justicia o venganza? Con entrevistas a los principales involucrados en el caso
Sabrina miró de reojo los encabezados de los periódicos mientras que se volvía a Chloé, quien seguía haciendo berrinche por lo sucedido. Peor que eso, Adrien sabía bien que ella era la que había amenazado a Marinette para que no lo ayudara desde el inicio. Y también sabía que ella había sido quien ordenó a la policía que arrestaran a Marinette por el incendio a pesar de no tener ninguna prueba contra ello.
FLASHBACK
Horas antes
Chloé Bourgeois estaba atormentando a una pareja diciéndoles que les quitaría su apartamento si no pagaban los impuestos que tenían retrasados a pesar de que no estaban en condiciones de pagar cuando Sabrina la interrumpió, llamando a la puerta.
-¡Sabrina!- bramó la alcaldesa- ¡te dije que no quería que me interrumpieras!-
-Lo lamento, madame le maire- dijo la aludida- es solo que Adrien Agreste está aquí, y desea verla-
-¡Oh!- dijo Chloé poniéndose de pie y olvidando por completo a la pobre pareja que estaban ahí- ¡Sabrina, deshazte inmediatamente de estos plebeyos y haz pasar a mi Adrichou!-
Sabrina asintió y condujo a la pareja hacia fuera de la oficina, saliendo al mismo tiempo que Adrien entraba. El chico le lanzó una mirada furiosa a la pelirroja, pero la ignoró casi de inmediato antes de volverse a Chloé.
Sin darse cuenta de que Adrien no estaba de humor, la chica se lanzó al cuello de él.
-¡Adrichou!- gritó la chica mientras que corría en su dirección. No lo alcanzó, pues Adrien dio un salto hacia atrás para evadirla y le lanzó una mirada que no dejaba dudas sobre su enojo.
-¡No me toques!- gritó Adrien sin suavizar su mirada- la verdad no sé cómo pude haber sido tu amigo todos estos años. Creí que eras así porque tenías una situación difícil, o porque nadie te había dado una oportunidad de ser mejor. Oportunidades has tenido miles, pero no has dejado de ser una egoísta-
Chloé se quedó de piedra al escucharlo hablar así. Por más molesto que estuviera, su amigo de la infancia jamás había dicho cosas tan hirientes a nadie.
-Pero Adrichou, no sé de qué…-
-Sé que tú ordenaste a Marinette que saboteara el vestido de Kagami- la interrumpió Adrien- sé que la amenazaste en diversas ocasiones y que mandaste a Sabrina a espiarme. Y sé que ordenaste a monsieur Raincomprix que arrestara a Marinette a pesar de no tener pruebas-
-Es ridículo, totalmente ridículo- dijo Chloé- Marinette era sospechosa, estaba cerca de…-
-Marinette no estaba cerca del sitio esa noche- dijo Adrien, interrumpiéndola de nuevo alzando la voz- ¡lo sé porque esa noche estuvo conmigo!-
Chloé se quedó helada al escuchar eso, procesando todo lo que decía. Adrien, sin embargo, no parecía dispuesto a dejarla terminar de hacerlo.
-Te vas a arrepentir de lo que le hiciste a Marinette. No vuelvas a acercarte a nosotros- dijo el chico dándole la espalda y caminando hacia la salida de la oficina- ¡no quiero volver a verte o hablar contigo en toda mi vida!-
La alcaldesa apenas registró que el chico había salido cuando escuchó el portazo.
FIN DEL FLASHBACK
-¡Maldita sea!-
La chica tomó su copa de vino y la lanzó contra la pared, haciendo que se quebrara.
-Chloé, no es tan grave- dijo Sabrina intentando calmar la situación- bueno sí, la prensa es muy desfavorable por culpa de Alya, pero lo más probable es que sea Lila Rossi quien reciba la culpa en todo este caso-
La alcaldesa se quedó pensativa. Sí, eso había sido una mala idea, pero aún podía zafarse de todo ese asunto. Lila había echado a perder todo con su idea estúpida sin tener cuidado de que Marinette estuviera en su apartamento cuando ocurrió el incendio, y debía ser ella la que cargara con las consecuencias. Ella aún podía deslindarse de eso.
-Bah, es ridículo, totalmente ridículo- dijo Chloé mirándose las uñas- ya encontraré otra manera de conquistar a mi Adrichou. Sé que nunca se fijará en una perdedora como la costurera-
Sabrina miró a su jefa y amiga, y se encogió de hombros. Ella había sido testigo de la conversación de Adrien con Chloé, y sabía bien que ya era demasiado tarde para la alcaldesa. No había manera en el mundo que Adrien cambiara de opinión.
x-x-x
Apartamento de Luka
Esa noche
Luka respiró aliviado al recibir el mensaje de Adrien, diciéndole que había pagado la fianza de Marinette y que ya estaba con él en casa. Se sentía un poco mal por no haber sido de mucha ayuda en todo ese debacle, pero Adrien le había dicho que se quedara en casa cuidando a Kagami y que él se encargaría de todo.
La chica había mejorado considerablemente desde que estaba en casa de Luka. Para ese momento los accesos de tos habían desaparecido casi por completo. El chico no podía evitar sentirse aliviado.
Tan pronto como Kagami salió del hospital, Luka había ido a su antiguo apartamento y había logrado conseguir la mayor parte de sus cosas, incluida su ropa y sus objetos más importantes antes de que sus tíos lo vaciaran y tiraran sus pertenencias. No solo eso, el chico se había encargado de que no le faltara nada.
Luka se volvió hacia ella. Kagami estaba dormitando en su cama. La medicina la hacía sentirse somnolienta, pero la frecuencia de ésta había disminuido por instrucciones del médico. Ahora solo se tomaba una tableta en la noche. Aún así, Kagami había estado preocupada por Marinette, y Luka la había hecho dormir prometiéndole que le informaría en cuanto tuviera noticias.
Tocó suavemente su hombro derecho para despertarla.
-¿Kagami?-
-¿Mmm?-
-Tengo noticias- dijo Luka en voz baja cuando los ojos marrones de la chica se abrían y se fijaban los suyos- Adrien me dijo que Marinette ya está con él en su apartamento-
Kagami sonrió levemente.
-Menos mal- dijo ella con voz rasposa mientras se llevaba una mano a la garganta- realmente odiaría que Chloé le hiciera daño solo por querer vengarse de ella-
Luka asintió seriamente mientras que servía un vaso con agua y lo acercaba a los labios de la chica.
-Toma, bebe un poco- dijo él en voz baja- todo está bien, Adrien está con ella-
Kagami sonrió agradecida y bebió lo que el chico le estaba ofreciendo. Una vez que Luka puso el vaso en la mesita de noche y se dispuso a levantarse, ella tomó su mano para hacerlo quedarse a su lado.
-¿A dónde vas?-
-Es tarde. Voy a dormir al sofá- dijo el chico- a menos de que necesites algo más-
-Necesito algo más- dijo ella en voz baja, intentando incorporarse- que me dejes ir al sofá y que tú duermas en tu propia cama-
-No puedo hacer eso- dijo Luka seriamente, poniendo sus manos en los hombros de la chica para impedirle levantarse- tú eres mi invitada, no te voy a enviar al sofá-
-Es tu casa…-
-Exacto, es mi casa, son mis reglas- dijo Luka con una sonrisa, besando la mejilla de Kagami antes de intentar levantarse de nuevo, pero la chica no lo había soltado. Los ojos de Luka se volvieron a los de ella.
-Entonces quédate conmigo- dijo ella- aunque sea unos momentos-
-¿Aquí?- dijo él, y la chica asintió- ¿estás segura?-
Con un nuevo asentimiento por parte de ella, Luka se quitó las pantuflas y se tumbó a su lado, pensando en quedarse con ella hasta que se quedara dormida. Kagami sonrió y encogió las rodillas, apoyando su cabeza en el hombro del chico. Luka sonrió y apoyó su cabeza en la de ella.
-¿Cómo te sientes?- susurró él.
-Mucho mejor- dijo ella cerrando los ojos.
Kagami sonrió levemente y respiró hondo, poniendo una mano sobre su pecho, pensando en el chico que la acompañaba. A diferencia de cuando tenía una relación con Adrien, la cual había sido muy formal y ambos habían mantenido sus distancias, cada uno en sus respectivos apartamentos, con Luka tenía algo muy diferente. El chico estaba siempre con ella, le ponía una mano en el hombro cariñosamente, la abrazaba de tanto en tanto. Todo eso era nuevo para ella.
La chica sonrió. Tanto afecto la tenía un poco confundida, pero comenzaba a acostumbrase y tenía que admitir que le gustaba.
La chica extendió su cuello hacia él, buscando sus labios con los ojos aún cerrados. Cuando los encontró, pudo sentir al chico sobresaltándose por un momento, pero pronto le siguió la corriente, probando sus labios con cariño y encendiendo una chispa en ella que no había sentido antes.
O quizá sí, pero habían estado tan enfocados en sus anteriores parejas como para aceptarlo.
-Buenas noches, Luka- dijo ella cuando se separaron, volviendo a poner su cabeza en el pecho de él, suspirando con una sonrisa mientras que se dejaba llevar por el sueño. El chico rodeó su cintura con un brazo, poniendo su mano suavemente sobre su espalda.
-Buenas noches, ma belle- fue lo último que Kagami alcanzó a escuchar antes de quedarse dormida.
Una vez que comprobó que estaba dormida, Luka se levantó de la cama con cuidado de no despertarla y, tras arroparla y apagar la luz, besó su frente y se dirigió al sofá.
x-x-x
CONTINUARÁ…
¡Hola a todos! La relación entre Luka y Kagami se está cocinando, se nota que se gustan un montón, esperemos que pronto suceda algo entre ellos. Adrien estuvo en modo furia en todo este capítulo, y logró mantener a salvo a su lady. Chloé no está nada contenta, pero va a dejar que Lila sufra las consecuencias. Muchas gracias a todos por sus reviews. Abrazos.
Abby L.
