Twilight y sus personajes pertenecen a Stephenie Meyer, la historia es mía
Solo para mayores de 18.
Yani, muchas gracias por ayudarme con la corrección de capis!
Las invito al grupo: Erase una vez... Edward y Bella en Facebook
Octubre, 2011. Un año atrás.
—Bella, no es por nada, pero ¿no se supone que mi sobrino ya debería notarse?
Como si un balde de agua fría hubiera caído sobre ella, Bella se estremeció si mirar a Emmett. Ese era el tema… cero. Así había empezado a llamarlo en su mente, el tema que no querías tocar, que te andabas de puntillas alrededor de él, escabroso, oscuro… triste. Recomponiéndose, ignoró las miradas de James y su hermano.
—¿Dónde dejaste la papelería que debo entregar a Quil?
—Sobre tu escritorio.
—¿Han pensado nombres? —preguntó James, retomando el tema, y diablos. Con un suspiro, Bella se enfrentó a los dos cruzándose de brazos en forma defensiva.
—Está bien… es tiempo de que lo sepan, ¿sí?, no habrá bebé, no era el… no era el momento adecuado.
Síp, como dijera su papá, las cosas habían que decirse rápido como cuando te quitas una curita. Más este tipo de temas.
—¿Qué quieres decir con eso? —inquirió su hermano, su ceño fruncido.
—Sin bebés, Emm, sin sobrinos. Edward y yo acordamos… esperar.
—¿Abortaste?
Bella respiró nerviosa, pasándose un mechón de cabello tras la oreja, evadiendo su mirada.
—Sí.
—¿Y dices que Edward estuvo de acuerdo?
—Muy de acuerdo —asintió, ignorando las miradas de ambos hombres.
—¿A qué te refieres con el momento adecuado? —insistió Emm, mientras James oportunamente salía de la oficina—. No me vayas a decir que lo hiciste por esta empresa de mierda, Bella, porque si fue así...
Eso sin duda logró despejar toda culpa, haciéndola enfurecer, mientras confrontaba a su hermano, mirándolo directamente a los ojos.
—No tengo por qué darte explicaciones, Emmett, así como tú un día decides mudarte al otro extremo del mundo, o comprar una maldita villa en Suiza, yo no quise tener a ese bebé y es mi maldito problema.
—Sí, entiendo que es la vida de cada quién, ¿pero Swan?, no vale el sacrificio de la vida de ninguno.
Se miraron a los ojos, Emmett parecía confundido y enojado, no que le importara. Después de todo lo que habían tenido que pasar ella y Edward por esto, aún sentía especialmente deseos de salir corriendo. Y sin embargo, mirando ahí a su hermano, le dieron ganas de contárselo todo. Desde sus frustraciones hasta sus más grandes miedos. ¿Cuánto hacía que no compartía con nadie sus sentimientos? Pero en vez de sincerarse, se volvió más fría. Bella se dio la vuelta y tomó los papeles del escritorio.
—¿Sabes qué?, no tengo porque seguir con esto. Toma, ve con Quil y entrégale estos documentos, que para eso eres el presidente de esta compañía.
Marzo, 2012. Un par de meses atrás.
—¿En dónde mierda está Derek?
Caden, el enorme baterista, suspiró jugueteando con sus baquetas, antes de compartir una mirada con Ethan, encogiéndose de hombros. Los imbéciles estaban encubriendo a su amigo, ¿no?
—Miren, idiotas, si lo que quieren es perder de una vez el contrato con Warner solo díganlo, estoy harto de que no se tomen esto en serio. Puedo destruir su banda de mierda con solo chasquear los dedos, solo díganme ahora si los desaparezco del mapa o no.
—Estábamos bien antes de ti, no lo eres todo, hijo de puta —respondió Dylan, como siempre, el más impulsivo de ellos.
Cuando algo no le parecía, siempre amenazaba con irse, y algo le decía que no bromeaba, pero nuevamente, Edward no estaba para niñerías tampoco.
—¿Ah no?, ¿quién eres tú para decirme algo, Dy?, ¿te recuerdo cómo el mes pasado estabas pidiéndome dinero para sostener al bueno para nada de Vincent? —El joven dio un paso atrás, luciendo herido, no que le importara—. ¿O tú, Caden?, ¿no me pediste ayer que te adelantara el pago para llevar algo de comida a casa?, ¿siquiera tienes familia, Ethan?
Los tres integrantes miraron hacia otro lado, parecían realmente ofendidos y furiosos. Perfecto. Les había pegado en todo el orgullo, se estaba volviendo el hijo de puta que tenía que ser. Por desgracia, en la industria en la que se manejaba lo había visto todo. Y a sus treinta y tres, ya no cualquiera venía a causarle algo de lástima, no estaba para eso.
—Ya llamé a tía Rachel —murmuró Dylan—, tiene días sin encontrarlo…
—¿Y cómo es que ni siquiera sabes dónde mierda está su departamento? —rugió, haciendo que el joven respingara.
—Nunca me he metido en su relación, no hablamos de ello, hombre… —balbuceó tirando del piercing en su ceja, en un gesto nervioso—. Creo que a ninguno nos gusta hablar de chicas o problemas.
—Está en las afueras de Seattle —interrumpió Ethan, rasgando su bajo—, seguro que lo encuentras ahí, te pasaré la dirección ahora mismo si dejas de jodernos.
Así que minutos después, Edward se encontró conduciendo como energúmeno hacia la casa de Derek, su guitarrista. Si lo encontraba drogado otra vez, por Dios que lo correría de la banda. Estaba harto de su mierda, no iba a tolerarlo más. Si bien él también se sentía mal por cómo había tratado a los chicos minutos antes, no iba a retractarse, no estaba para aguantar mierda de nadie, aunque lo cierto era que mientras manejaba sabía que nunca había estado tan fuera de sí mismo como en estos momentos. No quería ni siquiera ir al pensamiento de qué exactamente lo tenía tan irritable los últimos días.
Deteniéndose frente a unos viejos departamentos, tuvo que mirar la dirección dos veces. El lugar era francamente deplorable, lleno de basura, y maleantes caminando a la distancia. Alrededor del horrible condominio, una cerca parecía coleccionar un montón de bolsas rasgadas que trajo el viento y nada más. Parecía una maldita tapia, un lugar inhabitable. Pero según Ethan, este era el "hogar" de Derek, si por hogar podías llamarle a un verdadero basurero. Ajustándose el traje descendió de su nuevo Mercedes, tratando en vano de no llamar la atención, y después de llamar a la puerta hasta casi tumbarla, se le ocurrió solo… girar el picaporte, y cuando la puerta se abrió, rodó los ojos.
Por supuesto que unos adolescentes drogadictos no se preocuparían por su seguridad.
—¿Derek, Ellen? —llamó mientras caminaba, tratando de ignorar el olor a rancio de la cocina, que provenía del montón de comida abandonada en el pequeño comedor y los trastes sin lavar de meses.
—¿Derek? —murmuró tocando en la única habitación, sin respuesta.
Con un suspiro entró, pero al instante se quedó quieto en el umbral, sintiéndose como un total pervertido cuando los encontró dormidos, y semi desnudos en la cama. Sin embargo, algo al verlos ahí apretó su pecho de forma dolorosa. Esa imagen le recordó a su juventud al lado de Bella. Ella también se pasaba por su viejo y destartalado departamento, y a pesar de que, en sí misma ella era una joya, nada de ese viejo y feo lugar le importaba cuando estaba, al igual que Ellen, desnuda al lado de su cuerpo.
Sin pensarlo, se encontró recordando los pasados años, como había sido entre Bella y él al comienzo. Pasión que te obnubilaba la cabeza. Alma y corazón en cada roce. Nada más que ellos dos, incluso cuando estaban entre una multitud. Todo estaba allí todavía, se dijo a sí mismo. La vida sin embargo, se veía como… difusa. Ahora si quería estar con su mujer tenía que ponerse en la fila y eso estaba bien, entendía el trabajo y el estrés. El problema era, a menudo últimamente y cuando al fin estaban solos, conseguir que Bella lo mirara a la cara. Ella estaba con él solo en cuerpo, no en mente. Tal vez ni siquiera en alma…
Sacudiendo la cabeza se enfocó en la pareja frente a él. La joven estaba curvada de lado, y Derek estaba presionado por detrás, con una pierna encima de las suyas, respirando su cabello, sus brazos tatuados la sostenían con fuerza, no podían estar más juntos en la pequeña cama ni aunque quisieran.
—Derek, despierta —susurró acercándose.
No hubo respuesta, por lo que le dio un ligero puntapié al poste de la cama. Nada. Rodando los ojos se inclinó hacia él, volvió a moverlo, esta vez por el hombro.
—Oye, hombre, necesitamos hablar… —Volvió a sacudirlo. Sin respuesta. Con un gruñido frustrado, Edward apoyó las manos sobre sus caderas y se quedó mirando al suelo.
Esto se había terminado, estaba oficialmente fuera de la banda. Le gustaba mucho como tocaba, y los coros serían una mierda si se iba, pero nada, encontraría otro y este cabrón durmiente, tendría que trabajar su culo si quería traer algo a casa, pero ese sería problema de Derek, no suyo. Encontraría un suplente. Quizás Dylan lo resentiría, puesto que era su primo, pero estaba harto y… ¿qué mierda era eso?
Frunciendo el ceño, se puso en cuclillas observando con atención lo que había en el brazo de Derek. ¿Tenía atado un cinturón de cuero? Fijándose con detenimiento, también comprobó que en el suelo había lo que parecía… ¿cocaína esparcida en la alfombra? Le dio una patada a una jeringa, sin poder creerse que esos dos esnifarán en el suelo. Eran, literalmente, unos cerdos. Frustrado se puso de pie, y toda la perspectiva romántica y condescendiente que había visto al principio, desapareció. Él y Bella jamás se parecerían a esos dos adictos. Con sus ojos volviéndose como duras piedras, sacudió a Derek, esta vez con la intención de enfrentarlo con algo más que palabras, pero cuando no obtuvo respuesta algo le dijo que esto iba muy mal… rodeó la cama, acercándose entonces a Ellen.
—¿Oye, cariño?
La movió también… pero de inmediato se quedó sin aliento. Su corazón trastabilló en una delgada línea. Al principio no la había visto bien, pero al acercarse, pudo observar que había… ¿vomitado?, sí, estaba cubierta de eso, y cuando volvió a tocar su cuerpo se dio cuenta de que estaba rígida.
Mierda.
Hola, ¿cómo se encuentran? Espero que súper bien, por acá les dejo actu, ¿me dicen qué les pareció?, si ya leyeron el libro Hard, bueno, esto básicamente fue lo que le pasó a Derek, saludos!
Gracias por comentar: Chica Dixon, Hola cariño, bienvenida, trato de actualizar 3 veces por semana, lun-mier-sabados a menos de que se me atraviese otra cosa, gracias por tus palabras!, Adriu , OnlyRobPatti, Somas, Tecupi, así es cariño, es bien complicado!, Esal, Liliana Macias, Lidia, jajaja te diré Lidia 1 para identificarlas, jaja me sigo riendo con tu comentario, muchas gracias me encanta despertarles esos sentimientos tan viscerales. MariePrewettMellark, tulgarita, rjnavajas, sigo sin entender lo de aborto espontaneo?, saludos. NarMaVeg, Miop, Lizdayanna, carolaap, Jazmin96, Vale. Potter, Camilla Fava, jajaja eres de las mías, que te puedo decir solamente que me cuesta la misma vida escribir a Bella, muchas gracias por comentar! Leah De Call, Karla, saraipineda44, Yenix304, torrespera172, Daira AV, angryc, saraygarcia08, Tata XOXO,
Gracias también a las chicas guest, y lectoras silenciosas por seguirme.
