CAPÍTULO 31
CHRISTIAN
-¿Sabes? Creo que tienes razón, esperaré hasta que esté seguro que es mío antes de tomar una decisión…- antes que pudiera terminar entró mamá bastante enfadada y por su cara deducía que ya sabía todo…
-¡Tenemos que hablar seriamente!- a pesar de decirlo en plural su mirada estaba fija en Elliot, eso me dio la certeza que en realidad lo sabía ¡Maldita Mia! Seguro que recurrió a ella como segunda opción para comerle la oreja sobre nietos, conociendo el deseo de mamá de los mismos cayó como tonta… Algo de todo esto me olía muy mal y no estaba dispuesto a dejarlo solo bajo ningún concepto...
-¿Mamá que ocurre?- pregunté de lo más calmado y me miró como si fuera imbécil, cosa que me molestaba demasiado pero viendo su estado era mejor no decirle.
-No es momento de bromas Christian…- rodé los ojos.
-No estoy bromeando…- me miró muy seria pero tras chasquear la boca se volvió a Elliot.
-¿Acaso no pensabas contarnos nada?- suspiró fuertemente antes de contestar.
-No es eso mamá, necesitaba pensar…
-¿Pensar? ¿Pensar?- gritó más fuerte de la cuenta y de forma bastante irónica por lo que tuve que intervenir.
-Mamá no creo que sea la mejor manera de hablar…- volvió a darme su mirada de "calladito estás más guapo" antes de seguir.
-¡Dios!- suspiró muy fuerte- Tal vez no lo esté llevando lo mejor que pudiera pero me parece increíble que vaya a ser abuela y sea la última en saberlo…- dijo con una mezcla de enojo y melancolía, así que debía ser claro antes que se hiciera demasiadas ilusiones.
-Todavía no es seguro que lo seas…- me entrecerró los ojos.
-¿De qué demonios hablas?- antes de contestarle lo hizo Elliot por mí.
-Mamá… Antes de separarnos llevábamos algún tiempo sin…- hizo algunos gestos sin querer acabar la frase, al fin y al cabo nunca es cómodo hablar con tu madre sobre sexo.
-¿Qué?- tras dar un par de vueltas alrededor nuestra algo nerviosa se sentó en el sofá y fuimos a sentarnos junto a ella, cada uno nos pusimos a un lado.
-Eso mismo estábamos hablando mamá…- suspiró muy fuerte- Que antes de hacer nada lo mejor es hacer una prueba de ADN para estar seguros.
-¡No lo puedo creer!- comenzó a despeinarse con enojo y Elliot le tomó las manos para que dejara de hacerlo.
-No te enfades antes de tiempo, lo mejor es esperar…- asintió.
-De acuerdo…- dijo rendida- Pero me sigue pareciendo increíble que Mia haya llegado a esto…- chasqueé la lengua y ambos me miraron esperando mi "pero"- ¿Tienes algo que decir?- tras mirar a Elliot y ver que sonreía supe que era libre de opinar.
-Ella nunca ha querido la separación, pensamos que puede ser un último intento por no divorciarse…- volvió a resoplar demasiado fuerte.
-¡Dios! ¡Me cuesta creerlo!- nos miró a ambos con una sincera sonrisa- Pero confío en ustedes más que en ella…- la abrazamos juntos como cuando éramos niños- De todas formas os conozco lo suficiente para saber que llegado el momento haréis lo correcto…- nos separamos y se centró en Elliot- Sé que confías en tu hermano más que en nosotros…
-Mamá eso no es del todo así…
-No es malo…- nos sonrió- Me alegra saber que superaron sus baches…- asentimos decididos- Pero quiero que nos tengas la misma confianza a tu padre y a mí.
-Créeme que la tengo…- me miró a mí- Pero quería hablarlo con Christian antes…- lo abrazó.
-Elliot, ten siempre presente que te queremos demasiado y por nada del mundo queremos verte así…
-Ya estoy mejor…- suspiró- Tras hablar con Christian y Ana he comprendido que no se puede forzar lo que uno desea.
-Así es mi amor, el amor llega solo….- sonrió tratando de disimular su estado.
-Ya lo encontré una vez… ¿Por qué no habría de hacerlo otra?
-¡Esa es la actitud!- ahora que todo se había calmado tenía curiosidad, aunque me lo imaginaba quería asegurarme.
-Mamá… ¿Quién te dijo lo del bebé?- suspiró de nuevo.
-Mia vino a buscarme a casa…
-¿No estabas trabajando?- me miró mal de nuevo.
-He pedido unos días de vacaciones…- me señaló con el dedo de forma acusatoria- Pero como mis hijos no se acuerdan de mí para nada ¡No he podido decirles!- ¡Mierda! Sabía que no tardaría en sacar el tema.
-Lo siento mamá he estado liado…- me disculpé, tampoco es que mintiera del todo…
-Me imagino…- casi susurró ¿Se imaginaría la razón? Al momento negué, mamá no podría ni imaginarse nuestros gustos...
-Pero aun así no pueden pasar tanto tiempo sin vernos…- volvió a mirarnos muy seria- Los quiero esta noche en casa para cenar…- dijo más como orden que como sugerencia.
-Tendría que hablarlo con Ana…- rodó los ojos.
-Christian, me parece excelente que vengan ambos pero si ella no puede siempre puedes hacerlo solo…- ¡Mierda!
-En eso le doy la razón a mamá…- la secundó Elliot y ahora fui yo quién lo miró mal a él.
-He estado en demasiadas cenas de familia solo, ahora me apetece ir con mi mujer…- mamá rió y Elliot apartó la vista.
-En eso debo darte la razón… - me abrazó- Demasiadas…- dio otro fuerte suspiro- Algunas veces pensé que nunca lo harías.
-Sólo buscaba a la correcta…- mentí, encontrar a Ana había sido una maravillosa casualidad.
-Me alegra que la encontraras y mucho más de ser Ana…- apretó su abrazo antes de alejarse- Ella es maravillosa en todos los sentidos…- suspiró- Aunque siempre pensé que era…- se calló abruptamente, seguramente se sentía algo estúpida después de saber que había estado con los 2.
-¿Qué era qué mamá?- preguntó Elliot con curiosidad y tras sonrojarse negó.
-Nada hijo, solo pensaba en voz alta…- tuve que aguantar las ganar de reír, tal vez no fuera muy mal encaminada ya que también le ponían las mujeres, pero sabía que no lo suficiente para cambiarme por ninguna.
-¿Por qué me da la sensación que me pierdo algo?- nos preguntó Elliot con los ojos entrecerrados y negamos a la vez.
-No es nada de importancia Elliot…
-Seeee…- siguió mirándonos con el ceño fruncido.
-Entonces cambiando de tema… ¿Vendrán esta noche o no?- volvió a insistir mamá y no pude negarme a su mirada.
-De acuerdo, si Ana no puede lo haré solo…- sonrió antes de volverse a Elliot- ¿Y tú Elliot?
-También iré…- dijo convencido, volvió a abrazarnos y tras darnos un beso en la mejilla a cada uno se levantó.
-En ese caso los veo en la noche, no quiero interrumpir tu labor Christian…- negué restándole importancia.
-No te preocupes, para mi familia siempre hay tiempo…- volvió a sonreír con picardía.
-También para visitar a tu novia en el trabajo ¿Verdad?
-¿Cómo lo sabes?
-No importa…- dijo alzando los hombros- Sólo lo sé…- Elliot rió.
-Es normal cuando tu novia y madre trabajan en el mismo lugar…- reí con él y negué.
-Pero está de vacaciones…- mamá me interrumpió.
-Pero sigo teniendo mis contactos…- volvimos a reír.
-Tienes razón…- entonces llamaron a la puerta- ¿Quién?
-¡Soy yo…!- contestó Paul y tanto mamá como Elliot se levantaron conmigo.
-Será mejor que nos vayamos…- dijo Elliot.
-Si necesitas algo sabes que puedes llamarme cuando sea y allí estaré.
-Gracias hermano…- nos abrazamos, cuando nos separamos pudimos ver a mamá quitándose algunas lágrimas de los ojos.
-¿Te ocurre algo mamá?- negó.
-Solo me alegra que todo esté como antes…- Elliot y yo nos miramos y sonreímos.
-Nosotros también mamá…- no hizo falta que dijera nada, ambos sabíamos lo que deseaba y la abrazamos a la vez.
-¡Christian! ¿Estás ahí?- volvió a llamar Paul interrumpiendo nuestro íntimo momento familiar.
-¡Ya voy!- grité y mamá nos separó.
-Será mejor que dejemos a tu hermano trabajar…- Elliot le asintió y tras echarle el brazo por el hombro la llevó hacía la puerta.
-¡Tienes razón!- me guiñó- Dejemos al Senador trabajar…- no pude evitar reír mientras los seguía y abría la puerta, en cuanto lo hice pude apreciar como la cara de Paul cambiaba de la preocupación al alivio.
-¿Ocurre algo?- pregunté y enseguida negó.
-Sólo quería comentarte algo…
-Puedes hacerlo ahora…- lo interrumpió mamá, él le sonrió antes de mirar a Elliot que le guiñó un ojo- Nosotros nos vamos.
-Grace… Elliot…- los saludó.
-Así es…- afirmó Elliot, tras darnos un apretón de manos y mamá 2 besos a cada uno se fueron, me quedé mirando cómo se alejaban conversando como si nada hubiera pasado… Elliot era bastante más fuerte de lo que pensaba, si hubiera estado en su lugar estaría bastante más jodido.
-¿Vas a entrar o hablaremos aquí en la puerta?- interrumpió Paul el rumbo de mis pensamientos y le rodé los ojos.
-¡Vamos!- entramos y nos sentamos frente a frente.
-Parece que me preocupé por nada…- suspiré mientras me recostaba en la silla.
-No te creas…- me alzó una ceja y me dispuse a explicar- Mia está embarazada…- abrió los ojos bastante sorprendido.
-¿Serás tío?- reí.
-Eso es lo que queremos averiguar…- los entrecerró.
-¿A qué te refieres?
-Como sabes llevaban un tiempo distanciados por lo que ellos no…
-Tuvieron sexo…- terminó por mí y asentí- Entonces cabe la posibilidad que tuviera un amante.
-Si está embarazada realmente puede ser…
-¿Crees que mienta en su embarazo?- suspiré mientras me pasaba la mano por la barbilla.
-Quisiera que no fuera así, pero es todo tan inesperado y en el momento más inoportuno…
-En ese caso tendrá que hacer una prueba de paternidad.
-Eso mismo le dije, sé que si es suyo le dará lo que sea pero si no lo es…- chasqueé la lengua- Que se encargue el padre.
-Como debe ser…- me guiñó- A todo esto… ¿Tu madre que hacía aquí?
-Vino a darle un sermón a Elliot pero tras explicarle lo ha entendido a la perfección.
-Eso me tranquiliza, cuando me llamaron para decir que una mujer alterada había irrumpido en tu despacho se me vino otra a la mente…- reí.
-¿Mujer alterada? – reímos.
-La chica que la vio entrar pensó que era una loca.
-Mi madre no es ninguna loca…- rodó los ojos.
-¡Lo sé Christian! Pero ella no la conocía y es lo que le pareció cuando la vio entrar, enseguida me avisaron…- chasqueé la lengua.
-Aunque no puedo negar que tengo varias en mi vida...- volvimos a reír y tras unos segundos recordé a una de ellas- ¿Llamaste a Jessica?
-Sí, he quedado con ella esta noche…- se relamió los labios- ¿Crees que caiga en mis encantos?
-Todo puede ser…- sabía que era muy exigente respecto a sus amantes pero Paul podría encajar en sus gustos.
-Eso no sé si sea bueno o malo…- reí.
-No puedo estar en su cabeza para saber con certeza pero creo que si te lo curras bien lo conseguirás…- reímos juntos.
-Supongo que ya te contaré mañana…- volvió a guiñarme- Por cierto ¿Hablaste con Ana?
-Ahora mismo iba a llamarla para saber si puede acompañarme esta noche a cenar a casa…
-¡Recuerda decirle lo de la entrevista!
-Si…- me señaló con el dedo muy serio.
-¡No lo olvides!
-¡No lo haré! Ahora si me permites… - le hice un gesto con la mano para que me dejara solo.
-¡Bien, me voy!- en cuanto salió la llamé, tardaba en cogerlo ¿Estaría ocupada? Cuando estaba a punto de colgar contestó una voz masculina que no conocía.
-¿Hola?
-¿Quién demonios eres?- pregunté bastante alterado, hubo un largo silencio que me puso los pelos de punta.
-Soy Dean, no sé si te haya hablado de mí pero soy su hermano…- suspiré aliviado aunque eso seguía sin explicar porque tenía su móvil.
-Lamento si te parezco grosero pero ¿Por qué tienes su móvil?
-Verás… Hoy hemos tenido un incidente en el Hospital…- me levanté enseguida y fui recogiendo todas mis cosas para ir allí- Ana ha resultado herida y…
-¡Enseguida estoy ahí!- colgué sin esperar que terminara ¡Sabía que algo no iba bien desde el momento que contestó su hermano! Llegué en tiempo record a mi coche, apreté el volante con fuerza y enojo mientras arrancaba para llegar lo antes posible. No sabía mucho sobre lo ocurrido pero estaba decidido a encargarme personalmente del malnacido que hubiera hecho daño a mi mujer…
ANA
-Siento haberme alterado, los nervios me pueden…- lo abracé fuerte.
-No te preocupes, lo entiendo perfectamente…- cuando nos miramos fijamente besó mi frente mientras apretaba más su abrazo- ¿Puedes creer que te quiero a pesar del poco tiempo de conocernos?
-Yo también…- nos sonreímos- ¡No puedes hacerte una idea de las veces que deseé este momento!- cogí su cara con mis manos y besé más fuerte su mejilla.
-Te quiero…- antes de poder terminar una voz chillona nos interrumpió.
-¡Así te quería yo ver! – me separé lo justo para ver a la chica que me miraba con bastante enojo.
-¿Ocurre algo?- me señaló con el dedo.
-Eso debería preguntar yo…- Dean se separó de mí para irse hacia ella.
-Victoria ¿Qué haces aquí?- siguió mirándome mal sin decir nada, él suspiró con fuerza- Ya te dije que me dejaras en paz, es mejor que te vayas o llamaré a seguridad…- trató de hacerla entrar en razón pero algo de todo esto me olía muy mal.
-¡No voy a irme! ¡Estoy segura que por esa zorra no me das la oportunidad que merezco!- me gritó como desquiciada, Dean me miró con pena pero ni loca voy a dejar que una imbécil venga a insultarme, así que me acerqué para susurrarle de forma bastante amenazante.
-A mí me hablas con respeto…
-¡Las zorras no lo merecen!- gritó de nuevo interrumpiendo lo que estaba diciendo, cuando me percaté alrededor nuestro había más personas de las que desearía así que tuve que reprimir mis ganas de darle una buena bofetada.
-Lo siento Ana, será mejor que te vayas, yo me encargaré de ella…- ella me dio una sonrisa de superioridad que no estaba dispuesta a aguantar así que negué mientras tomaba mi móvil.
-Llamaré a Seguridad…- su cara de enojo se acrecentó y tras darle mi sonrisa de ¡Jódete! Me volví para hablar con más tranquilidad pero casi al momento sentí un gran dolor en el costado.
-¡Ya no serás ningún problema maldita zorra!- su voz sonó lejana pero clara, por experiencia sabía que perdería la consciencia más pronto que tarde.
-¡Ana! ¡Oh dios mío!- la desesperada voz de Dean fue lo último coherente que escuché antes de caer inconsciente…
-Ana…- ¿era Ethan? Escuchaba su voz a lo lejos pero conforme iba despertando se fue haciendo más nítida- Ana…- intenté moverme pero dolió demasiado y fue cuando recordé lo que había pasado o al menos lo que creía que había pasado- ¡Ana…!- gritó más fuerte consiguiendo que me retumbara la cabeza.
-¡Joder Ethan! ¡No grites!- escuché su risa antes de abrir los ojos, aunque me molestaba demasiado la luz y tuve que hacerlo varias veces hasta conseguirlo.
-Me alegra comprobar que estás bien…- me abrazó y lo hice también.
-Eso creo…- puse cara de dolor- Aunque me duele un poco.
-¿Quieres que te ponga algo?- negué.
-No es necesario…- le guiñé- Lo aguantaré como la niña grande que soy…- dije divertida para aliviar el momento y comenzamos a reír.
-Es bastante sorprendente que tu humor siga intacto…- sonreí y se puso más serio antes de seguir- Nos asustamos mucho cuando te vimos en el suelo inconsciente.
-Fue todo tan rápido que no recuerdo mucho…
-Al parecer te apuñaló con un pequeño cuchillo de cocina, ha sido una suerte que no haya dañado ningún órgano…- eso me lo imaginaba pero necesitaba saber más.
-Realmente no entiendo… ¿Qué pasado? ¿Quién era esa loca? ¿Por qué lo hizo?- tras un suspiro se sentó junto a mí dejando su carpeta sobre la mesa.
-Según he podido saber es una ex paciente de Dean que se había obsesionado con él…- ¡con que era eso! Dio otro suspiro antes de seguir- Si hubiera denunciado hace meses cuando todo esto empezó no habría pasado nada de esto…- me miró apenado y sonreí tomando su mano.
-Ya no sirve de nada lamentarse…- asintió- ¿Dónde está ahora?- me pasó el brazo por los hombros y me acomodé sobre él.
-Está detenida, Dean fue a prestar declaración y en cuanto informe que estás despierta vendrá un agente a hacer lo mismo contigo.
-La verdad que poco puedo contar…- seguramente lo mismo que había dicho Dean, y él lo recordaría mucho mejor que yo.
-Lo que sea bueno es…- tras unos segundos de silencio siguió- Kate y Christian están deseando verte…- sonreí ampliamente.
-Entonces será mejor que pasen antes que venga el agente…- asintió mientras se levantaba y me dio un beso en la frente antes de irse.
-¿Juntos o separados?- preguntó al llegar a la puerta pero abrió antes de contestar y Kate entró como una loca con Christian tras ella y me miró apenado- Creo que será juntos…- le sonreí.
-No te preocupes…- salió y cerró la puerta.
-¡Ana!- al llegar a mi lado me abrazó- ¡No sabes el mal rato que hemos pasado!- Christian se quedó apartado pero junto a mí.
-Pero ya estoy bien…- al ver que no se separaba tuve que empujarla un poco para que Christian pudiera hacerlo también, su rostro reflejaba la angustia que debía haber pasado, me abrazó fuerte pero con cuidado.
-Ana…- agarró mi cara con las 2 manos antes de besarme con ternura- Casi muero cuando me enteré.
-Me pilló desprevenida…- traté de quitarle hierro al asunto y suspiró.
-Aun así me parece increíble que hayan dejado pasar a una loca de ese calibre.
-No creo que nadie lo supiera...
-Puede ser pero ya no podrá hacerlo más…- al ver mi cara sorprendida se explicó- He mandado a mi abogado para que se encargue de darle su merecido…- sonreí orgullosa.
-Te lo agradezco, la verdad es que lo que menos me apetece es hacerme cargo de esta mierda…- rieron ambos.
-¡Me encanta que sigas teniendo tu humor tan característico!
-Va conmigo… - me miró fijamente a los ojos y le guiñé- Ya lo sabes…- volvió a darme un beso en los labios.
-Es una de tus mejores virtudes…
-¡Ana!- entró mamá a la habitación gritando como loca con mi padre algo avergonzado por detrás- ¡Dios mío! ¡Estás bien!- Christian se apartó antes que llegara y cuando lo hizo me abrazó muy fuerte, demasiado…
-Mamá…- aflojó un poco.
-Lo siento cielo, necesitaba asegurarme que estabas bien.
-Ethan ha dicho que no ha sido nada de gravedad.
-Pero pudo haberlo sido.
-Ya no tiene sentido pensar en que pudo ser…- lo que menos me apetecía era volverme loca con todo este asunto.
-Tienes razón, pero de todas maneras nos encargaremos…- dijo papá más serio y Christian intervino.
-No es necesario Ray, ya me hice cargo…- se estrecharon la mano igual de serios.
-Gracias Christian…- se miraron sin decir nada, me imaginaba que eso diría mucho más que varias palabras- Si necesitas cualquier cosa no tienes más que pedirla.
-Lo mismo les digo…- dijo para ambos… Me pregunto ¿A qué se referían exactamente?
-¿Señorita Steele?- entró un policía bastante joven a la habitación y puso cara de sorpresa cuando vio a tanta gente allí- ¿Podrían dejarnos a solas un momento? Necesito hacerle algunas preguntas.
-¡Por supuesto!- papá y mamá fueron los primeros en salir seguidos por Kate pero Christian no se movió de mi lado e incluso se sentó junto a mí.
-Si no le importa preferiría quedarme con mi mujer…- cogió mi mano y la besó, no pude evitar sonreír.
-Si la señorita se encuentra cómoda no hay problema…- le asentí y se puso al otro lado de la cama con su libreta a mano.
-¿Conocía a la señora Victoria…?- ¿Victoria?
-Si se refiere a la loca que me atacó era la primera vez que la veía.
-Entiendo…- tras apuntar en su libreta siguió- ¿Conoce al doctor Dean Winchester?- no me apetecía tener que explicar todo así que fui breve.
-Si…- como quedó esperando que agregara algo más añadí- Somos compañeros de trabajo…
-¡Bien! ¿Recuerda cómo fue la agresión?- suspiré muy fuerte y Christian volvió a besar mi mano.
-Tranquila, todo está bien…- susurró sobre la misma y le sonreí antes de volverme de nuevo al agente.
-La verdad es que no, recuerdo que llegó gritando y como no se calmaba cogí el teléfono para llamar a seguridad, ahí fue cuando tras un dolor agudo en el costado todo fue bastante confuso…
-El doctor Dean dijo que se desmayó casi al momento.
-Si él lo dice debe ser…- le sonreí- Después de eso desperté aquí…- dije señalando la habitación, asintió y tras anotar de nuevo volvió a hablar.
-Si no tiene nada más que agregar la dejaré descansar…- quedó esperando y fui bastante directa.
-Ya le he dicho todo lo que recuerdo.
-En ese caso me voy…- me dio una tarjeta- Pero si por casualidad recordara algún detalle más me llama.
-De acuerdo…- tras despedirse con un gesto de cabeza se fue, Christian me acomodó sobre él y besó mi frente.
-¡Por fin solos!- reí.
-No será por mucho.
-Lo sé, pero aunque sean segundos los aprovecharé…- quedamos en silencio hasta que recordé.
-¿Crees que Ethan pueda darme el alta hoy?
-No…- dijo bastante cortante y me separé para entrecerrarle los ojos.
-¿Ya te lo dijo?- negó.
-No hace falta, con saber lo que has pasado no pienso dejar que te dejen salir antes de tiempo…- los rodé.
-Estoy bien, solo dolorida…- paseé mi dedo por su musculado pecho- Incluso podríamos…- me quitó el dedo enseguida y se puso muy serio.
-Hasta que no te asienten los puntos no habrá nada…- ¡Mierda! ¡Eso podrían ser varios días!
-No hace falta exagerar, si tenemos cuidado…- volvió a negar.
-Hablaré con Ethan y según me diga esperaremos…- ¡Joder! Si era por cuentas oficiales sería al menos 4 días ¿Cómo iba a estar sin sexo tanto tiempo? ¡Ahora mismo mataría a esa mujer si pudiera!- ¿Estás enfadada?- resoplé.
-¿Acaso no es obvio?- me acarició la cara con bastante ternura.
-No es mi intención molestarte pero no quiero que te pase nada…- dijo de igual modo y no pude evitar besarlo con dulzura.
-Lo sé…- volví a resoplar ofuscada- Pero no quita que me joda…- sonrió.
-¡Vamos! Seguro que no será por mucho tiempo…- entonces se abrió la puerta y Dean entró.
-Perdón… ¿Interrumpo?- preguntó bastante apenado y le sonreí antes de contestar.
-No…- tras devolverme la sonrisa vino junto a mí y se sentó al lado contrario de la cama.
-Antes de nada debo decir que lo siento mucho Ana…
-¡No fue culpa tuya!- suspiró.
-Tal vez no directamente pero en el fondo…- lo miré mal y siguió antes que pudiera decir nada- Si la hubiera denunciado en su momento nada de esto habría pasado…- chasqueé la lengua.
-Si no lo hiciste es porque nunca pensaste que su locura la llevara a esto.
-Así es, pero aun así debí poner medios…- resopló con exageración- Nunca se me pasó por la cabeza que pudiera hacer algo así.
-¡Yo menos!- dije divertida mientras reía pero ninguno lo hizo conmigo.
-Ya está hecho…- asentí- Recién llegué de la comisaría.
-¿Sigue detenida?
-Si…- miró a Christian- Bajo arresto sin fianza…- sonreí ¡Se lo merecía!
-¡Espero que esa loca reciba su merecido!- gruñó Christian entre dientes y con una cara de enojo que daba miedo, entonces me percaté que no se conocían.
-Christian, él es mi hermano Dean…- se estrecharon las manos.
-Encantado.
-Lo mismo digo Senador.
-Llámame Christian, al fin y al cabo somos familia…- sonrió.
-Tienes razón, es la costumbre, lo siento.
-No es nada.
-Si quieren algo de intimidad será mejor que me vaya, sólo quería verte antes de irme a casa.
-Estoy bien…- me abrazó- Puedes irte tranquilo.
-¡No puedes hacerte una idea de lo que me alegra que así sea! Por un segundo pensé…- apreté su abrazo cuando sentí su voz rota.
-No pensemos más en lo que pudo ser, lo importante es que estoy bien….- rió.
-Eso puedo ver…- se alejó- Mañana vendré con Bree, está muy preocupada por ti.
-Puedes traerla cuando quieras.
-En ese caso mañana nos vemos…- tras darme un beso en la frente, se despidió de Christian con un asentimiento de cabeza y se fue, pero no estuvimos solos mucho tiempo, esta vez entraron los padres de Christian a la habitación… Estaba visto que allí no podríamos tener nada de intimidad.
-Ana ¿cómo te encuentras?
-Bien Grace…- tiró de su marido para ponerlo junto a mí, a pesar que lo había visto alguna vez no lo conocía personalmente- Carrick ella es Ana, la novia de Christian…
-Prometida…- la interrumpió él y tras saludarme de 2 besos en la cara le estrechó la mano.
-Encantado Ana…- miró a Christian- ¡La espera ha valido la pena!- dijo divertido y reímos.
-¡Puedes estar seguro…!- el resto de la tarde transcurrió entre visitas de varios compañeros además de mi familia y amigos hasta que Ethan vino a informarles que había terminado el horario de visitas y debían irse todos menos uno. Christian quería quedarse pero sabía que su trabajo no podía dejarlo todos los días que estuviera ingresada así que mamá fue la elegida, antes de irse nos dio algo de privacidad- ¿Estás segura que no quieres que me quede yo?
-Ya te he dicho que no es necesario, seguramente sean varios días y tienes obligaciones.
-Pero puedo…- lo interrumpí antes que siguiera con lo mismo.
-Mamá puede tomarse los días que necesite...- volvió a suspirar con fuerza.
-De acuerdo… De todas maneras trataré de hacer todo lo pendiente por la mañana y dejar la tarde libre los días que estés aquí para quedarme contigo…- sonreí ¡Me encantaba que siguiera insistiendo! Y esa forma era la más acertada- Así tu madre puede descansar…- sabía que papá podría relevarla para que lo hiciera pero me gustaba la idea que fuera él quien se quedara.
-¡Bien!- tras un intenso beso se fue y mamá entró de nuevo a la habitación.
-Voy a ir por un chocolate ¿quieres uno?- le sonreí.
-¡Claro que sí!- en cuanto se fue me recosté en la cama, me dolía el trasero de estar sentada. Cuando la puerta se abrió pensaba que era mamá hasta que lo escuché…
-Sé que no son horas de visita pero tras enterarme de lo ocurrido necesitaba ver cómo estás…- estaba tan en shock que no sabía que contestar… ¿Cómo demonios se había enterado?
URSU.
¡FELICES FIESTAS PARA TOD S! MIS MEJORES DESEOS PARA ESTE NUEVO AÑO QUE COMIENZA.
Aquí les dejo el siguiente, espero que les haya gustado. Muchas gracias por su apoyo, cualquier cosa no duden en contactarme.
Muchos saludos y besos para todos.
*LA SIGUIENTE HISTORIA EN SER ACTUALIZADA SERÁ MERCILESS KILLER*
