Resumen: Cuando se convierten en adultos, las vidas de nuestros héroes se han vuelto muy complicadas, y para nada son como ellos lo habían soñado. Pero nunca es demasiado tarde para arreglar las cosas. Spoilers tercera temporada.

Notas:

1) Los Personajes no me pertenecen, son propiedad de ZAG Heroes, y los créditos son de Thomas Astruc y su equipo.

2) Este fin está realizado sin fines de lucro, solo por diversión.

3) Puede contener Spoilers de todo lo que ha aparecido en la tercera temporada

EL MURO QUE NOS SEPARA

CAPÍTULO 32

Palacio de Justicia

Una semana más tarde

Adrien tomó la mano de Marinette mientras que el jurado estaba deliberando el veredicto. Ambos habían pasado los últimos dos días ahí, viendo el progreso del juicio por el incendio en el atelier de Lila.

Monsieur Moreau, el abogado de Gabriel a quien Adrien había llamado para que llevara ese caso, era uno de los mejores de París y había hecho un trabajo excelente. Ambos chicos habían sido testigos de la paliza verbal que monsieur Moreau había dado a los abogados de Chloé. No solo había presentado las pruebas de que Marinette era inocente porque estuvo en casa de Adrien esa noche, sino que había criticado todo el proceso, el arresto prematuro de la chica y la difamación que sufrió. También descubrió delante de la corte un par de registros bancarios que probaban que Chloé había sobornado a algunos de los miembros del jurado para que encontraran culpable a Marinette.

La sala de juicios estaba llena de reporteros filmando y tomando fotografías. En primera fila estaba Alya, lista para producir otro titular explosivo en su periódico como los de los días anteriores. La pelirroja captó la mirada de Marinette y le guiñó un ojo.

-No temas- dijo Adrien en voz baja ladeando su cabeza hacia ella sin soltar su mano- sabes muy bien que tenemos la verdad de nuestro lado, bugginette. Y la verdad siempre sale a la luz-

Marinette sonrió nerviosamente. Confiaba en el chico, pero no sabía si Chloé había hecho alguna otra manera de sobornar a los jueces o si Lila había mentido convincentemente al jurado. Ella recordaba bien cómo, cuando estaban en el colegio, incluso la profesora y el director le habían creído a la mentirosa a pesar de lo ridículas que eran sus acusaciones.

-Eso espero…- susurró nerviosamente.

-Ma lady, si tengo que transformarme aquí mismo, delante de todos en París, para defenderte e impedir que lleguen a ti, lo haré- dijo el chico con convicción- ya viste cuando estuve a punto de hacerlo. Pero no creo que tengamos que llegar a eso. Monsieur Moreau hizo un buen trabajo-

La chica sonrió levemente.

-Espero que tengas razón en que no llegaremos a eso, chaton- dijo ella en voz baja mientras que él presionaba sus labios contra su frente- y no se te ocurra transformarte-

-No prometo nada- dijo él.

-De verdad eres incorregible…-

Adrien iba a decir algo más, pero se interrumpió al escuchar al jurado volver a entrar a la sala. Todos se pusieron de pie. Adrien miraba a su alrededor mientras que los miembros del jurado se acomodaban en sus sitios. Chloé estaba ausente, pero Lila les lanzaba una sonrisa maliciosa y confiada en dirección de la pareja, bastante segura de sí misma.

Al ver la expresión de la mentirosa, la chica respiró hondo.

"La verdad está de mi lado", se repitió mentalmente mientras esperaba a que comenzara la sesión.

Finalmente las puertas frontales se hablaron, y todos los presentes se pusieron de pie. El juez y los miembros del jurado entraron a la sala y tomaron sus lugares.

-Señores del jurado, ¿han llegado a una sentencia?- dijo el juez una vez que todos los presentes tomaron asiento nuevamente.

-Sí, señor- dijo uno de los miembros del jurado, poniéndose. De pie y caminado hacia el micrófono de la sala. Marinette sintió un escalofrío recorrerla y sus rodillas débiles, por lo que Adrien la detuvo, poniendo su mano en su cintura. Monsieur Moreau estaba de pie junto a la pareja, con los brazos cruzados y mirando con calma hacia el juez.

-¿Y cuál es?- dijo el juez.

Marinette respiró hondo, y sintió un apretón en su mano de parte de Adrien.

-Este jurado concluye que mademoiselle Dupain-Cheng es inocente de todos los cargos que se le acusan- dijo el representante del jurado, leyendo un trozo de papel que llevaba consigo- mademoiselle Dupain-Cheng no estuvo en su domicilio la noche del incendio y hay dos testigos que corroboran su coartada. Además, obtuvimos un video de la cámara de seguridad de una joyería frente al inmueble incendiado en el que se muestra al verdadero culpable-

Adrien sonrió aliviado de esa resolución y Marinette dejó escapar todo el aire que no sabía que tenía aún atrapado en sus pulmones. Inocente. Esa horrible pesadilla había terminado.

-Además, llegamos a la conclusión de que mademoiselle Dupain-Cheng fue acusada injustamente por mademoiselle Rossi, quien aparece en un video de seguridad antes mencionado, derramando gasolina e incendiando su propio atelier- continuó el miembro del jurado, haciendo una pausa mientras que el resto de la asamblea dejaba escapar un murmullo de sorpresa- por lo cual condenamos a mademoiselle Rossi a pagar una multa de…-

Marinette no escuchó nada más, porque Adrien la abrazó y la levantó unos segundos sobre el suelo. Lo escuchó suspirar de alivio en voz alta. Ella misma estaba aliviada de que todo hubiera salido bien y que la verdad haya salido a la luz. Lila parecía realmente furiosa por lo que había dicho el juez, y no había rastro de Chloé Bourgeois, quien finalmente había sido la que ordenó que fuera arrestada en primer lugar.

No sabía y no le importaba, estaba feliz de que eso hubiera terminado.

-Desde este momento quiero proponer una contrademanda por difamación contra mademoiselle Rossi y otra por abuso de poder contra mademoiselle Bourgeois- dijo monsieur Moreau antes de que el juez terminara.

-Admitido. Se levanta la sesión- dijo el juez golpeando su escritorio con el martillo- mademoiselle Rossi tiene diez días hábiles para pagar la multa. Esta asamblea se reunirá en una semana para continuar con la contrademanda-

Adrien soltó a su chica por un momento y volvió a tomar su mano, acercándola a sus labios y presionándolos contra ella. Después de ello, le ofreció su brazo para que ambos salieran de ahí, evadiendo cualquier contacto visual con Lila dentro de lo posible.

-Ma lady, ¿querrías ir a cenar conmigo?- dijo él en voz baja con una sonrisa aliviada una vez que ambos estuvieron lejos de la turba de espectadores y reporteros, finalmente en la seguridad del auto de Adrien- tenemos que celebrar que la verdad salió a la luz, ¿no es así?-

Marinette asintió.

-Me parece bien- dijo ella sonriendo de igual manera- pero tengo la impresión de que primero tenemos que hacer algo importante. Algo que debimos haber hecho desde hace unos días.-

-¿Oh? ¿Y qué sería tan importante para retrasar el festejo?- dijo el chico antes de encender el auto.

-Luka y Kagami- dijo ella en voz baja- creo que ya se lo imaginan, pero tenemos que decirles que estamos juntos. Merecen escucharlo de nosotros, no de nadie más-

Adrien asintió de acuerdo con ella y se estiró para besar su mejilla antes de encender su auto y conducir de vuelta a su apartamento.

x-x-x

Restaurante en Les Champs-Elysées

Esa noche

Adrien estaba feliz y aliviado de que Marinette finalmente estuviera a salvo y que las mentiras de Lila no hubieran llegado a lastimarla. Era la primera vez en su vida que sentía ganas de golpear a una mujer, o en este caso dos, Lila y Chloé. Los titulares de las noticias de ese día lo hicieron sonreír satisfecho.

Diseñadora reivindicada, habrá contrademanda hacia parte acusadora y alcaldesa de París. Le Figaro.

Alcaldesa cómplice en esquema de difamación contra diseñadora. ¿Se trata de abuso de poder? Libération.

Bourgeois en venganza personal contra diseñadora de Gabriel, evidencian otros actos de corrupción. Le Progrès.

Encuestas bajan de 56% a 11% de aprobación de mlle. Bougeois para reelección tras el escándalo. L'Express.

Presidente de la República considerando destituir a alcaldesa de París por abuso de poder. Le Monde.

Adrien sonrió satisfecho. Chloé estaba enfrentando las consecuencias de sus acciones. Monsieur Moreau la había golpeado donde más le dolía: habían arruinado sus oportunidades para las próximas elecciones. En cuanto a Lila, todo París sabía que era una mentirosa, y aún estaba en problemas con la justicia. Realmente esperaba no volver a escuchar de esas dos víboras.

El chico había insistido en que salieran a cenar esa noche e invitó no solo a Alya y Nino, sino a Luka y Kagami. Marinette tenía razón al respecto, y ambos habían decidido que sus exs necesitaban escucharlo por ellos mismos y no por terceros.

Tras pasar a recoger a Marinette a su apartamento, Adrien condujo hacia el restaurante en los Champs-Elysées, cerca del suyo. La chica llevaba un vestido corto verde con negro, que quizá no resaltaba sus ojos pero la hacían verse tan hermosa como siempre. El chico no podía evitar mirarla con corazones en los ojos. Después de todos esos años había encontrado a su Lady, y se había enterado de que lo amaba. Era el hombre más feliz de mundo, por más que Chloé o Lila se esforzaran por separarlo de ella.

-Ya era hora que ambos llegaran- dijo Alya ajustándose las gafas al verlos llegar, levantándose y lanzándose a abrazar a su mejor amiga- ¡estoy tan aliviada de que estés bien!-

-Vimos todo en televisión, mes potes- dijo Nino, poniéndose de pie también y abrazando a sus dos amigos, uno en cada brazo, cuando Alya soltó a Marinette- estoy aliviado de que todo haya salido bien. Y me alegra de que ambos estén juntos finalmente-

Marinette sonrió nerviosamente, pasándose un mechón de cabello detrás del oído, pero Adrien la rodeó con su brazo.

-Ya saben la verdad- dijo el chico rubio con una enorme sonrisa que enterneció a sus dos amigos, dándose cuenta que el pobre idiota estaba perdidamente enamorado- fuimos sinceros uno con el otro, y nos dimos cuenta de que nos amamos, y que hemos sido unos estúpidos ciegos-

Aquello no era técnicamente falso, pues ambos se habían sincerado no solo sobre sus sentimientos, sino también sobre sus respectivas identidades secretas, pero Nino y Alya no necesitaban saber ese detalle.

-En eso tienen razón, los dos son unos estúpidos ciegos. Llevan once años en este estúpido baile. ¿Me amará?¿No me amará?¿Y si le gusta otro?¿Porqué sale con otra?- dijo Alya, imitando las voces de sus dos amigos al hablar, mientras que Nino asentía con una risita- francamente, ya nos tenían mareados a ambos-

-Lo sé, lo siento, Alya- dijo Marinette sonriendo nerviosamente- no puedo creer que hayamos sido tan ciegos. No quisimos causar problemas-

La pelirroja lo miró con las manos en las caderas, pero finalmente sonrió.

-Bueno, ¿hay algo más que tengamos que saber?- dijo Alya- ¿uno de ustedes tiene un tercer ojo, un gemelo malvado o algo que nos vaya a sorprender en el futuro?-

-No, no lo creo- dijo Adrien sonriendo inocentemente y sacudiendo la cabeza. Tomó la mano de Marinette y la acercó a sus labios.

Iba a decir algo más cuando Luka y Kagami entraron al restaurante y caminaron hacia ellos. Adrien hizo una mueca y Marinette se mordió el labio porque sabían que tenían que decirles la verdad tan pronto como llegaron.

Pero la confesión de ambos pasó a segundo plano porque tan pronto como los aludidos llegaron al restaurante, los cuatro se dieron cuenta de que Luka y Kagami estaban tomados de la mano.

-¿Qué rayos está pasando…?- comenzó a preguntar Alya en voz baja.

-¿En qué momento pasó esto?- dijo Marinette en un susurro, mirando sorprendida a la nueva pareja.

Luka portaba una enorme sonrisa y Kagami había recuperado el color que había perdido después de su accidente y de su estancia en el hospital. Tenía una chispa en sus ojos que ninguno de los dos había visto cuando aún estaban en su relación con Adrien. No solo ella, Luka también se veía extrañamente tranquilo y feliz, como cuando eran adolescentes.

-Salut- dijo Luka sin dejar de sonreír cuando llegaron a la mesa donde estaban los otros cuatro- vinimos lo más pronto que pudimos. ¿De qué querían hablar con nosotros?-

-Woooo.. espera- dijo Adrien sonriendo travieso- ¿no tienen algo que decirnos ustedes dos?-

Luka y Kagami se miraron entre sí y sonrieron.

-Quizá- dijo Kagami con una sonrisa traviesa tan inusual en ella- pero quisiéramos escuchar primero lo que ustedes tienen que decir. Por eso estamos aquí, ¿no?-

-Bueno- dijo Marinette, pues Adrien parecía demasiado sorprendido para decir algo- queríamos ser sinceros con ustedes dos, antes de que se enteren por alguna otra persona. La verdad es que Adrien y yo estamos saliendo juntos desde hace unos días. Es importante porque… sabemos lo que significaba para ustedes-

Kagami asintió, y Luka encogió los hombros tristemente.

-Tienen razón, Marinette. Gracias por haber sido sinceros con nosotros, los dos son muy buenos amigos- dijo la chica japonesa antes de volverse hacia Luka, extendiendo su mano hacia él- ¿ves? Te lo dije, menos de un mes. Paga-

Luka sonrió ampliamente y sacó un billete de cincuenta euros, poniéndolo en manos de Kagami.

-Gracias- dijo la japonesa guardándose el billete.

-¿Ustedes dos estuvieron apostando sobre nosotros dos?- dijo Marinette indignada, sin poder creer el buen ánimo que despedían ambos, sobre todo después de haberse visto tan derrotados recientemente.

-Quizá- confesó Luka.

Ninguno de ellos vio a Nino pasándole discretamente un billete a Alya. También ellos habían estado apostando.

x-x-x

Oficina de Adrien

Dos días después

Marinette tomó una bandeja con café y un par de croissants y la llevó a la oficina de Adrien. Desde que había despedido a Sabrina por haber filtrado la verdadera causa por la que había terminado su relación con Kagami y le había causado que la expulsaran de su familia, el chico se había quedado sin un asistente. Marinette había intentando ayudarlo en lo que pudiera a suplir esa falta, pero no era lo mismo.

Adrien sabía que necesitaba un asistente, y pronto.

-Gracias, bugginette- sonrió Adrien apenas levantando la vista de la pantalla de su computadora.

-¿Algo más en lo que te pueda ayudar, chaton?- dijo ella.

-Sí. No, no es necesario- dijo él en un tono derrotado- si pudieras pensar en alguien que pudiera tomar el lugar de asistente de Sabrina, me sería de mucha ayuda-

Marinette se quedó pensativa.

-No tengo idea, pero mandaré colocar un anuncio en el periódico de Alya- dijo ella- solo dime a qué hora puedes entrevistarlos. O lo haré yo-

Adrien sonrió y extendió su cuello hacia ella para besar su mejilla.

-Soy demasiado afortunado de tenerte, ma lady- dijo él en voz baja- lamento que estos últimos días no podamos pasar mucho tiempo juntos fuera del trabajo, yo…-

-Shhhh- dijo ella, inclinándose hacia él para besar su frente- sé que estás ocupado. Ya tendremos tiempo cuando consigas una asistente-

Adrien asintió sonriendo tristemente antes de que Marinette se fuera a su propia oficina para continuar con su trabajo. Tenían un catálogo que terminar ese mismo mes, y aún había muchos diseños a los que tenía que dar retoques antes de enviarlos a costura.

Adrien sonrió al ver a Marinette salir, y volvió su vista a su trabajo. Le esperaba un largo día y seguramente tendría que quedarse hasta después de que Marinette se fuera a su atelier. Mejor se daba prisa, y quizá lograría alcanzar a ver a su Lady esa noche. Lo único que empeoraría la situación era un akuma, pero parecía que Farfalla estaba inusualmente inactiva en esos días, lo cual les daba un respiro a los héroes. No sabía como hubiera logrado manejar todo lo que tenían si tuvieran que pelear contra akumas al mismo tiempo.

Al tomar su teléfono celular para ver la hora, el chico se dio cuenta de que no tenía batería. Suspiró y buscó el cable para conectarlo y recargarlo. Una vez que lo hizo, lo volvió a poner sobre su escritorio y continuó con su trabajo.

X-x-x

Atelier de Marinette

Más tarde

Manon terminó de montar los vestidos en el aparador de la entrada mientras que Marinette miraba de reojo el reloj de la entrada. Faltaban cinco minutos para que fuera la hora de cierre y no parecía que llegaría un nuevo cliente en esos últimos instantes.

-Creo que eso ya es todo- dijo Manon sacudiéndose las manos una vez que terminó de colocar el vestido en el último maniquí- aunque creo que este necesita un sombrero, ¿no crees?-

Marinette sonrió. Ella misma había notado que le faltaba algo al atuendo que habían elegido para poner en el aparador, pero había esperado a que Manon identificara el problema. La adolescente le recordaba mucho a ella.

Recordaba que le había preguntado alguna vez sobre su vida fuera del atelier. Manon Chamack cuidaba a August como Marinette la había cuidado a ella cuando era pequeña, y era amiga de las gemelas Etta y Ella. A quien no lograba soportar era a Noel Lahiffe, y también supo que estaba saliendo con un chico llamado Pierre, quien había sido akumatizado de niño en el Marchand du Sable.

-¿En qué estás pensando?- dijo Marinette, poniéndola a prueba.

-Para este atuendo, creo que funcionaría un beret- dijo la adolescente pensativa- de color negro, que combine con el cuello del vestido-

-Creo que tienes razón- dijo Marinette buscando el accesorio en uno de los cajones detrás del mostrador. Finalmente encontró uno- toma-

-Gracias- dijo Manon, tomándolo y caminando hacia el aparador y colocándolo sobre el maniquí antes de dar un par de pasos atrás- perfecto. ¿Qué te parece?-

-Está perfecto…- comenzó a decir Marinette, cuando su teléfono sonó. La chica gruñó, esperando que no fuera un akuma, pero al ver el mensaje sonrió levemente. Era un mensaje de Adrien.

Adrien: salut, ma lady. Ya casi termino el trabajo por hoy, pero quisiera que regreses a la oficina cuando termines en el atelier.

Marinette alzó las cejas al leer ese mensaje. Le parecía una extraña petición de Adrien. Normalmente cuando quería verla, era en su apartamento, pero no en la oficina. Aunque quizá tenía que ver con el hecho de que el chico se quedaba hasta tarde trabajando.

Marinette: ¿porqué?¿Sucedió algo?

Adrien: porque hay algo que quiero mostrarte. Te tengo una sorpresa.

Marinette: de acuerdo, voy para allá.

Adrien: veme en treinta minutos en los casilleros de los empleados. No te arrepentirás, bugginette.

Marinette sonrió levemente mientras que dejaba su teléfono celular a su lado. Adrien quería verla esa noche. El día siguiente era aún día de trabajo, pero siempre la ponía de buen humor estar con él.

-Oh, conozco muy bien esa sonrisa- dijo Manon cuando Marinette apagó la pantalla del teléfono- es el prince charmant de nuevo. ¿O me equivoco?-

-Adrien quiere verme en Gabriel para mostrarme algo- dijo la chica encogiendo los hombros y guardándose el celular en el bolso mientras que sonreía levemente con la misma expresión enamorada- dijo que tenía una sorpresa para mí-

-¿Quiere verte en la oficina?- dijo Manon borrando su sonrisa y alzando las cejas con una expresión confundida- ¿no te parece eso muy extraño?-

-Pues… sí, un poco- dijo la chica encogiendo los hombros- pero supongo que es normal. Adrien ha estado muy ocupado desde que despidió a Sabrina, sin asistente es difícil mantener a flote la compañía y la ha pasado trabajando hasta casi la medianoche. Creo que seguramente aún está trabajando-

Manon no parecía muy convencida, y estuvo a punto de decirle de nuevo que aquello no tenía mucho sentido cuando Marinette habló primero.

-Oh no- dijo la chica mirando la hora en la pantalla de su celular- tengo que irme, Adrien me esta esperando- sacó las llaves del atelier y se las pasó a la adolescente- toma, ayúdame a cerrar, por favor. Nos vemos mañana-

Antes de que Manon pudiera responder, Marinette salió a toda prisa del atelier mientras se ponía un suéter y desapareció rápidamente por la calle hacia el metro. La adolescente gruñó molesta pero tomó las llaves antes de apagar las luces del atelier y salir. Ella misma se dirigió a casa aún pensando en la conversación que tuvo con Marinette.

x-x-x

Apartamento de Adrien

Al mismo tiempo

El chico rubio entró a su apartamento arrastrando los pies. Había sido un horrible día de trabajo, y si no fuera por Marinette, Adrien ya se habría dado por vencido desde hacía mucho tiempo.

"Marinette"

La sola mención de la mujer que amaba lo hizo sonreír inconscientemente mientras que entraba a su apartamento y tiraba su portafolio hacia el sofá junto a la entrada.

Se sacó los zapatos camino a su habitación y se dejó caer pesadamente sobre la cama dejando escapar un gemido de cansancio. El edredón de su cama olía a Marinette, seguramente de la última vez que había estado con él. Sonrió de nuevo mientras percibía el delicioso aroma de su Lady.

-Mmm- dijo el chico sonriendo mientras que cerraba los ojos.

Plagg salió de bajo su camisa y abrió la puertita de su armario donde escondía el Camembert y tomó un trozo antes de dejarse caer sobre la mesita de noche a comerlo. Sus ojos se volvieron al chico tumbado en la cama, notando su respiración regular.

-¿Adrien?-

-¿Mmmm?-

-¿Ya te dormiste?-

Adrien gruñó en voz baja.

-Sí, ya duérmete-

Plagg rió en voz baja. Sabía que Adrien estaba muy fatigado por el largo día de trabajo, así que iba a dejarlo dormir, pero primero quería asegurarse de que no fuera a olvidar nada importante, pues tenía la impresión de que habían pasado algo por alto.

-¿Trajiste tus llaves de la oficina?-

-Sí-

-¿Tu billetera?-

-Ajá-

-¿Tu teléfono celular?-

-Mmm…-

Adrien volvió a gruñir mientras que buscaba en sus bolsillos el aparato. Sabía que tenía que tenerlo consigo. Cuando no lo encontró, se incorporó de pie y se puso a buscar en su portafolio. Nada.

-No lo tengo conmigo- se quejó Adrien al no encontrar el aparato entre sus cosas- ¿tú lo has visto?-

-No- dijo Plagg mientras terminaba de tragar el trozo de queso- después de que hablaste con Marinette, dijiste algo que no tenías batería-

Adrien entrecerró los ojos, buscando en su mente e intentando recordar. Era cierto. Más temprano iba a enviar un mensaje a Marinette diciéndole que se iría temprano a casa, pero notó que no tenía batería y lo puso a cargar. Después de ello, se había distraído con algo antes de irse a casa sin el aparato.

-Lo dejé en la oficina, lo puse a cargar y olvide tomarlo de nuevo cuando nos fuimos- dijo Adrien en voz baja, levantándose y caminando hacia su escritorio. Encendió su computadora y compuso un correo electrónico.

Ma lady, parece que olvidé mi celular en la oficina. Estoy muerto de cansancio, así que mañana iré a recogerlo. Estaré disponible por este medio. Te veré mañana. Tu chaton.

Una vez que escribió eso y envió el mensaje, apagó la computadora y se dejó caer en su cama. Se sentía extraño sin su teléfono, pero supuso que no importaba. Mañana lo recuperaría, no era tan grave. Cerró los ojos sumido en un sueño intranquilo mientras que Plagg entrecerraba los ojos.

El kwami no sabía porqué, pero tenía un mal presentimiento.

x-x-x

CONTINUARÁ…

¡Hola! Cha chan… ¿qué pasará con Marinette? ¿Se encontrará con un edificio vacío o…? Al menos las dos víboras fueron expuestas. Muchas gracias a todos por sus reviews. Abrazos.

Abby L.