L:

Sé que me fui sin permiso, mas ahora que el cejas está de vuelta, con su desconfianza y no lo culpo, yo no confío mucho en ellos, ocultan sus verdaderas intenciones detrás de esas sonrisas, en especial esa chica que dice ser una seguidora de ese tipo de nombre Zeke, que para variar es el mismo sujeto al cual deseo matar con todas mis fuerzas y es aparte de todo el medio hermano de mi mocoso.

Es su familia, estoy en un dilema en realidad, en hacer lo que creo correcto y en respetar a los demás, por eso no actuó por mi cuenta, me mantengo al margen ahora y me volví un apoyo emocional de mi pequeño hijo cómo de Eren para sobrellevar la realidad que ahora se enfrenta con la verdad. Una maldita verdad que aunque nosotros lo averiguamos primero, no dejaba de ser una maldición, una maldita maldición que me podría quitar en cualquier momento a la gente que amo en esta guerra; no iba a permitir que me quitaran a los que quiero nuevamente.

Debo pensar positivo por mi bebé que crece dentro mío.

Me vine de incógnito, gracias a que logré pasar desapercibido, aun no pierdo el toque y de algo me sirvió ser un delincuente para sobrevivir en el subterráneo.

Nadie sospecho de mi, aunque sé que se preguntarán en donde me encuentro ahora y harán muchas preguntas sobre mi ausencia.

Mi objetivo en estos momentos es traer a mi mocoso a cualquier precio, no importa si debo quedarme a buscarlo por más tiempo, no importa en realidad, con tal de que se haga responsable de mi estado y de nuestro hijo, es más que suficiente.

No quiero engañarme, no quiero hacerlo.

Eren a cambiado a raíz de esos recuerdos a los que ha querido accesar sin necesidad de ir y pedirle a esa mocosa ayuda, no ha querido ponerla en peligro, mucho menos tratarla como un simple mediador al tener sangre real, más al respetar a esa chica de pecas que parece preocupada y al saber de donde provenía, quién era y su decisión de ayudarnos solo por esa chiquilla que se notaba que ama.

Flash back.

(Ubicado en el tiempo en que intentaron atacarlos nuevamente y ayudarlos a mejor su atrasada tecnología).

Todos discutían sobre cómo llevar la situación con los extraños, si debían permitirles entrar a los muros o solo mantenerlos a raya en el muro María, en el distrito de Shingashina o dejarlos en un campamento cerca de donde los capturaron.

-Si me permiten dar esta opinión—dejando de lado su sarcasmo y su humor que la caracterizaba.—Ellos no son personas que cambien de idea o de opinión tan fácil. Nos verán siempre como enemigos en vez de vernos como aliados o personas.

-Lo mejor sería no confiarnos tanto—entrando un rubio que le pidieron volver.—La señorita Ymir tiene razón.

Voltearon a verlo, agradecida de que volviera la chica de lentes como otros capitanes.

-Erwin, ¿qué propones que hagamos?—el jefe mayor de ellos.

-Lo que propongo Darius—sin ser tan formal al ya no ser un comandante.—Es mantener la vigilancia menos posible, para no ser tan obvios. Solo mantenernos alerta a cualquier actitud extraña y que solo sean los pocos que mantengan está vigilancia, de preferencia sería bueno usar a mercenarios, que se hagan pasar por civiles.

-Parece que has vuelto a ser el mismo de antes—susurrándolo para el mismo siendo escuchado por un azabache.—Bien, se procederá como Erwin dice. Aún hay que ver quiénes serán asignados para esa tarea y si los mantendremos cerca de donde fueron capturados o solo mantenerlos a raya de Shingashina.

-Lo mejor sería darles acceso del distrito de Shingashina—siendo objetivo.—Hay personas viviendo por ahí ahora que no hay tanto peligro como antes. Si los limitamos solo crearemos desconfianza y lo primordial para ellos, sin importar cual sea su objetivo es ganarse nuestra confianza.

La chica de pecas miro a su novia, la cual se mantenía callada por unos momentos.

-Lo mejor es proceder como ha sugerido el ex comandante Erwin—hablando seriamente.—Capitán Zackly de la orden de que se haga así. Sobre los que harán la vigilancia, surgieron que sea el Capitán Ackerman quien se haga cargo de ello personalmente.

-Bien—para mirar a todos.—Si ya no hay más que decir, esta junta termina aquí.

Todos se levantaron para ir saliendo, dejando a la reina con su novia que solo era una asistente y una ayuda, incluyendo al azabache como a la de lentes que fue abrazar a su amigo, extrañando lo mucho.

-Me alegro de verte también Hanji—sintiendo más fuerza.

-Idiota—para separarse antes de que la golpeara un azabache.

-Me alegra de verlo—sonriendo la chica.—Creo que ha venido por la petición de volver a reincorporarlo en su puesto.

-Efectivamente he venido por eso, su alteza—siendo educado con ella.—Lo he pensado mucho y he decidido volver a retomar mi puesto como comandante de la legión.

-Me alegra—feliz por

-¡Vas a volver!—sorprendida su amiga.

-Ya era hora—siendo un poco duro con el.

-Heichou—se dirigió a el.—¿Como va el entrenamiento con Armin?.

-Ahora que sabemos algunas cosas sobre el poder de titán, ya no ha sido tan difícil entrenarlo—siendo tan frío.—Leonhart ha ayudado mucho y lo mismo va para Eren.

-Eren hasta ahora ha querido mantener la resistencia de usar su poder de ataque para un mejor rendimiento con su durabilidad en la trasformación—aclarando su garganta ella para usar un tono más serio.—Por otro lado Armin, se ha propuesto ha poder usar las memorias de Berthold a nuestro favor, teniendo que cristalizarse de vez en cuando Leonhart para ayudarlo acceder a las memorias sin problemas.

-En todo caso seguimos manteniendo esto en secreto—diciéndoselo a ellos.—A partir de dos días se volverá a reintegrar el comandante Erwin Smith a su puesto como a sus deberes. Ymir tendrás que asistir un poco más a esas reuniones que se entablarán con ellos y espero poder contar con su apoyo Heichou.

-No será tan difícil encontrarlos-pensando en algunos.

-¡Déjamelo a mi Historia!—sonriéndole.

Retirándose de ahí al hacer el saludo dejándolas a ellas, y la rubia siendo molestará por la de pecas nuevamente.

Se empezaron a alejar un poco más y el rubio solo escuchaba atentamente todo lo que había sucedido en su ausencia de parte de la chica de lentes, mientras el azabache se mantenía al margen de todo sin meterse en esa charla o callarla.

Hasta salir del edificio donde se calló ella al ver al azabache yéndose por otro lado.

-¡Hey enano!—deteniéndolo un momento.—Se que tienes ganas de ver a Erencito. Solo espera una hora más.

-Hanji—coloco su mano en su hombro.—Déjalo que se vaya.

-Erwin—lo miraron ambos, el otro sin decir nada.

-Era más que obvio que a Rivaille le atraía Eren—para solo seguir siendo el.

-Tu—mirándolo seriamente.—¡Si lo sabías cejas porque no dijiste nada!. Sabes que tenía a la loca encima de mí por eso.

-No era motivo para meterme—sabiendo de eso por Mike.—Es solamente tú decisión con quién sales o te enamoras. Hanji debía entenderlo en algún momento.

-Lo entendí—suspiro ella rendida.—Tarde, pero lo entendí.

-Me alegro que lo hayas hecho—mirando a los nuevos reclutas.—Rivaille necesito hablar contigo después, eso incluye que este Eren también.

Algo tenía en mente, como desconfiaba plenamente de muchos, al verlos a ellos y a los nuevos suponía que podía pasar.

Fin del flash back.

Ese cejas era un idiota, pero tenía razón en su total desconfianza y era muy listo aun el maldito desgraciado.

Aunque tenía unos días de haberme ido, el estar en un lugar diferente no sería tan fácil adaptarme, menos con esos soldados que parecían peor que perros guardianes, su seguridad era estricta y después de bajar en un sitio seguro ( para no tardar tanto se fue en un dirigible) donde no podrían verme, observé la región y todo era muy diferente, en una cosa tenían razón, su tecnologías y sus avances eran muy diferentes, pero, la diferencia era que nosotros tenemos algo que ellos no.

Caminé un poco, alejándome de esa zona segura para empezar a recorrer el lugar, debía asegurarme primero como era la zona para poder buscar sin problemas.

En mi trayecto, un rato analizando y observando todo sin levantar sospechas, llegue a lo que sería la entrada donde era el único acceso para entrar a erdia o lo que según eran los fuegos donde vivían ellos, alejados de los demás como siendo privados de una libertad; ¿que diferencia había entre nosotros que vivíamos en Paradise?.

Me doy cuenta que la diferencia era la forma de pensar cómo de actuar, en eso estamos diferentes, al igual que nosotros no seríamos ser suprimidos más o tener que ser eliminados por nadie.

Vi soldados heridos, como algunos eran insultados, parecía que regresaban de algún lado.

-¡Muévanse!—con sus amenazas de siempre.

Ese soldado solo los veía con esa sonrisa que conocía bien de los cerdos que les gustaba ver a los demás siendo seres inferiores.

De algún modo sería difícil entrar ahí, sin causar sospechas.

Me empecé a alejar, debía buscar un lugar donde quedarme y necesitaba ponerme al corriente.

Necesitaba encontrar donde quedarme, claro que también necesitaba comer un poco, y descansar, en mi estado no debía ser tan imprudente, mi bebé crecía dentro mío y ya era riesgoso para mí hacer esto.

Había una persona caminado por ahí, no tenía un ojo, usaba un parche y me acerque para pedir ayuda.

-Disculpe—intentando no sonar tan frío.—Me podría ayudar a encontrar un lugar donde quedarme.

Viéndome un poco desconfiado para luego suspirar.

-Sígueme—no dijo

Lo hice, manteniendo mi cuchillo oculto por si acaso esto fuese una trampa, por algo siempre fui muy desconfiado, y ese maldito de Kenny me enseñó bien, no iba a echar a la basura el tiempo que se dedicó a entrenarme y aún después de su muerte me siguió enseñando más.

Ese viejo lo extrañaba más que a nadie, fue un padre para mí y apresar de todo era mi tío que siempre supo que no podía estar a su lado, solo podía ser un extraño y entendía sus motivos, le era difícil verme porque le recordaba a mi mamá, su hermana.

Y ahora que no está, me pregunto, ¿ Acaso me apoyaría en mis decisiones? ¿estaría feliz de verme participando en esta mierda de conflicto?.

Eran más preguntas sin respuesta.

-Sr. Schneider—se acerco una mujer mayor a el.—¡Tanto tiempo sin verlo!. ¿Cómo ha estado?.

-Bien—para ser un poco más amable.—La tienda prospera como siempre.

-Me alegro de que se encuentre bien—para voltear a ver a ese joven.—El debe de ser...su sobrino del cual siempre ha hablado.

-Si es mi sobrino—mintiendo un poco.—Ha regresado para quedarse conmigo ahora que su madre ha muerto.

-Aunque jamás nos ha dicho su nombre—solo riéndose un poco.—Soy la Señora Keller. Tu tío nos ha ayudado bastante, aunque sean tiempos difíciles ahora.

-U-Un gusto—teniendo que seguir el juego.—Soy Rivaille.

-Rivaille—le parecía un buen nombre.—Bueno Rivaille, cuida a tu tío. ¡Nos veremos otro día!.

Para irse ella apurada a casa, así que seguimos, nunca me ha gustado mentir, menos fingir ser algo que no soy, pero, este señor porque me ayudó así.

Ahora tenía una duda muy grande.

Aquí acaba el capítulo del día de hoy.

¿Quién será el señor que ayuda a Levi?. ¿acaso es un enemigo o un aliado?

pan/em/p
p style="box-sizing: border-box; margin: 0px 0px 24px; font-size: 18px; font-family: 'Source Sans Pro', 'Helvetica Neue', Helvetica, Arial, sans-serif; line-height: 24px; padding: 0px;" data-p-id="8b5ac8c644a7edcf53351fe2140b8fde"em style="box-sizing: border-box;"span style="box-sizing: border-box; font-weight: bold;"¿Cómo le irá a Levi en Mare, mientras encuentra a Eren?.

Espero que les haya gustado, intentaré subir mas capítulos y eso es todo :3:3:3:3:3