Resumen: Cuando se convierten en adultos, las vidas de nuestros héroes se han vuelto muy complicadas, y para nada son como ellos lo habían soñado. Pero nunca es demasiado tarde para arreglar las cosas. Spoilers tercera temporada.

Notas:

1) Los Personajes no me pertenecen, son propiedad de ZAG Heroes, y los créditos son de Thomas Astruc y su equipo.

2) Este fin está realizado sin fines de lucro, solo por diversión.

3) Puede contener Spoilers de todo lo que ha aparecido en la tercera temporada

EL MURO QUE NOS SEPARA

CAPÍTULO 33

Oficinas de Gabriel

Más tarde

Marinette salió del metro y se apresuró al edificio de Gabriel. Jamás había estado ahí después del mediodía, y mucho menos a esa hora de la noche. No sabía que era lo que Adrien tenía planeado, pero confiaba en él.

-Marinette, ¿estás segura de esto?- dijo Tikki asomándose de su bolso.

-¿Qué cosa?¿Ver a Adrien?- dijo ella volviéndose a ella- claro que quiero verlo-

-No me refiero a eso- dijo la kwami- es solo que… Manon tiene razón, todo esto de ver a Adrien de noche en las oficinas es muy extraño. Sabes que no es su estilo hacer algo así-

La chica sabía que Tikki tenía razón, pero no quería cuestionar al chico que amaba. No sabía que tipo de sorpresa le esperaba, pero confiaba en él.

-Lo sé, Tikki, pero debe ser algo importante para que quiera verme aquí- dijo Marinette- quizá aún no ha terminado de trabajar-

Tikki se encogió de hombros y volvió a meterse en el bolso mientras que entraba al edificio, cuya puerta estaba abierta. Cruzó el largo pasillo de la entrada sintiéndose un poco nerviosa. Conocía el sitio bastante bien, pero nunca había estado ahí de noche. La oscuridad había comenzando a ponerla nerviosa, y el nerviosismo de Tikki de igual manera.

"Adrien, ¿qué estás tramando?", pensó ella.

Presionó el botón del elevador bajara bajar al sótano, y una vez ahí, vio que el pasillo hacia los casilleros estaba completamente iluminado. Marinette respiró un poco aliviada por ver la luz encendida, imaginando que el chico estaría ahí, y cruzó el pasillo suponiendo que Adrien ya estaría esperándola. No sabía porqué, le gustaba estar sola en ese sitio a esa hora de la noche. Apresuró un poco el paso y abrió la puerta.

-Adrien, ¿qué era lo que querías que…?- comenzó a decir, pero se interrumpió al ver que estaba vacío- ¿Adrien?-

-¿Qué sucede?- dijo Tikki asomando su cabeza del bolso de la chica y mirando a su alrededor- ¿dónde se supone que está Adrien?-

-No lo entiendo- dijo Marinette, sacando su teléfono celular con la idea de llamar al chico y preguntárselo, cuando vio que tenía otro mensaje de parte de él.

Adrien: ¡Ma lady! Mira dentro del casillero número 46.

Marinette frunció el entrecejo. Ese definitivamente no era el estilo de Adrien, y había algo en todo eso que no le gustaba, pero se encogió de hombros. Ya hablaría con él de ello, explicándole que no le gustaba ese tipo de juegos. Obedeciendo el mensaje, la chica se dirigió al casillero indicado, el cual estaba exactamente frente a la puerta principal de la habitación. Giro la manija y lo abrió. El casillero estaba vacío excepto por una pequeña caja cuadrara en el suelo, que parecía una caja de zapatos.

-¿Pero qué…?-

Extrañada, la chica se arrodillo en el suelo para abrirla, y estuvo a punto de hacerlo cuando la vocecita de Tikki la alertó.

-¡Marinette, detrás de…!-

Pero Marinette no alcanzó a girarse para ver lo que había espantando tanto a su kwami, porque una mano cubrió su boca y forzó su cabeza hacia atrás, haciéndola levantar sus ojos al techo. Se llevó las manos hacia la cara, intentando soltarse.

-Mmmmf…-

Antes de que siquiera cayera en cuenta de lo que estaba pasando, sintió un agudo dolor en sus oídos, seguidos de unas gotas húmedas en sus hombros. Marinette gimió de dolor antes de que quien la había atrapado la soltara y la hiciera caer hacia delante en el suelo de un empujón.

-Ugh…- se quejó la chica, cubriéndose los oídos con las manos e incorporándose sobre sus rodillas- ¿pero qué…?-

-Ten paciencia, Marinette Dupain-Cheng- dijo la voz femenina detrás de ella, la cual le causó un horrible escalofrío- por fin, después de once años, estás a punto de recibir el castigo que mereces-

Marinette se volvió horrorizada hacia la mujer que estaba detrás de ella, aunque ya sabía quien era antes de que sus ojos se posaran en ella. Lila Rossi, la chica que la odiaba desde que ambas se habían conocido, tanto como Ladybug como Marinette.

-Lila- dijo Marinette, sintiendo un vuelco de horror al ver a la chica sonriéndole maliciosamente desde la entrada al armario de los casilleros- ¿qué significa esto?-

-¿Acaso no lo adivinas?- dijo la mujer en un tono que usaría para charlar del clima- he pasado los últimos diez años intentando castigar a Ladybug y a Marinette por todo lo que me hicieron cuando éramos adolescentes. Pero me di cuenta de que finalmente las dos son una sola, y que había estado atacándolas por separado cuando era más fácil destruirlas juntas-

La chica dio un paso atrás, su espalda chocando contra el casillero. ¡Lila conocía su identidad secreta, sabía que era Ladybug!

-No sé de qué…-

-No necesitas mentirme, insecto- escupió Lila alzando momentáneamente la voz, haciendo que su enemiga diera un paso hacia atrás y casi caiga en el interior del casillero- no me queda la más mínima duda de que eres Ladybug-

Marinette tragó saliva, sintiendo como si hubiera tragado una caja de clavos. Lila sabía, eso no era nada bueno. Quizá… quizá podía hacer algo para distraerla y salir de ahí. Todo París sabía que era una mentirosa, después de todo, y nadie le iba a creer si revelaba su identidad.

-¿Cómo lo…?-

Como respuesta, Lila sacó un teléfono celular de su bolsillo, el cual tenía una casaca color negro con verde que Marinette conocía bien: era el celular de Adrien. Si su teléfono estaba en poder de la mentirosa, seguramente había visto todas sus conversaciones.

-Oh, tu amado Adrien te llama "ma lady" constantemente y tú lo llamas "chaton"- dijo Lila sonriendo maliciosamente, causándole un vuelco a la otra chica- así que no fue difícil deducir el resto. Entonces supe que ustedes dos, par de perdedores, son Ladybug y Chat Noir-

-No…-

-Por eso ustedes dos fueron los únicos en el colegio que no me creyeron- continuó Lila- porque habían mentido sobre ustedes dos-

La sonrisa de Lila, con la silenciosa promesa de que algo malo le iba a suceder, estaba comenzando a destrozar los nervios de Marinette.

-Lila, no es…-

-Adrien fue testigo de mis mentiras, por eso no me creyó. Por eso nunca tuve una oportunidad de engañarlo, y tú aprovechaste para robármelo- continuó la mentirosa, como si no la hubiera escuchado hablar- pero eso ya no importa. Tengo una manera de borrar todo y comenzar de nuevo-

Marinette miró de reojo a Tikki, quien flotaba nerviosamente sobre ambas.

-¿De qué hablas?-

-De que voy a quitarles sus Miraculous, y voy a desear un nuevo comienzo para todos nosotros- dijo Lila sonriendo- Adrien finalmente será mío y tú… tú recibirás lo que mereces-

Marinette tenía miedo, pero no iba a darle a Lila la satisfacción de saberlo. Ella era Ladybug, no podía mostrar temor a nadie, mucho menos a esa víbora mentirosa.

-No puedes hacerlo. ¡No hay manera de que alguien como tú nos pueda vencer!- dijo Marinette, forzándose a sí misma a dar un paso adelante- ni Papillon ni Farfalla lo han logrado vencernos, ¿porqué lo lograrías tú?-

Como respuesta, Lila señaló el pequeño broche ovalado en su pecho, el cual parecía tener una amatista en el centro. Marinette alzó las cejas sin entender hasta que Lila señaló a su lado. Un kwami flotando junto a ella.

-No…- dijo Marinette en voz baja, sintiendo como si se le cayera el corazón al suelo- ¿tú eres… Nooroo?-

El kwami asintió tristemente con sus ojos fijos en el suelo y la enormidad de lo que eso significaba le cayó de golpe a Marinette aunque no hubiera dicho nada aún. El kwami tenía una apariencia sumamente desolada que le dio pena a la pelinegra por un momento, aunque en esos momentos estaba un poco más preocupada por ella misma.

-Realmente esperaba a que me preguntaras eso, Ladybug. Te mostraré cómo "alguien como yo" va a aplastar al par de héroes de cuarta que son ustedes- dijo la chica castaña sin dejar de sonreír al ver que todo color abandonaba el rostro de su enemiga- Nooroo, transfórmame-

Para horror de Marinette, Lila se transformó delante de sus ojos en una supervillana con el Miraculous que había visto ya varias veces en el pecho de Papillon. Dio un paso atrás, y su espalda chocó con los casilleros. Era dolorosamente obvio.

-Farfalla…- dijo Marinette horrorizada- tú eres Farfalla-

-Muy bien, Marinette, muy bien- dijo Farfalla haciendo girar su bastón por un momento antes de apuntarlo hacia ella con un gesto amenazante- y a partir de ahora, tu Miraculous es mío-

-¡No!- dijo la chica frunciendo el entrecejo- ¡no lo permitiré! ¡Tikki, transfórmame!-

Pero nada sucedió. Tikki permaneció flotando en silencio entre las dos mujeres, mirando a su portadora con una expresión llena de tristeza.

-¿Tikki?-

-Ya no tienes el Miraculous, Marinette- dijo la kwami con lágrimas en los ojos- ella lo tomó...-

Como respuesta, Farfalla le mostró los pequeños aretes redondos de color rojo con motas. Marinette miró horrorizada su Miraculous en manos de la villana. Sintió como si el corazón se le cayera a los pies al ver su posesión más preciada en las manos de su peor enemiga de toda la vida. ¡No podía dejar a Tikki en las garras de esa bruja!

-¡No! ¡Devuélveme a Tikki!- gritó y corrió hacia Farfalla, tratando de alcanzarlos, pero la mujer la detuvo con una mano y la golpeó en la boca del estómago con la parte roma de su bastón, haciéndola caer al suelo doblada sobre sí misma, abrazando su abdomen e intentando recuperando el aliento.

-Aaaarggg…-

-Ja, solo mírate… eres patética- dijo Farfalla con desprecio, guardándose el Miraculous en el bolsillo y haciendo desaparecer a Tikki- la legendaria Ladybug ha sido vencida por Farfalla, porque fue demasiado estúpida-

-No… puedes…-

-Fue muy fácil- dijo la villana- el idiota de tu partenaire olvidó su celular en la oficina, y yo solo tuve que tomarlo y enviarte esos mensajes para que vinieras aquí, sola, y cayeras en mi trampa-

-No…-

-Imagina la cara que va a poner tu amado Adrien cuando escuche que perdiste tu Miraculous- dijo Farfalla echándose a reír al ver sus débiles intentos por recuperar el aliento y levantarse- una parte de mí quiere dejarte ir para que Adrien vea tu expresión derrotada también; estoy segura que le va a encantar. Pero no, tengo otros planes para ti. Oh, y definitivamente tengo planes para él-

Marinette sintió un vuelco de horror mientras que se levantaba del suelo a pesar del dolor, aún sosteniendo su abdomen. No podía permitir que le hiciera daño a su partenaire, al hombre que amaba. Buscó con la mirada algún objeto para pelear con él, pero no había nada en esa pequeña habitación.

-¡No te atrevas a acercarte a él!- siseó Marinette volviéndose a ella.

-No suenas tan amenazante con esa cara asustada, cafard- dijo la villana con desprecio- no te preocupes, le pasaré tus disculpas a Adrien-

-No te atrevas a…-

-Él será aún más fácil de vencer que tú- dijo Farfalla maliciosamente- estoy segura de que el muy estúpido me entregará voluntariamente su Miraculous si le digo que te tengo en mi poder, ¿no lo crees? Apuesto a que se parará en cuatro patas y rogará con tal de que no te haga daño-

Marinette sintió una punzada de odio al escucharla hablar así de Adrien.

-Cuando tenga su Miraculous también, voy a pedir el deseo gracias al Poder Absoluto. Voy a desear recuperar todo lo que me quitaste, como Marinette y como Ladybug- dijo Farfalla.

-¡No sabes lo que estás haciendo, Lila!- dijo Marinette- ese poder es muy peligroso, el precio a pagar por él será terrible-

-Adrien será mío, y tú ni siquiera importarás- continuó Lila como si no la hubiera escuchado- por supuesto que te dejaré vivir, solamente para que puedas ver lo que tú misma causaste con tu incompetencia- dejó escapar una risita- estoy segura de que te encantará verme del brazo de Adrien-

La chica frunció el entrecejo y cerró sus manos en puños, preparándose para pelear. No podía dejar las cosas así, Lila no podía ganar. Los Miraculous no debían caer en manos equivocadas.

-¡No!¡No tendrás los Miraculous, y no tendrás a Adrien!- gritó Marinette, lanzándose contra ella. No tenía Miraculous ni manera de pelear, pero no se iba a rendir- ¡no lo permitiré!-

Ante esa provocación, Farfalla sonrió y extendió la mano hacia la chica, atrapándola del cuello antes de que pudiera alcanzarla. Levantó a Marinette unos centímetros del suelo antes de lanzarla contra los casilleros.

-Aaaarggg…-

-¿No lo has entendido? Tú no me vas a detener, Ladybug- dijo Farfalla fríamente, desenvainando la espada de su bastón- no eres nada sin tu Miraculous. Lo único especial sobre ti eran un par de aretes que obtuviste por casualidad, y que no merecías portar. Adiós, Marinette…-

Mientras que decía eso, Farfalla se acercó a la chica y hundió la punta de su espada en su costado. Un horrible grito de dolor escapó de sus labios y resonó por todo el sótano. Cuando Farfalla sacó la espada, Marinette dobló sobre sí misma en el suelo, llevándose las manos al sitio herido. Sintió un cálido líquido mojar sus dedos, que la hizo darse cuenta con horror lo que estaba pasando.

-No te preocupes, ya te dije que cuando pida mi deseo tendrás un lugar en el nuevo mundo que voy a crear- dijo Farfalla arrebatando el bolso de la chica para tomar su teléfono celular- no dejaré que te pierdas mi triunfo, cómo Adrien será mío-

Dicho eso, Farfalla le dio la espalda y cerró la puerta tras de sí, apagando la luz desde fuera de la pequeña habitación.

Marinette se quedó sola en la oscuridad, apretando los dientes para aguantar el dolor. No iba a llorar, no le iba a dar a Lila la satisfacción de saber que la había quebrado. Con dificultad se quitó su suéter y lo presionó contra la herida para evitar que siguiera sangrando.

Una vez que lo hizo, la chica trató de respirar hondo, pero el dolor en el costado la cortó a media respiración. Miró a su alrededor mientras que sus ojos se acostumbraban a la oscuridad, pensando en que tenía que salir de ahí pronto. ¡Tenía que advertir a Adrien antes de que Farfalla lo alcanzara! Y tenía que recuperar a Tikki.

"¿Qué puedo hacer?", pensó Marinette, pensando en algún plan para salir de ahí. Puso una de sus manos sobre el suelo, mientras que con la otra siguió presionando su suéter contra su herida, y comenzó a arrastrarse hacia la puerta.

Apretó los dientes de nuevo, intentando ignorar el dolor. No tenía su celular consigo, y Adrien no tenía el suyo tampoco. Podía intentar llegar al lobby, que era el sitio más cercano donde podía encontrar un teléfono para llamar a alguien. ¿A quién llamaría? Kagami era la primera opción, porque vivía cerca de Adrien, pero sacudió la cabeza. No, Kagami estaba seguramente con Luka, y de todos modos ni siquiera tenía su número. Podía llamar a la policía, pero quizá ya sería demasiado tarde: seguramente Farfalla ya habría encontrado a Adrien y le habría quitado su Miraculous.

Además, si Lila lo había planeado tan bien, seguramente la habría dejado encerrada ahí abajo. Cuando llegó a la puerta, Marinette intentó en vano abrirla. Tal y como lo había imaginado, estaba atrapada. Se deslizó por la pared y se dejó caer al suelo, donde se ovilló nuevamente, rogando en silencio por que Adrien no cayera también en la trampa de Farfalla.

x-x-x

Apartamento de Adrien

Al mismo tiempo

Plagg despertó de pronto sintiéndose inusualmente alarmado. No sabía que era lo que había pasado, pero lo que lo había despertado fue que dejó de sentir de pronto la presencia de Tikki. No quería alarmarse; quizá Marinette se había quitado los aretes por alguna razón.

"No", pensó Plagg ansioso "incluso si se los quitó voluntariamente, Marinette no renunciaría jamás a su Miraculous, y entonces Tikki no tendría porqué desaparecer"

Entonces, ¿qué era lo que había pasado?

Plagg se volvió hacia su portador, quien estaba profundamente dormido boca abajo sobre la cama. ¿Debía despertarlo para comunicarle su preocupación? Su cachorro estaba muy fatigado, había tenido un largo día y una semana muy pesada. Pero, ¿y si era algo serio? No, Marinette seguramente estaba bien; no querría alarmar a Adrien. Aún así, esa sensación de miedo no lo dejaba en paz.

"Por todo el Brie de Meaux y el Camembert de Normandie"; gruñó Plagg levantándose de su asiento y flotando hacia la cama "maldita sea, espero estar equivocado"

Resignado, el kwami comenzó a darle golpecitos en el hombro con su cabeza, en un afán de despertarlo.

-Adrien- dijo el kwami en voz alta mientras hacía un esfuerzo por hacerlo despertar. Cada segundo que pasaba se alarmaba más al no sentir la presencia de su contraparte de la Creación y, con su alarma era el presentimiento de que algo estaba fuera de lugar- despierta, cachorro, tenemos que hablar-

-Mmmm…- gruñó el chico.

-Vamos, despierta de una maldita vez, chico- insistió Plagg, cada vez más alarmado porque seguía sin sentir la presencia de Tikki- creo que es algo importante-

-Mmm…- dijo Adrien somnoliento mientras que se volvía sobre su espalda y se frotaba los ojos- ¿crees?¿Qué sucede, Plagg?-

-Es Tikki- dijo el kwami alarmado- no siento la presencia de Tikki-

-¿Uh?-

-Tengo un mal presentimiento, Adrien- dijo Plagg en voz baja intentando mantener la calma y fallando estrepitosamente- no hay ninguna razón por la que la coccinelle se tenga que quitar sus aretes. Tienes que hablar con Marinette, asegurarte de que esté bien-

El chico se incorporó sentado en su cama para intentar desperezarse y miró el reloj. Apenas eran las once de la noche. Caminó hacia su escritorio y volvió a encender la computadora. No tenía su teléfono celular, pero podía llamar a Marinette por videollamada.

Sonó dos veces y la línea se cortó.

-¿Qué sucede?- dijo Adrien en voz alta, volviendo a marcar mientras que Plagg entrecerraba los ojos. Volvió a suceder lo mismo- no me contesta…-

-Te dije que algo no anda bien- dijo el kwami cada vez más alarmado- Adrien, estoy preocupado por ellas-

-¿Qué fue lo que percibiste, Plagg?- dijo Adrien, volviéndose hacia él.

-La presencia de Tikki desapareció de pronto- dijo el kwami- no puedo explicarlo-

Adrien estaba más despierto que nunca, mirando a su kwami con una expresión preocupada. Se imaginaba lo que eso significaba, pero aún así lo preguntó. Quería pensar que lo que estaba pensando no era lo que estaba sucediendo en esos momentos.

-¿Porqué pasaría eso?-

-Dos opciones, como lo sabes muy bien- dijo Plagg- primero, si Marinette renunció a su Miraculous-

-Imposible-

-La segunda es…- dijo el kwami, dudoso- si alguien se lo quitó contra su voluntad-

El chico palideció ante la idea y frunció el entrecejo.

-Vamos a buscarlas, Plagg- dijo el chico, poniéndose de pie y volviéndose al kwami- algo no está bien-

-Estoy de acuerdo con ese plan- dijo el kwami con una expresión aprensiva- entre más pronto las encontremos, más pronto podremos corroborar que están a salvo. Di las palabras-

-Plagg, transfórmame-

Segundos después, Chat Noir salió por la ventana de su apartamento rumbo al de Marinette, rogando en silencio que su Lady estuviera a salvo.

x-x-x

Apartamento de Marinette

Más tarde

Chat Noir ni siquiera se molestó en llamar a la puerta. Entró al apartamento de Marinette por la ventana abierta de la cocina, y su alarma no disminuyó al ver que la habitación de la chica estaba vacía. No había rastro de ella ni de Tikki. La cocina estaba limpia, excepto por una taza de café vacía sobre la mesa, la cual seguramente había sido usada por Marinette esa mañana. La cama estaba tendida, como si la chica ni siquiera hubiera llegado a casa esa noche.

"Ma lady, ¿dónde estás?", pensó Chat Noir, buscando desesperadamente por todo el apartamento. Ya había pasado por su atelier, y tampoco estaba ahí. Miró el reloj. Era la media noche.

"Esto no me gusta nada", le dijo Plagg en su mente.

Chat Noir se dejó caer al suelo derrotado y tomó su bastón, con la idea de detransformarse para enviar mensajes a todos sus amigos para preguntarles si Marinette estaba con ellos, aunque lo dudaba. Pero antes de que pudiera hacerlo, el héroe sintió un golpe en la cabeza, tirándolo al suelo.

-Ugh-

Cuando levantó la vista, vio un pequeño monstruo que parecía una de las gárgolas de Notre Dame. Chat Noir se levantó alarmado y tomó su bastón para defenderse.

-¿Qué rayos?- dijo en voz baja.

-Chat Noir vio a buscar a Ladybug- dijo la gárgola con voz femenina- patético y completamente predecible-

-¿Quién eres?- demandó el chico.

-Si quieres volver a ver a tu amada Ladybug, ven al Jardin du Luxemburg inmediatamente para entregar tu Miraculous- dijo la voz de la gárgola, sin responder directamente su pregunta- y apresúrate, no le queda mucho tiempo…-

Chat Noir palideció mortalmente al escuchar eso. ¿Dónde estaba Ladybug?

"Esa cosa debe ser un sentimonstruo", le dijo Plagg en su mente "es Farfalla o su aliado"

Al verlo paralizado de horror, la gárgola lo atacó de nuevo con una patada, la cual Chat Noir apenas pudo bloquear con sus brazos cruzados frente a su rostro. Aún así, la patada lo lanzó contra la pared contraria antes de que el sentimonstruo desapareciera, evaporándose como cuando Ladybug purificaba un amok.

El impacto de la patada hizo que el chico se golpeara la cabeza con la mesita de noche y cayera de bruces al suelo.

-Ugh…-

"Levántate de una vez, chico", le dijo Plagg insistentemente en su mente. Podía sentir el pánico de su kwami "¡date prisa! ¡Ladybug te necesita!"

Chat Noir gruñó aturdido mientras apoyaba sus manos en el suelo para intentar incorporarse, cuando escuchó una voz.

-Chat Noir…-

Era una voz baja, apenas un susurro, pero sus orejas se alzaron. No podía identificar si era masculina o femenina, pero la conocía bastante bien y, al mismo tiempo, no podía recordar a quien pertenecía. El chico se arrastró a su alrededor, buscando con la mirada, pero no vio nada.

"¿Qué haces, chico? ¡Tenemos que irnos!", insistió Plagg en su mente, quien al parecer no había escuchado nada.

Chat Noir asintió, y estuvo a punto de ponerse de pie cuando volvió a escuchar la voz. No era una sola voz, eran dos, una masculina y una femenina, mezclada una con la otra.

-Chat Noir… apresúrate-

El héroe abrió los ojos desmesuradamente y comenzó a caminar hacia el sitio donde escuchó la voz, detrás de la mesita de noche.

-Chat Noir…-

El chico movió la mesita de noche, separándola de la pared, y encontró un pequeño armario secreto detrás del mueble, cubierto por una puerta. Cada vez más sorprendido, el chico abrió el armario y encontró algo dentro. Solamente contenía un objeto: una caja circular de color rojo con motas negras…

-No puede ser…- dijo él en voz baja, tomando ese objeto y sacudiéndole el polvo- es la Miraclebox-

Fue entonces cuando reconoció de quien era esa voz. Era la voz de Marinette mezclada con la del maestro Fu. Había olvidado que Marinette era ahora la nueva Guardiana de los Miraculous, desde que el maestro Fu había renunciado a ella y perdido la memoria su Lady había tenido que proteger la Miraclebox.

Y parecía que la caja lo había llamado

-Chat Noir, elige a tus aliados de confianza- dijeron las voces de Marinette y de Fu en su mente- elige sabiamente, ya que este poder debe ser usado solo para el bien de los otros…-

Chat Noir sonrió levemente al poner las manos sobre la Miraclebox, la cual se abrió mostrando los quince Miraculous en su interior. Los miró pensativo. Sabía que tenía que apresurarse, pero tenía que elegir bien.

"No necesito un Miraculous de protección", pensó el chico, pasando de largo del Miraculous de la tortuga "y las ilusiones son inútiles para esto. Necesito… alguien que pueda pelear…"

Finalmente Adrien decidió y tomó dos de ellos, llamando a sus kwamis, quienes lo miraron extrañados, sabiendo que no era el Guardian.

-Sass, Longg- sonrió él al volver a verlos, extendiendo su mano para entregarles sus propios Miraculous- necesito su ayuda. Busquen a sus antiguos portadores, y díganles que necesito su ayuda. Ladybug está en peligro-

Los kwamis dudaron por un momento, pero asintieron al mismo tiempo que tomaban la pulsera y el collar.

-Tengan cuidado en el camino, Farfalla está muy activa esta noche- dijo él antes de que se fueran- digan a Luka y Kagami que estamos en el jardin du Luxemburg-

Longg y Sass asintieron y salieron rápidamente del apartamento. Chat Noir volvió a ocultar la Miraclebox y salió por la ventana, corriendo por los techos hacia el jardin du Luxemburg. Su corazón latía con tanta fuerza que parecía estar golpeando las costillas. Esperaba que su estuviera a salvo.

Sacudió la cabeza. No era momento para entrar en pánico. Tenía que estar alerta para poder rescatar a su Lady.

X-x-x

CONTINUARÁ…

¡Hola a todos! Como ven, todo era una trampa de Lila para quitarle su Miraculous a Marinette y usarla para obtener ahora el de Adrien. Nuestro héroe favorito ya pidió refuerzos. Esperemos que llegue a tiempo a rescatar a su lady.

La página se puso chistosa, así que hubo un problema con los review. Ah, y disculpen las actualizaciones rápidas. Estoy en guerra con Misao-CG. Si no han leído su historia Tempus Fugit se las recomiendo un montón, eso sí, con una pelotita antiestrés a un lado.

Muchas gracias a todos por sus reviews. Abrazos.

Abby L.