Kate

No se si es el movimiento del auto el que me hace tener nauseas o la discusión que he tenido con Rick, aun siento lagrimas corriendo por mis mejillas, aun siento rabia y sus palabras se repiten en mi cabeza, lo odio tanto por hacerme sentir así, por hacerme llorar y por hacer todas esas insinuaciones.

Tengo miedo, ahora cada vez tengo miedo de lo que su boca pueda decir, de lo que pueda pensar.

Acaricio mi vientre cuando siento el movimiento de mi bebé, sonrío levemente deseando que todo sea solo un sueño, un mal sueño y que despertare en los brazos de Rick en cualquier momento pero ese momento se esta alargando demasiado y me esta costando mucho entender sus palabras.

Rick no sabe lo que esto ha significado para mi, no sabe lo difícil que ha sido para mi tomar una decisión, saber que en algún momento todo podría terminar de descomponerse, todo podría terminar de irse a la mierda y no hay mas explicación que la ambición, la avaricia el deseo de querer poseer mas que los demás, muchos han sufrido por eso, mi madre murió por algo que a ella no le correspondía, ahora nosotros estamos en peligro, ahora nosotros nos vemos envueltos en un peligro innecesario.

Miro a través del cristal, hay pequeñas gotas de lluvia pegadas, el camino esta cubierto de nieve y aun no se a donde vamos, no pude despedirme de mi padre, ni de Tony, he tenido que dejar todo atrás una vez más, no quiero decirles adiós aún pero conforme pasa el tiempo asi se siente, se siente como si no fuese a volver y me duele, duele demasiado.

Los minutos avanzan, intento mirar la hora pero olvide mi reloj, will me observa por el espejo sonríe ligeramente pero no correspondo s su sonrisa, me molesta incluso mirarlo, creo que en parte mis lagrimas se deben también al hecho de que estoy muy enojada con los dos, con will y con Rick.

Odio cuando las personas toman decisiones por mi y odio mas cuando las mías no se respetan.

El cielo esta despejado, la luna ilumina el camino, sostengo a mi gato en mis brazos, incluso peludo ha tenido que venir conmigo, no podía dejarlo, lo escucho maullar y me pregunto si de verdad había una razón para todo esto, para hacer lo que estamos haciendo.

Suspiro mientras dejo un pequeño beso en la cabeza de mi gato y lo abrazo con delicadeza, la noche es larga el camino también.

Creo que el tampoco entiende por que hemos salido en mitad de la noche a escondidas como si nosotros hubiésemos hecho algo malo, como si nosotros fuésemos los malos de la historia, vaya plan, vaya semana la que estamos teniendo, tener que huir con un bebé a punto de nacer, un gato y un par de maletas, no era asi como me imaginaba el inicio de este año, no era así como me imaginaba mi vida después de volver, siempre tuve esa ridícula fantasía en la que mi vida era perfecta al lado de Rick, me imaginaba en total calma, viviendo en paz después de resolver el asesinato de mi madre, habiendo atrapado a los responsables y haciendo de todo menos huir a mitad de la noche.

Me cubro la cara con las manos y suspiro, me estoy cansando de esto, me estoy cansando de la vida que yo escogí pero que ya no quiero, ya no es divertido jugar al detective, las consecuencias de nuestros actos nos alcanzan en algún punto y es entonces cuando nos damos cuenta de lo estúpidos que hemos sido, sin embargo eso ahora ya no importa, ya no tiene ninguna importancia, solo queda continuar y esperar que todo salga bien.

Miro el cielo, apoyo la cabeza en el cristal, no he podido dormir ni un solo minuto y estoy muy cansada e incómoda, me duele la espalda y hace ya varios minutos que necesito un baño, el cielo comienza a cambiar de color, las nubes lucen grises y los rayos de sol intentan abrirse paso sin lograrlo en su totalidad, me pregunto en donde estamos, veo un enorme edificio que no reconozco, el auto se detiene, espero algunos segundos dentro, will se estira, toma sus guantes, se los pone y luego ajusta los botones de su abrigo, hace frio afuera, las puertas se abren, no quiero salir, quiero volver a casa, quiero dormir en mi cama con Rick abrazándome haciéndome cosquillas y hablándole a su hijo, eso quiero.

La puerta se abre, extiende su mano y me ayuda a salir, doy un par de pasos, el frio se cuela entre mis ropas y me hace temblar, peludo se esconde en mis brazos y maúlla un poco pero se niega a sacar la cabeza lo que provoca una sonrisa en mi y que escondo bajo mi bufanda.

-estas bien?

-no, no lo estoy, me duele todo y tenemos hambre.

-tenemos?

-tu hijo y yo tenemos hambre.-digo enojada.

-comeremos algo pronto, lo prometo.

-quiero volver a casa.

-sabes que allí no es seguro, no ahora.

-te odio Richard castle.

-no me odias, me amas y deja de hacer berrinche, estoy aquí contigo, ese no era el plan pero aquí estoy.

-yo estoy haciendo un puto berrinche?, no mi amor el día que eso suceda vas a querer desaparecer y te lo voy a conceder.

-su vista baja al suelo.-ya lo hice y no me gustó por eso estoy aquí, tenias razón, hicimos una promesa, no podría vivir lejos de ti, de ustedes, puedo dejarlo todo menos a ti.

-pongo mi mano en su mejilla para que me mire.-es verdad, te amo demasiado como para dejarte otra vez, pero odio que seas tan necio a veces, separados no íbamos a conseguir nada espero que lo hayas entendido.

-lo entiendo.

-andando, mi vejiga está a punto de reventar.

Will nos espera en la puerta finge no mirarnos, aunque no lo logra, con la mirada nos dice que debemos apresurarnos, hay gente esperándonos, es hora de trabajar.

pues si he vuelto con otro capitulo de esta historia, pero debo confesarles que comienzo a ver el fin de esta historia que se suponía no existiría, es gracias a ustedes que ha visto la luz, aun quedan algunos capítulos no sufran sin embargo quiero que vayan pensando en que el final esta por llegar y no esta vez no habrá otra parte, hay dos historias más que terminar y después ya veremos que pasará. nos leemos en el próximo.