Reproduciendo: Soundgarden – Black Hole Sun.
El grupo cada vez más hacía su camino hacia Salt Lake City, Marcus mantenía la vista hacia el frente, aunque en esta ocasión no estaba tan animado como siempre, simplemente manteniéndose de la misma forma durante todo el camino, soltando suspiros de manera ocasional. De ese modo llegaron hasta la ciudad, se hizo lo mismo de buscar un hotel donde resguardarse hasta el día siguiente mientras ya reponen energías o hacen los asuntos que deseen.
- Marcus-san, vimos en Internet acerca de una tienda de pasteles por aquí, nos preguntamos si gustarías ir con noso…
- Lo lamento, tengo otras cosas que hacer. – El pelinegro interrumpió a Yui, sonrió suavemente para excusarse, lo cual la confundió.
- ¿Marcus-san?
- Gran señor de otro mundo, Dekomori y yo nos preguntábamos si quisieras ir…
- Entiendo, mucha suerte a ambas, pero haré algo más. – Ahora también rechazó a Rikka y Dekomori, el pelinegro siguió haciendo su camino hacia su habitación.
- Marcus-san… ¿ocurre algo? – Kotonoha estaba al frente, el pelinegro se forzó a sonreír.
- No es nada… solamente me encuentro un poco agotado de los constantes viajes, después de todo es una nueva experiencia para mi y realmente es un poco complicado manejar algo de estrés, pero nada de qué preocuparse, un merecido descanso y estaré como nuevo.
- … Como digas… - Kotonoja se quedó callada, ella realmente estaba preocupada, Marcus lo entendía y no deseaba extender esa preocupación al resto, tenía que despejar su mente un poco. Ya hizo camino hacia su habitación para dejarse recostar, realmente todos los viajes han sido divertidos, ser perseguidos constantemente para huir de los Black Crows, divertirse un poco en las ciudades que visitan y demás ha sido una gran experiencia pero no puede negar el estrés que se ha acumulado a sus espaldas, además de estar a cargo de un gran grupo de gente y más que se andan sumando en cada momento, termina siendo una carga pesada para él solo, lo entendía y jamás pensó que llegaría el momento en que pensaría de tal modo, deseaba despejar un poco su mente al respecto, ya sabía qué hacer.
Se cambió de ropa a una sudadera con capucha con pants deportivos y unos tenis deportivos, si hacer algo de ejercicio lograría despejar las dudas, entonces lo haría, en ese momento salió de su habitación para irse del hotel, en el camino se topó a Rito, Lala, Yami y Mikan.
- Ey Marcus ¿irás a un sitio? – Preguntó el pelinaranja.
- Voy a correr un rato por la ciudad, no puedo despejar el ejercicio y mantenerme en forma es algo que ya llevo haciendo durante un buen rato.
- Puedo arreglar eso, puedo presentarte un invento que… - El pelinegro interrumpió a Lala.
- Me encanta hacer más las cosas a la antigua, pero aprecio la intención, ya necesito irme, nos vemos. – Se despidió de ellas mientras salía por la puerta.
- Marcus-san… se veía un poco decaído. – Comentó Mikan, Rito enarcó una ceja.
- ¿En serio? No me di cuenta.
- Eres despistado Rito. – Exclamó la castaña con rostro inexpresivo. – Siento que quizás él está pasando por algo de estrés, solo espero que esté bien.
Yami simplemente vio por delante, le debía bastante a Marcus desde un inicio así que igual deseaba que estuviera bien.
Reproduciendo: NF – Therapy Session.
Se pusó los audífonos para empezar a correr a un ritmo regular por las calles, Marcus empezó a recordar varias cosas conforme seguía corriendo; como todo empezó un marzo, tan tranquilo en su habitación jugando y una repentina llegada de un personaje de anime cambió toda su vida, Yami llegó a él y desde entonces las cosas no han parado de avanzar, como poco a poco más fueron sumándose, llegando Izayoi, Kotonoha, Medaka, Honoka, a lo que pronto les siguió las chicas de Aquors, Tohru, Kobayashi y Kanna, luego el resto de μ's, llegando Rito, Lala y Mikan con la posibilidad de regresarlos a sus mundos, algo en lo que falló y entonces surgir la amenaza de los Black Crows y quienes sean sus empleadores, todo para surgir a la carretera y viajar por todo el país huyendo de ellos más averiguar una forma de regresarlos y entonces más gente unirse, tal cual sucede con Hachiman, Yukino y Yui, las chicas de Houkago Tea Time, las Milky Holmes, las Hackadolls, Rikka, Dekomori, Yuuta y Nibutani, los chicos de Hinamizawa y Joe, siendo un gran grupo hasta el momento. No cualquiera podría manejar un gran cumulo de gente y velar por todos, protegerlos y buscar la forma de regresarlos a sus respectivos mundos, si no fuera de otro modo, estaría riendo por sí mismo, por el hecho de que tal desarrollo parece cosa de un fanfic barato y mal hecho, pero era verdad, estaba viviéndolo y debía avanzar.
- … (No cualquiera puede hacer esto… pero no puedo evitar sentirme agotado por lo sucedido…)
Entendía bastante el hecho de que se impuso una carga demasiado pesada en sus hombros, ya era suficiente el hecho de que haya tenido que engañar a su madre en un principio, incluso pedir un periodo de pruebas en la universidad para enfocarse totalmente en el asunto de ayudarlos, ha sacrificado muchas cosas respecto a su vida personal y académica, incluso mucho tiempo libre que tiene, todo con tal de ayudarlos, eso habla de su dedicación pero todo acaba teniendo un límite y él creyó ya alcanzar el suyo, se siente completamente decaído al respecto y espera poder aumentar sus animos al final de todo eso, con tal de verlos nuevamente con una sonrisa como siempre hace.
Su camino lo llevó hacia un río, jamás esperó poder llegar hasta tal sitio mientras su mente estaba ocupada en algo más pero tampoco era un mal paisaje, como unas cuantas personas estaban por ahí, sean niños o ancianos paseando, incluso gente que pasea a sus perros, todo estaba por ahí, decidió detenerse un poco para apreciar la vista que estaba teniendo en ese momento.
- Este realmente es un buen sitio, muy relajante… - En ese momento algo captó su atención, una especie de puesto estaba ahí, de alguna forma le recordaba totalmente a los puestos ambulantes de comida que pueden observarse en Japón, al menos se le hacía raro que pudiera existir en Estados Unidos, decidió acercarse a acechar para ver, una cortina cubriendo donde están las sillas.
- Bienvenido. – Un hombre de estatura pequeña y totalmente calvo le saludó. – Si vienes por algo de oden, eres libre de sentarte.
Chibita.
Anime: Osomatsu-san.
- Realmente no venía por eso, solo tuve curiosidad. – Respondió, el pequeño soltó una risa por lo bajo.
- Entiendo, por lo menos no eres de esos estúpidos hermanos ¿tienes dinero al menos?
- Dolares.
- Más que excelente, ahora siéntate demonios. – Marcus se sentó una de las sillas, vio como Chibita empezó a servir un plato de oden, se preguntaba de donde sacó ingredientes en especifico. – Por esa ropa puedo decir que eres deportista ¿practicas algún deporte?
- No realmente, solo hacía algo de ejercicio, necesitaba despejar mi mente.
- Entiendo, nadie más haría algo así si no tuviera una preocupación en su mente, ese parece ser tu caso ¿no?
- … Es cierto, he pasado por muchas cosas y buscaba relajarme un poco, quizás algo de comida me ayude.
- Así se habla demonios. – Expresó el calvo con una sonrisa, sirviendo un plato de oden recién caliente. – No hago esto de forma consecutiva pero viendo y siendo un buen hombre, lo mereces, esto lo invita la casa.
- Muchas gracias… - Agarró los palillos para empezar a comer, ya dominaba como comer con ellos, probando un poco del oden, claro que empezando con la sopa y entonces pasando a los fideos. – Es delicioso.
- Agradezco el cumplido, me encanta poner sonrisas en la gente. – Cerró los ojos mientras sonreía, viéndose satisfecho con satisfacer a un cliente. – Si todos los días fueran así, mi vida mejoraría bastante.
- También deberás tener problemas. – Expresó Marcus, Chibita soltó un gruñido.
- Si que los tengo, son ciertos hermanos que no hacen más que invadir mi puesto para comer gratis, ya me deben miles de yenes, la próxima vez que los vea, definitivamente les negaré el paso a mi puesto.
- Ey Chibita, hemos venido. – Escuchó una voz por detrás, en ese momento seis chicos entraron para sentarse en los asientos del puesto, todos tienen la particularidad de verse exactamente igual, solo excepto por el color de sus chamarras.
Osomatsu, Karamatsu, Ichimatsu, Choromatsu, Jyushimatsu y Todomatsu Matsuno.
Anime: Osomatsu-san.
- Maldita sea… - Gruñó por lo bajo.
- Chibita, lo de siempre, please. – Expresó Karamatsu intentando verse genial.
- Oh no, en esta ocasión no, no volverán a engañarme para que les de comida gratis demonios.
- Chibita, somos amigos desde hace muchos años, por lo menos danos este pequeño favor, te lo suplicamos. – Expresó el mayor de los sextillizos, a pesar de ello su negativa seguía.
- Ya les dije que no, ahora lárguense, tengo verdaderos clientes ahora mismo.
- ¿Clientes? – Expresó Choromatsu, dirigiendo su mirada hacia Marcus. – Quien lo diría, por fin tienes clientes.
- Maldito, siempre tengo. – Expresó el pequeño calvo con enojo.
- Tampoco es para enojarte Chibita, mucho gusto, soy Todomatsu. – El menor se presentó de manera educada con el pelinegro, aceptó un apretón de manos.
- Marcus… - Fue todo lo que dijo.
- ¿Será tímido? Ichimatsu-niisan, finalmente tienes un igual. – Expresó Todomatsu con una sonrisa.
- Eso no me alegra para nada… - Comentó con voz cansada.
- Vamos, no asusten a nuestro nuevo amigo, cualquiera que comparta comida de Chibita, es amigo nuestro. – Comentó Osomatsu con una sonrisa.
- Realmente no soy su amigo. – Respondió Marcus, eso hizo que el mayor de los sextillizos pusiera un rostro de shock.
- ¿No somos amigos? Pero si hemos pasado muchos momentos juntos, tal como esa vez que…
- Realmente no. – le interrumpió con rostro inexpresivo.
- Calmate un poco my brother, deberías observar fijamente, es bien parecido y tiene músculos, obviamente somos como almas gemelas, nacidas para ser hermosos y unos imanes de chicas, oh my goodness.
- ¿Juegas béisbol? – Jyushimatsu ya estaba preguntando mientras ignoraban a Karamatsu.
- Jugué con amigos hace un mes, si eso podría contar.
- Juguemos. – Jyushimatsu ya quería ir a jugar pero fue sujetado por Choromatsu.
- Jyushimatsu, no creo que ahora prefiera jugar, seguro está cansado si hizo ejercicio. – Respondió él.
- Realmente no tanto, me ejercito bastante de vez en cuando para mantener mi figura.
- ¿Ves Choromatsu? Eso es estar en forma, no como tú haces con tu mano derecha en las noches. – Bromeó Osomatsu, los otros cuatro hermanos empezaron a reír mientras este se ponía rojo.
- Osomatsu-niisan, no saques ese tipo de conversación con nuestro compañero aquí. – Gritó con vergüenza.
- No es nada para avergonzarse, es normal después de todo… Pajamatsu. – Eso último ay no le gustó, comenzando una pequeña riña, en cierto momento también Karamatsu se vio involucrado mientras un puño fue dirigido a su rostro.
- Agh, no en mi cara Choromatsu, es con lo que atraigo a las ladies.
- Por favor, no atraes chicas y jamás lo harás. – Respondió este, una vena saltó en la frente de Karamatsu.
- No me hagas enojar… no te gustará que esté enojado.
- Intentalo si puedes. – Ahora se volvió una riña de tres, en cierto momento Jyushimatsu decidió saltar a la diversión, formándose una nube entre los cuatro.
- Esto no tiene caso… - Expresó Ichimatsu, Marcus solo veía todo como si fuera un gran desastre, Chibita estaba a centímetros de hacerse un facepalm.
- ¿Puedes hacer algo con ellos? Terminarán ahuyentando posibles clientes. – Expresó el pequeño, Marcus se puso a pensar.
- Lo intentaré… - En ese momento se levantó de su asiento, observando a los cuatro hermanos que seguían peleando. - ¿Quieren parar?
En ese momento la nube se detuvo, observando al pelinegro, en ese momento se levantó las mangas de su sudadera, mostrando sus bíceps.
- ¿Necesitas algo? – Preguntó Choromatsu, Marcus sonrió.
- Ahora si me siento con ganas de jugar, que tal un pequeño juego de lucha libre.
- ¿Lucha libre? – Preguntaron los cuatro.
- Si, aquí voy. – En ese momento sujetó primero a Osomatsu, lo levantó como si nada, era bastante ligero, en ese momento lo puso en posición de derribada de bombero y entonces lo giró, haciendo un TKO en el suelo.
- ¡Aaay! – Expresó mientras el impacto lo lastimó demasiado, los otros tres ya tenían idea de a que iba todo eso.
- Siguiente. – Expresó antes de tomar a Karamatsu, lo derribó de la pierna y sujetó justo su tobillo, aplicando fuerza en un Ankle lock.
- ¡Suelta mi tobillo, realmente me duele, por favoooooor! – Escuchó el sonido de la campana mientras fue el segundo caído, Choromatsu estaba temblando.
- Esto… perdóname por favor. – Rogó por piedad, Marcus solo sonrió.
- … No. – En ese momento lo sujetó de las piernas para derribarlo en el suelo, entonces empezó a girar sobre su propio eje, un swing con el cual empezó a durar tres minutos exactos, mismos donde Choromatsu acabó totalmente mareado y sus ojos como espirales, cayendo.
- ¡Yo, yo, sigo yo! – Expresó Jyushimatsu saltando por cuenta propia, ya que él lo pido, en ese momento lo sujetó del estomago y empezó a cargar sobre su hombro. – Será un paseo divertido.
- Si lo será. – Empezó a correr con él en sus hombros, en ese momento lo volteó, un Running Powerslam haciendo que aterrizara sobre Karamatsu que sufrió un peor golpe, los cuatro cayeron.
"Ding, ding, ding"
- … Ah… eso se sintió relajante, creo que ahora mis malos pensamientos se han despejado. – Hizo crujir los huesos de su cuello, Ichimatsu estaba ahí picando con un palo los cuerpos de sus cuatro hermanos caídos.
- Están muertos…
- Te agradezco esa. – Sonrió Chibita. – Por encargarte de algo que deseaba hacer por muchos años, te ofreceré un segundo plato de oden.
- Gracias… supongo que te quedarás aquí, siendo que viniste con todo y tu puesto. – Chibita enarcó una ceja, entonces sonrió.
- Así que lo sabes… por supuesto, no puedo abandonar esto que lo gané con mi propio sudor y esfuerzo demonios. En cambio… si pudieras hacer algo con ellos… - Señaló a los sextillizos, ya sabía que le pedía, iba a ser complicado, más que nada por sus personalidades, pero era un favor, los volteó a ver.
- Ustedes. – Se dirigió a ellos, los cuatro que se recuperaron más los otros dos lo observaron. – Ando en constante viaje con otros compañeros, nos hospedamos en hoteles buenos y hay comida, si quisieran acompañar…
- ¡Si iremos! – Expresaron los seis al mismo tiempo con brillos en sus ojos.
- … me… - Terminó de forma anticlimática, después de todo no fue tan difícil de convencerlos. – Eso significa solo una cosa, bienvenidos al grupo chicos, el hotel no queda muy lejos de aquí, si necesitan descansar.
- Claro, mi piel está resecada y un buen spa sería bueno. – Comentó Todomatsu.
- Mientras haya chicas, todo bien. – Comentó Karamatsu, Marcus soltó un suspiro, solo esperaba no arrepentirse de esa decisión.
- Entonces vamos, debo presentarles al resto… - Ellos asintieron mientras empezaron a caminar con el atardecer a sus espaldas, Chibita les vio irse.
- Buena suerte cliente… la necesitarás aguantando a esos seis… - hizo un saludo militar mientras una lagrima cruzó su mejilla. Seis peculiares personajes se unieron al grupo ahora, Marcus esperaba mantenerles a raya, más que nada por el hecho de todas las chicas que hay, solo con tal de que no causen problemas, será más que suficiente para mantenerle bien, un estrés se fue y otro puede llegar muy pronto.
Esos sextillizos serán todo un caso jaja, bueno, se han unido nuevos personajes y es que se verá desmadre un poco más adelante por su lado, por mientras aquí terminamos el cap, Marcus tuvo esa pequeña crisis con estrés pero ya se arregló, no cualquiera puede vivir lo de él y seguir alegre, por lo menos ya están mucho mejor que antes jaja. Ya digo que empezaré a adelantar un poco las cosas con la historia, hacer saltos en el tiempo y demás, por lo menos de mayor profundidad, de ese modo el próximo cap veremos nuevos personajes y un pequeño problema que deberá arreglarse, un asalto que valdrá la pena, ya lo verán, nos vemos en el próximo cap. Saludos.
