Disclaimer: Pokémon no me pertenece.
Capítulo 33: Whitney x Tauros.
En el mundo pokémon, la palabra demonio, hace referencia a muchas criaturas. Para algunos es Giratina o Darkrai, para otros Necrozma, Grimmsnarl, Eternatus o los fósiles de Galar.
Sin embargo, para varios novatos y veteranos, la palabra demonio les recuerda a un solo pokémon, el Miltank de Whitney.
Líder de gimnasio de tipo normal de Ciudad Trigal en la región de Johto, con su Miltank, se ha convertido en la pesadilla ambulante de cientos de entrenadores, incluso a aquellos que lograron vencerla.
Actualmente, Whitney se encontraba en una batalla de gimnasio, su Nidorina y su Clefairy habían sido derrotadas por el Quilava de la adversaria.
-Vamos Miltank- decía Whitney.
-Llegó lo difícil- pensaba la retadora- Quilava, usa lanzallamas.
-Miltank, desenrollar- ordenaba la líder de tipo normal.
El lanzallamas no detuvo el paso de Miltank, quien atacó directamente a Quilava, dejándolo muy herido.
-Resiste- decía la entrenadora de Quilava- Usa rapidez.
Una serie de ataque de estrellas fueron dirigidas hacia Miltank, sin hacerle mucho daño.
-Desenrollar otra vez- ordenaba Whitney.
Miltank volvió a rodar atacando a Quilava, dejándolo fuera de combate.
-Quilava no puede continuar, Miltank gana- decía el referí.
-Quilava regresa- decía la oponente- Sal, Elekid- decía la chica- Usa demolición.
-Miltank usa rizo defensa- ordenaba la líder.
Elekid encestó un potente ataque que fue bloqueado por Miltank, causándole algo de daño.
-Ahora usa desenrollar- ordenaba la chica de pelo rosado.
Miltank volvió a rodar, atacando a Elekid y mandándolo a volar.
-Elekid, puño trueno- ordenaba la retadora.
-Miltank bloquéalo- ordenaba Whitney.
El pokémon eléctrico golpeó al pokémon vaca, casi sin hacerle daño alguno.
-Ahora usa pisotón- ordenaba la líder.
Miltank atacó a Elekid, dejándolo debilitado.
-Elekid no puede continuar, Miltank gana- decía el referí.
-Maldición- pensaba la retadora- Sal, Heracross- decía- Tu puedes- pensaba.
-Miltank, usa batido- ordenaba Whitney.
Miltank se curó un poco.
-Heracross usa demolición- ordenaba la retadora.
-Usa desenrollar- ordenaba la líder.
Ambos ataques colisionaron, haciendo mucho daño a los pokémon involucrados.
-Usa rizo defensa- ordenaba la chica de pelo rosa haciendo que su Miltank subiera más su defensa.
-Heracross, usa pin misil- ordenaba la oponente.
El pokémon escarabajo lanzó una serie de dardos contra el pokémon vaca.
-Ahora usa desenrollar- ordenaba Whitney.
Miltank rodó, golpeando a Heracross, haciéndole mucho daño.
-Heracross, a bocajarro- ordenaba la chica.
Heracross se acercó a Miltank y le dio varios golpes muy efectivos.
-Resiste- decía la líder de gimnasio- Usa desenrollar otra vez.
Miltank con lo poco que me quedaba de fuerza, volvió a hacerse bola para rodar, atacando a Heracross, esta vez debilitándolo.
-Heracross no puede continuar, Miltank gana- decía el referí- la victoria es para la líder de gimnasio Whitney.
-¡Rayos!- exclamó la retadora, devolviendo a su pokémon a su pokeball y saliendo del gimnasio.
-Buena pelea señorita- decía el referí.
-Gracias- decía mientras iba ver a su Miltank-¿Estás bien?
Su Miltank se encontraba muy cansada.
-Esa era el último oponente del día- decía la líder- Ahora iremos a la granja mu-mu, tengo que ayudar a mi tío.
-Está bien- decía el referí- puede retirarse, yo cerraré el gimnasio.
-Gracias- decía Whitney mientras devolvía a Miltank a su pokeball y se iba a la granja.
Granja mu-mu.
En las praderas podían apreciarse varios Miltank que estaban pastando.
-Tío Milton- saluda Whitney.
-Oh Whitney, que gusto verte- respondía el señor-¿Estás lista para trabajar?- decía mientras le entregaba una bolsa de papel- Esta es la ropa que usaras, puedes ir al establo a cambiarte, allí harás tu trabajo
-Entendido- decía Whitney.
En el camino al establo, dejó libre a su Miltank para que pueda pastar y recuperarse un poco.
Entrando al establo se encontró con 3 Tauros, cada uno en su corral.
Whitney de hecho no estaba al tanto de qué tipo de trabajo tenía que hacer. Solamente aceptó ya que su tío se lo pidió.
Al sacar la ropa de la bolsa, se sorprendió de que fuera bastante erótica y llamativa.
Se trataba de un bikini color rosado con manchas negras, simulando el pelaje de los Miltank, cabe resaltar que la parte inferior del bikini tenía una cola rosada adherida en la parte trasera. Además de eso, también había unos guantes largos y medias largas con las mismas características del bikini, unas orejas de Miltank y unas 5 esposas, 4 pequeñas y una grande que tenía un cencerro amarillo.
Sin pensarlo mucho, la chica de pelo rosa comenzó a desvestirse. Dejó toda su ropa doblada en un rincón del establo. Los Tauros observaban desde la paja el cuerpo de la sensual líder tipo normal.
Whitney prosiguió a ponerse el bikini junto a las medias, los guantes y las orejas. La zona del pecho y del trasero le resultaba un tanto apretada.
Las 4 esposas pequeñas se las puso en las muñecas y los talones, poniéndose el collarín con cencerro alrededor del cuello para finalizar su cambio.
-Qué sexy- decía Milton entrando al establo, acercarse a Whitney y agarrarle el culo.
-Tío Milton- decía Whitney un tanto sonrojada-¿Qué quiere que haga?
-Verás, los 3 Tauros de allí están en un cesó de sus actividades laborales en la granja- decía Milton agarrando a Whitney del hombro y acercándose a donde estaban los pokémon- La razón detrás de eso es debido a una frustración sexual- decía el granjero- En otras palabras, tienes que complacer sexualmente a esos 3 Tauros.
El rostro de la líder se puso completamente rojo.
-Pero… ¿Y los Miltank?- decía Whitney.
-Los Miltank sólo se aparean en su temporada, que todavía no llega- decía el granjero- teníamos una máquina diseñada para eso, pero tuve que mandarla a reparar- decía Milton- Por favor Whitney.
-Es...está bien- decía con un sonrojo- como líder de gimnasio no puedo ignorar a un pokémon que esté en problemas.
-Maravilloso- decía Milton- Te dejo a cargo entonces. No tienes que preocuparte por ellos, no te harán daño.
El granjero se fue, dejando a la humana sola con los 3 Tauros.
La chica entró a uno de los corrales.
-Hola muñeco- decía mientras le acariciaba el lomo mientras se agachaba para ver la parte íntima del pokémon.
El miembro del pokémon se mostró en todo su esplendor. Whitney lo tomó con una mano y lentamente comenzó a masturbarlo.
La chica poco a poco comenzó a entender cómo tenía que hacerlo.
Tauros comenzó a gruñir, indicador que le hizo saber a Whitney que estaba haciendo un buen trabajo.
El miembro del pokémon toro se hizo más duro y grueso, por lo que la líder de gimnasio tuve que utilizar las dos manos.
Los gruñidos de Tauros estaban invadiendo todo el establo.
La chica en bikini estaba muy concentrada en su tarea. El pokémon parecía sentirse bien con el trabajo manual que le estaba proporcionando.
-Qué duro- pensaba la chica de pelo rosa.
Sin avisar, el Tauros se corrió entre las manos de la líder de tipo normal.
-Listo- decía Whitney pensando que había terminado con ese pokémon.
Sin embargo, el miembro de Tauros seguía erecto y el pokémon gruñía por más atención, acercando su cuerpo más al de Whitney.
El Tauros acorraló a Whitney mientras se paraba en sus patas traseras y le frotaba su miembro erecto.
La chica entendió lo que quería el pokémon. Le dio la espalda mientras se abría de piernas y se apoyaba en la puerta del corral.
El pokémon se posicionó detrás de Whitney, apoyando sus patas delanteras en la puerta de corral. Su miembro se estaba frotando en el culo de la líder de tipo normal.
Con su mano derecha agarró el miembro de Tauros, guiándolo hacia su intimidad.
-AHH!- gimió por la nada gentil estocada que le dio el pokémon a su vagina.
La punta del pene de Tauros estaba tocando el útero de la chica.
Tauros sin misericordia comenzó a penetrar a la chica, que no se había acostumbrado a la presencia del miembro del pokémon dentro de ella.
-Ahh!- Soltaba gemidos la líder vestida de Miltank.
Las pelvis de Tauros se movían como una locomotora contra el cuerpo de la hembra humana.
Los otros 2 Tauros miraban excitados como su compañero se estaba apareando con la chica de pelo rosa.
La intimidad de Whitney estaba sumamente húmeda, el pene del pokémon se movía más libre dentro de ella.
-Ahh!- volvía a gemir.
El Tauros daba embestidas sin cuidado a la vagina de la líder de gimnasio. El pokémon apoyó su cabeza en el hombro de la chica.
La mente de Whitney procesaba todo lo que estaba pasando. Se estaba apareando con un pokémon.
Tauros gruñía de placer, su pareja y él tenían una buena química, su vaivén estaba llegando al clímax.
-Ahh!- gemía Whitney.
El Tauros había soltado mucho esperma dentro de la líder de tipo normal.
El miembro salió de la intimidad de la chica y le había manchado con semen la pierna de esta.
El pokémon toro se acostó en la paja para descansar un poco.
-Uno… menos- decía con la respiración entrecortada.
Las piernas de la chica le tiritaban. Salió del corral de ese Tauros y se adentro al del siguiente que era el que se encontraba en medio.
El miembro de ese Tauros ya se encontraba muy duro y grande.
Se agachó, quedando su rostro a la altura del miembro del pokémon para empezar a lamerlo.
El pokémon gruñía de excitación cada vez que la chica de pelo rosa pasaba su lengua por su falo.
Luego atrapó la punta con su boca, comenzando a chupar. El miembro en su cavidad bucal se sentía palpitar cada vez que entraba.
-Amargo- pensaba mientras continuaba chupando el pene del pokémon toro.
El Tauros que ya había eyaculado en Whitney seguía reposando, mientras que el que todavía no lo había hecho estaba impaciente.
La líder de Ciudad Trigal pensó por un momento mientras chupaba el pene de Tauros y llegó a una solución.
Se detuvo de chupar el pene de Tauros y lo hizo salir de su corral. Se dirigió al corral del otro Tauros e hizo lo mismo.
-Listo, dos Pidgey de un tiro- decía Whitney.
La chica se puso en medio de los dos Tauros, se agachó y comenzó a masturbarlos.
Los dos pokémon toro no paraban de gruñir de placer. La líder de gimnasio tenía todo bajo control.
Continuó chupando el pene del anterior Tauros, poniéndose en cuatro patas mientras atrapaba el pene del pokémon con su boca. El último pokémon toro se posicionó detrás de la chica y comenzó a lamerle el culo junto con la vagina.
-Mmm!- gemía Whitney.
La líder estaba cubriendo con su saliva el pene del Tauros. Mientras que el otro Tauros pasaba su lengua por su vagina y por su agujero anal.
Los dos pokémon estaban gozando de lo lindo ese momento con la hembra humana.
-Mmm!- gimió de repente Whitney cuando el Tauros que estaba lamiendo su vagina se montó sobre ella y comenzó a penetrarla.
Un pene en su boca y otro en su intimidad, los Tauros realmente amaban mucho el cuerpo de la hembra humana.
El Tauros que penetraba la vagina de Whitney, embestía con mucha fuerza, mientras el que recibía la felación permanecía tranquilo, dejando que la líder hiciera todo el trabajo.
Whitney ya se había acostumbrado a follar con los Tauros.
-Mmm!- volvió a gemir cuando el Tauros en su vagina se adentro más en su interior.
La chica estaba muy concentrada en estimular de mejor forma a los dos pokémon para deshacerse de la frustración sexual que padecían.
-Mmm!- gimió cuando el Tauros en su boca se corrió.
El espeso semen de Tauros inundaba la garganta de la líder de gimnasio, que le costaba tragar todo ese esperma.
El Tauros que eyaculo en la boca de Whitney se recostó al lado de la chica para recuperar energías y seguir apareándose.
Whitney seguía en cuatro patas siendo penetrado por el Tauros. El pokémon al parecer no quería detenerse y continuaba con el vaivén junto a la hembra humana.
-Ahh!- gemía la hembra.
Tauros continuaba sin parar, tanto él como la chica de pelo rosado estaban por llegar al clímax.
-Ahh!- gimió Whitney.
Su interior volvía a llenarse con esperma de Tauros. Esté sin embargo, no salió de ella hasta haber soltado la última gota de su semen.
Cuando se retiró de Whitney el Tauros quedó al igual que el otro, tumbado al lado de la chica.
-Bien...- decía mientras se acostaba en medio de los dos pokémon para reposar un poco-...Creo que ya acabé.
Crash.
Un fuerte sonido se escuchó en el establo. El primer Tauros con que se había apareado Whitney salió de su corral. Se dirigió hacía Whitney con su miembro erecto y listo para los servicios de la hembra humana.
La líder de Ciudad Trigal gateó cerca del pene del pokémon toro y lo atrapó con su boca.
El pokémon gruñía feliz que su hembra le estuviera proporcionando placer.
En un instante la polla del pokémon se había cubierto con la saliva de la humana. Whitney comenzó a lamer de la base hasta la punta, causando una sensación electrizante a su compañero en el coito.
Chupaba como una auténtica profesional, el Tauros cada vez gruñía más con cada lamida y chupada que hacía la líder de tipo normal.
-Mmm!- el Tauros se había corrido. Whitney ya le había agarrado el gusto al esperma de Tauros y comenzaba a gustarle mucho.
Ya viendo que su compañera había tragado todo su semen, el Tauros se acostó de espalda en la paja con su miembro erecto listo para ser cabalgado por Whitney.
La chica se subió encima del pokémon toro, agarró el miembro de éste y lo empezó a introducir en su coño.
-Ahh!- gemía la líder.
El Tauros permanecía quieto, esta vez era Whitney quien tenía que moverse en el vaivén.
Comenzó a dar pequeños brincos, el pene del pokémon toro llegaba hasta lo más profundo de su ser.
Lentamente comenzaba a entender cómo debía moverse para satisfacer más a su compañero de sexo.
-Como el toro mecánico- pensaba Whitney.
La chica estaba muy concentrada moviéndose sobre el Tauros.
-AHHH!- gritó de sorpresa y dolor cuando uno de los Tauros que estaban reposando se había metido en su culo.
Las lágrimas recorrían las mejillas de la chica mientras el Tauros en su ano se movía sin preocuparse del bienestar del recto de la humana.
El Tauros que faltaba se movió cerca del rostro de la líder, con su pene erecto otra vez.
Whitney tomó ese pene con su boca. Sus tres agujeros, vaginal, oral y anal, estaban siendo usados por los Tauros.
El miembro en su culo era el que más le estaba incomodando a Whitney, dada su nula experiencia en el sexo anal. Sin embargo, ahora se hallaba recibiendo una triple penetración por parte de los 3 pokémon toro.
Los Tauros que usaban su boca e intimidad permanecían quietos, con poco movimiento pélvico, querían que la chica en bikini de Miltank fuese la que se moviera.
Mientras cabalgaba al Tauros debajo suyo chupaba al que tenía delante. Whitney tenía una buena sincronización.
El Tauros que follaba su ano era el único de los 3 que estaba embistiendo a la hembra humana, metiendo y sacando su grueso miembro del estrecho culo la líder.
Poco a poco la chica de pelo rosa iba acostumbrándose a la presencia del Tauros en su culo.
Tres agujeros llenos, tres Pidgey de una sola pedrada. De esa forma era mucho más fácil y rápido satisfacer la frustración sexual de los Tauros, además de ser igual de placentero para ella.
Whitney sentía los tres penes dentro ella palpitar, ellos al igual que ella estaban a punto de llegar al clímax.
La chica se movía con más velocidad, su garganta se llenaba con el miembro del Tauros al igual que su intimidad, donde sub útero era tocado por la punta del pene del Tauros debajo de ella.
El Tauros detrás de ella daba los últimos esfuerzos dando intensas estocadas hasta correrse en el ano de la chica.
-MMM!- gemía Whitney.
La líder de tipo normal sentía como el semen que la llenaba comenzaba a calentar su culo.
El Tauros en su boca fue el siguiente en correrse, llenando toda la garganta de la hembra humana con su esperma, esperma que Whitney tragaba feliz.
Finalmente, el Tauros en su vagina y Whitney se corrieron al unísono.
La boca, vagina y ano de Whitney se estaban llenando con semen de Tauros.
Los 4 amantes se tumbaron en la paja para descansar, estaban muy cansados por haberse apareado mucho.
Whitney reposaba en la paja vestida de Miltank con los 3 Tauros rodeándola.
Junto a la puerta del establo estaba Milton que tenía en una cámara de vídeo y un celular en sus manos.
-Te lo digo compadre, esta chica es extraordinaria ordeñando Tauros- decía Milton hablando por teléfono- No te preocupes…- decía sonriendo- tus Tauros estarán muy satisfechos en sus manos, es mejor que cualquier maquina que tengas.
Espero que les haya gustado.
Otro capitulo mas, siendo este el antepenúltimo de Mundo lujurioso.
Comenten que les pareció, ya casi no queda nada para terminar esta historia.
Espero también que lo pasen muy bien en esta semana de fiestas y demás. Tengo pensado antes de que termine el año, subi relatos mas.
Sin mas que escribir, nos leemos en otra ocasión.
