El día final
Solo se podía escuchar el viento silbando entre las ruinas de lo que hace algunas horas era Tokio. Nisiquiera los lamentos llegaban a los oídos de las victimas llegaba a las Sailor que sobrevivieron al ataque.
Sailor Moon se encontraba escondida entre algunos escombros, tratando de regular su respiración y presionando la herida sobre su hombro. Si tan solo hubiera tenido más tiempo... tal vez hubiera reunido más energía y Sailor Mercury no hubiera tenido que morir protegiéndola, al final fue en vano, el ataque no le hizo ni un rasguñó a Peur.
A lo lejos pudo ver el cuerpo de Sailor Mars aprisionado por las columnas de aquel que era mas grande edificio al centro de la ciudad. Dos de sus grandes amigas habían muerto y las sobrevivientes seguramente se encontraban en las mismas condiciones que ella, mal heridas y agotadas.
Tuxedo Mask era el unico que aun podia dar pelea, se había transformado, utilizando el uniforme que en su época como Príncipe Endymion portaba en las batallas. Por alguna razón este era el único que podía hacerle frente al enemigo.
Ella conocía a Darién en todas sus facetas pero está sin duda la dejaba anonadada. La lucha entre ambos contrincantes estaba llena de furia. Con cuidado salió de su escondite para ver a Darién luchar, ella solo quería salir y protegerlo pero le era imposible, sus fuerzas no daban más y la única manera era utilizando el cristal de plata que a estás alturas, el utilizarlo acabaría con su vida, sería el último recurso.
— ¿Ese es todo tu poder? Vaya, Príncipe pensé que cumpliría su palabra y acabaría conmigo rápidamente — se burló Peur mientras saltaba sobre una montaña de escombros —. ¿Ese es todo el poder de su cristal? Esperaba más si te soy sincero.
— ¡Cállate! — Darien saltaba hacia su enemigo lanzando estocadas precisas sobre su enemigo —. Lárgate antes de que no puedas hacerlo.
— No, no quiero. Este planeta será mío... Igual que tú querida Sailor Moon, ¿Crees que no me daría cuenta como la ves? ¿Por qué crees que sigue con vida? Porque la quiero para mi, ella será mía y tú estarás ahí para verlo.
Cómo si eso fuera el motivo faltante, Darien lanzó una estocada con su espada con su mano derecha mientras que en la izquierda concentraba una bola de fuerza lanzándola segundos despues. Jamás lo había hecho, nisiquiera sabia que tenia la capacidad de ese tipo de poderes, pero las palabras de Peur lo habían hecho liberar algo dentro de él que desconocía.
Peur esquivo el ataque como pudo y salto lo más lejos posible. Pudo sentir como el aire se cargaba de electricidad y al voltear hacia arriba pudo ver como el cielo se nublaba y algunos truenos y rayos aparecían a lo lejos.
— Solo quiero que sepas, que hoy vas a morir.
Darién alzo su mano con la palma apuntando hacia el cielo por unos segundos, bajando la fuertemente. Sailor Moon sintió como su pecho se oprimía, un tornado bajo del cielo sobre ambos contrincantes, dejándoles en el centro. Nada era atraído hacia la clara fuerza del tornado.
— No...
Sailor Moon lo entendió, su amado había colocado el tornado entre ellos y lo demás para protegerlas, sabía que uno de los dos moriría ese día.
En cuestión de segundos, un destello surgió dentro del tornado y ebras de electricidad oscura comenzaron a rodearlo. Sin saber que otra cosa hacer, Sailor Moon se levantó mordiendo sus labios ante el dolor y fue en busca de sus compañeras.
