Aún cuando no amanecía, ambos se encontraban abrazados, cubiertos por las sábanas y permaneciendo en silencio, solo con su cercanía y el calor de ambos eran suficiente, no querían decir nada más para tener unos momentos más antes de que el mañana llegará para traerlos a la cruel realidad en la que vivían y aún así ambos se amaban con todo su ser; coloco su mano en su vientre contento de que ese niño crecería libre de todo ese horror al igual que su hermano, sin embargo, tenía un deber y una misión como el azabache y ninguno podía librarse por más que quisieran.

Miro su mano en su vientre feliz de que la noticia de ser padres no fue tan mala, fue lo mejor y no se arrepentía de nada ahora.

No quería que el mañana llegara, no lo quería, deseaba permanecer así más tiempo y solo olvidar todo de una buena vez, mandarlo al carajo, volver por su hijo y los tres irse muy lejos para que nadie los encontrará y vivir sus vidas como querían, en total libertad.

Era una ilusión pequeña, una que quería que se realizara.

Recordó las palabras de su tío y sonrió para voltear y encontrarse con esa mirada que amaba de el, la única que le daba a el y a nadie más que a él; sus hermosos ojos se encontraron con los suyos para perderse de nuevo en ellos, uniéndose en un beso tierno, separándose.

-Me gustaría dejar todo atrás—admirando lo hermoso que era.

-A mí también—no lo negaba en absoluto.—De todas mis decisiones tomadas, jamás me arrepentiré de haberme enamorado de un mocoso como tú.

-Jamás—sonriendo porque aún sería ese mocoso para el.

-Jamás—para volver su mirada sería.—Solo necesito que me digas una cosa. ¿Hubieses aceptado emparejarse con Historia y tener un hijo con ella?.

-¡Nunca hubiese hecho nada de nada con ella, menos tener un hijo!—eso era muy seguro.—Historia tiene a Ymir.

-Y aún así ella...está embarazada—eso lo había sorprendido un poco.—Se que esa chica, Yelena hablo con ella como contigo. Ymir estaba molesta, muy molesta que últimamente se la pasa más con Arlet y con Leonhart.

-Historia ama a Ymir con todo su ser—eso estaba muy seguro.—No se realmente porque haya hecho eso en realidad.

-Mmn—pensativo y suspiro al solo tener que pensar que excusa daría cuando se apareciera allá.

Solo hubo un momento de silencio, para notar el castaño que su capitán lucía más joven y hermoso, recordando que debía ser porque ya no poseía esa ojeras que tenía antes, tal vez era malo porque empezarían a notarlo algunos y de solo pensar que quisieran acercarse a el para tener una oportunidad lo hacía enojar y hervir de los celos que no podía controlar a veces.

-Oí—solo agarro su rostro con sus dos manos.—¿Que tanto piensas?.

No se había dado cuenta de que lo había estado llamando o de seguro notó su molestia, algo que no era tan difícil de notar si se trataba de los que lo conoció en realidad, a pesar d que ahora era menos expresivo y más serio, con la misma actitud como si le diese todo igual.

-No lo ocultes Eren—con su tono de voz fría y sería.—Dímelo o te lo sacaré a la fuerza.

-No se vaya a enojar—para desviar la mirada.—Es solo que usted luce más de acuerdo a su edad y se ve realmente hermoso. Me molesta que alguien más se de cuenta de eso y tenga más pretendientes de lo usual.

-Idiota—feliz de que lo viera hermoso y a la vez le daba un poco de risa interna por lo celoso que podía ser.

-¡No puedo evitarlo—era parte de su naturaleza—¡menos si se trata de Levi-san!.

-¡Al único que amare será a ti!—soltándolo para solo levantarse con cuidado.—¡Sabes que enviare a la mierda a todos aquellos que intente acercárseme con otras intenciones!.

-Lo sé bien—viendo las marcas que dejó en su cuerpo.

-Aparte si algo malo pasa no tendré piedad y los matare—hablando muy en serio.

No era un juego, de por sí ya nadie podía meterse contra el y eso le recordó algo que escucho mientras seguí fingiendo ser un buen erdiano y seguir con su actuación para saber más del enemigo antes de tomar alguna decisión.

-¿Sabe usted algo de los Ackerman?—tal vez si lo sabía o eso pensaba.

-¡Que debería saber sobre ellos!—no entendió bien esa pregunta.

-Ya veo—era recostó mirando el techo.—Tal vez no lo guste nada sobre lo que averigüe sobre la familia de su madre.

Para poder decirle todo sobre tuvo que esconder un poco su mirar para no ver la reacción de cierto azabache que solo ensombreció su mirada, para entender las palabras de su prima, la hija de su tío cuando le decía con la voz decaída y ahora entendía porque su madre vivía ocultándose o de porque su tío había hecho lo que había hecho al ir y confrontar a la familia real.

Suponía que no la azabache sabía de ello, sino, se lo hubiese dicho justo después de tratarse más como familia y eran ellos hermanos que entendía bien las circunstancias, más el que ella, solo el saber de esto entendía porque al matar por primera vez no le había costado tanto trabajo y maldijo a su tío por no decirle.

-Levi-san—sus cabellos no podían ocultarlo pero quitó su mano para ver ese semblante.

-Estoy bien—debía olvidar eso por unos segundos.—Gracias por decirme la verdad de mi origen y del porque soy tan fuerte.

-Creo que le agradaría mucho saber que por eso les tienen miedo—no era mentira era un realidad.

-¿Miedo?—recordando un poco.

Cuando arribaron esos merdianos o eran solo aliados de ellos a la costa,(no recuerdo bien, perdonen ^^), donde fueron capturados por ellos y obligados a hacer lo que sea para vivir antes de que terminas en muertos gracias a que esa chica de la cual desconfiaban de sus intenciones, en especial por seguir órdenes del titán bestia que en ese entonces apenas si sabían cual era su nombre o lo nombran; había logrado mantener una buena hostilidad como ellos, aunque eso fue dejado de lado cuando uno de ellos intento atacar a cierta rubí de coleta que solo camino por ahí muy tranquila y siendo apresado por una azabache que no permitió que le hicieran nada a su querida novia.

Lo dejo inmóvil y esa chica se sintió un poco decepcionada y antes de hacer algo el llegó muy tranquilo, muy relajado para ver esa escena, no habían llegado los otros para aclarar el malentendido ocasionado por ese tipo cuando el azabache solo suspiro para mirarlo.

-¡Ackerman deja a ese tipo!—con su tono de voz de siempre.

-No puedo hacerlo—aunque quisiera no lo haría.—Ataco a Annie. ¡¿Que pasará si lo suelto y ataca a alguien más?!.

-Bueno—para suspirar y sacar unas esposas.

Se acercó y en un dos por tres el tipo ya estaba esposado para solo ser arrastrado por el y llegando donde estaban los demás, incluyendo a una reina que se le quedó viendo a el en especial, confundidos y su amiga se acercó.

-Enano—no lo entendía.

-¡Podría saber que sucede!—esa chica un poco sería su expresión.

-Ackerman lo detuvo antes de que atacará a alguien más de nosotros, eso fue lo que paso—soltándolo para aventarlo hacia los soldados enemigos.—Yo solo llegue y lo espose para traerlos. No es nuestro así que decidan que hacer con antes de que cambie de opinión y dejé que ella lo mate.

-Heichou—se levanto la reina para mirarlos a ellos.—Gracia por traerlo. Y espero que puedan explicar este comportamiento.

El tipo mantuvo la cabeza gacha y la chica solo suspiro.

-Nosotros nos encargaremos de el—su deducción acerca de el fue certera.—Aunque me llama la atención un poco tanto respeto a un sujeto como el.

-¡Cuide su forma de hablar sobre heichou!—un castaño serio porque aún no confiaba.

-Basta—camino detrás de ellos para el pegarle con el libro que tenía en la cabeza a su pareja, luego a la de lentes que se quejo y por último sentar a la fuerza a la reina que bajaron la mirada.—Ellos se encargaran de ese sujeto y sobre quién soy, bueno eso fácil de explicar. Soy Rivaille Ackerman, líder de escuadrón y tutor de estos mocosos, como capitán aún de ellos.

-¡Enano no había mejor manera de decirlo!—no feliz por el golpe.

-¡Cállate cuatro ojos!—sentándose a lado de la reina como siempre.—Siguen estando bajo mi tutela esos mocoso incluyendo a la reina.

¡Hasta que no cumplan la mayoría, no tiene voto ni voz!.

-Ackerman—callándose al darse cuenta quién eran en realidad.—Curioso apellido. ¡De seguro esa chica es familiar suyo y por eso la detuvo!.

-Lo es—solo tomo su taza de té que le trajeron notando un cambio de actitud muy extraño.—Ahora será mejor que prosigan con esa plática pendiente.

-Claro—pensando en no morir en sus manos y en un mejor plan.

Más tarde.

El camina donde estaban ellos establecidos como en un campamento, seguido de un castaño que lo alcanzó.

-Petra-san dijo que se casará con Aurou-san la semana que viene en Trost—olvidando todo por unos momentos.

-Había escuchado algo y me sorprende—deteniéndose para mirar el lodo.—¡Que asco, ya se ensuciaron mis botas!.

-Le daré unas nuevas cuando regresemos—sonriendo por esa actitud.

-No importa—era l mismo siempre.—Ya lo notaste Eren.

-¿Notar que?—confundido.

-Tengo que empezar a ponerles entrenamiento extra a ustedes para agudizar más sus sentidos—no lo podía creer.—Desde que llegue y cuando me reuní con Mikasa para poder hablar nos miran a los dos muy diferente.

-¿Diferente?—no lo había notado.

-Fíjate en sus miradas—sin ser obvio al notar miedo solo con su presencia.—Es extraño.

-Tal vez si—aun extrañado, después les preguntaría algunos que le tenían confianza solo por el hermanito de Zeke.—Mejor olvidemos eso. Vamos a que descanse.

-¡Creo que descansar será lo único que haga después!, ¿verdad Eren?—sabiendo sus intenciones.

-Puede ser—sonriendo como siempre y solo para el.

Ahora entendía sus miradas llenas de miedo, así que era verdad su odio o su temor a su familia, con razón quisieron eliminarlos la familia real y los demás su miedo era tan grande que de seguro contentos quisieran estar si desaparecen, no les daría ese gusto nunca.

Volteo a ver a su pareja que lo miraba como si fuese a comérselo con la mirada y solo se recostó sobre su pecho para sentir como unos brazos lo rodeaban.

-Levi—para acariciar su espalda.—A mi no me importa si eres especial por eso. Te amo por quién eres y nada lo va a cambiar.

-Yo tampoco dejaré de amarte—cerrando sus ojos.—Aun cuando todos estén en tu contra o el mundo entero. Yo seré fiel a mis sentimientos hacia ti.

-Esta guerra acabará para siempre de una vez por todas—cambiando sus ojos de color.—Te lo prometo.

-No me jures nada—no le gustaba esos juramentos o esas promesas.

-Lo olvide—sonriendo al recordar ese detalle de el.

No le gustaba que le hicieran promesas o juramentos. Muchas veces no se podían cumplir.

-Volveré a Paradise para fingir que no se nada—solo los abrió mirando la nada.—Mikasa sabe que me fui así que será la única que me cubrirá un poco.

-Eso es bueno—se lo agradecía a su hermana mucho.—En estos meses el equipo nuevo para usar estará listo.

-Los nuevos trajes—los había visto antes.—De seguro ya están listos. No me gusta nada el diseño, pero, tendré que usarlo a final de cuentas.

-El comandante que ha dicho sobre todo esto—pensando que nada se le pasaba.

-Se que a Erwin no le molestará que hayas venido por tu propia cuenta—eso era comprensible de parte de el.—Los demás no tanto. ¡No sé fía de esos supuestos aliados!. ¡Ni siquiera quiere hacerlo hasta no saber cuáles son las intenciones reales de Zeke Jaeger!.

-El no es tonto, ya habrá realizado algunas estrategias excluyendo nuevamente a Hanji-san—como últimamente lo hacía.

-¡Crees que está mal que lo haga!—quería saber.

-No—suspiro nuevamente.-Hanji-san y Armin se dejan llevar últimamente por sus sentimientos. Se les olvida que aunque ellos sean nuestros aliados por ahora no confiaban de la misma manera.

Estamos en una guerra, todos toman un bando y sus acciones no son las correctas.

-Aún no lo entienden—eso lo sabía de sobra.

-Exacto—es que había notado últimamente.—Creen que aún puede haber paz si hablan. Se les olvida que hay mucha gente que no piensa lo mismo.

-¿Puedes confiar en tu medio hermano?—no lo hacía el.

-Me gustaría hacerlo, pero, hasta no saber que planea no lo hare—sabia de los deseos de su pareja de matarlo aún.—Le hare saber si confío o no en el.

-Por favor—acurrucándose más a el.

Ahora pasarían lo que quedaba de la noche para descansar y dormir aunque sea un poco acurrucados antes de separarse y esperar a ver que sucedería con esta guerra, que camino tomarían todos para ver cuál sería su papel en este mundo cruel.

Aquí llega el capítulo de hoy.

En el siguiente Levi regresa a Paradise donde dará explicaciones a Mikasa y a su hijo. Con la diferencia de que será el capítulo antes de la tormenta donde entraremos al desmadre de Eren revelándose y apareciendo los demás para llevarlo a casa.

Besitos :3:3:3:3:3