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...En las penumbras del ático Joker se paseaba con la mirada afilada mientras sus hombres inmovilizaban al tipo en la silla atornillada al suelo, luego de darle unas cuantas patadas entre todos ellos, nunca fueron suficiente para que se callaran, aunque el tipo ahora estaba agonizando y el único objetivo de Joker es que abriera la maldita boca para decir algo inteligente. Crueles y salvajes risas resonaron en las paredes, Joker decidía como comenzaría la tortura para sacarle la información que necesitaba cuanto antes. El sujeto escurría sangre por la boca con varios cortes en su rostro y costillas rotas, sintiendo que cada vez más se le acortaban los segundos de vida sin poder escapar de las manos del Joker.

Pero entonces, cuando nadie se lo esperaba Jhonny golpeó fuertemente con el puño la puerta del piso del ático subiendo a la nivelación completamente agitado, algo completamente opuesto a él, quien siempre parecía el más frio e insensible de todos los secuaces manteniendo un estoico semblante. Nada lograba inquietarlo, pero en ese momento había interrumpido abruptamente la sesión de tortura con los ojos abiertos de par en par.

-Harley -respiraba entrecortadamente articulando las palabras – Entro en labor de parto.

A Joker se le secó inmediatamente la boca callando su risa siniestra, hay lugares y momentos, ese era el equivocado. En pleno silencio lo único que logró escuchar fue el sonido de sus músculos descolocados.

¡No¡!No¡!No! Eso no debía estar pasando, estaba absolutamente fuera de sus planes, ni siquiera supo que decir, su cuerpo reaccionó por si solo corriendo escaleras abajo empujando a Jhonny en el proceso.

Corrió deprisa dando un gran salto en los últimos escalones llegando a la planta baja, sus analíticos ojos grises escanearon todo el lugar encontrando a Harley en el suelo abrazando fuertemente un cojín mientras lo mordía y finas lagrimas escapaban de sus ojos apretados mezclándose con el sudor en su cuello y frente. Inmediatamente fue tras ella mientras Jhonny lo siguió desde atrás, se puso de rodillas a su lado. No había dudas, los mellizos iban a nacer en ese momento y en las peores circunstancias.

Se suponía que a contar de las 30 semanas secuestrarían a los doctores que monitorearan cada movimiento del embarazo de Harley para que diera a luz en la seguridad de la mansión, pero, aquel plan se había hecho trizas ante los ojos de Harley, podía sentir el miedo y la desesperación, los mellizos iban a nacer prematuramente.

- ¡No es el momento! -gritó Harley rogando que aquello no estuviera pasando - Por favor…solo esperen – La agonía martillaba fervientemente en su voz.

Joker tomó su mano ayudándola a levantarse para que se recargara en su hombro sin soltar el cojín en su pecho – No hay tiempo. Van a nacer y van a nacer ahora.

-Serán prematuros, necesitarán cuidados especiales – alegó Frost – Debemos largarnos de aquí.

- ¡Frost enciende la camioneta! – gritó Joker en medio del pánico que apretaba el corazón de Harley. Se giró hacia ella – Estarás bien, ¿Lo sabes verdad?

Harley asintió apretando los dientes

- ¡Ustedes! ¡Inútiles! – Joker les gritó a sus hombres que habían comenzado a bajar producto de los gritos una vez que el ático fue abierto y los sonidos pudieron entrar. Estaban rodeando a su jefe cuando también reaccionaron – Enciendan los motores, vamos a irrumpir en el hospital.

- Lo que diga jefe, estamos con usted.

Joker asintió observando como sus mejores hombres se dispersaban ¡Algunos cogiendo armas y otros saliendo hacia las camionetas blindadas! Joker llamó a uno en particular mientras avanzaba con Harley hacia la salida de la casa sin detenerse – Tú…indícales que quiero dos camionetas a los costados, una al frente y otras dos atrás.

- Llamaremos la atención – exasperó Harley en los brazos de J – Llegara la policía y…-Se le dificultaba enormemente terminar oraciones, pero ambos entendieron.

-Tiene razón - reflexionó Joker abriendo la puerta de la camioneta principal que conduciría Frost. Él aire golpeaba frio y duro en su pecho – Que pasen desapercibidos – antes de que el hombre se fuera, Joker lo jaló por la camisa tirando de su cuello sin contemplación – No quiero ningún maldito error.

-Entendido jefe…- pronunció antes de salir disparado a cumplir las órdenes del jefe.

Finalmente, Joker pudo acomodar a Harley en la parte de atrás de la camioneta mientras él se sentaba a su lado. Nada más verlos en sus posiciones Jhonny arrancó la camioneta a toda velocidad atravesando el portón de seguridad que se accionó al instante con el sensor de movimiento comenzando un recorrido desbocado por la carretera.

La luz de la noche era basta e infinita, Harley muía el cojín recostada con la cabeza apoyada en la entrepierna de J. Gritaba de dolor sintiendo que se partía en dos, conteniéndose, gruñendo y apretándolo fuertemente como sentía que no podía más. El temblor en los corazones de ambos era insoportable.

Él colocó una mano en su abdomen cubriéndola con el saco que llevaba mientras la otra mano sin darse cuenta había agarrado la de Harley entrelazando sus dedos con los de ella.

Le repitió palabras de aliento escuchando desesperado los quejidos que se colaban por los labios entreabiertos de Harley, pero los dedos de J no dejaban de acariciar significativamente su abdomen sobándolo despacio, transmitiéndole seguridad, aunque inconscientemente su mente trabajaba a mil por horas pensando en un plan para que ni Harley ni los bebes corrieran riesgos. Ir al mejor hospital de Gotham era la mejor de las alternativas, contaban con el equipo medico necesario para atenderla y brindarle los primeros cuidados a los bebes prematuros. Era bien sabido que necesitarían soporte respiratorio y monitorear los latidos de sus corazones, por otra parte, Harley podía sufrir cualquier complicación en el parto. Él tampoco estaba preparado para todo eso.

Su mente era fría y siniestra, pero aquello sobrepasaba todo lo esperado, por no decir que también cabía la posibilidad de que fueran interrumpidos por la policía y tuvieran que separarse o intentaran separar a Harley de los bebes. ¡No! ¡No! ¡No! la policía nunca pudo con él, menos ahora que no contaban con Batman como apoyo en esa misión suicida, si es que se atrevían a llevarla a cabo.

El infierno ardería.

Joker descendió la mirada, veía a Harley sufrir exasperada apretando el asiento, su camisa, sus hombros…lo que fuera que agarrará. Luchaba con el dolor que distorsionaba su pequeño cuerpo. Seguía sudando y gimiendo presa del dolor cuando por fin se adentraron en la ciudad.

Harley trataba de contener cada contracción donde su cuerpo se movía por si solo "Puedo hacerlo, puedo hacerlo, puedo hacerlo, puedo..." se repetia mentalmente agobiada sin saber que clase de partio tendria, pero sentia que sus pulmones se cerraban y el aire era cada vez mas denso ahogada.

Jhonny se vio tentado a tocar la bocina para despejar las calles, pero al percatarse de que los hombres de J los seguían de cerca sin llamar la atención discretamente…entendió perfectamente el plan que estaba aconteciendo. Su velocidad no disminuyó, pero maniobró lo mejor que pudo, debía de admitir que también estaba muy preocupado y le dificultaba concentrarse.

-Llegamos… – J despejó los claros cabellos de Harley de su rostro sudado, vislumbrando el glorioso hospital de cerca.

-Conseguiremos esto…- Articuló Harley con un quejido sintiendo que se desgarraba por dentro. Su pulso era errático y el aire no entraba a sus pulmones. Sus bocanadas de aire eran grandes tratando de sostenerse de J.

Probablemente las mismas preocupaciones que alteraban el estado de ánimo de Joker ya habrían atravesado la cabeza de Harley. Debía ser valiente, debía luchar por ellos y aferrarse con uñas y dientes a la esperanza de que todo saliera bien, confiaba en J, iría con él hasta el infierno de ser necesario. Habían enfrentado cosas peores, aunque nada que se comparara a esto, pero su esperanza se mantenía tan fuerte como el primer día que lo conoció. Él iba a pelear para que todo saliera bien, ella igual lo haría.

Jhonny se bajó de la camioneta cuando dos de sus hombres vestidos como civiles se acercaron con una bolsa en la mano. Jhonny abrió la puerta, Harley juntó toda la fuerza necesaria bajándose de la camioneta siempre recargada del hombro de J.

-Jefe, conseguimos esto, espero que sea de ayuda – Actuar a toda prisa era crucial y aunque los minutos volaran Joker escuchó a sus hombres. Abrió la bolsa encontrando una peluca de mujer de cabello negro oscuro y una bata de dormir para cubrir el cuerpo de su chica. Joker la agarró enseguida, debía pensar con la cabeza.

-Perfecto – Le colocó los implementos a Harley mientras en la otra bolsa que cargaba su otro secuaz se encontraba una gabardina y un cubre bocas para él. Se vistió apresuradamente mientras indicaba – Tendremos que separarnos. Iras con Jhonny, yo entraré por detrás.

-Tengo las identificaciones falsas – acudió Jhonny quien siempre las portaba en caso de emergencias.

Harley miró al cielo apretando los puños, no quería separarse de J, pero entendía que esa era la mejor opción.

-Te veré luego -Joker prometió, Harley movió afirmativamente la cabeza dejándolo ir.

En ese momento llegó un enfermero junto con un secuaz camuflado trayendo una silla de ruedas, Harley se sentó gimiendo de dolor, el secuaz asintió con la cabeza a modo de protegerla trasladando a Harley en silla de ruedas, mientras Jhonny le respondía una serie de preguntas al enfermero agobiado.

En la recepción del hospital Jhonny entregó las identificaciones mientras trasportaron a Harley a una camilla.

-Estaré contigo en un momento Harley – Anunció preocupado Jhonny.

Ella no lo escuchó, adormecida literalmente por el dolor y las luces incandescentes del hospital que nublaban su visión. Jhonny se enfrentó a la jefa de enfermeras jalándola del brazo.

-Tenemos que hablar.

- ¿Pero qué…? – Comenzó la enfermera, pero su cuerpo se entumeció al sentir la punta de una pistola presionando su costilla derecha. Asintió débilmente con un "sígueme" entrando a un cuarto de insumos con las luces apagadas.

-La mujer que acaba de ingresar es Harley Quinn -La enfermera abrió los ojos de golpe repitiendo el aterrador nombre, conectándolo inmediatamente con el Joker, él padre de los bebes que estaban por nacer – Mi jefe entrara al hospital, no queremos problemas, ahora eso depende de que tan buena seas para guardar un secreto. De lo contrario… -Jhonny apuntó directamente en la frente de la temblorosa mujer.

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Las instrucciones habían sido claras, Jhonny salió unos minutos para organizar el grupo de hombres, quienes acorde al plan comenzaron a infiltrarse como civiles en las salas de espera de los pacientes. Otros, mantuvieron la vigilancia a las afuera del hospital esperando recibir indicaciones.

Jhonny llamó al Joker informándole en que pabellón estaban atendiendo a Harley. Acudió donde él encontrándolo ajetreado en el pasillo afuera de la sala de parto.

Había secuestrado a uno de los médicos de turno pidiendo que lo instruyera de las principales consecuencias de un parto de 28 semanas. El hombre no había vuelto a abrir los ojos regado en el piso desangrándose… incapacidad pulmonar, lesiones cerebrales, pérdida de audición o visión, muerte prematura para él bebe o muerte para la madre...eran una de las consecuencias que habia mencionado, pero el caso de Harley era aun mas grave, pues como otro de los factores de riesgo se sumaba que eran mellizos.

Parecía un león enjaulado, su sangre borboteaba fuera de sus venas, podía sentir que comenzaba a solidificarse dentro de sí convirtiéndose en plomo. Dudaba si entrar o no al pabellón, no quería precipitar a los doctores y que estos cometieran una equivocación, pero también quería estar allí para Harley cerciorándose de que los médicos no efectuaran ningún error. Quería vigilarlos, quería información, no saber lo que estaba sucediendo adentro lo asfixiaba como pocas veces se había sentido en la vida.

Harley lo necesitaba y él no podía entrar. Caminaba de un lado a otro, remangó las mangas de su camisa tirando la gabardina lejos.

-Ve a buscar a alguien que pueda entrar – Dijo sin aliento.

Jhonny no perdió el tiempo corriendo hasta encontrar a una de las enfermeras. Le comunicó lo que necesitaba y la trajo jalándola del brazo.

-Entra – ordenó J.

La enfermera acudió en respuesta, a los minutos salió agobiada por lo que debía de comunicarle.

- ¡Dilo! -exasperó golpeando el piso - Si mientes para salvar tu insignificante vida juró que te durara menos de un minuto.

-Uno de los mellizos tiene un defecto cardiaco, tendrán que operarlo…Las…las…posibilidades de que sobreviva son demasiado escazas – la enfermera rezaba por su vida, aunque sentía verdadera tristeza pues debían operar a un recién nacido a corazón abierto. Su corazón podría ser demasiado pequeño para resistirlo. El problema cardiaco del pequeño había originado el parto prematuro de alto riesgo de Harley y ninguno de los dos podría sobrevivir al respecto. No obstante, no podía decirle eso al Joker, continuó con lo que podía salvar su vida – La madre ha resistido bien la cesárea por el momento – mintió - además el segundo mellizo se ve bien para ser extraído.

Joker vio el infinito, sintió estremecerse por dentro, algo similar al derrumbe de sus planes.

-Voy a entrar -pronunció roncamente.

Jhonny intentó detenerlo tomándolo del brazo, pero Joker lo apartó bruscamente con una mirada tan profunda e intimidante que Jhonny tuvo que dar un paso al costado.

Se colocó la mascarilla y abrió las puertas de la sala de operaciones. Todo el personal medico se detuvo al instante, Joker gritó - ¡SIGAN! – el nerviosismo invadió a todo el equipo.

En ese momento uno de los doctores propició una mala incisión producto del estallido de ver la pistola apuntándolo y el monitor de conteo vital de Harley comenzó a titilar con una luz roja alarmante. El personal comenzó a moverse rápidamente como Harley se desangraba en la camilla de operaciones con Lucyfer todavía adentro.

- ¡La perdemos! – gritó el cirujano jefe.

Joker sacó su arma y pegó un disparó al techo. El silencio después del disparo fue ensordecedor – Van a estabilizarla o cada uno morirá… – Gruñó tratando con todas sus fuerzas de contenerse abducido por la ira e impotencia observando como todos acataban sus órdenes mucho más concentrados, rindiendo al cien por ciento o más. Pero de pronto, sus ojos fueron a parar a la otra estación a un lado de la camilla de Harley donde otro equipo médico empezaba la cirugía de corazón abierto de J.J.

Joker se puso al medio de las dos estaciones con el grupo de doctores rodeándolas. El tiempo era fugaz, la luz roja del cuarto no cambiaba, mientras minuto a minuto la desesperación lo despedazaba por dentro. Fue allí que lo vio por primera vez, una criatura terminando de desarrollarse tan rojo como las venitas que se observaban en su pecho, tenía pelusas blancas en la cabeza indicando que poseía el cabello albino de Harley, estaba quieto e inmovilizado producto de la anestesia mientras una mano extraña con un bisturí abría su pequeño compartimiento.

Joker nunca había sentido lo que sintió en ese momento, dar la vida por el otro. El vio sus pequeños dedos en su pequeña mano, todo era demasiado pequeño en él. No cabía dudas de que quizás no sobreviviría y mientras los doctores gritaban entre si trabajando arduamente con la pena de muerte clavada sobre sus espaldas el Joker sintió compasión, compadeciéndose de su propio hijo. Sintiendo que el dolor lo consumía por dentro. Su visión era borrosa y sus oídos no escuchaba nada cuando vio el corazón de su hijo ser tocado con la punta del dedo del doctor en un masaje cardiaco de reanimación.

"Lucha, lucha, lucha. Eres un maldito luchador"

Sus puños se apretaron, sus músculos se contrajeron deseando con toda su fuerza que sobreviviera. Que el monitor indicara el conteo de sus latidos. Uno, dos, tres, los doctores se miraron entre sí.

- ¡SALVENLO!

Gritó en el filo de la desesperación quebrado, entonces como si su propio hijo lo hubiera escuchado el monitor indicó el primer latido en esa tortuosa espera.

Su visión se enfocó nuevamente, soltó el aire que no sabía que estaba conteniendo, se acercó al recién nacido y los doctores dieron un paso hacia atrás.

Lo admiró una fracción de segundo antes de darse cuenta de que Harley había dejado de luchar por su vida como si estuviera conectada a los latidos y al monitor de J.J. Una conexión irrompible e inquebrantable que había comenzado a forjarse desde el momento que ella supo que estaba embarazada.

Joker miró por encima de su hombro para apreciar como ahora los médicos extraían a Lucyfer, no sabia donde posar los ojos, no sabía que estaba pasando consigo mismo. Pues un sentimiento maravilloso lo agobió cuando escuchó:

-Ellas están bien – pronunció el medico jefe – El pequeño todavía tiene que sobrevivir la noche y deben estar en contante vigilancia, pero sus probabilidades a favor aumentaron considerablemente.

Joker se acercó al rostro de Harley y deslizó suavemente el dorso de su mano por su rostro inconsciente frente a todos los doctores, acto seguido salió al pasillo dejando a los médicos terminar su labor.

La pesadilla había terminado, Harley era fuerte y sabia que sus hijos también lo eran. El mundo no se iba a librar de ellos tan fácilmente, el camino de sus vidas recién había comenzado a proyectarse.

Joker se acercó a Jhonny con voz grave, observando como su mejor hombre al mando todavía lucia pálido de preocupación -Todavía soy afortunado Jhonny…

Jhonny lo entendió perfectamente sin poder evitar sonreír de gusto.

-Me alegro J – dijo solemnemente – Felicitaciones.

Joker se giró todabia desorientado y ambos se dieron unas palmadas en la espalda pensando en todo el camino que habían recorrido para llegar hasta allí.

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No pude resistirme a subirlo el mismo día :) . Quizas un parto natural hubiera quedado mas bonito, aun no estoy segura...:S Pero creo que es crucial esta clase de drama y agobio para que Joker se conecte realmente con sus hijos. Lo encontre necesario.

Bueno y en adelanto puedo desir que el proximo cap si sera mas tierno, pues Harley conocera a sus bebes y compartira ese momento con J.

*-* será hermoso. Y bueno...finalmente se acerca el final, quizas el proximo cap lo sea y de ahi solo habran especiales de la vida de J.J. y Lucyfer.

ahora si, felices fiestas! Los quiero a todos!.

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