Contra Viento y Marea

Capítulo 37

Candy había dormido muy poco esa noche, pues estaba sumamente preocupada por su bebé y sobre todo porque sabía que el zorro no estaba trabajando solo, y por si fuera poco estaba trabajando con Eliza y con Henry, aunque ella siempre había sido mala con Candy, jamás pensó que se atreviera a tanto, y menos lo imaginaba de Henry quien decía estar muy enamorado de ella.

Mientras en otra habitación Albert pensaba en la manera de reconquista a Candy, protegerla y refundir en la prisión a los Reagan, además de proteger a su bebé pues era demasiado difícil sin llamar la atención y sobre todo era muy difícil sin tener que llamar escoltas.

La mañana siguiente era víspera de navidad, Candy se levantó como de costumbre, se bañó y arreglo para comenzar su día, Candy había planeado todo un día de compras en el mercado y en algunos centros comerciales pues al día siguiente sería navidad y tenía que comprar la comida para la cena de navidad, y por supuesto los regalos para sus amigos y para los ayudantes en la casa, de seguro Paty y Annie la ayudarían. A falta de Marie y de Daniel el jardinero George y Elroy ayudaron a Candy a bajar de las escaleras.

Al bajar Candy iba en camino a la cocina a preparar el desayuno, encontrándose con un olor que provenía ya del comedor.

Buenos Días, Que bueno que estén aquí a esta hora, su trabajador me dijo que ustedes tenían diferentes horarios para levantarse y a falta de la cocinera de mala cara pues… me tomé la libertad de cocinarles el desayuno-dijo Albert saliendo del comedor

William pero nosotras hacemos el desayuno-dijo Elroy

Está bien, déjelo -dijo Candy

Albert se sintió aliviado al ver la reacción complaciente de Candy- pasen por favor el desayuno está listo-dijo Albert

Bien-dijeron las dos personas que acompañaban a Candy al ver que esta había amanecido más tranquila

Y cuéntenme cuanto tiempo llevan viviendo aquí-dijo Albert

George contestó al ver que Candy comía calladamente, mientras que luego fué el turno de la señora Elroy de contar su parte, Albert lanzaba una que otra pregunta que era contestada por George o por Elroy, Candy solamente se limitó a comer tranquilamente, mientras pensaba la manera de tratar a Albert.

No les parece que este desayuno estuvo bueno-dijo Candy terminando de comer

Te lo pareció?-dijo Albert con felicidad

Si claro, siempre has cocinado muy bien-dijo Candy seriamente

Si Candy tienes razón William siempre ha cocinado muy bien-dijo Elroy

Como no? Si lo aprendió de mí-dijo George

George, a ti se te quema el agua hervida-dijo Candy

No, eso no es cierto eso solo pasó una vez-dijo George

Jajajaja que bien lo recuerdo-dijo Candy

Si yo también, Marie se moría del miedo al ver todo el vapor –dijo Elroy

Bien que les parece si salimos por las compras-dijo George

Si claro Annie y Paty están a punto de venir por nosotras-dijo Elroy

Si claro tía, solo… deme un momento, yo le prometí a Albert que hablaríamos-dijo Candy

Estas segura?-dijeron los dos sorprendidos

Claro-dijo Candy brindándoles una sonrisa

Nos llamas cuando vayas a levantarte-dijo George

Si no te preocupes-dijo Candy

Elroy y George salieron del comedor y rápidamente fueron a la cocina en el cuarto contiguo para escuchar lo que Candy hablaría con Albert e intervenir si era necesario.

Que bueno que te gustó el desayuno-dijo Albert

Siempre has cocinado bien-dijo Candy

Candy me vas… me vas a perdonar?-dijo Albert

William sabes me decepcionaste un poco-dijo Candy

Porque… realmente no paso nada sabes… yo siempre estaba pensando en ti-dijo Albert

Si sabes que eso es lo peor que le puedes decir a alguien verdad, decirle a tu esposa que mientras estabas con la otra estabas pensando en ella… si así hubiese sido, hubieras estado conmigo en lugar de ella-dijo Candy

Pero… si no pasó nada-dijo Albert

William, tu crees que yo nunca me enteré de todos los días que llegaste ebrio, llamándome, no me digas que ibas a beber solo-dijo Candy

No Candy, pero bebía por ti-dijo Albert

Eso no vale, si hubieras pensado en mí hubieses dejado de beber, sabes todas las veces que te esperé despierta, o que espere que desayunaras conmigo, o la esperanza de estar en el hospital y que de sorpresa pasaras por mi?-dijo Candy

No sabes todas las veces que lo pensé hacer… lo juro-dijo Albert

Ah no me digas… que bien que lo hayas pensado, lástima que siempre se atravesaba otra rubia a la que preferías en lugar de a mí-dijo Candy

Candy perdóname yo…-dijo Albert siendo interrumpido por Candy

William sabes lo humillante que era el esperarte en la mansión con un sueter limpio y una taza de té con galletas y que tu nunca llegaras, o las veces que llegaste… me ignoraste por completo?-dijo Candy

Yo sé mi amor que tu te esforzabas por mí, pero yo nunca lo supe valorar-dijo Albert

Que bueno que lo reconoces-dijo Candy

Pero yo he cambiado te lo juro-dijo Albert- perdóname si?

Sabes que lo he llegado a pensar-dijo Candy

Y porque no lo haces?-dijo Albert intentando tomar su mano, mientras ella la quitaba

Porque creo que voy a imitarte todo lo dejaré en pensamientos-dijo Candy

Pero mi amor-dijo Albert

William, Albert, yo… tengo mucho que hacer-dijo Candy

Pero que va a pasar con mi hijo-dijo Albert

Que debería?-dijo Candy

Lo voy a conocer?, lo voy a ver siquiera?-dijo Albert

Claro, eres su padre-dijo Candy tranquilamente

Osea que te mudaras de nuevo a…-dijo Albert siendo interrumpido

Podrás venir a New York cada vez que quieras a verlo-dijo Candy

Osea que tu te quedarás aquí?-dijo Albert

Claro, no tengo nada más porque regresar a la mansión Andley, además creo que solo regresaría por el hogar de Pony y para presentar a mi bebé-dijo Candy

Eso quiere decir que no me vas a perdonar-dijo Albert

Eso quiere decir que por el momento esos son mis planes-dijo Candy

Candy-dijo Albert

Si?-dijo ella

Me dejarías reconquistarte, me dejarías llegar de nuevo a tu corazón?-dijo Albert

Puedes hacer lo que mejor te parezca-dijo Candy

Esta bien-dijo Albert

Bien mi amor… ahora si entonces vamos a trabajar-dijo Candy hablándole a su vientre

Candy Annie y Paty han llegado-dijo Elroy

Si tía, nosotros ya terminamos de hablar-dijo Candy

Está bien hija, George!-dijo la señora Elroy

Voy,-dijo George llegando cerca de Candy ayudando a levantarla

Eso!-dijo Candy levantándose de la silla

Bien Candy vamos a buscar todo para la cena-dijo Elroy

Y si yo voy con ustedes-dijo George

No George, tu tienes que ir con el señor Robert, y con los Grandchester por el pino, ustedes se encargan de todos los adornos y nosotras de todo lo demás-dijo Elroy

Pero quien manejará-dijo Albert

El chofer de Paty-dijo Candy

Esa mañana todas las damas y todos los caballeros salieron a realizar sus compras, ya por la noche todos estaban ocupados trabajando, los caballeros aconsejando a Albert y adornando el pino con los niños, mientras todas las damas incluida la esposa de Robert Hathaway habían comenzado a cocinar y a elogiar a Candy pues lucía muy bien a pesar de que faltaba poco para que el bebé naciera.

La cena se llevó a cabo con mucha felicidad, enternecidos con Richard Jr. quien estaba todo manchado con la comida, la pequeña Ely Grandchester estaba tranquilamente dormida mientras sus padres comían. Lo que daba envidia a Archie pues su pequeña Anna no dormía para nada, en lugar de eso la niña tocaba todo lo que veía. Candy muy divertida los veía imaginando como sería su niño, sería como Richard, o quizá sería niña como Anna o como Ely. A lo que el pequeño ser que llevaba en su vientre respondía con una patadita.

Luego de la cena llegó el momento de los regalos, como era de esperarse Elroy y George llenaron de regalos a Candy, aunque no para ella sino para el futuro bebé, al mismo tiempo Robert regaló a Candy disfraces para bebé en forma de pijama, los regalos iban terminándose uno a uno y como era de esperarse a todos se les olvidó la presencia de Albert dentro de la mansión, el al ver la distracción de todos salió hasta el jardín y viendo a las estrellas logró ver una estrella fugaz a lo que en voz alta respondió.

Ayúdame para que Candy me perdone, no me importa si tengo que enfrentar a la propia muerte para conseguir su perdón y estar a su lado y criar a nuestro bebé juntos.-dijo Albert nostálgicamente quedándose ahí por al menos una hora

Candy fue ayudada a subir a la habitación de George pues debido al peligro que representaba que supieran cual era su habitación la habían pasado a la habitación de George que era contigua a la de ella. Candy agradeció el gesto de todos al llenarla de ropa para su bebé, pues era para diferentes edades, antes de que todos se fueran había pedido un favor a Archie y a Annie, además de pedirles que dijeran a Albert que entrara a la casa pues afuera por la nieve se estaba congelando.

Tío-dijo Archie al ver que Albert veía a las estrellas

Si?-dijo él

Dice Candy que entres a la casa, esta haciendo demasiado frío-dijo Archie

Si claro entraré en un momento-dijo él

Albert hay una taza de té esperándote y una pijama limpia en la sala-dijo Annie

Gracias-dijo Albert-que descansen-fue lo último que dijo al entrar a la casa

Annie y Archie camino a su casa comentaban…

Que le pasa a Candy?-dijo Archie

Porque?-dijo Annie

Lo ama demasiado como para perdonarlo, y aún así prepararle un té y arreglarle una pijama-dijo Archie

No, lo raro es lo otro-dijo Annie

Si tienes razón yo aún no puedo creer como es que aún lo quiere –dijo Archie

Déjalo, asi es el amor, está ciego, pero aún con todas esas atenciones yo se que a Candy le duele mucho el verlo, y el saber que estuvo con Monic, entonces creo que lo hace solo porque aún es su esposo, pues… su corazón no ha sanado del todo-dijo Annie

Albert por su parte en la mansión se colocó la pijama limpia, disfrutó el té, que de seguro sabía su esposa lo había preparado pues era su favorito, mientras que se dirigía a sentarse notó que había un regalo debajo del árbol, lo vió por unos instantes pero su curiosidad no aguantó más y fue a ver para quien era, y para su sorpresa la caja estaba dirigida a él. Al abrirla eran un fino reloj de plata con una base de madera que había sido grabado con la siguiente leyenda. "Albert vas a ser papá" a la par de él una nota que decía "Este era un regalo que tenía para tu cumpleaños, preferí entregártelo en este momento creo que debes tenerlo"

Albert al ver el reloj inmediatamente se lo puso y comenzó a verlo bien, era muy hermoso y sobre todo porque su princesa se lo había regalado, luego de ver bien el reloj, subió hasta su habitación y encontró un sobre que iba dirigido hacia él.

"Albert creo que tienes el derecho de tener esto, son muy importantes para mí, espero que te emociones al verlos, tanto como yo me emocioné, son las primeras fotos del bebé" Leía Albert en una nota que venía en el sobre para luego ver todas las fotografías que George le había tomado a Candy a lo largo de los seis meses que había pasado separada de él en donde se enfocaba el embarazo de Candy, habían fotografías que él no tenía en su poder hasta logró ver una en donde Candy distraída estaba acariciando su vientre sentada en el jardín. Albert conmovido y a la vez agradecido con Candy salió de su habitación y entro a la de ella, George se percató de este movimiento pues había bajado por un vaso de agua, al verlo se quedó parado ahí esperando a que Albert saliera, mientras que este otro ya adentro dio un beso en la frente a la Candy profundamente dormida prometiendo reconquistar su corazón, para luego salir del lugar y entrar a su propia habitación, lo que tranquilizó a George.

A la mañana siguiente todos comenzaron sus actividades normales, Albert se había ofrecido a realizar el desayuno mientras la mucama no estuviera pues no quería tener problemas con ella, todos se habían ya levantado y preparado, mientras que George había salido rumbo a la compañía Stratford a arreglar unos pendientes con Robert quienes se habían vuelto muy amigos ya que George había resuelto invertir en la compañía de teatro, además de ser el abogado de la misma. Todos estaban desayunados en la casa sin embargo les pareció demasiado raro que Candy no hubiese dicho nada, ni siquiera se hubiese levantado de la cama, quizá estaba un poco cansada por lo que la dejarían descansar. Albert por su parte había salido a enviar unas cartas y unos telegramas a Chicago anunciando que su estadía en New York sería indefinida, y que si se necesitaba algo, se mandase a la mansión Andley en New York.

Los Grandchester, Annie, Archie habían llegado a la mansión. Todos estaban ya listos para cocinar pero alguien les faltaba

Y Candy en donde esta?-dijo Eleonor

Esta dormida-dijo Elroy

A esta hora?-dijo Archie

Quizá ayer se cansó demasiado-dijo Paty

Mientras en ese momento Robert y su esposa, acompañados de George entraban en la casa saludando a todos.

Y Candy?-dijo George

No se ha despertado-dijo Elroy

Que?, es enserio?-dijo George

Si pero dejala descansar-dijo Elroy

No, esta niña no está durmiendo-dijo George subiendo lo más rápido que pudo las escaleras tocando insistentemente la puerta sin obtener respuesta,

George tranquilízate-dijo Terry

Tranquilo de seguro está bien, Candy!-dijo Archie

George se desesperó y abrió la puerta rápidamente, encontrando a Candy tumbada en la cama bien sujetada de las sábanas- Candy que tienes-dijo George tocando la frente de ella quien estaba ardiendo en fiebre y con una respiración muy agitada

Candy!-dijo Archie al ver a Candy

Que pasa que hacemos?-dijo Terry

No sé, pero ella no puede seguir ni un minuto más aquí-dijo George levantando a Candy con todas sus fuerzas siendo ayudado por Archie

Terry corre a encender tu auto-dijo Archie

Si claro ya voy-dijo Terry

Mientras en la planta baja todos veían que ellos no salían y comenzaron a preocuparse hasta que vieron a Terry bajar corriendo las escaleras.

Que pasa?-dijo Paty

Candy, esta ardiendo en fiebre y no puede respirar-dijo Terry gritando hasta la entrada

Candy-dijo Annie viendo como entre Archie y George la bajaban

Con cuidado-dijo Elroy preocupada al ver que Candy venía casi desmayada

A toda velocidad metieron a Candy al auto de Terry y junto a George y Elroy llevaron a Candy a toda velocidad al hospital. Siendo vistos por Albert quien venía caminando hasta la casa de George quien corrió hasta la casa pues presentía que era algo malo.

Que pasa porque George y mi tía iban en el auto de Terry?-dijo Albert

Esque Candy se puso mal-dijo Paty

Que tiene-dijo Albert

Esque ella…-solo alcanzó a decir Paty pues Albert había agarrado el primer auto que había encontrado y había ido tras el auto de Terry a toda velocidad sin importarle nada más que Candy y su bebé pidiendo a Dios no fuera esa la prueba que tenía que soportar para que Candy lo perdonara.

Continuara…


Gracias chicas por seguir leyendome yo sé que voy muy atrasada con esta historia pero ya casi se acaba y agarro otras dos para terminarlas, agradecería me dieran sus opiniones que para mi son muy importantes y he estado intentando incluir un poco de cada una que opina.

Gracias por todo, les mando besos y abrazos a la distancia.