CAPÍTULO 32
CHRISTIAN
¿Ana estaba herida? ¡Dios! En cuanto llegué y me pusieron al corriente llamé inmediatamente a mi abogado para que se hiciera cargo de darle su merecido a esa loca ¡No sabía con quién se había metido! ¡Haría lo que hiciera falta para acabarla! Para mi mala suerte Ana todavía estaba en quirófano cuando llegué, así que no me quedó de otra que esperar junto a su amiga que no paraba de hablar, pero mis nervios no me dejaban enterarme de nada, tan sólo tenía a Ana en mi mente. Eso me hizo pensar bastante…
Tras la interminable espera al fin salió una enfermera a informarnos que todo estaba bien pero que hasta que no despertara no podíamos entrar a verla, fuimos hacía su habitación para esperar que lo hiciera. Ethan no tardó mucho en venir para asegurarse que todo estaba bien y ver si había despertado, en cuanto abrió la puerta enseguida entramos, por suerte de momento sólo estábamos los 2…
No tenía tan mal aspecto para lo que había pasado, además me alegraba ver que seguía siendo la misma a pesar de todo, como preveía no estuvimos solos mucho tiempo y las visitas no cesaron hasta que llegó la hora de irnos, resoplé ofuscado, yo deseaba quedarme pero ella me recordó mis obligaciones ¡Ahora mismo me importaban una mierda! Pero podría hacer lo imposible para quedarme por las tardes…
-De acuerdo… De todas maneras trataré de hacer todo lo pendiente por la mañana y dejar la tarde libre los días que estés aquí para quedarme contigo…- insistí y ella sonrió, dándome a entender que estaba bien- Así tu madre puede descansar…
-¡Bien!- me despedí de un intenso beso antes de irme. A pesar que salí con la convicción que así estaba bien conforme me iba alejando la angustia en mi pecho fue aumentando. Sabía que estaba con Carla, en un buen hospital pero aun así… Suspiré ofuscado, demoré más de lo debido en alcanzar mi coche debido a mí paso lento y desganado. Pero una vez dentro no pude arrancar, estaba demasiado preocupado y nervioso para irme… Resoplé con fuerza mientras golpeaba el volante con frustración.
-¡Mierda! – me quedé con la frente apoyada en el mismo por no sé cuánto tiempo pensando en lo que debería hacer ¿Cómo iba a poder dormir así? Estaba convencido que si me quedaba junto a ella estaría mejor. A pesar que pudiera molestarse volví sobre mis pasos para quedarme con ella, sabía que no dejarían quedarnos a ambos así que antes de nada fui a hablar con el encargado. Como era obvio, siendo quién era no hubo ningún problema en hacerlo. En cuanto acabé de hablar con él volví a su habitación, la puerta estaba entreabierta, tal vez no la cerraron bien. Cuando iba a entrar lo escuché y paré abruptamente.
-Aunque Olivia quería ser quién te lo diera, cuando me enteré de lo ocurrido decidí venir a verte y así dártelo yo mismo… - ¿Qué demonios hacía este imbécil aquí?
-No deberías haber venido…- dijo algo enojada y hubo un tenso silencio antes que le contestara.
-Lamento que lo nuestro haya quedado así…- ¿Lo nuestro? ¿Pero que se cree ese imbécil?
-Bob…- suspiró tan fuerte que pude escucharlo- Si no recuerdo mal dejamos bien claro el asunto la última vez que hablamos ¿No crees?
-Lo sé, yo… Tan sólo quería verte…
-Y te lo agradezco pero ahora que lo has hecho y has visto que estoy bien será mejor que te vayas, mi madre llegará en cualquier momento…- ¡Mierda! ¿Estaban solos? La rabia se apoderó de mí y entré empujando la puerta con tanta fuerza que chocó con la pared, ambos me miraron asombrados pero mi vista no se desvió de la de Bob.
-¿Se puede saber qué haces tú aquí?- nos retamos con la mirada.
-¿Christian?- preguntó Ana bastante descolocada.
-Aquí estoy…- susurré sin dejar de mirar a Bob.
-No esperaba que volvieras…- le entrecerré los ojos.
-¿Sabías que me iba?- sonrió.
-Estuve esperando que lo hicieras para verla…- alzó los hombros- Como sé que te incomoda…- lo miré mal.
-Será mejor que te vayas…- dije amenazante- ¡Y no vuelvas!- grité y volvió a sonreír de lado.
-¿Acaso me tienes miedo?- apreté los dientes con tanta fuerza que dolió.
-¡Bob! ¡Haz el favor de irte de una jodida vez!- gritó Ana más que enfadada y enseguida cambió su cara para mirarla y asentirle.
-Te dejo esto aquí…- puso algo en la mesita que no alcanzaba a ver- Me alegro de haberte visto Ana.
-Adiós…- a continuación fue hacia la puerta sin decir nada pero dándome su sonrisa de superioridad ¡Maldito cabrón! No desvié mi mirada hasta que salió por la puerta- Christian… ¿Por qué has vuelto?- resoplé mientras me apretaba el puente de la nariz con los dedos.
-Sinceramente no podía irme y dejarte aquí…- suspiró.
-Ya te dije que estaré bien, mamá…
-Estoy demasiado preocupado para irme a casa y poder dormir…- la interrumpí, ya no solo estaba el tema de su salud ahora se había sumado la presencia de ese idiota a su alrededor.
-De verdad que te lo agradezco pero estoy bien…- me senté junto a ella.
-Pero yo no…- acaricié su hermoso rostro- Estoy demasiado preocupado para poder centrarme en nada…- ella cogió el mío y me besó, aunque comenzó bastante lento se fue saliendo de control y me vi obligado a parar- Ana…
-Mmmmmm…- gimió y tuve que apartarla.
-No es buena idea…- su cara no era la mejor.
-¡Joder! ¡No puedo estar sin sexo hasta que esta maldita herida se cure!- gritó fuera de control en el momento menos preciso…
-¡Lo siento!- se disculpó Carla al entrar, su cara estaba bastante avergonzada- No sabía que seguías aquí… Si quieren me voy y los dejo un rato más…- comenzó a decir algo nerviosa pero Ana la interrumpió.
-¡Mamá! ¡No seas tonta!- me miró – Christian ya se iba ¿verdad?- tal vez se enfadara pero por una vez no le haré caso.
-Lo cierto es que me quedaré con vosotras…- Carla abrió los ojos sorprendida y Ana los entrecerró- Ya he hablado con el encargado y no hay ningún problema…- dije sonriente sin apartar la vista de Carla, aunque no la viera sentía su penetrante mirada como dagas en mi cuerpo.
-Si vas a quedarte esta noche haremos algo…- dejó un vaso sobre la mesa, justo al lado de… ¿Eso era un pen drive? Y comenzó a coger sus cosas- Me iré a casa a dormir y vendré mañana temprano ¿De acuerdo?
-Me parece excelente…- contesté esperando la reprobación de Ana que nunca llegó.
-¡Bien!- se acercó a Ana de nuevo- Adiós cielo…- le dio un beso en la frente- No dejes que se enfríe, está como te gusta.
-Gracias mamá…- susurró mientras lo cogía y empezaba a beber, no podía ver lo que era pero intuía que podía ser. Una vez solos y tras un tenso silencio al fin habló- ¿Por qué no me haces caso?
-No es tanto así…- suspiró.
-¡Es así tal cual! Debiste irte a descansar, hacer tus cosas en la mañana y venir en la tarde como quedamos...
-¡Si lo hubiera hecho lo único que hubiera conseguido es dar vueltas en la cama, levantarme como una mierda e ir a trabajar pero sin poder centrarme en mi trabajo!- dije algo alterado por tener que explicarme tanto.
-No me gusta que lo dejes de lado por mi culpa…- dijo algo apenada y suspiré antes de contestar.
-En realidad es culpa de esa loca…- dije bastante cabreado mientras apretaba de nuevo los dientes con furia, sabía que mi abogado le haría caer encima todo el peso de la ley pero aun así me quedaba la frustración de no poder hacerlo yo mismo.
-Sé cómo va todo esto…- le alcé una ceja y siguió- Tus rivales no lo harán ver así…
-¿A qué te refieres?- tras un fuerte suspiro contestó.
-No quiero ser la causa que pierdas tu puesto…- cogí una de sus manos y la besé.
-No lo serás…
-¡Eso dices ahora! ¿Pero y las próximas elecciones?- no pude evitar reír.
-No voy a preocuparme por cosas tan lejanas…- como seguía con su cara triste le quité el vaso, tras ponerlo en la mesa me senté junto a ella y la recosté sobre mí- Además…- besé el tope de su cabeza- Ahora tengo familia y eso siempre estará por encima de todo…- apretó su abrazo.
-Tú también serás siempre lo primero para mí…- la besé de nuevo.
-Parece que estar herida saca tu lado sensible…- reímos.
-En el fondo lo soy, pero me gusta mostrarme fuerte…- la entendía a la perfección, en mi mundo no podía mostrar malestar o debilidad o me comían vivo.
-Sinceramente no me importa…- se separó de mí para mirarme confundida.
-¿Qué quieres decir?- era momento de explicarme como se debe.
-He dedicado demasiados años a mi trabajo, ahora que he encontrado algo más no pienso dejarlo en un segundo plano…
-No voy a considerarme un segundo plano porque me dejes aquí y te vayas a trabajar…- dijo bastante seria y la miré igual.
-No me has entendido…- alzó una ceja esperando mi explicación- Mi trabajo requiere demasiado tiempo…- chasqueé la lengua- Tiempo que ahora prefiero pasarlo contigo.
-¿Qué?- se sentó sobresaltada- ¡A ver si estoy entendiendo bien! ¿Acaso me estás diciendo que vas a dejarlo?- no es que lo hubiera pensado mucho pero ahora veía con claridad que si quería dedicar más tiempo a nuestra relación y futura vida juntos debía hacerlo, no es que fuera a hacerlo inmediatamente, al menos debía esperar a las próximas elecciones.
-Seguiré hasta las próximas elecciones pero no me presentaré de nuevo…- su cara tornó preocupada.
-¿Es por esto?- se señaló para que entendiera a que se refería y negué.
-Es por mi…- volví a acercarla para abrazarla- Necesito más…
-¿Más?
-Puede que me asustara cuando lo mencionaste pero después de esto creo que es lo mejor…
-Christian me estás asustando ¿Podrías ser más claro?
-Lo primero es que no quiero que pienses que tomaré una decisión sin meditarlo como se debe, pero lo ocurrido me ha abierto los ojos y me he dado cuenta que necesito todo…- tragó grueso- He esperado demasiado y ahora que encontré lo que no creí posible quiero todo…- dije bastante serio sin dejar de mirarla a los ojos y cuando vi su sonrisa supe que lo había entendido a la perfección.
-Yo también lo quiero todo…- dijo antes de abrazarme y quedamos en silencio, no había pasado mucho cuando susurré.
-Te amo Ana…- besé el tope de su cabeza y como respuesta escuché sus leves ronquidos, no pude evitar sonreír mientras nos acomodaba a los 2 para dormir juntos, sintiendo su respiración sobre mí no tardé en quedar profundamente dormido…
Un profundo y fuerte carraspeo me despertó, al abrir los ojos me encontré con otro idiota ¡Joder! ¿Por qué tenían que estar todos alrededor de Ana?
-No sé si lo sabe Senador pero los acompañantes duermen en la silla…- dijo bastante serio destilando sarcasmo mientras señalaba la misma, no pude evitar rodarle los ojos.
-Anoche quedamos dormidos mientras hablábamos, no era mi intención…- mentí.
-Sea como sea, Ana ahora es una paciente y como tal debe ser cuidada…- lo miré mal.
-¿Acaso crees que no lo hago?
-¡Debería estar durmiendo sola y plácidamente en la cama!- resoplé- ¡No engurruñada debido a tu presencia!- ¡Idiota! Aunque me jodiera tenía algo de razón pero nunca se lo diría, así que nos retamos con la mirada unos eternos segundos en los que tuve que repetirme que era el Senador para no mandarlo a la mierda, por suerte nos interrumpieron antes de perder la compostura.
-¡Buenos días por aquí!- saludó José al entrar sin percatarse del tenso ambiente- Venía a visitarla pero no sabía que estaba dormida…
-¿José?- ¡Mierda, ya la despertaron!
-Ana… ¿Cómo estás?- tras desperezarse y enderezarse se fijó en los 3.
-¿Qué hacéis aquí?- Jack tosió antes de hablar.
-Quería asegurarme que mi mejor doctora estaba bien…- rodó los ojos.
-Si hubieras mirado el informe de Ethan lo sabrías sin necesidad de venir.
-Lo hice…- carraspeó de nuevo- Pero quería verte…- le alzó una ceja- Soy tu jefe…- alzó los hombros- Me preocupo por mis empleados…- ¡Como si eso lo explicara! Se veía claramente que lo hacía por unos más que por otros, o para ser más exactos por "una"…
-Pues ya que viste que estoy perfectamente ¿Por qué no me traes un café?- su cara se desencajó y tuve que reprimir la risa que luchaba por salir.
-¿Qué?- le rodó los ojos.
-¡Un café! ¡Necesito algo de cafeína…!- gritó antes de susurrar algo más que apenas pude escuchar pero me imaginaba que podría ser.
-Si quieres querida te lo traigo yo…- se ofreció José- Así charlamos un rato mientras lo tomamos…- Jack lo interrumpió.
-No te preocupes, yo lo haré…- tras decir esto salió de la habitación con cara de pocos amigos.
-¡Cómo te gusta joder al jefe!- le reclamó José divertido y rió.
-¡Él es mejor en hacerlo!- abrió los ojos sorprendido.
-¿Te refieres a…?- sin llegar a terminar la pregunta ella puso cara de horror.
-¡No! Me refería a que es molesto…- rieron.
-Lo sé, pero me gusta escucharte…- se sentó junto a ella- Me alegra comprobar que estás bien.
-Ya les dije que si lo estoy… Sólo quiero irme de aquí…- chasqueó la lengua.
-En eso no puedo ayudarte…- le guiñó- Ya sabes que tu médico es Ethan y deberás estar aquí hasta que él lo diga.
-Lo sé, pero necesito irme…- casi susurró.
-Entiendo… Cambiando de tema, Boy quiere venir después…- sonrió.
-Me alegrará verlo…- aquí fue cuando decidí que era hora de irse, ambos hablaban dejándome totalmente al margen ¿Para qué seguir allí? Además por la hora su madre no tardaría en llegar.
-Ana…- interrumpí y me miró al momento- Ya que estás acompañada y queda poco para que llegue tu madre me iré a casa a ducharme y arreglarme para ir al trabajo…- asintió sonriente.
-No te preocupes, puedes irte tranquilo…- miró a José- Aquí me cuidan bien….- eso podía imaginarlo, tras darle un leve beso en los labios me fui, todavía seguía preocupado por ella pero me sentía mejor que ayer. Una vez en el coche llamé a Paul para contarle lo ocurrido, también estaba preocupado pero se alegraba que estuviera bien. Quedó en encargarse de cambiar la entrevista para cuando estuviera mejor, suspiré rendido, eso era lo peor de todo ¡Estaba deseando hacer oficial lo nuestro y parecía que siempre salía algo! ¡Maldita sea! Por lo menos me había quitado de en medio a las "molestas", ahora quedaban los "molestos"…
ANA
A pesar que debería haberme hecho caso me gustó que viniera a quedarse conmigo ¡Era tan tierno! ¡Dios! Nunca me imaginé diciendo algo así… Aunque me preocupaba que afectara su trabajo, sonreí recordando nuestra conversación, me encantaba que me pusiera ante cualquier otra cosa ¡Y como marcó su territorio con Bob! ¡Joder! ¡Eso me puso caliente! ¡Y pensar que debía esperar tantos días! Por inercia miré el pen drive y volví a sonreír con malicia… Si eso contenía lo que me imaginaba iba a joder de lo lindo a esa maldita mujer. Pero por otro lado ¿Cómo demonios se enteró de lo ocurrido? Suspiré cansada, si Bob se había enterado es porque todo el mundo lo había hecho ¡Mierda! ¿Sacarán también mi relación con Dean? ¿O sólo quedará en el ataque de una loca a una médica?
-¿Has terminado ya?- interrumpió José el rumbo de mis pensamientos.
-Solo pensaba…- suspiró.
-He venido a verte ¿Vas a hacerme caso o te dejo con tus pensamientos?- preguntó entre serio y divertido.
-Necesito saber algo…- dije muy seria y asintió- ¿Ha salido algo de esto en la prensa?
-¿Lo de tu ataque?- asentí.
-Sí…- ¡Mierda!- A la hora del suceso se habían hecho eco todas las emisoras…- ¡Doble mierda!- Si no me han informado mal han pedido una entrevista personal contigo a tu caliente jefe…- gruñí ¡Sabía que estaba aquí por algo!
-Seguro que esa es la razón de su visita…- resoplé- ¡Ni crea que voy a hacerlo!
-¡No te enfades! Solo debes negarte…
-¡Puedes estar seguro que lo haré!- me recosté en la cama bastante ofuscada- Ni en momentos como este deja de lado los intereses del hospital.
-Aunque no lo creas…- me guiñó- También se preocupa por ti…- rodé los ojos.
-Eso lo dices porque no lo conoces como yo…- sonrió.
-Aunque no me importaría conocerlo tan a fondo…- dijo relamiéndose los labios y reímos.
-¡Es en serio! El sólo se preocupa de sí mismo.
-Cariño…- me pasó el brazo por los hombros y le alcé una ceja- Si crees eso es que No sabes de hombres tanto como crees…- rodé los ojos.
-¿Tú crees?- pregunté de lo más irónico y asintió convencido.
-¡Por supuesto! – Resoplé- Te lo dice un hombre intuitivo…- volví a reír- Aunque no lo creas ese hombre está más que colado por ti…- esta vez reí tanto que se me saltaron las lágrimas y me entrecerró los ojos- ¿No me crees?
-Cómo te dije…- lo señalé con el dedo muy seria- Lo conozco lo suficiente para saber que lo único que le interesa de mí es lo mismo que del resto de mujeres…
-¿Te refieres a…?- antes de terminar la pregunta entró el susodicho.
-¡Aquí traigo el café!- no sabía si había escuchado algo pero su cara no era la mejor- Ahora si no te importa…- miró a José- Me gustaría hablar a solas…- volvió su vista a mí y él se levantó.
-En ese caso los dejo…- me guiñó- Más tarde pasaré con Boy.
-¡Me encantará verlos de nuevo!- tras una sonrisa se alejó.
-Hasta luego.
-Adiós…- en cuanto quedamos solos esperé unos minutos que dijera de una vez lo que imaginaba pero siguió de pie junto a mi sin decir nada, así que me vi obligada a hacerlo- ¿Vas a decir algo o no?- suspiró.
-Pues para empezar que tienes muy mal concepto de mí…- le entrecerré los ojos.
-¿Acaso has escuchado nuestra conversación?
-No es como si lo hubiera querido…- rodó los ojos con exageración y decidí ser clara.
-¡Entonces dime! ¿Acaso no has venido a convencerme de dar una entrevista a pesar de mi estado?
-Bueno…- se sonrojó mientras me apartaba la mirada- No voy a negarte que he venido a hacerlo…- reí con ironía.
-¡Lo sabía!- cogí el café que me había traído y comencé a beberlo ¡La cafeína me vendría excelente!- ¡No pienso hablar con nadie! Me gano la vida operando y cuidando de mis pacientes no soy ningún mono de feria…- lo miré muy seria- ¡Así que puedes olvidarte!
-¿Ni siquiera lo pensarías?- bebí del café sin molestarme en contestar- Yo podría pedirle a Ethan que te dé el alta antes…- ¡Como se veía que no lo conocía! Tras reír le contesté.
-¿Acaso crees que lo hará porque se lo pidas si no lo ve conveniente?
-Soy su jefe también…- contestó como si fuera relevante y negué.
-Por si no lo sabes, nuestro criterio profesional es más importante que lo que tú quieras que hagamos…
-¿Por qué me odias?- me interrumpió con su pregunta que no venía al caso y lo miré sorprendida.
-¿Odiarte? ¿A qué viene eso?- suspiró mientras se pasaba la palma por la cara.
-¡Sí!- me miró muy serio- ¡Siempre me llevas la contraria y discutes por todo!- le entrecerré los ojos.
-¡Eres tú quien me busca!- lo señalé con el dedo- Y sabes que no soy de callarme…- suspiró.
-No es así…- chasqueó la lengua- Sólo trato de comportarme como lo que soy…- reí.
-¿Un gilipollas?- pregunté destilando sarcasmo y me miró bastante enfadado.
-¿Ves cómo te comportas?
-¡Tú me haces hacerlo! ¿Si no porque siempre tratas de molestarme? ¿O a Christian?- tras chasquear la lengua de nuevo gritó.
-¡Joder! ¡Porque estoy celoso! – lo miré como si estuviera loco.
-¿Celoso?- resopló y no pude evitar reír- No entiendo de qué…- entonces me miró más serio que nunca y se acercó a mí demasiado.
-Siempre pensé que terminaríamos juntos.
-Lo nuestro fue algo pasajero, creo que lo dejé bastante claro cuando lo dejamos...
-Dejaste…- me corrigió y le rodé los ojos- En su momento pensaba que no estabas preparada para algo más serio, yo tampoco y lo dejé estar…- volvió a chasquear la lengua- ¡Pero entonces apareció Grey…!- le entrecerré los ojos.
-¿A dónde pretendes llegar?
-¿Vas a ponérmelo difícil verdad?- volvió a acercarse de más y lo alejé con la mano- ¡De acuerdo!- gritó alzando las manos- Si quieres que lo diga lo haré…- ¡que no diga que…!
-Te quiero Ana…
-¡Mierda!- antes de poder decir algo más nos interrumpió mamá.
-¡Buenos días cariño! Me he entretenido un poco con…- calló abruptamente al vernos, seguramente notaba la tensión del ambiente- ¿Interrumpo algo?
-Nada mamá, Jack ya se iba…- me miró algo molesto.
-Supongo que hablaremos en otro momento.
-No es necesario…- lo miré lo más seria que pude para que lo entendiera a la perfección- No me interesa tu proposición…
-¿Ni siquiera lo pensarás?
-No lo necesito…
-Deberías ver tus opciones y…- mamá tras mirarnos alternadamente preguntó.
-¿Hablan sobre los periodistas que hay abajo?- suspiré aliviada.
-Si mamá…- Jack alzó la ceja pero seguí sin prestarle la menor atención- Él quiere que de una entrevista y le he dicho que no lo haré.
-En esto tengo que darle la razón a mi niña…- vino junto a mí y agarró mi mano- No está en condiciones de ponerse frente a una cámara, así que deshazte de ellos de otra forma…- le sonreí en agradecimiento.
-En ese caso será mejor que vaya…- dijo derrotado y lo observamos en silencio hasta que salió y cerró la puerta.
-¡Gracias mamá!- exclamé y me miró extrañada.
- ¿Por qué si puede saberse?
-Por venir en el momento preciso.
-No es nada cariño…- acarició mi cara- Pero sigo sin entender que ese hombre quiera ponerte en tu estado frente a una cámara…- resoplé.
-Sólo piensa en su beneficio.
-Sea como sea si sigue molestándote con lo mismo te ayudaré a hacerlo entrar en razón…- dijo con tanta convicción que parecía demasiado fácil ¡Ojala fuera así! Todavía no podía creer lo que dijo, seguramente fue cosa del momento- Aunque mi intuición de madre me dice que hay algo más…- ¡Mierda! Puse mi mejor cara de póker.
-Mamá, puedo asegurarte que no hay nada más…- me miró muy seria mientras asentía.
-De acuerdo, no insistiré…- contestó lo último casi en un susurro pero lo dejé estar. Entrar en detalles sobre él o nuestra relación era lo que menos me apetecía, así que tras acomodarme en la cama se sentó en la silla junto a mí, permanecimos un rato en silencio en él que no podía quitarme de la cabeza las palabras de Christian- Dean vendrá enseguida…- me sobresaltó la voz de mamá y asentí.
-Me lo dijo anoche…- me enderecé un poco- ¿Te ha dicho algo?- alzó su móvil.
-Me acaba de llegar el mensaje que está aparcando.
-Me dijo que Bree también vendría…- dije sonriente y mamá lo hizo igual o más que yo.
-Esa niña es un amor.
-Si…
-Antes que llegue quiero que sepas que me alegra que hayan congeniado tan bien…- asentí sin mirarla de nuevo- Sé que debimos decirte antes pero…- no quería seguir con lo mismo así que la interrumpí.
-Prefiero dejar ese tema…- suspiré- Lo pasado pasado está.
-Tienes razón…- contestó algo triste y ya que estábamos me entró la curiosidad.
-Mamá…- levantó la cabeza para mirarme de nuevo- ¿Papá no le dio su apellido a Dean?- me miró extrañada y algo contrariada.
-¡Por supuesto que sí! ¿Por qué lo preguntas?
-Aquí lo conocen como doctor Winchester…- suspiró algo molesta.
-Su madre no quiso ponérselo de primero, así que lo lleva de segundo…- ahora me cuadraba todo- No es que llevemos mala relación con ella pero cuando tu padre la dejó para volver conmigo le sentó realmente mal…- alzó los hombros- Y es algo entendible ¿No crees?- asentí- Aun así no ha sido impedimento para que seamos una familia…- de la que estuve al margen hasta ahora.
-Me alegro de ser parte yo también…- su cara cambió de nuevo a la tristeza pero un torbellino castaño entró por la puerta gritando e interrumpiendo nuestra conversación.
-¡Tía Ana!
-Hola pequeña ¿cómo estás?
-¡Yo bien! La que me preocupa eres tú…- dijo muy seria, de un salto se sentó junto a mí- Papá me dijo que estás herida…- miró mi vendaje- ¿Duele?- negué mientras le acariciaba la cabeza.
-Casi nada.
-Me alegro…- me dio una gran sonrisa- Hoy no podía ir al cole sin asegurarme que estabas bien…- miré a Dean que ya se encontraba junto a nosotras.
-Ya sabe que no se puede faltar al colegio por este tipo de cosas…- la miré muy seria.
-En eso tiene razón papá, si no estudias mucho no conseguirás ser lo que desees…- amplió su sonrisa.
-¡Yo seré el mejor médico del mundo! ¡Así como tú y papá!- le acaricié la cabeza orgullosa.
-En ese caso debes empezar a estudiar cuanto antes.
-¡Sí! ¡Haré mi mejor esfuerzo!- dijo alzando la mano y sonreí.
-¡Esa es la actitud!
-¿Bree porque no saludas a la abuela Carla?- enseguida se bajó de la cama y corrió junto a mamá.
-¡Hola abuela!
-Hola cielo…- la besó- Hoy me dejaste de lado…- dijo fingiendo enojo y se puso muy seria.
-No era mi intención…- dijo apenada y la besó en la mejilla.
-No te preocupes cariño, entiendo que tu primera preocupación al entrar fuera tu tía…- Bree se sentó sobre ella y siguieron conversando de sus cosas ¡Se les veía tan bien! Nunca me hubiera imaginado a mamá en este plan de abuela, aunque yo tampoco me veía como madre y…
-¿Cómo has dormido?
-Bien…- sonreí recordando cómo y con quién, lo que me trajo de nuevo los recuerdos de nuestra conversación.
-¿Seguro?- preguntó preocupado y no pude evitar suspirar cansada.
-¿Sabes lo harta que estoy de esa pregunta?- rió.
-Es normal que nos preocupemos, sobre todo yo…
-Lo miré mal.
-¡No te culpes por algo que no tienes porqué!- suspiró.
-No puedo evitar sentirme mal…- rodé los ojos.
-Ya no hay porque, yo estoy bien y esa mujer dónde se merece…- asintió sin dejar de mirar de reojo a Bree que seguía entretenida con mamá.
-Me alegro que sea así, nunca pensé que su locura fuera tanta.
-Suele pasar…- casi susurré, por desgracia había conocido muchas pero no hasta el extremo de esta… Lo que me recordó a Martina y el pen drive que trajo Bob anoche ¡Estaba deseando verlo! Pero tendría que esperar a llegar a casa ¡Maldita sea!
-¿Seguro que estás bien?- volvió a preguntar y suspiré de nuevo.
-Ya te dije que sí…- contesté con algo de mal humor y me entrecerró los ojos.
-Te noto rara.
-Tan sólo tengo demasiadas cosas en mi cabeza.
-Entiendo…- se acercó a besar mi frente- Yo debo irme ya o Bree llegará tarde al cole…- ella volvió a prestarnos atención.
-¿Ya papi? ¿No podemos quedarnos un poco más?- negó y me miró apenada.
-Ya sabías que solo era verla e irnos.
-De acuerdo…- tras despedirse de ambas con un gran abrazo y 2 besos se fue junto a su padre sin dejar de quejarse.
-Si no te importa los acompañaré…- dijo mamá nada más salieron por la puerta y asentí- De paso tomaré un café ¿quieres algo?- negué.
-Ahora mismo no me apetece, gracias.
-¡Ahora vuelvo!- cuando quedé sola me recosté sin quitarme de la cabeza los días que todavía me quedaban ingresada ¡Maldita sea! ¡No veía la hora de volver a casa y sobre todo follar! Pensando en ello me quedé profundamente dormida…
5 DÍAS DESPUÉS
¡Dios! ¡No lo podía creer! ¡Por fin me habían dado el alta! Había sido un día más del que esperaba pero Ethan se puso serio con ello y no quiso dármela antes ¡Lo que supuso nuestra primera pelea en los años que nos conocíamos! Suspiré, había podido comprobar en carnes propias que los médicos somos los peores pacientes, pero hoy volvería a casa y con ello a mi vida sexual…
-¿Se puede?- sonreí.
-¿Lo traes?- rodó los ojos.
-Ya sabes que si…- me acerqué a cogerlo y lo alzó para que no lo hiciera- Aunque por mí te dejaría…- dijo divertido pero al ver mi mirada calló abruptamente.
-¡Ni lo digas!- rió.
-¡De acuerdo!- dijo alzando las manos- Pero por lo menos sigue las indicaciones que te di para que puedas recuperarte cuanto antes.
-¡Ya estoy bien!- me miró muy serio.
-Ana…- resoplé.
-¡De acuerdo! ¡Haré lo que pides! – a pesar que no quería, tuve que aceptar la baja de una semana. Por mucho que me jodiera entendía perfectamente que en mi estado no podía estar 100% en una cirugía, así que no me quedaba más que resignarme.
-Por si acaso también le di las pautas a Christian y no te olvides que…- siguió mencionando el sin fin de cosas que debía hacer sin prestarle la más mínima intención ¿Acaso era necesario? Me sabía de memoria todas y cada una de ellas ¡Dios! Estaba deseando que viniera Andrea por mí, sonreí, Christian se reuniría con nosotras más tarde porque tenía una reunión importante a la que le dije que no se le ocurriera faltar ¡Bastante lo había hecho ya quedándose conmigo cada noche! Como necesitaba dosis extra de sexo decidí que se nos uniera y así tenía con quién desfogar mientras llegaba- ¿Ana? ¿Acaso me escuchas?- preguntó Ethan algo molesto y asentí.
-¡Ya te dije que lo haré!- suspiró de nuevo.
-Bien, toma…- me dio el papel del alta firmado- Nos veremos…- me dio un beso en la mejilla y se fue, casi enseguida llegó Andrea.
-¿Lista?- sonreí.
-¡Más que eso!- le guiñé y me sonrió ¡Estaba convencida que sentía la misma necesidad que yo! Fuimos casi todo el camino a casa casi en silencio, cuando al fin subimos lo primero que hice fue llevar mis cosas a mi habitación mientras ella iba a la cocina. Una vez que coloqué todo en su sitio preparé los juguetes mientras me relamía los labios pensando en cómo mataríamos el tiempo hasta la llegada de Christian…
-¿Qué haces?- interrumpió Andrea mi labor y sonreí mientras me acercaba a besarla.
-¿Tu qué crees?- le mordí el labio y me besó con desenfreno mientras me acercaba a la cama para tumbarme en ella con bastante cuidado. Iba a comenzar a quitarme la ropa pero enseguida me detuvo.
-Yo me ocupo…- dijo sonriente y comenzó a desnudarme lentamente a la vez que lo hacía ella con su característica sensualidad, cuando estuvimos totalmente desnudas bajó su boca regando besos por todo mi torso haciendo especial atención a mis pechos casi dolorosos por placer ¡Dios! ¡Nunca antes me había sentido así de caliente! Debió intuir mi deseo ya que bajó dónde más lo necesitaba y comenzó a jugar con mi clítoris hasta que alcancé el tan anhelado orgasmo…
-¡Joder!- tras limpiarlo bien se puso junto a mí.
-Te echaba de menos…- yo más bien el sexo, pero no era momento de hablar así que tras coger los juguetes necesarios nos posicionamos para penetrarnos pero antes de empezar lo escuché.
-Parece que he llegado en el momento preciso…- dijo susurrante y le sonreí.
-¿Por qué no dejas la charla para luego y vienes aquí?- comenzó a desnudarse mientras sonreía sin apartar su mirada de la mía. Andrea ya se encontraba preparada para seguir, debido a nuestra especial relación me agradaba que se llevaran tan bien, eso me trajo de nuevo los recuerdos de Olivia y por consiguiente Bob y el pen drive que debía ver después o tal vez mañana. Ahora mismo mi prioridad era follar hasta que el cuerpo aguantara.
-¿Qué te parece si tú te encargas de ella y yo de ti?- preguntó en cuanto llegó a nuestro lado y sin darme tiempo a contestar me arrastró para ponerse sobre mí, una vez colocada Andrea me dio su juguete favorito y se puso sobre mi boca para que pudiera deleitarme con ella mientras Christian me follaba ¡Dios! ¡Cuánto había echado de menos todo esto! ¡Esto de sentirse al límite de nuevo era lo mejor del mundo! Cómo podía prever antes de comenzar fue una tarde y noche bastante animada en la que tras el octavo orgasmo perdí la cuenta. Así que cuando llegó la madrugada caí rendida y agotada por primera vez en mi vida…
URSU.
Aquí les dejo el siguiente, espero que les haya gustado. Muchas gracias por su apoyo, cualquier cosa no duden en contactarme.
Muchos saludos y besos para todos.
*LA SIGUIENTE HISTORIA EN SER ACTUALIZADA SERÁ MERCILESS KILLER*
