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Había decidido retirarse de la sala de parto y dejar a los doctores terminar lo que habían empezado sin la presión de su presencia amenazándolos. Creía que era lo mejor, no quería más errores, tampoco quería permanecer allí mucho tiempo debido a que lo sentimientos encontrados lo estaban agobiando, lo desorientaban, nublaban su visión y lo hacían sentir extraño. Ajeno a toda esa clase de emociones era demasiado para soportar.
Incluso después de atestiguar que Harley había salido bien de la operación Joker se paseaba lentamente por el largo pasillo del pabellón, pensando… pensando en el largo camino que había cruzado con Harley para llegar hasta allí, el nacimiento de los mellizos, los que serían sin lugar a duda su mejor jugada para trascender en el tiempo inmortalizándose a través de ellos. Quería creer que eso era todo, pero ver el pequeño corazón de su hijo había removido todo de él, aquel sentimiento paternal se había despertado instantánea y naturalmente al verlo en peligro. No podía negarlo, era sangre de su sangre.
Se sentó a esperar en el desolado pabellón, el frio suelo lo acompañaba en su meditación divagando, Jhonny lo había dejado solo hace unos momentos para verificar que todo se encontrara en orden. Tenia tiempo para pensar y su mente viajaba sin querer a su pasado, a ese sueño tristemente incumplido de su otra vida, que lo había hecho sentir miserable al borde de quebrarlo, de corromper incluso su mente y su memoria.
Harley…esa pequeña insensata había cumplido su mas grande anhelo negado, escondido en lo más profundo de si mismo bajo capas y capas de cerraduras en una espiral interminable. Porque si Batman era la razón de su vida, de su existencia…su anhelo solo se traducía en lo que había dejado atrás, los sueños rotos y destruidos. Ahora no deseaba ser comediante, el mundo era su mayor comedia, todo era hilarantemente gracioso a la vista de cuan cruel fuera la vida, al reverso todo se volvía más divertido, sin sentido.
Sabia inconscientemente que debía dejarse relajar, dejarse abrazar por ese sentimiento paternal que abrigaba incluso a un corazón muerto. Pero no podía, había sentido la compasión derrumbarlo por dentro al ver a esa pequeña criatura al borde de la muerte. Solo podía traducirse en debilidad. Él… ¿sentir compasión? Debía ser una broma.
Solo que no lo era.
Y todavía seguía doliendo y preocupando, todavía quería intercambiar de lugar con su hijo y ser él quien hubiese atravesado esa peligrosa operación.
Entonces…el vio una salida para todo lo que estaba lamentando.
Él podía irse, separarse de Harley y quizás nunca mas sentir compasión, ni verse débil nuevamente, ni ningún enemigo encontrar ese punto débil de inflexión para estratégicamente agrandarlo para derribarlo. Podía evitarle dolor y sufrimiento a Harley, porque eventualmente irían tras sus hijos solo para perjudicarlo.
Tal vez irse y separarse de ellos podía ser el acto más noble que jamás nunca hubiera hecho…
Tal vez solo tenia que tomar la decisión definitiva. Y podía hacerlo. Su dureza era implacable.
HAHAHAHAHAHA
Él comenzó a reír en la soledad del pasillo, aquella soledad a la que estaba tan habituado antes de la llegada de Harley, ahora se veía tan distante…tan dolorosamente inalcanzable de sobrevivir, porque así se volvía la vida sin ella.
Como si un agujero lo tragara.
Como sino pudiera volver a reír.
El Joker rio de nueva cuenta, todo se volvía cuesta arriba. Pero estaba atrapado entre la espada y la pared, era estúpido creer que no vendrían por sus hijos deseándoles la muerte. No quería ver el dolor romper a Harley, no podía; y sin embargo era el causante de todos sus males.
Observó el anillo de oro en su dedo anular. Era estúpido pensar que un objeto podía evitar una separación.
"Es un compromiso de fidelidad, ¡de que estamos juntos en esto!"
Recordó la voz de Harley hablarle del significado del anillo.
Él la quería, como nunca había querido a ninguna mujer en sus dos vidas. Sin embargo, no le había tomado el peso al asunto hasta que vio a J.J. en peligro, hasta que lo vio en carne y hueso y lo indefenso que era fuera de su vientre. No podía estar equivocado, no podía exponerlos. No debía, alguien como él no debía ser amado.
-La cirugía terminó, trasladaremos a los recién nacidos a la sala de cuidados intensivos – el jefe del equipo médico apareció tras la puerta. Joker no se movió, pero el medico pudo ver el arma en el piso sujetada por su mano, mientras el gorro de la gabardina negra cubría el semblante de J. No quiso importunarlo, ni alterarlo, no sabia que decir, pero Joker levantó la vista en señal de que lo estaba escuchando. Sus ojos eran tan helados como intimidantes ocasionando que su nivel de seriedad aumentara – Puede pasar a verlos cuando desee, además llevaremos a su…pareja al pabellón de maternidad, puede visitarla en el cuarto A301.
- ¿Cuántos días tendrán que permanecer en el hospital? – Joker gruñó.
-Los pulmones de los niños deben madurar, aplicaremos esteroides para ayudar al proceso. El estado del varón sigue siendo crítico, una de las válvulas de su corazón fallaba. No puedo decir con exactitud el tiempo que tarde en recuperarse, pero debiese ser un mínimo de dos meses.
"Imposible" pensó J, pero ya encontraría una solución para que Harley saliera del hospital con sus hijos a salvo.
-De cualquier forma -continuó el doctor - después de la cirugía sus posibilidades aumentaron.
- ¿Qué hay de la niña?
-Me alegra decir que es una niña completamente sana. Por supuesto, le falta desarrollarse, pero sus órganos han resistido bien.
Lucyfer era una preocupación menos a la que enfrentarse. Su pechó se oprimió al pensar en ella, tendría que verla crecer desde lejos, pero de ninguna forma la pondría en riesgo de nuevo. Sabía que debía haber tomado esas decisiones antes, pero ver el pequeño cuerpo de J.J. lo había hecho entrar en la realidad. No podía sacarlo de su mente, era demasiado frágil, indefenso. Sacudió la cabeza repetidamente, no podía dejarse aplastar por esas emociones, ese motivo debía ser la base de sus decisiones.
Sin moverse de su sitio le hizo una señal con la mano al doctor para que se largara. Todavía debía encontrar la fuerza para hacerlo realidad.
….
Las horas trascurrieron lentas, Jhonny vino a reportar el plan de contingencia de sus hombres, pero J quería estar solo. No podía pensar en una estrategia para sacarlos de allí, todo lo que hacia era recordar una y otra vez esos angustiosos minutos en donde no sabia si J.J. sobreviviría. Apretó los puños hasta hacerse daño y sentir la viscosidad de su sangre erosionar por no poder sacarlo de su mente.
Tenia que moverse, tenia que ir al pabellón de maternidad donde se recuperaba Harley, probablemente pronto despertaría. Con letargo movió sus extremidades dirigiéndose por entre los sombríos pasillos con esa horrida luz de hospital sobre su cabeza. La gabardina con capucha seguía ocultando efectivamente su identidad, algunas personas pasaron a su lado mirándolo extrañamente, pero nada más allá de eso. En el hospital todos tenían asuntos que atender o personas por las cuales preocuparse lejos de prestar atención a desconocidos.
A301
De pie frente a la puerta no tenia las palabras exactas para decirle a Harley, pero le hablaría desde la frialdad y el calor de su ser. Entró, el silencio lo molestaba, pero ella seguía medicada y él quería que se recuperara por completo.
Se acercó a su cuerpo acariciando con el dorso de su mano el contorno de su silueta reposando. Se fijó en su rostro, más pálido que de costumbre, aquella situación le traía recuerdos.
"No puedo creer que tengo que perderte de nuevo…" "No puedo creer que tengo que dejarte ir por ellos…"
Se sentó a esperar tomando su mano entre las suyas cuando el contacto ocasionó que sus largas pestañas se movieran. Harley pestañeó adaptándose a la luz sonriendo suavemente al encontrarse con él.
- ¿Dónde están? Quiero verlos… -Murmuró con una pequeña sonrisa que Joker no quería borrar.
Joker se relamió los labios antes de responder – Están en cuidados intensivos.
Harley se precipitó tratando de levantarse, pero Joker la detuvo con una mano en el pecho – Ah, no te muevas. No irán a ninguna parte, ordene a Jhonny que los vigilará.
- ¡¿Por qué? ¿Qué está pasando?! Quiero verlos, tengo que ir a verlos -exasperó Harley todavía un poco sedada por los medicamentos que se transmitían a través del goteo de su intravenosa. Sintió una pequeña punzada de dolor en su bajo vientre, pero suficiente para advertirle que no podía moverse bruscamente.
Joker suspiró algo molesto – Saliste de cirugía hace bastantes horas, pero eso no quiere decir que puedas moverte.
- No me digas lo que tengo que hacer. Nacieron prematuros y necesitan de mí.
- Harley, ellos no irán a ninguna parte – gruñó J tratando de contenerla - Iremos cuando puedas moverte mejor.
Harley sintió como su pecho se hundía más y más encontrando enojo por la negativa de J -Algo no me estás diciendo…tienes esa cara.
Joker se silenció unos momentos rebatiéndose si decirle en ese momento lo ocurrido o no, pero el rostro de Harley se tornaba más y más preocupado y enojado. Sabiendo que intuiría cualquier mentira e iría descubrir la verdad por sus propios medios, Joker volvió a suspirar -J.J. nació con problemas cardiacos, tuvieron que operarlo.
Eso fue suficiente para que un hilo húmedo escurriera de los lagrimales de Harley.
-Tranquila Harls, él sobrevivió a la cirugía.
-Tengo que estar con él…y ¿Lucy?
-Está bien…pero ambos necesitan terminar de desarrollarse.
- Bien – Afirmó con convicción - ¿Cómo nos iremos a casa? Tenemos que esperar lo suficiente para que podamos llevárnoslos. ¿Cuál es el plan Puddin'? -los ojos de Harley se abrían buscando respuestas encontrando la mano de J y apretándolo.
-Harls…creo que la mejor opción es que me vaya del Hospital, tienes las identificaciones falsas, nadie te buscará, pero yo tengo un blanco pintado en la espalda – su voz se deslizó grave, Harley soltó su mano y sus ojos se nublaron de rabia.
-Espera, ¿Qué tratas de decir? Nos abandonas… -Murmuró mirando entre sus sabanas. Joker trató de hablar, pero ella siguió – No, nos abandonas. ¿Por qué? ¿Qué demonios te pasa? ¡Nunca has sentido miedo o tenido dudas de hacer frente a algo! Y ahora ¿simplemente dices me voy? Estas siendo el mayor cobarde de la historia J – sus palabras salieron lentas sin quitarle los ojos de encima, pero dolorosamente se atrevió a preguntar – Tú los vistes, ¿verdad? ...decidiste que ya no nos necesitas.
Una gruesa lagrima cayó que Harley secó rápidamente con el dorso de su mano volviendo a poner los ojos fijos sobre J, llenos de rabia y resentimiento.
-Te aseguró que no es eso – Joker se levantó del asiento mirando sus zapatos tratando de decir lo que le costaba enormemente articular – Yo…no quiero ponerlos en peligro.
Harley se inclinó levemente como una especie de alivio comenzó a recorrer su cuerpo, la calidez nuevamente se hacia presente. Ella supo que estaba hablando con sinceridad – No tienes que hacerlo, siempre puedes protegerlos.
Joker no dijo nada.
-Puddin'…estas preocupado y es absolutamente normal, pero no puedes cambiar de opinión y creer que lo mejor es alejarte – ella tomó sus hombros difícilmente, Joker se acercó más, entonces ella elevó su rostro con una mano cariñosa - La persona más capacitada para protegerlos eres tú. No hay otro, no hay nadie más, incluso yo te necesito.
Joker apartó su mano suavemente y salió de la habitación. Harley lo dejó irse consciente de que tenía un lio en la cabeza que solo él podía resolver, de cualquier forma, ella no se estaba dando por vencida. Ella no iba a dejar que él renunciara a ellos, pero creía que darle espacio era necesario para que el entendiera que lo mejor era permanecer unidos, aun si ambos sentían que sus planes se iban en picada y que nada podía detener la preocupación que los golpeaba en cada parte de sus cansados cuerpos.
….
Joker salió a encontrarse con Jhonny a las afueras del pasillo neonatal. Su semblante era más ofuscado que de costumbre, pensamiento contrariados cruzaban por su cabeza. Se apagaba por dentro, su presencia se desvanecía con cada paso que se alejaba, pero al mismo tiempo no podía dejar de irradiar esa fuerza macabra.
-Diles a los muchachos que haremos una retirada discreta – Ordenó. No obstante, como un llamado de la vida extinguiéndose cruzaron dos enfermeras gritando que el niño en estado crítico había dejado de responder, entraba en coma.
Eso fue el fin, Joker agarró a una de las enfermeras empujándola con fuerza contra la pared del pasillo, la otra salió corriendo en busca del medico jefe, aquel que estaba al tanto de toda la situación de sus hijos.
-¡¿Qué mierda fue lo que dijiste?! – rujió apretando sus muñecas
- ¡Él niño no responde! – la enfermera trató de zafarse de su agarre, pero le era imposible. Sacó una valentía y un coraje mezclados con determinación haciendo que Joker se sorprendiera al instante tratando de empujarlo – ¡Ahora déjeme ir! ¡Hare lo posible para salvar a su hijo!
Joker la soltó y la enfermera corrió por los pasillos cumpliendo con su deber. Joker y Jhonny la siguieron entrando a la sala neonatal de cuidados intensivos. Solo se encontraban los hijos de Joker y Harley en las incubadoras, un escuadrón medico comenzó a rodearlos tratando de que el niño reaccionara.
La enfermera que se había armado de valor para librarse del agarre del Joker dijo ante los presentes – Tienen que traer a la madre. Leí que el contacto piel con piel con la madre puede volver a reanimarlo.
-Hablas de un milagro -corrigió el medico jefe enojado. Jhonny lo calló de inmediato.
- Déjala hablar.
- ¡Es verdad! ¡Ah habido casos de reanimación! Ese niño necesita calor humano o no se despertará.
- ¡Traigan a Harley! -gritó J alzando varios decibeles la voz. Jhonny agarró a un enfermero y salieron en busca de Harley corriendo, mientras los médicos continuaban tratando de averiguar cómo volver reanimar al bebe.
Joker estalló de rabia agarrando al medico jefe del cuello con ambas manos – Te estrangulare hasta la muerte si mi hijo no responde -gruñó, el medico palidecía tratando de zafarse ineficazmente.
-No…nos rendiremos, haremos lo posible.
Joker lo soltó botándolo lejos cuando en ese momento entró Harley en silla de ruedas, una bata la rodeaba debajo de la bata del hospital. Sus brazos comenzaron a alzarse en busca de su hijo apenas entró en el lugar.
- Tendremos que desconectarlo y sus latidos se detendrán. ¿Esta completamente seguro de su decisión? – inquirió el medico jefe a Joker desde el piso. Harley respondió por él.
- No hay tiempo que perder, aceptamos el riesgo – recalcó conmocionada.
-Bien – el medico jefe se levantó dando un paso hacia atrás – Ya la escucharon. Desconéctenlo.
Los médicos procedieron a desconectarlo, tenían pocos segundos antes de que se quedara sin aire o su corazón dejara de latir. La enfermera que había mostrado su valor anteriormente fue la que se atrevió a sacarlo de la incubadora con sumo cuidado, lo acercó hasta Harley quien rompió el centro de su bata para que la enfermera depositara al recién nacido cuidadosamente.
Harley lo acogió con los ojos humedecidos, pero se negó a llorar. Necesitaba darle toda la seguridad y el confort único que solo una madre puede entregar. Lo abrazó como si se tratara de la cosa más valiosa y frágil que jamás hubiera tocado, lo era. El pequeño cuerpo de J.J. se acopló a la forma suave de su madre, ella sintió que se estremecía tiernamente. Que su calor lo alcanzaba en retazos de caricias que flotaban suaves alrededor de él.
-Creo…que también necesita a su hermana. ¿No creen? -Preguntó Harley sosteniendo la vida de J.J. en sus manos.
Joker asintió, asiéndole una señal a la enfermera para que trajera a Lucy. Los mellizos estaban conectados por una fuerza que sobrepasaba todo mal. La enfermera le entregó suavemente a Lucyfer y todos los presentes observaron como luego de un intenso silencio sus manos finalmente se tocaron reconociéndose hasta que se mantuvieron apegadas, una mano al lado de la otra. La conmoción dejó sin aliento a todos cuando observaron como el pequeño trataba de abrir los ojos. Había vuelto del coma, pues su otra mano se posó más pesada sobre el pecho desnudo de Harley.
Harley los abrazó con la pureza y locura materna de su amor, manteniéndolos cálidos y refugiados en el nacimiento de su pecho. Su piel se mimetizaba con la de ellos en un acto más allá de lo humano. Su amor era refugio, era protección, era una locura desbordante que irradiaba calma y tranquilidad para ellos. Ella nunca dejaría que nada les pasará a los pedazos de cielo en sus cuidadosas manos. Harley permitió que las lágrimas cálidas de felicidad resbalaran cuantiosas por sus mejillas mientras se enternecía por la inocencia de sus hijos, ellos eran la esperanza en una vida repleta de oscuridad e iba a darles toneladas de calma y fe cuando el mundo se viniera abajo. Cuando la lluvia se avecinará, cuando el sol se extinguiera y la muerte los acechará ella iba a ser su paraguas.
Joker la observó arrullarlos sintiendo que todas sus barreras se destruían, podía ver en aquellos cuerpos unidos que nadie podía separarlos. Él quería estar allí para ellos, para ver cuan enorme era el amor de Harley para mantenerlos unidos en cualquier guerra que se avecinara. Él sintió sus latidos alzarse con ellos, porque él se dejaría la piel, la carne y los huesos por protegerlos, más allá de un legado, la pureza de su amor lo traspasaba…él podía ser amado y viceversa.
-Y viceversa Harley – El murmuró creyendo ser capaz de aquello. Se quitó su gabardina y los cubrió cuando Harley descubrió el significado de lo que estaba pensando.
"Lo sé" Pensó Harley con una cálida sonrisa antes de pronunciar – Acércate.
Joker accedió, mientras Jhonny sacaba al equipo médico del lugar. Él se inclinó hasta quedar a la altura de Harley.
- ¿Quieres cargarla?
Joker sintió que se estremeció fuertemente por dentro. ¿Él con sus sucias y ensangrentadas manos? No sentía merecerlo, esa era la verdad de la que tanto escapaba. Él no merecía ese privilegio. ¿Qué pasaba si la lastimaba? ¿Si la apretaba demasiado? ¿Si Lucyfer caía? ¿Si ella lo rechazaba? ¿Si era capaz de intuir todo lo aberrante de sus manos? Sus manos comenzaron a temblar y a cerrarse en un puño cuando Harley lo interrumpió con la fluidez de su voz.
-Puedes hacerlo – Su voz no ocultaba la felicidad y un poco lo divertido de la situación al verlo paralizado.
Joker inspiró con fuerza acercando sus manos vacilantes. Entonces tomó el pequeño cuerpo de su hija en sus manos y estas adquirieron una firmeza que no pensó que podría lograr. La atrajó hacia él, Lucyfer con sus ojos entrecerrados pegó una mano a su pecho manteniendo esa extraña calma, que seguramente no había heredado de él.
Su corazón se detuvo de algo indescriptible, orgullo paterno quizás, pero él se sintió el hombre más afortunado que pisaba el planeta. El pequeño cuerpo blando de Lucyfer reaccionaba a él como nunca sospechó que lo haría, la niña se aferraba buscando todo lo que él iba a entregarle. Una llama comenzó a avivar su corazón muerto, los sentimientos golpeaban uno tras otro en su frio pecho, Harley lo miró con su mirada azulada rebosando devoción, acariciándolo en su interior, mientras el sentía hasta el más mínimo movimiento de Lucyfer, obcervandola encontrando nada más que perfección, porque en el nacimiento de sus vidas, su presencia tambien encontró reposo y descanso para un corazón herido y pisoteado por la vida.
Calor humano para corazones muertos.
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Bueno, esta es la parte 1 de 2 del final, agradesco los comentarios que me llegaron en el cap anterior, realmente me inspiraron a no demorarme tanto en hacer esta tercera entrega en este mes. Nikky, Myokamy, Tiburn. Gracias! Siempre sus comentarios serán motivantes para seguir.
¡Año nuevo me llena de energía y nostalgia, sin dudas!
Tambien creo que hubo una especie de confusión con el capitulo anterior que me gustaría aclarar. Ese día subí dos capítulos, el primero fue: "Dar nuestro mejor esfuerzo" y el segundo "Conexión inquebrantable" , quería aclararlo por si hubo una especie de confusion o que el parto de Harley llego de la nada, pues ese capitulo lo explica xd.
Bueno, para resumir ¡Los quiero mucho! Nos leemos en la parte 2 y el epilogo.
Atte. Pau.
