Al mando de un pequeño grupo, Marcus se adentró de una de las instalaciones de los Black Crows para rescatar a las dos chicas capturadas en ese mismo sitio, Jyushimatsu estaba haciendo un gran trabajo distrayendo a los guardias frontales, de tal modo pudieron entrar y ahora ya se encontraban dentro del edificio que más tiene una apariencia de almacen militar, comenzaron a avanzar sin problemas.

- ¿Algún sitio para empezar? – Preguntó Izayoi, Yuuji comenzó a revisar el ipad que llevaba luego de haber hackeado la entrada.

- Según este mapa que obtuve al hackear la puerta principal, este sitio se encuentra dividido en varias habitaciones e incluso cuenta con dos pisos subterráneos, no hay una forma de averiguar donde tienen a esas chicas.

- Eso se ve malo. – Expresó Mion, Marcus se llevó la mano a la barbilla.

- Este sitio debe contar con una sala con cámaras de seguridad ¿no? – Preguntó, Yuuji empezó a revisar.

- Lo hay.

- Excelente. – Sonrió al escuchar la respuesta. – Ese será nuestro objetivo por ahora, debemos evitar ser vistos en la mayoría de las veces, si alguien se acerca, hay que acabar con él de forma sigilosa. – Todos asintieron en ese momento.

Continuaron moviéndose, con Yuuji en la delantera, este vigilaba cada cámara que no estuviera en su paso y encontraba puntos ciegos por donde moverse, a lo cual el resto le estaba siguiendo en tal momento.

- Ey amigo ¿viste lo que sucede afuera? – Pidió que se detuvieran justo al escuchar voces cerca.

- No ¿Qué pasa?

- Algún sujeto está realizando un baile estúpido en la entrada, es realmente idiota.

- No lo sabía ¿por qué no lo han quitado?

- Quien sabe, es estúpido pero muy gracioso, todos se están riendo y divirtiendo de él.

- Que mala suerte, estar aquí dentro para nada, ni siquiera es posible que entren intrusos.

- Lo sé… ¿Qué tal si nos escapamos para verlo?

- No sé… el comandante Dan podría enojarse.

- No es necesario que lo sepa ¿Qué dices?

- … Bien, vamos. – Y entonces los dos se fueron, los cuatro salieron de su escondite una vez se aseguraron que ambos guardias se alejaron.

- Parece que fue un acierto lo de la distracción. – Sonrió al ver como se fueron.

- Sigamos. – Ordenó Yuuji. Continuaron moviéndose a través de los pasillos, siguiendo el mapa que llevaban, aquello los pudo llevar hasta una sala la cual solo tenía una ventana, Marcus y Yuuji observaron a través de ella, se encontraban tres guardias, dos sentados justamente frente a monitores y el otro revisando su teléfono celular.

- Este es el sitio. – Comentó Marcus, Yuuji asintió.

- Hay que encontrar y desarmarlos sin que alarmen a otros.

- Debemos abrir la puerta principal lentamente y entonces actuar con rapidez. – Miró a los otros dos. – Hay que lastimarlos sin mucho ruido ¿pueden?

- No hay problema. – Expresó Izayoi con una sonrisa.

- Menos mal le pedí a Shion a su taser, con esto podré hacerlo. – Expresó Mion mostrando el arma en cuestión, Yuuji asintió.

- Adelante. – Él fue primero, sujetando la manilla para abrir la puerta de manera lenta que no haga ruido y los guardias nos e den cuenta, justamente el que revisaba su celular era el más cercano en cuestión.

- ¿Eh? – Vio justamente como se abría la puerta, haciéndole sospechoso. – Que pasa…

En ese momento Yuuji saltó de repente, sujetando al guardia con un candado de asfixia sin darle oportunidad de reaccionar.

- ¿Qué sucede ¡Aaargh! – Otro de los que estaban sentados no logró reaccionar justo cuando sintió la descarga de electricidad recorrer su cuello gracias a Mion.

- Dulces sueños.

- ¡Ooorgh! – Izayoi se encargó del otro que acabó desmayado en su silla debido al golpe en su nuca.

- Siempre quise hacer eso. – Marcus finalmente entró a la sala una vez se encargaron de todos ahí. Se acercó a los monitores para revisar. – Ya todo se encuentra libre.

- Es bueno saber eso, ahora veamos… - Empezó a ver. Se encontraban varias cámaras y habitaciones las cuales se mostraban a lo largo, incluso pasando por pisos inferiores, ya de tal forma mostró la habitación donde justamente se encontraban ambas chicas. – Bingo, ahí están, parece que es el piso más profundo.

- Vamos a descender entonces. – Expresó Mion, Marcus asintió.

- Vamos por un ascensor o escaleras para bajar, aprovechando que siguen distraídos. – Asintieron al ponerse en movimiento, lo bueno era que los pasillos se encontraban vacíos en ese momento debido a la conmoción causada por Jyushimatsu, de ese modo fue sencillo localizar después un ascensor. Yuuji nuevamente hizo su trabajo conectando el ipad y hackeando para abrirlo puesto que un código era necesario, una vez lo hizo, se abrió y entraron, una vez empezó a descender con la típica música de ascensor.

- … Por alguna razón, esto siempre se me hizo molesto. – Comentó Marcus mientras estaba apoyado a un lado del ascensor con los brazos cruzados. - ¿Por qué la música de ascensor debe ser tan mala?

- Ni idea… será libre de copyright quizás. – Comentó Izayoi, Marcus solo se hundió de hombros. Una vez se abrió, iban a salir, solo para encontrar a dos guardias justo al frente, se veían fijamente y totalmente inmóviles.

- … Mala suerte. – Comentó el pelinegro.

- Intrusos. – Ambos estaban por sacar sus armas, Yuuji actuó primero saltando hacia uno de ellos lanzando un golpe a su estómago para derribarlo, Marcus se encargó del otro con un rodillazo, entonces lo sujetó por debajo y levantó a medias para dejarse caer con un Piledriver, noqueándolo.

- Enemigos despejados. – Anunció Yuuji, Marcus soltó un suspiro.

- Eso estuvo cerca, no podemos permitir que alerten a otros.

- ¿Dónde se encuentra la siguiente bajada? – Preguntó Mion, Yuuji revisó el mapa.

- Por la izquierda.

- Vamos. – Continuaron moviéndose por ahí, cada vez acercándose más a su objetivo.


Dos guardias estaban justamente en la entrada del segundo piso, uno de ellos soltó un bostezo debido a lo aburrido que estaba.

- No es momento para querer dormir, debemos continuar con la vigilancia.

- Lo sé, es solo que nada sucede en este sitio, resguardar a prisioneros no es precisamente el trabajo más animado que exista. – Expresó el otro.

- A pesar de todo, sigue siendo parte de nuestro deber.

- Lo entiendo muy bien, aunque en ocasiones me gustaría que ocurriera algo más interesante, quien sabe, estar en las líneas principales con los demás, tener acción, desayunar peligro, se me hace mucho mejor, después de todo fue para lo que entrené, no solo encontrarme frente a un ascensor cuidando que no bajen intrusos, algo que es totalmente improbable, si fuera por mí, quisiera pelear.

- ¿Alguna razón para ello? – Preguntó el otro, aquel guardia formó una sonrisa suave en su rostro.

- Entiendo muy bien la peligrosidad de nuestro trabajo, arriesgamos nuestras vidas por algo que parece ser malvado, pero siento que deberían de pensar en lo que sentimos nosotros los soldados o lacayos, tenemos familias, sueños que queremos hacer realidad y necesitamos el dinero de este trabajo, así que el hecho de acabar malheridos puede valer la pena si podemos llevar comida a nuestros seres queridos… en ocasiones pienso que la gente que lucha contra nosotros no se da cuenta de ello, somos personas también, no por el simple hecho de ser soldados o pertenecer a una organización mercenaria o criminal quiera decir que no tenemos aspiraciones más allá de nuestro trabajo, solo mírame, tengo una hija la cual espera que le regale aquella mansión de Barbie para navidad, es lo que le pidió a Santa después de todo. – Soltó un guiño. – Aquellos soldados que luchan enfrente son mejores pagados, así que me gustaría algo así, aunque acabe mal, por lo menos eso podrá llevar una sonrisa a su rostro.

- … No lo sabía soldado, yo sigo siendo soltero por lo que jamás me puse a pensar en aquellos compañeros con familias… ustedes deberían cuidarse mejor, para que estas no se encuentren tristes.

- Lo sé… así que no me importaría si un enemigo viene ahora mismo, pelearé con todo lo que tengo.

- Esa fue una bonita historia… por honor a ti, no saldrás muy lastimado. – Escucharon una voz a sus espaldas, voltearon a ver, encontrando justo a Marcus el cual sonrió y saludó. – Hola, y adiós.

Los dos pobres soldados no lograron reaccionar cuando fueron noqueados totalmente por Izayoi y Yuuji, el pelinegro los arrastró para esconderlos en un sitio. Ya el grupo estaba en el segundo y último piso de ese lugar.

- La habitación donde deben encontrarse no se encuentra lejos de aquí. – Comentó Yuuji habiendo puesto la marca del sitio en el mapa.

- Deben tener guardias en su puerta, de ese modo podremos identificarlo. – Expresó Marcus. Siguieron avanzando por aquellos pasillos metálicos, en cierto momento vieron una puerta resguardada por dos guardias, ese era su objetivo. – Ahí están, hay que acabar con ellos.

Izayoi fue primero, aprovechando su velocidad, saltó con una patada a uno de ellos, sorprendiéndolo mientras salía volando, el otro solo se quedó inmóvil cuando Marcus llegó con velocidad y lo sujetó del abdomen por detrás, ejecutando un German Suplex directamente al suelo para noquearlo.

- Eso debe ser todo. – Expresó el rubio, Marcus se acercó a la puerta.

- Yuuji, tu trabajo, hay que abrir el seguro. – Este asintió. Conectó el ipad y empezó su trabajo, una vez el sonido de afirmación se escuchó, la puerta se abrió. – Perfecto, entraré primero.

Marcus se asomó por la habitación la cual estaba a oscuras, como si no hubiera nadie ahí.

- ¡Aaaah! – Escuchó ese grito por detrás, volteando a ver y deteniendo lo que era una escoba a punto de golpearle.

- ¿Qué rayos?

- ¡Mei, ahora aprovecha para escapar! – gritó la castaña, su acompañante solo soltó un suspiro.

- Yuzu, deberías detenerte.

- ¿Eh?

- Eso fue peligroso ¿sabes? – Expresó Marcus una vez apartó la escoba, Yuzu se veía confundida. – Venimos a rescatarlas.

- ¿Rescatarnos? – Preguntó ella con confusión.

- Claro, acabamos con los sujetos de arriba, ya están a salvo. – Respondió el pelinegro, en ese momento Yuzu cayó de rodillas, debido al gran alivio que estaba sintiendo.

- Que bien… Mei, finalmente podremos irnos de aquí, volveremos a casa. – Expresó alegre.

- Sin embargo, para que vuelvan a su hogar falta. – Respondió él, Yuzu le vio con los animos ahora perdidos.

- No puede ser…

- ¿Por cual razón? – Buscó saber Mei, teniendo aquel rostro serio.

- Se los explicaré después, lo importante ahora es escapar de aquí. – Miró a Yuuji. – Necesitamos evitar que nos persigan una vez salgamos, solo hay una forma, y seguro lo pensaste.

- Claro. – Respondió él, mostrando justo en la mochila que llevaba, abrió mostrando su contenido. – Aquí tengo lo necesario. – Una sonrisa cruzó el rostro de Marcus.

- Excelente.

- ¿Qué harán? – Preguntó Yuzu, un poco nerviosa por lo que tenía en mente.

- No es nada… solo vamos a preparar unos cuantos… fuegos artificiales de despedida…


- ¡Sigue!

- ¡No te detengas!

Jyushimatsu continuaba bailando, varios soldados estaban ahí reunidos, riendo divertidos de las estupideces que el sextillizo estaba realizando, una propia rutina de comedia la cual los mantenía totalmente distraídos.

- Has algo más, nos encanta lo que haces.

- Es verdad, deberías trabajar con nosotros, serías un buen espectáculo en momentos de descanso. – Expresó uno de los soldados, Jyushimatsu giró sobre si mismo cargando aquel bate de béisbol.

- ¿Jugarán béisbol conmigo?

- Con gusto. – Expresó otro mientras reía.

- ¡Genial! Pero mis hermanos se preocuparían si me voy solo.

- Vamos hombre, te divertirás con nosotros, lo juro. – Todos los soldados asintieron estando de acuerdo, Jyushimatsu se lo pensó.

- Bueno… en realidad tengo cosas qué hacer, fue divertido estar con todos.

- Es una lastima, fuiste un gran comediante. – Expresó uno de ellos.

- Nos veremos en otra ocasión, nos vemos~ - Y Jyushimatsu se fue en ese momento, todos los soldados se despidieron de él.

- Eso fue divertido… jamás me he reido en años como fue hoy.

- Es verdad… ahora ¿qué hacemos? – Preguntó uno de ellos.

- Regresar a nuestros puestos, quizás…

*BOOOOM*

Una explosión empezó a invadir todo, solo observaban como el edificio estaba en llamas, lo vieron con total asombro.

- ¡Que mierda!

- ¡La base, todos, vayan a apagar el fuego! – Los soldados empezaron a moverse directo hacia los almacenes por extintores pero no lo sabían…

*BOOOM*

- ¡Aaagh! – Estos igual tenían explosivos y volaban junto con ellos. No muy lejos de ahí, Marcus estaba parado, teniendo su dedo alzado y cabizbajo, entonces levantó la vista lentamente.

- … Boom.

Y la explosión se llevó a cabo a sus espaldas mientras se señaló a su mismo con su pulgar, prácticamente toda la base estaba en llamas, muchos soldados totalmente alertados y asustados en ese momento.

- … Esto… ¿eso era necesario? – Preguntó Yuzu un poco confundida por lo que Marcus hizo.

- Para mi si, siempre quise hacer el gesto de Adam Cole con una explosión de fondo. – Se hundió de hombros. – Tacharé eso en mi lista de cosas por hacer después, hay que escapar. – Miró a Jyushimatsu. – Bien hecho en distraerlos, realmente fuiste nuestra salvación ahí.

- No fue nada. – Expresó este totalmente alegre de ser útil.

- Es hora de volver a la camioneta y al hotel, nuestro trabajo por hoy ha terminado y seguro ellas quieren descansar y necesitan respuestas. – Señaló a Yuzu y Mei.

- Nos gustaría. – Expresó la castaña.

- Tenemos de aquí hasta que lleguemos, responderé todas sus preguntas dentro de lo que conozco, seguro aceptarán venir con nosotros una vez sepan lo que sucede.

- Dependiendo. – Respondió Mei. – Hay mucho que deseo saber.

- Igual yo. – le secundó Yuzu.

- Descuiden chicas, les diré todo con lujo de detalles. – Se acercaron a la camioneta, abriendo la parte de atrás, Amane estaba ahí.

- Bienvenidos, es bueno saber que volviste Yuuji. – Expresó la pelirroja con una sonrisa.

- No fue ningún problema, volvamos al hotel y rápido, no hay que dejar rastro alguno de nuestro paradero.

- Entendido. – Ella ya encendió la camioneta. – Sujetense todos, próxima parada, el hotel. – Anunció ella. Ya entonces se pusieron en marcha, con el rescate hecho, Marcus logró unir a dos más a su grupo, Yuzu y Mei se enterarían de lo sucedido, para el pelinegro era seguro que les seguirían, puesto que no podrían estar por su cuenta, después de eso, el viaje solo continuará.


El Redentor 777: Si los agregué fue justo porque jugué la novela y me gustó, ya el anime fue algo de medio.

Felipexza: Respecto a Yami,si la he mencionado hace dos caps, si que tener a tantos personajes puede revolver pero no me olvido de ninguno, ya ella tendrá sus momentos más adelante ;D

Y se rescataron a las chicas, esta parte ya termina y teniendo más integrantes en el gran viaje, en el próximo cap tendremos un desarrollo con los pjs actuales, al menos me enfocaré en unos cuantos antes de pasar al siguiente punto, ya lo verán, nos vemos en el próximo cap. Saludos.