Hola mis querid s lectores, la verdad voy adelantar todo suceso después de que Eren se infiltra, hace su desmadre en Mare al atacar, ya que es muy largo en especial si lo vemos desde el punto de Levi, por eso lo mejor será adelantar todo hasta que lo recuperan y muere Sasha como algunos conocidos.

Ahora sí comencemos.

"°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°°
L:

Ha pasado un tiempo desde que llegué de mi pequeña vista a Mare, al ir al cuartel me interrogaron por la repentina desaparición de Eren, por mi parte me limité a decir que yo estaba muy ocupado con otros asuntos y desde que salimos de los muros ya no era mi responsabilidad andar cuidando cada paso que daba ese niño, con una gran indiferencia al hablar de él y doliendo me la frialdad con la que lo dije. Sé que ese imbécil de Zackly no se lo creyó, me tenía vigilado con sus hombres, lo noté al caminar por las calles del distrito de Shingashina, no eran muy buenos que digamos, se dejaron ver al igual que esos mocoso que empezaron a ser parte de esa facción que armaron al querer hacer una revolución que pronto daría inicio y para mi suerte me enteré que nuestra querida reina solo está lejos por su estado.

La fui a visitar antes de partir para traer de nuevo a Eren, ahora que los países aliados han decidido asistir para ver qué se hará con nosotros y estoy seguro que todo se irá al carajo, por eso debo velar por mi hijo, y logré sacar a mi prima con sus hijos de Paradise, la envío a otro lado y mi pequeño deberá irse antes de que regrese yo para estar a salvó.

Vi la cabaña en la que vivía y estaba sentada ahí como si nada Vie do el paisaje mientras acariciaba su pancita.

-Heichou—con una mirada sería.

-Vine a verte antes de que nos vayamos—notando que eran los únicos ahí.

-Salió a buscar provisiones—sabia que eso notó.—Mi hijo vivirá libre si tenemos éxito. Eren seguira el plan...

-¡No vine a escuchar esa tontería del plan!—muy frio al decirlo.—Ese hijo es de ese sujeto, no de Eren. Ya sé que harán creerles a todos por sugerencia de Yelena que ese niño es una Jaeger para recibir el apoyo de ellos.

-Lo sabe—sonriendo para bajar la mirada.—Eren se negó a cooperar por eso hice esto. Es mi sacrificio si algo sale mal.

-¿Que hay de ymir?—quería saber que pasaría con ella.

-Ymir me dejó sola—alzando la mirada.—No le importe en absoluto.

-Ella no te dejo, tu lo hiciste con esta tontería—para solo sonreír.—Decidiste ser una reina que solo es un títere ahora al seguir su juego.

-Un títere—empezando a reírse.—Creo que eso es usted Heichou. O olvida que los Ackerman solo han sido simples peones y sirvientes.

-¿Yo un títere?—cerro sus ojos para suspirar.—¡Nunca he sido un títere de nadie menos un sirviente!. Ni Kenny lo era de tu padre.

Mi tío solo ayudaba a tu padre por debérselo a Uri Reiss, tu tío.

-Aún así son sirvientes...—interrumpiéndola al verlo acercarse a ella.

-¡No seas estúpida, aquí el único títere eres tu!—con esa mirada que le dio miedo a ella notando lo el.—Mikasa tenía mucha razón en no sentir ni una pizca de empatía en ti. Con tus acciones acabas de perder mi respeto, y el amor de esa chica.

Espero que no lamentes nada, menos la decisión de traer aún niño para usarlo como si de un objeto se tratase.

-No lo hare—apretando el puño, como conteniendo la rabia.

-Y otra cosa—antes de irme.—Mas te vale no decir que ese niño es de Eren.

-¿Por qué?—necesitaba saberlo.

-Es simple—con una dureza en su voz.—No quiero que el mundo crea que ese mocoso es padre de un niño que ni siquiera el quiere.

Dándome la vuelta para avanzar hacia mi caballo que estaba ahí esperándome, ni siquiera voltee a verla, no hasta que lo monte notando su enojo y luego unas lágrimas de impotencia, sabía que me había pasado, pero, yo al conocer de mis orígenes no podía permitir que una mocosa me digiera que solo servía para ser un esclavo siguiendo órdenes de una familia que al final era culpable de muchas cosas por su sangre.

Sé que mentía al querer esto, como de igual sabía que solo estaba siendo usada como un títere y me molesta que siguiera el juego de ellos, más que quisiera hacer pasar a ese pequeño como el hijo de mi mocoso.

La decepción en esa niña era muy grande.

Tenía gana de darle una paliza, si me contuve fue por el niño que crecía en su vientre, un pequeño que no tenía la culpa de nada de lo que era su madre o su padre, y tal vez fuese libre si acabamos con todo como el pequeño que crecía en mi interior y mi pequeño que esperaba estuviese a salvó una vez iniciará la guerra.

Me dirigía de vuelta a donde era el punto de encuentro, después de librarme de quienes me venían siguiendo hace rato.

Esperaba que Erwin tuviese razón en el plan que armó para ir por Eren, aunque me preocupaba una cosa y era tener que dejar mi odio de lado para ayudar a su medio hermano, por ser esencial en el plan que me contó, lo que realmente el quería hacer una vez entrará en contacto para activar el poder fundador.

No podía decir nada, ni siquiera a Mikasa que era muy importante para mí, no solo era mi prima ahora, era como una hermana pequeña que estaba ahí en esos momentos en los cuales necesitaba que alguien entendiera como me sentía cuando Eren no podía hacerlo; se que será doloroso, yo no estaré ahí cuando se desate todo, tendré que estar con ese maldito y dejar todo esos sentimientos, ser tolerante sin importar más.

Me retrasé un poco, no me digieran nada y aún no quería usar este uniforme, era extraño, claro que me acostumbré a usar el otro aunque me pareciera femenino y ridículo, y preferí quedarme con mis cuchillas que con esas armas.

-Enano—tocando su hombro.—¿Estas bien?.

-Si—extrañado por su actitud.

-Es que te ves un poco pálido—notando eso desde antes.

-No es nada más que mi color usual—aun no empezaban esos síntomas y esperaba que no me pasará.

-Erwin me comentó que será papa—sin darse cuenta de que lo escucho un rubio.—No planeado. Así que la mando a Rose para estar segura.

-Ese idiota—notando la mirada triste de ese chico.

Hablé con la loca de algunas cosas mas, me puso al corriente de lo que sucedió en mi ausencia, incluso Erwin abogó a mí favor para que me dejaran en paz desde que mi mocoso se largó y hay que decir que ahora entendía porque estaba molesto.

-Pixis se puso del lado de Erwin yéndose en contra de Zackly—recargada.

-Quien lo diría de ese viejo—le tenía un profundo respeto.

-Sabemos que no puedes estar con nosotros como antes ahora que tienes más obligaciones con tu familia—estando reprochando desde entonces por no pasar más tiempo con el.—No es fácil para ti tener un apellido y cumplir más obligaciones impuestas.

-Hanji—le dio un zape.

-¡Auch!—sobándose porque seguía doliendo sus golpes.

-No digas estupideces—no se podía con ella.—Mis obligaciones en la legión al ser capitán fue algo que termine escogiendo por mi cuenta. Por mis apellidos es diferente, es más una responsabilidad para resguardar el bienestar de la mocosa de Mikasa.

-Ahora que lo dices—llamándole la curiosidad.—Antes ustedes se llevaban súper mal y ahora ya no. ¿Que paso en realidad?.

-Paso que tuve que cargar con el cuidado de un mocoso con poderes—solo suspiro—incluyendo en el paquete a una mocosa suicida e impulsiva que no le importaba morirse. Y olvidaba que eso incluyo a la sarta de mocosos suicidas en el paquete.

Ella se rio por lo bajo, hace tiempo que no tenían una charla así y ella solo recordó sus teorías que volvió a retomar como recuerdos y yo casi le restregó en su cara todas las veces que tuvimos que detenerla antes de que se matará por seguir su corazón o por dejarse llevar de la emoción cada vez que encontrábamos un titán anormal y en el proceso cuantas veces salió lastimada.

Paso el rato, hasta que fue a ver que sucedía al ser llamada.

Me senté un poco para no hacer esfuerzos.

Se acercó a mí Mikasa para solo sentarse a mi lado y cuidarme a su modo sin ser notorio por los demás.

-Deberías haberte quedado—no le gustaba que viniera a la misión.

-Si hubiese hecho eso—recargándose un poco.—Desconfiarían de mi, ahora que sigo estando en la mira de muchos.

-Podrían saber de tu estado—susurrándolo en voz baja.

-No quiero que lo sepan—para mirarla.—Apenas logre que no te usarán a ti para procrear hijos. Conmigo todo sería diferente, me obligarían a la fuerza y esa mocoso como reina no haría nada.

-Me decepcionó Historia—por lo de su estado.

-A mí igual—ya no queriendo saber más de ello.

-Espero que no diga que es de Eren ese bebe—con su aura oscura.—Me conocerá si lo hace.

Le daba la razón en eso, a mi también me conocería si hacía eso, no me detendría ni tendría piedad.

-Uri me preguntó una cosa antes de que volvieras—para esconderse en la bufanda.—No supe contestarle.

-Cual fue su pregunta—era extraño que no hubiesen dicho nada.

-El pregunto sobre, ¿cómo seria la vida fuera de Paradise si nadie de ellos tuviese sangre erdiana?—solo en tono que el escuchará.—En realidad nunca lo pensé y al no saber que contestarle me quedé callada.

-Está bien, no sabrías que responder de todos modos—nadie s lo pensó antes.—Recuerda que nosotros no nos consideramos erdianos aún al saberlo, solo somos gente de unos muros que ahora sabemos que el mundo es una completa mierda.

-Tienes razón—sonriendo.

Escuchamos un gran bullicio de parte de los demás cadetes que solo empezaron a pelear por cosas banales, incluyéndose mi equipo como esos mocosos para solo suspirar, los dejaría ser un rato más porque no tenía las ganas de callarlos. Sin duda sería una larga travesía por estos días en lo que llegábamos para ir por mi mocoso que me tenía preocupado por las acciones que tomara de acuerdo a como reacciones o que decidan hacer en esa reunión entre naciones sobre nuestro futuro.

Un futuro donde nosotros éramos los únicos que podíamos decidir sobre ello, no ninguna de esas personas que solo se dejaban llevar por el miedo y no los culpábamos, más porque al final en nuestra sangre aún seguía ese misterio de porque éramos los únicos en poseer este poder y la capacidad de convertirnos en criaturas, en ese caso yo me excluía al ser un Ackerman. La sangre que corría por mis manos era de toda la gente que mate, hasta de inocentes que ni yo sabía que eran al matar por este tiempo a esos seres que me habían quitado a mis hermanos ese día tan horrible; a cuántos he matado solo por no saber la verdad, no me culpo ni me arrepiento, después de todo nosotros hemos matado a Titanes librando los de seguir vagando sin ser capaces de regresar a la normalidad y siento que eso es lo que ninguno de la gente de fuera se da cuenta sobre nosotros.

Aquellos que sabemos que era vivir un infierno encerrados en par de muros sin ninguna memoria del mundo exterior y al salir de ellos había criaturas que nos querían comer y debíamos defendernos de algún modo para sobrevivir.

Cuántos se sacrificaron para llegar a este día. Valía la pena luchar al saber cómo era en realidad la libertad fuera de esos muros.

Ninguno lo sabía, pero, sobrevivir era algo que aún entendía ellos para no morir sin luchar antes.

Ellos tenían su propio infierno impuesto, nosotros el que nos impusieron y ahora sólo quedaba una cosa, saber cuál era la decisión tomada por ellos y de eso dependía nuestra respuesta a dar ya que se tomaría un bando al final.

Aquí llega este capítulo, en siguiente será una pequeña introducción hasta el momento en que salvó a Eren y ahora tal vez subo otro capítulo y espero que disfruten mucha de esta historia.

Besitos :3:3:3:3:3:3