La alarma despertó a Marcus en aquel momento, se encontraban actualmente en Arkansas, más en específico en Dodge City donde decidieron descansar por ese día, ya una vez rescataron a Yuzu y Mei las cuales también se unieron al grupo expedicionario junto a Yuuji y sus amigas, el gran grupo viajó para llegar al siguiente estado y hacer su parada diaria para dormir. Una vez estaba totalmente despierto y se cambió, salieron en aquel momento, el hotel donde se estaban quedando no era tan lujoso como otros anteriores en los que habían estado, era un poco más hogareño lo cual daba una sensación de familiaridad.
- Buenos días. – Saludó a unos cuantos de sus amigos que ya igual se habían levantado en ese momento, algunos a su peculiar manera como Rikka y Dekomori del cual el pelinegro aprendió a conllevar sus actos chuunibyou, Makina teniendo bastante energía en la mañana como era de esperarse y Amane controlándola como el arquetipo de hermana mayor que es, las Hackadolls esperando el momento oportuno para que les dé un trabajo, Las Milky Holmes y los sextillizos clamando por comida desde temprano; el pelinegro ha sabido ganarse la confianza de todos gracias a sus actos y buenos sentimientos hacia ellos.
- Cada vez obtengo más responsabilidades… - Llegó al pequeño comedor, algunos ya se encontraban ahí, saludando de igual forma. – Una tranquila mañana…
- Reiss-san. – Yuzu y Mei estaban en una de las mesas, la castaña le saludó. – Se está levantando un poco tarde esta ocasión.
- A diferencia de otros, seguro Mei te despertó. – Respondió el con media sonrisa. – Además, ya dije que pueden llamarme por mi primer nombre, estaremos un tiempo viajando juntos hasta descubrir la forma de regresarlos a sus respectivos hogares, la confianza es algo muy importante en casos como estos.
- Es verdad. – Respondió la alguna vez gyaru. - ¿Vas a sentarte a desayunar?
- Solo pediré una taza de café y vuelvo. – Ella asintió, en cambio Mei no dijo nada, ya el pelinegro fue por ello y esperó unos cuantos minutos, después regresando con su café y un plato con fruta fresca para sentarse en la misma mesa que ambas. - ¿Han logrado adaptarse hasta ahora?
- Bastante bien, hay personas muy amables entre el resto. – Comentó Yuzu con una sonrisa. - ¿No es así Mei?
- Supongo… - Fue todo lo que dijo, a pesar de ello mantenía aquel rostro serio y carente de emociones.
- Bueno, como son la adición más reciente y pues Yuuji y sus amigas ya tienen ropa de antemano, deberemos hacer compras para que tengan distintos cambios, no querrán estar siempre con uniforme todo el tiempo.
- Eso sería perfecto. – Comentó la castaña. - ¿A que hora saldremos?
- Ya cuando terminemos de desayunar, el resto se las puede manejar por su cuenta y quizás vayan a distintos sitios, por lo que estaremos los tres juntos en este día. – En ese momento se acercó a susurrarle a Yuzu. – Además… podré darte recomendaciones de lo que buscas, ya sabes, yuri… - La castaña se sonrojó un poco.
- Por favor… - Expresó ella, Yuzu sentía algo de vergüenza que Marcus supiera sobre sus sentimientos hacia Mei pero lo aceptó, teniendo al menos un compañero con quien hablar del asunto, en ese momento la pelinegra fulminó con la mirada a Marcus debido a la cercanía con su hermanastra.
- Bueno, vamos a comer, tengo hambre. – Anunció y entonces empezaron, Marcus y Yuzu entablaban una conversación muy animada mientras Mei se limitaba a comer en silencio, en ocasiones mirando de reojo al pelinegro y como Yuzu se divertía hablando con él, un sentimiento florecía en su pecho al verlos de esa forma.
Marcus, Yuzu y Mei ya harían su salida en ese momento, en la entrada estaba Yami que parecía estar esperando a alguien.
- Ey Yami. – Saludó a la rubia extraterrestre. – Voy a salir un rato ¿tu igual?
- Estoy esperando a Mikan. – Respondió ella.
- Ok, si surge algún problema, llamaré a su celular para que me apoyes, no sabemos que puede pasar.
- Entendido, nos vemos. – Expresó esta, ya entonces los tres fueron a la camioneta, subiendo con Yuzu en el copiloto y Mei detrás.
Reproduciendo: Linkin Park – Waiting for the End.
Empezaron a hacer su camino hacia el centro comercial, quizás no vaya a ser tan grande como otros pero tampoco es que necesiten más que ropa para las dos chicas, ya el pelinegro mantenía la vista al frente.
- ¿Algo que vayan a querer en específico?
- Yo solo con tener una buena ropa para dormir. – Comentó Yuzu. – Mei tampoco es que necesite demasiado.
- Supongo que no gastaremos bastante en esta ocasión, otras chicas si se han soltado debido al dinero que tengo. – Soltó una risa el pelinegro. No tardaron demasiado en llegar, una vez estacionando, los tres se bajaron. – Vamos a ver primero la ropa, después podríamos pasar a otros sitios para divertirnos un poco.
- Eso estaría bien. – Sonrió Yuzu, ya entonces empezaron a caminar, Mei iba un poco por detrás mientras que Yuzu estaba a un lado de Marcus, ella solo miraba fijamente.
Entraron al edificio el cual tenía varias tiendas, a pesar de lo pequeña que pueda ser esa ciudad, tiene igual tiendas departamentales, Yuzu veía todo.
- Si hay bastante… supongo que no estará mal que me pase un poco con las compras entonces. – Respondió ella viendo a Marcus, este se cruzó de brazos.
- No lo sé… ya las otras chicas me han estado dejando sin mucho dinero… - Respondió como si lo pensara, Yuzu le dio un pequeño golpe en su hombro.
- Ese tipo de bromas no funcionan conmigo. – Marcus ya entonces sonrió.
- Lo intenté. – Se hundió de hombros. – Vamos a ver entonces, seguro habrá ropa bonita para las dos.
- Perfecto, vamos Mei. – Sujetó a la pelinegra de la mano para empezar a ver. Entraron a una tienda de primero, Yuzu veía todo lo que le pareciera hermoso, por lo menos no podía quejarse de su sentido de la moda y tampoco que fuera caro, todo llegaría a manos de la tarjeta de crédito de Marcus. – Esto se vería muy bien en ti. – Le mostró un vestido de color beige, Mei solamente lo observó.
- Llevemos algo más sencillo. – Respondió ella, Yuzu soltó un suspiro.
- Vamos, por hoy deja consentirte un poco, te lo digo como tu hermana mayor.
- No es algo necesario. – Seguía insistiendo en ello, ahí la castaña vio a Marcus.
- Marcus, haz algo, a poco no se vería hermosa con este vestido.
- Es su decisión ¿no? No puedo meterme en asuntos familiares, yo me lavo las manos con esto. – Hizo como restarle importancia, Yuzu empezó a darle pequeños golpes en el hombro.
- Pensé que tendría tu apoyo aquí. – El pelinegro empezó a reír, Mei siguió viendo esa escena mientras fruncía el ceño.
Luego de haber visto ropa y que ambas chicas escogieran lo que más les gustó, ya entonces fueron a ver otros rumbos, Marcus quizás no conozca mucho de lo que puede haber en esa ciudad pero si logra captar sitios interesantes, y el hambre era algo que al menos Yuzu no podía negar.
- Hay helados aquí. – Comentó la castaña, señalando un puesto. - ¿Puedes?
- No puedo negarme. – Marcus ya fue entonces a comprar helado, Yuzu vio a Mei.
- ¿Quieres algún sabor en específico?
- No es necesario. – Respondió ella.
- Bueno… ¡Marcus, yo quiero de fresa!
- Entendido. – Así fue a comprar, de fresa para ella y él escogió de chocolate con pasar, llevando los conos para ella y dándoselo, aunque por un error le untó un poco en la mejilla a Yuzu.
- Está frío. – Respondió ella, el pelinegro pasó su dedo por su mejilla y entonces lamió el resto. - ¡Oye!
- Delicioso. – Comentó este, la castaña empezó a mostrarse molesta aunque era todo un juego para luego empezar a reír, Mei seguía mostrándose bastante molesta con lo que estaba viendo.
Un tiempo después, Yuzu necesitó ir al baño por lo que Marcus le mostró donde y fue por su cuenta, quedando a solas con Mei, la pelinegra era bastante callada y no parecía ser de ese tipo que socialice bastante, teniendo aquella facultad Yuzu, así que durante todo ese tiempo hubo un silencio entre ambos, el pelinegro soltó un suspiro.
- Sé lo que piensas… - Comentó la pelinegra vio a Marcus. – No creas que no he notado las miradas que me has lanzado.
- Eso…
- No soy tan estúpido y despistado como para no darme cuenta. – Sonrió suavemente. – Creo tener ya demasiado conocimiento de como funciona un anime como para ver las señales y claramente las estás demostrando durante este tiempo.
- ¿A que te refieres? – Preguntó ella de forma cortante.
- Bueno, aprovechando que Yuzu se fue y podemos tener esta plática a solas, es mejor que lo aclare todo. – Miró fijamente a Mei. – Yo no tengo ningún tipo de intención de ir tras tu hermana, puede que parezca que intento enamorarla o algo por el estilo, solamente estamos siendo buenos amigos, supongo que no está mal permitir que tenga algún tipo de amistad con ella ¿no?
- No es eso. – Buscó negar.
- Si lo es. – Contrarrestó Marcus sin abandonar su mirada en la pelinegra. – Lo diré claramente, estás celosa de ver que me llevo muy bien con ella. – Al escuchar eso, los ojos de Mei se abrieron, Marcus soltó una pequeña risa. – Di en el clavo.
- Eso no es asunto tuyo, lo que yo piense de Yuzu es algo que solo yo puedo hacer.
- Ella te ha conducido por muchas cosas nuevas ¿no? – Comió un poco de su helado antes de continuar. – Conozco las circunstancias, tener una hermanastra como ella, de una personalidad tan distinta a la tuya y que le ha traído un giro de 180 grados a tu vida, además de hacerte descubrir sentimientos que nunca antes habías tenido, combates con cosas como esa en cada ocasión que están juntas.
- Tu… realmente sabes todo.
- Ya te lo dije, yo y otros más sabemos. – Comentó mientras se recostó en su asiento. – No hay necesidad de que me escondas nada, yo apoyo cualquier cosa sin prejuicio alguno, si estás totalmente mentalizada para dar algún paso, yo con gusto crearé oportunidades para las dos, no lo digo como guardián, lo digo como su amigo.
- Amigo…
- Es algo que dije antes, construir confianza entre ambos es la base para seguir adelante en una situación como esta, sin confianza jamás habría logrado llegar tan lejos, reclutar tanta gente o siquiera haber empezado en primer lugar, es una responsabilidad que yo mismo me impuse pero sé muy bien que no puedo hacerlo solo, la ayuda y el apoyo de todos es algo fundamental, así que espero lo mismo de ustedes dos, tanto de ti como de Yuzu.
Mei bajó la mirada, Marcus estaba hablando con la verdad y ella le había juzgado de antemano, dejando que sus celos la controlaran al verle tan amigable con Yuzu, aunque fuera una chica bastante terca, hay cosas que no puede negar.
- Es cierto… supongo que no vi las cosas de otra forma.
- Me alegra saber eso, espero que podamos llevarnos bien en este tiempo, quizás ser amigos.
- Amigos… no es algo que escuche muy a menudo.
- Tienes amigos ¿no? Yuzu, Momokino Himeko, Harumi en cierta parte, tienes más amigas de lo que piensas.
- … Es verdad, me estoy dando cuenta.
- Y puedes tener más, ahora estoy yo, se encuentran los demás, expandir tus horizontes no es nada malo, cuentas con mi apoyo y Yuzu es la que más se preocupa por ti, no solo como hermana.
- … Lo tendré en cuenta. – Marcus sonrió. Pasó un rato y Yuzu no regresaba del baño, algo que al pelinegro se le hacía raro.
- Yuzu no vuelve… - Comentó por lo bajo, Marcus no quería pensar en el peor escenario pero era algo viable. – Esto no me gusta, vuelvo en un momento.
- Espera. – Mei detuvo a Marcus, viendo su rostro serio. – Yo igual voy.
- No, quédate aquí. – Ordenó el pelinegro. – Puede ser muy peligroso.
- Voy, si Yuzu está en peligro, debo salvarla. – Respondió ella, realmente estaba decidida a seguirle sin importar que.
- … Entendido, pero mantente cerca. – Mei asintió, se levantaron de sus asientos y empezaron a ir, justamente al baño donde Yuzu debió entrar, ahí Mei se encargó de revisar entrando, saliendo unos momentos después.
- No está.
- Entonces si debió ocurrir eso… no puedo creer que haya sido rápido, debemos salir, no debió irse tan lejos. – Mei asintió. Empezaron a moverse para salir del centro comercial, si no ha pasado mucho tiempo, entonces Yuzu no debería estar tan lejos y podrían alcanzarla.
En otro lado, unos cuatro hombres estaban cargando a alguien, tenían a Yuzu la cual estaba atada y amordazada para que no intentara escapar o gritar, se iban acercando a una furgoneta.
- Esta chica realmente se resistió y es muy ruidosa.
- Es verdad… - Aquel soldado sacó una radio. – Aquí Percival 3, ya tenemos a uno de los objetivos, procederemos a irnos.
- Suban. – Ya que ordenó a los soldados que se subieran, pasó algo en ese momento, una figura que dio un salto con un rodillazo justo al rostro de uno, haciendo que impactara de costado con la furgoneta. - ¡Que mierda!
- Ey chicos. – Marcus estaba ahí, poniendo una sonrisa segura. – Veo que intentan llevarse a una de mis amigas, lo siento, pero no puedo permitirlo.
- Ese ese joven que siempre se está interponiendo, atáquenlo. – Ordenó el soldado a cargo, de ese modo empezaron a ir tras él. – Aprovechando toda la conmoción, Mei se acercó por el otro lado de la furgoneta, viendo a Yuzu, le retiró el pañuelo que cubría su boca.
- ¡Mei!
- Espera un momento. – La pelinegra se tomó su tiempo para liberar a Yuzu, mientras tanto Marcus estaba distrayendo a los Black Crows. Esquivó el ataque de uno de ellos para contraatacar con un derechazo a su costilla izquierda, luego llegó otro buscando apuñalarle con su cuchillo, logró agacharse y lanzar un uppercut.
- Cuanto aprecio ahora mismo haberle pedido a Joe que me enseñara lo básico del boxeo. – Esquivó un golpe para lanzar un gancho por la derecha, ya entonces otro quiso llegar a sus espaldas con una patada, Marcus apenas logró esquivarlo al sentir el golpe en su parte posterior, siendo empujado, entonces otro aprovechó para darle un golpe justo en el rostro, sintiendo como sangre salía de su boca por la fuerza.
- ¡Marcus! – Yuzu gritó preocupada, ya liberada de sus ataduras, las dos chicas solo podían ver como el pelinegro se enfrentaba solo a cuatro soldados.
- Oigan, no es justo, claramente estoy en desventaja ahora mismo. – Comentó este mientras se limpió la sangre, otro buscó atacarlo nuevamente por el costado, en esta ocasión él logró reaccionar de forma más temprana y esquivarlo, justo aprovechó para dar un salto encima de él y caerle para aplastarlo.
- ¡Este es tu fin! – Exclamó otro de ellos, Marcus se levantó en ese momento y apoyándose justo de la espalda del soldado que aplastó, dio un giro con una patada, dándole justo en el estómago a aquel soldado, entonces lo sujetó de su pierna mientras pasó su hombro encima y levantó, ejecutando un Fisherman Buster en el suelo.
- Que venga el siguiente. –Exclamó antes de ver como el soldado que aplastó estaba levantándose nuevamente, Marcus reaccionó rápido y corrió para darle una patada justo en su cabeza al estilo de un deslizamiento de béisbol, se levantó con rápidez mientras el tercero iba tras él con varios puñetazos. – Buenos puños, pero no es nada como lo hace Joe.
Marcus respondió con una patada justo al costado de su costilla izquierda, eso hizo que aquel soldado se doblara, entonces se agachó para lanzar un uppercut corto que lo hizo moverse hacia atrás, continuó el combo con una superkick justo al rostro que lo dejó inmóvil y casi cayendo, Marcus terminó entonces levantándolo y ejecutar un Brainbuster.
- Bien… queda uno… - Estaba agotándose, sabía que sus energías no iban para más debido a todo el esfuerzo de haber peleado contra los otros tres, el soldado restante se veía más confiado al observar el cansancio del pelinegro.
- No puedes hacer nada más, morirás aquí y me llevaré a los objetivos.
- Inténtalo si puedes, no dejaré que se lleven a nadie… no mientras siga siendo su guardián.
El soldado se lanzó al ataque, quiso esquivarlo pero sus piernas le fallaron en ese momento, maldició por dentro mientras recibió un fuerte golpe en su abdomen por parte del soldado, resintiendo bastante el dolor.
- No puede ser… - Yuzu y Mei solo podían observar con preocupación como Marcus empezó a ser lastimado por parte del soldado. – Si pudiéramos hacer algo…
- No intentes nada peligroso Yuzu... me cuesta decirlo, pero… somos inútiles aquí… - Expresó mientras bajaba la cabeza, Yuzu solo pudo sentirse molesta por no ser de ayuda.
Marcus cayó derribado por un golpe, ahora estaba en el suelo, siguió escupiendo sangre mientras los moretones ya estaban en su rostro, el soldado se vió feliz por ello.
- Enfrentarte a los Black Crows no fue una decisión inteligente, chico.
- Lo sé… pero es un trabajo que yo quiero saber, no se llevarán a nadie ni cumplirán sus estúpidas ambiciones… - Apenas y tuvo el esfuerzo de hablar, solo para ser recibido con una patada en su estómago.
- Hablas demasiado, es momento de terminar. – Sacó un arma, apuntando a Marcus, Yuzu y Mei solo vieron con temor lo que iba a pasar. – Es el momento de despedirte de esta vida.
- ¡Noooo! – Gritó Yuzu, ya el soldado estaba por disparar.
- ¡Aaah! – Algo atravesó su hombro, el soldado solo pudo ver la sangre salir de su hombro izquierdo, soltando el arma al instante. - ¡Carajo, mi hombro!
- Maldición… eso fue un poco tarde… - Expresó Marcus con una sonrisa, no muy lejos de ahí en un edificio se encontraba un joven, Yuuji estaba ahí con un rifle de francotirador.
- Llegamos a tiempo… - Expresó hablando por una radio.
- Entendido papá, menos mal lo hiciste. – Se escuchó a Makina del otro lado.
- Marcus está a salvo, el objetivo fue neutralizado. – Fue lo último que anunció. El soldado seguía sujetándose en el hombro cuando Marcus se levantó.
- Muy bien, dijiste algo de que iba a morir aquí ¿no? Lo siento, pero no puedo hacerlo aún. – En ese momento lo pateó en su estómago y sujetó sus dos brazos, entonces se dejó caer, impactando su rostro en el suelo, un Underhook DDT. – Dirty Deeds o Future Shock, como quieras llamarlo, ese fue tu final.
- Marcus. – Yuzu y Mei se acercaron, el pelinegro seguía bastante herido y sangrando en el rostro, pero estaba vivo. – Debemos tratarte las heridas.
- Ya lo haremos… - Respiraba agitadamente. – Por ahora hay que encargarnos de estos… viendo que Yuuji, Makina, Sachi y Amane están aquí, se los dejaré a ellos… debo descansar… - Cayó al suelo de forma pesada, las dos chicas le vieron con preocupación, solo encontrando que empezó a dormir.
- En serio… es alguien bastante impulsivo y descuidado… me recuerda a ti. – Comentó Mei, Yuzu le vio con molestia.
- ¡Oye, yo no soy tan descuidada como él, eso fue muy peligroso!
- Pero al menos… nos salvó… creo poder confiar en él… - Comentó la pelinegra en voz baja para que Yuzu no le escuchara. Marcus tenía una expresión de calma mientras dormía, pasó un momento muy peligroso para él y ambas chicas, pero se las pudo arreglar para mantenerlas a salvo, aunque eso levantó preocupaciones en el resto al ver su estado, todo siguió con normalidad. El próximo destino les espera.
El Redentor 777: Pues aquí ya está el cap, no hubo personajes nuevos pero desarrollas algunos actuales tampoco está mal, ya espero hacerlo más seguido.
Pues aquí Marcus no es alguien totalmente invencible, si está solo puede tener problemas y este cap lo confirma, por lo menos tuvo apoyo en el mejor momento, ya con el próximo cap seguiremos el viaje, puede que agregue nuevos personajes, ya lo veremos y todo depende de como vayan las cosas, nos vemos en la próxima semana y feliz año nuevo a todos.
