No poseo los derechos de autor. Los personajes pertenecen a la asombrosa S. M. y la historia es de Sarah J. Maas. Yo solo me divierto un poco.

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Cuando la reunión del consejo terminó, Jacob hizo todo lo posible para no mirar a su padre, quién le estaba mirando con cautela mientras anunciaba sus planes al rey o a Edward, cuyo sentimiento de traición se erigía en él mientras continuaba la reunión. Él trató de apresurarse a regresar a los cuarteles, pero se sorprendió cuando una mano le palmeó el hombro y le giró.

— ¿Wendlyn? — gruñó Edward. Jacob mantuvo su cara en blanco.

—Si ella es capaz de abrir el portal como lo hizo anoche, entonces creo que ella necesita salir del castillo por un tiempo. Por nuestro bien.

Edward no podía saber la verdad.

—Ella nunca te perdonaría por echarla así, expulsándola de un país entero. Y de una manera tan pública, haciendo un espectáculo de todo ello. ¿Estás loco?

—No necesito su perdón. Y no quiero preocuparme sobre ella liberando una multitud de criaturas de otro mundo solo porque ella echa de menos a su amiga.

Él odiaba cada mentira que salía de su boca, pero cuando Edward terminó de beber, sus ojos parecían brillar de rabia. Esto era otro sacrificio que él tendría que hacer; porque si Edward no le odiaba, si él no quería que se fuera, entonces dejar Anielle sería mucho más difícil.

—Si algo le pasa a ella en Wendlyn, — refunfuñó Edward, negándose a echarse atrás— lamentarás el día en que naciste.

Si algo le pasaba a ella, Jacob estaba bastante seguro que también lamentaría ese día para siempre. Pero sólo dijo:

—Uno de nosotros tiene que empezar a hacer algo, Edward. — y dicho eso se fue con paso airado. Edward no le siguió.

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Estaba amaneciendo, cuando Bella llegó a la tumba de Rosalie. La última nieve del invierno se había derretido, dejando el suelo árido y marrón, esperando por la primavera. Hace unas horas, ella había zarpado a través del océano. Bella cayó de rodillas en la tierra húmeda e inclinó su cabeza ante la tumba. Entonces dijo las palabras que había querido decirle la noche anterior a Rosalie. Las palabras que ella debería haber dicho desde el principio. Palabras que no cambiarían, sin importar lo que ella aprendió con la muerte de Rosalie.

—Quiero que sepas— susurró al viento, a la tierra y al cuerpo lejos, lejos enterrado bajo ella— que tenías razón. Tú tenías razón. Soy una cobarde. He estado huyendo por tanto tiempo que había olvidado que debo parar y luchar.

Ella se dobló más profundamente, poniendo su frente contra la suciedad.

— Pero prometo, — respiró en el suelo— prometo que pararé. Prometo que nunca perdonaré, nunca te olvidaré lo que ellos te hicieron. Prometo que liberaré a Eyllwe. Prometo que veré la corona de tu padre de vuelta en su cabeza.

Ella se levantó, cogiendo una daga de su bolsillo y cortó una línea a través de su palma izquierda. La sangre brotó, brillando como rubíes contra el dorado amanecer, deslizándose hacia abajo por su mano cuando ella presionó su palma en la tierra.

—Prometo— susurró otra vez— Con mi nombre, con mi vida, aún si toma hasta mi último aliento, prometo que veré a Eyllwe liberado.

Dejó que su sangre empapara la tierra, demostrando con esto que las palabras de su juramento eran llevadas al otro mundo, donde Rosalie por fin estaba a salvo. De ahora en adelante, no habría otros juramentos salvo éste, ni otros contratos, ni otras obligaciones.

Nunca perdonaría, nunca olvidaría. Y no sabía cómo lo haría o cuánto tiempo le tomaría, pero lo lograría. Porque Rosalie no podía. Porque era el momento.

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Bella luchará… en nombre de Rosalie y en nombre de la liberta. Espero poder leer sus comentarios… nos quedan 2 caps.