Si alguien ya leyó el cap. (que lo dudo mucho) este anuncio solo es para avisar que corregí el final para darle una conclusión más digna de lo que pude dar ayer, mi capitulo mas largo merecía un final mejor.

* imperio de cristal, viernes 20:00 PM *

Fue hace mucho tiempo, más del que su memoria le permitía recordar, que, en alguna ocasión, de entre las muchas usó un rostro falso, que escuchó un dicho tan absurdo y rebuscado, pronunciado por un rostro ya barrido por los siglos, que durante gran parte de su vida creyó que solo se trataba de más de las patrañas que los ponis solían decir. Pero hoy, testigo de la verdad irreprochable de tan sabias palabras, no podía dar más credibilidad a lo que alguna vez tachó como una tontería.

"El simple aleteo de una mariposa puede cambiar el mundo"

¿Cómo era eso posible?, tuvo la contestación en su momento, pero ahora no recordaba más que un parafraseo propio de la respuesta a aquella pregunta: "por muy pequeño que sea, sin importar lo insignificante que sea, el más mínimo detalle puede cambiarlo todo si está en el lugar correcto en el momento correcto". Rebuscado, sí, pero cierto también.

Sin embargo, ella jamás necesitó el aleteo de una mariposa para cambiar el mundo, ni tampoco lo buscó, pero si algo es seguro era que todo lo que ella necesitó para cambiar su mundo fue un beso, uno del poni adecuado en el momento adecuado. Sonaba tonto decirlo y cursi también, pero era cierto hasta para alguien tan renuente a estas verdades como lo era ella, y sin embargo lo aceptaba con todo gusto y de brazos abiertos.

¿Y por qué pensaba en esto ahora? no tenía ni la más mínima idea, pero así era últimamente, llenando su tiempo con muchas reflexiones e introspección al ya no reconocerse del todo a como era antes; la mala, la villana, la enemiga. Una identidad ajena de sí misma que de todas formas adoptó a pesar de tener sus propias motivaciones para guiar sus acciones en el pasado, pero ahora, con estas nuevas emociones y sentimientos que nacían de su ser, se veía muy diferente a como los ponis la consideran y cuya percepción aceptó de buena gana, dejando de verse como el ser lleno de odio como el que se había identificado durante gran parte de su vida para pasar desconocerse por completo, sintiendo cierta falta de identidad en su persona.

¿pero así es el amor, cierto?... no lo sabía, y era un poco frustrante, pero nada a lo que no estuviera dispuesta con tal de seguir experimentado está nueva felicidad que tanto la llenaba. En algún momento lo aceptaría o por lo menos lo sabría, de eso estaba segura, y llegado ese momento terminaría con esa incertidumbre hacía su confundida persona.

Para peor suerte suya, no solo debía lidiar con esos nuevos pensamientos que inundaban su cabeza, también debía lidiar con la doble vida que ahora llevaba con el unicornio, algo tonto en realidad, pero lamentablemente debía ser así. Era frustrante, tenerlo tan cerca y tan lejos, saborear a cortos plazos tan bello sentimiento, solo en ciertos días, bajo cobijo de la noche o a luz de la mañana, se permitían disfrutar de la compañía del otro, solo así evitaban levantar sospechas de los ojos acusatorios que se cernían sobre ambos. Si fuera por ella ya se habrían escapado, era demasiado impaciente para no hacerlo, no obstante, comprendía al unicornio y la mayor problemática que esto representaba para el y por ello se limitaba a esperar; ella no rendía cuentas a nadie, el si; a ella no había quien la pudiera detener, a el si; ella no estaba atada a nada, el si.

Era odioso saber que tan atados estaban ambos, ella por sus pecados y el por sus responsabilidades, pero al menos las cosas se estaban acomodando, eso según Shining, y ella le creía, esperaría únicamente por que el se lo pidió, a fin de cuentas tampoco era que el unicornio se alejara de ella, todo lo contrario, pues desde su "revelación" Shining se había hecho tiempo para estar con ella, lo que hacía de su espera en algo mas ameno y pasajero, casi hasta imperceptible. Lo único que le quedaba era esperar.

Pero ahora no podía hacer más que disfrutar con plenitud del tiempo que pasaba con su… ¿novio?, ¿pareja?, ¿pretendiente?, lo que sea. Disfrutar el tiempo con él y quizás dar un paso más adelante tal y como entendió en su momento cuando habló con Lieferung.

Una cita, invitar a Shining Armor a una cita. Aun no atendía del todo que eran, ni tampoco muy bien que tanto significaban, pero si sabía que eran la excusa para pasar tiempo con ese alguien tan especial y mostrarle cuanto lo apreciabas, ya lo había hecho, claro, y aunque fue especial todavía podía ser aún más especial…¡

Y he ahí eso de nuevo, su nueva e irreconocible forma de pensar que la tenía confundida en sus tiempos de soledad mental. ¿en qué momento se imaginó que estaría pensando en algo como eso? Buscar agradarle a alguien y pasar tiempo con el, como sea, no era momento para esto, tenía cosas más importantes en las que pensar.

- "que… raro" -se dijo, costándole reconocer de sí misma esa forma de pensar casi filosófica.

Y es que, como parte de su naturaleza, siempre tuvo una inmensa curiosidad por todo y una constante tendencia a buscar respuesta, sin embargo, hasta hace poco esa era una faceta suya a la que apenas prestaba atención, pero últimamente no era así ya que ella misma era ahora el punto de su propia curiosidad.

No obstante, aunque su inconsciente la empujara a ello, debía dejar de pensar en su nueva "yo" para enfocarse en el ahora, en el poni que dormía plácidamente a su lado y a que hacer en cuanto este despertara, no faltaba mucho para ello ya que ella llevaba rato despierta desde que lo forzó a tomar una siesta juntos. Algo tonto, pero su objetivo era estar con el, no otra cosa.

En palabras del viejo, existían varios factores que debía cubrir para hacer de su cita algo especial, aunque desgraciadamente ella era pésima en la gran mayoría de ellas. ¿Ser romántica? Jamás en su vida lo había intentado, ¿caerle bien a Shining? Eso ya estaba por demás cubierto, ¿evitar soltar un mal comentario, no tener de que hablar realmente o no saber a donde ir? Bueno, además de eso, no había mas inconvenientes… vaya suerte.

- "nada como un reto para tornar las cosas interesantes" -se dijo en un intento de calmarse, aunque esta vez su actitud confiada y despreocupada no podía hacer mucho para calmar sus recién aflorados nervios. Había mucho que podría salir mal, desde su malhablada forma de expresarse hasta el hecho de que no conocía otro lugar fuera de estas celdas y ese parque al que fue con Shining.

Podría improvisar, usar su ingenio y habilidad para encontrar un buen lugar a donde ir y pasarla bien con el unicornio, disfrutar de una bella velada con el único ser por el que había sentido esta clase de afecto, solo era cuestión de autocontrol, elocuencia y espontaneidad bien medida para no arruinar sus propios planes. No obstante, incluso si hiciera todas esas cosa, nada garantizaba que sus planes pudieran salir bien. ¿Qué tal que era tosca con el?, ¿Qué tal que era grosera sin quererlo o lo hacía molestar?, ¿y si todo se volvía aburrido? El ya no vería razones para seguir con ella, ¿Qué tal que el lugar podría ser el incorrecto? Shining podría molestarse. Lieferung dijo que cualquier cosa podría salir mal y para empeorar todo ella no tenía ni la mas mínima idea de como hacer esto, jamás había tenido una cita ni se había interesado en ella ¡rayos, hasta hace unos días supo lo que eran!

¿Y si el no quería ir?, maldita sea ¿Por qué no pensó en eso antes?, que idiota. El escandalo de hace una semana, el que hizo que todo hablaran mal de el, muchos en contra y nadie a favor, mermando a fe de la población en su príncipe "de dudoso comportamiento". Debido a esto era posible que Shining no quisiera volver a salir con ella, mandando todos sus planes al carajo.

Era una gran posibilidad casi segura. Shining Armor tenía una reputación que mantener, era el gobernante de este feo lugar, al fin y al cabo, por supuesto que estaba mas que limitado por sus propios caprichos, la opinión publica, la presión su trabajo, el ejemplo que debía dar. Los periodistas ya lo habían golpeado demasiado y, aunque el trató de dar una explicación publica de lo visto en los periódicos (una mentira bien orquestada por ella, sobre una amiga lejana que perdió un familiar) su popularidad había bajado demasiado.

Maldita sea, era mas que comprensible que no quisiera salir con ella de nuevo ¿después de tal escando?, ni hablar. Incluso si se animara a invitarlo, sería probable que el declinara por el deber hacía los suyos. Entendería sui fuera así, pero eso no quitaba el coraje que ya estaba sintiendo hacia la prole si el unicornio rechazaba su invitación.

¿Qué debía hacer?, ¿Qué debía hacer?, ya se estaba hartando de tanta incertidumbre en tan pocos minutos, de estarse sintiendo tan indecisa e insegura. Nada le costaba invitarlo, pero tampoco quería arruinar todo ni saber a ciencia cierta si Shining volvería a salir con ella. ¡Malditos nervios traicioneros que no le dejaban pensar con claridad! Si no fuera porque ella era completamente nueva en esto no estaría sintiéndose así, ¿Por qué le preocupaba tanto?, maldita sea, ¿desde cuando se comportaba así?

Pese a la inquietud de sus divagaciones, Chrysalis se esforzaba para mantenerse estática y en silencio, con la mirada en el mismo techo que siempre la había acompañado en situaciones así, acobijada por una suave manta de algodón teñido de rojo que los cubrían a ella y a su acompañante. El suave y cálido abrazo de Shining Armor eran lo único que la contenían de desquiciarse consigno misma, aunque esa paciencia a comenzaba a mermarse ante sus propios impulsos.

Un seño fruncido ya se había apoderado de ella, acompañado de un silencio sepulcral que inundaba el calabozo. Con su mente ocupada y su cuerpo tenso, Chrysalis discutía consigo misma sin ningún deparo, luchando contra la duda y el pesimismo de sus propias idea a la vez que el enojo la llenaban al verse sobrepasada por lo miedo y la cobardía, avivado la frustración que solo era retenida por no alarmar al unicornio que estaba a su lado.

Para su buena o mala fortuna, una movimiento imprevisto a su costado izquierdo llamó su atención, obligándola de inconscientemente a dirigir su mirada hacía el poni que comenzaba a despertarse, esbozando una sonrisa al verla, alegrándola lo suficiente con este acto como para devolverle el favor con el mismo gesto, haciéndola olvidar por un instante sus recientes preocupaciones.

El tiempo de pensar y divagar ya había pasado, se le terminó escapando de los casos por su incapacidad de tomar una decisión al no encontrar plan de acción que tomar por sus propias inseguridades, ahora era el momento de salir de toda duda ya que Shining estaba despierto.

- ¿estas bien? -rompió el silencio el unicornio al notar el seño fruncido en el rostro de Chrysalis. ¿Se habrá perdido de algo?

Entrada en cuenta por aquel comentario, la changeling rápidamente relajó sus facciones, consiente de haber dejado entrever mas de lo que le hubiera gustado, aunque tampoco era algo que no podría solucionar con una excusa como muchas veces lo había hecho antes.

- te acaparaste la manta-mintió sin titubear, pues ella no carecía de la manta para protegerse del frio del calabozo. Esto como un reflejo natural de su mañas para escabullirse de las situaciones que la incomodaban.

- oh, lo siento -se disculpó el unicornio, accionando rápidamente para darle gran parte de la manta a Chrysalis.

- descuida, tampoco es que haga mucho frio -mintió de nuevo al ver como el unicornio se destapaba por ella, sintiéndose un poquito mal por ello a sabiendas de que estaba haciendo un frio del demonio.

Ignorando lo anterior y aun sentando en la cama, el unicornio dio un buen estirón a sus extremidades entumecidas, mas que listo para retomar lo poco que le quedaba del día y quizás hasta aprovechar para adelantar algo trabajo durante la noche ahora que había descansado.

- ¿Qué hora es? -preguntó mas para si mismo que para la changeling, volteando a ver un reloj análogo recién instalado en lo alto de la pared izquierda de la celda, dándose cuenta de que ya eran mas de las nueve de la noche - creo que dormí demasiado -volteó a ver a su acompañante con una mirada acusadora, pero juguetona a la vez.

- no me mires a mi, yo no te obligue a quedarte -contestó juguetonamente, aunque sintiéndose exageradamente idiota con ello.

- si, lo hiciste, y por cierto ¿donde esta el tratado?, tengo que dárselo al embajador mañana en la mañana -preguntó el unicornio, buscando con la mirada el objeto con el que fue chantajeado a quedarse hasta tarde. no es que no disfrutara de estar con Chrysalis, incluso si no se lo hubiera ocultado se habría quedado con ella.

Sin motivos para conservarlo, la changeling sacó un royo de pergamino de entre la coraza quitinosa que protegía su alas, satisfecha de su acierto en ocultarlo ahí a sabiendas de que Shining jamás se atrevería a sobrepasarse sin su consentimiento.

- ten, disfrútalo -dijo mientras le lanzaba el royo al unicornio, dándole sin querer en el rostro, aunque haciendo ningún esfuerzo por ocultar la risilla que esto le provocó.

- ¿tienes aluna pluma? -preguntó el unicornio sin quejarse mucho del golpe, apenas le había dolido y sabía que no fue intencional.

- no -contestó a secas, un poco molesta de que lo primero en lo pensó Shining al despertar fue en trabajar.

- ¿y el paquete de plumas que te regalé? -preguntó de nuevo, esta vez confundido pues el recordaba haberle dado un paquete de plumas de la mas alta calidad para que se entretuviera.

- te digo la verdad? Intenté hacer una fogata con ellas, pero funcionó, no duraron demasiado -explicó Chrysalis antes de recibir una mirada confundida y algo acusadora- ¿Qué? No se escribir con mis cascos, de nada me servía tener plumas aquí -se defendió.

- por eso te las regalé -dijo el unicornio rodando los ojos, aunque dándole cierta gracia la ingenuidad de Chrysalis.

- oops mi error -dijo sin importarle demasiado solo para darse cuenta de que Shining se daba media vuelta y salía de la celda- ¿a dónde vas? -preguntó un poco confundida. ¿lo habrá hecho enojar?, que llorón si fue así.

- Voy por una pluma, los guardias guardan las suyas en un buró de entre los que están aquí afuera -dijo mientras salía del calabozo.

¿Salir de su cómoda cama o ayudar a Shining?, prefería la primera, pero ya estaba un poco cansada de estar tirada ahí todo el rato además de que no quería quedarse sola con sus pensamientos, inclusive podría aprovechar para estirar las patas un poco y dar un paseo con Shining en las mazmorras. Curiosamente lo que él encontraba aterrador ella lo encontraba interesante.

Con algo de esfuerzo por despegarse de su cómoda cama, Chrysalis se levantó de su lugar, dio un breve estirón seguido de un bostezo y se dirigió como si nada a la rejillas de umbrum que era la entrada de su celda, empujándola con tal libertad que ya ni la veía como una cerradura para mantenerla encerrada, solo se habían vuelto una puerta mas. Así mismo pasó con la pesada puerta de acero del calabozo, que solo le costo un poco mas de esfuerzo empujar pero que ya no era algo que la pudiera detener.

Claro que aun sentía sus deseos de escapar y ser libre, de hecho eran muy constantes y apenas posibles de resistir, pero con esta nueva "libertad que le había ofrecido Shining Armor era suficiente para calmar sus ansias, logrando satisfacer su deseo de libertad con la posibilidad de explorar este lugar maldito oculto en las profundidades del Imperio, explorando con sumo interés, y la compañía de Shining Armor, entre la oscuridad de las mazmorras cuando no tenía que hacerse la atrapada frente a los guardias durante sus turnos de trabajo. Era refrescante poder tener a donde ir, al menos parcialmente.

- ¿Qué haces? -preguntó mientras se acerba a Shining sobre su derecha, asomándose por su hombro y viendo como escribía quien sabe que en ese tonto pergamino, sintiendo de nuevo esa ligera molestia por ser esa cosa lo primero a lo que el unicornio le puso atención.

Sin sorprenderse por ver a Chrysalis fuera de su celda, el unicornio dio un corto giro a su derecha para soltarle un pequeño beso sorpresa en la mejilla a la changeling, notando como ella se lo limpiaba con mucha presión de su casco hacía su cachete como una potra infantil y avergonzada, viendo esa escena como algo tierno y gracioso en vez de como algo grosero o indignante, regresando inmediatamente su vista al frente donde estaba el pergamino.

Puede que ya fueran un pareja y que de vez en cuando se dieran sus muestras de afecto el uno al otro, pero Chrysalis seguía siendo, en gran medida, esa criatura infantil y novicia en esto de los sentimientos, razón por la que ella seguía sin acostumbrarse a recibir una que otra caricia o un beso inesperado como en esta ocasión y por lo cual solía actuar de esa manera al no saber como responder ante estos afectos. Lejos de molestarle o desesperarle, Shining veía enternecido dicha actitud, de alguna manera disfrutaba ese contraste entre la "ruda" Chrysalis y su tierna actitud tan inusual y natural.

-no hagas eso -se quejó como una chiquilla mientras se limpiaba, sintiéndose muy avergonzada por ese beso en su mejilla.

- estoy firmando una invitación para una junta diplomática con el príncipe Rutherford de Yakyakistan, ¿lo conoces? -pregunto con cierta curiosidad, siendo que Chrysalis era de la realeza o algo así- es buen amigo de Equestria.

- no, y suena aburrido -se quejó en un intento de que Shining le pusiera atención- ven, deja eso y vamos a caminar o algo, no quiero estar aquí como tonta viéndote escribir una invitación a tu novio -se burló de forma inconsciente, sien do este otro rasgo instintivo de ella.

Eso ultimo le hizo gracia al poni- que curioso que lo digas… -se mofó ahora el unicornio.

Chrysalis pudo olerse hacía donde se dirigía esto y, al igual que antes, no tenía ni la mas mínima idea de como lidiar con el confuso gusto culposo que esto le provocaba, limitándose únicamente a ocultar parte de su rostro con su melena mientras desviaba la mirada hacía otro lado

- …según recuerdo, tu eres mi novia -dijo burlonamente Shining.

Ahora que los papeles parecían haberse cambiado, él disfrutaba de incomodar a Chrysalis y hacerla ruborizar tal como ella lo había hecho con él en el pasado. Ahora entendía por que ella lo hizo en un principio y, a decir verdad, era divertido tener el control de la situación de vez en cuando.

- no me digas así, no me gusta como suena eso-se quejó de nuevo, sintiendo pena consigo misma por lo que implicaba esa palabra, aunque muy en su interior si le gustaba escuchar eso, sin embargo, no se lo diría a Shining, sonaba demasiado cursi para decirlo en voz alta.

- ah no?, ¿entonces como? -preguntó Shining juguetonamente.

- con Chrysalis está bien -aclaró, aunque estaba segura de que Shining no le haría caso. Daba igual, tarde o temprano se la regresaría- suenas ridículo diciendo la otra palabra.

- si, bueno -dijo poniéndose de pie y dándose media vuelta para ver a Chrysalis- solo es una palabra, suena bien para mi y a ti te incomoda, creo que es un ganar/ganar para todos -agregó burlonamente mientras caminaba un poco mas al centro de la sala en ruinas.

- oooh pequeño poni tramposo, disfrútalo mientras puedas, porque no durará -dijo medio en broma, pues cierta pare de su ser ya se lo estaba tomando como una verdadero reto.

- lo haré. Ahora regreso -terminó por decir antes de desaparecer en un destello de magia azul.

Y de nuevo ella estaba sola con sus pensamientos tal y como trató de evitar hace solo un par de minutos. No lo iba anegar, estaba un poco molesta por la urgencia de Shining por entregar esa cosa, aunque tampoco podía culparlo, fue ella quien lo atrasó deliberadamente para no tomar una siesta a solas y tampoco era como que se estuviese arrepintiendo de ello.

Pese a ello, lo que no quiso desde un principio ya estaba pasando y eso era quedarse a solas con la idea que la atosigaba desde hacía un buen rato: invitar a salir a Shining. Tan idiota como sonaba era como se sentía, pero bueno, al menos esto le dejaría algo de tiempo para aclarar su mente en lo que él volvía.

Sin prisa, Chrysalis se dirigió de nuevo a lo que hasta hace poco identificó como su calabozo, o habitación si era optimista y olvidaba todo los horrendos artículos de ese lugar, encaminándose a su hamaca para ponerse cómoda y pensar en solitario como muchas veces antes lo había hecho, meciendo de aquí para allá mientras una que otra mueca de preocupación o disgusto adornaban su pensativo rostro.

Otra vez esas estúpidas dudas e inseguridades tomaban la completa atención de su mente, molestándola con preguntas, dudas y escenarios ficticios en los que o todo salía muy bien o todo salía muy mal, y en ambos casos, fuere cual fuere el resultado, no dejaba de debatirse en si llevar a cabo su tota idea o simplemente no hacerlo, sintiendo muchos nervios por cualquier resultado.

Era extraño en cierto sentido, nunca había sentido este "apuro"" de llevar cualquier tipo de relación al algo mas allá, pero con Shining Armor, como su primera pareja amorosa, era completamente diferente. Alguna clase de necesidad por repetir lo que inició con todo esto la impulsaba a querer tener una de esas citas con el, pero la sola idea de que algo pudiera salir mal la hacía perder toda confianza en si misma, temiendo perder lo ultimo que la había hecho feliz en todo este tiempo.

El eco de un golpe seco sonó a lo largo y ancho de todo el calabozo, era la changeling que, entre la frustración por la incertidumbre y el enojo por su propia cobardía, así como por su inseguridad, se desesperó de si misma a tal grado que terminó golpeando su cabeza contra la pared en señal de derrota, sintiéndose tan patética y avergonzada que su mejor forma de desquitarse fue dándose un pequeño golpe contra la pared.

Fue leve, pero un poco doloroso, tampoco era tonta como para dejarse inconsciente, caro está. Al menos eso le recordó su desprecio por la debilidad de la mente y el corazón, castigándose en cierta manera por no poder sobre ponerse ante si misma como muchas veces lo había hecho.

¿Desde cuando se comportaba de esta manera?, ¿en que momento se volvió tan indecisa y cobarde?, ¡solo era una cita, carajo! No había nada de especial en ello, no era como si no hubiera vivido eso antes, ni siquiera pasaba nada si simplemente no la tenían.

Pero quería hacerlo, se lo negara o no, quería salir de nuevo con él, pasear libremente con el poni que le gustaba, tener un lindo momento junto con el, estar a su lado, sentirse como aquella vez tan especial, lo que eran las citas.

- ¿"que es lo peor que puede pasar"? -se preguntó.

Era cierto, Shining ya había visto la peor parte de ella en varias ocasiones, la conocía por lo que fue y por lo que era y aun así decidió estar con ella. Groserías, agresividad, ataques de ira… mejor se detenía. Esas cosas ya las conocía él, no eran anda nuevo, nada que no hubiera visto.

- "date ánimos, idiota" -se dijo por la poca confianza que estaba agarrando.

Eso, si ser ella misma funcionó en el pasado, hacer lo mismo, pero con un extra de… ugh; "cursilerías", funcionaría mejor. Ser linda, un poco educada, mas paciente, esas tonterías que les gustaba a los ponis, podría funcionar, y si no igual nadie dirá que no lo intentó.

- vamos, quien diría que no a esta cosita sexy -dijo en voz alta mientras se veía en un espejo, viendo en su reflejo a una hermosa yegua de sensual figura.

Pero ni siquiera eso era necesario, con su atrayente personalidad y gran carisma podría dominar a cualquier macho, ni hablar de uno que ya era su pareja, y si eso no funcionaba… bueno, Shining Armor podía ser un caballero, pero no dejaba de ser un semental, uno con un muy buen gusto para la belleza física, así que con su linda carita sería mas que suficiente para disimular sus defectos. Aunque honestamente no necesitaba de su hermoso rostro para tener una linda cita, estaba segura de ello, además de que no quería darle ideas al poni, aun era exageradamente pronto para eso y no deseaba crear ninguna confusión.

- "eso es, ya lo tienes, linda" -se felicitó por haber recobrado la autoconfianza y mandar al tártaro esas tontas inseguridades- "ahora solo tienes que pensar en como…"

- ya regresé -saludó Shining desde la entrada del calabozo, manteniendo una radiante sonrisa.

- "carajo" -maldijo la changeling mientras un creciente pánico se apoderaba de ella, mandando toda esa confianza de nuevo a la maldita nada.

- yo… ¿pasa algo? -preguntó al ver a Chrysalis con rostro lleno de sorpresa, con lo ojos bien abiertos, sus orejas demasiado tensas, así como una rígida postura.

- si, solo me asustaste -mintió de nuevo mientras se levantaba de su lugar para dejar que el poni se sentara en la cama, aunque reconociendo por su propio tono de voz, así como por la incrédula mirada de Shining, que esta vez su respuesta no fue para nada creíble.

De alguna manera fue tomada con tanta sorpresa en un momento con demasiada tensión que le fue imposible hacer lo que mejor hacía. Su pánico resultante por la abrupta llegada de Shining había tomado el control, y como ya había tomado una decisión, aunque sin saber como llevarla a cabo, le fue imposible pensar en otra cosa que no fue invitar al unicornio a una cita, aunque esa misma idea era lo que la tenía tan nerviosa. Estaba pisando terreno inexplorado, mantener la cabeza fría en estas situaciones era imposible para ella.

- eeh, lo siento? -se disculpó, extrañado de ver a Chrysalis así- ¿estas segura de que estas bien?

- "pequeño idiota, deja de entrometerte" -dijo mentalmente, maldiciendo que Shining se comportara así. Esto solo le daba mas nervios- si, ya te dije que fue un susto.

- oookeey…? -respondió dudoso.

Pese a que Chrysalis estaba un poquitín rara, no iba a presionarla, algo en su cabeza la tenía así y malo o bueno el no iba a ser el detonante para descubrir de que se trataba, hacía mucho que dejaron las peleas y la primera que tendían como pareja no seria por culpa suya. En lugar de molestarla mejor prefería sentarse en la cama y sacar de su alforja algunas cosas que había traído consigo.

Dado a que ella no podía salir sola a la ciudad, el se había tomado la molestia de enseñarle y explorar las mazmorras con ayuda de unos mapas para así no estar todo el día aburridos sin tener nada que hacer, el lugar era grande, misterioso y lleno de sorpresas, además de que a ella parecía no molestarle este tétrico lugar, al contrario de hecho, y al menos así la mantenía entretenida sin riesgo alguno.

- …estaba pensando en que podríamos ir a la biblioteca perdida, la que encontramos el otro día, y … -decía Shining mientras sacaba un mapa de su alforja, aunque para este punto Chrysalis ya había dejado de escuchar.

¿Debía hacerlo?, podía evitárselo, hacerlo otro día con mas calma y ya mejor pensado, pero de verdad quería hacerlo ahora. Este era el momento adecuado, no podía acobardarse, era ahora o nunca, vamos, ya había tomado valor para hacerlo ¿Qué sucedió con eso?, ¡Malditas ansias del corazón que la empujaban a esto!

- … -aunque Chrysalis estuvo a punto de invitarlo, una duda crucial cruzó por su mente.

¿Cómo se hacía esto?, ¿Qué iba a decir?, ¿Cómo lo tenía que decir?, debió preguntarle a Lieferung cuando tuvo la oportunidad, ahora no solo era pensar en como decírselo si no también en que decirle.

En un debate mental, Chrysalis comenzó a idear una forma de invitar a Shining sin que se escuchara estúpido o incomodo- "¿quieres ir a dar una vuelta en la ciudad? Demasiado explicito" -descartó.

- … además de eso también hay algunos registros de… -continuaba el unicornio mientras leía unas anotaciones que tenía en un pergamino posado junto al mapa del lugar, completamente ignorante del caos mental que Chrysalis tenía en su conflictuada cabecita.

- "¿Shining Armor, te gustaría ir a una cita conmigo? Que asco, demasiado formal" -se regañó antes de darse un golpe en la frente.

- … pero si no quieres ir ahí también podemos revisar la cámara oculta de Sombra… -siguió con lo suyo el poni.

Era una fortuna que Shining estuviera tan sumergido en lo suyo, al menos así a ella le daba tiempo de seguir viendo ¡LO IMBÉCIL QUE ERA PARA ESTAS COSAS! - "vamos idiota ¿que es lo difícil de esto? Solo es una pregunta" -se regañó como por tan incompetente imaginación a pesar de que hacía lo mejor por no sonar como una tonta, y ya no lo hacía por como pudiera verla Shining, mas bien ya era cuestión personal al no sentirse cómoda comportándose así.

- …además de eso, también me dijeron que ahí esta el diario de Sombra…

- "¿quieres salir a pasear? No es una mascota, ¿te gustaría salir conmigo? Muy cursi, ¿Shining, podríamos ir algún lado, me gustaría que ambos …? Demasiado desesperada -no, no, no, nada que sonara bien en su cabeza, ni que la hiciera quedar mal. ¿Cómo pasó a esto? De ser una yegua confiada y segura de si misma a una tonta patética que le incomodaba hacer una pregunta- "vamos, vamos, piensa en algo que no sea estúpido" -comenzó a decirse mientras se daba palmadas en la cabeza, cerrando los ojos como reflejo involuntario.

Pero al terminar unos cuantos golpes, producto de la exasperación, Chrysalis sintió que alguien la miraba y al abrir sus ojos de nuevo pudo ver que Shining Armor la veía enmudecido con una cara que reflejaba completa sorpresa, seguramente por la tonta escena que acababa de protagonizar. Bien hecho, si no se había humillado con una pregunta que nunca llegó, ahora lo había hecho con esa ridiculez que acaba de hacer.

Por unos cuantos segundos ambos se mantuvieron la mirada, pero no una llena de reto o algo parecido como en el pasado, no, no, no, esta vez no era nada mas que simpe, total y franca sorpresa. Shining Armor no tenía ni idea de por que ella hizo eso, sintiéndose muy sorprendido de ver una escena así interpretada por su novia, llevaba rato comportándose así de raro, pero esto ya era el colmo y lo mínimo que esperaba era una respuesta. Chrysalis, por su parte, se había visto sorprendida por Shining Armor, pero la realidad era que no tenía como excusar su comportamiento, quedando tan embobada que lo único que se le ocurrió hacer fue mirar al unicornio fijamente a la espera de cualquier cosa que el pudiera decir.

Cerrando el libro y poniéndose de pie, Shining se acerco un poco a Chrysalis para ahora si saber por que actuaba tan extraña, y aunque ya lo había preguntado muchas veces ahora lo intentaría por ultima vez antes de insistir hasta saber por que su novia actuaba tan extraña y tan fuera de si misma.

- oye, ya en serio, dime si estas bien o no, estas actuando muy rara -dijo el unicornio un poco mas serio a conciencia de que Chrysalis no le gustaba recibir ayuda hasta que era muy tarde, pero bueno, golpearse la cabeza ya estaba por demás extraño.

No tenía una verdadera respuesta, ni siquiera sus mentiras funcionarían esta vez, menos con lo nerviosa que se había puesto de nuevo. Vamos, si había un momento adecuado este era, desviar la atención con una pregunta que no se sacaba de la cabeza, literalmente ya ni había vuelta atrás, de todas formas ya había hecho el ridículo.

- yo… ehh -simplemente las palabras no llegaron, ni siquiera había empezado y ya se sentía estúpida por lo que diría.

- ¿sí? -insistió el poni al ver que Chrysalis tal vez iba a decir algo.

- yo… bueno, yo… yo… -ni siquiera sabía como decírselo.

- aha? -siguió insistiendo.

- bueno, yo… yo… "¡ya dilo!"- se presionó con una bofetada mental- me preguntaba si te gustaría salir a una cita conmigo? -terminó por decir como si nada, recobrando la postura, sacándose un tonto peso de encima.

MHmm, quien lo diría, fue mucho mas sencillo de lo que pensó… mucho, mucho mas fácil… Maldita sea, tanto sufrir, tanto ridículo, tanta sugestión y asustarse para algo que no resultó ser del otro mundo ¡con un maldito carajo! No podía expresarlo en estos pequeños segundos de expectación a una respuesta, pero si pudiera y estuviera a solas estaría recriminándose como nunca tan enorme idiotez de parte suya. Ridícula se quedaba corto, pues había pasado a un nivel de idiotez al que ni ella misma creyó posible llegar.

¿¡Eso era todo!?, en serio?, vamos, sabía que a Chrysalis le costaba mucho abrirse ¿pero para actuar tan rara solo para invitarlo a una cita? Si no fuera porque la conocía, estaría soltando toda la risa que se aguantaba por dentro, pero eso seguramente la haría enojar y desmoronaría lo que tanto trabajo le costó decir.

¡Por supuesto que quería salir con ella! De hecho, hasta s le adelantó a la idea, pues el tenía pensado invitarla el domingo. Sin embargo, no dejaba de ser tanto gracioso como curiosos que se comportará así. No estaba seguro de que esa fuera la única razón, pero por si sí o por si no igual preguntaría.

- ¿es en serio? -preguntó con sincera curiosidad, aunque sintiéndose muy contento de aquella invitación, deseando que eso fuera lo único que la tuvo tan extraña.

- si -contestó como si nada, sin sonrisa ni ceño fruncido, solo un rostro estoico y neutro.

- ¿a una cita? -insistió.

- así es -reafirmo, de nuevo con neutralidad.

- ¿contigo?

Ya estaba demasiado molesta consigo misma para esta tontería, por lo que no pudo ocultar su tosquedad en su siguiente respuesta, aunque eso si, por la aparente incredulidad de Shining, no podo evitar sentirse tan decepcionada- mira, si no quieres, esta bien, tampoco es para … intentó decir mientras se daba media vuelta para recostarse en su cama.

Reaccionando rápidamente al malentendido, el unicornio, no tardó en remediar su error- ¡no, no, espera! -dijo apresurado, deteniendo a la changeling para verla a los ojos- claro que me gustaría salir contigo, solo fue que sorprendiste con la guardia baja.

- ¿eso es un no? -preguntó un poco decepcionada.

- ¿! que!? ¡no!, digo: ¡si!, digo: ¡no!… -el unicornio tomó un pequeño respiro para aclarar su respuesta- por supuesto me encantaría salir contigo -contestó con una honesta sonrisa.

La changeling sintió una enorme alegría por esta respuesta, pero se lo guardaría para sus adentros, limitándose únicamente a una pequeña sonrisa, ya había mostrado demasiado haciendo el ridículo hacía solo un minuto. Aun así, eso no evitó que le diera un pequeño abrazo por la alegría que se sentía. Un beso ya sería demasiado para muy poco.

- ¿Cuándo es? -preguntó Shining mientras rompía el abrazo, ya esperanzado de que ese día llegara.

¿o sea cómo?, ¿Qué acaso no debía ser en este momento? Lo acababa de invitar, obviamente se estaba refiriendo a ahora mismo ¿no?- ¿Qué te parece ahora? -contestó, un poco dudosa de su respuesta.

El animo del unicornio rápidamente se fue abajo, mostrándose obvio con Chrysalis gracias su lenguaje corporal; sonrisa desaparecida, orejas gachas, ojos preocupados, Señales indiscutibles de que algo andaba mal.

Tenía muchos deberes pendientes que atender, en muchos de los cuales se había retrasado por pasar media tarde con Chrysalis, además de que la gran mayoría de estos ya tenían meses de retraso. no obstante, Shining noto en Chrysalis como una creciente decepción apareció en sus ojos, no fue intencional, pero al parecer había externado mas su preocupación de los esperado. Ella debía comprenderlo ¿cierto?, en parte esto era un poco su culpa, pero además de eso también debía aprender que no todo se lo podía dar todo el tiempo, debía ser responsable con su pueblo.

Y, aun así, sintiendo ese impulso por cumplir con su responsabilidad, ver esos ojos decepcionados y su alegre rostro tornado a uno preocupado fue mas que suficiente para derretirle el corazón. Debía hacer un esfuerzo, estaba seguro de que si ignorara su trabajo por una noche no pasaría nada, además, conociendo a Chrysalis era mas que seguro que se esforzó mucho por invitarlo a algo así, seguramente por eso actuó raro, y que se molestara en tomar la iniciativa en un asunto como este significaba mucho, debía valorarlo, ya no por el si no por ella.

- claro, por que no? -dijo retomando su sonrisa, viendo también como la legaría de la changeling frente a el se disparaba de nuevo con otra sonrisa alegre- solo dame un segundo -dijo el poni antes de separarse de ella para después salir del calabazo por un par de minutos.

Aunque confundida por eso, Chrysalis prefirió esperara lo que sea por lo que Shining haya salido, y dejando eso de lado, ya no estaba tan alterada como hace rato, hasta estaba ansiosa por salir de nuevo a las calles; ver el cielo nocturno, disfrutar del aire libre, pasar un lindo momento con Shining Armor, sí, sonaba más que divertido, encantador de hecho.

Ahora solo debía esperar a que regresara para poder comenzar a caminar hacía la salida y…- "vaya, tardó menos de lo esperado" -pensó al ver al unicornio de regreso.

De su brevísimo viaje de teletransportación, Shining regresaba al calabozo con un abrigo puesto y levitando con un libro a su lado, eso sí, estaba muy, pero de verdad que muy agitado mágicamente por el enorme tramo por el que tuvo que moverse, siendo el trayecto de ese calabozo en lo profundo del castillo hasta su departamento, ubicado en el anillo más alejado del centro del imperio, aunque no se lo demostraría a Chrysalis para no arruinar la sorpresa que traía consigo.

- ¿a dónde fuiste? -preguntó la changeling mientras veía como Shining la llamaba ala salida con el casco.

No era por ser grosero ni nada parecido, pero gastó demasiada magia en ese viaje y no quería terminar agotándose tan pronto, por lo que, para no perder el agarre sobre su libro y tener las suficiente energía para este hechizo prefirió mantenerse alejado del umbrum.

- mira, lo que traje -dijo con cierta euforia mientras ella se le acercaba, ya llevaba días queriéndole enseñar esto.

- un libro ilustrado? -preguntó Chrysalis con algo de incredulidad mientras observaba con una ceja arqueada el papel lleno de tinta y horrendos adornos a lo largo de aquel tomo.

- es un hechizo de ocultación, especialmente diseñado para que nadie sepa quienes somos -explicó con entusiasmo.

- no entiendo bien de que hablas -dijo un poco confundida.

- esto es más que nada una ilusión, nos hará prácticamente invisibles y mudos antes los demás, solo tu y yo podremos vernos y escucharnos, y en lugar de nosotros aparecerá la ilusión que queramos, un poni, un grifo, hasta una lagartija gigantes si así lo queremos, esto para que podamos interactuar con los demás ponis sin que parezca que están hablando con el aire -terminó por explicar el unicornio, emocionado de tener esta hechizo tan útil que le permitiría seguir saliendo con Chrysalis sin ningún problema. Cortesía de Sunburst- ¿no es genial?

- ¿buscaste esto para ya no tener problemas como el de la semana pasada? -preguntó con curiosidad, pro también compartiendo el entusiasmo de Shining. Sin nadie para molestarlos, Shining estaría libre de cualquier problema cada que salgan.

- en realidad… -comenzó a decir un poco apenado, desviando la mirada hacía el suelo- …lo busqué porque quería volver a salir contigo, la semana pasada me divertí mucho y quería repetirlo otra vez -continuó mientras un pequeño rubor se asomó por sus mejillas- Aunque no me importa lo que digan de mis en los periódicos, quiero estar seguro de que no habrá nadie con ojos fisgones que nos puedan molestar, ni que te sientas incomoda cada que salgamos -aclaró Shining Armor, seguro de que Chrysalis se lo tomaría como "demasiado cursi", pero igual debía decirle la verdad.

Aunque si le pareció muy cursi, también debía de admitirse que le conmovió un poco el saber que Shining Armor no encontraba como un impedimento esta relación, es mas, ahora se daba cuenta de que él estuvo buscando la manera de repetir la ocasión, no para una si no para varías citas más, sacándole a ambos un peso de encima, ¡y ni siquiera lo hizo por su trabajo! Fue por ella, más que nada por su comodidad. Con estas palabras le quitaba un gran peso de encima, un miedo infundado contra el que hasta hace poco lidió y fue, en buena medida, una razón por la cual actuó así.

Una sonrisa cálida inconsciente adornó su rostro antes de hablar- ¿crees que funcione? -preguntó tratando de desviar el tema, en un intento de olvidar esas extrañas sensaciones que sentía por el gesto de Shining Armor.

- estoy seguro de que si, ¿quieres probarlo? -preguntó el unicornio mientras se pasaba repasaba mentalmente las instrucciones para este hechizo.

- tengo una mejor idea -contestó Chrysalis mientras su figura era consumida por un fuego verde para después revelar esa versión batpony suya, la de la vez anterior.

- …? -una cara de duda se apoderó del unicornio. ¿no se suponía que no debían llamar la atención?, ese rostro artificial frente a él era tan famoso como misterioso en todo el imperio por la portada de un escándalo periodístico.

Viendo la ingenua confusión del unicornio, Chrysalis se apresuró a sacarlo de dudas para explicarle su pequeño plan- piénsalo, todo mundo cree que esta pony es tu pareja ¿cierto? -cuestionó señalando su figura, recibiendo un asentimiento de cabeza por parte de Shining- y tu dijiste que esa poni con la que estabas la semana pasada, o sea yo, era en realidad una gran amiga tuya que acababa de perder a sus padres y que tu solo le diste consuelo ¿no es así? -de nuevo obtuvo una afirmación con la cabeza del poni- y aunque los dos sabemos que eso no te lo creyó nadie, porque mientes tan bien como una piedra, igual podemos demostrarles que lo que decías era cierto haciéndoles pensar que yo, o sea esta bella batpony que ves aquí, tiene un novio, que en realidad serás tú disfrazado con tu tonto hechizo.

El poni se hizo girones un poco con eso, recibiendo una mirada reprochadora cuando le pidió a Chrysalis que le explicara de nuevo el plan de nuevo, pero tras escucharlo por segunda vez y entenderlo mejor, al unicornio no le quedó más que quitarse el sombrero antes Chrysalis. Era una buena mentira que mataba dos pájaros de una piedra; ambos podrían salir con total libertad y a la vez se desharía de esa mala publicidad que lo atacó la semana pasada. ¿Qué podía salir mal?

- ¿y? ¿qué te parece? -cuestionó después de explicarle su pequeña maquinación al unicornio.

- suena bastante bien, en realidad -felicitó- pero crees que los demás se lo crean, digo, si fuimos muy obvios y poco precavidos la vez pasada.

- es por eso por lo que tu buscaste en ese feo libro y yo ideé esta grandiosa mentira, lo único que tienes que hacer para no arruinarlo es mantener esa ilusión de la que tanto hablas -aclaró la changeling con entusiasmo.

- bueno… pues andando, la noche es joven y tenemos muchas cosas por hacer -terminó por decir con alegría antes de ponerse en marcha junto a Chrysalis hacía uno de los múltiples pasillos que convergían en ese enorme salón.

Ella estuvo a punto de seguirlo, pero antes de hacerlo dio una media vuelta para sacar algo de entre sus cosas; un lindo collar de cuarzo que inmediatamente se puso. Tenía mucha curiosidad por ver que decía esta cosa de ella.

Durante un oscuro, tétrico, peligroso, pero divertido recorrido, o esto ultimo para Chrysalis, la pareja mantuvo un paso apenas acelerado, deseosos de regresar a la superficie para empezar con esta maravillosa noche. Afortunadamente para ambos, gracias a sus varias exploraciones a lo largo de estas mazmorras, pudieron encontrar algunos pasadizos y túneles libres de Umbrum que no se encontraban en lo mapas, lo que les permitía a ambos emerger a la superficie con el simple uso de su magia en un pequeña teleportación, mejor aun, una de esas "rutas seguras" quedaba cerca del centro, justo debajo de un terreno baldío.

- bien, es aquí ¿ya estas lista? -soltó el unicornio antes de ver como Chrysalis se transformaba de nuevo en esa batpony, a quien ambos acordaron bautizar como Gleaming Shield, el primer nombre que él quiso ponerle a su hija antes de que se terminara llamando Flurry Heart- okey, entonces solo falto yo -agregó antes de hacer funcionar su cuerno, iluminándose a si mismo de una aura semitransparente color magenta antes de comenzar a desvanecerse por completo.

Después de eso, unos segundos de expectación y silencio fueron suficientes para que Chrysalis comenzara a preguntarse si de verdad había funcionado o Shining simplemente arruino todo desapareciéndose a si mismo hacía quien sabe donde. No le costaba nada preguntar, pero si fue esto ultimo, ese idiota no se salvaría de la paliza que le tocaba por arruinar lo que tanto trabajo le costó.

- ¿sigues ahí? -preguntó al aire, siendo incapaz de ver al pony- ¿funcionó?

- si, solo dame un segundo -respondió el unicornio antes de comenzar a hacerse visible para Chrysalis, comenzando como alguna clase de fantasma para finalmente ser una figura solida y colorida- ¿Qué tal, como me veo?

La pregunta fue un poco confusa- Cómo siempre? -respondió con obviedad.

- quizás algo no salió bien -por la respuesta poco convincente de Chrysalis de que su hechizo no había funcionado- tal vez necesitemos de un espejo o algo así para comprobar si de verdad funcionó.

- o solo has que yo deje de verte como en realidad eres, si no pasa nada entones no funcionó, pero si sí, podré ver tu ilusión esa rara -dijo de nuevo con obviedad en su voz.

- okey, aquí voy -respondió Shining antes de comenzar a concentrarse.

A los ojos de Chrysalis, la imagen de Shining comenzó a desvanecerse para tomar la de un poni terrestre cualquiera, con una melena esponjada, pero esta vez de un color verde oscuro, además de que su pelaje ahora era de un naranja pálido y con una que otra mota beige opaco resaltando en su rostro y patas a forma de pecas, y ya para rematar; una estatura un poco mas alta, pero mucho mas delgada a la vez, casi escuálida en comparación al fornido físico de unicornio.

Ni valía la pena aguantárselo y aunque lo hubiera valido no habría podido contenerlo mas, las risas y carcajadas no tardaron en resonar a lo largo del pasillo donde se encontraban, no por que esa imagen fuera del todo ridícula, sino por que eso fue lo mejor que se le ocurrió al poni. Vamos, ella no hizo de su apariencia algo radicalmente diferente, pero funcionaba perfectamente, en cambio él, bueno, se veía por demás pésimo.

- supongo que si funcionó -contestó un poco molesto.

Sin embargo, en lugar de una palabra u oración coherente, el unicornio fue respondido con una interminable carcajada de una batpony-changeling que ya hasta estaba tirada en el piso sobándose su barriga por la risa incontrolable que se apoderaba de ella.

- vamos, no creo verme tan mal -trató de defenderse, ya sintiéndose un poco desconfiado por su posible mala elección.

Gracias a su capacidad paea sentir las emociones de los demas, Chrysalis pudo percibir como Shining Armor pasó de sentirse entusiasmado a sentir una combinación de verguanza e inseguridad. Con ello en mente, la risa de la changeling comenzó a amiroar en un intento por controlarse para no hacerlo sentir mas mal. Al parecer ya había inciado con la pata izquierda ¡rayos!

- he he, he… "demonios" -se remininó al notar como desde el ya, había dejado que su peor lado empezara mal la cita, burlandose de Shining en su carota. Debía hacer algo para arreglarlo- no, es solo que si te vez un poco ridiculo -mala elección de palabras.

- no todos cambiamos de forma todos los dias -dijo con sarcasmo, ya con a fé perdida en su disfraz.

- a ver, dejame ayudarte, convirtamos a este tonto en el galan de novela que conozco -halagó a modo de disculpa, percibiendo como el animo del unicornio mejoró- ¿puedes regresar a tu apariencia normal?

Con un simple penamiento, la ilusión del poni tomó su apariencia original.

- perfecto, ahora solo dejame pensar -dijo mientras examinaba a Shining Armor de cascos a cabeza y segundos despues, con su caracteristica flama verde, ella se transformó a si misma en un poni mas acorde a Shining Armor, menos tonto y, por supuesto, mas atractivo de lo que el imagino.

Con la misma estatura de Shining Armor, Chrysalis presentó frente al poni un unicornio de misma constitución fisica, pero cuyo pelaje era de un gris un poco mas oscuro y opaco, manteniendo el mismo color y peinado de melena pero que a su vez era bastante más largo, sin embargo, lo que mas llamaba la atencion de esta versión de la chengeling era esa espesa barba que ocultaba su rostro, ni muy larga ni muy corta, bien aliñeada y peinada, perfecta para dismular un rostro que buscaba ocultarse.

Como macho que era, el unicornio no se impresionó mucho por aquella apariecnia, no obstante, el resultado fue diferente con la chnageling quien quedó mas que satisfecha de si misma al ver ese pony imaginario haciendoce realidad en la ilusón que unicornio comenzaba a copiar. Esta vez se había superado a sí misma con esta versión más madura, pero un poco "salvaje", de Shining Armor.

Tras examinarse por unos segundos, el pony reprochó- esto es ridiculo, solo soy yo, pero con barba, y mas oscuro -se quejó al notar las similitudes- me parezco a mi abuelo

Regresando a su apariencia de batpony, ella respondió- entonces tu abuelo era casí tan apuesto como su nieto. Relajate, quien lo va a notar? Yo tambien me parezco a mi misma, pero nadie lo ha notado y será lo mismo contigo. Eres un pony parecido al principe, pero nada mas, pa-re-ci-do, nadie va a pensar que eres el mismo unicornio que gobierna en el castillo de está ciudad -explicó Chrysalis sabiendo que un buen disfraz es ese que te ocultaba a la vista. Ademas, no quería salir con el pelele que Shinign diseñó, estaba mejor así como ella lo reimaginó- ademas, te ves mejor así, y de todas formas solo yo podré ver tu verdadera cara, así que ¿Qué importa?.

- "lo dice la que se burló de mi desde un principio" -pensó el unicornio, pero no se lo diría para mejor salir de una vez y ya no estar ahí- okey, okey, supogo que tienes razón -cedió, pero no muy convencido de todas manera.

- ¿Quién es la changeling aquí? Yo se que va a funcionar, y ya déjame ver tu rostro, te vez ridículo así -dijo mas que nada para molestarlo antes de comenzar a usar su magia.

- pero pensé que… -no pudo ni reprochar, pues Chrysalis ya se había teletransportado a la superficie- esta yegua…

Apareciendo junto a "Gleaming Shield", Shining Armor, "disfrazado", se apresuró a hacerle una ultima pregunta a la changeling antes de comenzar a seguirla en lo que sea que tuviera planeado, esto con el fin de tener bien cubierta su cuartada y no levantar sospechas con nadie.

- oye ¿y como me voy a llamar yo? -preguntó el unicornio.

- con Shining estas bien, hay muchos Shining en el mundo, solo hay que evitar lo de Armor -dijo la changeling sintiendo una gran impaciencia por explorar la superficie de nuevo, tan emocionada por todo lo que podrían ver y hacer que ya hasta se sentía como una joven larva.

- ¿no levantará alguna sospechas? -insistió un poco preocupado.

- ¿Quién es la changeling aquí? -repitió- confía en mi y relájate, no arruines esto con tus preguntas y disfruta del momento -terminó por decir antes de aferrarse al casco izquierdo del pony y comenzar a jalarlo por la calle en dirección al centro, guiándose con su capacidad para detectar los sentimientos y caminar hacía donde había mas emanaciones de estos, seguramente ahí estaría el centro de esta ciudad.

Si su instinto no le fallaba y conseguían llegar a su destino dentro, ella lograría improvisar con mayor facilidad gracias a que, en palabras de Shining Armor y Lieferung, en el cetro había mas restaurantes, parques, negocios y entretenimientos para que ambos pudieran disfrutar, de su cita. Ya habían empezado mal burlándose, debía asegurarse de hacer lo contrario de ahora en adelante.

Al igual que ella, Shining ya quería comenzar a divertirse, por lo que prefirió hacer caso a su concejo y dejar de preocuparse por un rato. Aunque no era el mejor disfraz, sabía que su novia tendría más experiencia en esto, razón por la cual preferiría dejar esta ilusión que le ayudaría a pasar desapercibido.

El viento, los sonidos, el pavimento, los olores, inclusive la iluminación de las farolas eran un asalto a los apagados sentidos de la changeling, inundándola de golpe con un millar de familiaridades que poco a poco despertaban en ella una ansia y emoción que de nuevo la hacía sentir como una pequeña.

Mientras dirigía a Shining Armor hacía un lugar donde llevar su cita cabo, Chrysalis se aseguró de tomarse unos segundos para ver el cielo sobre ella. Estar de nuevo bajo la luz de las estrellas era un sueño hecho realidad, presenciar ese gigantesco mar luces la hacían sentir embelesada, quizás hasta hipnotizada.

Y lejos de eso, las maravillas del mundo exterior no eran lo único que la hacía sentir tan alegre, aunque si debía admitir que si las extrañaba demasiado, pero no, lo que de verdad le gustaba de estar aquí hoy, en este mismísimo instante, en este lugar, era el pony que la acompañaba. Le hacía mucha ilusión tenerlo a su lado, que haya aceptado tan de buena gana su invitación solo para compartir un momento con ella.

Estaba ansiosa por pasear por ahí, disfrutar otra vez de uno de esos "helados", beber algo de cidra, encontrar algo con que divertirse, todo esto y más junto a Shining Armor, el único pony que la había hecho sentir tan bien.

- escogiste una linda noche para salir -recalcó Shining al ver las estrellas.

- ya me conoces, me gusta que las cosas salgan a mi manera -dijo con confianza por su acierto.

- o podría ser suerte -concluyó el unicornio.

- también, pero eso no significa que no estuviera acertada.

- sí, supongo que ¡oh¡ cuidado -dijo esto último mientras jalaba a Chrysalis hacía si mismo para hacerle paso a una que pasaba junto a su hija.

La changeling se le quedo viendo por un par de segundos a las dos ponys, incapaz de alejar su mirada de ambas por un par de segundos hasta que el pony la llamó- Gleaming.

- ¿Qué hace una potrilla despierta a esta hora? -dijo de la nada la changeling.

- ¿hoy es viernes, cierto? -cuestionó el pony, haciéndose una idea de lo que estaba pasando.

- ehh, sí? -respondió con algo de duda, la verdad ni estaba segura. Cuando se está tanto tiempo sin ver el sol es fácil perder la noción del tiempo.

- debe ser por el carnaval, como es temporada de noche boreal, cada fin de semana se pone en el centro para que todos puedan disfrutar de esta temporada en su mejor momento-explicó Shining a Chrysalis- aunque es algo tarde, de seguro ya está terminando

- genial, más ponys… -dijo antipática, sin ningún mínimo interés en tener a otros equinos cerca.

- creí que era parte de tus planes -supuso el pony, aunque al parecer no era así.

Viendo su plan de improvisar al completo su cita, Chrysalis se apresuró a corregirse- claro que sí, solo que… olvídalo

- bueno, ¿pero a donde iremos primero? -preguntó el unicornio disfrazado mientras era jalado del casco por una changeling disfrazada de batpony.

- es sorpresa -dijo con entusiasmo Chrysalis, aunque en realidad solo fue una mentira, no tenía ni la más mínima idea de a donde se dirigían. Ya se le ocurriría algo en el camino o encontraría algo bueno que hacer por ahí.

Equina, avenida, esquina, calle, callejón, esquina. Chrysalis daba vueltas aleatoriamente a lo largo del Imperio mientras conversaba con el poni, dirigiéndose únicamente hacía sus instintos le decían mientras mantenía una amena platica con el unicornio, segura de que iban al lugar correcto aunque los edificios que se cruzaban en su camino parecían no querer colaborar. ¿y por qué no puso peros el unicornio? Porque iban en la dirección correcta, con muchas vueltas innecesarias teniendo en cuenta la avenida principal que daba al centro, pero igual era mejor no decirle que hacer a la anfitriona de esta cita.

- creo que ya estamos cerca -teorizó Shining por el mayor número de sonidos que provenían de este edificio al que comenzaban a dar la vuelta.

- dímelo tú, tu eres el que vive aquí -se burló Chrysalis antes de doblar esquina, confiada de que iban por la dirección correcta- pero si, ya llegamos -terminó por decir tras dar vuelta en la esquina y ver un enorme parque cruzando la calle.

- parque Lovely -leyó Chrysalis en un pequeño letrero metálico- nada mal -dijo apenas con emoción, como si no le interesara el lugar, pero la realidad era que quedó fascinada por lo bello del parque, pero solo por eso. A simple vista se podía ver una bella y verde pradera adornada en su gran mayoría por enormes arboles (sauce americano), y colgando de los árboles había varias series de luces que iluminaban el parque con luz cálida, dando un bello contraste de color al adoquín de piedra gris que formaba los varios caminos del parque que convergían en un quiosco a lo lejos, y escoltando esos caminos estaban las propias farolas del parque ya instaladas en el suelo, dándole aún más iluminación y calor al lugar. Sin duda este era el sitio perfecto para una cita, le daba cierta confianza al recordarle al primero.

Lástima que no todo podía ser de color rosa, pues el primer sitio donde decidió se desarrollaría su cita estaba plagado de ponys, no muchos, menos de cincuenta seguramente, además de un par de puestos de comida o algo así, ella no los tenía contemplados desde un inicio y su inoportuna presencia ya la estaba poniendo de malas, pero pese a eso preferiría ignorarlos, no arruinaría su noche con un capricho como ese.

- lindo, este es mi parque favorito en todo el Imperio -dijo el unicornio mientras veía con alegría y satisfacción este lindo sitio que siempre le daba calma con su ambiente lleno de paz.

- ven, vayamos a dar una vuelta -dijo la changeling con honestidad. Desde su última salida al mundo exterior aprendió a valorar una buena caminata, más si era en un parque.

- sí, claro -contestó mientras le daba alcance a Chrysalis- sabes?, honestamente no pensé que fueras de las que les gustaba dar una vuelta por ahí.

- ¿ah, no?, que te imaginabas de mí? -preguntó por el curioso comentario de Shining- ¿sacrificar potrillos o algo así? -dijo en broma.

Shining decidió ignorar el mal chiste, ya no quería ni quería que vieran a Chrysalis como alguien malvada- no lo sé, tal vez a un bar o bailar en algún lugar de mala muerte, algo por el estilo -contestó el poni, esperando en una cita de Chrysalis cualquier cosa que no tenga la palabra "tranquilo" entre sus características- tal vez hasta robar un banco -dijo esto último en broma.

- ha, me gustan las cosas bonitas, pero hay cosas mucho más valiosas que simples monedas oro -dijo divertida a changeling- además, sé que si te invitara a robar uno, te pondrías en contras, así que no estas invitado cuando lo haga.

- sí, hehe, tal vez… -rio un poco nervioso, conociendo a su novia era más que probable que lo hiciera.

- además, no pareces del tipo de pony que baila, no te ofendas, pero parecer ser de los que solo se quedan ahí sentados sin nada que hacer -agregó la changeling que, por mención de Shining, bailar sería una buena forma de entretenerse está noche, eso era algo que si le gustaba mucho.

- claro que se bailar, y muy bien de hecho, tuve que aprender para mi graduación de la escuela -aclaró el pony, pero con una verdad a medías, se le daba bien el vals, el tango, pero de ahí en fuera era todo un ladrillo sin ritmo- ¿Qué acaso tu si sabes?

- obvio, yo tuve que aprender para… olvídalo -omitió sus razones para no arruinar su cita con sus historias- solo digamos que se me da muy bien el baile, en especial esos de las tierras tropicales al sur de Equestria.

Shining notó de inmediato como Chrysalis quiso evitar dar una explicación, pero conociendo su turbio pasado y el cómo a ella no le gustaba hablar de él, prefirió mejor ignorar eso y seguirle la corriente- yo soy bueno en el vals -dijo con cierto orgullo.

- bah, el vals es para los aburridos y lo idiotas -soltó de nuevo con su malhablada lengua, tratando de remediarlo instantáneamente al darse cuenta de que lo había insultado sin querer nuevamente- mira, como ese par de ahí -dijo señalando a una pareja bailando en el quiosco en un intento de desviar la atención, aunque también pudo notar a varios ponys más alrededor de ellos viendo como bailaban

De nuevo ella y su bocotá, debía tratar de contener mejor sus pensamientos o pensar antes de hablar, ya ni recordaba cuantas veces había insultado a Shining sin querer, seguramente no iban muchas, pero ya llevaba más de cero, osease, más de las que planeó desde un principio.

- solo son unos viejitos practicando, según me dijeron, ese quiosco fue hecho para que los ponys mayores practicaran sus pasos de baile para las galas que se hacen aquí los fines de mes -explicó Shining al notar que la gran mayoría de los ponis en el quiosco eran de tercera edad- es una tradición de más de mil años.

- hmmm si, recuerdo haber escuchado algo de eso cuando vine aquí, pero nunca fui buena para poner atención a lo que no me interesa -respondió la changeling al recordad vagamente haber escuchado sobre esa tradición hacía mucho tiempo- aparte de que no cuentan cómo mil años si estuvieron bajo una maldición

- ¿Cómo?, ¿ya habías conocido el imperio antes? -preguntó por la aparente insinuación de Chrysalis, pues el creyó solo había venido una vez y que él era el primero en mostrarle el lugar.

- pfff, yo conocí este lugar mucho antes de que tu nacieras -agregó recordando el muy diferente aspecto del Imperio en ese entonces.

Esa respuesta despertó en el unicornio mucha curiosidad, tanto por lo que pudo ver en este lugar tan antiguo como por la duda que Chrysalis había despertado en él, una duda que ya llevaba varios días preguntándose, pero que no había podido responder por no poder encontrar el momento adecuado, además de que no quería pensar mucho en eso, aunque ahora que Chrysalis lo mencionó primero no había mejor momento para saciar su curiosidad.

- ¿puedo preguntarte algo?-cuestionó el pony, un poco dudoso de que lo que fuera a decir pudiera malinterpretarse.

- adelante -aceptó mientras seguía caminando, fijando a lo lejos una banca oscura y solitaria ubicada en medio de una par de frondosos árboles, al menos ahí tendrían la privacidad que buscaba.

- ¿tú…, tú te sientes cómoda conmigo? -preguntó Shining con un poco de nervios, tanto por cómo podría interpretar ella esto como lo que podría responder.

- no entiendo bien eso de sentirme cómoda contigo -dijo sin inmutarse, pero detectando una pequeña inseguridad creciendo dentro de su acompañante.

- bueno, no se… no sé cómo decirlo sin ofender, no es que sea algo malo, pero ya sabes… -divagó buscando la manera de no sonar tan mal como lo hacía en su cabeza.

- relájate Shining, estamos en confianza, no tienes por qué ponerte nervioso -dijo Chrysalis para relajar al pony. A veces, gracias a su caballeresca personalidad, era muy fácil que Shining se pudiera más nervioso de la cuenta- estamos en una simple, sencilla e inofensiva cita, no hay que ponerse formal con eso -dijo esto último con algo de dificultad, sonándole muy tonta la palabra en ese contexto.

- es que bueno, lo he penado y me doy cuenta de aun yo soy muy joven y, sin ofender, pero tú tienes más de mil años -contestó el unicornio- no sé cómo te sientes al respecto con eso, soy prácticamente un niño en comparación tuya y a veces, no sé, siento que no estoy a la altura para ser tu novio -explicó el pony, sacando una pequeña espina que llevaba con él desde hacía un buen rato, pues jamás imaginó tener a una criatura cuasi inmortal como pareja- digo, no es que te veas vieja o algo así, de hecho sabes que eres muy bonita y de verdad me gustas y te quiero, pero no sé cómo te sientas tu estando con alguien tan joven como yo.

La changeling no dijo nada por una par de segundos, solo se le quedó mirando a su acompañante mientras ambos seguían caminando. No fue hasta que Chrysalis terminó de examinar sus emociones que por fin se atrevió a contestarle al pony.

- ¿y eso te molesta? -preguntó un poco extrañada, como si lo que había escuchado fuera de lo más normal.

- ¿ A ti no? -dijo un poco sorprendido de que a ella no pareciera importarle mucho ese tema.

Retornando su mirada al frente, habló- sabes, cuando has vivido por mucho tiempo como yo, y hay una gran probabilidad de que seas inmortal ante el tiempo, una deja de ver la edad como algo que realmente signifique -explicó como si nada- sí, hay uno que otro detalle, como dejar de envejecer u olvidar muchas cosas entre siglo y siglo, pero de hí en fuera creo que sigo siendo tan normal como tu o cualquier otro changeling.

Ella nuevamente se giró para ver al pony a su izquierda, encontrando en él una mirada pensativa, pero tampoco muy animada, como si su respuesta no hubiera sido lo que él buscaba escuchar des un principio o no fuera suficiente para responder a su duda. Aunque podría ser una exageración de parte de él, también debía entender que los pony solían ver el mundo muy diferente a como lo hacía ella, además de él no era inmortal, no podría ver el mundo con sus ojos aunque quisiera.

- además, no deberías preocuparte por esas cosas, si estoy contigo es porque estoy más que cómoda siendo tú, eh… pareja -le costó decir esa cursi palabra, pero seguramente era algo que a Shining le gustaría escuchar- tú me gustas y lo sabes, y yo te gusto, creo que eso es más que suficiente para que esto pueda funcionar, no llevamos bien y esas cosas -agregó antes de desviarse del camino para dirigirse a la banca en la que ya tenía clavada los ojos- si no quisiera ser tu novia al menos sería tu amiga, pero para serte honesta eso no me basta. Eres un lindo y apuesto pony, con eso debería bastar -terminó sintiendo una gran comodidad por decir esas cosas que, aunque ciertas, tampoco era algo que quisiera externar, sin embargo lo hizo para calmar las inseguridades de Shining.

- sí, pero…

- ¿pero qué? -dijo ya llegando a la bancas oscura y solitaria, sentándose directamente en la fría madera y luego jalar al unicornio que permanecía de pie para que la acompañara- somos una pareja, me siento cómoda contigo, es más, me siento feliz de estar contigo, grábate eso en tu cabecita porque de no ser así no te habría invitado a esta cita -dijo antes de acercarse más al unicornio, principalmente porque, al estar tan lejos del calor de las farolas ya comenzaba a sentir bastante frio- y ya no me hagas hablar de esas tonterías, son muy cursis para mi gusto.

- gracias por aclarar eso, a mí también me gusta estar contigo -dijo ya un poco más animado el pony, abrazando a Chrysalis al ver que ella se le acercó mucho- creo que dejé a mi imaginación tomara demasiado el control.

- sí, no es algo recomendable, te lo digo por experiencia propia -bromeó recordando lo mucho que se sugestionó para invitar al unicornio a salir- esa tontería suele ser demasiado traicionera.

- hehe, aunque es gracioso. Se que te ves joven, y muy bien de hecho, pero no te imagino viendo acorde a tu edad -dijo Shining sintiendo cierta gracia en sus palabras ¿Cómo sería una Chrysalis abuelita?

- meh, seguro sería polvo o algo así, quizás una momia reseca, yo que sé -bromeó ella también, imaginándose como una nube de polvo con su misma apariencia.

- es que la diferencia de edad es tanta, hasta podías ser mi mama -soltó sin pensar el pony, aun reflexivo en su extrañísima relación con una criatura que era mucho, muchísimo mayor que él y que, a decir verdad, se conservaba muy bien, siendo mucho más hermosa que cualquier mayoría modelo que conociera.

La changeling no tardó en encontrar un buen momento para sacar a relucir su personalidad traviesa y juguetona- quien diría que el pony de aquí sería todo un muchachito sucio -dijo mientras se alejaba del pony para verlo con una sonrisa malévola.

Entendiendo la insinuación, Shining no tardó en defenderse- no me refería a eso.

- ¿no?, no te referías a esta yegua linda de aquí -dijo mientras se transformaba únicamente su rostro en el de la madre del pony- ven hijito, deja que mami te dé un besito -terminó por decir antes de abalanzarse sobre Shining para tratar de besarlo.

- ¡Chrysalis! -se quejó Shining mientras alejaba con todo lo posible a su pareja con el rostro de su madre, moviéndose sin cesar en un intento de esquivas los besos de la changeling.

- ya, solo un simple besito para el pequeño de mama -siguió con su jugo.

- no, shoo, fuera, fuera -decía mientras intentaba alejarla, aunque evitando ser brusco para no lastimarla.

- vamos ¿no extraña a tu mama?

- ¡no!

- ¿que acaso no quieres darle un besito a mami? -dijo en un puchero fingido, alejándose de Shining.

- no con el rostro de mama en tu cara -recalcó ligeramente molesto- es asqueroso.

Inmediatamente Chrysalis soltó una carcajada por la reacción del príncipe, retornando de nuevo a ser una batpony al completo. Siempre se le había dado bien molestarlo- solo estaba jugando, no tienes por qué molestarte -dijo antes de acercarse lo suficiente para darle un corto, pero dulce beso en los labios- relájate no es para tanto.

- no me refería a eso cuando dije lo de que podrías ser mi mama -agregó Shining, aun un poco incomodo por lo que acababa de ver.

- sí, sí, ya se, solo es broma, tampoco es que sea partidaria de esas cochinadas -aclaró, retornando a estar pegada al pony- además, guapetón, hay muchas cosas además de molestarte por esta noche.

- ¿ en serio?, porque parece que es lo único que se te da bien -dijo con un tono medio burlón y medio retador- si tuvieras Cutie mark de seguro tendría que ver eso.

- no es para tanto, estoy feliz con mi ¿Cómo lo llaman? Oh, sí, flanco en blanco -dijo con honestidad, pues de verdad se le hacían tontas las Cutie Marks, eran confusas y poco claras- y también debes recordar que fuiste tú el que empezó allá abajo en el calabozo.

- bueno, si así va a ser entonces prepárate -advirtió Shining, de verdad le gustaba hacer bromas, lo había descubierto con ella entre peleas y discusiones.

- sí, claro, como si de verdad tuvieras imaginación para ganarme a mí -se burló, consciente de que tenía una clara superioridad antes el pony en cuestión de burlas y bromas- sabes perfecto que yo…

Antes de que Chrysalis pudiera continuar, un estornudo terminó interrumpiéndola, pasando por su ser un pesado escalofrió, obligándola a rodearse con sus brazos y frotarse en un intento de calentarse a la vez que, inconscientemente, se acurrucaba un poco más en Shining en busca de calor, sintiendo más presente el frio después de aquel estornudo.

- ¿tienes frio? -preguntó Shining con preocupación por aquel estornudo.

Chrysalis solo le dedicó una mirada llena de ironía y obviedad por tan tonta pregunta.

- tomare eso como un sí -dijo con un risa tonta al darse cuenta de su pregunta- no trajiste un abrigo, ¿verdad?

Iba a dedicarle la misma mirada, pero ya sería demasiado grosero y eso era lo que en esta cita trataba de evitar- ni siquiera tengo ropa, en Badlands hacía mucho calor como para usar eso y aquí, bueno, hasta hace poco que tengo una cama.

Inmediatamente el pony le cedió su abrigo a su novia- ten toma -dijo mientras se ponía de pie.

- "maldición" -se quejó al ver que ahora Shining tendría frio y todo porque no mantuvo la boca cerrada, ya ni hablar de negar el gesto, pues sabía que él no lo aceptaría de regreso. Se suponía que esta cita debía salir perfecta, no de incomodarlo.

- ¿quieres un café o un chocolate? Ya sabes, para calentarte-ofreció Shining a sabiendas de que en esta época era lo único que se venía por las noches y recordando que en este parque había un vendedor al otro lado del parque.

- el que sea más rico, pero solo si sabe bien -aceptó Chrysalis que, para este punto, ya confiaba en lo que fuera que Shining le diera a probar.

- ¿bien, me acompañas o aquí me esperas?

- "y justo cuando acabamos de sentarnos" -se quejó mentalmente, más que nada por la alta posibilidad de que pudieran perder el lugar si se iban ahora, no obstante, no dejaría a Shining ir solo, ella lo invitó después de todo- sí, vamos.

En un brevísimo recorrido de no más de diez minutos, la pareja se trasladó de una esquina del parque a otra con uso de la memoria del unicornio, llegando a las afueras del parque encontrándose con un puesto de bebidas calientes ubicada cerca de las rejas que dividían el parque de la calle, atendido pony de tierra y con una fila de unos ocho ponys formados para ser atendidos.

- okey, espera ahí sentada, ya te traigo tu chocolate -dijo antes de dirigirse a la fila

- sí, sí, ya se -contestó mientras se dirigía a sentarse a una banca que estaba a unos pocos metros del puesto, justo frente a él.

Estando en soledad, la changeling se puso a reevaluar como había estado su cita hasta ahora y tras un breve análisis pudo llegar a una simple conclusión: pésima. No solo porque había molestado a Shining más de la cuenta si no que también por el hecho de que lo había insultado varias veces sin querer, accidentalmente había estado dejando salir el lado suyo que desde un principio había acordado por controlar.

- "bien, bien, no te desanimes, la noche aun es joven" -se dijo para no calificar esto como un total fracaso- "aun puedes hacer varias cosas, todavía no es n fracaso del todo, solo piensa ¿Qué dijo ese viejo el otro día?" -pensó mientras trataba de recordar las actividades que, según Lieferung, eran románticas- " ¿feria? Me suena, pero no recuerdo que es, ¿un restaurante..." -Antes de que pudiera proseguir con su listado mental, la changeling escuchó a un par de ponis platicando llegar por su lado izquierdo, un par de yeguas, amigas seguramente.

No es que le interesaran realmente, una Pegaso de color azul claro y melena purpura y una Terrestre de un tono carmín con melena amarilla, solo eran dos idiotas más en el Imperio de Cristal. Estuvo a punto de volver a ignorarlas para regresar a lo suyo, sin embargo, cuando vio como una de ellas llamaba con el casco a su amiga y después señalaba al pony frente a ellas en la fila, Chrysalis no pudo evitar despertar sus sospechas así como una pequeña molestia que comenzaba a invadirla.

No entendía porque se molestó así con tan solo ver eso, pero no fue necesario más para que no pudiera alejar si mirada de ambas, sospechando aún mas de ellas al ver como una le decía algo a la otra en el odio para que luego ambas comenzarán a reír.

Para condena de ambas, la molestia de Chrysalis se avivó un poco más cuando una de ellas toco el hombro de Shining Armor.

- hola -escuchó decir a la pony a lo lejos, usando un tono coqueto que sonaba demasiado estúpido mientras le dedicaba al unicornio unos ojos seductores de lo menos convincentes- me llamo Shimmering Flower y ella es mi amiga Sundown ¿tu cómo te llamas?

- "¿ para qué quiere saber eso?" -se cuestionó, molesta de que esa tonta le hablara así a ese tonto.

Se suponía que él estaba disfrazado y por ende nadie debería saber que era el príncipe Shining Armor, no existían razones para que una pony con cara de tonta y su igual de horrenda amiga se le acercaran a hablarle, menos con esas fingidas caras dignas de una novata fracasada sin futuro.

- Shining, mucho gusto -contestó Shining, más por cortesía que por otra cosa.

- el gusto es nuestro -dijo Shimmering manteniendo un tono coqueto en su voz mientras se acercaba un poco más al pony- disculpa Shining, ¿vienes solo esta noche?

- "que caraj… ¿Qué le importaba?" -pensó sorprendida y molestándose aún más por esa pregunta tan atrevida.

- en realidad... -intentó decir el unicornio, pero fue rápidamente interrumpido por la Pegaso de nuevo.

- es que paseábamos por aquí y te vimos solo, y me preguntaba que hacía un pony tan apuesto como tú en un lugar como este -dijo de nuevo con su fingida seductora voz, apegándose al unicornio aún más, tomándolo del casco derecho.

- "¿!Qué demonios!?" -se preguntó, sorprendida mientras veía a escasos metros de distancia como esta facilona se le acercaba a SU novio.

- sí, bueno, verás… -intentó hablar de nuevo, pero otra vez esa Pegaso lo interrumpió.

Y para su maldita suerte, todo esto estaba ocurriendo a narices de Chrysalis, solo requirió de girar a verla para sentir un gran terror al notar como su ojos resplandina llenos de ira, sin despegar su mirada asesina de las dos ponys que trataban de llevarlo a alguna parte. Ni siquiera tenía que conocerla tan bien como lo hacía para saber que esto terminaría muy, muy mal si continuaba así, en especial para esta pony imprudente.

- porque la cosa es que yo soy nueva en la ciudad y no conozco las calles de por aquí, sería genial tener a un pony local, guapo y fuerte como tú que me pueda guiar para que no me pierda entre las calles de este lugar -insistió mientras trataba de jalar al pony del caco para que se fuera con ellas.

- ¿Por qué no le dices a tu amiga que te guie? -preguntó intentando zafarse de esta, ya sintiendo la mirada de Chrysalis sobre de él.

- ella va a ir a ver a su novio y no quiero quedarme solita después de se quede con él -dijo con un pequeño puchero juguetón.

- es que yo estoy con mi novia y…

- ¿tienes novia? -dijo sorprendía a la vez que dejaba de tratar de jalar al apuesto pony blanco- ¿ y dónde está? ¿tú la ves Sundown? -preguntó mientras volteaba a ver a todos lados mientras ponía un casco en su frente como si de verdad la estuviera buscando, acto que repitió su amiga. El único problema era que volteaban a todos lados menos al correcto.

- "ay carajo" -se quejó Shining preocupado y con un poco de miedo al ver como una unicornio de pelaje acuamarina y melena negra se posaba a su izquierda, reconociendo de inmediato a Chrysalis por el abrigo que aun llevaba puesto, aunque sin entender del todo porque había invertido sus colores. Lo único que su asustada mente pudo hacer fue presenciar a la espera de lo que pudiera hacer, mirando como se paraba justo detrás de la pony que lo tenía del casco mientras esta seguía fingiendo que la buscaba.

- no la veo por ninguna parte, quizás ya se fue… -dijo mientras volteaba de nuevo hacía el unicornio, notando de reojo a una pony que estaba detrás de ella.

Sorprendida por esto, Shimmering soltó al unicornio inmediatamente, girándose para poder ver mejor a la pony que estaba detrás de ella. Por un par de segundo ambas se mantuvieron la mirada en completo silencio, una sintiéndose muy nerviosa por los ojos verdes que le veían y la otra manteniendo una mirada estoica ante la pony que haces unos segundos mantenía su inmundo casco sobre el de su novio.

- sorpresa, ella es mi novia -dijo en un intento de relajar el ambiente, manteniendo una alegría fingida que era opacada por su nerviosa voz. Lamentablemente no funcionó

A Shining no le quedaba más que esperar a lo que haría Chrysalis con estas dos, manteniéndose alerta por si llegaba a atacarlas con su magia o se les abalanzaba violentamente. Lo mismo sucedía con Sundown, que ingenuamente estaba expectante a lo que pudiera sucederle a su amiga, no a ella.

Para sorpresa de todos, Chrysalis no dijo nada, solo mantuvo su mirada seria y sin emociones ante la otra pony por un segundo más antes de darse medía vuelta, dirigirse directamente al puesto de bebidas calientes que tenía en frente y tomar uno de esos vasos llenos de un líquido humeante color marrón con aroma dulce.

Ante tal inquietante suspenso nadie dijo nada, ni siquiera el vendedor después de que esa pony acaba de tomar uno de sus vasos sin permiso, pues también estaba atento a lo que haría aquella yegua después de haber presenciado aquel pequeño acontecimiento que se desarrolló frente a su establecimiento. Lo mismo pasó con los cuatro ponys restantes en la fila, ni una sola palabra y todos los ojos fijos sobre ellas, ya ni hablar de Shining Armor que, entre el terror y los nervios, quedó en blanco por lo que la changeling pudiera hacer.

Estando de nuevo frente a esa Pegaso, Chrysalis mantuvo de nuevo su aterrador silencio y su mirada fría como el hielo sobre Shimmering Flower, solo para, acto seguido, tirarle el chocolate caliente en la cara a esa desafortunada pony sin pensárselo dos veces, sintiéndose un poco satisfecha con la reacción subsiguiente.

Un grito ahogado por parte de los espectadores y un grito sonoro y lleno de dolor por parte de la victima de Chrysalis, que lo único que pudo hacer fue llevarse sus cascos a la cara en señal de dolor y después comenzar a correr sin control hacia cualquier dirección que sus cascos la pudieran llevar, producto del inmenso dolor.

- ¡que te… -intentó decir Sundown, pero un rápido y definitivo cabezazo terminó por noquearla, dejándola tirada ahí en el suelo.

Dado a sus vidas llenas de paz y tranquilidad, ajenas a cualquier rasgo de violencia, el resto de los ponys en la fila y el vendedor salieron huyendo del lugar, aterrorizados de aquella yegua de pelaje negro que, sin ningún miramiento o remordimiento, lazó chocolate caliente sobre una desafortunada víctima de la juventud y sus imprudencias.

Y así como todos se fueron, Chrysalis también abandonó el lugar a paso tranquilo en dirección a la salida del parque, a unos quince metros del lugar, sin inmutarse por lo que acababa de hacer, manteniendo un severo silencio autoimpuesto hacía Shining Armor quien, al ver que ella se alejaba del lugar, decidió seguirla.

- ¡Chrys-digo, Gleaming! -llamó el pony tratando de darle alcance, preocupado y enojado por lo que ella acababa de hacer, aunque tardó en reaccionar pues no se decidía en si ayudar a estas dos a ir por Chrysalis, decidiéndose por lo segundo cuando vio que la changeling no se detenía.

- relájate, ni siquiera estaba tan caliente, su piel seguirá intacta para seguir mostrando su horrenda y entrometida cara sin ninguna herida -se apresuró a explicar la changeling a lo lejos, adelantándose a cualquier reprimenda mientras retornaba a sus esquema de color original así como a ser una batpony de nuevo.

- ¡oye! -decía Shining mientras la alcazaba- ¡espera!, espera.

La changeling ni se molestó en detenerse, solo siguió caminando hasta salir del parque para después girar a la derecha en cualquier dirección. Estaba muy molesta por lo que acababa de ver, tanto con ese par de idiotas por hablarle al unicornio como con Shining Armor por dejar que le hablaran, aunque no entendía por qué.

- ¿! Que ocurre contigo ¡?- se quejó molesto el unicornio cuando alcanzó a ponerse a su lado

- ya te dije que estará bien -repitió sin voltear a verlo, siguiendo su camino.

- ¡ese no es el punto! -dijo de nuevo, aun molesto por lo sucedido- acabas de lastimar a dos ponys.

- ¿Y? -respondió, más por costumbre que por otra coa, pues ella ya estaba comenzando en pensar en lo que acababa de pasar.

- ¿!Y!?, ¿Cómo de que "Y"? lo que hiciste estuvo mal, las lastimaste sin ninguna razón ¡rayos! dejaste a una inconsciente en el suelo, y solo te vas como si nada hubiera pasado, hasta para ti eso fue demasiado -le reclamó, esperando una explicación lógica para esto, aunque sabiendo que lo que dijo era mentira, pues con Chrysalis siempre se podía esperar algo peor.

- como sea, ya pasó -intentó eludir el tema, todavía manteniendo un semblante frio y calmado, pero sintiéndose mal en el fondo.

- no, no ha pasado -insistió, tomándola del hombro para detenerla, logrando que ella se parara frente a él para que lo mirara- dime que te sucede.

- nada, y no me molestes, ya pasó -dijo soltándose del agarre del pony aunque sin retomar el camino.

Al verla a los ojos, el pony pudo ver en ella mucho enojo, pero nada realmente grave, en realidad, lo que llamó su atención fue que, además de enojo, Chrysalis también mostraba una mirada triste, oculta, pero ahí estaba. ¿acaso fue porque esas dos le hablaron? Vamos, no era para tanto, no podía estarse arrepintiendo de eso, ella no era así, es más, hasta esperaba ver un poco de satisfacción o alegría, pero no, todo lo contrario.

- solo… me enojé, ¿sí? Eso es todo, no es algo nuevo para ti ni para mí -admitió aun un poco enojada, sin ser honesta del todo, ocultando ciertas razones de por que ahora estaba más triste que molesta, aunque no lo demostrara.

Solo tenía que contenerse, aguantar por una maldita noche la peor parte de sí misma ¡pero no! simplemente no pudo, a la primera… A LA PRIMERA MALDITA PROVOCACIÓN dejó que sus emociones le ganaran, tomaran el control y arruinaran lo que se suponía debía ser maravilloso ¿pero cómo no verlo venir? Desde que salió del calabozo ¡es más! antes de eso ya lo estaba arruinando todo con sus burlas y tonterías, y ahora, que una tonta insignificante y su babosa amiga la hicieron enojar, había echado todo a perder, arruinando su cita, haciendo enojar al semental que le gustaba tanto y destruyendo cualquier posibilidad de que se repitiera la ocasión. La verdad es que ni siquiera estaba tan molesta con esas dos, estaba mucho más enojada consigo misma.

- ¿Chrysalis? -llamó el unicornio al ver a su pareja poner una cara llena de tristeza, bajando las orejas y dirigiendo su mirada al suelo. Eso fue más que suficiente para que olvidara lo anterior y se concentrara en ella.

No importaba que hiciera, no importaba su comportamiento, él simplemente no podía resistir verla triste, tal vez por lo que sabía que ella sufrió o porque ya se había acostumbrado a sus reacciones excesivas, como sea, tan pronto como notó un atisbo de desanimo en Chrysalis el enojo rápidamente fue sustituido por preocupación.

- ya solo… solo regresemos al castillo ¿quieres? -dijo con un tono de voz claramente desanimado mientras retomaba el paso de nuevo, sin siquiera molestarse en ocultar su decepción.

- pero…

- déjalo ¿sí?, ya no alarguemos esto más de lo necesario -terminó por decir, aceptando que lo había echado todo a perder. Ya ni valía la pena seguir ahí.

El unicornio se quedó por unos segundo viéndola caminar, sintiéndose mal por ella al ver lo que le estaba ocurriendo. Chrysalis se sentía triste, se arrepentía de lo que hizo, él podía verlo en sus ojos, verlo con completa claridad, de alguna manera su despiadada novia comprendido que lo que hizo estuvo mal y daba señales de arrepentimiento.

Aunque estuvo mal su forma de actuar también debía ser comprensivo con ella, claro que se pasó por mucho de la raya y esto sería demasiado para cualquier pony, pero vamos, se trataba de Chrysalis de quien estaba hablando, alguien que acrecía de del conocimiento de las reglas sociales, del buen comportamiento socialmente aceptado, que creció sin alguien que le enseñara la diferencia entre el bien y el más y sus consecuencia, y aunque esta situación era de sentido común, tampoco era algo que ella tuviera muy en claro. Claro que nada de esto era una excusa, pero al menos ayudaba a entenderla mejor, además de que él era su primera relación amorosa, era normal que no supiera lidiar con celos,

También era su culpa, no del todo, quizás un cincuenta por ciento, y esto porque el debió prever que algo así sucedería, ella muy era fácil de hacer enojar, desde un inicio debió alejar a esas yeguas y no dejar que sus nervios lo dominaran, después de todo él siempre estuvo consciente de quien los miraba.

Viéndola ya un poco lejos Shining regresó en sí, galopando rápidamente para alcanzarla- ¡oye! -gritó antes de correr hacía ella- oye, oye, tranquila -dijo tratando de consolarla mientras le daba un abrazo- yo no quiero regresar aun, solo quería saber porque te comportaste así, es todo.

- ¿no estas molesto? -preguntó un poco confundida Chrysalis, casi como una larva regañada.

- no, bueno, en realidad sí, pero eso fue solo por el calor del momento, no es normal ver algo así todos los días, pero aun así no quiero regresar todavía -explicó Shining, entendiendo que Chrysalis pensó que él ya quería dar por terminada la cita por su comportamiento.

Esta no era la primera vez que tenía una pelea en medio de una cita, varias veces sufrió situaciones similares por los celillos injustificados de Cadence, especialmente cuando estaba en esos días del mes, cosas como esta no eran nuevas para él excepto por el hecho de que nunca habían llegado tan lejos, normalmente él era la victima de los regaños.

- ¿en serio? -preguntó ilusionada, confundida aunque muy contenta de que el unicornio le diera esa respuesta.

- sí, me la estoy pasando muy bien contigo, solo fue un pequeño tropiezo en nuestra cita, digo, si te excediste demasiado, y tienes que arreglar lo que hiciste, no podemos dejar las cosas así -mintió Shining tratando de ser lo más comprensivo con ella aunque no podía evitar sentir una enorme preocupación por esas dos.

Sabía lo mucho que esto significaba para ella y el esfuerzo que le costó que se hiciera realidad, no la decepcionaría, aunque de ahora en adelante estaría más atento para evitar estas situaciones.

- ¿entonces quieres continuar? -preguntó emocionada, decidida a hacer que el pony se la pasé bien y se divierta más a partir de ahora, reusándose por completo en dejar que lo peor de ella saliera a la luz de nuevo.

- claro que sí, solo hay que ayudarla, no podemos dejarlas… -decía Shining mientras se giraba hacía las ponys que Chrysalis atacó, pero antes de que terminara de hablar su novia lo interrumpió.

- oh, ellas están bien, mira -dijo señalando a los lejos en el parque donde Shimmering Flower trataba de levantar a su amiga del suelo, quien apenas comenzaba a reponerse- te dije que la bebida no estaba muy caliente -agregó con alegría, como si de verdad eso fuera un consuelo.

Al pony no le quedó más que aceptar eso, sintiéndose aliviado de que la Pegaso no tuviera quemaduras y la terrestre pudiera caminar, aunque ese alivio rápidamente se convirtió en culpa al ver como el par de amigas, que voltearon a ver a Chrysalis quien ya las estaba saludando con una enorme sonrisa desde la distancia desde la distancia, echaban a correr despavoridas.

Y mientras tanto la changeling solo se despedía con el casco en alto, sin ningún tipo de hipocresía o sarcasmo, solo sincera alegría al ver que ambas estaban bien y no las había lastimado más de la cuenta, segura de que con eso Shining ya no se preocuparía más por ese par y que así podían continuar sin ningún impedimento.

Ella estaba muy contenta, de la decepcionante tristeza que se apoderó de su ser hace solo un momento pasó a sentir genuina alegría y alivio al saber que Shining no estaba tan molesto con ella como pensó, es más, quería seguir con su cita, quería seguir con ella, se estaba divirtiendo, la estaban pasando bien, aunque lo parecerá para ella la cita no estaba siendo un total fracaso. Al parecer ni siquiera fue para tanto, quizás ella se dejó llevar por su sugestiones desde un principio, aunque claro que debía hacer lo posible por comportarse, no debía tentar su suerte.

- ¿Qué estamos esperando? Ven, sigamos -dijo con mucho entusiasmo Chrysalis antes de arrastrar a Shining a buscar un restaurante o algo así.

- sí, claro -dijo con un poco de preocupación por las dos yeguas golpeadas, pero sin poner ninguna resistencia a la insistencia de su cita, dejándose llevar como una hoja al viento

Con gran entusiasmo y una sonrisa enérgica en su rostro, la changeling arrastró al pony con ella durante unas cuantas calles más en busca de otra actividad que pudieran hacer, pero aprovechando que estaban en el centro de comercios de la ciudad podían ir a un lugar del que escuchó hablar ese día qué habló con Lieferung sobre las citas y que supuestamente estaba cerca de por aquí.

- ¿quieres comer algo? -preguntó Chrysalis con entusiasmo mientras cruzaban la calle

- sí ¿Por qué no? -aceptó Shining, aun un poco pensativo por lo ocurrido.

- escuche de un lugar donde sirven buena comida de esa que a ustedes los ponys les gusta, no me acuerdo cual era la especialidad, pero estoy segura de que te sabrá bien -agregó enérgica mientras seguían con su camino.

- ¿que tu no piensas comer? -preguntó el pony para hacer platica, aunque no podía alejar sus pensamientos de lo ocurrido. ¿habrá hecho bien en perdonársela tan fácil?

- probaré una que otra cosa, golpear a esas dos me abrió el apetito -dijo como si nada.

- sí… supongo que sí -dejó escapar el unicornio antes de caer en silencio.

Chrysalis pudo percibir que Shining no estaba al cien y no necesitaba ser una genio para deducir por qué- sigues pensando en esas dos, cierto? -pregunto un poco molesta aunque no lo demostraría- "se supone que ya me perdonaste, deja de pensar en eso" -pensó Chrysalis.

- solo espero que estén bien -dijo Shining.

- están bien, tu confía, traté de medirme para no lastimarlas demasiado -dijo tratando de restarle importancia al asunto para que el pony no siguiera pensando en eso- y eso les pasa por andar de coqueas por todos lados.

- creo que sí , aunque sigo pensando que fue demasiado -insistió Shining. por alguna razón no podía alejar eso de su mente ¿estaba siendo demasiado indulgente con ella? Cancelar la cita era la forma perfeta para enseñarle una lección, pero por una razón u otra no pudo hacerlo, simplemente no quería.

- por favor, ya me disculpé…

- "no, no lo hiciste" -pensó el pony.

- …y ambas están bien, tú lo viste -dijo sin entender cuál seguía siendo el problema- Entiendo que seas un príncipe protector, pero no debes preocuparte si no pasó a mayores, y también ellas deberían aprender a defenderse, tanta paz y tranquilidad los está haciendo inútiles, ni siquiera me tomó más cinco segundo acabar con las dos -alegó Chrysalis en su favor.

- okey, okey, vamos a cambiar de tema ¿quieres?, creo que no estas ayudando mucho -admitió Shining ya prefiriendo dejar eso de lado antes de que ella terminara sumergiéndose más. Al parecer no estaba tan arrepentida de lo que hizo como pensó- "eso lo tengo que cambiar"

Sí, al parece ella no comprendía completamente que hizo mal y sobreactuó antes una situación completamente controlable, aunque no fuera algo de sorprender viniendo de Chrysalis, tampoco tenía por que hacer a la vista gorda, debía enseñarle que eso no era correcto y no sería algo que el toleraría siempre, si lo hizo en esta ocasión fue porque ella aun era nueva en esto de socializar, pero llegado el momento tendría que prender a controlase si quería ser libre de nuevo.

- está bien princesita ¿de qué quieres hablar? -dijo burlonamente, cayendo en cuenta que de nuevo lo estaba arrumando.

No era momento de reprenderla, se sentía incomodo por lo que hizo, pero no arruinaría la noche de hoy con ello- pues no sé, de algo más…

Dejando aquel percance de lado, la pareja continuo su camino hacia donde fuera que Chrysalis los estuviera dirigiendo, pasando rápidamente de ese pésimo tema a uno mas divertido y amigable para ambos, manteniendo una charla más amena en lo que llegaban a su destino, aun así, el unicornio no podía alejar lo que acababa de ver de su cabeza y lo poco que actuó antes eso, el dejó que eso ocurriera y no hizo nada, y eso le molestaba demasiado, sin embargo, para no arruinar las cosas más de lo que ya estaban, únicamente prefirió permanecer en silencio, después hablaría con Chrysalis sobre el tema.

Un par de esquinas y cruzar una calle, no se necesitó más de eso y la capacidad de Chrysalis para sentir emociones aglomerada para llegar a una hermosa avenida bien iluminada y de varios colores, con series de luces colgando de en lo alto de edificio a edificio cruzando la calle, llenando el cielo con bellas luces de brillo cálido que le daban un lindo toque a esta avenida

A los lados, iluminando el suelo con sus enormes vitrinas iluminadas desde el interior, habían varios negocios aun abiertos al público, en su mayoría restaurantes, posados a ambos lados de la calle y con un gran número de variedades y menús más que perfectos para lo que tenía Chrysalis en mente. El único inconveniente era la enorme cantidad de ponys a lo largo y ancho de la avenida, muchos más de los que hubo en el parque y seguramente habían más dentro de los restaurantes.

Ni modo, estaba en tierras de ponys, debía acostumbrarse a la idea y tolerarlos, por lo menos durante esta cita, ya lo había arruinado antes y no lo haría de nuevo, todavía tenía mucha ilusión por pasarla bien con él como la vez pasada, si no es que mejor, y debía hacer un mínimo esfuerzo para que eso fuera posible.

- ¿tienes algún lugar en mente? -preguntó Shining de buena manera mientras caminaba por la avenida con Chrysalis a su lado izquierdo.

- sí, solo necesito encontrarlo -mintió con la intención de ganar tiempo y recordar el lugar ese del que los guardias habían hablado.

- ¿y en serio crees que siga aquí? No todos los negocios siguieron en función cuando nos hicimos cargo del imperio -alertó Shining con tal de darle a Chrysalis tiempo para un plan B.

- si no está, tendremos que improvisar, tampoco es como que carezcan de opciones -bromeó mientras mantenía el paso, aun tratando de recordar el nombre de ese lugar al que fue el Pegaso naranja- " ¿Delua?, ¿Debun? ¿Doblon? ..." -enlistaba mentalmente mientras paseaba si vista en los letreros de los muchos restaurantes del lugar, a ver si uno de ellos podía refrescarle la memoria.

- en eso tienes razón, tengo una o dos opciones por si no encontramos tu lugar -ofreció mientras veía con entusiasmo un restaurante donde servían la mejor crema de zanahoria que jamás había probado.

- ya en serio, ¿Cuál es su obsesión con los negocios? También en Canterlot vi un montón de estas cosas -dijo un poco frustrada al no encontrar el que podría ser su restaurante entre tantos negocios abarrotando la calle.

- El imperio de Cristal tiene muy poco de haber regresado, muchos ponys vienen todos los días para conocerlo o hacer un vida aquí, y como el turismo es uno de los principales ingresos pues es normal que haya tantos establecimientos para mejorar la atracción turística y satisfacer a los turistas -explicó el pony, sintiéndose orgulloso de lo que habían logrado con este lugar.

- ¿y Canterlot? La actitud de los residentes de ahí podría espantar hasta a las moscas -preguntó al recordar lo odiosos que eran la mayoría de los ponys de ahí- Un montón de peleles adinerados que se sienten superiores a todos solo porque pueden pagar por vestirse como payasos, no tienes idea de cuantas dentaduras tuve que tirar cuando estuve ahí -agregó la changeling recordando como se peleó con una noble que no pudo soportar una crítica constructiva.

Aun lo recordaba con total claridad, sería imposible olvidar como un montón de dientes salieron volando después del golpe que le propino a esa pony engreída que se atrevió a molestarla mientras daba un rondín por la capital para conocer sus locaciones más débiles, de hecho, en cada una de esas ocasiones en las que se disfrazó de una pony más para no levantar sospechas, siempre hubo alguien que acercó para molestarla.

- ¡sabía que habías sido tú! -dijo sorprendido, como si hubiera resuelto un misterio.

- obvio que fui yo -dijo rodando los ojos, enfatizando obviedad en su tono de voz- ¿en serio dudaron de alguien más después de que me descubrieron?

- durante semanas tuvimos reportes de una alborotadora que peleaba por ahí, yo supuse que habías sido tu después de que te descubrimos, pero nadie me hizo caso -dijo con alivio y un toque de victoria en su voz.

- felicidades, eres todo un detective -se burló pues ella fue quien al final confesó y eso que lo hizo sin querer.

- tampoco fuiste muy sutil con tus peleas, siempre hubo un testigo que hablaba de una pony muy malhumorada, pero la descripción siempre era diferente, eso confundió a la mayoría pero a mí no -se defendió Shining, pues al final sí estuvo correcto en sus sospechas.

- pero nunca me descubrieron, así que no cuenta -contestó mientras alzaba la vista para seguir leyendo algunos letreros- yo fui la que te lo acaba de confirmar.

- cierto, pero igual no quita el hecho de que siempre estuve en lo correcto -insistió, seguro de que tenía más razón que Chrysalis.

- sí, sí, felicidades -dijo restándole importancia al tema mientras agitaba al aire con su casco- mira, ya llegamos.

- ¿Deluxe? -preguntó mientras alzaba la mirada para leer el letrero de metal iluminado con luz cálida de fondo, esto sobre una barra roja horizontal con bordes dorados, montado sobre un edificio del mismo color- ¡aquí es donde vino Flash con su novia! -agregó con entusiasmo, pues en palabras de su amigo, este lugar era magnifico.

- eh… sí, tal vez, no lo sé, no me importa, ¿entramos? -invitó Chrysalis ignorando lo que acababa de decir Shining, pensando que él no sabría de este lugar, pero al parecer su tonto amigo se le había adelantado. Como sea, no tenía mucha importancia.

- después de ti -dijo el pony mientras dejaba pasar a Chrysalis.

Ingresando por la entrada con las puertas ya abiertas, Chrysalis caminó un par de pasos mientras veía con detenimiento la decoración, nada interesante la verdad; una alfombra roja con bordes dorados, paredes color beige iluminadas por un pequeño candelabro en lo alto y un par de columnas de lo que parecía ser mármol puestas sobre otra entrada al final de esta pequeña sala. Elegante en términos equinos, sí, pero muy aburrido para su gusto

Aunque fue corto, el gusto por llegar al lugar le duró poco, pues en su camino estaba una pony que estaba parada tras un mostrados justo a un metro a la izquierda de la segunda entrada, interrumpiendo su camino como boba mientras le dedicaba una falsísima sonrisa, sosteniendo, quien sabe por qué, una cartilla más grande de lo usual en su casco derecho mientras tenía en su casco izquierdo una pluma lista para anotar.

- ¿disculpe, ya tiene reservación o la están esperando? -preguntó la pony recepcionista al ver que la batpony se seguiría de largo.

- ¿Qué? -preguntó un poco confundía Chrysalis, no entendía bien a que se refería esa loca.

- le pregunté si ya tiene reservación, de ser así es necesario que me dé su nombre para que la deje entrar.

- pfff -se burló con toda la intención y notoriedad, ¿en serio él había dicho eso? ¿Cómo se suponía que iba a impedirle entrar?- yo…

Previendo lo que podría suceder aquí, Shining Armor se adelantó a Chrysalis al ver que ella ya se estaba tomado esa inofensiva pregunta como algo malo, apresurándose a reaccionar y no dejar que nada malo sucediera esta vez. Al menos, desde que escuchó que irían a un restaurante, ya había sospechado que la changeling ni siquiera se había tomado la molestia de hacer una reservación en cualquier restaurante, sería imposible teniendo en cuenta que no podía salir sin él. Al menos con esto le demostraba que ella si cumplía con su palabra de permanecer en las mazmorras.

- discúlpenos, olvidamos hacer reservación, pero igual supusimos que no habría una larga fila de espera -mintió Shining mientras alejaba a Chrysalis de la recepcionista, siendo precavido a cualquier desastre que pudiera pasar.

- lo lamento señor, pero tenemos una fila de espera un poco larga el día de hoy y sin reservación no puedo dejarlos entrar, tendrán que esperar para tener mesa después de esas siete parejas -dijo la pony recepcionista mientras señalaba en la sala de espera a las susodichas parejas.

- ¿y cuánto va a tardar eso? -preguntó Chrysalis encarando nuevamente a la recepcionista, acercándose lo suficiente a ella como para intimidarla con facilidad con su ceño fruncido.

- tal vez una dos horas señoría, quizás más -dijo nerviosa tras retroceder un poco, casi ocultándose en el menú que mantenía en su asco.

- ¿!dos horas!? Debes estar bromeando -dijo Chrysalis más enojada que antes al contemplar que esta inútil pudiera arruinar sus planes.

- lo-lo siento, pero son las reglas señorita -se disculpó la pony que casi se deshacía de nervios.

- está bien, esperaremos -se apresuró a decir Shining mientras jalaba a la changeling a la sala de espera- anote la reservación a nombre de Gleaming Shield, se los agradecería mucho -dijo en voz alta mientras se llevaba consigo a su conflictiva pareja.

Chrysalis no alejó su mirada asesina de la tonta esa, siguió a Shining Armor sin dejar de mirarla, aunque sin oponer resistencia para no quedar mal con el pony, aunque tras unos pasos y llegar a la famosísima "sala de espera", Chrysalis se giró de frente para ver como dos parejas se alejaban a los costados para permitirle a ella y a Shining sentarse. Al parecer a ellos también los había intimidado con su simple ceño fruncido.

- ¿Por qué no nos quiere dejar pasa? -pregunto Chrysalis irritada al sentarse- ¿de verdad piensa dejarnos esperando aquí por más de dos hora? -dijo con gran incredulidad y sorpresa- estúpidos ponys con sus estúpidas reglas -susurró esto último.

- es porque necesitamos reservación para entrar -aclaró Shining mientras se sentaba junto a ella.

- ahg ¿ y que es una reservación, genio? -preguntó bastante irritada, harta de adecuarse a estas tontas reglas de las que nadie le decía nada.

A Shining le tomó poco menos de diez minutos para explicarle a Chrysalis lo que era una reservación, pues aunque ella entendía varios conceptos como el dinero o los servicio, no acaba de comprender todas las normas de la sociedad pony, principalmente por el hecho de que en su colmena la vida era mucho más simple, no había negocios, ni dinero, no existía el concepto de capital o cosas así, todos trabajaban por lo mismo y obtenían lo que se merecían.

- que estupidez -se quejó Chrysalis tras entender que era una reservación.

- así se maneja esto, no hay mucho que podamos hacer -dijo el pony mientras tomaba una revista del reitero que estaba frente a el- te sugiero que busque algo con que entretenerte, dijo antes de comenzar a leer.

- "esta tarada va a arruinar todos mis planes" -pensó Chrysalis al ver que ahora su cita consistiría en estar sentados como idiota y lo peor era que Shining parecía aceptarlo sin ningún problema.

No ese no sería su caso, no estaba dispuesta a pasar la noche aquí como tonta, debía hacer algo rápido y sin que nadie pudiera darse cuenta ¿pero qué?, ¿Qué podía hacer sin levantar sospechas ni lastimar a alguien? No debía ser ovia en lo que fuera que pudiera hacer, a Shining seguramente no le gustaría si rompía sus preciadas reglas, el muy tonto era demasiado correcto para eso. con esas limitaciones no había muchas opciones.

- " ¿Qué hacer?, ¿Qué hacer?" -se preguntaba Chrysalis mientras su mente era invadida por una lluvia de ideas- "¡eso es!"

Debía jugar bien sus cartas, no tenía mucha energía debido a que vivía en una celda llena de umbrum, pero aun podía hacer uso de algunos hechizos bastante efectivos con todo el amor que había estado recibiendo de Shining Armor y del que estaba robando de los idiotas de por aquí, solo necesitaba actuar en el momento adecuado sin que nadie se diera cuenta.

Tras un minuto o dos de espera, Chrysalis por fi vio su oportunidad para actuar al ver a una pareja de ponys salir del restaurante, gracias a ese par de tontos que ya se iban, la recepcionista alzo la mirada hacía la sala de espera tal y como la changeling predijo, y como parte de su plan, Chrysalis mantuvo su mirada en ella para que está también la mirara fijamente. Era un golpe bajo, debía admitirlo, pero muy eficaz, no bastó mas de un destello de sus ojos esmeralda para hipnotizar rápidamente a la recepcionista, asegurándose así de que ella dijera las siguientes palabras.

- ¿señorita Gleaming Shield? -llamó la recepcionista de forma natura, esto gracias a que Chrysalis así lo decidió para no levantar sospechas.

- dígame -contestó en un fingido tono amble.

- su mesa está lista, por favor sígame -invitó la recepcionista mientras le habría las puertas del comedor a la pareja.

- ¿tan pronto? -preguntó sorprendido Shining Armor mientras alzaba la vista.

- ven, ya tenemos mesa -invitó la changeling mientras se ponía de pie.

Aunque confundido, Shining decidió seguir a Chrysalis hacía la entrada del comedor, no comprendía por que pasaban antes si eran los últimos de la fila, pero igual no llevaría la contraría, seguramente la recepcionista tenía sus razones o les encontró mesa, quien sabe, pero por lo menos ya tenían asegurado su lugar para cenar.

Chrysalis fue la primera en pasar por la puerta del comedor y tras ella iba el unicornio que, al pasar justo a lado e la recepcionista, se sorprendió al recibir un giño de ella, pero eso no fue nada comparado con las siguientes palabras.

- ¿te estas divirtiendo, guapo? -pregunto en tono dulce la pony mientras le dedicaba una mirada coqueta, siguiendo al unicornio a un costado suyo mientras que él la miraba asombrado sin dejar de seguir a su pareja.

- yo… ah… em -no tenía nada que decir el unicornio, ya estaba demasiado nervioso y asustado por la repentina actitud de la recepcionista- Gleaming -llamó nervioso mientras aceleraba ligeramente el paso.

- ¿sí? -contestó dulcemente la recepcionista.

- pero que… -exclamó el pony muy sorprendido, tardando un par de segundos para entender que estaba ocurriendo- ¿Chrysalis? -susurró en voz baja mientras mantenía seguía a la changeling frente a él.

Y mientras tanto, a penas a un par de metros del unicornio, Chrysalis buscaba con la mirada una mesa limpia y vacía que pudieran ocupar, hallándola justo hasta el fondo del restaurante cerca de la esquina de la derecha, esto mientras que mentalmente mantenía el control de todo pensamiento y acción de la recepcionista que ahora tenía a sus órdenes, siendo capaz de escuchar lo que ella escuchaba o ver lo que ella si así lo quería, teniendo la capacidad de responder en su lugar a todo lo que escuchaba del pony gracias a su control.

- quien más, tonto, -respondió la recepcionista aun con tono dulce pero con una mirada confiada que fácilmente recordaba a la changeling .

- ¿Qué estas haciendo? -dijo en un susurro lleno de alarma, sin poder apartar la vista de la pobre recepcionista.

- ¿Qué te parece que estoy haciendo? Nos conseguí mesa -dijo triunfante a través de la pony hipnotizada.

- no puede ser, debes estar bromeando -dijo muy preocupado y derrotado Shining Armor. Era increíble que ella estuviera haciendo esto después de lo que hizo en el parque.

- relájate, no es para tanto, además creo que esto puede ser mas divertido de lo que piensas -dijo en tono coqueto, pero burlón mientras le dedicaba un giño al unicornio.

- no empieces -dijo un poco irritado por la falta de moral que estaba demostrando su novia- ya déjala en paz, no puedes hacer esto aquí.

- yo creo que sí y mira -dijo señalando al frente hacia una mesa para cuatro personas, ni muy grande ni muy pequeña- ya llegamos.

- ¿creo que está bien esta mesa de aquí? -dijo Chrysalis desde su verdadero cuerpo, tomando asiento rápidamente- ¿Qué esperas? Se educado y siéntate, tenemos compañía -agregó mientras hacía que la recepcionista también tomara asiento.

Únicamente por no causar un alboroto ni levantar sospechas, Shining Armor tomó asiento junto a la changeling y su víctima, sentándose justo en frente de Chrysalis y a la derecha de la recepcionista. No lo iba a negar, estaba aún poco molesto por lo que estaba haciendo su cita, pero debía admitir que este truco era impresionante por muy poco ético que fuera, aunque eso no alejaba ese pequeña culpa que le picaba la conciencia.

- oye esto no es divertido, Chrysalis, no deberías estas haciendo esto -dijo el pony en tono serio, disgustado por esta acción pero sin la capacidad para ocultar su sombro.

- por qué no?, yo me estoy divirtiendo ¿tú te estas divirtiendo? -preguntó la changeling a la pony bajo su control.

- yo me estoy divirtiendo -agregó la recepcionista mientras alzaba el casco.

- ¿ves? Ella se está divirtiendo, las dos nos estamos divirtiendo, el uno que no lo hace aquí eres tú -dijo Chrysalis divertida en clara burla a las objeciones del unicornio- a menos que de verdad quieras comenzar a divertirte.

Con su control sobre la pony, la changeling la obligó a darle un giño coqueto al pony mientras la hacía posar su casco en la pierna derecha del pony bajo el mantel de la mesa, sonriendo maliciosamente por la divertida cara de incomodidad del pony antes esta situación.

- oye, no -se quejó mientras alejaba el casco de la pobre recepcionista- en serio detente.

Pero no hizo caso, por alguna razón, pese a las objeciones de Shining, ella no quería dejar de dominar a esta pony, le gustaba ese control, ese poder que sentía al tenerla en su casco, lo disfrutaba demasiado, se estaba divirtiendo y mucho, simplemente no quería parar, no quería dejar de disfrutar de esta sensación tan familiar que ya casi había olvidado.

- oh vamos, mírala ¿Cómo decirle que no a esta lindura? -agregó burlonamente mientras que con su casco izquierdo tomaba el mentón de la pony y dirigía su rostro hacía Shining Armor- siendo honesta, no está nada mal, ¿o qué?, ¿vas a decir que no es una yegua linda? -admitió, reconociendo que esa yegua no era fea, tampoco hermosa, pero no era fea- ha, creo que encontramos una buena compañía para nuestra cita ¿Qué te parece si la llevamos a casa y…?.

Antes de que pudiera terminar su oración, Chrysalis volteó a mirar a Shining Armor para encontrarse una cara llena de reprobación, no molesta, pero tampoco alegre, solo un pony que veía con malos ojos sus acciones que, a decir verdad, hasta ella reconocía que no estaban bien. Y al ver que de nuevo se estaba sobrepasando, Chrysalis decidió romper su hechizo.

La changeling no dijo nada, solo desvió la mirada hacia otro lado, consciente de que el unicornio no apartaba sus ojos de ella. Sabía que él no aprobaba esto, todo lo contrario de hecho, y no parba de verla con malos ojos, estaba consciente de que él sentía genuina preocupación pos sus súbditos, incluida esta yegua, y ella terminó mostrando un lado que ahora la hacía sentir vergüenza frente a Shining Armor . ¡Demonios!, se suponía que debía controlarse, no jugar con los ponys de por aquí solo porque podía hacerlo.

- ¿pero qué…? -intentó decir la recepcionista mientras ponía un casco sobre su sine izquierda, sintiendo una gran confusión y desorientación.

- gracias por su ayuda, señorita, ya se puede ir -interrumpió Chrysalis con naturalidad, con eso bastaría para darle una idea a la memoria de la pony y ya de ella dependería imaginar el resto.

- yo… -intentó decir de nuevo.

- ¿oh y por favor, antes de que se vaya, podría mandar algún mesero? -preguntó amablemente -ya deseamos ordenar -dijo fingiendo educación, tanto para Shining como para la pony, para quedar bien con uno y deshacerse de la otra.

Aunque se sentía muy confundida y desorientada, y no recordaba ni cómo es que llegó ahí, la pony decidió irse de ahí lo antes posible para atender a los clientes. Esa desorientación que sentía era problema suyo y no de ellos, y si no quería meterse en problemas lo mejor sería irse de ahí en cuanto antes.

- eh, si claro, como guste -dijo antes de abandonar a la pareja e ir a buscar a alguien que los atendiera.

Una vez que la pony se alejó de ambos, Chrysalis intentó alzar la vista de nuevo en busca de los ojos del unicornio, bajando de nuevo la mirada al ver como este seguía con sus ojos llenos de reproche y desaprobación. Por alguna razón se sentía apenada de lo hizo, no debería ser así y de hecho debería importarle un bledo, pero no, simplemente no podía ser así.

- creo que me pasé un poquito -dijo apenada la changeling a modo de disculpa mientras le dedicaba una sonrisa al unicornio frente a ella, un sonrisa apenada clave aclara.

- ¿tú crees? -contestó Shining con una ceja arqueada.

- si, hehe -río nerviosamente mientras se sobaba un brazo por las ansias- lo siento -dejo escapar, tal vez con eso Shining se calmaría.

- ¿Chrysalis… no sientes culpa por lo sueles hacerle a los demás cuando te excedes en tus juegos/venganza ? -cuestionó el pony, más curioso que molesto, pues no le cabía en la cabeza como alguien podía ser así y apenas mostrar arrepentimiento.

- creo que dije que lo sentía -se defendió la changeling. Al parecer su falsa disculpa no le sirvió de mucho.

- si, pero vamos, eso que hiciste estuvo mal, al igual que lo que hiciste con las dos chicas en el parque -le reprochó Shining Armor, no molesto pero si harto de ver esa falta de consideración hacía otros por parte de su novia.

- oye ellas se lo buscaron, y también te dije que me contuve, pudo ser peor -insistió, pasando de su actitud sumisa a una más a la defensiva- y además esta vez sí dije que lo sentía. Al menos con eso nos conseguí mesa en vez de esperar varias horas.

- sí, pudo ser peor y sí, nos conseguiste mesa, pero sabes bien que ese no es el problema -agregó el unicornio manteniendo la calma, quería dejar las cosas claros antes de continuar, no pelear.

- sí, ya sé -aceptó en tono infantil, sabiendo de que hablaba el pony, consciente de que él tenía razón. Estas eran sus reglas, no las de ella, pero de igual forma estaba obligada a seguirlas- solo fue un pequeño desliz, no era mi intención comportarme así, bueno en realidad, sí -admitió- pero tú sabes, no es cosa fácil -terminó por decir con los brazos cruzados mientras desviaba la mirada hacia otro lado.

Y ahí iba de nuevo, con su descontrol y falta de modales, cosas que se suponía debía evitar hoy, pero no, otra vez se dejó llevar y en esta ocasión sin la intervención de un agente externo, solo fue ella siendo ella, o bueno, como solía ser en realidad. No debía negárselo, le estaba costando mucho trabajo ser igual de aburrido que Shining, pero no era cosa fácil, en especial porque las cosas que ella pensaba eran cotidianas resultaban estar mal en la sociedad pony.

- además, tal vez no los hayas notado pero estoy tratando de comportarme, estoy haciendo mi mejor esfuerzo por seguir sus ridículas normas, solo que no es tan fácil como creí -admitió derrotada, más como una queja para sí misma que como una excusa- Lo único que quería era tener una linda cita contigo, pero parce que esta clase de cosas no se me da muy bien que digamos. "A diferencia de la manipulación mental" -pensó esto último aunque sería un error decirlo en voz alta

En lugar de recibir un reproche u otra recriminación, Chrysalis recibió una respuesta muy diferente a lo que esperaba .

- sí, lo sé -dijo el unicornio con voz comprensiva.

Un poco confundida por eso, Chrysalis regresó su mirada de nuevo al frente para encontrarse con una mirada llena de dulzura y comprensión, adornada por una sonrisa tierna que le dedicaba el unicornio.

- mi intención no es regañarte por lo que haces, ni arruinar nuestra cita con peleas y discusiones -dijo Shining con completa sinceridad, un poco enternecido por las acciones que Chrysalis admitía haber tomado en pos de su cita- solo quiero que seas consciente de tus errores y aprendas a corregirlos, sé que esto debe ser muy difícil para ti; salir y convivir con otros ponys, tratar con gente que no deseas, adaptarte a reglas que no conoces, cosas como esas. Entiendo que te cuesta trabajo y por eso trato de no molestarme mucho con ello, pero igual creo que puedes hacer un poco más de esfuerzo para adaptarte a esas cosas.

- eso intento, pero nadie aquí me lo facilita -se quejó al recordar a esta recepcionista que no la quiso dejar pasar ni a esas dos ponys a las que golpeó.

- entiendo, pero solo pon un poco mas de tu parte. Lo único que quiero es que aprendas a conviví con los demás sin tener ningún problema, cundo seas completamente libre tendrás que aprender a lidiar con problemas así y no siempre voy a estar yo para pedirte un poco de control -explicó Shining en un intento de hacerle ver a su novia los problemas que podría conllevar su comportamiento en el futuro.

- sí y aprecio tu preocupación, pero también debes admitir que no todo es mi culpa, has ahora me estado comportado muy bien a pesar de estar rodeada de idiotas que solo quieren hacerme enojar -intentó defenderse, enternecida por lo que dijo Shining, pero renuente a aceptar que esto era enteramente su culpa.

- sí, ellos son el problema -dijo con divertida ironía.

- son parte de, eso no hay que negarlo -agregó, indispuesta a aceptar toda la responsabilidad.

Antes de que el unicornio pudiera responder, una voz ajena a la pareja se hizo notar de repente- buenas noches, mi nombre es Neatness Gloves y yo seré su mecero esta noche -dijo un pony delgado, de melena negra y pelaje beige mientras le entregaba a la pareja un par de menús a la vez que le acomodaba en la mesa a ambos un juego de cubiertos- les daré tiempo de que revisen la carta y en un momento vendré a tomarles la orden, si necesitan cualquier cosa o desean ordenar antes no duden en llamarme, estaré rondando por aquí por lo que necesiten -terminó de decir antes de partir tan rápido como llegó

- ¿Qué te parece si dejamos ese tema para después? Mejor ahora concentrémonos en disfrutar de nuestra cena -ofreció Shining con una sonrisa, prefiriendo pasarla bien antes de seguir insistiendo en un tema que podría tratar con ella asolas.

- sí, me parece mejor -aceptó sintiendo cierto alivio de dejar eso atrás, era mejor pasarla bien y olvidar el tema antes de seguir molestándose por algo que parecía ya no importar.

Inmediatamente, ambos ponys comenzaron a revisar el menú, siendo fácil para el unicornio encontrar varias cosas de su agrado, aunque lo difícil ahora era decidirse por una, por otra parte a Chrysalis le estaba costando mucho as escoger cualquier cosa, siendo incapaz siquiera de reconocer la mayoría ingredientes que componían los platillos, tampoco es que estuviera muy hambrienta, en realidad se había estado satisfaciendo con delicioso sabor del amor del Shining.

- ¿ya decidiste que vas a comer? -preguntó el unicornio sin dejar de ver menú.

- no, pero no te preocupes, prefiero solo acompañarte -respondió la changeling mientras dejaba de lado su carta y comenzaba a buscar con la mirada al mecero.

- ¿Cómo?, ¿no piensas ordenar? -cuestionó Shining un poco confundido, alzando la vista para ver a Chrysalis.

- meh, no tengo tanta hambre, estuve comiendo en el camino… -dijo con una sonrisa seductora mientras se relamía los labios.

Al unicornio le costó solo un par de segundos deducir a que se refería ella, sintiéndose un poco alegre de lo que esas palabras significaban, eso sí, no se inmutó por la coqueta actitud de su novia, ya se estaba acostumbrando a eso.

- …además -continuó- no sé si lo recuerdas, pero no suelo comer cosas sólidas, me gustan más las emociones, menos esfuerzo, más sabor -aclaró mientras leía en el reverso de su carta una bebida que si le gustaba- ¡uy sidra! Eso si me gusta.

- ¿en serio no se te antoja nada? -cuestionó el pony, se suponía que esto era una cena, no quería comer solo- hay calabaza al vapor gratinada, espinaca gratinada, sopa de cebolla, cema de zanahoria, caldo de algas saltadas… enlistó el pony antes de ser interrumpido.

- eh… sí, no lo creo -se negó antes de seguir escuchando nombres raros- ni siquiera sé que son la mayoría de esas cosas.

- ¿Qué te suena familiar? -insistió para que lo acompañara a comer.

- hmmh creo que la espinaca, sí, la espinaca -afirmó recordando que en su colmena se solía cocinar algo así cuando había escases de emociones.

- ¿solo eso? -cuestionó un poco desanimado, ese platillo era en realidad una entrada, nada que durara para una buena cena.

- sip, solíamos dejarla secar al sol con algunas hojas de yerba buena y corteza de árbol, luego la humectábamos y la machacábamos junto con nueces y sal para hacer una pasta bastante nutritiva -explicó al recordar en que platillo se usaba la espinaca.

- ¿y sabía bien?

- no, pero al menos ayudaba a controlar el hambre y también servía para iniciar fogatas con facilidad -dijo esto último divertida por los varios usos de su pésima gastronomía.

Shining también río divertido por eso, esperando escuchar lo que sea menos que la comida changeling podría ser inflamable- supongo que por eso prefieren las emociones.

- eso sin duda, siendo honesta nunca se nos dio bien la cocina, supongo que era porque tenemos una predilección natural hacía las emociones de los seres vivos que la comida en sí.

- supongo que tiene sentido -dijo antes de bajar la mirada de nuevo hacía el menú para buscar algo que pudiera agradarle a Chrysalis- ¿te gusta el brócoli al vapor?

- mejor déjame a mi buscar algo bueno, tu mientras llama al tipo ese -dijo Chrysalis antes de buscar algo para acompañar al pony, al parecer Shining no tenía ganas de comer él solo.

Con una ojeada rápida, Chrysalis buscó y rebuscó algo de su agrado o que pudiera llamarle la atención, pero al no conocer muchos de los ingredientes ni entender algunos tipos de preparación, decidió que era mejor pedir algo aleatorio que pudiera sorprenderla, encontrado rápidamente y con emoción una serie de platillos incluidos en una única orden. Mientras más, mejor.

- ¿desean ordenar? -dijo Neatness Gloves mientras sostenía una pequeña papeleta en su casco y una pluma con su boca.

- sí, yo quisiera… -intentó decir el pony antes de ser interrumpido.

- el Menú especial por favor, para él y para mí -interrumpió Chrysalis con euforia segura de que la suya sería la mejor opción.

- ¿está segura señorita?, ya es un poco tarde y no quisiera que se vaya con dolor de estómago a la cama -previno en mesero a sabiendas de que esa orden era de un tamaño considerable.

- no te preocupes, dudo mucho que una simple comida pueda causarnos algún problema -respondió con confianza.

- en ese caso, dos órdenes serán, ¿les retiro su menú? -preguntó el pony mientras estiraba el casco.

- solo deje esta sección -dijo quedándose con la carta de bebidas de su menú- tal vez quiera algo más tarde.

- como usted guste -dijo el mecero antes de retirarse para perderse entre las mesas como hace rato.

- ¿Qué es lo que ordenaste? -preguntó Shining un poco curioso por la opción tan decidida que tomó Chrysalis por ambos.

- no sé -dijo con toda confianza y sin ninguna preocupación- pero por lo que leí parecía bastante bien.

- supongo a veces es bueno probar cosas nuevas -dijo el pony alzándose de hombros, estaba seguro de que no se llevaría un mal sabor de boca si probaba algo nuevo.

- ¿eso es una invitación o en serio hablas de la comida? -dijo seductoramente la changeling aprovechando el comentario para una pequeña bromita.

- …de la comida, por supuesto -dijo el unicornio tras un par de segundos, sintiéndose al instante muy incomodo por la pregunta de Chrysalis y sus insinuaciones.

Sin embargo, la changeling notó esa pequeña duda en el unicornio al haber pensado en su respuesta dejando en claro mas que una cosa con el tiempo en que tardó en responder. Aunque fue un poco halagador, ella también terminó sintiéndose incomoda de su propia broma, esa clase de cosas estaban por demás fuera de su mente y no eran algo en lo que solía pensar casi nunca.

- ya veo, aunque creo que ya es tarde para eso -dijo Chrysalis con un tono curioso, tratando de ocultar la incomodidad de su broma.

- ¿Por qué lo dices? -preguntó Shining, un poco nervioso por cualquiera que fuere la respuesta.

- tu, yo, ya sabes -dijo mientras tomaba su tenedor y posaba su mirada en el- las parejas Inter especie suelen ser muy poco comunes -terminó aclarando.

- sí, creo que sí. Honestamente jamás creí que terminaría siendo pareja de una changeling, menos de su reina -dijo el pony por lo curiosos de su situación.

- meh, le puede pasar a cualquiera -dijo restándole impacto a ese hecho- no por nada existen casos como esos.

- pero muy pocos.

- pero los hay, no es la gran cosa. Muchos se emocionan de este tipo de cosas y lo presumen como si de verdad fuera relevante -dejó ver su punto de vista, para ella, el tener a un unicornio no pasaba a mas de la palabra curiosos y eso por su historia con los equinos.

- ¿me estas diciendo que a ti no se te hace algo interesante tener a un pony como pareja? -dijo Shining mas sorprendido que ofendido, ya que ella al parecer parecía importarle mas los sentimientos que el físico.

- lo es, pero hasta cierto punto -explicó pues aun había cosas de los equinos que no entendía, pero tampoco era mucho lo que desconocía- prefiero admitir que me atraes mas por tu personalidad que por tu físico, hablo en serio cuando eres muy guapo, pero eso no es lo que atrae de ti -explicó con tal de no crear un malentendido.

- al menos se que no estas conmigo por mi dinero -bromeó el pony soltando una risilla que la changeling compartió

- HA, si fuera así ahora mismo estaría con un gordinflón de Canterlot manipulándolo para que me diera alguna baratija de esas que tanto usan las yeguas -se burló, sentía atracción hacía las riquezas y bienes valiosos, pero no eran ni de cerca su principal preocupación- aunque creo que prefiero mas las buenas comodidades antes que una joya inservible o algo así.

- ¿joyas como ese collar? -dijo Shining mientras señalaba el corazón que colgaba del cuello de su pareja.

Bajando su mirada hacía donde apuntaba el pony, Chrysalis tomo su cuarzo de corazón y lo levanto hasta la altura de sus ojos- digamos que esta es un poco mas especial que una joya inservible -dijo al ver que cuarzo había tonado una tonalidad roja y brillaba levemente desde su centro.

- podría jurar que era de otro color cuando la vi hace rato -dijo el unicornio al recordar que esa cosa se tornó de un color morado cuando la vio en el parque.

- ¿en serio?, ¿ a qué hora y de qué color? -preguntó curiosa por saber que color tendría otra emoción aparte de la que estaba sintiendo ahora.

- creo que era morada o violeta, no me fije bien, estaba muy ocupado viendo como te peleabas -dijo el pony, arrepintiéndose al ver que esto Chrysalis lo podría mal interpretar como otra recriminación.

- ya veo, que interesante -dijo sin apartar sus ojos de su collar.

Viendo que no pasó nada, el unicornio se aventuró a sacar una pregunta- por cierto ¿de dónde lo sacaste? -preguntó al no recordar haberle dado nada así a su acompañante.

- ¡oh, mira! Ya llegó nuestra comida -dijo desviando el tema mientras señalaba a hacía el mesero que convenientemente iba llegando. No tenía ganas de ser sermoneada de nuevo ni explicarle a Shining que lo robó en su primera salida.

- aquí esta la sopa -dijo el unicornio beige mientras posaba un par de platos frente a cada integrante de la mesa- deliciosa crema de brócoli, menta y almendra, acompañada con pan y galletas para quien guste. Para este menú tenemos tres opciones como bebida -dijo mientras aparecía unas tres botellas de vino frente a la pareja- vino tinto importado y añejado de Yakyakista, ese se los recomiendo mucho, vino espumoso Pantone Lacroix con doscientos años de añejamiento, y otro vino tinto, Gout Frais, hecho a base de uvas solares cosechada en las montañas de plata cerca de Appleloosa.

La changeling apenas entendió lo de la crema, ya ni hablar de la explicación que dio el mesero sobre esos vinos, por lo que prefirió no entrometerse esta vez y dejar que Shining Armor escogiera lo que iban a tomar. Mejor confiar en él ates que ella tomara una mala decisión que arruinara su comida.

Shining, al ver la cara ligeramente confundida de Chrysalis y su inusual silencio, entendió que ella no comprendió lo que dijo el pony, además de que ella no tenía mucha experiencia con bebidas alcohólicas y menos si están acompañaban algún alimento, por lo menos el reconocía uno d estos tres vinos y ese era el que recomendó el mesero.

- vino de Yak, por favor -pidió el pony.

- de Yak entonces -dijo el mecero mientras le servía a la pareja un poco de vino en sus respectivas copas y después dejaba la botella en la mesa para al final pasar a retirarse de nuevo- en un momento les traeré su siguiente platillo.

Una vez que se fue el mecero, Chrysalis habló- ¿vino de yak? -preguntó confundida. Preguntándose si esto lo hicieron los Yaks o estaba hecho de Yak.

- así le dicen ellos, no suelen ponerles nombre a las cosas, solo dicen Yak esto, Yak aquello -aclaró el pony.

- ah ya -dejó salir al entender su duda antes de darle un sorbo a su copa- no está mal.

- si, es de mis favoritos, queda bien para una cena elegante como esta -dijo el pony antes de darle una cuchara a su sopa.

Chrysalis, por el contrario, en vez de probar su comida le dedicó una mirada llena de duda y con un poco de asco, no porque oliera mal o algo así, más bien era su aspecto; una pasta verde claro con varias nueces flotando en sus superficie y una hoja de quien sabe que flotando en su centro.

- ¿sucede algo? -preguntó Shining al notar como Chrysalis miraba su platillo.

- esta cosa no me da buena espina -dijo mientras señalaba su plato con el casco.

- primero pruébala y ya después júzgala, solo así sabrás si te gustó o no -dijo Shining mientras le daba otra cucharada a su crema, estaba más que deliciosa.

Eso tenía sentido y hasta ahora no había probado nada que no le gustara, así que tomando una chuchara y zambulléndola en el plato, Chrysalis alzó hasta la altura de rostro una cuchara llena de esa "crema" verde, tomándose un par de segundos para examinarla. Olía bien, eso sí, pero la consistencia… no era lo mas apetitosos que había visto.

Soplando un poco del vapor humeante en su cuchara, Chrysalis le dedicó una última mirada antes de meterla directo hasta su boca, llevándose una gran sorpresa por la combinación de sabores que esa cosa liberó en su paladar.

Decir que esa cosa no sabía bien era poco, la realidad era que simple y sencillamente el sabor era asqueroso, fue sorprendida por el contraste de las dulces emociones de Shining Armor, que hasta ahora había estado disfrutando, combinadas con el semi amargo y salado sabor de esa cosa que le daba a un repulsivo rechazo de su paladar hacía esa combinación tan repugnante que ni siquiera pudo tragar.

Con tal de no hacer la grosería de escupir esa cosa, Chrysalis intento tragarse la cucharada de crema que ya estaba en su boca, pero le fue imposible, una arcada expulsó de su garganta el espeso alimento, provocándole más asco del que podría soportar, terminando por escupirlo en una sonora toz descontrolada que llamó la atención de varios a su alrededor.

Un pudo evitarlo, fue demasiado asquerosa la sorpresa de esa combinación de sabores, incluso notó que terminó un poco sucia por lo que acaba de hacer así que, sin prestar mucha atención a su alrededor, tomó su servilleta para limpiarse lo poco que se ensució. No fue hasta que alzó la vita y vio un pequeño desastre en su mesa, que la changeling por fin sintió el montón de miradas dirigidas hacía su persona, algunas con sorpresa y otras llenas de molestia, con Shining Armor también mirándola pero al menos él con preocupación.

Eso fue mas que suficiente para que, por primera vez en mucho tiempo, la changeling sintiera tal vergüenza que terminó sonrojándose. Podría ser grosera, brusca, peleonera, conflictiva, engreída y mil cosas más, pero asquerosa no era una de ellas, siendo esta de las pocas cosas por las que si llegaba a avergonzarse, y aunque no fue un gran desastre lo que hizo, sabía que sí llamó la atención de una forma que no de ninguna forma deseó.

- ¿estás bien? -preguntó el pony tras ver como la changeling parecía quedar en blanco tras ahogarse.

- eh… yo… fue un accidente -dijo Chrysalis muy apenada por toda la atención que llamó, y aunque el resto de los comensales habían dejado de prestarle atención, el único pony del que le importaba su opinión y por el que se sentía avergonzada estaba ahí frente a ella.

- no te gustó -dijo Shining prestándole mas atención a la opinión de Chrysalis sobre la comida que a la toz que le causó, creyendo que esto sería normal antes su rechazo a un platillo que no fuera de su gusto- supongo que no a todos nos gusta el brócoli -terminó por decir con una sonrisa mientras le daba otro sorbo a su crema.

- eso no sabe nada bien -contestó tratando de olvidar su vergüenza al ver como no importó mas de lo que ella pensó- ¿Cómo puedes seguir comiendo de esa cosa?

- está muy buena, pero tal vez no es para las ponys como tu -dijo mientras continuaba comiendo- tal vez el próximo platillo te sorprenderá -dijo con entusiasmo.

- después de esto? lo dudo mucho -dijo sin muchas esperanzas.

- toma un poco de vino, te ayudará a quitarte el sabor -dijo el pony antes de darle las ultimas cucharadas a su comida. Debía comer rápido si quería alcanzar a Chrysalis para el siguiente tiempo.

Haciendo caso al concejo, la changeling se bebió por completo su copa, eliminando ese horrible sabor a la vez que dejaba de alimentarse del pony, así ya no habría combinaciones de sabores indeseadas que le pudieran dar una sorpresa.

- solo no te tomes la próxima de golpe -dijo divertido el pony tras ver la inexperiencia de Chrysalis.

Tras unos varios minutos de platica y risas, así como un leve debate sobre el sabor de la crema, Neatness Glover apareció de nuevo, en esta ocasión con un platillo diferente, pero antes de si quiera poder servirlo retiró el plato vació del unicornio y la crema fría de la batpony, deduciendo que no le gustó.

- imagino que no fue de su agrado -dijo el mecero al ver al plato lleno de la pony negra.

- imaginas bien -dijo Chrysalis mientras le daba un moderado sorbo a su copa recién servida por el pony beige.

- no se preocupe, estoy seguro de que este le gustará -dijo con amabilidad Neatness Gloves, sin siquiera molestarse, no tendría por qué.

- ¿Qué nos traes ahora Neatness? -preguntó Shining al percibir un nuevo delicioso aroma.

- pimiento amarillo relleno de queso, zanahoria, papa, y jitomate, rociado con un poco de jugo de limón y acompañado con champiñones a la mantequilla -explicó Neatness Gloves mientras le entregaba al par de ponys su comida- espero que lo disfruten -terminó por decir antes de retirarse con el resto de los platos sucios.

- se ve delicioso -dijo el unicornio antes de darle la primera mordida, no obstante, al ver que Chrysalis le dedicaba una mirada sospechosa a su comida como la vez anterior, prefirió dejar que ella fuera la primera en probar esta comida- adelantes por favor -dijo invitándola a comer.

La changeling no tuvo la mejor de las experiencias con la comida anterior y no había razones para que esta vez fuera diferente, pero al menos en esta ocasión tomaría sus precauciones dejando de alimentarse del amor del que le proporcionaba Shining para así no combinar sabores accidentalmente.

Usando su tenedor, Chrysalis pinchó su alimento , separando una buena porción de comida- "demonios" -maldijo al ver la comida frente a ella- "aquí vamos".

Sorprendentemente esta comida no estaba para nada mal, de hecho estaba buena, no como el amor dado a que eran sabores diferentes, pero si que era bueno, lo suficiente para que Shining Armor lo notara al ver sus expresiones.

- ¿esta bueno? -preguntó ya sabiendo la respuesta.

- no esta mal -dijo antes de llevarse otro bocado a la boca.

- en ese caso, buen provecho -dijo Shining antes de probar su propia comida coincidiendo con la changeling- tienes razón, está muy bueno.

- sí, al menos esta cosa si tiene buen sabor-agregó la changeling.

- la crema también, pero por alguna razón a ti no te gustó.

- es que olvidé dejar de alimentarme cuando la probé y cuando se combinaron los sabores perdí todas las gas de volver a probar la crema -dijo antes de ver como el pony le dedicaba una mirada extrañada- me estaba alimentando de ti antes de probar esa cosa, -aclaró.

- aah, ya -dijo aunque sin entender muy bien- y…?

Antes de que Shining Armor pudiera continuar una voz chillona resonó a un par de mesas de distancia, llamando la atención del unicornio y de Chrysalis haciendo que ambos giraran hacía el lado derecho del restaurante para ver de que trataba.

- mami, no me gusta esta crema -se escuchó quejarse a un potrillo a lo lejos.

- descuida, mama pedirá otra cosa por ti cariño -dijo otra voz proveniente del mismo lugar que la del potrillo.

Al escuchar eso, el unicornio sintió una mala espina al recordar la broma que Chrysalis le había hecho en el parque, por lo que dirigió su mirada al frente de nuevo para darse cuenta de que ella lo veía con ojos traviesos y una mirada maliciosa, esto mientras veía como ella cambiaba su iris de un verde intento a un azul cielo.

- ni si te ocurra, hay muchos ponys aquí cerca como para que lo hagas -dijo Shining amenazador al darse cuenta de la travesura que ella planeaba.

- descuida, no iba a hacer nada -mintió en tono burlón- Shining tenía razón en eso ultimo- pero al menos ya puedo comprobarte que esa cosa sabía horrible.

- ¡pero si tu acaba de decir que fue por error tuyo! -recalcó el pony regresando al pequeño debate que tuvieron sobre la comida.

- sí, pero a ese enano también le supo mal y el no es un Changeling -susurró esto último.

- para ser alguien que le gusta ser extravagante, eres muy cerrada a la gran mayoría de cosas -dijo Shining sintiéndose derrotado por la insistencia de Chrysalis- deberías probar cosas nuevas de vez en cuando.

- creo que ya tuvimos esta conversación -contestó con su típico tono burlesco.

- sabes a lo que me refiero -dijo con obviedad antes de regresar a su comida.

Tanto Shining como Chrysalis disfrutaron de sobre manera su comida, en especial la changeling que no tardó en devorarse su comida rápidamente. Era gracioso en cubierta forma, a Shining le daba gracia que su novia no fuera recata ni siguiera las reglas de etiqueta que solían marcar a una yegua como una dama, y aun así, aunque las conociera, estaba seguro de que ella no las seguiría únicamente porque no le parecería hacerlo.

Tener a una pareja tan libre y confiada era interesante, sorprendente en algunos casos, pues su manera de ver el mundo siempre daba algo de que hablar, bueno o malo, no dejaba de ser entretenido. Además, en contra posición con su personalidad a veces altanera y malvada, Chrysalis también podía ser dulce y amorosa cuando se lo proponía, a su manera, claro, pero lo era, justo como intentaba serlo en esta cita.

Tras un par de minutos perdido en sus pensamientos, el pony regresó en sí, notando inmediatamente como la changeling tenía su mirada enfocada hacía su lado derecho mientras recargaba su cabeza en su casco izquierdo sobre la mesa, manteniendo un silencio atípico de ella así como una sensación de que estaba pensando en algo.

Curioso por esa actitud de su novia, e pony giró a su izquierda para ver que era lo que ella miraba, llevándose la sorpresa de que la mirada de la changeling estaba enfocada en la pequeña criatura que se quejó de su comida hace solo un momento.

- ¿Chrysalis? -llamó el pony.

La changeling tardó unos dos segundos en regresar en sí, notando que el pony la miraba con extrañeza- ¿qué pasó? -preguntó al ver de nuevo a Shining, alzándose de la mesa.

- ¿Qué estas haciendo? -preguntó el unicornio con curiosidad.

- ¿yo?... ah, solo estaba analizando el pequeño accidente que está por ocurrir -dijo mientras retornaba su sonrisa burlona, volviendo a acomodar su rostro en su casco

- espero que no hayas hecho nada malo -dijo el pony ya esperando un escándalo de parte de alguien.

- nah, me la estoy pasando muy bien como para que empieces de pony correcto conmigo -dijo antes de acercarse al unicornio y hablar con él en voz moderadamente baja- ¿ves esa tetera de ahí? -cuestionó de manera traviesa mientras señalaba la mesa del potrillo a un par de mesas de distancia.

- sí ¿Qué hay con eso? -preguntó el unicornio sin verle lo malo.

- el pequeño acaba de dejarla demasiado cerca de la orilla, de lo que no se da cuenta es de que su mama está volteada hablando con la yegua que está a su izquierda -explicó traviesamente la changeling.

- ¿y? -preguntó aun sin entender.

- que cuando llegue el mecero, o sea ese que va ahí, la yegua se va a girar y va a tirar la tetera en el piso, por lo que si tenemos suerte el ese mecero va a terminar resbalando y causando un desastre -terminó de explicar la changeling al deducir perfectamente el escenario que estaba por provocar ese potrillo.

El unicornio no dio crédito a la loca teoría de Chrysalis, de verdad no creía que con una simple tetera alejada del centro fuera posible deducir que todo eso iba a pasar, pero para su magnífica sorpresa, en el momento en que el mecero llegó la madre del pequeño se giró hacía su derecha tirando sin querer la tetera con su brazo, causando que el mecero resbalara y terminara por caer al piso junto con todo lo que traía.

Asombrado, al unicornio no le quedó mas que regresar si vista de nuevo al frente , viendo que Chrysalis ya lo estaba viendo con una mirada triunfal y satisfecha- ¿Cómo supiste que pasaría eso?

- es solo una pequeña habilidad que desarrollé con los años, no es difícil para mi darme cuenta de los accidentes que podrían provocar los descuidos como ese -respondió con un ligero aire de superioridad mientras se miraba el casco.

- ¿hablas en serio? Nadie hubiera podido prever eso -dijo el unicornio aun incrédulo.

- yo sí -se apresuró a rectificar- lo que la gente no suele darse cuenta es que los pequeños son maquinas de causar accidentes, no es difícil esperar que causen un problema, lo difícil es saber preverlos ¿no es verdad Neatness? -dijo esto ultimo al pony que recién iba llegando con otro par de platillos, confiada en que él le daría la razón solo porque sí. De alguna manera este pony tan servicial le había agradado.

- así madame -contestó el unicornio beige sin tener idea de lo que la pareja estaba hablando, respondiendo por educación mas que nada- ¿listos para el postre?

- ¿hay postre? -preguntó el unicornio que ya estaba algo lleno después de esas dos comidas.

- así es señor. Ahora solo les trigo algo mas simple; helado de vainilla bañado en caramelo, cubierto por un poco de rayadura de lima -terminó de explicar mientras dejaba los platillos en la mesa y se llevaba los sucios con su magia.

- suena bien -esta vez habló la changeling, no necesitó mas que la palabra "helado" para convencerse.

- es una delicia -afirmó el mecero- ahora, mi turno está por terminar así que díganme ¿necesitan algo más? -advirtió en tono amable y formal antes de partir de nuevo hacía la cocina.

- no creo que por ahora estamos bien, te lo agradezco mucho -dijo Shining Armor, mas que complacido con el buen servicio de ese pony.

- sí, estamos bien -agregó Chrysalis, también complacida por el servicio, recordando un poco a los días en los que se le cumplía cualquier capricho con el movimiento de un solo casco.

- en ese caso paso a retirarme, uno de mis compañeros los atendrá a partir de ahora, que disfruten su noche -se despidió el unicornio antes de alejarse para poder irse a su casa a descansar.

- que agradable -dijo Shining Armor.

- sí y el helado no esta nada mal -contestó la changeling tras darle su primera cucharada, llevándose una muy agradable sorpresa con este helado.

- yo me refería a Neatness Gloves, nos ha estado trató muy bien -rectificó el pony, divertido por la confusión.

- ah, sí, también eso -dijo con helado en la boca, sin siquiera saber que eso no era bien visto- vamos prueba esto, está muy bueno.

Sabiendo que quizás a Chrysalis no le importaba la bien que se comportaron con ella, el pony decidió hacer caso a su consejo, probando esa deliciosa bola de nieve amarilla frente a él, concordando inmediatamente con ella por el tan exquisito sabor de este helado, sintiéndose complacido enormemente por su sabor, pero no tanto como por otra cosa que llevaba rato notando.

- tienes razón, está delicioso -concordó el pony antes de pasar a algo que quería decir- pero sabes?, me has sorprendido mucho la noche de hoy.

- ¿en serio? ¿Por? -dijo sin saber exactamente a lo que refería el unicornio, a su parecer las cosas apenas estaban yendo bien.

- la verdad es que si imaginé que podríamos tener uno que otro percance en nuestra cita, pero desde que empezamos a cenar te has comportado muy bien, sin bromas, sin peleas ni discusiones, casi hasta podría jurar que sabes comportarte -dijo esto ultimo en broma, aunque a medias.

- bueno, me estoy divirtiendo mucho esta noche y hasta ahora nadie nos ha molestado, tampoco es que quiera arruinar nuestra cita solo porque sería más divertido -contestó la changeling sintiéndose feliz y aliviada de que su cita haya mejorado tanto que hasta Shining Armor se lo hubiera reconocido. Al parecer si estaba controlando lo peor de sí misma.

- hasta trataste bien a Neatness Gloves y eso que es un pony -felicitó el unicornio, esperanzado con este aparente cambio para poder liberar a Chrysalis antes de lo esperado.

- es un excelente sirviente, lo tendría a lado mio siempre que necesitara alga, y es muy amable, no es una gran cualidad, pero supongo que eso es bueno en términos pony -admitió mientras le daba otra cucharada a su helado.

- también hiciste una buena elección con esta comida, a mi me gustó mucho la crema, pero veo que tu prefieres mucho más el postre -dijo mientras intentaba contener una risilla al ver como la changeling tenía la boca sucia de caramelo y helado.

La changeling pudo notar que el pony quería reírse de algo que vio en ella, pero lejos de molestarse prefirió aprovechar la situación- ¿sabes que quedaría bien con esta cosa? -dijo levantándose de su lugar?

- ¿Qué cosa? -preguntó con una sonrisa.

- esto -dijo antes de dirigirse hacia el pony plantarle un fuerte beso en la mejilla, ensuciándolo a propósito a la vez que comenzaba a saborear las emociones que ese beso liberó- delicioso -terminó por decir tras saborear el amor de Shining Armor y el sabor a vainilla de su helado, endulzando este último con el primero.

Aunque no le molestó la broma, el unicornio quedó con ganas de más- ¿tu quieres saber que mejoraría esto? -preguntó traviesamente.

- no y no quiero saber -dijo regresando a su lugar mientras le sacaba la lengua al pony para luego regresar su vita a su comida en busca de otro bocado.

Para sorpresa de Chrysalis, el unicornio se acercó lo suficiente a ella como para tomarla del mentón y darle un corto, pero dulce beso en sus labios, importándole poco ensuciarse, prefiriendo por mucho darle esa muestra de afecto que rara vez ella aceptaba.

- si, con eso está perfecto -dijo el unicornio antes de regresar triunfante a su lugar.

- pequeño travieso -dijo divertida la changeling con una mirada llena de satisfacción antes de echar a reír con el pony.

Diez minutos, quizás más, quizás menos, fue el tiempo necesario para que ambos por fin terminaran sus respectivos postres, siendo Chrysalis la primera en querer salir de ahí para dar otra vuelta en algún lugar, pero primero tenía que satisfacer un antojillo que llevaba aguantando desde que llegó.

- creo que pediré una última cosa -dijo de la nada la changeling antes de comenzar a buscar con la vista a alguien que los pudiera atender- ¿crees que ya se haya ido Neatness? -preguntó.

- si, creo que ya, pero igual dio que un compañero suyo nos atendería -dijo el unicornio antes de alzar el casco y comenzar a buscar con la mirada algún mesero.

- creo que ese -contestó la changeling mientras veía a un mesero llegar por el lado derecho del unicornio.

- ¿sí? -contestó este nuevo mecero al legar a la mesa de la pareja, siendo un unicornio de color y melena verde pálido, más joven que Neatness, pero no por eso más amable, teniendo una cara de pocos amigos, pero manteniendo una actitud un tanto amable.

Chrysalis pudo sentir que este pony estaba bastante irritado, no como el cordial y alegre Neatness Gloves, y estuvo tentada a molestarlo un poco, pero prefirió ir al grano y no arruinar la buena racha que llevaba desde que empezó la cena.

- quisiera ordenar una ultima cosa antes de que nos retiremos -dijo la changeling al acercarse el mecero.

- ¿Qué se le ofrece? -preguntó sin más.

- solo quiero que me traiga la mejor sidra que tengan en este lugar -pidió la changeling, con ganas de beber de ese sabrosísimo néctar una vez mas para poder irse con Shining Armor.

Shining estuvo a punto de objetar ya que no quería que Chrysalis saliera ebria de aquí, pero al recordar que ella casi no tomo del vino prefirió únicamente prevenirla en vez de negarle su petición- ¿estas segura de eso? -preguntó el pony.

- tan segura como que me llamo Gleaming Glass -dijo alegremente la pony.

- en un segundo se la traído -dijo el mecero ya sin más que agregar.

- ¿vas a acompañarme con un brindis? -preguntó Chrysalis mientras le servía vino al unicornio en su copa.

- claro ¿Qué estamos celebrando? -preguntó el con entusiasmo.

- lo que sea, solo quiero que me traigan mis sidra -dijo Chrysalis impaciente por probar su bebida.

- necesitamos celebrar algo -dijo Shining Armor teniendo ya una cosilla en mente

- entonces propón algo, yo llevo toda la noche guiándonos a los dos -dijo la changeling.

- tu me invitaste, se supone que yo te siga -le aclaró el unicornio.

- tienes razón, pero como no se me ocurre nada ¡hasta el fondo! -dijo la changeling tras pensar en una razón para celebrar, tuvo varias idea, pero la que mas le gustó también fue la más cursi, por lo que prefirió dejar el tema de lado.

- esa era mi copa -remarcó el unicornio tras ver como Chrysalis se la bebió de una sola sentada

- tu lo dijiste, era -bromeó la changeling saboreando el exquisito sabor de ese delicioso vino.

- solo espero que no se te suba con la sidra -agregó divertido el unicornio, aunque ya preparándose mentalmente por cualquier altercado que pueda desatar su novia.

- yo se que no -dijo antes de comenzar a buscar por todos lados a su mecer- por cierto, donde esta… -ya no completó al ver al pony acercarse a un costado de ella, levitando a su derecha una botella de cristal con una manzana en su centro y a su izquierda una especie de libreta de cuero además de un pequeño artilugio de metal

- su cidra -dijo el mecero mientras le destapaba a la batpony su botella para después entregarse en su casco.

- justo lo que estaba esperando -dijo al changeling antes de inclinar la botella hacía su boca, vertiendo de ese delicioso néctar en su paladar.

Pero para sorpresa de Chrysalis, esta sidra no tenía buena sabor, no estaba ni de cerca a la que probó en el calabozo con Shining Armor, esta era por mucho muy inferior, con un sabor demasiado acido en vez de amargo, muy espumosa en lugar de efervescente, exageradamente espesa a comparación de la suave delicia que le invitó el unicornio. No esto no estaba ni de cerca lago bueno, apenas era digerible, no porque fuera terrible pero no creía que esta cosa fuera la mejor cidra que le pudieran ofrecer.

- bleh -dijo tras dar un breve pero amargo trago, esta vez conteniendo las ganas de escupir esa cosa horrible- ¿Qué es esto? -preguntó ligeramente sorprendida y molesta.

- sidra de las montañas nevadas, es la mejor marca que manejamos -dijo el mecero, ligeramente sorprendido por el desagrado que mostraba esa pony hacía la bebida que le dio y un molesto por su claro rechazo.

- esto no puede ser le mejor sidra que vendan aquí -dijo la changeling sin creer que esto pudiera ser considerado bueno, mucho menos como lo mejor.

- las manzanas usadas para esta cidra son de la mejor calidad en el Imperio, cultivadas por los mejores granjeros locales -insistió el pony mecero- le aseguro que no hay sidra de mejor calidad.

- debes estar bromeando -dijo incrédula la changeling, casi con un tono burlo.

- Gleaming… -intentó intervenir Shining, pero el mecero habló de nuevo.

- señorita ¿sabe lo difícil que es sembrar manzanas en este clima? No le miento cuando le digo que es de la mejor calidad -dijo ya mas molesto, principalmente porque no estaba acostumbrado a recibir criticas del Imperio, todo lo contrario de hecho, no podía evitar tomárselo como algo personal.

Chrysalis percibió ese creciente enojo y estaba más que dispuesta a aprovecharlo ya que este tonto se estaba pasando de altanero- estoy segura de que no es así, vamos, tráeme algo que no sepa a agua de charco, probé sidra mucho mejor cuando estaba en prisión -provocó mas que lista para comenzar a entretenerse con este pony-"esto será divertido"

- no puedo hasta que pague el corte de cuenta -dijo el mecero mientras le dejaba caer la cuenta en la mesa- políticas de la empresa -dijo con ligera satisfacción por esta mínima molestia que podría causarle a esta pony testaruda y grosera.

- ¿cuenta? -dejó escapar la changeling sorprendida, olvidando por completo la satisfacción que le estaba dando el molestar a ese pony.

- ¿¡2,415 Bits!? -dijo Shining Armor sorprendido al leer la cuenta. Esto era mucho, exageradamente demasiado para una comida, pero tras leer brevemente el desglose, entró en cuenta que cada Menú especial valía 1,200 Bits y la sidra de Chrysalis 15 Bits.

Al escuchar ese número, la changeling entró en cuenta de su error, llevándose una casco a la frente. Lo había olvidado, los ponys solían pagar sus cosas, se manejaban diferente, usaban dinero que ella no tenía, que ni siquiera le pasó por la mente que necesitaría esta noche ¡demonios! Ni siquiera había pagado algo en toda su vida. ¿ como pudo ser tan tonta? Que idiotez de su parte, y para empeorar todo, por la reacción de Shining, pudo deducir que esa deuda era por demás exagerada.

Shining alzó la vista en dirección a Chrysalis en busca de una respuesta, pero lo único que recibió fue una sonrisa incomoda y un alzar de hombros. Era mas que obvio que ella no tenía dinero, no la culpaba, pero el había olvidado traer su cartera por lo que primero tendría que ir por ella hasta sui casa y luego regresar.

- bien, no me tardo -dijo el unicornio listo para salir hacía su departamento en busca de dinero

- ¿A dónde vas? -preguntó la changeling la ver que unicornio se ponía de pie. No entendía porque pero se sentía culpable de este malentendido.

- voy rápido por dinero, olvide mi dinero en mi casa -aclaró el unicornio antes de dirigirse hacía la salida, pero para su sorpresa el mecero se interpuso- solo dame cinco minutos, n tardaré -se resignó a tener que gastar aun mas magia, mañana estaría muy cansado

- lo siento señor, pero no puede irse -dijo el mesero sin dejar pasar al unicornio.

- ¿de qué hablas? Dijo que va por dinero, va a regresar -le reclamó la changeling de mala gana.

Antes de hablar, el mecero dio una señal a un compañero antes de que varios guardias y meceros se aglomeraran a lado suyo- lo siento, pero ninguno puede abandonar el establecimiento, si necesitan dinero necesitaran que alguien venga a dejárselos -dijo el concierta satisfacción por fastidiar a la batpony.

- ¿y como se supone que haga eso? tienen una lechuza mensajera o algo así -dijo la changeling poniéndose de pie, tratando de controlarse de no lastimar a estos engreídos con tal de no hacer enojar a Shining.

- no, pero… -el mecero fue interrumpido por otro pony que apareció detrás de él.

- ¿Cuál es el problema aquí? -dijo un pony, de cristal, color gris pálido pero sin melena, pelón en realidad, portando unas gafas gruesas color rojo que lo hacían ver terrible. Por su vestimenta y la forma en que los demás lo dejaron pasar era mas que obvio que era el encargado del lugar.

- olvide traer mi dinero en mi casa y ya iba a ir por ella para pagar pero ellos no me dejan salir -explicó brevemente el unicornio.

- ¿y no tiene nadie que pueda traérselo?, tenemos correspondencia mágica si así la necesita -ofreció el gerente en tono amable pero severo.

Shining y Chrysalis se miraron por un segundo, entendiendo en el acto que, dado a que estaban saliendo en secreto y nadie podía enterarse de quien era ella, no podrían recurrir a nadie para que los ayudara, menos estando ambos disfrazados.

- no -contestaron al unísono.

- pues lo lamento, pero por políticas del restaurante, ninguno de los dos podrá abandonar el establecimiento si no han pagado la cuenta -insistió el gerente creyendo que este par lo querían engañar.

- a ver, genio, como quieres que paguemos si no tenemos dinero -dijo ya mas de lamas la changeling, mas que dispuesta a controlarlos y hacer que sumerjan sus caras en una olla caliente.

- tranquila -pidió el unicornio al ver a la changeling molestarse.

- no, este tonto se esta pasando de la raya, que parece que en esa calva repugnante que lleva en su cabeza no hay nada mas que aire -dijo mientras se le acercaba al gerente de forma amenazante, funcionando de excelente manera.

- que rufián -dijo el gerente ya intimidado, cubriéndose tras uno de los guardias, también intimidado- ustedes consumieron aquí, deben pagar por lo que pidieron.

- eso intentamos, pero no nos está dando opciones -recalcó Shining un poco molesto pero conteniéndose para no darle cuerda a su pareja- solo quiero ir por mi dinero y pagar para rime de aquí.

- no puede, son las reglas -insistió.

- que no entiendes que se nos olvidó el dinero? -dijo ya furiosa por la terquedad del idiota que tenía enfrente.

- debieron pensar en ello antes de venir aquí con su boca de barbaján -reclamó el gerente.

- sabes qué? no voy a pagar nada, ¿Qué te parece eso? -terminó por decidir Chrysalis ya harta de esta ridiculez.

- entonces no me da mas opciones que llamar a la policía -dijo el gerente antes de darle una señal a uno de sus empleado para que hiciera cumplir su orden.

- has lo que quieras, nadie va a pagar nada qui, cierto Shining? -preguntó Chrysalis en busca de aprobación.

- yo… -el pony no supo que decir, quería apoyar a la changeling, pero sabía que lo que estaba haciendo estaba mal y lejos de ser legal.

- exacto, ya nos vamos -dijo antes de tomar al unicornio el casco y jalarlo consigo hacía la salida.

- no va air a ninguna parte -dijo el gerente mientras él y su sequito se interponían entre la pareja y la salida.

- ¿quieres apostar? -dijo retadora.

Varios minutos de constante pelea, discusión, insultos y casi un golpe pasaron indefinidamente, manteniendo siempre el mismo circulo vicioso; el personal se rehusaba a dejarlos salir, la changeling discutía sin miedo y ya rehusándose a pagar, y el unicornio solo trataba de clamarla paraqué no lastimará a nadie.

Shining no podía negarlo, el personal de este restaurante era tan tonto como testarudo, muy molestos además de todo, pudiendo resolver este malentendido en cinco minutos si se lo permitían, pero por muy idiotas que pudieran ser no podía permitirse el lujo de dejar sola a su pareja ya que seguramente los lastimara. Durante toda la discusión su único propósito había sido calmarla y evitar que empeorar las cosas, negándole por completo el usar su magia en contra de estos ponys aun si eso les facilitaba la vida, y como cabría esperar solo hubo un único resultado.

- suéltame idiota -dijo la changeling esposada mientras forcejeaba con un oficial que trataba de llevarla hacia la salida- esto es su culpa, no nuestra.

- sí, sí, siempre dicen eso -le dio de largo el oficial.

- cuando salga de esta me las vas a pagar -amenazó Chrysalis al gerente justo antes de salir por la puerta.

Shining mientras tanto se mantenía quieto y tranquilo, aun teniendo un anillo anti magia en su cuerno y estando esposado. A pesar del problema no estaba nada preocupado pues podrían zafarse fácilmente de esta sin ningún impedimento, lo único que requerían sería esperar.

- ¿Qué hacen? ¿ a donde me llevan? -gritaba Chrysalis mas por furia e impotencia que por verdad preocupación. Estaba que la llevaba el demonio, molesta por lo que le estaban haciendo y por como ella debía contenerse- ¡maldita sea!

Justo enfrente de la salida, la changeling vio una carreta de extraña figura, compuesta por barrotes de arriba abajo, cuyas junturas de madera estaban tachonadas para mayor resistencia, con un asiento para dos ponys en su parte trasera y una puerta que era más bien una rejilla.

Al ver eso la changeling se paralizo por un momento dejando que la llevaran por un momento sin ninguna resistencia, pero al estar a solo unos metros de distancia su reacción fue por demás aterradora.

- no, no me van a meter ahí -dijo ya plantándose de lleno en el piso, frenando su arrastre sin ningún problema- no voy a entrara esa maquina del mal -dijo antes de darse la vuelta y ahora ser ella quien empujaba al policía que trataba de ingresarla en la carreta- no voy a entrar ahí, estas loco si crees que lo permitiré.

Shining vio esto con asombro, notando como una ira fría, apenas controlable, se manifestó en ella al ver esa cosa, empujándola de alguna manera a dejar de lado su farsa con tal de no meterse a esa carreta. Esto estaba mal, debía hacer algo.

Empujando en sentido contrario a la carreta, la furia de la changeling la empujaba a alejarse de ahí, ignorar a estos idiotas y vengarse antes de desaparecer, darles una lección de con quien se habían metido, ignorar toda regla o consecuencia. Ellos empezaron, ellos la molestaron, la trataron como una criminal sin ningún motivo, ahora les mostraría su maldito error, haría que todos y cada uno de ellos se arrepintiera por haber arruinado su cita.

Estuvo a punto de hacerlo, deshacer su ilusión, usar su magia, pero antes de que pudiera hacerlo unos ojos azules se posaron frente a ella, era Shining Armor que ahora se había interpuesto en su camino, que la miraba con severidad, pero también con tristeza. Así fue como lo reconoció, entendió que pensaba de ella en ese momento, con solo esa mirada fría su ira disminuyo y sus deseos de venganza casi se apagaron por completo.

El la reprobaba, de nuevo, ella lo sabía, a pesar de que podrían salir de esta fácilmente, de no corrían ningún riesgo real, ella se dejó llevar y ahora el se lo hacía saber. ¿A caso esto era lo que buscaba? Por supuesto que no, ya lo había echado a perder antes y no lo haría ahora.

Con resignación Chrysalis dejó de forcejear, se dejó llevar por el pony que intentaba llevarla, ingresando inmediatamente en la carroza justo después de que metieran a Shining por el otro lado. No podía explicarlo, pero sintió una gran tristeza en el momento en que cerraron la reja de esta carrosa.

- muy bien -dijo el policía de mayor edad, el que escoltó a Shining- quédense aquí mientras nosotros vamos a hablar con los del restaurante.

De forma casi instantánea, Chrysalis miró fijamente el policía para hipnotizarlo al menos como ultima venganza, pero una voz proveniente de sus espaldas la detuvo.

- Gleaming, no -dijo el unicornio al ver lo que intentaba la changeling, al menos aliviándose tras ver como ella había desistido.

La changeling solo miró con odio en sus ojos al policía, llenándose de nuevo de furia e impotencia mientras ese pony se alejaba de ellos. Un grito de dientes apretados salió de la furiosa criatura, acompañado de forcejeos y saltos de exasperación por la impotencia de su maldita situación, siendo este su único medio de liberar su furia acumulada.

- supongo que deberíamos esperar -dijo Shining con tranquilidad para ver que pasaba, pues lo que estaban haciendo era ilegal y si al menos los oficiales hacían entrar en razón al gerente pues entonces el aceptaría lo que le correspondía, ya si su destino era ir a prisión entonces sería mejor irse de ahí con la magia de Chrysalis y pagar otro día.

Chrysalis solo se mantuvo en silencio, ignorando al pony mientras recargaba su cabeza en los barrotes de su lado, prefiriendo mantenerse callada y tratando de tranquilizarse, quedándose quieta al cabo de unos minutos.

Ambos se mantuvieron en silencio por casi treinta minutos, la changeling mirando hacía su izquierda para ignorar al pony mientras mantenía su vista fija hacia el restaurante, Shining por su parte se mantuvo también quieto, sintiéndose incomodo por como estaba forzando a la changeling, pero mas que dispuesto a cumplir con su deuda.

Tras ese lapso, el oficial apareció de nuevo por la entrada del restaurante, dirigiéndose hacía ellos inmediatamente- bien escuchen, es muy tarde y es temporada de Luna boreal, así que quiero ir temprano a casa para estar con mi hija así que les acabo de conseguir un trato con el gerente del lugar, dice que si se quedan a lavar los platos ustedes podrán irse sin cargos, si no lo aceptan tendré que llevármelos a la estación.

- ¿no podemos simplemente ir a mi casa por dinero para pagar? -preguntó el unicornio, viendo esa salida como más fácil.

- lo siento hijo, pero ya tiene cargos en su contra por ese escándalo que tú y tu novia provocaron -aclaró el policía sin reparos ni rodeos- así que solo tiene dos opciones, regresar ahí y hacer lo que se has dicho o… -señaló con su rostro la propia carreta, dejando en claro la segunda opción.

- supongo que iremos a lavar los platos -dijo el unicornio sin mucho problema, la verdad es que ningún conflicto le causaba hacerlo.

- buena decisión mi amigo -fue lo ultimo que dijo el oficial antes de dejar salir a la pareja de la carroza, quitarles las esposas y el anillo, y guiarlos hasta la cocina del lugar para que se pudieran a trabajar.

Tras una breve escolta hacia la cocina Shining y Chrysalis rápidamente fueron guiados por un cocinero para ponerlos a lavar los platos, teniendo como único compañero a otro jovencito que seguramente era el lavaplatos. Sorprendentemente para el unicornio, el gerente no estaba por ningún lado, seguramente porque Chrysalis debió intimidarlo mas del lo que ambos habían pensado.

- mira, creo que asustaste al gerente -dijo el unicornio a su pareja en tono bromista, recibiendo como respuesta un silencio y una mirada gacha.

Vaya, ella se veía muy decaída, había estado en silencio desde que los sacaron de la carroza y en ningún momento había levantado la mirada, solo se mantenía callada, con sus ojos por el suelo y posando un rostro triste y derrotado que únicamente lograba hacerlo sentir mal. Era incomodo verla así, se sentía mal por ella, pero no podía permitirle que se revelara, que lastimara a alguien, debía darle un ejemplo, aunque ahora parecía que eso la había herido más de la cuenta.

Apresurándose en su deber, el unicornio, Chrysalis y el lavaplatos se organizaron perfectamente para terminar sus deberes lo más rápido posible, posándose los tres frente a una tarja los dos sementales lavaban mientras la yegua secaba. Era simple y sencillo, hasta Shining pudo hacerse amigo del lavaplatos manteniendo una charla amena con él, pero Chrysalis…

La changeling no habló, no dijo nada, solo se mantuvo en silencio y tranquila, no podía dejar de pensar en lo que sucedió, en como su feliz cita casi de ensueño se había tornado rápidamente en un desastre en potencia, ahora no era mas que un lamentable recuerdo de un fracaso indiscutible. ¿Por qué fue así? Ella hizo lo posible por controlarse y lo estaba logrando, pero de nuevo el destino confabuló en su contra.

Intentó razonar, pero no funciono, y cuando todo declinó a una confrontación tuvo que aguantarse, controlarse, bien pudo deshacerse de ellos sin sudar una gota, pero prefirió mantenerse firme, hacer caso al pony que tanto le importaba… y lo único que logró fue decepcionarlo y decepcionarse a ella misma, de nuevo sus impulsos le ganaron y esta vez si que lo había arruinado.

No tenía ganas seguir esforzándose, pareciera que por más que lo intentaba sus deseos parecían desplomarse sin ninguna otra alternativa. Ahora lo único que quería era estar sola, concluir con su tarea, alejarse de todos y terminar esta lamentable velada en soledad. No fue hasta que por fin le pasaron el ultimo plato que ella inmediatamente se dirigió a la salida, sin esperar al unicornio o cruzar palabras con él, solo quería irse.

Saliendo por la entrada trasera, la changeling salió hacía un callejón que daba a los dos lados de la cuadra, prefiriendo ir hacía su derecha caminando hasta cruzar la calle, cruzar otro callejón y llegar a un balcón que daba a una explanada hundida a un par de metro de altura, posándose sobre el barandal para pensar a solas en su completa soledad.

Tras uno minuto o dos de mantener su platica con su nuevo amigo, el unicornio se percató de que Chrysalis no estaba, viendo en su lugar unas huellas húmedas que salían hacía un callejón, y siguiendo el rastro el pony no tardó en ver a su novia a lo lejos recargada en un barandal de la explanada central.

- ¿Gleaming, estas bien? -preguntó el pony mientras llegaba con ella.

La changeling no respondió, por un par de segundos se mantuvo en silencio, centrada en sí misma, arraigada a sus propios pensamientos, a las fuertes emociones que ahora la invadían, a los vividos recuerdos de estas tormentosas horas, culpándose, lamentándose, llena de impotencia y arrepentimiento de lo que pudo ser, pero no fue.

- lo siento -dijo con la voz casi quebrada al tenerlo justo a su lado- lo arruine todo -se lamentó.

- ¿de qué hablas? -preguntó el pony con una sonrisa, aun de buen humor por su amena charla con el lavaplatos.

- nuestras cita, la arruiné -reiteró, girando levemente su rostro para no ver al unicornio.

- claro que no -negó Shining en un intento de calmarla al ver y escucharla triste.

- sí lo hice. Nuestro paseo, nuestra cena, arruine la cita completamente -dijo aún más deprimida, incapaz de ocultar su decepción.

- creo que estas exagerando un poco las cosas, sí, hubo uno que otro percance y las cosas no se pusieron muy bien al final, pero fuera de eso creo que estuvo genial -dijo con honestidad Shining. A su parecer está había sido una cita excelente si tomaba en cuenta que su acompañante era esa changeling.

- uno que otro percance… -repitió con ironía- querrás decir problema -corrigió la changeling siendo mas realista con lo sucedido.

- no, me quedo con percance -insistió aun manteniéndose optimista- vamos, no me digas que de verdad te arrepientes de tener esta cita .

Para sorpresa del unicornio un silencio largo le respondió a su pregunta, entrando en cuenta de lo mal que estaba sintiéndose su novia. Ella no era de as que se arrepiente con facilidad y que ahora ni siquiera estuviera tratando de excusarse so algo solo era prueba de lo terrible que se debería estar sintiendo.

- de verdad te arrepientes? -preguntó ya de manera mas seria, ligeramente sorprendido por su propia pregunta.

Tras unos segundo de espera, a la changeling no le quedó mas que admitirlo, de nada servía negar algo tan obvio- …sí -soltó mientras desviaba su mirada al suelo y recargaba su rostro sobre sus cascos cruzados en el barandal.

- ¿Por qué?, Ya hablando en serio, fue una gran cita -insistió el pony para animarla- me la pasé increíble contigo, charlando, riendo...

- aja, como si de verdad hubiera sido divertido -dijo incrédula, segura de que le estaba mintiendo para animarla- lo único que pasó fue que yo te hacía enojar y tú me regañabas.

- oh, vamos, no digas eso. De verdad nos divertimos, la pasamos bie…

- tu no entiendes -gritó con frustración- se suponía que sería increíble, algo romántico de lo que siempre nos pudiéramos acordad, el mejor recuerdo que podría darle a mi primer novio -tras esto dejo caer su cabeza sobre sus casco en el barandal, ocultando su rostro lastimado del unicornio- pero en lugar de eso me la pase peleando con todo mundo, haciéndote enojar y burlándome de ti.

-Chrysalis, por favor , no pienses así, eso… -de nuevo fue interrumpido.

- no, ¿ es que no lo ves?, ni siquiera pude controlarme por unas horas, lo intenté, te juro que lo intenté, pero ni siquiera una noche pude lógralo… -dijo frustrada sintiendo como una lágrimas de impotencia y frustración querían escapar de ella- debía controlarme, calmar ese lado malo de mi para que nos la pasamos bien, que esta noche fuera la mejor de todas, que supieras que he cambiado, que puedo ser mejor de lo que soy ahora… y en lugar de eso solo estuve creándote problemas, lastimando a tus ponys, controlándolos. No pude conmigo misma, solo… solo me dejé llevar porque podía hacerlo, porque quería hacerlo, y te decepcioné -dijo casi quebrándose, sintiendo una lagrima escurrir por su mejilla para luego terminar en el suelo- por más que lo intento sigo siendo esa changeling a la que todos odian, la mala del maldito cuánto.

Si que era doloroso verla así, una criatura con tanta confianza en si misa, alguien alegre y vivaz como ella, decepcionada y dolida por lo que él pudiera pensar de ella, asustada de perder lo que tenían ambos solo por un mal entendido que ni siquiera ella comenzó. No era su culpa, no del todo, pero al parecer ella pensaba que era así, sorprendentemente se estaba responsabilizando de un error, pero en esta ocasión estaba equivocada, pues que las cosas terminaran mal no fue por ningún motivo su culpa.

- oye, oye, ya, tranquilízate -dijo el pony con voz calmada mientras la abrazaba con su casco izquierdo- no digas esas cosas, no es verdad. Yo no estoy molesto contigo, ni decepcionado de ti…

- claro que sí, lo vi en tus ojos cuando nos subían en la carreta, cuando te paraste enfrente de mi -dijo casi a punto de llorar, arrepintiéndose enormemente de haber actuado así.

- solo trataba de calmarte, tu sabes lo fuerte que eres y no quería que lastimaras a nadie -intentó explicar el unicornio.

- de eso hablo, tienes que estar cuidándome porque en cualquier momento puedo explotar -admitió la changeling, aun oculta entre sus brazos, manteniendo su rostro apuntando al suelo- y yo no quiero eso para ti, no quiero que este conmigo y que siempre tengas que preocuparte por lo que pueda causar, que sientas que siempre debes cuidarme, que no me temas por lo que puedo hacer.

- pero yo no te temo -interrumpió Shining mientras posaba su rostro sobre ella- yo te quiero Chrysalis, lo sabes, y si me preocupo es por ti, por tu bien.

- no es cierto, es por tus ponys -insistió la changeling, sabiendo que el temía por aquellos a los que ella podía herir y no por quienes pudieran herirla- temes a que pueda lastimarlos o algo peor, porque sabes que puedo hacerlo y que si no me controlo entonces...

- sí, claro que sí, pero es como tu con tus changelings -interrumpió- pero eso no significa que tampoco me preocupe por ti, solo quiero protegerte y guiarte para que puedas ser libre, para que estemos juntos sin ningún problema. Quiero que seas feliz, quiero estar contigo y ser parte de esa felicidad -se sinceró el pony con ternura, dando una suave caricia a la changeling- no pretendo cambiarte, ni empujarte a ser alguien que no eres, lo único que quiero es ayudarte, que le demuestres a al mundo que se equivoca contigo, que si lo intenta podrá ver a la misma hermosa criatura que veo yo, a esa changeling tan alegre y optimista que eres, a la yegua amorosa que eres en realidad.

Esas bella palabras le consolaban el alma, de alguna manera todo ese miedo e y arrepentimiento comenzaba a abandonar su corazón, guardando en el únicamente las dulces cosas que le dijo Shining Armor. Creyó que podría estar mintiéndole por lastima o para hacerla sentir mal, pero al sentir su amor, ese que le dedicaba únicamente a ella, entendió y supo que todo era cierto, que lo que pensaba de ella era cierto y que de verdad la veía de esa forma tan maravillosa como se lo hacía ver.

- ¿no estas molesto conmigo? -preguntó casi en un tono infantil, aún muy confundida y sintiéndose extremadamente triste por su actuar, pero al menos un poco consolada por las palabras de unicornio.

- claro que no -se apresuró a aclarar- solo… fue un tropiezo, a cualquiera la pasa, sobre todo en su primera cita.

- pero yo quería que fuera especial -insistió aun con su rostro cubierto.

- fue especial, es especial, lo creas o no me divertí mucho estando contigo hoy.

- pero me la pase peleando y burlándome de ti.

- ¿y? así eres y así me gustas, no estaría contigo si no fuera así -se apresuró a decir el unicornio, debía consolarla y que mejor que la verdad- no estas viendo el lado bueno; platicamos, reímos, bromeamos, eso de ti me gusta, es lo que me hace sentir bien, lo me hace feliz.

El pony pudo sentir como la changeling dejaba de apretar su rostro contra sus cascos para ocultarlo, poco a poco comenzaba a relajarse y a dejar de estar tensa, estaba funcionando. Lo único que quería era verla feliz, que supiera lo especial que era para ella y no temiera a lo que él pudiera pensar por la realidad era que su opinión no importaba. A pesar de sus defectos y sus traumas, esa changeling seguía siendo tan perfecta como siempre lo había sido, solo necesitó darle una oportunidad para verlo, para quedar cautivado de ella.

Para buena suerte del unicornio y como un milagro caído del cielo, una suave y tenue luz multicolor comenzó a nacer en lo alto del cielo, convirtiéndose rápidamente en una bella columna multicolor, y después apareció otra, y otra, y otra, y otra, un sinfín de columnas lumínicas comenzaron a invadir al cielo a lo largo y ancho de todo el Imperio, flotando suavemente como una sábana entera que danzaba en lo alto de las estrellas .

La Aurora boreal había llegado, y no había momento más oportuno que este- ven, por favor mírame, quiero ver esos hermosos ojos otra vez para hablarles de frente -dijo mientras le daba algo de espacio a su novia para levantarse.

Aunque dudosa, Chrysalis sintió confianza en el unicornio, dejando de ocultarse en su propia melena para alzar la vista hacía el y verlo nuevamente, llevándose una increíble sorpresa y unas dulces palabras mientras alzaba la vista al cielo, inundando su maravillado corazón con asombro e ilusión al ver el espectáculo más hermosos que jamás habría podido imagina.

Abrazando a Chrysalis al completo, abrigándola en su pecho, el unicornio alzó su mirada al cielo para contemplar esa maravilla junto con ella- …si pudiera repetir este día lo haría sin dudarlo, porque tú has hecho de mi vida algo especial que no quiero perder. Sin importar que pase, que digan los demás o que hagas tu para creer que me molestaste, jamás voy a dejar de estar a tu lado, no quiero ni pienso abandonarte porque mi corazón ya te pertenece, ya eres parte de mi como yo espero se parte de ti, y si no es para ti entonces no será para nadie más-terminó por decir el pony mientras la changeling se recostaba en su cuello.

No tenía nada que decir, las palabras no alcanzaban para explicar lo que sentía en este momento, solo le quedó mirarlo por un segundo antes de fundirse en su amor con un fuerte y apasionado beso, llenando su corazón de la mas grande alegría y consolación que podría imaginar y dejando que este hablara por ella, repitiendo aquel momento tan mágico que no olvidaría por el resto de sus días.

Y ahí se quedaron, el uno con el otro bajo la luz de las estrellas y la aurora que ahora los acobijaba son sus mágicas luces en su mágico momento, siendo testigos de aquel profundo y puro sentimiento que esa pareja profesaba con toda la honestidad de sus corazones.

Perdonen el final tan flojo, pero estuve escribiendo las ultimas 11,000 palabras desde las 9 de la noche hasta las 3 y ya estoy demasiado cansado. Espero que disfruten del cap. no fue fácil hacerlo tan largo, pero helo aquí.

Disculpen la demora tan excesiva, pero ya saben; navidad, año nuevo, la tercera guerra mundial (adoro ese meme) bala, bla, bla…

Como siempre quiero agradecerles su apoyo al fic. espero que les siga gustando tal como va ya que es lo mejor que mi limitada imaginación puede hacer.

Sin mas que decir ni a nadie a quien recomendar, me despido: bye.

P.D. espero que hayan pasado un feliz años nuevo y una feliz navidad.

P.P.D. feliz yule para ti también Bisselyla