Al llegar todos notaron lo diferente que era como el azabache cuando llegó por primer vez antes que ellos, así que infiltrados fue fácil, no tanto como antes al ver tanta seguridad por aquellos que llegaban de otros lugares para el gran anuncio a dar sobre que se haría sobre la gente que vivía en la isla Paradise. Se notaba la alegría de muchos de ellos al ver tantas cosas, aunque al recordar porque estaban ahí era más primordial que andar jugando o explorando por curiosidad y se movilizaron.

Tenían exactamente un día para recorrer el lugar para poder avanzar y era necesario saber exactamente dónde estaba el castaño para solo traerlo de vuelta, algunos no querían luchar y otros querían darles una lección como venganza por lo sucedido hace años al atacarlos.

Una rubia miro bien el lugar para bajar la cabeza al ocultar su cabello con una gorra para no ser reconocida al ser ahora una traidora y pensaba que sería de su padre, estaría bien o ya habrá muerto, sintiendo como la tomaba de la mano al perderse en sus recuerdos para saber que nada se podía hacer, no por ahora.

-Annie—preocupada de que no estuviera lista.

-Estoy bien—debía alejar esos pensamientos.—Sera mejor que tomemos nuestras posiciones.

-Pase lo que pase estaré a tu lado hasta el final—era una promesa que se hacía ella misma.

Ella sabía que no sería así, algo en su interior le decía que tarde o temprano moriría.

Por eso tomo una sabía decisión y por ahora estará con ella mientras dure esa felicidad, aunque sea pequeña una ilusión sobre todo soñar no estaba mal y menos sentir, solo caminando hacia donde debían estar ellas posicionadas.

Una hora después.

Todos se movilizaron para tomar sus puestos, excepto por un azabache que se les desapareció de repente y dejando un poco extrañada a su compañera que no sabía que decir o que hacer, y acercándose esa extraña chica que solo le pregunto por el paradero de cierto azabache, no le dijo nada más de lo que sabía dejándola confundida como extrañada por su comportamiento.

En esos momentos el se encontraba cerca de una torre de vigilancia sin llamar la atención en absoluto, para ver los movimientos de aquellos soldados como de otras personas, notando como llegaban al puerto gente con diferentes ropas y con diferentes emblemas de diferentes países.

Vio a esa mujer llegar, la misma que era familia de su prima.

Podría tener las mejores intenciones con su prima, la historia era diferente con ello, en especial con el aún recordando sus palabras ese día que estaba solo.

Flash back.

Miraba a los soldados que tenía a su cargo, eran muy inútiles a su parecer ocasionando le dolores de cabeza que no soportaba la ineptitud y yendo por te para calmarse en esos momentos porque no lo soportaba más.

Sin esperarse que esa mujer llegara para confrontarlo.

-No falta presentarme—con su tono serio.

-No es necesario, ¡sé bien quién es!—sin necesidad de ver su rostro.—Kiyomi Azumabito. Mikasa me explico quién es usted.

-A pesar de que Mikasa sea mi familiar también es tu familia—haciendo referencia de cierta conversación que alguna vez tuvo con ella.—Me contó sobre ustedes los Ackerman. Aunque yo ya sabía bien quienes eran ustedes.

-¡Vaya directo al grano!—no quería más farsas.—No falta seguir dando tantas vueltas al asunto.

-Mi única petición sería que dejara que Mikasa venga con nosotros a donde pertenece en realidad—siendo clara con sus intenciones.—No quisiera que se vuelva parte de esta guerra que dará inicio tarde o temprano.

-Acaso no debería estar diciéndole esto a ella en vez de a mi—algo no tenía mucho sentido.

-Debería—cerrando sus ojos manteniendo la calma.—Tengo entendido que usted tiene más poder y por su apellido la custodia de Mikasa la tiene usted.

-En eso se equivoca—para mostrar frialdad.—Solo esta a mi cargo al pertenecer a mi escuadrón. Ella es la que toma las decisiones de su vida y yo no intervengo.

-Me pareció todo lo contrario—lo noto en algún momento.

-Doy esa impresión siempre—escuchando pasos acercarse.—Si me disculpa, debo seguir atendiendo mis responsabilidades.

No quería ser visto con esa mujer por nada del mundo.

-Fue un placer conocerlo—como si no fuese a verlo nunca mas.

Fin del flash back.

Algo que había aprendido de quienes de repente empezaron a decir ser sus aliados es no confiar en ellos ciegamente, en su mayoría eran aliados solo por seguir al medio hermano de su mocoso, lo apoyaban ciegamente o por interés que era casi seguro de que fuese ese el caso; no podía confiar en ese hombre, en su interior le decía que lo matase pero no podía hacerlo dejando de lado la promesa que le hizo a su amigo, el comandante por querer apoyar a su pareja mientras aún no supieran cual era en realidad lo que el pretendía hacer una vez se encontrarán o entrarán en contacto para usar el poder fundador. Sería largo todo, le gustaría infiltrarse una vez por todas a esa fiesta que se daría antes del gran anuncio a dar el día de mañana donde todo se decidiría y el rumbo de lo que pasaría sería una guerra o la paz, dudando de que se llegase aún gran acuerdo de paz para terminar enfrentándose y la muerte de muchos sería lo que se viese y suspirando para solo abandonar el lugar para ver desde donde podría ser más fácil infiltrarse usando el equipo tridimensional y atacar si era necesario.

Pasando al lado de unos soldados merdianos que venían riendo y logró escuchar algo.

-Escuché que es posible que vayamos a la guerra contra esos demonios en Paradise—dándolo por hecho.

Si eras así, ellos morirían porque se defenderían a cualquier preso, a diferencia de ellos o de algunos el estaba más acostumbrado a combatir a humanos o Titanes en este caso, tenía fuerzas aunque no iba a ser de mucha ayuda, menos por ese niño que llevaba en su vientre el cual era lo más importante y confiaría en su padre.

Llevo su mano a su vientres para juntarse que nadie le haría daño aún si tuviese quehacer lo que fuese necesario para impedirlo, incluyendo a su propio hijo mayor del cual como hasta ahora lo ha defendido seguiría siendo así.

Día del anuncio.

Paso la noche en una posada muy a gusto por su bien descansando, pensaba más en su seguridad y sentía lástima de sus compañeros que de seguro debieron pasar la noche en otros lados y era egoísta pero no podía hacer más.

Esperaría hasta llegada la noche, comió un poco para descansar otro rato hasta que llegase la noche.

Aún faltaban horas para ese anuncio.

Por ahora debía solo descansar y viendo su uniforme ahí mismo, sería tonto no quejarse por la nueva apariencia del uniforme que a su parecer seguía sin gustarle nada el nuevo estilo, tampoco le gustaba el otro pero aprendió a dejar sus quejas y se acostumbro aunque era más cómodo y más liviano que el ese que le era aún muy incómodo portarlo al igual que el nuevo ajusto en el equipo y recostado en la cama cerró los ojos para pensar un poco en qué pasaría si todo saliese mal.

No quería pensarlo más.

-¡Olvida eso Levi!—regañándose por pensar tonterías.—Recuerda lo que Kenny te decía. ¡No dudes nunca de las decisiones que tomes y muéstrate indiferente sin emoción alguna para nunca arrepentirte de ninguna acción tomada!.

Debía seguir esas palabras que día a día recordaba.

No mentiría, como le faltó siempre su madre desde que murió, también resintió la falta de ese hombre que lo acogió y lo ayudó como entre por poco tiempo antes de enfrentar de nuevo la soledad con la diferencia de que ya sabía qué hacer y sobrevivir.

Luego la llegada de sus amados hermanos, aquellos que dejo entrar de poco a poco a su corazón y acercarse a el dejando ver cómo era con ellos en realidad y todos los momentos que vivieron antes de quedarse de nuevo solo pero con compañeros y amigos nuevos que comprendía su dolor al perder a sus hermanos; agradecía que no le pidieron nunca ser más abiertos, en realidad era lo mejor que le pasó hasta que conoció a su mocoso, ese chiquillo que lo hizo ser el de nuevo u otro en realidad con lado que no conocía al igual que su hijo al descubrir su faceta de madre sobreprotector.

Ahora era diferente todo con el, la llegada de su prima fue extraña y confiaba en ella, lograba comprender cuando no necesitaba más que su poca charla que entablaban ellos con más acciones en distraerlo al recordar que no podían rendirse para proteger a aquellos que tenían ahora.

Y eso harían ahora pasará lo que pasará.

Proteger a su familia de todos, si eso era protegerlos del mundo entero que en algún momento serían sus enemigos.

Cerró sus ojos para dormir un poco recordando a su mocoso sonreírle y estando a su lado en esos momentos.

Entrada la noche.

Ya estaba listo, puesto con ese uniforme y con el equipo puesto para salir por la ventana.

Posándose en el techo al haber escogido un lugar cerca de donde sería el gran anuncio dentro del gueto y viendo la luces a lo lejos para ir de inmediato sabiendo que de seguro ya estaban algunos ahí, esperando que todo resultase bien antes de que el infierno se desatará que sería lo más seguro.

Y efectivamente al ir sin ser visto logro ver todo desde el lugar donde se puso, ose en esa torre o toma de agua que se mostraba ( no en acuerdo bien donde estaba el parada cuando se desató todo el caos) cuando todos ya estaban en sus asientos, una vez llegaron todos los que debían estar presentes y en el momento en que salió Willy Tybur, a dar el gran anuncio ante todos sin antes explicar lo que sucedió hace cien años atrás justo cuando fueron ellos puestos en esos muros borrando existencia alguna de los recuerdos del mundo exterior y escuchando la historia que todos los erdianos sabían de sobra.

( Esto será el resumen corto).

El rey que fue vencido por el gran merdiano que le hizo frente, siendo dejado solo por aquellos que poseían el poder de los nuevos poderes de titán, en especial al ya no querer seguir sirviendo a alguien como el y al ser derrotado y sin esperar más que irse exiliado de erdia con aquellos que le siguieron llegando a la isla de Paradise donde nadie supo más que ellos se encerraron dentro de esos muros dejando una amenaza al mundo. Para luego aclarar que ellas al pertenecer a la familia Tybur, una de las familias que desde siglos atrás siempre han tenido uno de los poderes de los nueve que hay, al darse a conocer por su hermana aquellos recuerdos reales al poseer el poder y aclarando la farsa de esa verdad, donde en realidad fue el rey de erdia quien decidió llevarse a su gente al ver lo que pasaba aliándose con merdia para apoyarlo y sostener esa mentira dejando creer al mundo que fue derrotado, pero, al ver que muchos se quedaron al no querer irse el con los pocos que habían dejo esa advertencia, que no pocas palabras aquellos que fueran con las intenciones de querer derrotarlos o eliminarlos conocería el poder de aquellos quienes a partir de ese momento vivirían en los muros dejando salir su sed de libertad y según dando a conocer los recuerdos bordados del mundo como la tiranía en la que vivieron y dando a conocer que los muros escondía a los Titanes colosales que en cualquier momento sería liberados para causar un caos en el mundo y anunciando a su enemigo siendo nuestro castaño.

(Según mi resumen al darme flojera seguir escribiendo más).

Una vez que lo escucho, la declaración de guerra y que todos lo apoyaban, suspiro, más al saber que no habría opción sentado y en ese momento todo parecía tranquilidad hasta que salió de debajo de ellos un titán matando a Willy Tybur, partiéndolo en dos causbdo la muerte de aquellos representantes que vinieron y el caos de la gente al intentar huir siendo más las bajas y viéndolo todo sabiendo que su mocoso tomo su decisión apareciendo otro titán.

Capitulo que no subí al no tener tiempo.

Aquí está y disfrútenlo.

Besitos :3:3:3:3:3