Víspera de navidad, una época para dar alegría, felicidad y disfrutar con los amigos y seres queridos, ese es el objetivo para Marcus y el resto de su grupo los cuales atravesaron para llegar a Chicago, Illinois.

Reproduciendo: Ice Nine Kills – Merry Axe-mas.

- Aquí vamos a pasar navidad. – Exclamó el pelinegro mientras conducía por las calles, se notaban los adornos navideños por todos sitios.

- Vamos a preparar todo para nuestra fiesta ¿no? – Preguntó Kotonoha, Marcus asintió.

- Todos ya habrán comprado sus regalos para el intercambio, ya es solo que nos acomodemos y entonces podremos empezar con todo.

- No puedo esperar, esto será grandioso. – Comentó Izayoi con una sonrisa.

- Ya empezaremos, por mientras iré a algún sitio por mi cuenta. – Respondió, eso sorprendió un poco a los que le acompañaban en su vehículo.

- ¿Qué irás a ver? – Preguntó Sheryll, el pelinegro sonrió.

- Una cosa secreta, no es necesario que me acompañen, puedo hacerlo solo. – Marcus tenía algo en mente, ya entonces nadie dijo nada más, llegaron al hotel y fue a registrarse.

- Una sala para fiestas ¿no? – Preguntó la recepcionista, Marcus asintió.

- Es lo que necesitaremos hoy, espero no estén ocupados.

- Para nada, si es para su fiesta navideña, podremos ofrecer un servicio. – Respondió la empleada.

- Se lo agradezco. – Una vez terminó de apuntarlo todo, ya buscaba irse.

- ¿Vas a algún lado? – Preguntó Honoka la cual estaba con Kotori y Umi.

- Pasearé un poco por la ciudad, no tardaré demasiado, estaré de regresando antes de la fiesta. – Soltó un guiño. – Pueden empezar a prepararlo todo.

- Parece que verás algo interesante. – Sonrió Kotori, el pelinegro levantó el pulgar.

- Tengo mis propios asuntos por este día… nos vemos después. – Se despidió de las tres chicas mientras ya salía del edificio, iba a poner en marcha sus planes. – Vamos…


En otro sitio, las parejas también abundaban para celebrar aquel día y algunas citas se llevaban a cabo, no es de esperarse que prefieran un día hermoso como ese para salir en pareja además de lo que festejan en familia.

Una chica de largo cabello rubio llevando un vestido de color rosa estaba revisando estantes, viendo con emoción lo que eran peluches al otro lado, sus ojos brillaban al observarlos.

- No podemos perder el tiempo, debemos seguir. – Le exclamó un joven de cabello purpura, llevando una ropa blanca con pantalones azul claro y una bufanda.

Beelzebub y Mullin.

Anime: Beelzebub-jou no Okinimesu Mama.

- Mullin, se ven esponjosos. – Respondió la rubia señalando a los peluches, el chico soltó un suspiro.

- Beel-sama, estamos en un sitio desconocido que claramente no es el inframundo, debemos encontrar una forma de regresar, la ausencia de la gobernante podría causar problemas. – Respondió Mullin, la rubia ladeó su cabeza a un lado teniendo esa expresión de sueño. - ¿Está escuchando?

- Lo entiendo… - Respondió ella suavemente, Mullin sonrió. – Ese peluche debe ser el más suave… - Y entonces soltó un suspiro.

- Siento que no podremos llegar a nada con esto… - Miró a sus alrededores, como varias parejas estaban caminando alrededor. – (Pero realmente este sitio, si es el mundo humano, viendo todos estos adornos, debe ser la celebración de la navidad… un momento, Beel-sama y yo estamos a solas, acaso es haría…) – Se puso nervioso de repente, miró de reojo a la rubia la cual seguía observando peluches. – (No, Mullin, debes resistir, ella es la gobernante del inframundo, no puedes pensar de esa forma, sigues estando en tu trabajo)

- Bien, aquí es el siguiente sitio. – Marcus pasó a un lado, fue entonces que miró de reojo a Mullin y a Beel, una sonrisa cruzó su rostro. - ¿Una cita?

- ¡N-No es una cita! – Negró rápidamente el pelimorado, Marcus no borraba esa sonrisa de su rostro. - ¡L-Lo juro, además estás frente a la gobernante del inframundo, Beelzebub!

- Lo sé. – Respondió Marcus, sorprendiendo a Mullin. – Y tu eres Mullin ¿no? Veo que fueron los siguientes en venir aquí.

- Entonces… ¿sabes de nosotros? – Preguntó él.

- Más de lo que imaginan, por ahora estoy en un trabajo, estoy comprando regalos para mis amigos, como hoy es navidad, pienso sorprenderlos a todos regresando con un traje de santa y dando los regalos a todos.

- Eso es bonito. – Beel ya despejó su rostro del vitral para ver a Marcus, sonriendo suavemente. – Es bueno querer a tus amigos.

- Por eso lo hago, les debo demasiado, han cambiado mi vida totalmente y les quiero entregar un agradecimiento por ello en este día tan especial… ya sé ¿vienen conmigo? Quizás necesite algo de ayuda y de esa forma podré explicarles más a detalle lo que necesiten saber.

- Nos gustaría. – Respondió Mullin, de esa forma los tres entraron a la tienda, Beel veía con emoción los peluches los cuales eran bastante suaves, acercándose para abrazarlos, brillos surgían a su alrededor.

- Beel-sama realmente adora lo suave. – Sonrió Mullin, ya luego se dirigió a Marcus - ¿Piensas comprar unos?

- Serán para amigas por lo que sí, si Beel lo desea, también puedo comprar uno para ella.

- Por favor. – Expresó la rubia al acercarse a él, teniendo un rostro decidido, Marcus soltó una pequeña risa.

- Así será entonces, escoge el que más te guste y me lo traes para que lo pague, necesito ver por mi lado. – Respondió, ella asintió mientras se fue a revisarlos.

- Le agradezco por comprarle un peluche a Beel-sama. – Hizo una reverencia el pelimorado.

- No es nada, si también quieres algo, no dudes y dímelo.

- No puedo hacerlo, estoy totalmente feliz con el hecho de que ella se encuentre alegre. – Respondió Mullin, sonriendo suavemente.

- ¿Realmente no deseas algo? Hoy es víspera de nochebuena, es un gran momento para pasarla en grande con familia, amigos o pareja. – Al escuchar eso Mullin se sonrojó un poco. – No hay necesidad de que lo niegues, sé muy bien que sientes algo por ella.

- E-Eso no es cierto… - Negó pero la mirada de Marcus lo decía todo. – Realmente sabes bastante de nosotros.

- SI así lo quisieras, podría darles la oportunidad, aquí prácticamente solo se tienen el uno al otro, contar con un apoyo así es más que suficiente para poder hacer algo. – Mullin se lo pareció pensar, llevándose la mano al mentón.

- Bueno… si no tienes problemas en que tomemos un pequeño desvío.

- Para nada. – Sonrió Marcus, Mullin le platicó lo que tenía en mente y se veía feliz al respecto, Marcus ya haría que pudiera ser posible.


Una vez terminaron de comprar, Marcus les dijo que irían a un sitio antes de volver, Beel no tenía idea de a donde iban, no dijo nada durante el trayecto del camino hasta que finalmente lo observó.

Oooh~ - Estaban frente a un parque de diversiones, como era de noche, las luces daban un ambiente bastante bonito al sitio. - ¿Entraremos aquí?

- Así es. – Respondió Marcus. – Pensé en que pudiéramos divertirnos un poco antes de regresar, y seguro aquí verás algunas cosas interesantes ¿quieres ir? – La rubia asintió con fuerza. – No hay nada más que decir entonces.

Pagó las entradas, de ese modo ya estaban adentro, Beel observaba todo con emoción en sus ojos, más que nada por la oportunidad de poder divertirse y también con ver cosas suaves y peludas que hubiera en tal sitio.

Lo principal aquí son los juegos mecánicos, no dejen que la noche les confunda, todo sigue funcionando. – Expresó el pelinegro. – Vamos.

- Si. – Respondió Beel, ya entonces fueron, Mullin veía a la rubia con una sonrisa, aunque ella fuera perezosa y no le guste tanto trabajar, si que le lleva una sonrisa al rostro verla tan activa y alegre. Su primera parada fue un juego sencillo como las tazas.

- Vamos aquí, una para los tres. – Pagando boleto, ya se subieron a una y justo cuando empezó a moverse el juego, Marcus puso sus manos en la rueda al frente. – Hay que girar.

Empezó a girar, se movía un poco rápido debido a la fuerza que el pelinegro estaba aplicando, lo que asustó un poco a Mullin, ya entonces vio a Beel, ella estaba sonriendo, se divertía con ello y también colaboraba, al final también se unió, siendo unos minutos de diversión para los tres.

Una vez terminó, Marcus tenía otro sitio a donde ir y justo se lo dijo a Mullin en ese momento, viendo un poco escéptico al respecto.

- ¿Por qué la casa encantada?

- Es un sitio perfecto para su avance, si ella está asustada, entonces deberá sujetarse de alguien y acaso no deseas que ella se sujete de tu brazo. – Al escuchar eso, Mullin se imaginó, una Beel asustada por un screamer repentino y agarrando el brazo del pelimorado, se sonrojó en ese instante.

- Bueno… podríamos intentarlo.

Llegaron hasta la atracción, ya pagando, los tres entraron, era un pasillo el cual debían de seguir recto, estando todo oscuro para avanzar.

- B-Beel-sama, si tiene miedo, puede sujetar mi mano. – Exclamó Mullin con algo de nervios, a pesar de que el plan era que la rubia sintiera miedo, era al contrario y él era el nervioso.

- Bien. – Exclamó ella, sujetando la mano de Mullin, esto le alejó los nervios del susto pero le proporcionó otros, Marcus escondió una risa mientras los veía.

- No hay tiempo que perder, debemos seguir avanzando. – Expresó, los tres avanzaron por esos pasillos, como era de esperarse, se encontraban cosas con tal de asustarlos y sorprenderlos, elementos típicos de una casa de terror, aunque Marcus no era para nada sorprendido, no podía decir lo mismo de Mullin.

- ¡aah! – Soltó un pequeño grito al ver un esqueleto saltar de repente frente a ellos, se sujetaba de Beel mientras temblaba.

- Mullin… ¿tienes miedo? – Preguntó ella.

- N-No, para nada. – Respondió con voz temblorosa. – Soy un hombre, este tipo de cosas no me dan miedo.

- Si hay algún problema, puedes decírmelo. – Expresó la rubia con una sonrisa suave, Mullin se sintió un poco mejor al verla, en ese momento un estruendoso ruido resonó por el sitio. - ¡eep!

Beel se agachó en el suelo, debido a que el efecto fue de un trueno, ella se agachó, Mullin recordó sobre el miedo que le tenía a los truenos, a pesar del miedo de estar ahí, tenía que mostrarse valiente, se agachó con ella.

- No pasa nada Beel-sama, aquí no hay truenos, es solo un efecto en los altavoces.

- … ¿Es verdad? – Preguntó ella, temblando un poco, Mullin sonrió para tranquilizarla.

- Es cierto ¿puede levantarse? Si tiene problemas, puede agarrarse de mi brazo para que no se vuelva a caer. – Expresó suavemente, la rubia asintió mientras se paró y fue sujetado de esa forma con Mullin, Marcus asintió de forma satisfecha, lo que planeó se hizo realidad.

Luego de salir de ahí y los dos calmados, fueron a un puesto de comida, Beel deseaba algo de comer, así que compraron lo que eran hot dogs y bebidas, ya sentados, la rubia empezó con su comida lentamente.

- Beel-sama, coma despacio, no se acabará si se tarda un poco.

- Bien. – Respondió ella, fue entonces que tenía una mancha de kétchup en su mejilla, Mullin agarró una servilleta y se la limpió, la rubia hizo unos pequeños sonidos en su boca.

- Estaba manchada, pero ya se la quité.

- Gracias. – Sonrió ella, Mullin se sonrojó un poco.

- Ya que están aquí ¿podrían platicarme acerca de como son las cosas en el inframundo? Entiendo que es casi parecido a nuestro mundo pero debe haber diferencias.

- Puedo hablar sobre eso. – Se ofreció Mullin. – Si bien es cierto que es casi una sociedad como la nuestra, el hecho de que todos sean demonios y existan criaturas inusuales, es una sociedad bastante tranquila, todos se divierten y trabajan para vivir su día a día en paz, al menos desde que Beel-sama es la gobernante, se ha encargado más de que todos vivan en paz y tranquilidad de lo que fue el inframundo anteriormente.

- Nada de resentimiento contra el reino del cielo y todo eso.

- Para nada, podemos tener ángeles caidos, pero todos viven sus vidas de forma normal. – Expresó el pelimorado. – Beel-sama también es una ángel caída y se ve más feliz en el inframundo que nada.

- Es que hay cosas peluditas que me encantan. – Expresó, Mullin sonrió.

- Entiendo, estaré trabajando duro para regresarlos a donde pertenecen, esa es mi meta cuando comencé mi viaje.

- ¿No hay problema si vamos con ustedes? – Preguntó Mullin.

- Para nada, mientras haya más gente, más divertido es el viaje, aunque ya no podría considerar lo mío como un grupo sino que es más una caravana. – Soltó una pequeña risa. – Creo que ya es hora.

- ¿Hora de qué? – Preguntó Mullin, en ese momento vieron gente reunida en una parte de la calle, Marcus señaló para que fueran, entonces lo observaron.

- Eso. – Carros alegóricos, gente disfrazada, era un pequeño desfile que se estaba llevando a cabo por el día de navidad, gente disfrazada de santa, renos, duendes y otras figuras las cuales danzaban y se movían, fuegos artificiales empezaron a resonar en el cielo, Beel vio eso con asombro.

- Esto era lo que estabas diciendo… - Expresó Mullin suavemente, Marcus sonrió de forma victoriosa.

- Este es un perfecto final ¿no lo crees? – En ese momento Mullin sintió como su mano fue sujetada, Beel la agarró, la rubia miró al pelimorado a la cara.

- Mullin… yo me divertí mucho el día de hoy, me gustaría volver a repetirlo un día de estos. – Respondió ella con una sonrisa, Mullin se vio un poco asombrado, él también sonrió.

- Entendido Beel-sama, cuando regresemos a casa, podríamos hacerlo… ¿el resto también vendría?

- Me gustaría, pero… si solo fuéramos nosotros dos… no me molestaría… - Respondió ella con un poco de vergüenza, sus mejillas estaban rojas, Mullin entendió, también poniéndose nervioso.

- (Esto debe ser un buen avance para ellos dos, me encanta observar las relaciones de cerca) – Pensó Marcus con una sonrisa. – (Supongo que es hora de regresar, todo debe estar listo y seguro se preguntan donde estarán…) Mullin, Beel, es hora de que me ayuden con una última cosa.

Los dos vieron a Marcus sin saber a qué se refería, ya entonces era el momento de regresar, una fiesta le estaba esperando.


La sala de fiestas de ese hotel ya estaba lista, abarcaban solo un pequeño espacio pero era más que suficiente, solo esperaban a la única persona que hacía falta.

- ¿Dónde estará Marcus-san? – Preguntó Kotonoha con un poco de preocupación, ya había pasado como dos horas desde que se fue y no era común que estuviera fuera por tanto.

- Ya envié un mensaje, dice que está en camino. – Respondió Yumeko, ya que todos estaban juntos, algunos esperando ansiosamente comer como Hanayo o los sextillizos, debían esperar al arribo del pelinegro, en ese momento…

- ¡Jojojojojo! – La puerta se abrió de repente, todos voltearon a ver, encontrando tres figuras ahí. - ¡Santa ha llegado!

- ¿Marcus-san? – Marcus estaba ahí vistiendo un traje de santa, con todo y barba, a su lado estaban Beel y Mullin, los dos llevando disfraces de renos, aunque un poco vergonzoso para el pelimorado, era un agradecimiento por la ayuda del pelinegro.

- Soy Santa Claus y el día de hoy he llegado para entregarles regalos a todos los niños buenos de este sitio. – Exclamó, justo detrás llevaba un gran saco. – Acerquense, aquí lo traigo todo.

- Regalos… Santa… - Kanna se acercó a él, ya entonces Marcus buscó en el saco y sacó una caja con regalo, la dragona lo agarró, viéndose feliz y entonces abrazándolo. – Gracias.

- No hay de qué pequeña, vengan todos, hay regalos suficientes.

Ya todos fueron acercándose, Marcus, Beel y Mullin repartieron los regalos, todos sonriendo y viéndose felices con lo que recibían, Marcus igual estaba bastante satisfecho la entrega, Beel y Mullin lo vieron con sonrisas.

- Esta se ve como una gran fiesta de navidad. – Expresó el pelimorado.

- Espero poder seguir entregando y mantener esas sonrisas mientras estén conmigo, para mí, ese es el mejor regalo de navidad… - Expresó el pelinegro suavemente. - ¡Muy bien todo, es hora de comenzar la fiesta, feliz navidad!

- ¡Feliz navidad!

Empezaron a festejar, fue una noche totalmente divertida donde todos festejaron hasta altas horas de la noche, para Marcus, será una navidad totalmente inolvidable donde pudo pasar junto a amigos como nunca antes pudo, al final ese fue el mejor regalo que ha podido recibir.


El Redentor 777: Bueno, me pensé acerca de usar bolas de paintball también para ello pero me decidí por los nerfs, aunque no haya tenido uno nunca jaja, la cosa fue que igual en sus manos fue un arma funcional.

Bueno, esto corresponde a la parte navideña del fic, tarde pero al menos lo entrego e igual ya era algo que tenía planeado, los personajes introducidos son de un anime algo infravalorado debido a que no recibió demasiada atención pero a mí me gustó en su momento, un anime bastante lindo y lleno de romance que cualquiera puede disfrutar, muy dulce y diábetico si me preguntan jaja.

El siguiente cap corresponderá a la celebración de año nuevo, será un cap un poco distinto al resto y ya lo verán, con todos los personajes involucrados, saldrá algo que será bastante divertido, nos vemos en el próximo cap. Saludos.