¡Hola! ¡Feliz navidad!
Subiendo nuevo capítulo para cerrar el mini arco de Kinoshita.
Tengo el siguiente capítulo terminado y me hubiese gustado subirlo hoy, porque es justamente sobre Navidad, pero no llegué con los detalles. Lo quiero revisar y corregir antes. Espero poder subirlo antes de año nuevo. Sin más, los dejo con la lectura.
Ranma 1/2 ni ninguno de sus personajes me pertenece.
|||LA REAPARICIÓN DE RANKO|||
- Soy Ranko, Tendo Ranko. Y esa es la letra de mi padre, hermano de Tendo Soun. – contestó la pelirroja.
- ¿Ranko? – Soun y Genma quedaron con la boca abierta.
- No había escuchado que Tendo-san tuviera un hermano… - dudaba Kinoshita.
- ¡Yo no tengo ningún…! – sus palabras fueron silenciadas por Ranko que se tiraba a los brazos de Soun riendo – Ara, ara ojisan (pero tío…), no hagas esas bromas. Soy la adorada hija de tu hermano Takeshi. – Dijo mirándolo fijamente en actitud cómplice.
- ¿Puede otorgarme un minuto Kinoshita-san? Tengo que hablar con mi prima Ranko. – dijo Akane tratando de disimular su sorpresa.
- ¡Ranma! ¿Qué se supone que estás haciendo? Además, ¿mi prima? Y ¿no era que ya no tenías la maldición?
- Perdón Akane, son muchas cosas que explicar…
- Y te sugiero que empeces ahora y seas breve – dijo Akane irradiando furia.
- Es otra de las tretas de mi viejo… cuando no pudo pagar sus deudas conmigo… se hizo pasar por tu viejo y firmó ese contrato. Como siempre, pensó que no iba a pasar nada. Yo no pude hacer nada… pensé que lo había inventado… no pensé que fueras vos la perjudicada… no te conocía tampoco.
Soun al escuchar esto, su cara se deformó tomando una figura fantasmal y con una lengua de serpierte al llanto de –Saotome-kun….
Mientras Genma buscaba la forma de huír de la escena por una de las puertas cerradas por alumnos del dojo.
- ¡Es increíble! ¡Hasta yo caí en sus deudas!...¿Y por qué, por qué sos mujer? – preguntaba Akane.
- Cologne me ayudó con un hechizo.
- ¡Ranma! – exclamó mientras le propinaba un sonoro golpe en el brazo. - ¿Cómo fue que?
- Iteejaneka! (auch) – se quejó el joven tomándose el lugar del golpe – Historia larga, luego te cuento. Tenía que ayudarte como te dije… esta gente no me cierra. Supuestamente el hechizo es bastante seguro, no es de mucha duración. Así que tenemos que apurarnos.
- ¡¿Tenemos?!
- Akane, vine a ayudarte. No seas tonta, hagamos esto juntos.
- Finalmente no confiabas en mí. – dijo Akane apretando los puños decepcionada.
Ranma la tomó por los hombros con fuerza – Todo lo contrario. Confío plenamente en vos y en que podés hacer esto. No confío en ellos. Quiero apoyarte pero también quiero protegerte. No porque te crea débil, sino porque sos la persona más importante para mí.
Akane levantó la mirada topándose con los profundos ojos de su prometido que la observaban con intensidad. Ambas terminaron con la cara colorada por la timidez y por esa especie de confesión amorosa.
- ¿Qué vamos a hacer entonces? Tendo-san. – preguntó algo impaciente Kinoshita.
- Aceptamos el reto. Pero las dos vamos a pelear. Después de todo, las dos somos Tendo. Así que puede heredar el dojo de cualquiera de nosotras. Pero si ustedes ganan, yo me casaré con su hijo. – Dijo Ranko.
- Ranma…
- Tengo dos hijos, ¿así que por qué no hacemos esto más interesante? Mis dos hijos contra ustedes dos. Cada una se desposará con uno de ellos.
- Kuso yarou (viejo zorro) – insultaba Ranma por lo bajo.
- Ranma, ya estamos acá. Así que vamos a hacerlo. – dijo Akane ubicándose para la pelea.
- Está bien. Aceptamos. – dijo Ranma.
- Ojisan (tío Genma), después tengo una larga charla con usted – dijo Akane voltendo a ver a Genma que ya estaba convertido en panda mientras Soun exigía explicaciones a su lado.
- Muy bien… - se sonrió Kinoshita. – Kazuo, Nobuo, ustedes dos se enfrentaran a ellas. No sean blandos con ellas porque son mujeres, pero tampoco las lastimen demasiado. Ellas van a ser sus esposas cuando ganen.
- Ok papá – contetaron Kazuo y Nobuo.
- ¿Lista Akane?
- Por supuesto.
Ambos muchachos se lanzaron a un feroz ataque. Primero Kazuo, el mayor fue contra Akane lanzando varios golpes directos y ganchos. Akane los esquivaba cubriéndose con los brazos, desviando los golpes.
Mientras Nobuo, el menor, atacaba a Ranma con varias patadas, dando giros y lanzándola, de arriba hacia abajo, de frente y con barridas. Ranma esquivaba con la gracia que le caracteriza cada una de ellas.
No parecía ser una pelea difícil para ninguno de las dos artistas marciales, los muchachos entonces comenzaron a aumentar la velocidad de sus ataques y la combinación de los mismos. Este cambio obligó a Akane a contestar con algunos golpes, los cuales eran esquivados por su contraparte. Mientras que Ranma aún seguía sin problemas para eludirlo pero comenzaba a cansarse de tanta insistencia.
- ¡Es hora de usar la técnica secreta! – exclamó Kinoshita.
Los dos jóvenes se alejaron de Akane y Ranko algo agitados por el combate. Se pusieron uno al lado del otro y colocando sus manos en una posición de ninjutsu exclamaron - ¡Kagebunshin no jutsu! (Técnica de copia de sombra)
- ¿Ninjitsu? – se preguntó Ranko.
De repente, una nube los cubrió y al despejarse, había 10 guerreros, cada hermano tenía 5 copias de sí mismo.
- ¿Se multiplicaron?
- No te dejés engañar Akane. Es solamente una ilusión, los reales están ahí. Tenemos que descubrir cuáles son. – se apresuró Ranko a tranquilizarla pero sin dejar de estar atento a los movimientos de sus enemigos que ahora las rodeaban. Akane y Ranko chocaron espaldas.
- Ranko, tengo una idea. No te despegues de mi espalda en ningún momento.
- ¡Ok!
Los enemigos se abalanzaron contra ellas. Las dos sin separarse ni un segundo fueron venciendo a quienes se les iban acercando uno a uno. Pero no parecía tener fin, ya que ellos eran muchos más y no parecían cansarse.
- ¡Ranma, no se sienten como ilusiones!
- Tenés razón. Esto no tiene fin. Tenemos que cambiar de estrategia. – decía Ranko mientras seguía defendiéndose. – ¡Ya se! – entrelazó sus brazos con los de Akane y dio un salto con su espalda al techo. Akane al ver el techo de cerca, puso los pies para impulsarse hacia abajo, y así lograron salir del círculo en el que estaban encerradas. Ranko apoyó su cuerpo contra la espalda de Akane como abrazándola por detrás. – ¡Akane, unamos nuestro ki ahora!
Akane comprendió su idea y juntas formaron una esfera de ki tan poderosa que se hizo muy brillante, encegueciendo a todos por un segundo.
- ¡Saotome-Tendo shingekino kii! (Ataque de energía Saotome Tendo) - gritaron las dos al unísono. Una vez la luz se desvaneció todos sus enemigos yacían en el suelo.
Akane volteó su rostro y con una sonrisa dijo – ¡Lo hicimos Ranma!
- Ganamos Akane.
Kinoshita no salía de su asombro, no solamente el dojo había quedado bastante dañado, sino que sus hijos estaban desmayados en el suelo, y todos sus secuaces. Ya que la técnica en realidad había sido una mala jugada. Teniendo a los miembros del dojo disfrazados como copias de los hermanos.
Ranko se acercó a uno de ellos y le sacó la máscara que cubría su cara – Así que no peleamos solamente contra sus hijos, sino que contra sus alumnos. Qué despreciable de su parte.
- Eso ya no importa Ranko. Lo importante es que con esto nos van a dejar en paz. Cumplimos con nuestro compromiso, así que esperamos cumplan con el suyo. – se acercó Akane hacia Kinoshita.
Kinoshita apretó los puños en señal de frustrción y exhaló vencido. Acto seguido, rompió el contrato delante de ellas. – Nos han ganado limpiamente. Prometemos no volver a molestarlas. – dijo haciendo una profunda reverencia.
- Arigato Kinoshita-san. Sin embargo, nos gustaría que nuestra relación a partir de ahora sea cortés y sin intereses más que el intercambio cordial de conocimientos.
Ranko se sorprendió y algo enfadada y sacudiendo los brazos se acercó a Akane – Akane, ¿no te das cuenta que el tipo jugó sucio? Encima quería quedarse con tu dojo.
- Ranko… quiero creer en la palabra de Kinoshita-san. Si el puede prometer que mantendrá el acuerdo, los lazos con otras escuelas son importantes para nosotros. Espero todos hayamos aprendido algo de esta pelea.
- Tendo-san… - Kinoshita se arrodilló en posición de perdón apoyando su cabeza prácticamente contra el suelo. – Su amabilidad será recompensada. Pido disculpas en nombre de mis hijos, mis alumnos y yo por los problemas que les ocasionamos. – Alzó un poco la cabeza mirando a Akane a los ojos – Y nos comprometemos a no faltar a nuestra palabra y mantener una buena relación con su escuela y con las escuelas con las que usted tenga lazos. Sin duda, nuestro encuentro de hoy hará que nos planteemos nuevamente muchas cosas de nuestro dojo.
Soun lloraba a mares como siempre – ¡Mi niña… se volvió tan madura y fuerte!
Todos salieron del dojo y decidieron volver a casa. – Akane chan, Ranma kun, adelantese ustedes; tengo algunas cosas que hablar con mi querido amigo Saotome-kun. – dijo con ánimos de darle una golpiza.
- Tendo-kun, todo salió muy bien. No tiene por qué ponerse así… - y de repente huyó.
- ¡Cobarde! ¡Venga acá! – salió en su persecución Soun.
Ambas se los quedaron mirando con una "gota de sudor" en sus cabezas. Luego, voltearon para seguir camino dejando a los "hombres grandes" solos. Akane iba delante bastante molesta con Ranma.
¡Ah, Akane! - Ranma intentó alcanzarle el paso y la tomó de la mano. En un rápido movimiento Akane rechazó el gesto.
- ¡BAKA! ¡Mirá lo que hiciste para poder pelear! ¿Vas a explicarme cómo es que te volviste mujer otra vez?
- Bueno…
FLASHBACK
…Ya sentados en el comedor Cologne prosiguió.
- ¿Y bien? ¿Qué es lo que te trae hasta acá?
- Cuando fuimos a China pudimos curarnos de nuestra maldición. Estaba pensando… si entre todas las posiones y polvos que ustedes tienen… hay alguno que… - dudó por un momento ante lo que estaba a punto de decir - alguno que me vuelva a convertir en mujer como antes por un corto tiempo.
Los ojos de Shampoo se abrieron como platos. – Aiya!
La anciana también se sorprendrió ampliamente en un principio para luego entrecerrar los ojos. - ¿Estás seguro de lo que estás pidiendo?
Ranma tragó fuerte y aseguró con la cabeza.
- ¿Por qué Ranma? Ranma querer ser hombre. Ahora ser. Shampoo no entender.
- Existe un método… - continúo la anciana. – Pero no es muy seguro. Tiene un efecto temporal, pero el mismo depende de la persona que lo utilice.
- ¿Qué quiere decir con que depende de la persona?
- Hay una leyenda china de miles de años que dice que los dragones podían atravesar el espacio tiempo. Y que usando el polvo de hueso de dragón podemos volver el tiempo atrás. Es decir, podrías volver a antes de curarte tu maldición de Jusenkyo. Pero puede que si tu corazón flaquea por un momento nunca más puedas ser vos mismo nuevamente. Dice la leyenda que todos los que lo utilizaron, nunca fueron los mismos, sin embargo hubo uno, un guerrero de una fortaleza sin igual que logró superarlo y limpiar el efecto del resto de los polvos en el cuerpo.
Ranma sudaba por los nervios.
- ¿Aún así querés arriesgarte ex-yerno?
- Ranma… ¿por qué querer ser chica?
- Hay un oponente de Akane…
- ¿Crees que Akane no podrá superarlo sola? Se ha vuelto más fuerte por lo que escuché. Incluso puede usar una técnica de ki muy buena.
- Ya se, pero… no me dan buena espina. ¿Por qué solamente quieren pelear contra Akane? Presiento que hay algo más que no están diciendo.
- Ex-yerno, puedo conseguirte ese polvo en unos días. Pero pensalo bien antes de hacerlo. Creo que es demasiado lo que estás arriesgando.
- Gracias… lo pensaré.
FIN DE FLASHBACK
- ¡Desperdiciaste todo el sacrificio que hiciste y tu cura!
- ¡Ya te dije antes el por qué! No me hagas repetirlo…es un poco vergonzoso – agregó volviendo a ruborizarse. Mientras el mirarse los dedos índices tocarse entre sí se había vuelto interesante para el joven artista marcial.
Akane también se ruborizó al recordar sus palabras.
- Además, me pareció de lo más maduro y admirable esa respuesta que le diste. No se si yo hubiese podido perdonar todo así como así. – contestó con sinceridad.
Akane se sorprendió por un momento y volteó su rostro aún sonrojado- Baka, te dije que en la facultad no solamente quería aprender artes marciales, sino cómo llevar adelante un dojo. Aún estamos creciendo y ¿comenzar ya con enemigos? No lo veía como algo muy bueno.
- De verdad, estuviste increíble. Además no podés negar que hacemos la mejor combinación. – dijo sonriendo.
Akane devolvió levemente la sonrisa. – Es verdad que juntos peleamos bastante bien…
Ambas comenzaron a reír ya distendidas.
Y ahora que lo recuerdo….¡¿cómo vas a hacer ahora?! ¿No decías que el efecto se acababa rápido? ¿Hay que usar agua caliente?
Ranko se observó el cuerpo. – Ah, es verdad… bueno. No se cuánto dura el efecto, pero creo que con agua caliente debería bastar. Cuando inhalé el olor del sahumerio pensé en el momento antes de quitarme la maldición, así que es como haber vuelto el tiempo atrás a ese momento.
- ¿O sea, no son certezas, sino que ni probaste los efectos? ¿No tenés idea de cómo eliminarlo?... Ranma… no puedo creer que seas tan tonto.
- Oi! (hey) Cuando lleguemos seguro que se va. Debería ser asi.
- No puedo creer hasta donde llega tu cabezota para hacer esto. – dijo exhalando frustrada para luego cambiar a un tono más afectuoso - Baka. Finalmente suspiró – Arigato Ranma.
Ranko la miró extrañada.
- No podías vivir sabiendo que podía casarme con alguien más, ¿no? – le dijo de broma sacando la lengua.
Ranko se puso colorada y poniendo sus manos detrás de cabeza miraba como distraída al cielo – Pero es obvio, ¿no? – murmuró.
Akane se acercó a la joven pelirroja acariciando su mejilla con una mano.
- ¿Akane, qué…? - Fue interrrumpida por un corto beso que Akane le dio en la mejilla.
Ranko se puso colorada hasta el cuello y se alejó unos pasos - ¡Akane! ¿Qué hacés? Estamos… en la calle… somos chicas – esto útlimo lo susurró ya que ella era quien estaba llamando más la atención por sus gritos.
Akane simplemente siguió caminando mientras reía.
Ranko la siguió hasta llegar a la puerta de la casa quejándose por la situación vergonzosa que le hizo pasar mientras Akane reía divertida.
En la puerta de la casa, se aseguraron que no hubiera nadie a la vista, para así Ranko ir al dojo y esperar a Akane con el agua caliente. Al mojarse con la misma sintió el cambio.
- Espero no vuelvas a hacer estas locuras otra vez y me consultes la próxima. – dijo como amenaza Akane.
- ¿Estás preocupada por mí? – dijo sacándole la lengua a modo de burla.
- Claro que me preocupa. Siento que por culpa mía no pudiste seguir como hombre, como tanto querías. – dijo cabizbaja.
- No te preocupés Akane. Seguro que es similar a esos hongos que comí una vez. El efecto ya se pasará.
- ¿No tiene efectos secundarios?
- Yo no sentí ninguno… aunque no me garantizó que no los tuviera.
- ¿Y qué tal con eso de las emociones?
- Creo que es que quizás si dudara de lo que siento podría volver a transformarme.
La peliazul puso cara de realmente preocupada por eso. Ranma se acercó a ella y acarició su rostro con la mano – Pero ya no tengo más dudas Akane…
Se quedaron observándose por unos segundos, perdiéndose en la mirada del otro cuando escucharon la voz de Kasumi desde adentro. – Gohan desuyo…(a comer…)
Ranma se paró y extendió su mano a Akane – ¿vamos a comer? Tengo mucha hambre.
Vos siempre tenés hambre - dijo divertida mientras le daba un suave golpe en el brazo. Se sonrieron y fueron tomados de la mano hasta el comedor.
Hasta la próxima
