La gran Caravana ha hecho su camino por varios lugares, ahora mismo se encuentran con camino a Brooklyn, Nueva York para descansar unos cuantos días como ya hacen de forma habitual, de ese modo luego podrían continuar con las energías de siempre.
Reproduciendo: Serj Tankian – Empty Walls.
- Nueva York, uno de los estados más famosos del país, es un sitio del cual no podemos dejar pasar tampoco. – Comentó Marcus con la vista al frente.
- Se ve como un lugar bastante abarrotado de gente y debido a todo el turismo, debe tener hoteles. – Comentó Izayoi, el pelinegro asintió.
- Eso es general del estado, pero hablando de Brooklyn en específico hay algo que lo define del resto de ciudades de este lugar.
- ¿Qué es? – Preguntó Kotonoha, Marcus sonrió.
- Este estado es famoso por las pandillas que se forman en los alrededores, es bastante conocido debido a tener justamente eso de bandas que se juntan y demás, aunque realmente no son de causar problemas, de forma general dividen sus territorios y procuran no atacar uno ajeno para que estalle una guerra.
- Eso parece peligroso… - Comentó la pelinegra. - ¿Realmente estaremos seguros aquí?
- No hay problema, como dije antes, no pasa nada a menos que decidan invadir el territorio ajeno de otra pandilla, mientras no nos metamos con ellos, todo estará bien.
Su camino finalmente los llevó a un hotel como siempre, Marcus fue a pedir las habitaciones y todo ya como ha estado realizando de manera habitual.
- Disculpe un momento. – Expresó la encargada. - ¿Realmente piensan quedarse aquí?
- ¿Hay alguna razón por la cual no? – Preguntó el pelinegro, la mujer se vio un poco dudosa de hablar al respecto.
- No es que quiera mencionar algo malo, pero… la ciudad no está en buen estado actualmente.
- No he visto nada raro. – Mencionó Marcus.
- Eso es solo en la superficie pero durante la noche y en algunos otros sitios se está llevando una fuerte disputa entre pandillas, las calles no son realmente seguras durante estos días, le sugeriría si puede ir a otro lado.
- No hay problema con eso. – Respondió el pelinegro. – Por parte de mi grupo, hemos pasado por varias cosas peligrosas con anterioridad, esto no será nada.
- Como diga señor, solo le aconsejé al respecto. – Dicho eso, ya le entregaron las llaves para las habitaciones.
- ¿De que hablaron? – Se acercó Chika con curiosidad.
- Parece haber un enfrentamiento entre pandillas en esta ciudad, aunque dije de que estaba bien, hay que tener cuidado igualmente.
- Llegamos a otro lugar peligroso. – Comentó Riko con algo de temor.
- No deberá sucedernos nada, hemos pasado cosas peores. – Expresó You.
- Eso mismo dije, solo es que sepamos para que sitios ir. – Comentó Marcus. Ya una vez dicho eso, se empezó a hacer distintos movimientos y siempre cada lado tenía un lugar por donde irse, Marcus no era la excepción.
Para realizar las compras de alimentos y demás para abastecerse, fue junto a Kotonoha, Yami, Mikan, Yuuji y las demás chicas para ello, transportándose en dos vehículos, ya estaban justo cerca del centro comercial para empezar a comprar.
- ¿Hay la lista? – preguntó el pelinegro, Mikan asintió.
- Aquí ya tengo, espero que podamos conseguir por este sitio arroz y miso para la sopa.
- Esperemos. – Expresó Marcus. En ese momento vieron como motocicletas empezaron a pasar por ahí, en cierto momento estas bloquearon su camino, el rostro del pelinegro se puso serio. – Hay que tener cuidado…
Los dueños de tales motocicletas, todos llevaban ropa extravagante, mayormente del tipo que usan pañuelos sobre sus cabezas, lentes de sol chaquetas de cuero o mezclilla, teniendo pintas realmente peligrosas, Marcus se bajó, miró a través del espejo a Yuuji, asintió para transmitirle que estuviera en posición.
- Ey amigo. – habló uno de ellos. – Este no es un sitio por el cual puedan ir ¿sabes que es nuestro territorio? Supongo que no te han dicho.
- Lo siento amigo, pero apenas recién llegué a la ciudad, mis amigos y yo estamos de viaje e íbamos de compras para abastecernos. – Intentó sonar lo más amigable y relajado que pudo.
- Entiendo, por esa razón no sabías nada, normalmente estaría bien dejarlo pasar, pero ahora mismo no somos tan permisivos. – Expresó aquel pandillero, sus compañeros sonrieron, Marcus ya estaba listo en cualquier momento para pelear.
- Realmente no quisiera tener problemas con ustedes, solo estaba tranquilo por aquí y deseo poder viajar de forma segura, así que estaría bien que nos dejen ir y…
- No tendríamos problemas… claro, pero viendo a las chicas que tienen, quizás podamos divertirnos un poco con ellas… - Se relamió los labios, Marcus no lo iba a soportar más.
- Escucha… - ya su voz sonó más dura y seria. – En serio no deseo pelear contra ustedes, así que háganse a un lado y déjennos pasar.
- Tu… estás muerto. – El pandillero ya estaba por golpear a Marcus, pero este lo esquivó con velocidad y lanzó un golpe directo a su mandíbula. - ¡Aaagh!
- Tu lo pediste. – Esa acción causó que sus compañeros se sorprendieran, sacando pistolas y cuchillos para atacar a Marcus, en ese momento Yuuji saltó de la ventana y empezó a correr directamente hacia ellos, usando la velocidad, lanzó una fuerte patada al abdomen de uno para derribarlo, Marcus aprovechó la confusión de su llegada para golpear con un derechazo al estómago a otro y sujetarlo para ejecutar un DDT.
- ¡Hijo de puta! – Uno de gran tamaño quiso atacarlo pero solo logró ver un puño de cabello impactarlo con fuerza, Yami salió de la camioneta para pelear igualmente.
- ¿Qué decían? – Expresó Marcus luego de golpear a uno con un machetazo en su pecho con bastante fuerza como para sacarle el aire, de forma consecutiva lo levantó y ejecutó un Olimpic Slam.
- ¡Bro, llama a los refuerzos! – Expresó uno de los pandilleros. - ¡No se saldrán con la suya, ya lo verán!
- Ustedes lo harán. – Se escuchó una voz externa, en ese momento bajó lo que parecía ser un joven rubio de ojos verdes, de porte parecido y cuerpo atlético, saltó con una patada justo al rostro de ese pandillero para derribarlo y volarle los dientes, de forma continua sacó un cuchillo y entonces realizó un corte lateral a otro en su mano para desarmarlo y lanzarle un fuerte golpe, Marcus aprovechó directo para sujetarlo a otro y hacerle un Flatliner, ya de esa forma acabaron con todos. – Veo que no se detienen.
- Gracias por la ayuda. – Agradeció Marcus, el rubio simplemente mantuvo su rostro serio.
- Deberían irse de aquí. – Expresó.
- Sabiendo que ahora nos tienen en la mira, eso será complicado, al menos estás aquí ¿no, Ash Lynx? – Escuchar eso hizo que se sorprendiera.
Ash Lynx.
Anime: Banana Fish.
- ¿Cómo sabes mi nombre? – Expresó el rubio con seriedad.
- Tranquilo, lo digo porque conozco tu caso, lo mismo es para el resto de mis compañeros aquí. – Expresó el pelinegro, Ash dudó un poco en confiar en las palabras de Marcus, más no parecía sentir algún tipo de mentira en ellas.
- Entiendo… hablemos en otro lugar, no es seguro estar aquí. – Respondió él, Marcus sonrió.
- Lo tengo. Yuuji, dile a Amane que tomaremos un desvío, tenemos algo de qué encargarnos.
- Lo tengo. – Respondió Yuuji antes de regresar a su camioneta, Yami y Marcus volvieron a la suya.
- ¿Qué pasará? – Preguntó Kotonoha con algo de preocupación.
- Parece que las cosas se pondrán un poco movidas aquí. – Fue todo lo que pudo decir. Ya entonces siguieron a Ash que les señalaba por donde ir para hablar al respecto.
Los vehículos llegaron hacia lo que era una serie de edificios abandonados en un barrio un poco descuidado de Brooklyn, se observaban varios hombres y jóvenes llevando ropas callejeras que observaban las camionetas, la presencia de Ash ahí los llevaba a evitar acercarse, ya entonces una vez se estacionaron en una parte con rejas, todos se bajaron ahí.
- Esperen un momento. – Respondió Ash mientras se adelantaba, Marcus y el resto se quedaron ahí.
- Parece que estamos en un sitio peligroso. – Comentó Yumiko mirando los alrededores, los edificios pintados con grafittis y jóvenes que les observaban.
- Si se acercan, yo me encargo de ellos. – Expresó Yami.
- No creo que sea necesario. – Respondió Marcus. Segundos después regresó Ash.
- Ya todo listo, no deberán hacerles nada, ya dije que son aliados. – Comentó el rubio, ya Marcus pudo sentirse relajado.
- Parece que eres el líder aquí ¿no? – Preguntó, Ash asintió.
- Cuando aparecí aquí, estaba solo y esta banda parecía estar sin un líder, al final probaron mi fuerza y me volví algo así como su jefe.
- No parece ser nada distinto a como eras antes.
- Es verdad. – Expresó el rubio con una sonrisa suave. En ese momento salieron los que eran parte del grupo que lideraba Ash, tenían pintas peligrosas pero estaban tranquilos.
- Así que son conocidos del jefe, un gusto conocerlos, mi nombre es Jackson, somos los Leones carmesí, bienvenidos. – Expresó uno de piel morena mientras el resto se expresaba de la misma forma, saludando a los demás.
- Si que hay similitudes con ellos. – Expresó Marcus con una pequeña risa, ya entonces vio a Ash. – Ash… esto, no sé como decirlo pero es raro que estés aquí, todo debido a que…
- Debería estar muerto. – Completó el rubio. – No sé como pasó, sé que fui apuñalado y mi vida estuvo a punto de llegar a su fin, pero cuando estuve por perder la consciencia, llegué a este sitio y sin heridas algunas, como si hubiera sido un sueño.
- Parece que al ser transportado, se me ocurren dos posibilidades: una es que el transporte haya causado que la puñalada se curara y regresaste con un estado totalmente sano, la segunda es que… en tu mundo original ya estés muerto y que te encuentres aquí es como si fueras… un fantasma…
- Es complicado. – Expresó Ash mientras soltaba un suspiro. – Supongo que no es momento para preocuparnos por eso, tengo otras responsabilidades por delante.
- ¿Te refieres a ellos? – Señaló a los Leones Carmesí los cuales seguían interactuando con el resto, Makina justamente estaba hablando como siempre y divertía a los miembros de la pandilla con sus palabras.
- Así es… parece que la noticia de que ahora tienen un líder se propagó y eso movilizó a otras pandillas, ahora mismo buscan controlar el terreno que supone es de ellos, debido a que no puedo abandonarlos, me veo a la decisión de luchar para proteger este sitio… son buenos chicos, quisiera que estén a salvo y sean felices…
- Eiji te calmó bastante. – Expresó Marcus con una sonrisa, Ash también sonrió.
- Él debe estar tranquilo en Japón actualmente… aunque me hubiera gustado ir con él… - Puso una sonrisa triste.
- La verdad es que estoy en un viaje para regresarlos a todos a sus respectivos mundos. – Comentó Marcus. – Sigo sin tener muchas pistas pero me he dado a esa tarea, así que todos puedan volver sin problemas, tu igual estarás incluido en ello.
- Es bueno saberlo… si no hay problema, quisiera unirme a su viaje. – Expresó Ash.
- Eso sería excelente, la verdad es que tenemos un grupo persiguiéndonos que busca capturar a los que llegaron como ustedes.
- Entiendo… por ahora es mejor que siga preparando todo para esta guerra, será algo grande, solo puedo decir que tengan cuidado.
- Lo tendremos… - Expresó Marcus, ya una vez conoció a Ash, era cuestión de esperar que arreglara su problema y así puedan irse, claro que el peligro iba a estar presente…
Una vez se despidieron, ya entonces pudieron irse para hacer las compras, algo que sucedió relativamente rápido para volver, ya en el camino de regreso al hotel no pasó nada, sabiendo que pandillas luchan por territorio, había que mantenerse alerta, al menos nada sucedió. Finalmente volvieron al hotel, solo era estacionarse para bajar las compras.
- Bien, hay que meter en el congelador las carnes y guardar lo demás. – Comentó Marcus. Ya mientras estaban en ello, no muy lejos de ahí vehículos estaban por la calle, ya entonces se detuvieron y las ventanas se abrieron, armas salieron de ahí, Yuuji lo observó.
- ¡Cubranse! – Expresó él aunque fue tarde, empezaron a disparar, eso alertó a todos por lo cual tuvieron que cubrirse detrás de las camionetas.
- ¡Kyyyaah!
- ¡Kotonoha, cuidado! – Marcus sujetó a la pelinegra para cubrirla, los cristales de la camioneta se rompieron, en ese momento una bala rozó justamente el hombro de Marcus. - ¡Tsk!
- ¡Marcus-san! – Ella expresó se preocupación, el pelinegro sonrió.
- No es nada…
- Makina, Sachi. – Yuuji ordenó, en ese momento sacó una metralleta para empezar a disparar de regreso, Makina y Sachi hicieron lo mismo con la pelirrosa teniendo un rifle de francotirador, debido a que la potencia de sus armas era mayor, eso causó que los responsables tuvieran que retroceder, yéndose de ahí.
- ¡Y nunca vuelvan, cobardes! – gritó Makina.
- Marcus-san. – Kotonoha estaba preocupada, el hombro del pelinegro estaba sangrando por el corte, el resto le vio.
- Ya dije que no es nada, solo es que me lo trate con una venda y alcohol. – Respondió el pelinegro, a pesar de todo, no estaba nada feliz con lo sucedido, esos pandilleros les atacaron aunque no formaban parte de la discuta, ya de ese modo no había forma de retroceder.
Entraron al hotel, observando el hombro sangrante de Marcus, los demás se preocuparon, ya una vez dijo que fue un corte y le trataron la herida, ya entonces todos estaban reunidos para poder hablar del problema.
- Así que les atacaron pandilleros, ahora si que la hicieron. – Expresó Izayoi nada feliz mientras golpeaba su puño con la palma de su mano.
- Si se meten con Marcus-san, es igual a una sentencia de muerte, no lo dejaremos pasar. – Expresó Satoko.
- ¿Qué harás al respecto? – Preguntó Medaka con los brazos cruzados.
- Ya conocí a Ash, él está peleando actualmente contra las demás pandillas para proteger el territorio de la que lidera, dijo que, una vez termine con esto, vendrá con nosotros, no considero nada mal otorgar un poco de ayuda al respecto.
- Eso esperaba. – Comentó Keiichi con una sonrisa. – Ya somos expertos en pelear en guerras, así que esto no será nada más que un paseo por el parque para nosotros.
- Eso mismo pensaba. – Asintió Marcus. – No quise meterme ya que es un asunto externo, pero decidieron involucrarnos y ahora lo pagarán, vamos a apoyar a los Leones Carmesí y ayudarles a ganar, haremos que las demás pandillas de esta ciudad caigan, lo juro. – Expresó Marcus mientras cerraba el puño.
Una guerra callejera, Marcus y los demás fueron involucrados a la fuerza y ahora no podían retroceder, con unas batallas por delante, iba a comenzar la guerra por el control de la ciudad, es solo el comienzo del fin para todos ellos…
El Redentor 777: Si, para ellas es una gran alegría ver a sus ídolos poder cantar y bailar en vivo, ya llevan unas cuantas ocasiones más pero nunca se aburren, así son las de Aquors jaja.
Bueno, ya llegamos a una parte que realmente deseaba escribir, este mini arco será bastante movido y con mucho acción como estarán observando, se vienen peleas varias y ya juro que habrá momentos interesantes para esto, al menos de aquí lo tengo planeado para acercarnos a lo que sería la parte final de esta historia, nos vemos en el próximo cap entonces. Saludos.
