Marcus tomó la decisión de ayudar con la pelea territorial de bandas en la que Ash estaba involucrado. El hecho de que los atacaran cuando estaban regresando de comprar fue más que suficiente para que decidiera meterse, de ese modo que le tuvo que pasar la noticia al rubio para que supiera, así es como él fue directo al hotel para reunirse con el estadounidense.
- Así que eso pasó… - Expresó Ash por lo bajo, apretando el puño. – Esos idiotas, metiendo a gente ajena.
- En el momento que decidieron atacarnos, han firmado se sentencia de muerte. – Respondió el pelinegro. – Tengo gente bastante fuerte detrás de mí, fácilmente podríamos acabar con todos.
- De ser necesario, esta disputa debe mantenerse lo más discreta posible. – Informó el rubio. – Si lo que afirmas es verdad, contar con su ayuda agilizará las cosas.
- Ese es nuestro objetivo. – Sonrió Marcus. – Tener aliados fuertes es vital si quieres pelear una gran batalla y teniendo esto a cuatro bandas, es mejor para nosotros, ahora ¿tienes la información?
- Por supuesto. – Respondió Ash. En ese momento aparecieron Medaka, Yuuji, Izayoi y Yami.
- Conseguimos un mapa de la ciudad. – Informó la peliazul, depositándolo sobre la mesa, Marcus asintió. Ash empezó a señalar los lugares.
- En total son cuatro pandillas las que controlan cuatro sectores de la ciudad, el sector este la cual está bajo los Leones Carmesí como ya sabes, el norte está bajo el control de las Serpientes Venenosas, el oeste cuenta con los Ogros Bárbaros y el sur está bajo dominio de una mafia china llamada Dragones Ascendientes. Según me han comentado, fueron los Ogros quienes decidieron empezar los ataques territoriales, los cuatro sectores estuvieron en paz hasta ese momento, fue así que decidieron culpar a los Leones y empezó esta guerra sin sentido. – Al terminar de explicar Ash, Marcus pareció entender el transfondo.
- Lo tengo ¿algo sobre sus líderes?
- Según sabemos, el de las Serpientes Venenosas se llama James Hetfield y es el líder más precavido, en los Ogros hay mucho mexicoamericano, su líder es Roberto Mendoza y con los Dragones se le conoce como Chang Wong Li. Tengo poca información de los otros dos.
- Puedo trabajar con ello, es momento de darle a conocer al resto lo que tengo en mente. – Con eso dicho, fueron a la sala donde ya se encontraba el resto reunido, Marcus se puso al frente junto a Ash. – Ya conozco todo lo que hay que saber al respecto de esta situación, teniendo a toda la gente aquí reunida, sé muy bien lo que hay que hacerse, así que empezaremos una táctica simple pero efectiva: una guerra de guerrillas.
- Eso suena interesante. – Expresó Keiichi con una sonrisa.
- Antes que nada, debemos hacer reconocimiento del terreno y posibles lugares donde mayormente se reúnen así que la mejor forma de conseguirlo y desde el aire. Yami, Tohru y Kanna, ustedes tres se encargarán de vigilar desde los cielos e informar de los sitios.
- ¡Lo tengo! – Expresó la dragona maid con una sonrisa, Kanna y Yami asintieron.
- Esa es la primera parte de nuestro plan, la segunda es lograr ubicar los sitios y entonces dirigirnos por pequeños grupos para una vigilancia más cercana, cuento conque Yuuji nos provea con los intercomunicadores para estar en constante comunicación entre equipos. – Yuuji asintió. – Y eso nos deja con la tercera fase, hay que tomarlos desprevenidos y en un momento realmente vulnerable, por eso es necesaria una distracción y lo bueno es que la mentalidad del pandillero es simple, solo les importa tres cosas: drogas, alcohol y mujeres, lo bueno es que contamos con una de ellas. – Hubo un silencio en ese momento, ya fue que se dieron cuenta.
- U-Un momento Marcus-san ¿nos estás diciendo que nos relacionemos con ellos? – Preguntó Dia un poco alterada.
- Puede ser peligroso, lo sé pero no hay necesidad de negarlo, tenemos chicas demasiado hermosas aquí como para no ser ignoradas, así que solo deben llevar un atuendo adecuado, actuar lindas y hacer que caigan ante sus encantos para que luego no se den cuenta de qué los habrá golpeado.
- Estás sonando como un proxeneta ahora mismo. – Expresó Izayoi con una sonrisa. – No es un razonamiento nada equivocado, pueden ser salvajes pero cualquier mujer les debe llamar la atención.
- Que loquillos Marcus-san~ - Canturreó Yumeko.
- De ese modo las chicas los distraerán, si son demasiado permisivos, podrían dirigirles a su guarida y entonces… ¡Pow! Les golpeamos duramente para erradicarlos entre miembros de los Leones y nosotros, eso sería un plan con un ochenta por ciento de probabilidades de éxito.
- Por más que sea alto, nada garantiza que salga bien. – Replicó Ash. – Si estamos involucrando chicas, hay que tener mayor cuidado.
- Por eso tengo a las vigías aéreas y mantendremos vigilantes cerca, hay que evitar que se sobrepasen con ellas… y todo está dicho ¿Qué opinan? – Se dirigió al resto, el hecho de involucrar a las chicas hacía todo más peligroso, no sabían como es que reaccionarían ante tal caso.
- Es realmente peligroso… no hay una forma común de que podamos hacerlo. – Expresó Eli.
- Marcus-san nos está poniendo esperanzas en qué funcione, creo que podemos intentar. – Comentó Honoka.
- Hay que intentarlo. – Expresó Chika, ya que hubo muchas opiniones mixtas pero era la mejor forma de hacerlo rápido, Marcus sonrió.
- Que así sea entonces, no se preocupen, no les pasará nada, lo aseguro.
El plan estaba hecho, era el momento de llevarlo a cabo, la jugada de Marcus realmente iba a golpear con fuerza a las demás pandillas, no sabían lo que iba a llegarles…
Moviéndose en una camioneta, Yuuji hacía vigilancia con los binoculares que llevaba en ese momento, en aquel vehículo también estaban Amane, Sachi, Izayoi, Hachiman y Medaka.
- ¿Cómo se ve el movimiento? – Preguntó el rubio, Yuuji mantuvo su ojo de halcón al frente.
- Nada raro.
- Parece que pronto nuestras chicas irán en camino. – Expresó, ya entonces por el frente se veía justamente a algunas de ellas llevando ropas y vestidos para llamar la atención. Honoka, Umi, Kotori, Yui, Mio y Shion estaban en camino.
- Es vergonzoso llevar esto… - Expresó Umi al tener que llevar esa blusa corta con una minifalda.
- Todo saldrá bien Umi-chan, nos están viendo desde aquí, nada malo pasará. – Expresó Kotori con una sonrisa.
- No entiendo de donde viene ese positivismo, estamos en peligro.
- Si Marcus-san asegura que nada nos pasará, debemos confiar en él. – Expresó Honoka.
- Aquí vienen nuestros sujetos. – Sonrió Shion. Como logró darse con la investigación conjunta de Marcus, Ash y las Hackadolls por medio de las computadoras y redes de la ciudad. Gente realmente vestida como chulos estaba ahí, portando pañoletas, eran chicanos como esperaba de parte de la pandilla con mayor cantidad, los Ogros Bárbaros.
- Oigan amigos, miren a esas chicas.
- Uuuh~ que guapas, deberíamos intentar acercarnos. – Primera parte del plan estaba funcionando, se acercaron a ellas, Shion tuvo que hacer el acto de seducción.
- Hola~ mis amigas y yo estamos buscando un poco de diversión por estos lugares, seguro chicos como ustedes podrían ayudarnos. – Soltó un guiño, los chicos ahí sonrieron al verlas.
- Por supuesto. – Expresó uno de ellos con acento mexicano. – conocemos un buen sitio cerca de aquí, vengan.
- Gracias~ - Shion lo consiguió, con ello empezaron a irse con ellos.
- Los tienen. – Respondió Yuuji.
- Entonces empezó, es momento de comunicar al resto. – Hachiman estaba a cargo de la radio por lo que empezó a hablar.
- Equipo uno aquí, ya tenemos a la gente de los Ogros y parece que nos llevarán a su guarida.
- Entendido. – Se escuchó a Yuuta del otro lado. – Por aquí igual vamos bien, todo saldrá de forma excelente.
- Entendido, cambio y fuera. – En el otro lado, en el equipo donde estaba Yuuta, ahí se encontraba Marcus, Mion, Keiichi, Osomatsu, Choromatsu y Lala.
- Nuestros pobres idiotas también mordieron el anzuelo aquí. – Expresó Marcus con una sonrisa. Justo las chicas que encandilaron a los Dragones eran Yuzu, Mei, Nibutani, Mari, Dia y Kanan.
- Alright boys, espero podamos divertirnos con ustedes. – Expresó la rubia con una sonrisa, los pandilleros chinos sonrieron.
- No habrá problema. – Respondió uno de ellos con su acento oriental. – Por aquí. – Y las chicas les siguieron, ya era momento de hacer el movimiento, ahí Marcus tomó la radio para comunicarse con Ash.
- Ey Ash, dos posiciones ya están listas ¿ya tienes a los miembros listos?
- Estamos en ello. – Se escuchó al otro lado. Ash ya tenía a miembros de los Leones Carmesí para atacar en cualquier momento. – Nos pusimos en camino según sus localizaciones.
- Excelente, actuaremos de igual forma aquí… - Cortó la señal para comunicarse con las demás radios. – Aquí Marcus al resto, ya tenemos dos posiciones, es momento de movilizarse, todo aquel que pueda pelear, pónganse en posición para cuando estén cerca. – Y cortó.
- Ya pronto empezará la diversión. – Comentó Mion con una sonrisa.
- Eso es lo que haremos. Lala ¿hiciste la máquina que te pedí?
- Por supuesto. – Expresó la pelirrosa, mostrando un dispositivo. – Este es mi dispositivo para capturar personas, dispara un hilo superpegajoso que les dejará inmóviles.
- Perfecto. – El estadounidense levantó el pulgar. – Avanzaremos lentamente, hay que procurar que no nos vean. – Todos asintieron. Ya entonces empezaron con ello, observaban mientras las chicas iban con los pandilleros que buscaban sacarles platica, aunque unas como Mari y Yuzu lo hacían con facilidad, las demás tenían problemas.
- Kanan-san… esto realmente es peligroso… - Susurró Dia a su amiga. – Me sorprende que Mari-san pueda hablar sin miedo…
- Ella está confiando en Marcus-san, deberíamos hacer lo mismo.
- Lo sé… pero sigo teniendo miedo. – Ya entonces el camino les llevó hacia lo que era un complejo de edificios con letreros luminosos, se veían a más chinos como ellos por lo que era obvio que se trataba de su guarida.
- Llegamos chicas. – Expresó uno de ellos. – No hay necesidad de que tengan miedo, todo saldrá bien, nuestro jefe Chang está aquí y seguro serán bien recibidas.
- Gracias. – Respondió Mari juntando sus manos. – Este es un buen lugar, no puedo esperar para divertirme.
- Si que lo harás… - Aquel pandillero puso una sonrisa nada agradable. Ya entonces escucharon un ruido. - ¿Qué es eso?
- ¡Ataquen! – Se escuchó a alguien gritar y entonces lo vieron, miembros de los Leones Carmesí estaban corriendo directo a atacar, eso los sorprendió.
- ¡Maldita sea, estamos bajo ataque! – Gritó uno de los pandilleros antes de ser recibido con un golpe. Marcus apareció en ese momento, dirigiendo su vista a las chicas.
- Buen trabajo, ahora váyanse de aquí o serán lastimadas.
- Menos mal llegaste a tiempo. – Expresó Dia con el ceño fruncido. – Nos pudo haber sucedido algo.
- Es verdad, tenía mucho miedo. – Replicó Nibutani.
- Ya se terminó todo, retrocedan a la camioneta, a partir de aquí yo me encargaré. – Expresó el pelinegro. Las chicas obedecieron y entonces ya empezó la pelea, varios miembros de los Leones Carmesí estaban ahí, portando pistolas simples, bates de béisbol y demás armas con las cuales hacer daño, los chinos eran un poco más armados y llevaban pistolas con silenciador, navajas y demás. - ¡No harán nada!
Logró aprovecharse a uno y golpearlo con una superpatada en el mentón para derribarlo, otro quiso acercarse a él, el pelinegro no lo permitió y se dio la vuelta con un gancho directo a su estómago, momento con el cual aprovechó para sujetarlo y hacerle un Explorer Suplex el cual hizo que impactara con otro, del mismo modo se levantó y pateó a uno más para hacerle un Stunner.
- No te lleves toda la diversión. – Mion y Keiichi aparecieron en ese momento, la peliverde pateó a uno con fuerza mientras Keiichi logró noquear a otro con su bate. – Te confiaron el enfrentarte a su jefe, no deberías perder el tiempo aquí, déjanos todo en este sitio.
- Es verdad, pateale el trasero bien fuerte. – Comentó Keiichi levantando el pulgar, Marcus sonrió.
- Gracias por el apoyo, voy en camino. – El pelinegro empezó a correr por el complejo, pasando entre otros pandilleros de la mafia china que buscaron detenerlos, Marcus hizo uso del garrote eléctrico que portaba para derribarlos sin problemas, ya viendo como mientras iba más profundo, menos gente había, eso significaba que su objetivo estaba cerca.
Finalmente llegó hasta el lugar, era una puerta roja, se encontraban dos guardias resguardando, así que tuvo que hacer lo mejor posible, sacó la pistola que también llevaba ahí, lo mejor era derribarlos así que se preparó. Poniéndose en una esquina, encontró la mejor posición y disparó, le dio a la pierna de uno, llamando la atención del otro.
- ¿Que fue eso? – No pudo reaccionar más cuando Marcus apareció frente a él y lo golpeó con fuerza en el rostro, haciendo que impactara contra la pared y cayendo noqueado, ya luego hizo desmayar al otro con el garrote eléctrico en su cuello. Ya tenía vía libre, abrió la puerta en ese momento.
- No pensé que algo así iba a suceder el día de hoy… - Se escuchó a un hombre al otro lado, estaba bien trajeado de negro, cabello oscuro atado con una coleta y ojos rasgados, miró de frente a Marcus.
- Chang Wong Li si no me equivoco… los Leones Carmesí han invadido este sitio, pronto van a estar bajo su control.
- Ya veo… yo realmente no deseaba meterme en esta inútil guerra por el control territorial pero decidieron provocarme, yo tengo gente que proteger y no puedo quedarme quieto, a pesar de que las posibilidades estén en mi contra, no caeré sin pelear. – En ese momento desenvainó una katana que llevaba, Marcus portaba su garrote eléctrico. – Si crees poder vencerme, ven con todo aquí.
- Como quieras.
Marcus empezó a dar el primer paso, se lanzó con tal de golpear a Chang, este logró prever su ataque y bloqueó el garrote con su katana, Marcus no perdió el tiempo y se agachó gracias a la agilidad de boxeador que ganó de Joe y buscó atacar con una patada justo a su pantorrilla, Chang dio un pequeño salto para esquivarlo y atacar de forma descendente, el pelinegro pudo moverse hacia atrás con un impulso para quedar nuevamente a una distancia prudente, Chang sonrió al verlo.
- Pensé que un grupo tan vulgar como los Leones Carmesí solo tenía a salvajes entre sus filas, es bueno encontrar a alguien con habilidad.
- No pertenezco realmente a esa pandilla, solo les estoy dando una mano debido a que conozco al líder… - El líder chino mantuvo su sonrisa.
- Supongo que cambia las cosas… si lo deseas, puedo pagarte con mucho dinero para que detengas este ataque y te pongas de mi lado, un joven como tu con esas habilidades es algo que me gustaría tener de mi lado.
- Lo siento pero el dinero no me atrae, ya tengo millones guardados en mi cuenta bancaria de todos modos. – Sonrió Marcus. Regresando al ataque esta vez sacando su pistola, disparó en dos ocasiones para distraerlo, esto hizo que Chang se moviera a un lado, Marcus logró aprovechar el momento para moverse a la misma vez y lanzar un puñetazo a su abdomen, Chang sintió el dolor, comprobando la fuerza que tenía el pelinegro, más eso no dejó que lo derribara y también atacó justo con la empuñadura de su katana en la cabeza de Marcus, este sintió el dolor, la fuerza fue más que suficiente para abrirle una herida. – Rayos, no esperaba sangrar…
- Debiste saberlo en el momento que aceptaste pelear contra mí. – Expresó Chang, este volvió a su ataque, lanzando diversos cortes hacia Marcus, este se esforzaba por esquivarlos todos, lo que menos deseaba era perder una extremidad en ese momento. – No puedes seguir así por siempre.
- Lo sé. – Se agachó y deslizó por debajo de las piernas de Chang, levantándose en ese momento, saltó para lanzar unas patadas voladoras justo a su espalda, esto hizo que fuera empujado y casi perdiera el equilibrio. – Tengo más estilos de pelea.
Pudo aprovecharse para sujetarlo directamente del abdomen por la espalda y levantarlo para un German Suplex, Chang se vio tan sorprendido por el movimiento que soltó su katana en ese momento, toda su nuca golpeó el suelo con fuerza en ese momento, ya entonces Marcus se levantó y posó su garrote justo en su cuello.
- … Eso me tomó por sorpresa… realmente… es una lastima no tenerte de mi lado, si te hubiera conocido antes…
- Eso no iba a ser posible, tengo mis objetivos bien definidos. – Y lo electrocutó, Chang cayó desmayado por el choque, Marcus logró derrotarlo.
- Marcus-san, venimos a apoyarte. – Mion y Keiichi aparecieron en ese momento, solo para ver al pelinegro encima de Chang. – Parece que no fue necesario…
- Debemos tratarte esa herida. – Keiichi se acercó llevaba vendajes lo cual el pelinegro agradeció, primero mojando un pañuelo para limpiar la sangre.
- Con esto podemos decir que los Dragones Ascendientes cayeron, solo hay que usar el aparato de Lala para capturarlo y llevarlo a la guarida.
- Entendido. – Expresó Mion, yendo a buscar a la princesa de Deviluke en ese momento, Marcus soltó un suspiro.
- (Eso fue pesado… uno fuera, faltan dos más… veamos como saldrá…) – Pensó en ese momento, la guerra no hacía más que empezar después de todo, estaba confiado de su plan, pero todo puede terminar cambiado en cualquier momento.
El Redentor 777: Tuvo mucho tiempo para entrenar, ya lleva varios meses de experiencia hasta la fecha jaja.
Bueno, ya empezamos con las batallas, se decidieron grupos y se atacarán directo hacia las bases, al menos Marcus logró tomar una, faltan dos más, pero tampoco será sencillo, ya se verá con lo que vendrá en el siguiente cap, nos vemos la próxima semana. Saludos.
