En la granja, una familia decidió que irían a comer en un restaurante en Shingashina y llevaron con suyo a los dos niños que acogieron en su casa, sin oponerse al ser vestidos mejor y la chica se mantenía un poco seria y menos en alerta, aún así miro a la chica que los ayudó pensando en porque si sabía quienes eran ellos, de donde venía los ayudó, no le gusto saber en un principio que la persona que mató en lugar de esa traidora era como una herma a mayor para esa niña y que ayudaba de la misma manera que la ayudo a ella al ser huérfana de padres después de un ataque ocurrido por Zeke dentro de los muros.
Pensaba mucho en esa muerte, no la lamentaba, tomo un arma y disparo, era una guerrera, una soldado de Mare y si quería heredera el poder de titán que le pertenecía a su primo debía hacer su papel como buena erdiana para poder ser reconocida como una heroína de su gente.
Aún no comprendía las palabras de su amigo, que le quiso decir con exactitud, ella no lo comprendía aún.
Daba muchas vueltas con esos pensamientos, y no creía que ella estuviese equivocada en absoluto.
Era una buena erdiana.
Heredera el poder del titán colosal.
Tendrá un buen vida y logrará recuperar la coordenada.
Será una heroína de su gente.
Entonces porque siempre pensaba o en su interior mejor dicho sentía dudad sobre lo que estaba haciendo.
No lo comprendía y era molesto para ella en especial al saber cuál era su rol, sentir culpa no debí hacerlo, se lo enseñaron en la academia, ella no podía sentir culpa y menos simpatía por demonios, lo que eran ellos, esas personas que vivían en Paradise como si nada.
-Gaby—toco su hombro al verla tan sumergida en sus pensamientos.—¿estas bien?.
Ella volteo a verlo, notando que estaba muy tranquilo y relajado que no noto que a diferencia de ella, el entablaba una conversación con los demás y a ella no la molestaban por la mentira de que un no asimilaba la muerte de sus padres recientemente. Asintió para seguirle la corriente volteando a ver que el cielo lucía diferente, se podía ver el cielo azul y de paso cómo se acercaban más a unos muros; muros veía y no lo pensó bien, ellos vivían aquí y esos muros eran lo que los separaba de la verdad.
Así se sentía ella al ver los muros que se alzaban al volver a casa y no salir a menos que dieran la orden o un permiso especial.
La diferencia era que tenían ellos una extensa tierra donde podían correr y pasear, de alguna manera eran más libres que los erdianos, que ella al ser un buena erdiana cumpliendo su deber y pagando por sus pecados.
Escucho risas, le llamo la atención y admitía que le gustaría quedarse un poco de tiempo más allí para saber cómo era vivir dentro de esos muros en Paradise antes de volver a erdia donde pertenecía con su familia y con su gente, quería comprender cómo es que su primo soporto estar ahí por esos seis años máximo donde no logro obtener la coordenada, pero, información de los que vivían dentro de los muros.
Paso un corto tiempo, recorrieron la ciudad que se notaba que habían reconstruido con esfuerzos por lo pasado hace años cuando cayó el muro y la niña noto a las personas que caminaba sonriendo y al ver la entrada tenía una extraña forma.
-Cuando la legión recupero el distrito de Shingashina y el muro María—la niña les explico un poco a ellos dos.—fue Eren Jaeger, la esperanza de la humanidad quién sello ambas puertas con el endurecimiento o eso me contó mi hermana.
-Eren Jaeger—lo dijo el sintiéndose extraño al escuchar ese nombre.
-Si—ella miro a los otros desde atrás.—Mi hermana decía que Eren de un chico impulsivo, tonto y llorón, pero, cuando se trataba de salvar a sus compañeros no dudaba en arriesgar su vida. Siempre decía que era asombroso y se sentía un poco celosa de que no sintiera miedo al poseer ese poder que parecía una maldición más que una bendición, por las veces que intentaron matarlo.
-Fueron muchas—sintió curiosidad.
-Por lo que se, si—recordando la sonrisa de su hermana.—Solo que ella no quiso decirme mucho.
No dijo mas, el hecho de recordar la sonrisa de su hermana mayor y de recordarle la ponía triste, desde que supo de su muerto solo quiso saber quien había sido la persona que se atrevió a matarla, necesitaba saberlo porque tenía unas ganas enormes de matar a esa persona por arrebatarle a la persona que la salvó tras ese incidente y quién le dio un hogar.
Deteniéndose al llegar a la entrada de un restaurante, donde al ver ellos al entrar, resultó que había merdianos comiendo tranquilamente y siendo llevados a una de sus mejores mesas al ser recibidos por un chico de nombre Nicolo que se mostró agradecido de su visita de parte de ellos.
La incomodidad se presentó en la niña que no entendía nada, no comprendía porque ellos que no eran erdianos, gente de ymir, se mostraban tan tranquilos, tan amables, sin llenos de miedo de que los fuesen a matar; esa siempre era la reacción de todos como si ellos tuviesen la culpa de lo que pasaba en el mundo y aún cuando estaba sentada cerca de su compañero esa sensación no se le quitaba y trato de comer sin estar nerviosa, solo sentía como al agarrar los cubiertos se le resbalan.
Un rato después.
Digamos que se desató un caos enorme, aprovechando la ausencia del chico, la niña se presentó a donde estaban algunos merdianos, en especial donde se encontraba ese chico Nicolo junto con su compañero, sin querer a esa niña, ósea Gaby se le salió decir lo que hizo y a donde quería regresar causando un enojo enorme en el chico al saber quien había matado a Sasha. Trato de matar a la niña rompiéndole en la cabeza una botella de vino, solo que Falco se interpuso salvando la nuevamente de que le pasará algo malo, siendo detenido por el padre de Sasha, el cual junto con su demás familia supieron la verdad ( no me maten solo adelanto hechos que ocurrieron).
Llegando justo la capitana Hanji, Mikasa y Armin al lugar para detener todo el caos y nuestra querida peli azabache salvando de ser asesinada por la otra niña que se sentía traicionada al saber quien había matado a su hermana mayor, con una mirada de odio antes de llevársela a la parte de atrás, al igual que al pobre Falco al cual debían ver si no era nada grave lo que le pasó sin contar con la pequeña interrupción de unos rebeldes quienes los pusieron bajo custodia, manteniéndolos como prisioneros y enterándose de un mal por venir que no previeron.
A excepción de que solo lograron tomar solo el distrito de Shingashina y algunos lugares dentro de María pero no pudiendo con Sina ni con Rose gracias a que todo fue previsto por cierto comandante que mantenía a raya a su gente más confiable y sintiendo de repente todos una extraña sensación que solo conocían los que poseían el poder de titán.
Hace poco el azabache se había mantenido un poco inquieto desde la vista de ese tipo el cual se había ido hace unos quince minutos como máximo, aún no sabía que decisión tomar en esos momentos, no podía irse así no más ni abandonar a nadie y mucho menos a ese sujeto que lo tenía hasta acá, y su paciencia se acabó hace mucho tiempo atrás con todas sus tonterías que decía, dándole mala espina.
Esa sensación no se iba por nada del mundo, seguía sintiendo que algo iba mal, que algo no cuadraba y por desgracia admitía que hubiese sido mejor haberle hecho caso a su mocoso y haberse aislado al igual que mantenido al margen con la situación, así estaría con amado hijo y no estaría todo el tiempo con los nervios de punta pensando en que algo malo le pudiese pasar al pequeño que venía en camino.
Le prometió algo a su mocoso y aún estaba la promesa que le hizo a su amigo.
¿Cual de las dos debía cumplir ahora?.
Esa era la cuestión a responder sin tener dudas, mismas que tenía cada segundo que pasan doliendo le la cabeza en esos momentos, recordando que muchos murieron por intentar detener al Titán Bestia y las acciones dadas por ese sujeto lo hacían desconfiar bastante; su mocoso lo necesitaba solo porque tenía sangre real y así acceder a las memorias o al poder de una vez por todas, sin embargo aún había algo que no le gustaba.
¿Que promesa cumplía sin dudar?.
Para regresar. Donde estaba ese sujeto y cuando se sentó ha entablar conversación con el, lo amenazó de que ni se le ocurriera escapar ya que estaba bien vigilado en puestos de estrategia que solo ellos sabían y este sonrió no sin antes hacerle una pequeña confesión acerca del vino que tomaron cada uno de ellos.
-¿Creen que solo eso es vino?—bajando su taza.—Alguna vez se han preguntado cómo es que convertí a esa la gente en Titanes no cambiantes dentro de los muros.
-Es algo que nos preguntamos pero Annie nos respondió esa duda hace tiempo—recordando que le explicó esa niña. -Es una habilidad del titán bestia inyectar un líquido proveniente de su médula el cual se activaban con un grito de parte tuya convirtiéndolos en Titanes y obedecen solo tus órdenes.
-Con que lo sabes—bajo la cabeza.—Entonces debes saber que el vino que les trajeron y han estado bebiendo contiene ese líquido.
Para el azabache voltear a ver a sus cadetes y estos al ver su acción no esperaron que el otro aventara la taza al piso y salieran corriendo en dirección opuesta a ellos emitiendo un grito que causó que los que estaban ahí se convirtieran justo encima del azabache ele cual solo apretó los puños.
-Maldito—recordando los rostros de cada uno de ellos y sacando sus cuchillas.
Confiándose el hermano del castaño de que no sería capaz de hacer algo en su contra, al final que le podía hacer si vio convertirse en esos seres esos cadetes suyos no sería capaz de matarlos al saber quiénes eran, moriría por eso y su hermano no podría culparlo de nada, ni llegaría a enterarse y en caso de que lo hiciera simple te mentiría diciendo que se unió con los demás en su contra.
Era un plan maravilloso que tuvo fallas, en especial al convertirse y salir de su titán para ver a todos los que convirtió caer en menos de lo que espero y un azabache furioso se acercaba molesto para rebajarlo nuevamente, y tirando lo al piso con gran fuerza no sin antes verlo a la cara y lleno de sangre.
-Creías que no haría nada-con esa mirada afilada demostrando frialdad.—¡Sabes tu a cuántos hemos matado aún sabiendo que ellos tenían semejanzas humanas!. Aún sabiendo antes o después la verdad eso no has detenido en acabar con cualquier mísero titán.
-I-Imposible—no lo podía creer.
-¡Si no fuera porque amo a Eren y se que es importante que ustedes se reúnan—enterrando en su hombro más profundo la cuchilla—te juro que te mataría en estos momentos!.
Causando un dolor profundo y con la perdida de sangre más el hecho de que en esos momentos el único pensamiento que rondaba por la cabeza de Zeke era que había subestimado demasiado a ese tipo y se daba cuenta que no solo era una amenaza en sus planes si no que al final si lo mataba su hermano se daría cuenta.
-Ni lo intentes o te juro que de esto se entera Eren—quitando la cuchilla sin cuidado para solo meterle una patada.
Dejándolo noqueado y escuchando como se acercaba alguien.
De un momento a otro viajaban en una carrera, atrás el azabache mantenía esposado de menos a cierto hermano de cierto castaño y con una de esas lanzas incrustada en su cuello evitando matarlo por seguridad, aún quitándose la sangre de encima que aunque se evaporar seguía siendo molesto para el, muy serio y con ganas de matarlo después de lo que intento hacer.
Ahora sólo veía a la persona que lo encontró conduciendo esa carreta, aún no podía estar más aliviado y agradecido de que regresará al escuchar ese estruendo y ese resplandor, mientras miraba hacia el bosque que se alejaba cada vez mas de ellos.
-Gracias por volver—no podía expresarse mejor.
-No tengo ningún problema Levi—sin mostrar su rostro.—Sabes que pase lo que pase te ayudaré.
No dijo nada, fijo su vista en ese sujeto para sentarse aunque sea un poco mientras notaba que sus cuchillas estaban ya mal al haber matado de esa forma a esos Titanes, mirando hacia arriba y pensando en porque no lo dejo morir si aún tenían a esa mocosa pero en su estado no era bueno, y por lo que dijo su mocoso solo su hermano era la clave para todo.
Pasara lo que pasara debía mantener la calma más que nunca posando su mano en su vientre, cerrando sus ojos y escuchando un susurro con el viento.
Aquí acaba el capitulo de hoy.
Espero que les guste y besitos :3:3:3:3:3.
