Todo eran tan difícil de explicar, una chica de lentes no podía escapar al ser custodiada por todos esos soldados rebeldes que ahora solo pensaban en una cosa, como es que esos jóvenes no se daban cuenta de realidad, ni siquiera ella como una soldado los entendía; por mucho tiempo lucho junto a personas que desean la libertad, conocer el mundo con esos ojos llenos de brillo y aunque algunos de poco a poco perdón la fe siempre encontraban el modo de recordarlo aferrándose a una mísera esperanza.

Esa esperanza, ni un sueño, ni un pizca de lucha veía en ellos, sólo veía puro soldados que se unieron como cobardes para hacer los mandados por alguien más y se notaba en ellos, si alguna vez fueron soldados le daba vergüenza saber que el futuro estaba en manos de ellos.

Ella pasó mucho tiempo en las garras de la muerte, hubiese muerto ese día donde todo el caos comenzó en Shingashina si no la hubiesen salvado al lanzarla dentro de ese pozo, lo último que recordaba de su asistente fue su expresión de alivio sin importarle morir el, como siempre salvando la de cualquier desastre que ella no pudiera salir no sin antes arriesgarse a morir.

Y entendía porque su mejor amigo le decía desde que fueron libres, muchas veces se lo dijo, no se confiara mucho en la gente de fuera del mundo, que tuviese cuidado con quién se relacionaba, hablaba y convivía, y debió hacerle caso.

Pensó que podrían llegar a dejar de lado se diferencias si se aliaban al saber de qué muchos ya estaban artos de Mare y su tiranía, pero, no creyó que sobre todo eso quisieran eliminarlos a ellos a toda costa viéndolos como enemigos y ahora era peor con lo que hizo el castaño al cual le gustaría entender un poco de sus acciones como de su comportamiento.

Esperaba que el azabache lo hiciera entrar en razón.

Aun quería confiar en ese chico que conoció al entrar a la legión, aquel muchacho que decidió unirse para ayudarlos sin importar que lo usarán como conejillo de indias al descubrir que poseía un poder especial que le permitía convertirse en titán y de ese modo desenterrar los secretos de su padre para saber cómo luchar contra esos seres que una vez le causaron gran interés por su misteriosa aparición, para poder avanzarla libertad tan deseada y anhelada de muchos que sacrificaron sus vidas.

¿Que pasó con ese muchacho?.

¿Que lo cambio para que ahora sea un enemigo más que un aliado?.

¿Acaso no le importa sus amigos?.

¿No le importan ellos como sus compañeros?.

¿Ni le interesa la vida de aquellos incidentes he no tiene la culpa de nada?.

Y la pregunta final que rondaba en su cabeza, ¿tampoco le interesa la vida del hombre que lo ha salvado, que lo ama con todo su ser y aquel que lo ha defendido a pesar de su forma de ser?.

Que podía ella pensar de esas acciones que han traído consecuencias gravísimas.

Todo lo que ella creyó se esfumó el día que supo la verdad pero albergaba una mínima esperanza en su corazón de que las cosas podían ser diferentes si conocían a aquellos que vivían más allá de los muros, a esas personas que podrían entenderlos y ahora se daba cuenta que siempre los verían como si fuesen unos simples monstruos y personas malvadas que deben ser eliminadas.

No solo ellos, la gente que defendió por muchos tiempo, sacrificando su vida entera no era tan diferente de aquellos que venían fuera, eran iguales, pensaban que era mejor eliminarlos antes de ser eliminados y que hay de aquellos que no pueden hacer nada, ni defenderse o levantar la voz al ser oprimidos.

¿Que tenía que hacer ahora?.

Ni ella sabía cómo reaccionar o tomar acciones, ya no tenía a su gente, a aquellos que la apoyaban y veían lo mismo que ella, estaban muertos desde hace unos años o perecieron en Shingashina en esa explosión que causó ese chico al convertirse en titán y donde perdió a su preciado asiste el cual le salvó la vida a costa de la suya, todo porque siempre fue fiel a ella.

Lamentaba que no pudo hacer nada, perdió un ojo a cambio de ver lo que nunca pudo ver, o en realidad se cegó por la perdida de todo que dejó de ver lo más importante y por eso pasó lo que pasó, el saber la verdad la cegó y ahora estaba ahí siendo custodiada por unos niños que no comprendían mucho más que sus tontos ideales, siendo utilizados por aquel chico que una vez admiro y ahora ni parecía que dar nada de ese castaño.

Por más que quisiera escapar no podría, así que no le quedaba de otra que guiarlos hacia donde estaba Zeke Jaeger, pensando en que planeaban ellos al ir y verlo junto con su amigo el cual parecía no estar muy de acuerdo desde el principio en custodiarlo y mientras iban de camino un explosión de escucho, reconociendo ese brillo para solo apresurar el paso del caballo como ellos hicieron lo mismo, tenía un mal presentimientos, más se acercaban y su corazón no paraba de latir fuerte, su respiración comenzó a acelerarse por la maldita preocupación de que algo pudiera pasarle a su amigo, a ese azabache que era fuerte pero seguía siendo un humano y tenía por lo peor.

Entre más se acercaban lograron notar una carrete destrozada y unos cuerpos, ella pensaba en que no fuese lo que pensaba.

No quería perder a nadie más ese día.

Suficiente tenía con saber que los usaron, que casi los quieren matar para enterarse o presenciar de nuevo la caída de alguien importante para ella; no sabía que hacer con ese sentimiento nuevamente o como actuaria.

Desmonto del caballo para acercarse a uno de los cuerpos, parecía ser de alguien que no conocía en absoluto y al ver que unos corrían para asegurar el perímetro, dejo ese cuerpo y se dirigió al que estaba cerca del río que corría y al caminar lento, observo que traía el equipo tridimensional, el uniforme nuevo y entre más se acercaba sus temores se iban a crecentando para solo ver a su amigo ahí tirado con severas heridas causadas por la explosión.

Se agachó para tomar el pulso notando que aún seguía vivo, difícilmente lo estaba pero esas heridas en el rostro que tenía y luego la capucha aún puesta era difícil saber si no había otro daño, escuchando los pasos detrás de ella de alguno de esos cadetes que se acercó para solo pararse aún lado.

-¿Esta vivo el capitán Rivaille?—levantado el arma y apuntando en su cabeza.

-No—esa fue su respuesta.

-¿Esta segura?—el n se confiaba mucho.

-Es imposible que sobreviviera al estar tan cerca de la explosión—dándose cuenta de que debía decir algo más convincente.—Ya he visto este tipo de heridas y presenciado en otros cadáveres lo mismo.

El cadete no parecía muy convencido y no quería bajar su arma, no hasta que otros gritaron al ver el humo despejarse de donde parecía encontrarse con vida Zeke y con eso se distrajeron para ella solo tomar el cuerpo no con mucha delicadeza de su amigo para cargarlo ella misma y llevándolo a su caballo donde era vista por unos hasta que esos chicos se acercaron a ese tipo y con eso aprovecho para montar su caballo y huir de ahí recibiendo unos disparos que no la alcanzaron ya que la propiedad en esos momentos era su amigo y salvarle la vida.

Una ventaja que tuvo fue que no fue perseguida por ellos.

Logrando huir sin mirar atrás.

Solo importaba salvarlo a toda costa.

El caos se desató dentro de Shingashina, por unos breves segundos muchos oficiales y soldados fueron puestos bajo arresto al no seguir las creencias de aquellos que creían que era mejor usar la coordenada para destruir a los que intentarán acabarlos y apoyaban al castaño al cien por ciento.

Entre los arrestados estaban la familia de cierta chica patata, los amigos del castaño, incluyendo a la azabache y al rubio que no vieron a la rubia de coleta la cual están en otro lado siendo llevada hasta donde se encontraba cierto castaño mirando por la ventana seriamente después de sentir una extraña sensación y esperando que no le pasará nada malo al azabache no a su hijo.

Escucho acercarse a unas personas para voltear se y ver entrar a la rubia la cual solo fue dejada a solas con el.

-¿Que sucede Eren?—no lo entendía.—Mikasa fue puesta bajo arresto.

-Es necesario para lograr la meta final—sin dejar de verla seriamente.—A estas alturas sin que nos demos cuenta algunos soldados merdianos y de erdia ya han llegado a Paradise y se han camuflado exitosamente gracias a Reiner.

-Espera—no lo creía al abrir más sus ojos.

-Nadie se dio cuenta excepto el comandante Erwin y yo—suspiro.—Necesitamos a fuerzas que yo entré en contacto con Zeke para activar la coordenada y si entro con en contacto con la fundadora podré acabar con todo esto antes de que ellos acaben con nosotros.

-¡Ese es tu plan real!—no le creía mucho.

-No espero que me creas—desviando la mirada para recargarse en la pared y cruzarse de brazos.—Puse a salvó a los chicos y otros para que en cualquier momento ellos den su paso siguiente así estaremos listos para contraatacar sin que haya bajos como hace años cuando ustedes llegaron.

-Por eso los únicos que estamos aquí somos nosotros y no hay civiles—jalando una silla para sentarse—y todo esto fue un plan. El comandante Erwin sabe de esto.

-Sabe que yo haría lo que fuese para reunirme con Zeke—cerrando sus ojos.—Su orden fue que hiciera lo que necesitara falta para entrar en contacto con la coordenada. El se encargó de movilizarse en Trost con ayuda de algunos civiles y ex comandantes u oficiales que lo apoyaron después de que muriera Zackly.

-Al fin seguimos siendo peones—no le sorprendía mucho.

-Tu deber es salvar a Mikasa a cualquier precio y costo—abriéndolos dejando ver esos ojos llenos de frialdad en vez de vida como antes eran.

-Entiendo—tomando un vaso y sirviendo en el agua que había en una jarra.—Acaso el capitán Rivaille sabe de esto.

-Él sabe que debo reunirme con Zeke—sabiendo que era el único que lo comprendía.—Pero Levi no formará parte de esto. Ya di instrucciones a otros que lo alejen por su estado.

-¿Estado?—ella no sabía de eso.

-Está esperando un hijo mío—volteando a verla.—Levi, Uri y mi hijo ya no estarán en Paradise desde hoy. Serán llevados a otro lado lejos de esto y tú Annie debes encargarte de poner a salvó a Mikasa.

-Si es que sede—la conocía tan bien para saber que no abandonaría a sus amigos.

-Si es necesario que uses la fuerza, úsala—era lo único que podría decirle.

Ella solo tomo unos sorbos de esa agua para pensar un poco en como la sacaría sin que se diera cuenta de la verdad o la odiaría por querer ponerla a salvó, sabía cómo era ella y en un punto entendía porque el castaño alejaba a los que quería, sus acciones y si este era un plan elaborado por su comandante y el, entonces no tenía que dudar en cumplir.

Un pequeño niño al escuchar por unas personas de la rebelión que hubo se escabullo de casa donde muchos preparaban todo para irse y alejarse de la guerra que venía, ya era un hecho que irían a otro lado y ese día debían irse para alejarse de todo el desastre que se venía; sin que lo vieran logro montar unos de los caballos por si solo (niño prodigio como su madre) para cabalgar y estaba más cerca de llegar a Shingashina donde estaba su padre (ósea el castaño) y tal vez su mami ya estaría ahí.

Desde que hablo con su tía tenía ese mal presentimiento y ella se había ido a quien sabe dónde, ni sus primos sabían pero algo en su mirada decía lo contrario como si ellos también supiesen que algo iba mal y no podía quedarse de brazos cruzados, debía hacer algo y ese algo era hablando con su padre pero no contó con que notará a unos extraños usando vestimentas diferentes y parecían concentrados en algo.

Para su mía suerte lo vieron y antes de que logrará pasar por un lado el tuvo que frenar un poco y hacer que el caballo diese la vuelta para huir en dirección donde vino porque empezaron a pintarle con sus armas y a gritar de que no lo dejarán escapar.

De seguro ellos eran enemigos, y ahora lo perseguían como lo apuntaba con esas armas.

Le dieron al caballo y este cayó, junto con el.

Por suerte no le pasó nada malo, solo que tenía unos leves raspones y unos pasos se acercaron alzando su vista donde lo apuntaba un poco a distancia y no podía moverse, no sabía si era por el miedo o era porque no tenía fuerzas por la citada sufrida.

-No es nada personal niño—hablo muy serio.—No podemos permitirte que nos delates Siéntete afortunado de morir demonio antes de que mueras de otro peor forma.

Demonio, esa era la palabra que escucho de su mamá una vez cuando hablaba con su padre, así se referían los que venían fuera de la isla, fuera de los muros y no entendía ni siquiera esa mirada de odio como si el hubiese hecho algo malo.

Acaso ese era su final.

No vería más a su madre o su padre.

No vería nacer a su hermanito.

Fue un tonto por huir y querer llegar a donde estaban sus padres para ayudarlos aun siendo solo un niño.

Estaba mal querer ayudar y ahora morirá de esa manera sin que lo supieran sus padres.

Cerro sus ojos esperando el final, lamentando no haber visto por una última vez a sus padres y decirles que tanto los quería.

-Adiós niño—jalando de gatillo.

Un disparo se escucho por el lugar como un eco, el cuerpo de alguien cayendo y la sangre empezando a emanar.

Aquí esta el capítulo de hoy, espero que les guste.

Aunque en el siguiente capítulo muchos de ustedes me van a matar por lo sé viene y no daré ni un spoiler.

Besitos :3:3:3:3