CAPITULO 49 MALA JUGADA

LA CARTA DEL ODIO

Nunca se puede saber ¿Cuándo se es bueno o malo? ¿Cuándo decidimos cambiar? ¿Cuándo cruzamos la delgada línea entre el bien y el mal?

Realmente no lo sabemos, a veces el odio nos hace oscuros ¿Cómo llega el odio?

Fácil como el amor

¿Cómo llega el dolor? Tan fácil como la felicidad

¿Cómo ser tan ciegos ante lo notable?

El amor….maldita maldición

Maldita paradoja

Maldita sensación

¿Cómo puedes amar y odiar a quien fue tan importante para ti? ¿Cómo puedes no sentir más que dolor cuando la persona que amaste te da la puñalada en la espalda? Y con eso… ¿Odiarla?

El odio

Mal consejero

Pero ¿El amor no es mal consejero?

Claro que si…

Pero ¿Cómo veremos lo que no queremos ver?

Maldita lucha interna.

¿Cómo pelear contra lo inevitable?

T.G.G.

Candy miraba con dolor hacia el gran árbol donde la lluvia caía impecablemente, Albert había ido hacia Lakewood le dijo que iría a la mañana siguiente pero ella solo lo ignoro, no quería verlo más.

Miro sus maletas…debería irse. Pero…

Aquel bebe le pedía casi en pequeños y susurrantes suplicas que no se fuera…

O eso quería pensar ella.

Lo miro en su cuna con tranquilidad.

-Así debió estar mi… -Susurro con lágrimas en los ojos

Él bebe la miro

-Pequeñito –Susurro la rubia tomándolo con el mayor cuidado entre sus brazos.

-¿Candy?

-Hermana María

La mujer solo sonrió –Venia a darle de comer ¿quieres hacerlo tú?

Candy asintió

-Bueno Candy, sostenlo de esta forma –Colocaron al bebe en sus brazos formando una cuna –Que no quede tan abajo su cabeza ¿De acuerdo? –Candy solamente asintió intentando controlar sus nervios –Ahora daré el biberón así

Candy miraba con maravilla todo, sin poder evitar dejar sus lágrimas caer.

Estaba siendo maravilloso pero tortuoso

-¿Necesitas hablar?

Candy solamente asintió en silencio, el pequeño empezó a tomar la leche que le estaban ofreciendo, Candy no quito su mirada de él.

-¿Porque tuvo que…pasarme a mí?

-Recuerda que Dios no castiga, Candy y…

-¿Qué daño le hice a Dios, hermana María? Primero mis padres no…no me quisieron –Suspiro para controlar sus reacciones del cuerpo –Anthony "murió" por la ambición de Elisa y Elroy, luego Terrence se…va, soy raptada por filibusteros….casi me violan…luego…Anthony regresa…soy involucrada con la familia Leagan casándome con Freddy Leagan quien tenía una sed de venganza terrible contra su propia familia Ardley.

La hermana María solo la miraba con ternura

-Luego cuando…comienzo a ser feliz….Albert decide que Anthony no es bueno…me separan de él una vez más y no solo…eso…mi hijo…el…. ¿qué culpa tenia?

-Ninguna cariño –Dijo tomando su mano –Candy comprendo todo lo que sientes pero…mira a este pequeño –Acaricio al bebe –No tiene mama ni papa y…quizás no es lo mismo ni tampoco el momento pero…

-¿Qué quiere decir Hermana María?

-Te pido que pienses bien el hecho de ya no pertenecer a la familia Ardley, pues si…tienes una buena posición y además el apoyo económico de William, podrías…adoptar quizás

Candy la miro por un momento con sorpresa pero después su mirada cambio a una melancólica

-En realidad…eso no cambiara el dolor

-No intento que suplas a tu hijo…solo

-¿Que el dolor sea sobrellevado?

Candy enarco una ceja

-Si mi amor –Tomo al bebe de los brazos de Candy para sacarle el aire –Este pequeño tiene apenas unas semanas de nacido, creo que…no es lo mismo pero…tu corazón al menos estará…menos adolorido, espero –Sonrió con dolor –Candy te criamos como a una hija, nos duele en el alma lo que te paso

-Lo sé –Sollozo

-Candy –Dejo al pequeño en la cuna después de unos segundos para abrazarla

-No…no sé qué…hacer…hermana María, estoy tan triste –Sollozo aún más aferrándose al cuerpo de la hermana María, quien solo le acariciaba el cabello

-Desahógate Candy, lo necesitas…mañana ya será diferente y podrás pensar mejor todo.

Candy solo dejo salir todo lo que había estado guardando en su corazón.

Terrence miraba a lo lejos aquella casa colorida que lindaba a la mansión de los Ardley y los Leagan, sonrió de lado

Ahora sabría el filibustero de lo que era capaz.

-Buenas tardes inglesito –Roger sonrió mirándolo -¿Qué deseas?

-¿Esta Anthony?

-¿Quién?

-Tu capitán –Dijo Terrence con desdén

Roger sonrió con burla -¿Cómo para que lo quieres?

-Necesito hablar con el…

-No es el momento ricachón

-¿Qué te hace pensar que….?

-¿Enserio crees que no lo íbamos a saber? –Pregunto el filibustero bajando de su lugar

-Bueno, entonces… ¿Ya sabes porque estoy aquí?

-Sí y por eso te digo que pierdes el tiempo

-¿Tan cobarde será?

-No…solamente que no se encuentra dispuesto ahorita.

-¿Está enfermo o solo se esconde bajo tus barbas?

Roger desenvaino la espada para colocarla cerca del cuello de Terrence

-¿Me mataras? –Terrence sonrió –Entonces nunca sabrá Anthony nada de lo que paso con su hijo

Stear en ese momento escucho aquello y de inmediato intervino

-¿Qué?

Terrence sonrió –Mucho tiempo sin verte Stear

-¿Dónde está el hijo de Anthony?

-Diré a Anthony que si quiere saber de su hijo, lo estaré esperando cerca de las colinas que dan hacia el hogar de Pony.

-Creo que mejor te rebanare el cuello

-Si lo haces ¿Te perdonara?

-Roger –Stear tomo su brazo -¿Cuándo?

-Mañana

-Bien, ahora vete

Terrence se rio mientras se iba alejando

-¿Cómo le avisaras a Anthony?

-Tendré que ir a buscarlo –Dijo Stear encogiéndose de hombros

-Pero se supone que no debían verte

-Si pero…estoy harto de esconderme, la tía abuela no podrá hacernos más daño

-Bueno pero iré contigo

Stear sonrió –Gracias

Anthony miraba a Albert con molestia –Sé que no tienes culpa en muchas cosas pero…debes entender que…

-No me interesan tus justificaciones tío –Sonrió con burla -¿O debería decir desconocido?

Albert sonrió con melancolía –Soy un huérfano por esa razón abandonare esta familia

-¿Si lo sabias porque tardaste tanto en…?

-No supe cómo reaccionar cuando me entere, lo primero que iba a hacer era volver a Chicago para ver a la tía abuela y pedirle explicaciones además de ir con Candy para poder hablar con ella, pues…es… -Miro al rubio –Es mi hermana

-¿Qué?

-Mi hermana de verdad

-No com….

-Nuestra madre era… -Miro al rubio –Era amante de un hombre importante

Anthony solo miraba con atención

-Cuando me entere de quien era, quise saber que había pasado así que fui a buscar respuestas al hogar de Pony, cuando yo adopte a Candy, no sabía nada de esto…simplemente algo…algo me hizo hacerlo aparte de todas sus cartas

-¿Qué averiguaste?

-Varias cosas y la más importante y molesta quizás fue que mi madre aún vivía y que se había casado con alguien del mismo pueblo, cuando la encontré…ella se veía demacrada y mal, me dijo que estaba enferma y… -Suspiro –Que la perdonara

-Tuvo más hijos –Anthony trono sus nudillos

-Si –Dijo el rubio sonriendo con tristeza –Uno más…pero no quise destrozar ni la imagen ni su vida, al final no está solo como Candy y yo.

-Pero ella les hizo un gran daño y…

-Quizás pero…es difícil y fue aún más difícil enterarte de que toda tu vida es una mentira, al menos Candy no sufrirá eso.

Anthony asintió, era verdad.

-Cuando perdí la memoria fue por culpa de Elroy, porque quería que no viera la verdad, quería a alguien manipulable en su vida para la herencia Ardley, por su amada hija

Anthony rio con amargura

-Así que también fuiste una carta del juego de Elroy ¿No?

Albert asintió

-Pero eso ya no importa ahora… ¿Qué te paso en el brazo?

-Ah, -Miro su brazo izquierdo –Te aviso que tu sobrino Archivald está en prisión por intento de homicidio

-¿Archie qué?

-Intento matarme y…Albert –Lo miro un segundo -¿realmente puedo confiar en ti?

Albert sonrió

-Si…no volveré a fallarte aunque… no seamos familia realmente, yo quise mucho a mis padres y a mi hermana, para mi eran mi familia y tú eres todo lo que queda de esa familia que tuve.

Anthony asintió –Bien…Archie fue una carta más de Elroy, él me dijo que hizo con mi hijo y el de Stear.

-¿Te dijo si viven?

Anthony asintió –Debemos ir por la partera…ella debe saber a dónde se los llevaron

-Si…

-Solo queda duda…porque no sabemos cuál de los bebes estaba mal cuando nació, Archie me dijo que no nacieron muertos como ella ha hecho creer pero que si escucho cuando hablaba con Elisa que uno estaba…grave

-Bien…por el bien de Candy no le diremos nada…no quiero ilusionarla

-Estoy de acuerdo ¿Esta en el hogar de Pony verdad?

-Si…manda a Jenny para allá, a ella le agradara verla

-Si ¿Qué harás con Archie?

-¿Qué quieres hacer tu?

-¿Yo?

Albert asintió –Es tiempo de que todas las mentiras de la señora Elroy salgan a la luz, también es momento de que todo acabe y con ello también tu regreses bien a la familia

-No me interesa…

-Lo se Anthony pero hay cosas que son por justicia y tu mereces eso

Anthony no dijo nada solo miro como Albert escribía algunas cosas en algunos papeles para después entregárselo

-¿Qué…?

-Elroy Ardley, vera como serán las cosas de ahora en adelante

Anthony sonrió con un dejo de melancolía mientras asentía, si bien su primer pensamiento al volver a América, era para vengarse de todos quienes creyó lo abandonaron, su mentalidad fue cambiando conforme se fue volviendo a enamorar de Candy, aquella chica que lograba hacerle ver la luz en la eterna oscuridad que había estado constante en su vida.

Candy miraba con una tierna sonrisa al pequeño bebe antes de que un hombre se parara justo detrás de ella.

-Candy

Ella volteo dejando al bebe en la mantita que estaba bajo la sombra del árbol padre.

-¿Qué haces aquí?

-Vine a ofrecerte mi ayuda

-¿Ayuda? –Enarco la ceja

-Supongo que quieres adoptar a este pequeño –Dijo Terrence sonriéndole

-¿Quién te dijo eso?

-Nadie solo lo deduje por lo que…paso…y al verte con el…bueno yo…

-Eso no es de tu incumbencia

-Candy para que puedas deshacerte del vínculo que tienes con los Ardley y para que puedas adoptar a un pequeño necesitas estabilidad, yo te la puedo dar

-No la necesito gracias, no necesito nada de ti –Dijo mirando al pequeño quien estaba tranquilo durmiendo

-Yo creo que sí y…podemos registrarlo también de inmediato para que ya nadie te lo quite

-No estoy interesada Terrence

-Vamos Candy

-Lo siento pero no puedo… ya te dije que…

-Lo hago sin esperar nada a cambio –Se acercó para tomarla de la mano –Solo para hacerte feliz

-Terry…

-¿Nos vamos juntos? Esta vez no me iré solo

Candy dejo escapar una lágrima

-Es tarde

-Quizás no tanto, pecosa

Candy le miro con una sonrisa triste –Han pasado muchas cosas y mis sentimientos…

-Sé que cambiaron pero…solo quiero verte feliz

-Yo…

-Podemos arreglar las cosas hoy mismo aquí tengo un abogado para que haga los tramites y tengo boletos para dentro de dos días para Londres, empezaremos de nuevo

Candy no sabía que decir, solo dejo salir unas lágrimas más.

-¿Te espero entonces?

-Yo…tengo…que pensar

-Bien…te veo mañana al alba en la colina de atrás ¿Si?

Candy no dijo nada y tampoco tuvo tiempo pues Terrence la besó.

Candy no se percató que alguien miraba a lo lejos escondido entre los árboles.