Capítulo 35: "Una decisión equivocada: Alejándote de mí"
Ya había pasado dos semanas desde que Tsubasa se encontraba en su casa tras la última intervención que tuvo y que resultó fallida.
Dos semanas desde la cual Tsubasa se la había pasado encerrado en su habitación, solo saliendo con apoyo de su madre a tomar sus alimentos. Él a las justas permitía la visita de alguno de sus amigos y compañeros de equipo, entre ellos Taro, quien iba todos los días a visitarlo. Durante esas visitas Taro casi siempre se encontraba con Sanae en casa de su amigo, ya que ella a pesar de que su prometido le había dicho que no era necesario que viniera todos los días a su casa, ella lo hacía, pues quería estar junto a este dándole su apoyo.
Durante esos encuentros casuales, Taro y Sanae, platicaban sobre la actitud que mostraba Tsubasa, una actitud que lastimaba a la castaña pues su prometido parecía empeñado en hacer que ella se aburra de él con el comportamiento que él mostraba en cuanto sentía su presencia.
Lo que la castaña no sabía era que, si bien Tsubasa quería aburrirla con su actitud, y así hacer que ella se aleje de él, él había estado muy atento a las pláticas que ella sostenía con Taro, y gracias a esas pláticas él había percibido que su amigo mostraba un cariño especial a la castaña, un cariño que bien podría convertirse en amor si su amigo se proponía conquistar a la que aún era su prometida, ya que ella también mostraba afecto por él. La idea de que Taro pueda conquistar a la que aún era su prometida le causaba mucho dolor al joven de cabello desordenado, pero a su vez el consideraba que él era una carga para su amada castaña, pues ella estaba abandonando sus sueños por estar junto a él, y él no quería que ello sucediera, por eso, él había tomado en esa semana una decisión, una decisión que se la diría a la castaña en cuanto ella este junto a él.
Casa Ozora:
¿Entonces no vas a salir a la sala hijo?, decía Natsuko con nostalgia.
No madre, aquí me quedaré, respondió Tsubasa.
Sanae vendrá en unos minutos, la esperare para dejarte con ella, decía Natsuko.
Como digas madre, respondió Tsubasa con nostalgia.
¿Te pasa algo hijo?, dijo Natsuko al escuchar la tristeza en la voz de su hijo.
No, no madre, respondió Tsubasa.
Hijo, no quiero que sientas que….., decía Natsuko.
Soy como un bebé al que no pueden dejar solo, ¿cómo quieres que me sienta madre?, respondió Tsubasa, haciendo una pausa para continuar diciendo con amargura: Sanae a pausado su vida por mi culpa, tú estás pausando tú vida por mi culpa, solo falta que papá renuncie a su trabajo por mi culpa.
No digas eso hijo, decía Natsuko, al tiempo que el timbre sonó.
Ring ring ring
Voy a abrir, debe ser Sanae, ella se queda contigo mientras voy a pagar las cuentas, acoto Natsuko.
Bien, dijo Tsubasa.
Luego de ello la mujer abandono la habitación. Tras algunos minutos de espera, Tsubasa sintió unos pasos acercarse al lugar donde él estaba.
Buenas tardes Tsubasa, la señora Natsuko me dijo que no quisiste comer mucho,…., decía con dulzura la castaña, mientras el joven de cabello desordenado lo escuchaba con atención.
En tanto:
Taro se encontraba en un café esperando le trajeran su pedido, cuando escucho una voz que le decía: Taro, qué gusto encontrarte aquí.
¡Azumi¡ respondió sorprendido Taro.
¿Esperas a alguien?, dijo la joven mirando un asiento vacío que estaba frente al lugar donde estaba sentado Taro.
No, solo mi pedido, respondió Taro con una cálida sonrisa.
¿Entonces puedo sentarme aquí?, yo también ya ordené mi pedido, y andaba buscando una mesa libre, dijo Azumi, en referencia a la silla vacía.
Claro, no hay problema, respondió Taro.
Pensé que ya había vuelto a Francia, que solo habías venido por unos días, decía Azumi, para continuar con la plática.
No, aún me quedan un par de semanas para volver, respondió Taro con calma.
Me imagino que has estado yendo a visitar a Tsubasa, dijo la joven, mientras el joven de rostro tierno asentía.
Por supuesto, es mi amigo,…., respondía Taro, mientras Azumi lo escuchaba al tiempo que ambos esperaban la llegada de sus órdenes.
Casa Ozora:
Tsubasa terminaba de comer sus alimentos, mientras Sanae lo observaba.
¿Te sientes mal?, dijo la castaña.
¿Qué?, respondió con cierta ironía Tsubasa.
Estás más callado que de costumbre, dijo Sanae con nostalgia.
La situación por la que estoy pasando no es como para estar de lo más feliz, ¿no lo crees?, respondió Tsubasa con amargura.
Tsubasa, ya hemos hablado de ello…., decía la castaña con calidez.
Si, lo sé, pero he vuelto a pensar en ello ahora que ya tengo la certeza que nunca más volveré hacer el de antes,…, respondía Tsubasa.
Tsubasa, mi amor, ya te he dicho que…., decía la castaña siendo interrumpida por el joven de cabello desordenado.
Sanae, he decidido dejarte libre, dijo Tsubasa de repente.
¿Qué?, respondió la castaña.
Terminamos, quiero que esta sea la última vez que vienes a verme, que me das tu apoyo,…, decía Tsubasa.
Pero Tsubasa, ya hemos hablado de esto, ya te he dicho que mi amor por ti es más grande que todo, yo…., respondía Sanae, siendo interrumpida por el joven de cabello desordenado.
No voy a permitir que te condenes a quedarte junto a un ciego, eres hermosa, te volverás a enamorar, en cuanto venga mi madre quiero que te vayas y que nunca más regreses por aquí, dijo Tsubasa con firmeza.
No voy apartarme de tú lado, respondió la castaña.
Ya no somos nada, ya rompí nuestro compromiso, dijo Tsubasa con firmeza.
Yo no he aceptado esa ruptura respondió la castaña con la misma firmeza.
Si una de las partes ya no quiere seguir, el compromiso se termina, y yo, y yo no quiero seguir siendo tú prometido, dijo Tsubasa con amargura.
Estás actuando de manera precipitada, si lo que deseas es tiempo para pensar mejor las cosas te lo doy, pero no me alejes de tú lado, decía Sanae.
Vuelve a Tokio, reanuda tus estudios, olvídate de mí, no quiero volver a oír tu voz, no quiero que vuelvas por aquí, si he de saber de ti que sean cosas que me demuestren que has seguido adelante con tu vida, respondió Tsubasa con firmeza.
Bien, si así lo quieres, está bien, terminemos, pero no me niegues tú amistad, no me niegues darte mi apoyo, decía Sanae con lágrimas en los ojos.
No es bueno seguir alimentando los sentimientos en el corazón, por ello es mejor cortar todo tipo de nexo entre los dos, en cuanto venga mamá quiero que te vayas, y que no regreses nunca más por aquí, respondió con firmeza Tsubasa, dejando entristecida a la castaña, que solo atino a guardar silencio.
Tras algunos minutos, la señora Nakazawa volvió, Tsubasa al oír la voz de su madre la llamo con fuerza.
Mamá, mamáaaaa
Hijo, ¿qué sucede?, decía Natsuko, mirando a una entristecida castaña.
No era necesario que llames a la señora Natsuko, yo ya me voy, dijo la castaña tratando de contener el llanto.
¿Qué sucede?, dijo Natsuko extrañada ante la actitud del par de jóvenes.
Sanae y yo terminamos nuestro compromiso madre, a partir de hoy ella no vuelve a poner un pie en esta casa, ¿entendiste?, respondió Tsubasa tratando de sonar calmado.
Pero, ¿por qué?, dijo confundida Natsuko.
Tsubasa me quiere alejar de él, pero yo no lo voy a permitir, te daré un tiempo para que te calmes, para pienses mejor las cosas, yo iré a Tokio a retomar mis estudios, pero estaré pendiente de ti, te amo Tsubasa, eres el amor de mi vida, respondió con voz entrecortada la castaña.
No hagas más difícil esto Sanae, vete, vete de mi casa, decía Tsubasa, mientras la madre del joven miraba con nostalgia a la castaña.
Con permiso señora Natsuko, hasta pronto amor, dijo la castaña, antes de salir de la habitación corriendo.
Hijo Sanae te ama, tanto como tú a ella, dijo Natsuko al escuchar cerrar la puerta.
Si es cierto madre, y por ese amor tengo que dejarla libre, yo no puedo ser una carga para ella, no puedo serlo madre, respondió Tsubasa al tiempo que empezaba a romper en llanto.
Minutos después:
Sanae corría por una de las calles del pueblo, cuando de repente tropezó con alguien.
Disculpe, dijo la joven con voz entrecortada.
Sanae, dijeron unas voces.
Taro, Azumi, respondió la castaña levantando su rostro.
¿Qué tienes?, dijo preocupado Taro, acercándose a levantar el rostro de la castaña, bajo la mirada de la otra joven.
Tsubasa, Tsubasa, decía la castaña sollozando.
¿Qué paso con Tsubasa?, ¿le sucedió algo?, respondió preocupado Taro.
Me termino, me termino, dijo la castaña rompiendo en llanto, al tiempo que el joven de rostro dulce la abrazaba.
Casa Ozora:
Hijo piensa bien lo que has hecho, no creo que haya sido la mejor decisión, decía Natsuko.
Madre, fue lo mejor, fue lo mejor, respondió Tsubasa con voz quebrada.
Tiempo después: "Parque"
Azumi le alcanzaba una botella de agua a la castaña, al tiempo que decía: ¿Ya te sientes más tranquila?
Si, dijo la castaña, con voz entrecortada.
Hablare con Tsubasa, dijo Taro con firmeza.
Gracias, respondió la castaña.
No llores Sanae, yo hablare con él, volvió a decir el joven de rostro tierno.
Si Sanae, tranquila, Taro le hará entender, dijo Azumi mientras acariciaba los cabellos de su amiga.
Tras algunos minutos, ya estando la castaña más tranquila, Azumi acompaño a la castaña a su casa y Taro fue a la casa de su amigo.
Casa Ozora:
Pasa hijo, pasa, decía Natsuko.
Gracias, respondió Taro.
Voy a decirle a Tsubasa que estás aquí, de hecho, no pudiste llegar en mejor momento, decía Natsuko.
Taro solo sonrió ante las palabras de la madre de su amigo, al tiempo que esta se dirigía a la habitación de su hijo.
Minutos después:
No quiero hablar con nadie madre, decía Tsubasa, al tiempo que Taro llegaba al umbral de la puerta.
Pero hijo, tu amigo ha venido a verte, respondía Natsuko con nostalgia.
Que se vaya, dijo con firmeza Tsubasa, quedándose repentinamente callado al escuchar una voz decir: ¡Hola Tsubasa¡
Bueno, los dejo, dijo Natsuko antes de retirarse del lugar.
Taro, dijo Tsubasa.
Amigo, veo que estás algo sensible, ya me imagino los motivos, hace algunos minutos me encontré con Sanae…, respondía Taro, mientras el joven de cabello desordenado lo escuchaba con atención.
Tras algunos minutos de silencio Tsubasa dijo: Veo que no me equivoque al dejarla libre, Sanae te tiene mucha confianza, sin duda contigo podría ser feliz.
¿Qué?, respondió confundido Taro.
Taro, Sanae te gusta, ¿verdad?, dijo Tsubasa.
Que estás diciendo Tsubasa, respondió rápidamente el joven de rostro tierno.
Solo digo lo que percibo, estos días que ambos han estado viniendo a verme y los he escuchado intercambiar palabras he percibido ello, aunque no lo creas el estar siego me ha hecho desarrollar mi sentido de la intuición mucho…., decía Tsubasa.
No, no amigo, no te confundas, Sanae es una chica muy hermosa, buena, inteligente, carismática, me agrada, pero ello no quiere decir que yo la vea como para algo más que amiga, además ella está enamorada de ti y tú de ella, Sanae está sufriendo mucho con lo que le dijiste, ella no quiere alejarse de ti, ella no quiere que la rechaces, ella te ama amigo, respondió Taro con calma.
Pues tendrá que dejar de amarme, yo no volveré con ella, no seré una carga para ella, si tu no quieres estar con ella bien, pero de seguro ahora que está nuevamente libre le aparecerán muchos pretendientes para escoja a alguno de ellos y vuelva hacer feliz, dijo Tsubasa con firmeza.
Amigo, no seas terco, ella te ama solo a ti, respondió Taro.
Y yo a ella, y por ese amor quiero que sea feliz con alguien que de verdad pueda darle toda la felicidad que ella merece, yo no puedo hacerlo amigo, no puedo hacerla completamente feliz, solo seré una carga para ella, dijo Tsubasa con nostalgia, al tiempo que su amigo lo miraba con nostalgia.
Nota:
¡Gracias a todas las personas que están siguiendo está historia¡ ¡Gracias especiales a las personas que dejan sus mensajes en cada capítulo¡
Está no es una historia de triángulos amorosos ni nada por el estilo, es una historia de amor y apoyo para afrontar una situación inesperada que ha afectado el estilo de vida de una persona, por ello no abra enredos amorosos de parte de los protagonistas principales de la historia, así mismo quiero volver a recalcar que está tal vez sea una de las historias de Tsubasa y Sanae con más capítulos, pero ello se debe al trama que yo le quiero dar a la historia.
Sin más que decirles me despido de ustedes, no sin antes desearles una buena semana, y conmigo será hasta una próxima actualización.
Con mucho cariño.
PrincesaLirio.
