CAPITULO 50 EL DOLOR DE TERRENCE I
OTRA PIEZA MAS EN EL JUEGO
Cuando dices amar tanto a una persona ¿Cómo puede cambiar el amor por el odio? ¿Cómo puede pasar un sentimiento del otro? Al final se supone que el amor está por encima de todo y de todos.
¿O no?
En realidad el concepto del amor es algo inestable y con constantes, todo depende y al final también termina siendo racional, debemos amar con racionalidad no con irracionalidad, pues si nos guiamos con el corazón a veces no termina bien.
Pues el amor es la ilusión y el concepto que tenemos del amor, pero en realidad ¿El amor dura como en los cuentos de hadas? ¿El amor es perfecto? ¿La persona es perfecta y merecedora de nuestro cariño? Muchas veces debemos poner nuestros ideales de un lado y la realidad del otro porque cuando nos damos cuenta de lo que es la realidad, podemos golpearnos con fuerza contra la pared.
La ilusión es buena, pero sin olvidar que la otra persona es eso…una persona que es imperfecta y que no será como la imaginamos porque en realidad nuestro ideal no existe más que en nuestra cabeza.
Y lo que a veces deseamos que sea…no siempre es verdad y con el paso del tiempo…terminas dándote cuenta de lo que realmente es y terminas o enamorándote de la persona realmente o desilusionándote.
C.B.A
La vida en realidad no le había tratado bien, muchos se quejan por las malas decisiones que tomaron o que les obligaron a tomar, pero él no era diferente a todos los demás. Simplemente había aprendido y decidido que había cosas que no le afectarían.
No le afectaría que su padre fuera una persona fría hasta los huesos y que nunca le defendiera ni creyera en él, que todo lo que le importara fuera la descendencia correcta para el ducado de Grandchester o que se volviera a casar y que su madrastra aparte de ser una gorda con bastardos, fuera también la más cruel que lograra manipular a su padre para que lo enviaran a un internado.
¿Cómo paso de estar con alguien como Eleonor Baker a una mujer como esa? No lo entendía y pensaba que nunca lo entendería.
Tampoco le afectaba que Eleonor hubiera sido tan cobarde como para no luchar e ir a buscarlo cuando su padre lo aparto de ella.
No le afectaba que Candy estuviera tan aferrada a un recuerdo…ni que tampoco tuviera que dejarla sola en San Pablo, para que ella no fuera expulsada y era mejor el…sacrificarse el, pues al final ella había sufrido bastante y él…solo estaba peleando contra el destino que su padre quería.
Que el duque había trazado para él, desde que nació.
Era mejor no estar en su zona de confort….era momento de salir y buscar su propio destino…aquel que le llamaba desde su corazón.
Por ello también se fue.
Pero eso no importaba ya…ahora su amor eterno se había convertido en su verdugo…
Ahora ella lo abandonaba por un fantasma.
El fantasma eterno entre ambos.
Y el odio y rencor se vertió en su corazón lleno de dolor…por esa razón aquella tarde lluviosa accedió a lo que le ofrecieron… ¿Cómo no hacerlo?
Si no era feliz ¿Por qué ellos deberían?
FLASH BACK
Terrence caminaba por el puerto, esperaba que su barco zarpara pronto pues ya no deseaba estar en América ni un segundo más, había sufrido tanto…
Primero cuando Susana le estaba obligando para que se casara con él, solo por el accidente y aún más cuando Candy se fue aquella noche y después con su desaparición
Lo único bueno había sido….su mini carrera como actor en Broadway, eso había sido todo…
De ahí en fuera todo fue un dolor inmenso para él, desde la noche de invierno que llego para ver a su madre…esa vez donde ella no le permitió entrar en su casa.
Desde esa vez que había venido a ese continente debió saber que las cosas no serían como el esperaba que fueran.
Ese lugar no lo amaba, aparentemente.
Por eso no volvería.
E iría a Londres para tomar su lugar como el próximo duque de Grandchester ¿Qué más daba ya?
Pero entonces vio…vio aquella pelirroja con una mujer regordeta quien había estado aquel día…
No lo podía creer
Sabía que no debía pero las siguió….
-¿Entonces este es el hijo de Candy y Anthony? –Pregunto la pelirroja viendo con algo de repulsión al pequeño que la partera cargaba
-Así es…se lo tuve que dar a la otra mujer, para que lo amamantara
-Si… -Desvió su mirada para observar a la mujer con desdén –Bueno aquí está la otra parte del pago
Terrence no podía creer lo que estaba escuchando
-Muchas gracias –Dijo la mujer tomando el costal
-Si…si por favor entregare él bebe a mi mucama
-Claro
Elisa hizo un ademan para que la mujer que tomo al bebe de la partera se fuera.
-Fue un gusto hacer negocios con usted y su familia –Susurro la partera tomando la bolsa y levantándose
-Sí y como todo negocio no se puede tener fallas ¿Verdad?
-No se preocupe mi barco zarpa hoy
Elisa sonrió de lado
-Claro
-No pienso decir nada mientras me den una donación cada mes –Sonrió la partera probando un poco su suerte –Es lo menos que merezco ¿no?
-¿Alguien más sabe de esto?
-No
-Eso es genial –Dijo Elisa –Sera más fácil así
-Claro –Susurro la partera con un rostro incomprensible hacia lo que la pelirroja se estaba refiriendo
-Y como comprenderá no se puede ir…no al menos con la capacidad de poder delatarnos
-¿Qué?
Elisa hizo un gesto con la cabeza y un hombre se acercó para sujetar a la partera, mientras otro más igual se acercaba con un cuchillo
-Considérate generosa –Elisa rio por lo bajo –Supongo escribes con la derecha –Asintió al hombre con el cuchillo
Terrence miro con horror como mutilaban a la mujer para después tirarla cerca del final del callejón.
Elisa rio…
Terrence sintió escalofríos y decidió que era hora de irse pero entonces…
-¿Qué hace usted aquí?
-Señora…Elroy –Dijo con nervios de punta el castaño –Que…coincidencia ¿Cierto? Ya era momento de…
-¿Viste todo?
-Yo…no
-Elisa…
La pelirroja salió del callejón
-Si ab… -Se calló abruptamente al ver al castaño -¡¿Terrence?! ¿Cuánto tiempo llevas aquí?
-Poco
-¿Viste algo?
-Solo como una mujer gritaba y alguien la atacaba –Mintió lo mejor que pudo
Elroy le miro con desconfianza
Por su lado Elisa solamente lo miraba de arriba abajo con desdén -¿Qué hacemos?
-Creo que nos puede ayudar –Miro a Terrence –Seguro quieres vengarte de Candy y mi sobrino ¿No?
El castaño sonrió de lado con amargura -¿Cómo lo sabe?
Elroy rio –Yo tengo el control de todo aunque ellos jueguen a creer tenerlo e ir delante de mí –Miro a la mucama -¿Entonces?
Terrence suspiro antes de responder –De acuerdo
Era mejor estar con el diablo…al menos en ese momento parecía lo mejor.
Ahí comenzó su plan…el plan donde era llevarse a Candy lejos, con él bebe de Patricia y Stear que salía en unos días del hospital…él bebe de Candy y Anthony seria adoptado por Archivald y Annie, al menos ese era el plan pero tomaría ventaja.
No le daría todo a Elroy.
Tampoco le daría la felicidad a Anthony
Tampoco a Candy, pues no pensaba decirle y menos pensaba quedarse sin nada cambio porque ¿Quién hace algo sin querer tener nada a cambio?.
END FLASH BACK
Sonrió con amargura en su ser…
-Lo siento Candy, si no eres para mí, no puedes ser para nadie.
Anthony se encontraba destrozado al haber presenciado aquella escena, no podía creer que aquella dulce mujer que le robaba el aliento estuviera con alguien más que no fuera el…que permitiera compartir el dulce néctar que solo debía ser para él.
Había ido a buscar a Terrence como Stear le había dicho nunca pensó que iba a ver aquella escena.
Además ella había dudado un momento y ahora mañana podría perderla para siempre.
No…
No podía ser.
Y desde hoy iba a irse con Albert a buscar a la partera ahora…ahora ¿Qué debía hacer? Si se alejaba de Lakewood perdería al amor de su vida.
Pero si se quedaba ¿Qué diferencia había si Candy ya había decidido?
Suspiro frustrado tomando su rostro.
¿Qué hacer?
Candy abrazaba a Jenny quien acababa de llegar en ese momento al hogar de Pony
-No puedo creer que hayas venido –Susurro la rubia aun con el abrazo
-Yo no puedo creer que no me quisieras llamar, sentí tan mal que fuera por terceros que me enterara…de todo
Candy sintió dolor y su mirada cambio a una melancólica
-Lo siento Jenny
-No te preocupes –Se separó para verla -¿Cómo te sientes?
Candy se encogió de hombros para después mirar al pequeño que dormía plácidamente en la cuna
-Él me ha ayudado bastante –Susurro la rubia sonriendo
Jenny sonrió dulcemente –Que lindo esta
-Mucho
-¿Lo adoptaras?
-Sabes que necesito varias cosas para la adopción
-Quizás pero yo creo que si puedes
-No lo creo…estoy renunciando a la familia Ardley y por supuesto también renunciare a la herencia de la familia Leagan
-Pero y…
-Sé que va a pasar, pero no puedo seguir metida en algo que no tenía nada que ver conmigo desde un principio
-Lo se Candy pero…
-Terry me ofreció una solución
-¿Terry?
Candy asintió
-¿Qué fue?
-Quiere ayudarme para adoptar al bebe y nos iríamos mañana
-¿Aceptaste?
-Aun no pero…no sé qué hacer
-Candy
-Es que…
-No puedes
-¿Por qué?
-¿Y Anthony?
Candy sonrió con dolor –Ni siquiera ha venido a buscarme en meses ¿Qué te hace pensar que lo hará ahora?
-Candy
-Debería irme con Terrence, al menos tendré una nueva vida –Miro al bebe –Un nuevo comienzo para dejar todo atrás.
-Anthony está aquí –Susurro con fuerza Jenny
-¿Qué?
-Que está aquí en Lakewood…vino por ti
Candy la miro sin comprender
-¿Candy?
-Debo irme –Tomo su suéter y salió dejando a Jenny sola con él bebe.
-No puedes…
-¡Necesito estar sola Jenny! ¿Qué le voy a decir…? –Susurro lo último preocupada –Necesito estar sola perdón –Se zafo del agarre que Jenny le había hecho al querer salir la primera vez.
-Ay Candy –Susurro la pelirroja preocupada, para después salir detrás de ella.
En ese momento ingreso a la habitación un joven, quien tomo él bebe para salir después por la ventana.
