Libertad, es una palabra que sonaba bien para muchos, el mundo vivía una era de paz por fin, el temor que una vez sintieron desapareció por fin después de dos mil años de sufrimiento, de dolor, de guerras, de derrame tos de sangre y perdidas, odio, coraje, impotencia e irá sin fin.

Llegó esa tan ansiada libertad para muchos que llevaban sometidos por cien años y aún con nuevas tecnologías seguían sin ser libres.

Por fin eran libres los erdianos de su maldición.

Un maldición impuesta por el primer rey de erdia, el demonio como ellos lo conocieron.

Ahora el mundo sabía que en realidad el poder de titán fue una maldición y la gente de Ymir, los erdianos fueron maldecidos por culpa de este mismo, por culpa de alguien ambiciosos que se aprovechó de una niña la cual sin querer obtuvo ese poder sin quererlo ella y subiendo por dos mil años a todos en un profundo horror y odio que no tenía fin hasta ahora que el horror de los Titanes acabo de una vez por todas.

Cómo la ambición de una nación que recapacitó al darse cuenta de que estaban haciendo lo mismo y dando por terminado ese plan de querer dominar todo, de las muertes de personas inocentes y de los suyos para pactar por fin la paz y empezar a liberar a aquellos que conquistaron, quitándoles todo para darles de nuevo su libertad.

El pacto de Erdia y Mare solo fue el inicio.

Pero, ¿que pasó antes de que sucediera esto?.

Bueno, lo que sucedió en realidad fue que durante el enfrentamiento, Zeke uso su grito convirtiendo a aquellos que bebieron del vino con el fluido espinal, usando eso en contra de los merdianos y a la vez un niño, Falco, se convirtió en titán, abrazado de su hermano que murió en el acto (eso fue doloroso cuando lo leí en el manga T_T). Para ese momento el castaño estaba agotado, ya había usado si poder para detener a dos que se fueron contra el, el acorazado y el mandíbula, dieron buena batalla ,gracias a dios, el tenía el endurecimiento; al ser derrotados por este, ya no pudo durar más tiempo el mandíbula, siendo derrotado como un rubio, solo que al presenciar lo que pasó con Falco, decidió que lo mejor sería entregar el poder del titán acorazado y volver a la normalidad al niño para ponerle fin a sus sufrimiento, pero, no contó con el joven que adquirió el poder del mandíbula se sacrificara al acceder a las memorias de su hermano y darse cuenta de su sacrificio.

Reiner lamento y odio que de nuevo hicieran eso, sacrificarse en vez de el que ya estaba cansado, decidido a morir y todo eso para que le mostraran en su cara equivocado estaba al creer que morir sería tan fácil, no era como los demás, no era como los suicidas del escuadrón 104, no era como esos compañeros que tuvo al notar que la muerte o las ganas de morirse de algo que obtenían tan fácil; mientras era comido ese chico, por nuestro niño querido, Falco, entendiendo el sacrificio de su hermano mayor y de esa chica, recordando sus palabras claramente:

"Algún día te darás cuenta que es cierto que este poder es un maldición pero poder salvar a alguien más que no lo merecía será obtener por fin la libertad que uno tanto busca".

El castaño aprovecho para zafarse con la confusión usando el endurecimiento de nuevo, creando un cuerpo falso de nuevo para escaparse entre la confusión y al estar tan cerca de su medio hermano, corrió con las fuerzas que le quedaban para llegar a el.

Y una pequeña niña, ósea Gaby (como en el manga) viendo todo lo sucedido, llorando por qué su amigo se convirtió mientras era abrazado de su hermano, ver cómo primo quiso sacrificarse y tomando otro su lugar para que volviese a la normalidad, heredando uno de los nueve poderes de titán, para ver cómo el castaño corría a toparse con el traidor, no lo soporto, solo vio que cerca de ella había un arma, la tomo y apunto directo a el, disparando, al tener buena puntería logro darle a Eren, y este perdió la cabeza.

Todos lo vieron, sus amigos, aliados, enemigos y ella bajando la pensando que ahora no podría tener la oportunidad pero simplemente olvidó un detalle, la cabeza callo en la mano extendida de Zeke y eso fue suficiente para que ambos conectarán a las memorias.

Todos combatían para acabar y ellos dos dentro para ver quién accedía al poder de la coordenada.

Paso solo unos segundos en el mundo real, como unas horas dentro de ese mundo donde solo había una niña que los miro ambos, sin saber que hacer o que decir, ellos peleaban dando a conocer que no estaban de acuerdo, tenían ideas diferentes, planes distintos y queriendo utilizar el poder, peleando por ver quién obtenía el control y l final regresando a la realidad.

p style="box-sizing: border-box; margin: 0px 0px 24px; font-size: 18px; font-family: 'Source Sans Pro', 'Helvetica Neue', Helvetica, Arial, sans-serif; line-height: 24px; padding: 0px; color: #222222;" data-p-id="e18ab344d0b12f91a26b49653804b395"Una corriente se sintió, todos los erdianos, aliados, enemigos, en paradise y en erdia lo sintieron.

Solo que al presenciar como había un brillo mientras el castaño se regeneraba frente a todos, al mismo tiempo los muros temblaban y se derrumbaban por fin, teniendo lo peor aquellos que sabían que dentro aún había convertidos en colosales, y los Titanes convertidos parados al detenerse.

Del otro lado de los muros solo se podía apreciar como llegaban para ayudar y ver cómo caían de poco a poco los muros.

Heridos, eran ayudados y agradecían.

Enemigos hicieron una tregua, sabían que era tonto seguí y una chica de cabellos negros solo era vendas de la cabeza, como veía su mano, acercándose una azabache para ofrecerle agua ya que debía tener sed.

-Gracias—aceptando con la otra tomando.

-Soy Mikasa—observando como se ayudaban.

-Pieck—tomando unos sorbos.

-No es extraño, para todos—se sentía incómoda.

-Lo se—sonrió porque sonaba irónico y era gracioso.—Hace unas horas estábamos enfrentándonos entre nosotros y ahora estamos aquí ayudándonos.

Era cierto, aún había algunos que no creían que esto hubiese acabado ya.

Una rubia de coleta se acercó donde estaba un rubio abrazando a su prima que estaba ilesa, después de quedar a salvó entre los escombros, fue sacada con ayuda de varios, no creyó lo que vio y ahora no le importaba.

-Reiner—lo llamo usando un tono dudoso.

Volteo, separándose de su prima para solo acercarse y abrazarla de verla a salvó, sin lamentaciones más de pensar que le falló al pelinegro al no poder protegerla como ella lo hizo siempre con ellos al exponerse tanto a investigar.

Se acercaron corriendo dos chicos más, que al llegar este se separó siendo golpeado por ambos para solo ser abrazado alejándose de ellos la rubia de ellos.

-P-Porque, si yo los traicione—no lo entendía.

-¡Eres un idiota como Jaeger!—separándose y limpiándose las lágrimas.

-Aún cuando nos hiciste eso te seguíamos viendo como aún amigo—limpiándose sus lágrimas.—Tu nos traicionaste con Berthold pero para nosotros era diferente. Estuviste con nosotros siendo nuestro compañero que nos ayudarás en esos momentos difíciles y tener que pelear contra ti era doloroso.

-Tiene razón ellos—ella hablo siendo cómo era normalmente fría.—No sabes que difícil fue pelear con ustedes dos y aunque fue doloroso. Sasha siempre pensó que tarde o temprano regresaríamos a ser amigos.

-Sasha—no la vio y ellos agacharon la cabeza.

Su prima solo se levantó para verlos y llorando se inclino para pedirles perdón mientras una familia se acercaba y una niña la escucho.

-¡Fue mi culpa!...yo no debí dejarme llevar...si tan solo no hubiese sido tan estúpida—no podía evitarlo.-Siento mucho haber hecho lo que hice.

-Gaby—su primo la miro.

-Y ella no murió en vano—la rubia se acercó para hacer que alzará su cabeza.—Me salvó a mi. A este idiota de nombre Connie, y a este cara de caballo. Y a ti. De un manera esa chica te hizo ver qué no era como nosotros pensamos, te hizo dudar y el hecho de que veas tus equivocaciones es suficiente.

-Lo siento—no lo podía evitar.

Fue abrazada por su primo que no la culpaba.

Muchos soldados entregaban ropas a aquellos quienes habían Sido convertidos y ahora habían vuelto a la normalidad.

En otro lado.

Un castaño sólo veía el cuerpo de esa chica dándole ganas de querer matar a su hermano que solo veía con indiferencia y siendo detenido por su comandante y su ex capitán que al saber la noticia de la muerte del azabache y de su hijo, de sus hijos no pudo evitar querer matarlo, en especial al saber de la chica de lentes que al verlo solo se derrumbo, le pegó y lloro diciéndole lo que pasó.

Apenas había llegado el cuerpo de un niño como de unos soldados merdianos, como notando que la ropa era su pequeño Uri, su pequeño no podía estarlo y al saber la noticia de que su querido novio, su pareja y su hijo estaban muertos fue suficiente para ir en busca de su medio hermano.

Todos los veían extraño, no sabían si era un traidor o un héroe, pero, en ese momento eso le importaba no.

Al acabar todo solo logro que después dos mi años acabará el sufrimiento de esa pequeña niña, ella al final accedió por su cuenta, tomo ella su decisión de acabar con la maldición que sin querer impuso al ver lo que hicieron con ella sus hijas, y acabando con todo esté sufrimiento para que al contar lo que en realidad sucedió y enterarse de esa manera que a pesar de por fin ser libre lo perdiera todo por culpa de una sola persona.

Si odio a su padre por ocultarle quién era, por lo que hizo y a los Titanes al arrebatarle a su madre, ahora era diferente.

Nadie lo detuvo, a excepción de que no se confío su comandante, el como siempre se dio cuenta para alcanzarlo justo cuando entro en donde estaba su medio hermano hablando con aquellos que lo siguieron para verlo con una mirada no de indiferencia, de enojo y de rencor para ver qué traía un cuchillo que consiguió por ahí y con un objetivo, sin contar que una persona se adelantó ( Yelena como siempre) protegiéndolo y muriendo en manos del castaño.

Fue sacado de ahí y la verdad no hicieron mucho, Zeke sería juzgado por traidor pero encarcelado en Mare por todo lo que hizo.

Llevaron al castaño a qué despejará su mente, su amigo no le gustaba verlo de ese modo, menos ahora que sabía que su capitán fue un doncel, por eso fue con su capitana y con su comandante para ver si era capaz de ayudar.

No fue de ayuda y el castaño se lejos un poco de ellos para estar lejos, en cambio una persona encapuchada hizo su aparición, usando el equipo tridimensional para clavar su cuchilla en el, siendo visto por ellos tres que aunque quisieron hacer algo era tarde.

°
Pasaron solo cinco meses desde ese día.

Caminaba haciendo sonar sus tacones una chica de cabellos rubios, llevando en vez de usar el vestido molesto, la corona que debía portar como líder de su nación, decidió que lo mejor sería portar el uniforme que una vez llevo como una simple cadete, porque nunca dejo ser un soldado.

-Debería de usar un porte más adecuado a su estatus, majestad—llegando a su lado un hombre ya mayor que le hizo una reverencia.—Pero, le siento mejor ese atuendo.

-Gracias Comandante Pixis—le sonrió porque ahora era su mano derecha.—No quiero que vean de nuevo a una reina usar algo tan extravagante. Solo quiero que vean quien soy yo y porque soy líder de mi gente.

-Entonces entremos—para girar la perilla.

Ese día lideres de las naciones habían ido a reunirse en la isla Paradise con la Reina Historia Reiss.

Habían escuchado por los rumores que ella era de una bastardo con sangre real que subió al poder después de ser apoyada por la única facción del ejército que no podían eliminar y ganando el apoyo y afecto de su gente, sabiendo la verdad y porque ella era una soldado que sabía a qué se enfrentaba en realidad aun si era una niña.

Ellos querían ver a una niña, pero, se toparon al verla entrar a una joven ya de diecinueve años que cumpliría pronto los veinte, a un mujer fuerte y en facciones más marcadas a una adulta que era madura por todo lo vivido.

-Gracias por venir—haciendo una reverencia.—Soy Historia Reiss. Hoy no vine como la reina de Paradise, vine como la líder de mi pueblo y mi gente que los representa para acordar con este pacto de paz entre todas las naciones.

Todos comenzaron a presentarse para sentarse y comenzando las negociaciones, algunos recordando ciertos beneficios y de vez en cuando intentando tenerle una trampa.

Solo que ella no era la misma, ya no era esa niña que solo vivía limitada a un mundo en esa granja, siendo apedreada por niños y odiada por su madre. Dependiendo de esperar a que su hermana viniese a verla y le borrase los recuerdos, siendo utilizada por su padre para sus propósitos, ni ocultándose mas de los demás.

Era una mujer fuerte que encontró a la persona ideal, la mujer que amo y que perdió por una estupidez, tuvo amigos que siguen con ella a pesar de las situaciones que debieron enfrentar, como que el chico de pecas se quedase ciego, siendo cuidado por nada más ni nada menos que por su novio, Jean y por Connie que se quedo con ellos para ayudarlos después de que se fuese su madre con el; un gran maestro, capitán y un gran hombre que le enseño cómo debía ser, hablar, dirigirse sin tener miedo y a pesar de su sacrificios ella lo admiraba y aunque nunca tuviese esa oportunidad de disculparse por lo malo que le hizo pasar, no podía defraudarlo.

Ahora menos por su hijo, el niño por el cual está libertad y está paz debían perdurar.

Cerca de lo que fue antes el muro María.

Una chica de lentes solo miraba sentada el paisaje que se mostraba ante ella, llegando una chica de cabellos naranjas con su pequeño niño que cargaba en brazos y solo se sentó a su lado.

-Mike-san me trajo—mirando la vista.—¿Como estás en realidad?.

-Sigo procesando la muerte del enano—aun deprimida y bajando la mirada.—El exilio de Erwin por lo que pasó. La muerte de Eren a manos de quién fuese.

-Sabe Hanji-san—para mostrarle una fotografía que trajo.

-Petra—abrió sus ojos por la repentina acción de ella.

-Ahora el comandante puede ser feliz con Armin—sin perder esa sonrisa.—El no está solo, está con quién ama lejos de aquí viendo el sueño de recorrer el mundo. Heichou y Eren están juntos porque son libres después de todo lo que ellos vivieron.

Eso incluye a Gunter, Erd, a Auruo, Nanaba, Moblit y a muchos que lucharon por la libertad que ahora llego por fin a nosotros.

-No estás triste—no lo entendía.

-No puedo estarlo ahora que tengo a mi hijo—besando su frente.—No solo yo. La esposa del comandante, en realidad ella era la novia de Erd y esa niña es hijo de ellos dos.

Nadie lo sabía más que el comandante y ahora que no está Erd, ella decidió que lo mejor sería irse a vivir cerca del mar como muchos otros con su pequeña.

-Yo no sé si pueda estar bien, no después de todo lo que paso—suspiro con cansancio que se notaba en sus orejeras que traía.

-Por eso vine—sacando una carta para pasársela.—Sabia Heichou que usted no era tan fuerte como pensaron que sería. Es por eso que me pidió que le diera esto, fueron instrucciones precisas de el.

No lo comprendía, es como si su amigo al final supiera lo que pasaría y sentía mucho dolor de solo pensarlo.

-La decisión que tome no será la equivocada—levantándose para irse y dejándola sola.

Ella solo miro la carta para abrirla y comenzando a leer, abriendo sus ojos con cada palabra leída.

Sonriendo y con lágrimas en los ojos.

-Enano—sin poder evitarlo.

Fijando su vista en el horizonte y sabiendo que eran libres como debió ser siempre.

FIN

Mis querid s lectores este es fin de este hermosa historia.

Me hubiese gustado haber escrito un final mas feliz, solo que en el momento de escribir me surgió está idea y no pude pensar en otro final así que espero que les haya gustado.

Con cariño y amor me despido, muchos besitos y gracias por su apoyo ^^