Capítulo final: Nuestro amor durará para toda la vida (Parte II)

Camille:

―"Arriba las manos" escuchamos detrás de nosotros.

Camille: "No puede ser, nos atraparon, ahora ¿qué hacemos?" susurro para que solo él puede escucharme.

Moose: "Por ahora hagamos lo que dicen" estira sus manos hacia arriba.

Camille: "Si tu lo dices" lo imito.

―"Muy bien, ahora gírense y dejen sus armas en el suelo lentamente, hagan cualquier movimiento raro y disparamos" dice en tono serio.

Moose: "Claro, tranquilo" bajamos nuestras armas lento, "tranquilo" repite sin despejar sus ojos de la persona frente a él.

Apenas su arma toca el suelo, esas personas vuelven su vista a mí que aun no termino de bajarla, Moose usa ese pequeño momento de distracción para tomar nuevamente su arma y disparar dándole a uno ellos, pero el otro no se queda atrás y dispara haciendo que Moose caiga hacia atrás, por mi parte también disparo dando justo en el blanco, liberándonos por el momento de esos dos.

Moose: "Camille..." dice de forma débil.

Camille: "Moose..." me siento a su lado y lo sostengo como puedo.

Moose: "Yo...cof..cof...no creo poder seguir" deja escapar las palabras débilmente de sus labios.

Camille: ¿Puedes levantarte?

Moose: No, también me dieron en la pierna...ni siquiera puedo sentirla ahora.

Camille: Moose...

Moose: "Ya no hay oportunidad para mi" toma mi mano que se mantiene en su pecho y la aprieta con la fuerza que le queda. "Dile a Katie que la amo" comienza a cerrar sus ojos lentamente, " y dile que siempre la estaré cuidando donde quiera que este".

Camille: Esas últimas palabras...¿no te parecen un poco cliché?

Moose: "Cam, me estoy muriendo, no me cuestiones" levanta la cabeza un momento para quejarse y luego vuelva a su posición de moribundo.

Camille: "Esta bien, pero ¿podrías morirte más rápido? las personas a nuestro alrededor nos están comenzando a ver raro" digo mirando hacia los costados.

Les parecemos tan extraños que ni siquiera se molestan en apuntarnos con sus armas.

Moose: "Tu amado esposos está muriendo ¿y eso es lo único que te preocupa?" lleva una mano a su pecho. "Que cruel".

Camille: "Moose" advierto.

Moose: "Esta bien, está bien" vuelve a su posición anterior para seguir con su drama. "Espera" levanta la cabeza, "¿dónde me quede?".

Estaba a punto de contestar cuando las luces de su chaleco vuelven a encenderse.

Moose: "Rayos, no logre terminar" gruñe, "olvídalo, mejor…" se levanta y me ayuda a hacer lo mismo, "busquemos a ese par de niños para vengarme" no puedo evitar reírme ante sus palabras.

Camille: "Esta bien, creo que se fueron por allá" señalo con mi dedo indice en esa dirección.

Moose sonríe y pronto nos encontramos avanzando con nuestras armas alzadas en caso de que alguien más aparezca de la nada y nos dispare nuevamente.

Creo que a estas alturas ya lo habrán deducido ¿no? el lugar en el que nos encontramos en estos momentos es nada más y nada menos que Laser Tag, como lo escucharon, nos encontramos en el lugar que casi solo suele ser frecuentado por niños y adolescentes, nadie esperaría ver a un par de adultos por aquí, pero como ya saben sin importar como luzcamos o los años que tengamos, nuestras almas y pensamientos siempre se mantienen jóvenes, a veces incluso demasiado infantiles pero es quiénes somos y nos sentimos orgullosos de ello.

Moose: "Camille" susurra mientras mueve su cabeza ligeramente hacia la derecha.

Ambos nos acercamos a la pared más cercana, me asomo un poco con cuidado de no revelar mi posición y observo a los niños de quizás doce años que nos atacaron hace poco. No se dejen engañar por sus edades o sus apariencias aparentemente inocentes, son muy habilidosos, incluso parecen soldados entrenados; lo que me lleva a pensar... que tiene padres militares o pasan cada tarde pegados a la pantalla así como a sus controles jugando videojuegos.

Siento una mano posarse en mi hombro por lo que giro mi rostro en su dirección y miro atenta las señales que realiza con sus manos para indicarme el plan sin ser escuchado. Sus señas están muy lejos de ser las que cualquiera ve en una película que incluye policías o al ejercito, estas señales son especiales, son como...nuestro lenguaje secreto, saben a qué me refiero ¿no? por qué ¿quien nunca ha inventado códigos secretos que solo tú y tus amigos o hermanos conocen? ¿quien nunca ha disfrutado del placer y diversión de hablar sobre algo frente a otros sin que sepan entender nada y lo único a lo que pueden llegar a atinar es solo asentir con la cabeza o hacer expresiones que parecen un poema? Exacto, nadie, todos lo hemos hecho alguna vez en nuestra vida aunque sea solo para inventarte un nombre o alias que represente al chico o chica que te gusta para poder hablar tranquilos sobre los susodichos sin que nadie se dé cuenta de sus verdaderas identidades. Pues Moose y yo hicimos eso cuando estudiábamos en la MSA, inventamos nuestro propio lenguaje tanto verbal como de señas, justo el que usamos en este momento que planeamos emboscarlos.

Como es obvio, Moose, quien tiene los mejore dotes de ninja, es el que se escabulle por varias torres de cajas y paredes de metro y medio hasta llegar al otro lado de donde se encuentran esos niños, mientras yo me acerco lo más sigilosa que puedo a una pared más cercana. Una vez ambos estamos en posición, todo comienza, Moose sale de su escondite llamando la atención de ambos que inmediatamente apuntan y disparan, pero mi bola de rizos favorita no se los deja nada fácil, en el momento justo realiza un paso de baile hacia baja logrando esquivar ambos disparos, aprovecho ese momento para dispararle a uno, el otro se alerta y toma rápidamente el arma de su compañero caído y nos apunta a ambos, los tres disparamos al mismo tiempo, una personas cae…el niño de camisa azul pero no ha perdido aun, ya que si bien los tres disparamos todos fuimos capaz de esquivarlos, Moose y yo gracias a nuestras habilidades y ese niño gracias a que su compañero logro cubrirlo tirándose literalmente encima de él y haciéndolo caer de espaldas

Moose: Eso es tramp-

No es capaz de terminar ya que el niño aun en el suelo con su compañero aplastándolo no se rinde y dispara, tal vez pudo haberlo logrado pero cometió un error, bueno dos; uno, disparo solo a unos de nosotros; y dos, esa persona se asemeja a un ninja; por lo que Moose logra esquivarlo otra vez y yo disparo dando en el blanco.

―"¡Siiii!" gritamos emocionados ante nuestra victoria.

Corremos hacia el otro, nos abrazamos y como es costumbre entre nosotros hacemos nuestro baile de la victoria.

―"Oigan ¿no creen que se emocionan demasiado por haberle ganado a un par de niños?" cuestiona el de camisa verde.

Moose: No importa su edad, estamos felices por haberles ganado a ustedes...

Camille: "Dos oponentes formidables" termino por él.

Ambos sonríen ante nuestra respuesta.

―"Pues lo que vieron antes no fue nada" se levanta del suelo, "tenemos muchas más estrategias ¿no es así Kevin?" extiende su manos hacia su compañero.

―"Por supuesto que si Eduardo" se levanta también con la ayuda de su amigo.

Moose: "Me encantaría verlo" dice con aires de desafío.

Eduardo: "Cuenta con eso bola de rizos" responde de igual manera.

Moose: "Genial" le ofrece su mano y justo cuando Eduardo acerca la suya Moose hace su saludo especial.

Kevin: Wow que saludo tan genial ¿me lo enseñas?

Moose: Claro.

Los observo con ternura por un tiempo hasta que aprenden totalmente el saludo y nos despedimos de ellos prometiéndoles una revancha.

Camille: "Eso fue muy divertido" comento una vez salimos de Laser Tag después de entregar nuestros chalecos y armas.

Moose: "Si, pero ya me estoy muriendo de hambre" acaricia su estomago e incluso puedo jurar que escucho un gruñido viniendo de el, acompañado del mío.

Camille: "Nos divertimos tanto que no nos dimos cuenta de que se hizo hora de comer hace unos treintena minutos" digo comprobando mi reloj de muñeca.

Moose: "Cierto" se acerca para verlo también, "entonces vamos a comer" toma mi mano y me anima a caminar, pero no lo hago.

Camille: "Espera, ¿no se te olvida algo?" enmarco una ceja.

Moose: Sé a qué te refieres pero lo haremos en otra calle.

Camille: "¿Otra calle?" cuestiono confundida.

Moose: "Si, conozco una lugar donde solo hay restaurantes, ahí pondrá escoger tranquila" comenzamos a caminar.

Camille: Tienes razón, así encontraremos un lugar donde comer más rápido.

Moose: "Exacto" pasa su brazo por mis hombros y yo me acerco más a su cuerpo mientras avanzamos.

Recorremos unas cuantas cuadras más hasta que Moose detiene nuestros pasos en una calle donde efectivamente únicamente hay lugares donde sirven comida, incluso se puede sentir deliciosos aromas en el aire.

Moose: "Es aquí" aparta su brazo y se coloca delante de mí. "Es tu turno" coloca la bufada en la zona de mis ojos y la amarra con cuidado.

Una vez termina con su trabajo, hago lo mismo que él, busco su mano, una que no tardo en hallar gracias a mi hombre rizado que la acerco al ver mi intención.

Moose: "Tu mandas, ¿por dónde?" escucho su voz muy cerca de mí.

Camille: Ehmm...

Ahora entiendo porque Moose estaba algo inseguro al principio, no veo absolutamente nada y lo único de lo que tengo certeza es que el dueño de la mano que sujeto es mi querido esposo, no sé si hay personas alrededor, autos...nada, lo que asusta un poco, pero no estoy sola, estoy con el hombre a quien amo con locura y en quien tengo depositada toda mi confianza; sin importar qué, él siempre está ahí para atraparme tanto literalmente como en sentido figurado.

Estoy segura de que cuando fue su turno de elegir se guió más que todo por los sonidos a su alrededor, pero yo, ya que se trata de encontrar un lugar que nos de los alimentos que con tanta desesperación necesitan nuestros estómagos me guiaré por mi olfato, así que trato de dejar todo lo demás fuera y centrarme únicamente en los olores, recibiendo primero el aroma de la colonia masculina de Moose, la cual dejo de lado tan pronto mi estomago se encarga de recordarme que lo alimente, captando más olores, de los cuales uno resalta más y no porque esté más cercano a nosotros, sino por lo delicioso que es. Sin darme cuenta mis pies avanzan en su dirección.

Unos cuantos tropiezos e indicaciones de Moose después...creo que nos encontramos frente a la fuente de ese aroma que hace agua mi boca y aumenta los gruñidos de mi estomago.

Camille: "Quiero entrar aquí" acerco mis manos a la bufanda.

Moose: "¿Segura?" detiene mis manos.

El tono que usa me hace dudar por un momento pero el hambre me gana.

Camille: Si.

Moose: "¿Al cien por ciento?" insiste.

Camille: Si, quitame la bufanda.

Moose: "De acuardo" lo escucho suspirar o mejor dicho siento una suave brisa en mi cuello

Retira el trozo de tela despacio para que...iba a decir que para que mis ojos no recibieran la luz de golpe, pero no hay tal luz, mis ojos ni siquiera necesitan acostumbrarse, puedo ver claramente lo que hay frente a mí, tanto que ahora entiendo porque Moose insistía tanto en pregunta si estaba segura. Frente a nosotros yace una maldita casa, digo restaurante embrujado con un letrero en lo más alto donde dice "Monster" con letras sangrientas. Ni muerta entraría ahí y eso que parece un lugar al que ni un fantasma iría.

Camille:"Sabes...pensándolo bien..." doy media vuelta e intento ponerme la bufanda otra vez.

Moose: "Cam" coloca sus manos sobre mis hombros deteniendo mis movimientos.

Camille: "¿Si?" pronuncio casi en un susurro.

Moose: "Según las reglas del juegos debemos entrar" hago un puchero. "Sé qué te aterran mucho las películas de miedo pero este es un restaurante…o algo así, no saldrán asesinos a atacarte ni veras la escena de un crimen, además" toma mi mano, "yo estoy contigo y te cuidaré" acerca mi mano a sus labios y besa mis nudillos, "aunque no sé qué tanta protección necesites en un restaurante".

Camille: "¿En uno de estos? ¡Mucha!" digo haciéndolo reír, "oye" le doy un pequeño golpecito en el hombre.

Moose: Lo siento, es solo que después de ser la chica ruda de Laser Tag, ahora…

Camille: "Ni se te ocurra terminar eso" lo apunto con mi dedo, luego volteo hacia la puerta que parece ser la entrada a mi perdición y suspiro. "Está bien, entremos" sonríe, "con una condición".

Moose: "¿Cuál?" enmarca una ceja.

Camille: "Tu mano" levanto nuestras manos aun juntas, "en ningún momento debe abandonar la mía" entrelazo nuestros dedos. "¿trato?".

Moose: Solo una pregunta ¿cómo haremos para comer? Tienes mi mano derecha.

Camille: "Si yo puedo entrar a ese lugar, tu puedes comer con la otra mano" comienzo a caminar tirando de él.

Moose: Esta bien pero si de casualidad algo de mi plato sale volando y le cae a alguien deberás disculparte también a quien sea que le arruine el día ¿entendido?.

Camille: "Si, si" respondo sin importancia, no creo que nada de eso vaya a pasar.

Abrimos la puerta que justo comienza a poner el ambiente terrorífico rechinando como si se tratase de la puerta de una caballa abandonada en el bosque donde vive un asesino ermitaño o peor.

Camille: "¿Qué clase de decoración es esta?" pregunto apretando la mano de Moose.

¡A qué demente se le ocurre conseguir sus propios muñecos poseídos y encima ponerlos como adorno en vitrinas de cristal fáciles de romper!, ok creo que estoy exagerando un poco, no es posible que de pronto muevan sus ojos lanzando miradas asesinas y rompan el cristal para acabar con todos los presentes pero esos muñecos de Annabelle y Chuchy parecen demasiado reales.

Moose: "Tranquila, solo son muñecos" pasa un brazo por mis hombros de forma protectora.

Sabe que mi miedo a esas cosas es totalmente irracional pero aun así hace lo necesario para hacerme sentir segura, cosas como estas me hacen quererlo más y más.

Camille: "Eso mismo dijeron las personas de la película antes de que los asesinaran" me acerco más a su cuerpo.

Moose: "No estamos adentro de ninguna película, un libro tal vez" bromea.

Camille: "También existen libros de terror" le recuerdo.

Moose: Si, pero si existiera un libro sobre nosotros definitivamente seria una comedia romántica súper cursi o un musical lleno de baila más que de gente cantando.

Camille: "Si es un musical ¿cómo no puede haber alguien cantando?" comento divertida.

Moose: No me refería a que nadie cataría sino a que hubiera más baile que cualquier otra cosa, además si es un musical lo principal es la música ¿no? y para bailar necesitas música.

Camille: No, también se requiere de gente que cante, es como un requisito de los musicales.

Moose: Entonces puedes ser tú la que canta.

Camille: Acepto encantada, pero tú me acompañas.

Moose: ¿Yo? pero si aun me catálogo como un novato.

Camille: Claro que no, me encanta tu voz y Katie piensa lo mismo.

Moose: Ella piensa que mi voz es perfecta para dormir no para bailar.

Sin darme cuenta el lugar en el que estamos, todo lo que nos rodea deja de existir, mi miedo desapareció en un segundo, porque mis ojos ya no se toparon con muñecos poseídos, monstros o asesinos famosos de películas terroríficas, en su lugar se encontraron con el hombre con la sonrisa más hermosa del mundo, con los únicos ojos capaces de traspasarme y leerme con facilidad como si se tratase de un libro, el único con rizados más alocados que he visto y en los que mis dedos les encanta perderse, el hombre que amo y que junto a nuestra hija son mi mundo entero.


Camille: "¿A dónde vamos capitán?" pregunto entrando por la puerta de copiloto.

Moose: "Me temo que" se acerca a mi desde su asiento quedando a solo centímetros de mi rostro, "es una sorpresa my lady" responde con una sonrisa seductora acercando su mano a un costado de mi cabeza para…¿solo tomar el cinturón de seguridad y ponérmelo?.

Esperaba un beso.

Una vez se asegura de abrocharlo bien vuelve a su asiento como si nada.

Moose: "¿Qué sucede? luces decepcionada" enciende el motor.

Camille: "Eres un tramposo" me cruzo de brazos.

Moose: "¿Por qué?" me observa fingiendo inocencia.

Camille: "Ya saber por qué y…" tomo el borde de su camisa, "no creas que quedara así" sonrío, tiro de él y beso sus labios.

Después de almorzar en aquel lugar retomamos nuestro juego llegando a diferentes y divertidos lugares, como un bar gay donde todos intentaban coquetear con Moose, un local de karaoke en el que montamos un show improvisado haciéndole honor a nuestra conversación anterior sobre musicales, y muchos sitios más hasta que comenzó a atardecer y Moose propuso ir por el auto para ir a otro lugar del cual aun no quiere decirme nada.

Camille: "Dime" insisto nuevamente.

Lleva varios minutos manejando y aun no llegamos a ninguna parte.

Moose: "Que impaciente" dice sonriente.

De seguro disfruta haciéndome sufrir con la intriga.

Camille: Al menos dame una pista.

Moose: "Esta bien" accede y yo celebro en mi lugar. "¿Lista?" pregunta cuando me detengo.

Camille: Dispara.

Moose: ¿A qué huele?

Frunzo el ceño en respuesta. No entiendo nada.

Camille: "¿Qué?" pregunto esperando haber escuchado mal.

Moose: "¿A qué huele?" repite lo anterior.

Camille: ¿Qué cosa?

Moose: El aire.

Camille:Amm...a...¿nada?

Moose: "Incorrecto" responde divertido.

Camille: "¿Qué clase de pista es esa?" suspiro frustrada.

Moose: Inténtalo otra vez.

Abro más la ventanilla, cierro los ojos y respiro profundo tratando de concentrarme y...de hecho, creo que si puedo oler algo, es apenas perceptible aun, pero se hace poco a poco más notable a medida avanzamos, es como...

Camille: "Sal" susurro.

Moose: Din, din, din respuesta correcta.

Sonrío. El aroma a sal significa mar, lo que a su vez está acompañado de arena, ese es nuestro destino, la playa.

Moose: Por tu sonrisa parece que ya lo dedujiste.

Camille: "Por supuesto era muy fácil" ríe, "¿qué es tan gracioso?".

Moose: "No es nada" dice apretando los labios para no seguir riendo.

Sé exactamente que se ríe de que aunque su pista era fácil me costó captarla al principio, pero en mi defensa su pregunta sonó rara además de muy general. De cualquier manera agradezco que no se burlara al respecto o al menos no en voz alta porque su rostro luce tan divertido como sus pensamientos. Dejo de observarlo para mirar por la ventana como unas tiendas encienden las luces de sus letreros preparándose para la noche, a pesar de que aún faltan un par de horas para que oscurezca o ese tiempo creo que falta por las tonalidades rojizas, naranjas y doradas que tiene el cielo sobre nosotros. Siempre me ha gustado ver las nubes durante el ocaso, porque en ese momento justo, parecen obras dignas de las mejores galerías de arte del país por la majestuosidad que adquieren por el contraste con las luces de diferentes tonalidades brindadas por la madre naturaleza, que sin duda es la mejor de las artistas.

Moose: "Amor, ya llegamos" informa saliendo del auto.

Parpadeo un par de veces enfocando mi vista al frente y efectivamente acabamos de llegar. No me di cuenta para nada, mi mente estaba literalmente en las nubes.

Moose: "Señora Alexander" abre la puerta y me ofrece su mano sonriente.

Camille: "Gracias, señor Alexander" respondo aceptando su gesto.

Bajo del auto y comenzamos a caminar, una vez estamos lo suficientemente cerca de la arena nos quitamos los zapatos y los dejamos a un lado para luego correr hacia el agua y jugar con ella como si fuésemos niños pequeños que visitan una playa por primera vez. Agradezco que el lugar este desierto y nadie vea nuestro arranque infantil.

Moose:

Camille: "Toma esto" lanza agua directo a mi rostro.

Moose: "Ya verás" intento hacer lo mismo pero comienza a correr.

Camille: "No me atraparás" dice acelerando sus pasos.

Moose: "Eso ya lo veremos" corro tras ella intentando mojarla en el proceso.

De cómo cinco intentos de mojarla, solo en uno, el agua apenas logra rozarla haciéndola reír por mi intento fallido y sin darme cuenta termino contagiándome del dulce sonido de su risa. Decido cambiar de táctica y me centro más en alcanzar que en mojarla así que unos minutos después ya la tengo colgando de mi hombro riendo y pataleando para que la suelte.

Camille: "Moose, no te atrevas a hacerlos" se queja en cuanto camino hacia el agua mojando mis pantalones un poco más arriba de las rodillas.

Moose: "Lo siento cariño, pero esto es venganza" sin más la lanzo al agua.

Con lo que no contaba era que en el último segundo lograra (no tengo ni idea cómo) sujetarme y llevarme con ella, por lo que ahora los dos estamos empapados y riéndonos sin importarnos ese hecho.

Camille: "Mira ya está empezando" dice emocionada apuntando hacia el horizonte.

El enorme circulo de luz ardiente al que llamamos sol roza ya el límite del mundo escondiéndose tras las aguas que brillan por su cercanía y no solo ella, también en cielo que ahora tienes unos colores rojizos y dorados más intensos que antes brillando hasta llegar al clímax y luego desvanecerse con el viento así como el calor que nos abrazaba hace un momento.

Moose: Esa fue una vista fantástica.

Rodeo la cintura de mi esposa abrazándola desde atrás mientras admiramos la oscuridad recién instada en el cielo y nuestro alrededor esperando que las primeras estrellas se hagan visibles. Es increíble como de un segundo a otro los panoramas frente a nosotros sean completamente opuestos siendo uno luz y el otro oscuridad, y a la vez tan hermosos.

Camille: "Si, lo fue" posa sus manos sobre las mías, "pero aun falta ver otra vista realmente hermosa" recuesta su cabeza en mi hombro mirando hacia arriba. "Mira ahí hay una" señala en alguna dirección.

Sigo su dedo encontrando efectivamente la primera estrella de muchas que comienza a brillar saludándonos esta noche.

Camille: "Gracias por traerme" susurra aun admirando el cielo.

Moose: "Gracias por estar a mi lado" beso su mejilla.

Voltea hacia mi sonriente.

Camille: "Eso siempre" se inclina hacia arriba y nos besamos.


Moose:

Everybody here is out of sight

They don't bark and they don't fight

They keep things loose they keep it tight

Everybody's dancing in the moonlight

Camille:

We get it on most every night

And when that moon is big and bright

It's a supernatural delight

Everybody's dancing in the moonligh

Moose y Camille:

Dancing in the moonlight

Everybody's feeling warm and bright

It's such a fine and natural sight

Everybody's dancing in the moonlight

We like our fun and we never fight

You can't dance and stay uptight

It's a supernatural delight

Everybody's dancing in the moonlight

Camille: "Buenas noches cariño, que tengas dulces sueños" dice y lanza besos hacia la hermosa bebé al otro lado de la pantalla.

Moose: Descansa princesa.

- "Te amamos" decimos al unisonó viendo como sus ojitos comienzan a cerrarse.

La imagen angelical de nuestra preciosa Katie cambia para mostrarnos a una Baba sonriente.

Baba: "Gracias, no lograba que se durmiera" susurra saliendo de la habitación para no despertar a nuestra hija.

Camille: No importa, nos gusta cantar esa canción tanto como a ella escucharla.

Y vaya que sí, es su canción de cuna favorita, sino la escucha de alguno de los dos mientras esta acomodada en su cuna abrazando a su peluche de jirafa favorito no se duerme para nada, es por eso que tenemos una grabación de nosotros cantando para cuando la dejamos con una niñera o mis abuelos y ahora que lo pienso...

Moose: ¿No funcionó la grabación?

Baba: "No es eso, lo que paso es que Moris la borro tratando de hacer una llamada, ya sabes cómo le cuesta usar esos teléfonos inteligentes" explica haciéndonos reír.

A mi abuelo siempre le ha abrumado la tecnología, tanto que me sorprendió que comprara ese teléfono la semana pasada y desde entonces no paro de recibir fotos de su oreja, nariz, pantalones, entre otras más por supuesto tomadas por error.

Moose: Baba por favor recuérdale que le daré unas clases de cómo usarlo el fin de semana, las fotos que me mandan se vuelven cada vez más raras y abstractas.

Baba: "Créeme lo haré, le grita tanto a ese celular como a la televisión cuando hay un partido" suspira cansada. "Cambiando de tema ¿donde están? Todo se ve algo oscuro.

Camille: "En la playa" responde con una sonrisa. "Nos quedaremos un poco más y luego volveremos por Katie.

Baba: Oh no cariño, no se preocupen por eso, Moris y yo podemos cuidarla hasta mañana, ustedes disfruten de la noche.

Camille: ¿Segura? Katie suele despertarse al menos cuatro veces y si esta fuera de casa, todavía más.

Baba: No hay problema, no es nada que no pueda manejar, recuerda que el hombre a tu lado es mi nieto, sé tratar con pequeñines inquietos.

Moose: "Ya la escuchaste" paso mi brazo por la cintura de mi esposa y recuesto mi barbilla en su hombro, "todo bien" susurro en su oreja. "Muchas gracias Baba" digo ahora viendo el celular antes de terminar de despedirnos y cortar.

Guardo el teléfono en el bolsillo de mi pantalón, me acomodo sobre el capo del auto donde estamos sentados y rodeo a Camille con mi brazo.

Moose: "¿Tienes frío?" pregunto al sentir la piel fría de sus brazos desnudos.

Como padres precavidos de una bebé que le encanta lanzar comida, como si tratara de ganar un premio en un juego de tiro al blanco en la feria, siempre, absolutamente siempre, llevamos con nosotros uno o dos cambios de ropa, pero el de Camille, no parece ser lo suficientemente caliente para el frio que hace en este momento.

Camille: "Un poco" recuesta su cabeza en mi hombro.

Moose: "Espera" me aparto un poco y comienzo a quitarme la chaqueta que sobrevivió a agua gracias a que me la quite cuando llegamos, "no dejaré que mi querida esposa muera de frío" coloco la tela sobre sus hombros, "quedaría viudo con tan solo dos años de casados".

Camille: "Tonto" dice divertida.

Mete sus brazos en las mangas y guarda sus manos dentro de los bolsillos.

Camille: "Creo que aquí hay algo" saca un papel del bolsillo derecho de la chaqueta.

Frunzo el ceño. No recuerdo haber puesto algo ahí.

Moose: ¿Qué dice?

Camille: "Parece ser un número de teléfono" arquea una ceja, "de un tal Alex".

Pienso un poco y no recuerdo conocer a alguien con ese nombre y mucho menos tener su número en un trozo de papel y guardarlo en mi chaqueta.

Camille: ¿Debería preocuparme?

Moose: ¿Por qué lo dices?

Camille: "Aquí también dice llámame guapo, una carita giñando un ojo y un corazón" me extiende el papel y efectivamente dice eso. "Genial" se acuesta en el capo mirando el cielo "ahora no solo tengo que cuidarme de mujer, también de hombres".

Moose: "¿Qué? Claro que no" arrugo el papel y lo lanzo lejos, "alguien debió meterlo en mi bolsillo cuando estuvimos en el bar" me recuesto junto a ella.

Camille: No pienso volver a dejarte solo en un lugar así nunca más, solo fui al baño un momento y cuando volví estabas rodeado, vaya que levantas pasiones" gira poniéndose de lado para verme. "Solo prométeme que si algún día me engañas o me cambias por alguien más, será una mujer y no un hombre, de lo contrario se sentirá como un golpe bajo" pone una mano en su pecho. "Me hiciste creer todo esta tiempo que eras heterosexual".

Moose: "¡Cam!" me siento de golpe. "No juegues con eso".

Camille: "No tiene nada de malo, solo me hubiera gustado que me lo dijeras desde el principio" se encoje de hombros.

Moose: "No me refería a eso" clavo mis ojos en los suyos, "yo nunca te cambiaría por nadie más y mucho menos haría algo tan bajo como engañarte" coloco mis manos a cada lado de su cabeza y acerco mi rostro al suyo. "Nunca amor, así que no juegues con eso ¿ok?" besos sus labios suave y lento por unos segundos para luego apartarme esperando una respuesta.

Camille: "Ok" sonríe mientras acaricia mi rostro. "Y...con lo otro, no escuche que lo negaras" menciona divertida.

Moose: "Vamos Cam, creo que ya te he mostrado todos estos años que juego solo para un equipo, no el contrario y mucho menos los dos al mismo tiempo" pego mi cuerpo al suyo. "O ¿quieres que te lo acuerde justo ahora?" pregunto con voz ronca junto a su oreja.

Siento como su corazón se acelera con esa acción.

Camille: Señor Alexander ¿qué clase de propuesta indecente es esa? Estamos al aire libre.

Moose: El que estemos sobre un auto de nuestra propiedad hace que ese no sea un inconveniente señora Alexander.

Camille: "Mmm...una propuesta muy tentadora" muerde su labio inferior "pero me temo que tendremos que esperar a llegar a una habitación, no quiero que nuestra hija encuentre nada fuera de lo normal cuando vayamos por ella en la mañana" suspira, "tendré que esperar un poco para esa demostración, pero créame señor Alexander, estaré ansiosa porque llegue el momento" deposita un corto beso mis labios.

Moose: "Esta bien" me reincorporó y bajo del auto, "entonces...¿qué le parece otro tipo de demostración?" extiendo mi mano hacia ella.

Camille: "¿Qué?" se sienta confundida y toma mi mano para bajar llevando con ella el bolso que usaba de almohada hace un momento"¿A qué tipo de demostración te refieres?.

Moose: A una de amor

Tiro de su mano que aun sostengo y comenzamos a avanzar hacia la playa nuevamente, caminando esta vez por la orilla hacia la derecha.

Camille: "¿Qué es eso?" señala la luz a lo lejos.

Moose: "Nuestro destino" sonrío.

Seguimos caminando y a medida vamos avanzando la luz que lucía como una mancha casi circular, deja ver una mesa con manteles blancos; sobre esta, velas, flores y platillos cubiertos con Cloche's manteniendo su contenido como un misterio; junto a la mesa, sillas de madera a juego y todo esto siendo iluminada por luces enrolladas en las palmeras más cercanas y antorchas clavadas en la arena. Desvío la mirada del excelente trabajo que hicieron mis amigos replicando el dibujo con trazos un poco infantil y para nada profesional que hice sobre como quería que arreglaran todas las cosas que conseguí para esta noche. Observo a mi esposa quien lleva ambas manos a su boca con ojos brillantes viendo el bello restaurante natural al aire libre, hecho específicamente para dos donde disfrutaremos de nuestra cena.

Camille: "Moose" voltea hacia mí, "amor, esto es hermoso" se lanza a mis brazos y besa mi labios que inmediatamente le corresponden llenos de cariño y ternura.

Unos segundos después nos separamos, recostando nuestras frentes en la del otro.

Moose: "Me alegro de que te haya gustado" rozo nuestras narices con una suave caricia.

Camille: ¿En algún momento lo dudaste?

Moose: "Ni por un segundo" uno nuevamente nuestros labios.


Camille: "Aah...estoy llena" se recuesta en el respaldo de la silla donde cuelga su bolso mientras acaricia su estomago.

Moose: "Yo también, esa comida estaba riquísima" hago lo mismo que ella elevando mi vista a las estrellas.

Me pierdo en ellas hasta que el pequeño ruido de algo impactando contra la mesa llama mi atención.

Moose: ¿Eso eso...?

Camille: "Si, el book clip que me regalaste en nuestro primer aniversario" sonríe. "Y esto" coloca otra libreta justo sobre la anterior, "es la segunda parte".

Moose: "Wow esta incluso más gruesa que la anterior" la tomo entre mis manos, "y pesada".

Camille: "Desde lo último que plasmaste en la primera libreta han pasado muchas cosas..." acaricia suavemente la pasta perfectamente decorada, "que era imposible ponerlo en pocas páginas" clava sus ojos en mi transmitiéndome todos los sentimientos que deposito en cada página, solo así, con su mirada. "¿Quieres…?"

Moose: "Espera" elevo mi mano interrumpiéndola, "¿puedo darte tu regalo de aniversario antes de verlo?" revuelvo un poco mis rizos, "siento que mi regalo no quedará tan bien después de ver todo lo que pusiste en la libreta" me sincero obteniendo como respuesta el sonido de su risa.

Camille: "Esta bien tontito" aparta las libretas, me observa con ternura y a la vez expectante.

Por mi parte, llevo mi mano al bolsillo de mi pantalón y saco una pequeña caja.

Moose: "Feliz aniversario amor" le entrego la caja, que toma de inmediato curiosa.

Camille: "Gracias" sonríe. "Veamos…" abre la caja con cuidad bajo mi atenta mirada. "¡Es un relicario!" exclama emocionada y se apresura a abrirlo. "Amor, es hermoso" sus ojos brillan viendo en un lado una foto nuestra y en el otro a Katie sonriente.

Moose: ¿Te ayudo a ponerlo?

Camille: "¡Sii!" se reacomoda en su asiento y aparta su cabello facilitándome el trabajo de colocar el relicario en su cuello. Una vez en su lugar se gira rápido y sonríe "¿cómo se te ocurre decir que tu regalos no quedaría tan bien? ¡me encanta!".

Se levanta de su silla, toma asiento ahora en mis piernas y llena mi rostro de besos haciéndome reír. No sé si realmente le gusto tanto el regalo o solo trata de hacerme sentir mejor de antemano por no haber preparado un regalo tan bueno como el de ella,

Moose: "Ahora sí, me gustaría ver mi regalo" estiro el brazo, tomo la libreta hecha por Cam y la acerco a nosotros.

Camille: "Antes que nada…" detiene mis manos que están por abrir la libreta, "déjame decirte que es mi primera vez haciendo algo como un book clip, así que si la imagen se mueve de forma rara en algún momento, no te burles demasiado ¿ok?".

Moose: Mmmm…lo intentaré.

Antes de que pueda decir algo más, abro la libreta y comienzo a pasar las paginas rápido, viendo como todo comienza justo donde lo deje con la primera liberta, mostrándome una imagen de mi tocando una canción para ella en aquel restaurante. No puedo evitar reír por esa imagen, de verdad que se está moviendo raro y...esperen...¿o es que yo realmente me veía así mientras tocaba?. Detengo las páginas y volteo hacia la izquierda.

Moose: "Cam, por favor dime que no era así como me veía" me observa fijamente para luego comenzar a reír. "¡Cam!" su risa se identifica. "Se honesta, puedo aguantarlo".

Ok, eso sonó demasiado dramático.

Camille: "No" logra calmarse, "pero sabía que si te dibujaba de esa manera podrías una expresión tan graciosa como esa" vuelve a reír.

Suspiro resignado, eso acaba con el ambiente romántico.

Moose: "Me esforcé mucho aprendiendo todo ¿sabes?" dejo de rodear su cintura y me cruzo de brazos lo mejor que puedo ya que ella sigue sentada en mis piernas.

Camille: "Lo sé amor, lo siento" pasa un brazo por mis hombros y acaricia mi mejilla con su mano libre, "estuviste genial, me encanto mucho" susurra acercándose su rostro al mío. "Me encanto ver ese nuevo lado tuyo…" rosa sus labios con los míos para luego dirigirse a mi oreja dejándome sentir su cálido aliento en ella, "el Moose músico es muy sexy" sonrío.

El amiente vuelve a cambiar.

Moose: "Recuérdalo siempre cielo, son tus palabras, no las mías " tomo su mejilla y la beso.

Camille: "Sabía que si te lo decía se te subiría a la cabeza" dice una vez nos separamos. "ya sigamos viéndolo".

Le dedico una gran sonrisa antes de volver a tomar la libreta, buscar la parte en que me quede y volver a pasar las paginas reproduciendo las imágenes nuevamente, esta vez de nuestras vacaciones en Miami con todo LMNTRIX, apareciendo la pelea en la playa, lo del acuario, nuestro flash mob en el circo y por supuesto…cuando me contó que estaba embarazada, la canción frente a la fogata, mi pobre intento de imitar a Chad en el balcón. Ah..esa noche se sintió mágica.

Aparece también la visita que hicimos a mis padres, incluyendo la explicación traumática de mi madre sobre el nacimiento de un bebé. No puedo evitar reír de la expresión en el rostro de mi esposa. Incluyo cuando leímos la carta de su madre y pude conocer un poco más de la estupenda mujer que dio a luz al amor de mi vida.

No puedo creer que hasta esta la pelea que tuvimos cuando Denise se unió al grupo, bueno si lo pienso bien, en nuestra historia no solo han sido buenos momentos, también hemos tenido tristes y dolorosos, de los cuales hemos aprendido y nos han hecho una pareja tan fuerte como lo somos ahora.

Hay otros momentos como la navidad pasada, su cumpleaños, cuando hicimos la "Operación baby shopping" donde vuelvo a reír bastante, algo de mi cumpleaños…y la parte que me hace llorar sin siquiera notarlo. Cam puso todas las ecografías en una perfecta alineación que permite ver crecer a Katie poco a poco dentro de su vientre, para después mostrar a esa pequeña ángel rosada descansando en una cuna del hospital y luego junto a nosotros.

Justo ahí es donde se muestra otro gran cambio en nuestras vidas, porque sigue fantásticos momentos con la nueva integrante de la familia; nuestra despedida de LMNTRIX y el inicio de nuestro sueño ahora hecho realidad y del que disfrutamos cada día.

Moose: "Vaya…pasaron muchas cosas en tan solo un año" cierro la libreta y tomo la otra juntándolas. "No puedo creer que tantos momentos…nuestra vida pueda caber en dos libretas".

Camille: "Ni yo" me abraza, "pero recuerda que ese solo es un resumen puesto en papel, ya vivirlo…es diferente y mucho más especial".

Moose: "Tienes razón, además aquí están plasmados solo los momentos más importantes, pero no son los únicos, hay muchos más…toda una vida a tu lado" acaricio su mejilla con delicadeza. "Cam…gracias por aparecer bailando frente a mi aquella vez en Baltimor, me hechizaste desde el primer momento".

Camille: "Moose" sus ojos comienzan a llamarse de lagrimas que no son causadas por otra cosa que no se felicidad, "gracias por espiarme aquella vez…" ríe, "y por si presentarte en la MSA".

Moose y Camille: "Gracias por conocerte y por haberte convertido en…¡el amor de mi vida!" sin más unimos nuestros labios en un beso cargado de todos nuestros sentimientos alegría, agradecimiento y sobre todo amor.

Sobre la mesa hay dos libretas que resumen toda nuestra vida juntos hasta ahora, nuestra historia llena de momentos graciosos, tristes, felices, peleas, música, mucho baile y amor, grades momentos que nos han ayudado a crecer como personas y pareja, y que nos han traído a donde estamos hoy felices con una hija, una casa hermosa y un trabajo del sueño; pero estos momentos vividos y plasmados en esas libretas no son los únicos y mucho menos los últimos, ya que cada día habrán más que se abonaran a nuestras historia, todo eso en especial porque…Nuestro amor durará para toda la vida y quiero creer que incluso después de esta.

FIN