EMPIRE WARS

CAPÍTULO CIEN: EPÍLOGO

Año 500 de la Cuarta Eda de la Tierra

Cinco siglos han pasado desde que se libró aquella brutal y enconada guerra en la que se jugó el destino de todo el mundo y de cada uno de sus habitantes. Tomó tiempo pero tanto la humanidad como las demás razas involucradas pudieron levantar los cimientos de las viejas civilizaciones destruidas y crear los soportes para unas nuevas que han durado y resistido el correr de los años.

Nuevas ciudades poseedoras de diferentes métodos de construcción se han alzado en dónde antes se llevaron aquellas batallas que cubrieron todo con ríos de sangre y montañas de cadáveres.

Las calles ahora pavimentadas por lizas superficies eran usadas por una variante de las antiguas carrozas de guerra llamadas "automóviles" que eran el método de locomoción más común acompañado por otros parecidos como camiones, autobuses, motocicletas y demás dejando atrás los antiguos métodos de traslado impulsados por caballos u otros animales deteniéndose ante postes que poseían luces brillantes rojas, amarillas y verdes u otros en esquinas que eran señales para que pudieran detenerse o avanzar.

Los que antes fueron castillos u otra clase de fortalezas también fueron sustituidos por estructuras a las que se les llaman "edificios" de varios pisos de altura y las casas o viviendas a nivel del suelo se han vuelto más sofisticadas estando hechas de un material tan duro como la roca llamado "concreto" siendo mucho más resistentes que los hogares de los aldeanos y meros pueblerinos de antaño que eran insignificantes en comparación con los lugares que moraban sus gobernantes.

Por las aceras caminaban humanos, enanos, elfos y todo tipo de criaturas que vivían su día a día yendo a sus respectivos trabajos u hogares interactuando entre sí al ser algo de lo más normal y rutinario saludándose cordialmente o riendo o teniendo alguno que otro desacuerdo entre varias cosas más; no era nada del otro mundo.

-Déjeme ayudarle, señorita- un cíclope ayudó a una mujer centauro con unas bolsas llenas de comida que compró en una tienda luego de ser atendida por una gran hormiga.

-Muchas gracias, señor. No sabe la prisa que tengo para llegar a casa y prepararle el almuerzo a mi esposo e hijos cuando regresen del trabajo y escuela- aceptó su ayuda y lo guío a uno de esos vehículos, hecho especialmente para un ser de sus características.

(…)

-Feliz aniversario, querida- no muy lejos de ellos un sátiro le quitó a un minotauro hembra una venda en los ojos al haberla llevada a almorzar a lo que parecía ser un restaurante fino.

-¡NO LO OLVIDASTE, CARIÑO!- ella lo tomó, y debido a que era mucho más grande, lo alzó del piso para darle varios besos en la cara con su hocico de rumiante.

(…)

-¡Niños, no corran por las calles!- un hombre reptil que lleva puesto una especie de uniforme azul con una pequeña estrella de plata en el lado izquierdo del pecho, como si fuera alguna especie de oficial, le llamó la atención a unos infantes que jugaban pasándose mutuamente una pelota.

-¡Muy lento, Lalo!- uno de ellos que era una pantera humanoide con ágiles movimientos le arrebató el balón a otro que es una combinación de reptil con ave.

-¡No me vas a ganar esta vez, Rubén!- tan concentrados estaban que no se dieron cuenta de que un camión, conducido por una gran cucaracha, se les acercaba tocando varias veces la bocina.

-¡CUIDADO!- para su fortuna un enorme Elefantor que usaba el mismo uniforme que ese reptiliano se puso en medio deteniendo en seco el vehículo evitando que los atropellara -estuvo cerca…- lo apartó un poco al corroborar de que no se dañó y su chofer estuviese bien.

-¡NIÑOS TONTOS! ¡¿No se dan cuenta del accidente que casi causan?!- comenzó a regañarlos el reptil humanoide haciendo que agachasen la cabeza -a ver con qué cara le explicaran esto a sus padres- los obligo a acompañarlos a pesar de sus quejas.

(…)

-Gina, ¿Quieres casarte conmigo?- un enano se arrodilló ante una elfa pidiéndole matrimonio al extenderle un pequeño estuche que contiene un anillo de oro.

-Carl… ¡Claro que quiero casarme contigo!- ella accedió enseguida para tomarle de las manos y besarse en los labios a pesar de que él debía empinarse para lograr esto.

(…)

-No se acerquen, obreros trabajando- otro ser humanoide poseedor de cuatro brazos, dos pares de ojos y gran musculatura le pedía a transeúntes que mantuvieran la distancia porque se estaba construyendo un edificio en el que trabajaban no solo otras criaturas de gran fuerza física, sino también máquinas parecidas a los soldados de acero que antes llenaron de terror los corazones de aquellos que tuvieron que combatirlos y que ahora acataban órdenes e indicaciones sin chistar.

Sí, este era un día como cualquier otro en una de las tantas ciudades que se han creado con el correr de las décadas. Si alguien de algún momento antes de que estallase ese conflicto pudiese viajar a través del tiempo a la era actual estaría de lo más asombrado al ver como las diferentes razas interactuaban y relacionaban entre sí con tanta naturalidad ya no teniendo esas arcaicas y obsoletas barreras invisibles que los dividían a todos en especial porque podían tener relaciones amorosas con parejas pertenecientes a especies totalmente diferentes si así lo deseasen.

También cabe señalar la forma en cómo se expresaban las criaturas como ogros, orcos, cíclopes y demás que en el pasado tenían un vocabulario algo limitado, no se caracterizaban por ser muy inteligentes o elocuentes y que ahora podían hablar con fluidez y expresarse como si fuesen humanos sin comportarse como animales salvajes, hasta se vestían como personas sin usar menos harapos o pocas prendas como sus antepasados.

La educación ha sido otro de los factores claves para formar la sociedad actual diferenciándose de las Eras pasadas en las que era la espada y el oro lo que podía solucionar o provocar cualquier inconveniente, porque sin educación, todo volvería a ser como antes y se cometerían los mismos errores.

-¡OIGAN USTEDES, DETÉNGANSE!- ordenó el mismo Elefantor a un grupo de adolescentes que estaban usando un tipo de pintura para crear dibujos ofensivos en una pared.

-¡OBLÍGANOS, POLIZONTE!- el aparente líder, un chico humano pelinegro con aretes en la nariz y orejas, se burló bajándose un párpado y sacándole la lengua para huir corriendo junto con su banda compuesto por diferentes razas alejándose de las temblorosas pisadas del paquidermo que usaba su trompa para tocar un silbato.

Claro está, nunca van a faltar aquellos que les guste desafiar las leyes y normas establecidas por la sociedad solo por mero capricho y rebeldía o para realizar algún crimen con graves repercusiones, después de todo, jamás ha existido o existirá una comunidad que pueda considerarse perfecta y que carezca de ese tipo de fallas (Milagros como esos no se pueden cumplir)

(…)

Un autobús lleno de niños de una escuela primaria andaba por la carretera, su conductor que era un ser mitad cocodrilo y mitad tortuga posee una clara mueca de fastidio al tener que aguantar la bulla que todos ellos hacían en contraste con la maestra encargada de vigilarlos que era una gran mantis religiosa que se limitaba a reír por sus fechorías infantiles hasta que llegaron a su destino que era un enorme museo del que salía y entraban muchas personas y criaturas.

-Muy bien niños y niñas quiero que saluden al guía que gentilmente nos mostrará el interior del museo tomándose la molestia de darles una valiosa clase de historia- pidió la profesora señalando a un hombre de pelo rubio claro, ojos azul celeste y radiante sonrisa usando gafas delgadas.

-Descuide, para mí es un placer enseñarles a las nuevas generaciones las cosas que nos han llevado a ser lo que somos ahora. Así que por favor, síganme- con cordialidad pidió que lo acompañaran.

Todos los pequeños se maravillaron al ver el interior del museo, las valiosas y antiguas reliquias que lograron sobrevivir al paso del tiempo encontrándose dentro de vitrinas para que pudieran ser apreciadas por todos, junto a los murales y representaciones artísticas de los grandes conflictos que se llevaron a cabo hace cincuenta décadas atrás y quienes tuvieren mayor relevancia en estos.

Iniciando de los primeros miembros de la Alianza, de cómo los elfos tuvieron que unir fuerzas con los humanos y demás criaturas que antes consideraban "impuras y traicioneras" viendo que sus prejuicios estaban equivocados en más de un sentido al igual que muchas de las formaban el reino de las Mujeres Libres que al final del conflicto abrieron sus puertas para que cualquiera pudieran acceder a su hogar y tener una mejor calidad de vida.

Para representar la unión de los seres longevos con las demás razas se hicieron grandes estatuas del Rey Kyle tomado de la mano con Nicole teniendo alzadas las otras manos sosteniendo encima una esfera de piedra que emula el mundo. No muy lejos de ellos estaban monumentos de Stanley con Wendy peleando juntos como sinónimo de que ante una crisis las diferencias de género quedan en segundo plano porque ante una situación así todos son iguales y deben unir fuerzas.

Tampoco se podía dejar de lado al Príncipe Bridón y demás licántropos que fueron vitales en más de una ocasión y que con el correr de los años se pudo cambiar la perspectiva negativa que los demás tenían de ellos al considerarlos "bestias barbáricas y estúpidas" para recuperar la gloria, honor y prestigio que alguna vez tuvieron teniendo una estatua de él lanzándose al ataque con su característica cuchilla doble teniendo de fondo a la luna con la silueta de un lobo antropomorfo.

Del mismo modo habían varias representaciones de los demás aliados que ganaron con el tiempo, como los primos de Leo y su gente que con el pasar de los años se fueron expandiendo ayudando a aumentar el número de humanos para compensar las pérdidas generadas por la guerra, también el Faraón Baahir y los suyos del otro lado del Mar de Ciano, la Reina Mentis y los Beekets, la tecnología del Dr. Stoley que les fue de mucha ayuda, el apoyo de tribu de la que proviene Nicole y los habitantes de esa jungla, Nancy junto con la Reina McDaniels y los que estuvieron bajo el mandato de Jimmy, incluso del Capitán Ike, sus piratas, demás culturas en el Mar de Atlan que también se prestaron para la reconstrucción del mundo junto con la ayuda de Luis Carlos y sus vastos conocimientos y criaturas prehistóricas siendo de mucha utilidad también devolviéndole la vida a su reino caído y a las propias Tierras de Nadie.

Eran los más grandes de la historia y de los que más mitos y leyendas se han contado capaces de durar todos estos siglos, pero, tampoco se podían dejar de lado a los malos del cuento, a los que de una forma u otra lastimaron a tantos seres durante la guerra ya sea para el bien de su propia gente o para complacer alguna desmedida meta personal y que también se han ganado sus propias representaciones duraderas.

Como estatuas que simbolizaban las luchas que Lord Caos tuvo contra el temible Señor de las Tierras Gélidas y sus demás adversarios incluyendo la propia Muerte que lo volvieron una leyenda que se ha logrado mantener viva hasta el día de hoy junto con ese gravado de él mismo acompañado de su ejército de monstruos que antes querían dominarlo todo el mundo y también acompañado de un relieve que representaba su redención a finales de ese cruel conflicto.

También hay monumentos del poderoso Craig Tucker apuntando hacia adelante una espada de hielo para que sus criaturas gélidas fueran a luchar contra las tropas de los Marsh y los aliados de estos que a al mismo tiempo eran guiadas por Stan empuñando a su vez la Espada Celestial y no muy lejos hay dos estatuas de ellos batiéndose a duelo en la última gran pelea de las Tierras del Norte.

No se podía dejar de lado al infantil y prepotente Sultán Clyde que era representado como un ser gigantesco teniendo bajo su control al también legendario ejército de Guerreros de Acero y a las nefastas enfermedades que casi causaron la completa aniquilación de toda forma de vida en la Tierra y como se volvió esa enorme masa amorfa e irracional.

Seguido estaban los vampiros comandados por el sanguinario Soberano Mike y su insaciable búsqueda por encontrar la clave de la vida y juventud eterna y erradicar a los hombres lobo para que la energía de la luna fuese solo para los suyos también teniendo estatuas que simbolizaban su lucha final contra el príncipe de la especie que más detestaba.

Imposible que no se hiciesen también monumentos sobre Damien, el Rey del Inframundo, y como con su ejército de demonios esperó pacientemente la oportunidad perfecta para atacar y como tuvo su enfrentamiento final contra Chartron y demás valientes guerreros que los confinaron en los rincones más profundos del Tártaro para nunca más ser visto después de la traición de su más fiel sirviente, Philip.

Finalmente, también están representaciones del eternamente odiado y repudiando hechicero Rey Cartman y como se aprovechó de las circunstancias a su favor y dar su golpe maestro siendo el que más cerca estuvo de apoderarse del mundo debido a su astucia e ingenio siendo lo más destacable una estatua de él enfrentándose al rey de los elfos en la batalla final que literalmente hizo temblar a toda la Creación cuando se volvieron prácticamente dioses todopoderosos.

-… y así, con la creación del Árbol de la Vida que ha mantenido el reino de Guendar en su lugar hasta el día de hoy, fue que inicio la Cuarta gran Edad de la Tierra- el guía finalizo sus relatos -¿Preguntas?- enseguida todos los niños alzaron las manos gritando para ser escuchados.

-¡YO, YO, YO! ¿Qué pasó con el príncipe Lican, su maestra y ese vampiro? ¿No se volvieron a ver?- quiso saber un pequeño orco de piel verdosa.

-Pues verán, resulta que…- comenzó a explicarles que pasó con ellos.

-Su líder ha sido derrotado al igual que su aliado, el Rey Mago. Ríndanse ahora y serán tratados con dignidad y no recibirán alguna represalia, de lo contrario, no nos dejarán más opción que darles muerte ahora mismo- Bridón dijo un ultimátum a lo que quedaba del ejército de vampiros que estaban rodeados tanto por Licans como los demás guerreros sobrevivientes de la Alianza.

Nadie decía nada y solo se limitaban a verse los unos a los otros no sabiendo que pensar o decir al respecto, hasta que Ethan, el guardaespaldas más cercano a Mike, dio un paso al frente viendo fijamente a Dylan que se encontraba junto a Henrietta. Lentamente desenfundó su espada y la apunto hacia ellos como si quisiera retarlos pero solo se limitó a soltarla para apoyar una rodilla en el piso y mantener la cabeza baja.

-Nos rendimos. En vista de que no podremos vencerlos ni ahora ni nunca, no tenemos más opción que entregarnos a su voluntad. Por favor, apiádense de nosotros- pidió esto hablando con su típica voz rasposa. De uno e uno los otros vampiros imitaron su acción orando internamente a sus dioses.

-Sabia decisión. Ahora deben elegir alguien que los gobierne y deben hacerlo con sabiduría porque si eligen a otro con las mismas ambiciones que el anterior, nos veremos en la necesidad de exterminarlos.

-Yo sé quién puede suplantar a mi primo- habló de repente Dylan desenfundando la espada que antes le pertenecía a Mike y se acercó a donde Ethan estaba. Henrietta lo vio confundida e incluso llegó a pensar que él mismo se ofrecería para el cargo debido a los lazos de sangre.

-En tiempo pasados con mucho gusto hubiera aceptado tal responsabilidad, pero después de todo lo que he vivido, debo rechazarla y escoger a quién creo que sabrá guiara los míos- le ordenó a Ethan que lo viese -como primo del anterior Soberano de los Vampiros y último miembro de la familia real, yo Pete Dylan Simmons te nombro a ti, Michael Ethan Petinsky como sucesor al trono- colocó primero la punta de la espada en su hombro derecho y después en el izquierdo.

-Arriba- le ofreció una mano que él dudoso acepto -esto te pertenece- le entregó la espada -espero que sí sepas como guiar a mi gente por el camino correcto, porque si me entero que tienes las malas mañas de mi mariposón primo, no duraré en venir a separar tu cabeza del cuerpo- advirtió.

-Descuida, viejo amigo. Sabes que yo nunca he chupado del mismo cuello que él- rieron por esta analogía equiparable al dicho de: "yo no le ladro al mismo árbol"

Con ese asunto zanjado, Bridón no perdió tiempo en quitar a su amanerado padre del trono para volverse el nuevo rey de los hombres lobo y así poder darle una mejor calidad de vida a su gente.

-¿Segura de que no quieres quedarte y ayudarme a mí y a los demás, Henrietta? Para rehacer lo que alguna vez fuimos necesitamos de alguien con tu experiencia y basta sabiduría.

-No, príncipe Bridón. Ya he visto demasiada muerte y destrucción en todos mis años de vida, por lo que ahora solo quiero vivir tranquila y en paz lo que me quede de vida- no pudo evitar entristecerse porque significaba que no podría tenerla a su lado -además, no necesita de mi ayuda para lograr ese objetivo. Usted ha aprendido mucho y de seguro se volverá un gran rey y alguien mucho más sabio de lo que yo puedo llegar a ser. Estoy orgullosa de usted- lo reconfortó con esas palabras y le sobó una mejilla haciéndole sonreír.

-Y si lo que te pone triste es nunca volver a verla, puedes ir a visitarnos a dónde quiera que vayamos a hacer nuestras vidas- Dylan se metió en la conversación haciendo reír a la pelinegra.

-Espero que si la valores y le des toda la felicidad que se merece, porque si llego a enterarme de que la lastimaste de alguna forma…- hizo brillar por instantes sus ojos amarillos.

-Huy, pero que carácter. ¿Es que todavía sigues sin poder confiar en mí?- fingió estar triste haciendo reír nuevamente a su amante y que él bramera ya rodando los ojos.

-… Dylan y Henrietta vivieron sus vidas tranquilas y en paz como tanto lo hacían deseado hasta el final de sus días permaneciendo juntos incluso luego de la muerte. Se dice que pudieron concebir un hijo mitad Lican y mitad vampiro lo que es una muestra de que el amor no tiene fronteras y que especies tan distintas pueden tener un fruto de su unión.

-Mientras que Bridón se volvió pareja Brittany. También fue la primera vez que un Lican se volvió pareja de un humano y ella le ayudó bastante a reconstruir su civilización y tuvieron dos hijos, un niño al que llamaron Jack en honor al hermano mayor de ella y una niña llamada Samanta en honor a la madre de él. Como tienen en sus venas la sangre de un poderoso licántropo combinada con la de una guerrera igual de fuerte, tienen el potencial de lograr más de lo que ellos pudieron haber hecho alguna vez mientras que el hermano de ella, Edward, se enamoró de Nancy la antigua Oráculo de Jimmy, el Conquistador, también formando su propia familia.

-De hecho, fue gracias a la unión de Dylan con Henrietta, Bridón con Brittany y el Rey Kyle con Nicole que las demás especies pudieron ver de que no había nada malo en enamorarse de miembros de otras especies generando la gran diversidad de razas y derivados que hay en la actualidad- por alguna razón el guía sonrió nostálgico -¿Más preguntas?

-¡SÍ, SÍ, SÍ! Yo me preguntaba por qué no se eligió al Capitán Ike como nuevo rey elfo si era hermano de Kyle. ¿Fue porque no podía dejar su cargo?- preguntó un niño que claramente era miembro de esa especie debido a sus orejas puntiagudas.

-Eso se debió a algo que nadie se esperaba. Es porque…

En vista de que el rey elfo murió, se había propuesto que fuese su hermano el que tomase el trono. No se podía elegir a alguien más porque solo aquel que tenga la sangre real corriendo por sus venas podrá tomar el mando al supuestamente haber sido bendecida por los dioses hace milenios atrás, y si cualquiera intentase adueñarse del cargo, automáticamente sería rechazado e incluso sufrir una muerte horrible al hacer tal acto blasfemo.

Desgraciadamente Ike no podía tomar ese puesto no solo por su compromiso con el mar, sino porque Gary reveló que él en verdad no era hermano de sangre de Kyle y había sido adoptado por los padres de este lo que puso a todos en una situación muy grave.

Había pasado poco tiempo desde que la ciudad élfica volvía a estar entre las nubes, Stan con los demás estaban debatiendo sobre en dónde ubicar a los ciudadanos y pueblerinos que habitaban las Tierras del Sur y si podían moverlas al norte.

-Ay… ay…- Nicole gemía adolorida y tuvo que apoyarse en una pared frotándose el estómago.

-¿Estás bien, Nicole?- Ant se le acercó junto con el padre de ella y con Stan.

-No… no sé qué me pasa, pero últimamente yo…- se llevó ambas manos a la boca justo antes de vomitar casi salpicándolo.

-¡¿HIJA?!- el Chamán le puso una mano en la espalda, pero al poner la otra en su estómago su semblante cambió enseguida a uno serio -Nicole… ¿Has practicado el baile de la fertilidad en tiempos recientes?- se cruzó de brazos viéndola ya nada angustiado.

-¿Eh? ¡NO, NO, NO! Bueno, yo en realidad…- desvió la mirada ya roja de la vergüenza -mientras estuve con mis amigos en esos reinos bajo el control de esos fenómenos, Kyle y yo confesamos nuestro amor y después… ya sabes, papá.

-Ya veo…- él la siguió mirando con severidad hasta que lentamente sonrió -¡ESO QUIERE DECIR QUE VOY A SER ABUELO! ¡¿Lo oyeron todos?! ¡MI HIJA MAYOR SE VOLVERÁ MADRE! Como quisiera que la tuya estuviese viva para presenciar esto…

En ese momento Stan se dio cuenta de que si conocieron a Nicole no fue por mera casualidad o porque el destino quería burlarse de él al haberle hecho ganarse el corazón de Kyle, sino que fue algún plan de las grandes deidades porque en caso de que el pelirrojo muriese se necesitaba de alguien que en algún mañana tomase su lugar como el dirigente de los elfos.

Así que luego de unos nueve meses todos se habían reunido en la aldea oriunda de ella para que pudiese dar a luz. No importaban las diferencias étnicas, raciales o culturales, esperaban ansiosos por ver cómo sería el descendiente del pelirrojo que salvó a todo el mundo y también por ser oficialmente el resultado de la unión de un elfo con un humano porque los que pelearon contra Eric jamás revelaron cuáles fueron sus orígenes reales.

Todos guardaron silencio cuando se escuchó el inconfundible sonido de llantos de un bebe y de la choza en la que se llevó a cabo el parto salió el Chamán cargando un pequeño bulto envuelto en una cobija susurrando: "es tan hermoso"

-Déjeme ver- Stan se le acercó para poder apreciarlo mejor.

Era un niño sano que tenía el color de piel y demás rasgos étnicos de su madre combinados con los ojos verdes esmeralda, cabello rojo y orejas puntiagudas iguales a los de su padre expulsando una tenue aura verde, como si representaba tener lo mejor de ambas razas.

-Oh, es tan lindo…- Wendy lo vio con toda la ternura del mundo, en especial cuando el recién nacido río tiernamente al verlos y por al fin estar en el mundo exterior por el que sus padres han luchado tanto siendo recibido por tanto amor y cariño.

-Puedo… puedo sentir que emana un Chi parecido al de nuestro señor. Sin dudas es el legítimo heredero al trono- habló Gary para que todos los elfos ahí presentes hiciesen una reverencia ante el que algún día se volverá su rey.

-¿Cómo lo van a llamar?- preguntó Butters cuando entregaron al niño a su madre arrullándolo y todos comenzaron a sugerir diversos nombres.

-¿Qué tal " Kyle Segundo"?- recomendó la Princesa Jenny en vista de que todos estaban indecisos.

-¿Kyle Segundo? ¿Qué dices, pequeño? ¿Quieres llevar el nombre de tu padre?- Nicole sostuvo al infante que con tan solo oír ese nombre volvió a reír tiernamente -lo tomaré como un sí. Ese será tu nombre a partir de ahora: Kyle McElroy Broflovski Segundo, ¿Te parece bien?- le dio ese nombre junto con el apellido del elfo y el suyo propio para besarle la frente.

Así con el pasar de los años fue instruido por parte de los elfos para volverse un gran rey como lo fue su padre al mismo tiempo que recibía muchas lecciones por parte de su madre y los cercanos a ésta aprendiendo lo mejor de ambas culturas, de ambos mundos, aunque al parecer, él estaba más inclinado a interactuar directamente con la naturaleza que a quedarse en el reino postrado sobre el Árbol de la Vida.

-¡MUY LENTOS, NO ME ALCANZAN!- Kyle Segundo se movía de árbol en árbol columpiándose con lianas o dando ágiles saltos acrobáticos dejando atrás a otros jóvenes que con dificultad podían mantenerle el paso porque estaban haciendo una competencia de carreras encontrándose en la misma jungla en la que Nicole decidió unirse a Kyle Primero y los demás en su travesía.

A pesar de tener 15 años en ese momento ya era tan alto como su padre, poseía una buena condición física y no mostraba signos de fatiga o agotamiento ya sea porque posee la fortaleza nata del tipo de personas que viven en ese tipo de ecosistema o por poseer en su interior el Chi de un ser tan poderoso como lo fue el anterior rey elfo. De cualquier forma fácilmente se veía que era alguien lleno de vida que prefiere estar conectado directamente con la Madre Tierra que atender los asuntos del trono o ese tipo de cosas tediosas.

-Es la quinta vez que les gano de seguido, ¿Acaso no desayunaron hoy?- se burló de sus amigos una vez que llegaron hasta su destino que era la cima de una gran cascada y todos ellos traspiraban -¿Quieren otra oportunidad? A ver si la sexta es la vencida.

-Conque aquí estás metido, jovencito- casi se cayó de bruces y se estremeció al oír la voz de Nicole que no estaba muy lejos viéndolo severamente cruzada de brazos -¿Se puede saber por qué estás desperdiciando jugando en vez de estar haciendo las tareas que se te encomendaron?

-Lo-lo siento, mamá- apenado se quitó un gorro verde parecido al de su padre mostrando un cabello casi igual al de él -¡Es que se me hacían de lo más aburridas y frustrantes! Me piden hacer tantas cosas que necesitaba respirar un poco de aire fresco y estirar las piernas para no…

-¡Es que nada, jovencito!- le interrumpió la mujer haciendo que los otros jóvenes rieran por la expresión de temor que él puso -Kyle, ya no eres un niño. Estás empezando a volverte un hombre, uno que algún día tendrá que gobernar sobre muchas personas, debes entender que a partir de ahora tendrás que lidiar con grandes responsabilidades y no puedes simplemente huir de estas, ¿Qué crees que diría tu padre si pudiese verte ahora mismo?

-Perdóname, mamá- agachó la cabeza ya arrepentido -solo una última carrerita más y luego hago mis deberes, ¿Sí?- poniendo ojitos de cachorro era algo que ella no podía resistir.

-Está bien, ¡PERO SOLO UNA MÁS! Ahora sígueme, veamos si ya eres capaz de aguantarme el paso- tampoco evitando que su espíritu libre la dominase, se dispuso a pasar ese rato de caridad de madre e hijo y tomaron posiciones -a la una… a las dos… ¡Y A LAS TRES!- de nuevo se desplazaron entre la abundante vegetación dejando rezagados a los otros chicos que se vieron entre sí encogiéndose de hombros para intentar seguirlos.

-… y hasta el día de hoy sigue siendo el rey de los elfos gobernándolos con justicia igual que su padre, solo que mucho más flexible en varios aspectos. ¿Qué más quieren saber?

-¿Qué pasó con ese Embajador del Inframundo, su primo y el amigo de este?- preguntó esta vez un pequeño centauro que poseía cuernos parecidos a los de un sátiro.

-Luego de que el Señor del Inframundo fuese vencido y de que el resto de la guerra finalizara…

Con la derrota de Damien, la amante de Pip que se había convertido en una estatua que él visitaba con frecuencia volvió a la normalidad liberándose de ese cautiverio siendo ya un alma que debía trascender al siguiente plano existencial como se suponía debió ser desde un inicio.

Al ya no tener un ser superior del que recibir órdenes, él también era libre de dejar su tortuoso cargo y juntarse con ella en el Más Allá pero surgió un grave problema y ese era que si nadie se encargaba de imponer el orden en el Pozo de Fuego Eterno los espíritus de los seres crueles que lo habitaban podían salirse de control e incluso invadir al mundo mortal causando más estragos junto con los seres demoniacos.

Por lo que con todo el dolor de su alma, Philip tomó el puesto como Regidor del Hades para mantener bajo control a todos aquellos que lo habiten asegurándose no solo de que ni Damien o su padre u otro ente maligno vuelva atacar al mundo de los vivos, sino de que cualquier ser que en vida haya hecho actos de lo más malignos y deplorables recibiesen el castigo acorde a las malas acciones que hayan hecho en vida junto también con la posibilidad de que puedan arrepentirse y así poder salvar sus almas inmortales no teniendo que estar ahí para siempre; esto gracias a la gran bondad que él posee y que nunca pudo ser corrompida por las garras del mal.

-¿Por qué tienes que ser tú el que deba hacerse cargo de esto? ¿No se le puede dar el cargo a alguien más?- Estela le suplicaba que la acompañase y no se quedase en ese lugar.

-Lo lamento, Estela, pero no hay más opción. Si cualquier otro demonio se hace con el trono algún día intentará hacer de las suyas contra los vivos, por lo que se requiere de alguien como yo que sepa cómo funcionan las cosas aquí y que no se haya corrompido de alguna manera para evitar que algo así suceda- secó sus lágrimas con ambos pulgares al sujetarle su bella cara con ambas manos a pesar de estar recubiertas por los guanteletes de su grotesca armadura.

-Pero descuida, debes en cuando iré allá arriba para dedicarte las dulces canciones de violín que tanto te gustan, ¿Te parece bien?- ofreció haciéndole sonreír para que pudiesen darse un profundo y amoroso beso como no se habían dado en mucho tiempo.

-Espero que la lleves a dónde en verdad pertenece- le exigió a Kenny una vez que era el momento de que Estela dejase ese tenebroso Limbo y partiera.

-Descuida, lo haré a menos de que otra vez quieras hacer un trato con otro jodido marica que te pida ser su perro faldero a cambio de que te permita conservarla- bromearon un poco y con todo pesar vio como el espíritu de su amada se elevaba hasta perderse en una nube de brillo dorado.

-Creo que también deberé hacer algo al respecto con estas pobres almas en pena que vagan por aquí y por allá sin rumbo fijo...- vio a los espíritus que habitaban ese Purgatorio -creo saber que hacer- sonrió ligeramente teniendo en mente una idea para el bienestar de todos ellos.

En cuanto a su primo, el Príncipe Gregory, tuvo que ascender al trono de su reino debido a que su padre murió por culpa de las enfermedades. A pesar de haber también aprendido muchas cosas por toda esa experiencia, no se creía apto para el trono porque seguía siendo demasiado joven, pero no estaba solo, porque contaba con el apoyo incondicional de Christopher.

-Jamás pensé vivir el tiempo suficiente para verte ascender al trono, "majestad"- se mofaba el castaño cuando estaban en los aposentos del rubio que se miraba a sí mismo en el espejo llevando ya puesta la corona y prendas reales.

-Yo tampoco creí resistir hasta este punto, Chris. Siempre pensé que iba a morir en cualquier momento de esa guerra… al menos cuando me sentía inseguro cuando no estabas a mi lado para cuidarme y protegerme de todo mal y peligro- lo apenó con este comentario.

-Ya, no comiences con tus cursilerías. ¿Y ahora qué sigue? ¿No vas enseguida a decirle a tus súbitos sobre tus preferencias y gustos sexuales, verdad? Si apenas han logrado mantener la cordura con los horrores que van visto con esa maldita guerra, una notica como esa terminaría por devastarlos.

-Descuida, lo nuestro lo diré paso a paso primero presentándote como mi consejero de mayor confianza y cuando se dé el momento oportuno, haré oficial lo nuestro, ¿Te parece bien así?

-Dudo que tu madre y demás miembros de la realeza estén muy conformes con que mañas salió el heredero al trono. No te sorprendas si contratan a alguien que en verdad quiera atentar contra tu vida o algo parecido.

-Aceptarán mi decisión les guste o no, por algo ahora soy el que lleva la corona. Además, una vez te di la espalda, no me perdonaría a mí mismo si volviese a actuar tan cobardemente solo por temor a la mala opinión a los demás- lo incomodó al sobarle un cachete -gracias por siempre estar pendiente de mí a pesar de lo que te hice, Chris.

-Ya-ya te dije que dejaras de ser tan cursi- le apartó la mano viendo hacia otro lado pero sonriendo ligeramente.

-… fue la segunda vez que un monarca reconoció gustarle alguien del mismo sexo, tercero si se cuenta también al Príncipe Stan, porque el primero había sido el Rey Garrison y su peculiar reino que había sido aliado de los Marsh desde mucho antes de esa guerra. Hubieran visto la gran sorpresa que tanto sus ciudadanos como los demás gobernantes tuvieron ante esa noticia- el guía dijo esto más para sí mismo que para los niños riendo ligeramente -¿Qué más quieren saber?

-¿Qué pasó con el Príncipe Stan, su hermana y la Reina Wendy?- habló ahora una niña cíclope.

-Je, pues con el tiempo la Princesa Shelli conoció a un tal Larry. Él era todo lo opuesto a Lord Caos al ser muy cobarde, sobre-cauteloso e inseguro de sí mismo, pero curiosamente, también era capaz de lidiar con su pesada actitud sin huir corriendo como lo haría cualquier otro hombre, y como lo dijo la Reina Sharon en una ocasión, la fuerza de coloso es heredada por las mujeres así que háganse una idea de lo que él debía hacer para educar a su retoño que resultó ser una niña con un temperamento parecido al de su madre.

-En cuanto al Príncipe Stan, al haber sido el que derrotó al temible Señor de las Tierras Gélidas con la Espada Celestial y el que inicialmente unió a los demás reinos para que formasen parte de la Alianza se volvió el máximo regente de la Cuarta Nueva Edad asegurándose de que los otros gobernantes cumplieran con sus palabras de no cometer los mismos graves errores del pasado pero sin obligarlos a que hiciesen su voluntad o abandonaran sus propias costumbres y creencias permitiendo la gran diversidad cultural que hay hoy en día al contar con el apoyo de la sabia Reina Testaburguer.

-Con el poder de esa arma divina pudo prolongar su vida mucho más allá del promedio de vida de un humano normal y junto con Wendy tuvo una hija a la que llamaron Deborah Marsh Bárbara Testaburguer también honrando la memoria de su fiel guardaespaldas e igualmente heredando la gran fuerza física que poseía su abuela Sharon y un pronóstico de vida elevado. Se dice que entre ella y el hijo del Rey Kyle hubo algo pero que nunca pudo formalizarse por algunos desacuerdos, pero algunos dicen que todavía hay chispa entre ellos hasta nuestros tiempos…

-Por favor, Deborah, ven conmigo. Necesito de alguien como tú a mi lado para saber cómo guiar a mi gente- pedía Kyle Segundo a la hija de Stanley estando ambos a las afueras del reino de las Mujeres Libres. Aparentaban ser unos jóvenes adultos en ese instante.

-Ya te dije que no puedo, Kyle. Debo seguir los pasos de mi madre y saber cómo dirigir a mi gente. A pesar de que las puertas de mi reino fueron abiertas tanto para mujeres como hombres, siempre habrán quienes deseen aprovecharse de nuestra hospitalidad, por lo que debo quedarme aquí para asegurarme de que eso no ocurra- se le podía notar el gran dolor que llevaba tal decisión.

-Entiendo, veo que no hay manera de convencerte… no me queda más opción que desearte suerte y cumplas con ese objetivo.

-Gracias por entender, Kyle- ella le dio un tierno beso en los labios -hasta pronto- le dio la espalda para que no le viese derramar amargas lágrimas.

-Sí, hasta pronto…- también volteándose soltando las suyas propias, empezaron a distanciarse seguidos por sus respectivos escoltas siendo casi un quiebre entre la alianza y fuerte vínculo que sus padres formaron en sus respectivos momentos.

-¿Todo bien, hija?- preguntó Stan a la ya ahora nueva reina de las Mujeres Libres estando apoyado en una columna cruzado de brazos viéndola pasar por un pasillo hasta su habitación. Con los años se dejó crecer barba y bigote teniendo rasgos ya más endurecidos pero sin perder vitalidad.

-Todo bien, papá, no pasa nada- ella siguió de largo para que no la viese toda devastada a lo que él suspiró pesadamente.

-Sí, sin dudas los problemas del corazón son lo más difíciles de tratar- negó con la cabeza y miró hacia arriba como si estuviese preguntándole al anterior Rey Kyle que hacer o si debía de intervenir de alguna forma o dejar que sus respectivos hijos resuelvan sus diferencias.

-… y como no tuvieron más hijos, antes de morir, regresó la Espada Celestial a su sitio para que así en caso de que el mundo vuelva a pasar por otra grave crisis sin precedentes alguien que sea digno de ella la vuelva a sacar de la piedra y use el poder de los dioses en favor de la humanidad y demás especies. ¿Alguna última pregunta? Luego de ustedes debo también hacerle un tour a un grupo de turistas.

-¿Qué pasó con Butters, el hermano de Lord Caos? ¿Él y la Princesa Jenny también fueron felices juntos?- extrañamente, el guía hizo una mueca ante la interrogante de un pequeño troll.

-Él la ayudó a restaurar su reino en decadencia dejando el gobierno de este bajo el cuidado de Karen, su hermana menor, cuando creció porque ambos decidieron hacer sus respectivas vidas en otro lugar igual a como lo hicieron Dylan y Henrietta. Vivieron juntos y felices muchos años hasta que ella falleció de vejes y en paz- por alguna razón se entristeció por esto.

-Por más que lo intentaron, jamás pudieron tener hijos así que él continuó con su vida ayudando como podía a todo aquel que estuviese en apuros tal y como se lo prometió a su hermano, y a pesar de todo, no volvió a encontrar a alguien que pudiese amar quedándose solo como si esta fuese una penitencia por todo el mal que también hizo desapareciendo de los registros históricos con el pasar de los siglos porque nadie más supo que fue de su existencia o si pudo encontrar el descanso eterno al fin…- todos los niños se le quedaron viendo confundidos por el ya muy obvio semblante de tristeza que esbozó.

-Bueno, niños y niñas, espero que le hayan prestado atención a todo lo que él les ha contado porque la semana que viene les haré un examen sobre esto- avisó la maestra haciendo que todos comenzaran a quejarse a medida que se retiraban, pero una niña humana se acercó al guía.

-Disculpe, señor. Usted… ¿No se parece a Lord Caos?- lo vio con una gran curiosidad infantil.

-No digas tonterías, jovencita. Es imposible que él y yo nos parezcamos. Ahora ve con tus amigos- le palmeó la cabeza y ella hizo lo pedido.

Al ver que se retiraron amañó con ir hasta los demás visitantes, pero se detuvo ante una estatua del guerrero legendario, la que alguna vez estuvo en el reino de Liki en donde él sostenía la cabeza arrancada del antiguo guardián de ese lugar y que ahora representaba su lado más feo y pasión por las peleas que le hicieron ser alguien repudiado por muchos a pesar de sus cuestionables nobles acciones durante la guerra del final de la Tercera Edad.

Gimió para quitarse los lentes y sacar de sus prendas dos dijes medio círculo blanco y negro que colgaban de su cuello viéndolos fijamente y luego ver el rostro de la estatua que sonreía con ese sadismo tan característico y emblemático de su persona.

-Hermano… espero que en dónde sea que estés ahora seas feliz y que algún día nos volvamos a ver. Todavía mantengo la esperanza- le dio un beso al dije que le pertenecía a Leonardo y lo guardo para continuar con su trabajo.

(…)

En las entrañas de la Tierra, en uno de los niveles más bajos del Tártaro, unos diablos perseguían a un espíritu problemático que sin restricción alguna causaba todo tipo de desastres.

-¡NO ME ATRAPAN, POBRES DIABLOS!- era el alma del antiguo emisario del caos y la ruina que era capaz de hacerles burla al huir de ellos y cuya apariencia seguía siendo la misma de cuando estaba con vida liberando de paso a otros espíritus malignos cortando las cadenas o ataduras que los inmovilizaban para que también hiciesen de las suyas y no siguiesen siendo torturados.

Continuó corriendo por el árido y para nada armonioso poseedor de campos de fuego, ríos de lava, nubes de humo y ceniza teniendo volcanes en erupción a la lejanía y calurosas brisas que traían consigo los gritos de agonía de los condenados haciendo a un lado a todo aquel demonio que se le cruzase en el camino hasta que fue rodeado por unos más grandes y fuertes.

Lejos de asustarse de algún modo sonrió desenfundando sus armas diciéndoles: "vengan por mí, si pueden"

Colocó su hacha contra la espalda frenando un espadazo, con su espada le mochó el brazo a un diablo que casi le insertó un tridente en la cara, movió hacia atrás una pierna pateando a otro y enseguida giró cercenándole ambas patas para tirarse a un lado y rodar unos metros evitando varias estocadas hechas por la cola con punta de flecha de uno más y al incorporarse fácilmente desvió con las hojas de sus armas unas flechas que le arrojaron.

Todo parecía ser diversión hasta que una lanza se le incrustó por atrás atravesándole el pecho justo en dónde estaría su corazón. Rugiendo del dolor se volteó para ver a su atacante recibiendo una fuerte llamarada compuesta por el aliento de un diablo tan grande como un Golem que lo envió hacia un muro, chocara violentamente y cayese con graves quemaduras.

Como estaba muerto, esas lesiones empezaron a curarse a medida que se incorporaba riendo un poco pese al dolor sacudiéndose la suciedad que lo cubrieron estando entero y en una sola pieza.

-Mal, mal, mal, ¡MUY MAL! Aún después de medio milenio, ¡¿Y siguen sin saber cómo tratar con alguien de mi talla?!- tenía la osadía de regañarlos como si no hicieran bien su trabajo.

-Con mucho gusto les seguiré impartiendo lecciones hasta que sepan comportarse como los seres crueles y viles que se suponen deben ser, ¡SIGAMOS BAILANDO!- sin dudarlo volvió al ataque siendo capaz de hacer retroceder a varios de esos demonios y que sean ellos los que experimentasen el verdadero terror.

-¡¿OTRA VEZ SE LES ESCAPÓ?!- se quejó Pip al darse cuenta de la situación -¡Atrápenlo antes de que vuelva a formar otra revuelta!- estaba de lo más ofuscado.

-¿Este es el Infierno o el Paraíso para él?

Kenny río con ironía viendo como diablo tras diablo trataba en vano de contener a Leo cuyas risas de gozo por hacerles sufrir opacaba por unos instantes los gritos agónicos de las demás almas que estaban ahí haciendo que se preguntase por cuánto más iba a seguir así, si por toda la eternidad o hasta que las plegarias de Butters fuesen escuchadas y le den la oportunidad de volverse a juntar con él algún día y acabar con el desdicha de todos los que tengan la mala suerte de estar al alcance de su espada y se vuelvan objetos con los que descargue su insaciable y legendario espíritu de lucha.

Historia completada el 14/12/2019.

¡SE ACABÓ! (debido a lo desolado que está el fic nuevamente ni los grillos o plantas rodantes se presentaron) así es como finaliza mi último gran fic de South Park, con los personajes principales y secundarios felices y comiendo perdices… bueno, no tanto en verdad XD

Si se dan cuenta, la sociedad actual de este mundo de fantasía ya no medieval me inspire mucho en la película Zootopia en el sentido de que todas las razas a pesar de sus diferencias coexisten entre ellas dejando atrás las diferencias y barreras que antes los regían (Aunque eso no quita el hecho de que por ahí hallan pillos que hagan de las suyas como en cualquier otra sociedad)

Espero que les gustase la interacción entre las diversas especies y como fueron las vidas de Stan y los demás, ¿Y quién mejor que el propio Butters para relatar lo que sucedió con ellos después de la guerra? También espero que les gustase el destino de Lord Caos que le causa enormes dolores de cabeza a los pobres diablos que deben lidiar con él XD

¿Quieren saber algo más? Una vez consideré hacer un intermedio, o sea, mostrar que pasó en los 500 años entre el final de esa guerra hasta el presente porque obviamente en ese lapso de tiempo pudieron haber pasado muchas cosas como otros grandes conflictos.

También contemplé la posibilidad de hacerle secuela en dónde una nueva fuerza del mal amenace la Tierra, por lo que se le dará a Leonardo la posibilidad de revivir y cumplir su destino original junto a Butters ayudando a los hijos de Kyle y demás a detener a esa amenaza y en el proceso él se redima por completo de sus fechorías y se vuelva alguien más o menos decente, pero en vista de que ya no pienso hacer más fics de SP… eso solo quedará como una idea vaga en mi loca mente que tal vez nunca vea la luz del día…

Lo que me lleva a decir este último comentario:

Hace dos años atrás cuando finalice mi fic "El Mal Asecha de Nuevo" otro de mis más grandes Multi-Chapters dije que con el final de esa historia llegaba el final de mi estadía en Fan Ficción en general al tomarme unos meses de vacaciones, pero con el final de esta historia marco mi retiro indefinido del Fandom de South Park.

Literalmente le he dado siete años de mi vida a esta página, y si bien me he divertido mucho al haber hecho historias diferentes a las que se suelen ver por estos lares y he conocido a muchas personas que se han vuelto buenos amigos-as míos, ya es hora de avanzar y probar otras cosas, como nuevos Fandoms y plataformas en dónde subir mis locuras.

Solo debo atender otros asuntos para así decirle adiós al Fandom que me vio nacer y evolucionar como escritor (A pesar de que aún tengo mucho que aprender) y no saben el gran pesar que eso me genera, pero ni modo, la vida sigue y no puedo estar enfrascado en lo mismo por siempre.

¿Y qué mejor manera de decir "adiós" que mediante el capítulo cien de mi última gran historia? La única de entre mis grandes Multi-Chapters con el potencial de volverse un escrito original y que de cierta forma representa mi antigua gloria por la buena aceptación que tuvo en su momento, pero que no evita sentirme agobiado y triste ahora.

También me duele porque tenía tantas ganas de hacerle Spin Off sobre las vidas y el pasado de Craig, Cartman y demás tiranos al igual que la historia detrás de Henrietta, Dylan, Pip y otros personajes secundarios que han sido tan importantes aquí.

Tendré que conformarme con un One-Shot llamado "Las Mujeres Libres" que cuenta la historia trágica de Bebe que hice hace unos años atrás y con un pequeño Multi-Chapter titulado "La Historia del Caos" que naturalmente se centra en Leonardo y en Butters antes de que él se volviese el temible Lord Caos, uno de los mejores antagonistas que he creado.

Pero quién sabe, tal vez si algún día recupero las ganas de volver a escribir algo sobre SP me tome la molestia de hacer esos Spin Off o si no también adaptarlos como escritos originales y poder publicarlos en otras páginas e incluso editoriales si tengo suerte (Mis ojos brillan con esperanza e ilusión)

Así que gracias a los que aún siguen leyendo este fic, y como he dicho varias veces al finalizar mis historias, si quieren ayuda para sus propios fics pueden pedirme ayuda a mí, al…

¡MAESTRO DE LA IMAGINACIÓN! (doy media vuelta caminando hacia el ocaso teniendo las manos en los bolsillos pensando en que hacer en el mañana)