Capítulo 38

Dos meses habían transcurrido desde el reencuentro entre Inuyasha y Kagome.
Fue un poco shockeante al principio tener que reestructurar su vida nuevamente, pero era una aventura que llenaba de felicidad a la azabache. Kagome continuó con su tratamiento, el médico era optimista en cuanto a los resultados. Ella y platinado debieron asistir a terapia juntos a petición del psiquiatra de Kagome con el fin de intentar resolver de una vez por todas los conflictos y obstáculos que los atravesaban.
Miroku se mostraba desconfiado pero deseaba tener esperanza en la estabilidad que Inuyasha estaba dispuesto a brindarla a Kagome. Con Tsuki en sus vidas ya no podían permitirse fallar. Debían estar seguros del futuro que querían para ellos y su hija.

Los meses siguientes fueron duros pero dejaron buenas experiencias. Kagome logró ser dada de alta de la clínica y regresar a su hogar. Inuyasha que había estaba viviendo en su casa desde que llegó al país estalló de felicidad al conocer la noticia. Los tres vivirían juntos por primera vez, como una familia, como siempre había imaginado en sus más alocadas fantasías. Recordó a su hermano y a Rin, la felicidad que debieron haber sentido al ver nacer a su hijo debió sentirse similar a lo que experimentaba él en este momento. Los extrañaba tanto, una vez que Kagome se adaptara al nuevo ritmo de vida le sugeriría viajar a los Estados Unidos para conocer a su sobrino, y que ellos conocieran a Tsuki. Deseaba con locura que ese día llegara.

Por otro lado, Miroku y Hana habían comenzado a vivir juntos en la casa vecina. Ella era una mujer que llenaba de alegría y optimismo el suelo que pisara. Había ayudado al platinado a instalarse y a cuidar de Tsuki. Aunque al principio la niña continuó viviendo en casa de Miroku poco a poco fue compartiendo más y más tiempo con su padre. Ambos conectaban a la perfección y al cabo de varias semanas se hizo imposible separar a Tsuki de los brazos de Inuyasha. La niña lo adoraba con locura y él a ella. El único momento en el que debían apartarse era por las mañanas cuando el platinado se iba a trabajar. Había conseguido empleo limpiando las piscinas del hotel más importante de la isla.

Durante el cumpleaños de la azabache, Inuyasha le regaló una nueva guitarra. Kagome estaba sumamente emocionada y nerviosa. No había tocado un instrumento en muchos años, sentía miedo de haber olvidado su gran pasión. Afortunadamente con unas semanas de práctica volvió a ser la magnifica compositora que había sido siempre. Tsuki estallaba de alegría al escuchar la música y lo demostraba festejando con morisquetas la actuación de su madre. El segundo cumpleaños de Tsuki se acercaba e Inuyasha tenía claro que debía regalarle algún instrumento de juguete. La música corría en sus venas al igual que en las de su madre.

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—¡Listo! —Dijo mientras cerraba la computadora portátil. —
Ya reservé los boletos para Nueva York. ¡Estoy tan emocionada! Rin y yo tenemos tanto de que hablar.

—Ni que lo digas. Por fin conoceré a mi sobrino.

—Y ellos a Tsuki.

— Es cierto. —Sonrió.

— Inu... —Se acercó a la hamaca paraguaya donde Inuyasha estaba sentado, lo empujó haciendo que cayera dentro y se acostó a su lado dejando descansar su cabeza en su pecho. El cielo se hallaba repleto de estrellas y la luna se veía imponente en todo su esplendor. —Este último tiempo estuve pensando mucho.

—¿Respecto a que? — Comenzó a acariciar su cabello.

—Sobre nosotros. Me refiero, sobre ti y sobre mí.

—¿Y en qué pensaste exactamente? —Había despertado su curiosidad.

—En lo extraña que es nuestra relación. Vivimos juntos, disfrutamos de la compañía del otro, tenemos una hija en común, nos queremos pero...

—¿Pero?

—Pero... no estamos juntos —Levantó la mirada buscando la de él. —Quiero decir... soy consciente de todo lo qué pasó entre nosotros en el pasado pero... —Se detuvo por varios segundos. — ... ¿Estás feliz con el hecho de que seamos sólo... no sé...amigos?

—¿Y tu? ¿Estás feliz con eso? —Dejó de acariciar su cabello. —Ya hemos intentando estar juntos y no ha resultado como esperábamos.

—Es cierto... —Dijo decepcionada de la verdad.

—Pero...

—¿Pero?

—No hay nadie en el mundo que me interese más que tú. — Hizo una breve pausa, respiró profundo y continuó. —Te amo. Siempre ha estado claro en mi mente pero entendí que no debo presionarse. Estoy feliz con cualquier cosa que desees darme. Amistad, cariño, amor...sexo. Sobretodo sexo. —Bromeó. Ambos rieron. —Lo digo en serio. Lo que tenemos es especial, confieso que debo hacer un gran esfuerzo para no besarte por las mañanas cuando sales de tu habitación toda despeinada y desarreglada. Te ves encantadora e indefensa. Quisiera comerte. —Volvieron a reír. —Lo que quiero decir es... que sea lo que sea si es contigo es suficiente.

Luego de sus palabras solo el sonido del océanos hizo eco entre ambos. Podía sentir a Kagome sollozar contra su pecho, ocultando su mirada para que no la viera. Inuyasha volvió a acariciar su cabello con una sonrisa triste en los labios.

— ¿Estarías dispuesto a intentarlo una vez más? —Levantó la vista. Las lágrimas seguían cayendo de sus ojos hasta sus mejillas.

La pregunta lo sorprendió. La amaba con locura estuvo por casi un año esperando a que ella diera un paso hacia adelante, un paso hacia él. Comenzó a reír de felicidad. No podía creerlo. La abrazó con fuerza contra su cuerpo. —¿No escuchaste lo que dije? Te amo con locura Higurashi, estoy dispuesto a todo por ti. Ya no llores que Miroku te verá y querrá golpearme. —Fue suficiente para hacerla reír por un instante. El silencio volvió a apoderarse del momento. Ambos sostuvieron la mirada en los ojos del otro. Ella comenzó a acercarse a su boca despacio, desconfiada. Él llevó su mano hasta su mejilla acariciándola suavemente. Los dos cerraron los ojos y dejaron que sus sentimientos los guiaran. Sus labios se encontraron en un suave y gentil beso. Era como si el tiempo volviera a avanzar, detenido desde su última vez en Italia.

Finalmente se separaron y sonrieron tiernamente sin alejarse el uno del otro. Sus frentes se mantuvieron unidas por unos segundos más hasta que escucharon el llanto de Tsuki que acaba de despertar.

—Yo iré. —Dijo Kagome separándose con desgana de él.

—Iré contigo. —Salió de la hamaca y sujetó su mano con firmeza para entrar juntos a su hogar.

Algún tiempo después.

—Por favor Tsuki, ya ponte tu vestido o llegaremos tarde.

—No entiendo por qué tanto alboroto Hana. Mis padres llevan 15 años juntos. Es solo un estúpido papel.

—Es un día importante para tu madre. — Se dispuso a arreglar el cabello de la joven. —No viste la mirada en sus ojos, estaba tan ilusionada por casarse.

Suspiró pesadamente. — Lo que digas. —comenzó a cambiarse.

—¿Has visto a tu primo ya?

—¿Usui está aquí? —Dijo emocionada. —No sabía que vendrían.

—Claro que sí. Llegaron esta mañana, pero como te pasas el día durmiendo. —La regañó.

Se apresuró a calzarse los zapatos y salió corriendo fuera de la habitación.

— ¡Tsuki! Llevas el cierre bajo del vesti...do. Que niña... —Suspiró.

—No dejes que te estrese, cariño. —Dijo Miroku entrando a la habitación.

—Llegas justo a tiempo. —Sonrió feliz. —Ven, siente. —Sujetó las manso de Miroku con las de ella y las llevó hasta su abultado vientre. —Está pateando. —Ambos sonrieron felices. Aún faltaban tres meses para que su hija nazca pero estaban muy ansiosos. —Te imaginas que sea como Tsuki. Terminaré agotada. —Bromeó.

—Estaré a tu lado. —La besó suavemente en los labios sin dejar de sentir las pataditas de su bebé.

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—¡Usuiiiiiiii! —Corrió a los brazos del muchacho al verlo. Él llegó a sostenerla justo a tiempo para no caer. —¡Qué alegría verte! —Lo abrazó con fuerza.

—También te extrañé prima. —Dijo el joven de cabello castaño y ojos dorados.

—Tsuki. —Dijo Sesshomaru apareciendo detrás de ellos. —Te ayudaré con esto. —Y se apresuró a subir el cierre en la espalda del vestido de su sobrina.

—¡Gracias, Tío Sessh! —Lo abrazó con igual emoción y luego a Rin. —Que feliz estoy de volver a verlos.

—Igual nosotros Tsuki. Cada día estás más alta y más hermosa. Tu padre no debe dormir tranquilo. —Bromeó.

—Ya sabes cómo es. Exagera por todo. Echó al último chico con el que llegué a casa.

—Sí, eso suena exactamente como tu padre. —Confirmó Sesshomaru.

—De todas formas el chico era un idiota, pero no se lo digan. Odiaría tener que darle la razón. —Sujetó del brazo a Rin. —Deben convencer a mis padres para que me dejen mudar a Nueva York con ustedes.

Sesshomaru y Rin compartieron una mirada cómplice. —Será difícil. —Declaró su tío.

—Hablaremos de eso luego querida. Será mejor que entremos o llegaremos tarde a la boda—Sentenció Rin cambiando de tema. Tsuki asintió.

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—¿Aún no has huido? —Interrogó Inuyasha entrando a la habitación donde estaba Kagome sentada frente al espejo del tocador.

—Es de mala suerte ver a la novia antes de la boda, señor. —Dijo Kagome regalándole una sonrisa y un beso.

—Solo quería confirmar que la novia seguía aquí, señorita.

—No pienso dar ningún otro paso que no sea hacia el altar.

—Entonces ¿por qué la demora? —Preguntó en un tono más serio.

—Recibí un mensaje de Hana. Decía que Tsuki aún no estaba lista, que esperáramos unos minutos.

—Que extraño nuestra hija haciendo de las suyas.

—Es joven, inmadura.

—Caprichosa, rebelde. —Agregó. —Sin duda heredó el carácter de su madre.

—¡Oye! —Lo atacó con cosquillas.

—Recuerdo cuando te conocí. Quisiste echarme a penas me viste. —Ambos rieron.
—Fue hace tanto. —Dijo recordando aquellos tiempos. Nunca te agradecí por cierto.

—¿Por qué? —Interrogó sujetando sus manos

—Acércate. —Se puso de puntillas para acercarse a su oído. Acomodó un mechón de cabello plateado detrás de su oreja y susurró suavemente antes de besar sus labios. — Por salvarme de la soledad.

Fin.

Comentarios finales:

Por favooooor! 4 años con este fic! No lo puedo creer ? Debo ser la persona más vueltera del mundo (como decimos en Argentina). Estoy feliz de terminar esta historia, espero de corazón que les haya gustado. Fueron sus comentarios los que me incitaron a seguir escribiendo en estos últimos días, de otra forma esta historia hubiera quedado olvidada en algún rincón de internet, sin duda.
Gracias por tanto amor 3
Aprovecho para contarles que estoy re-subiendo una historia ya terminada en Wattpad "Después de Clase" (SesshxKag) y una nueva "Amor en tiempos de Guerra" pueden encontrarlas allá en mi perfil (Catherine-4141)
Ahora ya conocen como escribo, me gusta el drama.
Espero que me acompañen en mi nuevo proyecto. Graciasssss por todo y Saludosssss