39. Tal vez si finges ser feliz, en algún punto comenzaras a serlo.

Itachi-san, Masamune no deja de robarme mi comida. —se quejó Sakura, enfurruñada. —Siempre, siempre pide más. Tsunade-sama me ha regañado por acabarme la despensa otra vez.

—Lo siento por eso, Sakura, Masamune puede ser un glotón cuando se lo propone. —dijo Itachi. —Eso es porque lo consientes demasiado.

— ¿Sólo por eso?

—Bueno, él se está acostumbrando. —explicó un poco más serio. —Masamune no solía comer las cosas que tú y yo comemos.

—¿Qué comía entonces?

—Humanos.

Sakura se volteó a él, sorprendida con la simpleza que Itachi había dicho eso. — ¿Humanos…?

—Era hora que te lo dijera, Masamune es un cuervo peligroso así que utilízalo con precaución. —pidió. Sakura entonces se puso de pie, apuntando con el dedo a Itachi.

— ¿¡Me lo dices ahora!?

—Es porque ahora no le tienes miedo a Masamune, incluso se llevan bien. —tranquiló Itachi. —Si él hubiera olido tu miedo desde el principio, te comería en un instante.

—¿Por qué me mandaste algo tan peligroso? —preguntó Sakura, con los ojos en blanco. — ¿Querías que me comiera?

—Masamune es de los más poderosos, sus alas de acero son conocidas por nunca haber sido traspasadas, además de que dependiendo de la cantidad de chakra que le suministres, puede aumentar o reducir su tamaño.

—Suena como si me estuvieras vendiendo algo. —reprochó ella, frunciendo el gesto.

—Sí, bueno… espero que puedas firmar pronto el contrato con él.

—Ya han pasado dos años, Itachi-san. —dijo Sakura, apagando su mirar; Itachi la miró de reojo, reduciendo su sonrisa hasta extinguirla por completo. — ¿Cuándo vendrás?

— ¿Tanto te quieres ir de la aldea?

—Incluso aunque ya no pertenezca al clan Haruno, nada ha cambiado. —suspiró ella, perdida en la neblina que abarcaba todo el horizonte. —Sigo atrapada en esa pequeña cabaña, rodeada de arboles sin que nadie pueda verme o escucharme. Tsunade-sama, Shizune-san… las quiero, pero a veces me pregunto ¿qué es lo que pensarán de mí?

—Ya no encajas más en la aldea de la hoja. —sonrió Itachi, poniendo una mano en su cabeza. —Las razones por las que te quedaste en ella, no están.

—Sasuke y Naruto… no están.

.

—Te quedaste de nuevo dormida, Sakura. —Comentó Tsunade. —Últimamente ha pasado mucho, ¿será por la enfermedad?

—Ehh, solo estoy cansada, Tsunade-sama, he estudiado sin parar los ninjutus médicos. —bostezó Sakura, levantándose de la mesa. —Cada día son más complicados, natural que mi cuerpo no resista tanto estrés.

—Incluso Masamune parece cansado. —suspiró la Hokage. —En fin, te tengo una buena noticia hoy.

— ¿Conseguiste los cangrejos que me gustan al fin? —preguntó, animada.

— ¡Deja de pensar en comida, glotona! —reprendió Tsunade, pegándole en la cabeza. Masamune comenzó a despertar perezosamente, alargando el cuello para observar las bolsas de comida que la Hokage dejó en la mesa.

—Ino ha llevado una petición importante para mí hoy.

— ¿Ino? —hace meses que no se habían escrito nada, Tsunade le había dicho que era porque se encontraba en una misión larga. En cambio, las cartas de Rock Lee seguían llegando en cada visita que tenía con Tsunade o Shizune.

—Presentaras los exámenes para el nivel chunnin este año.

— ¿Eh?

—Debido a que Shikamaru ya fue promovido, Ino me pidió el favor de invitarte a ti para que participes con ella y Choji. ¿Qué dices? Son de los pocos que faltan para ascender de rango.

— ¡Acepto, acepto! —gritó ella, emocionada. Al fin iba a poder salir de ese bosque. — ¡Me prepararé como nunca!... Ah… pero Naruto y Sasuke… seguro se sienten tristes de que no lo presente con ellos.

—Están de acuerdo. —suspiró Tsunade, mostrándole dos cartas. Una contenía el nombre de Naruto y el otro de Sasuke. Era inusual, los correos de ellos no superaban las dos veces al año. —Sabía que no lo harías a menos que dieran su aprobación.

— ¿Lo están? —preguntó Sakura, tomando las cartas. Su ánimo de pronto cayó por los suelos. —Ya veo.

— ¿Entonces si lo harás?

—Lo haré, participaré con Ino. —sonrió, poniendo la correspondencia a un lado, ocultándola entre los libros.

.

—Mira esta mariposa, incluso aunque sea un genjutsu está muy bien hecha. —sonrió Sakura, pasándola de su mano a la de Itachi. — ¿No has tenido un buen día, Itachi-san?

—Es complicado estar con los Akatsuki, tienes que mostrarte siempre fuerte o te destruirán. —dijo él, más tranquilo. —Pero cuando estoy contigo, Sakura, toda esa hostilidad se va.

—Puff, ¿qué fue eso? —preguntó Sakura, riendo. — ¿Me estás intentando enamorar, Itachi-san?

Itachi le metió un golpe en la cabeza, provocando que Sakura chillara de enojo por ello.

—Acabe de convencerlo. —dijo Itachi, mirándola. —Al líder de Akatsuki.

Los ojos de Sakura brillaron con curiosidad y asombro, incluso inclinó su cuerpo hacía adelante.

—No puedo asegurarte que será fácil, pero si estás conmigo, nada va a sucederte, Sakura.

— ¡Itachi-san! —gritó ella, abalanzándose sobre él.

Mientras Itachi sentía el cálido abrazo, también oscureció la mirada sin que Sakura lo notara. Ella parecía estar feliz con una libertad pasajera, no obstante, aún no parecía entender que lejos de cortar las cadenas que la apresaban, ahora había vendido toda su vida al diablo.

—Estaré ansiosa por tu llegada, Itachi-san.

—Ya lo creo. —sonrió, acariciando su cabeza y recargándose en ella.

.

—Masamune, deja de volar por ahí y pásame eso, eso. —gritó Sakura, señalando una bolsa pequeña que contenía algunos rollos.

—Te pasaré los gritos está vez. —reprochó el cuervo. —Después de todo, yo también estoy emocionado.

—¿No te da gusto por fin dejar esta fea cabaña? —dijo ella, sumamente feliz. — ¡Adiós olor a humedad en verano!

—¿Era lo único que no te gustaba? —preguntó Masamune, poniéndose de nuevo en su cabeza.

Sakura salió con una mochila bastante grande en la espalda, más dos bolsas cargándolas en ambas manos. Shizune ya la estaba esperando con una carreta, donde estaban sus demás cosas.

—Tsunade-sama está esperando, Sakura. —comentó Shizune, una vez que comenzaron a andar. —Dice que al fin dejaras de estar de holgazana y te pondrá a trabajar.

Tsunade-sama… ¿qué crees que hice todo este tiempo? —pensó Sakura, decaída.

—Ella también está feliz de que al fin puedas regresar a la aldea. —sonrió Shizune. —Incluso ya ha preparado la habitación y todo, se emocionó tanto que tuvo que regresar los muebles que compró cuando recordó que teníamos los de la cabaña.

—Aún sigo pensando que es mala idea vivir con ella. Tsunade-sama puede…

—Sea lo que sea, ella lo resolverá. —sonrió Shizune. —Lo que más quiere Tsunade-sama es protegerte, Sakura.

Sakura rascó su mejilla, ruborizándose levemente. Al fin habían pasado tres años desde que estuvo tan rodeada de gente; quizás las cosas comenzarían a ser diferentes ahora, al menos Sakura lo era, estaba segura de que ese futuro pintaba prometedor.

—Naruto y Sasuke tampoco deben de tardar en volver. —Shizune parpadeó un poco al ver los nervios de Sakura crecer al nombrar a esos dos. —Seguro te han extrañado tanto como tú a ellos.

—No hay nadie que los extrañe más que yo. —murmuró Sakura, avergonzada.

Al ver de nuevo las caras de los Hokage en esa enorme montaña, Sakura se puso firme, apretando los puños que ahora iban cubiertos por guantes negros. Hace tres años jamás se había imaginado que pudiera estar ahí de esa forma, representando todo lo que su clan odiaba, pero ahora era diferente.

Había vuelto a donde pertenecía, con las personas que quería y aquellos a quienes amaba, volverían dentro de poco, quizás así, ya no sentiría ese vacío dentro de sí, podía rellenarse con el cariño de esos dos. Estaba ansiosa por ello.

Así que era hora de tomar al mundo entre sus manos.


¡Hola!

Primero que nada, muchas gracias por llegar hasta esta parte del fanfic, no cualquiera se lee cuarenta capítulos de algo que aún no está finalizado. En verdad, agradezco mucho que les haya interesado la historia y se hayan quedado, me pone muy feliz.

Con este capitulo concluimos Naruto chiquito, de hecho este capitulo vendría siendo un "epilogo" de esa parte; así que a partir del siguiente comenzaremos con shippuden, espero seguir contando con su apoyo.

Una nota y anuncio importante:

Me tomaré un poco de tiempo antes de volver a publicar, alrededor de un mes o dos, esto les aviso para que no piensen que abandonaré el fanfic. La razón, es que como dije algunos capítulos atrás, el hecho de que Sasuke se quedará en la aldea cambiaba todo lo que llevaba escrito en este fic, hice borradores que ahora tienen que ser desechados y la historia que al principio me forme se alteró muchísimo, aunque esto no quiere decir que haya perdido el hilo de la historia sí significa que tengo que volver a enlazar mis cables para trazar una ruta alterna para dar una buena historia como( yo espero) hasta ahora.

Espero que puedan comprenderlo y estar de nuevo con ustedes en poco tiempo.

Otra cosa es que más que nada sobre este capitulo, hubiera querido que ustedes se dieran cuenta en los capítulos provenientes, no obstante, al escribirlo me di cuenta que se da la impresión que Sakura se "convertirá" en el Sasuke de la historia, no, no es así, el vacío emocional que ella siente es muy distinto así que por favor, desechen la idea si les ha pasado por la mente.

En fin,

de nuevo muchas gracias por llegar hasta aquí.

Nos leeremos en poco tiempo. -corazón.-

¡Muchas gracias por todo su apoyo, llegamos a los doscientos reviews!