Capítulo 38: "Amistad que fortalece"
Sanae caminaba del brazo de Tsubasa hacia la salida de un terreno de juego, cuando unas voces dijeron.
Amigos, que gustos encontrarlos juntos.
Chicos, respondió Sanae sonriendo.
Ryo, dijo Tsubasa al reconocer la voz.
Sí, soy yo y los chicos del equipo de futbol de la escuela secundaria, respondió Ryo, al tiempo que los demás jóvenes empezaban a saludar a su capitán.
Que gusto encontrarte amigo, dijo Mamoru.
Si Tsubasa, nos alegra mucho encontrarnos contigo, acota Teppei.
Además, a pesar de que no has practicado al fútbol desde el incidente que tuviste, pude notar que sigues siendo muy bueno amigo, agregaba Hajime.
Es que el talento es algo que no se pierde, pues nace con uno, dijo Mamoru.
¡Gracias chicos¡ respondió Tsubasa.
¿Y cuándo te animas a jugar una partidita de futbol con nosotros?, dijo Ryo con calma, haciendo que sus amigos posaran su mirada en él, y la castaña mirara a Tsubasa.
No creo poder sostener un encuentro futbolístico con ustedes, respondió con nostalgia Tsubasa.
¿Por qué no Tsubasa?, el talento está en ti, el balón es tú amigo, ¿no?, entonces tú amigo y tú pueden continuar jugando al futbol juntos, todo está en ti, dijo Sanae con dulzura.
No sé si pueda jugar con profesionales, decía Tsubasa.
Tú también has sido profesional amigo, dijo Teppei.
Al menos inténtanto, recordemos viejos tiempos, decía Ryo.
Si Tsubasa, nosotros te apoyaremos, además la idea es divertirnos un poco, acotaba Mamoru.
Inténtalo Tsubasa, yo sé que tú deseas hacerlo, no te detengas por temor, dijo dulcemente la castaña.
Está bien, lo intentaré, aunque no traigo la indumentaria adecuada para un partido de varios minutos, lo que hice con los niños solo fue como un juego, decía Tsubasa.
Ninguno traemos ropa adecuada amigo, solo minutos, ya otro día con indumentaria adecuada nos volvemos a reunir, es más podemos invitar a los amigos de la selección juvenil, claro a los que militan en el país, respondía Teppei.
Es buena idea, dijo Ryo.
Voy a hablar con los niños para que nos cedan por algunos minutos el terreno de juego, dijo Sanae.
Bien, respondió Tsubasa.
Como cuando éramos niños, Sany siempre se encargaba de buscarnos los lugares para entrenar, dijo Ryo sonriendo, haciendo una pausa para decir: Sin duda ella fue una gran manager.
Sí, es cierto, acotaron los demás jóvenes, al tiempo que empezaban a tomar acuerdos entre ellos.
Tras algunos minutos de plática,10 jovencitos tomaron sus ubicaciones en el terreno de juego.
Sera cuatro contra cuatro, y un portero para cada equipo, yo seré el árbitro, y Sanae la juez de línea, decía uno de los jóvenes.
Bien, respondieron los jovencitos.
Tsubasa, yo jugare contigo, decía Ryo.
Bien, respondió Tsubasa.
Tras algunos minutos, el encuentro dio inició.
Pásame el balón, dijo Tsubasa a Ryo.
Si amigo, respondió el joven cara de mono, al tiempo que Tsubasa se concentraba en el sonido del balón.
Aquí está, dijo Tsubasa, deteniendo el balón, al tiempo que sus amigos se lanzaban contra él.
Cuidado Tsubasa, te quieren robar el balón, dijo Mamoru.
No les daré tiempo, respondió Tsubasa lanzando una patada al balón, haciendo que este salga con tal efecto que ninguno de sus amigos y rivales en ese momento pudieron detenerlo.
Goolllllll, gritaba emocionada la castaña, mientras daba saltitos.
¡Felicitaciones Tsubasa¡ fue u grandioso tiro, decía Teppei, al tiempo que el joven de cabello desordenado sonreía.
Minutos después:
El partido termino, con el marcador igualado, los jóvenes se sentaban en el terreno de juego a descansar unos minutos mientras platicaban.
Tenemos que repetirlo, y no es broma, decía Ryo sonriendo.
Sí, yo pienso igual, decía Mamoru.
Tsubasa, tú no puedes dejar de jugar, eres increíble, añadía Hajime.
Tal vez ya no pueda jugar de manera profesional, pero al menos como pasatiempo creo que sí puedo hacerlo, respondía Tsubasa.
Así se habla amigo, dijo Teppei.
Chicos, unos refrescos, para la sed, decía una castaña que se acercaba al grupo de jóvenes con unas bebidas en una bolsa.
Sanae, tú siempre tan atenta, dijo Tsubasa, al escuchar la voz de la castaña.
Tras haber compartido unos minutos con sus amigos, Tsubasa con el apoyo de la castaña volvió a su casa.
Casa Ozora:
¡Gracias¡ decía Tsubasa, deteniendo su andar en la puerta de su casa.
De nada, yo siempre estaré para apoyarte, respondió la castaña, al tiempo que la puerta de la casa se abría.
Ya están aquí, dijo Natsuko sonriendo.
Sí, Tsubasa necesita darse un baño, tuvo un encuentro deportivo con unos amigos de la escuela, decía la castaña.
¿Si cariño?, dijo Natsuko, posando su mirada en su hijo.
Si mamá, me divertí mucho, nunca pensé que podría jugar lo que tanto me apasiona estando así, respondió Tsubasa con calma.
Es que tú eres un as hijo, dijo la señora Natsuko, posando su mirada en la castaña para continuar diciendo: ¿Te quedas a comer hija?
Pues no quisiera incomo…., decía la castaña.
Quédate, dijo Tsubasa, tomando por instinto el brazo de la castaña.
Bien, me quedo, respondió la joven con una dulce sonrisa.
Días después: "Tokio"
Un grupo de jóvenes compartían unos alimentos en un cafetín mientras platicaban.
Comprendo a Tsubasa, yo sé lo que siente volver a tocar el balón después de tanto tiempo sin hacerlo, decía Jun.
Sin duda Tsubasa es un genio, jamás imagine que podría jugar al futbol en sus condiciones, decía Yayoi.
El que este ciego no lo limita Yayoi, al contrario, lo fortalece, él tiene que desarrollar más sus sentidos para poder desenvolverse de manera adecuada en la vida, respondía la castaña.
Así es, además Tsubasa tiene un talento natural, ello es algo que nunca lo perderá, sabes Sanae me alegra que hayas podido ayudarlo a que retome el futbol, tal vez no pueda volver a las canchas como jugador profesional, pero él puede apoyar mucho con todo lo que sabe a todos los jugadores de la selección, es más se está ocurriendo algo, decía Jun.
¿Qué?, dijo intrigada la castaña.
Voy a contactarme con los chicos de la selección para ir a verlo, incluso podríamos jugar un partidito con él, respondía Jun.
Eso mismo piensan nuestros amigos de Nankatsu….., decía la castaña sonriendo.
Horas después:
Jun se contactaba con sus amigos por el chat de la selección juvenil de Japón
Por supuesto
Cuenta conmigo
Allí estaré
Eran algunas de las respuestas que Jun había recibido tras haberles propuesto a sus amigos un encuentro amistoso con la persona que había capitaneado el equipo de futbol juvenil de su país por mucho tiempo.
Al día siguiente: "Universidad"
Tan pronto, decía una castaña, que estaba bajo el umbral de una puerta.
Sí, es que todos los chicos quieren ver a Tsubasa y apoyarlo de alguna manera, respondió Jun, haciendo una pausa para decir: Para alguien que ama el futbol, dejar de jugarlo es como si te amputaran las piernas, nosotros comprendemos a Tsubasa, y queremos apoyarlo a que él siga practicando el deporte que amamos siempre, es más hasta Hyuga y sus amigos se apuntaron, y que te digo de Taro y Genzo, ellos me dijeron que en dos meses tienen un descanso y vendrán a Japón para enfrentarnos,….
Días después: "Casa Ozora"
Un partido de futbol con los chicos de la selección que militan en equipos de Japón, decía Tsubasa.
Sí, mañana por la tarde, respondía la castaña.
Pues me gustaría jugar con ellos, pero a su vez tengo temor a no hacerlo de manera adecuada, decía Tsubasa con cierto temor en su voz.
Lo harás bien, además lo importante es que te diviertas jugando lo que tanto amas, respondía la castaña.
Bien, jugare fútbol con ellos, dijo Tsubasa con firmeza.
Ya hablé con el director de nuestra ex escuela, nos prestara el campo de juego de la preparatoria para que los chicos y tú puedan jugar cuando lo deseen, decía Sanae con una dulce sonrisa.
¡Gracias Sanae¡ tú sin duda eres una luz que me guía, respondió Tsubasa mientras trataba de ubicar las manos de la castaña.
Aquí estoy, dijo Sanae, tomando las manos de su amigo.
¡Sany¡ gracias por estar siempre conmigo, respondió Tsubasa al tiempo que sostenía las manos de la castaña entre las suyas.
Al día siguiente: "Campo de juego de Nankatsu"
Qué bueno que Sanae pudo conseguir que les presten la cancha de fútbol de su ex escuela, decía Matsuyama.
Sí, es cierto, el terreno de juego está en perfectas condiciones para nuestro encuentro, acotaba Jun.
Ya llego Tsubasa, acoto Kojiro, al ver al joven de cabello desordenado acercarse al terreno de juego con el apoyo de Sanae.
Luego de algunos minutos Tsubasa y Sanae, fueron rodeados por un grupo de jóvenes, que muy entusiastas saludaban a su ex capitán.
¡Gracias¡ ¡gracias por sus palabras¡ decía Tsubasa.
Solo decimos la verdad, tú no puedes alejarte de fútbol, de alguna manera tienes que seguir ligado a este deporte, respondía Kojiro.
Sí, es cierto, decían los demás jóvenes.
Es lo mismo que le dije a Sanae, decía Jun, haciendo una pausa para decir: Tú talento, tus conocimientos para jugar al soccer no pueden perderse, por ello tú serás como un maestro para nosotros.
Sí, eso es un maestro, decían los demás jóvenes entusiastas.
¿Un maestro?, decía en voz baja Tsubasa, tornándose pensativo.
Bueno a jugar, Tsubasa elige a tu gente,….., decía Kojiro, sacando de sus pensamientos al joven de cabello desordenado.
2 Horas después:
No puedo creer que pudiera jugar un partido completo, decía Tsubasa mientras tomaba asiento en el pasto.
No solo jugaste, sino además lo ganaste, decía Jun sonriendo.
Lo ganamos dirás, respondió Tsubasa sonriendo.
Tus tiros son increíbles amigo, no pude adivinar la dirección de los mismos, acotaba Ken.
Es que Tsubasa es muy talentoso, decía Kojiro, mientras los demás jóvenes asentían.
Solo fue un gol de ventaja, respondía Tsubasa con calma.
Sí, pero de igual manera nos ganaste, decía Matsuyama sonriendo.
Quiero la revancha, dijo Kojiro.
La tendrás, respondió Tsubasa sonriendo.
Entonces pongámosle fecha de una vez a ese encuentro, decía Kojiro.
Bien, respondió Tsubasa.
Tras varios minutos de platica, Tsubasa con ayuda de la castaña, retornaron a casa de él.
¡Gracias Sanae¡ dijo Tsubasa.
No tienes nada que agradecerme, lo hago con gusto, respondió la castaña, acercando su rostro al rostro del joven de cabello desordenado para posar sus labios sobre una de sus mejillas.
¡Sanae¡ dijo Tsubasa al sentir los labios de la castaña sobre su rostro.
Nos vemos mañana, dijo la castaña, al separarse de él, al tiempo que la puerta de la casa de los Ozora se abría.
Nos vemos mañana, respondió Tsubasa, al tiempo que llevaba una de sus manos a la mejilla que la castaña había besado.
¿Ya te vas hija?, decía Natsuko.
Sí, quede en ir a apoyar a mamá con unas compras, pero mañana regreso, respondió la castaña.
Claro, estás mañana aún en el pueblo, dijo Natsuko.
Si señora, mañana aún estoy aquí, respondió la castaña.
Tras de ello, la castaña partió, dejando solos a los a madre e hijo.
Es una gran chica, decía Natsuko.
Lo sé, respondió Tsubasa.
