Gracias a los que han pasado a leer y entretenerse un rato.


Sasuke no podía entender que había sucedido, su preocupación al ser apartado nuevamente por ella solo era atenuado por la urgencia de la guerra. Isamu los dirigía por el boscoso camino. Ella completamente estoica, manteniendo distancia del grupo, la voz de Hikaru regreso a nuestras cabezas. Alivio de recuperar el contacto, sin embargo la situación no estaba mejorando.

"Gaara está manteniendo a raya a Madara, pero si sigue así... Entiendes lo que te estoy pidiendo?"

Hubo un silencio, palpable mientras los hombros de Kaoru temblaban. Isamu le susurró algo y después ella nos devolvió la mirada.

"Si... Lo sé."

"¿Cuál es el plan? Suigetsu pregunto para romper el incómodo silencio.

"Es hora... Hay que ir donde Gaara y liberar el sello."

Aceleró el paso, no dijo más y aquel malestar se intensificó. Apenas escuchaba la voz de su espíritu. Sentía a los otros espíritus aproximarse. Karin le sorprendió tomando iniciativa al llegar donde Gaara luchaba. Apartando a los Kages junto a Suigetsu.

Kaoru adoptó aquel resplandor, interceptado el ataque de Madara. Transformándose, aquellas alas que alguna vez vio en el espíritu en su niñez brotaban a lo ancho de su espalda.

Yue llegó primero, desde el cielo volando junto a Deidara y Shisui. Aterrizando a su lado a unos metros de dónde Gaara y Kaoru peleaban.

"¿Qué hace aquí?"

"Solo haz lo que Shisui dice, mientras ganan tiempo. Ya no deben tardar. Cuando lleguen los otros traelos de vuelta" Yue, miró a Deidara volar hacia Madara. Shisui saco su vieja espada y se cortó la muñeca. No tan profundo, lo suficiente para que sangre cayera y empezará a formar un círculo a su alrededor.

"Yue, dibuja con tu sangre el símbolo de Kirigakure en este punto" Marcó con su pie una zona dentro del círculo de sangre. "Sasuke ve a su derecha, cada símbolo debe estar en un punto del pentagrama. Dibuja el de Kumogakure. Me quedaré en el centro para hacer el principal."

Una gran llamarada de intensa lava iluminó el cielo un momento. Shisui dió una leve carcajada "ese viejo... Nunca me hace caso"

"Qué fue eso?" Yue escuchó un rugido que recorrió la planicie.

"Es mejor que sigamos. Hagan lo que yo" Dibujo con la sangre el mismo remolino que había en el centro en su muñeca y cerró la herida con chakra. Para cuándo terminaron sus pasos, Deidara regreso con Hikaru y Gaara.

"¿Dónde está Kaoru?"

Hikaru se dirigió a Sasuke, dibujando el símbolo de Konoha en otra esquina.

"Con los demás, ya vino el otro tipo... Sino nos damos prisa no podremos ayudar. Si ella no está.."

Shisui le interrumpió, sacando de su túnica un pergamino y lanzandolo a su amigo.

"Está bien, ya lo arregle." Sonrió, ninguno entendió que sucedía, solo mirar a Hikaru entre el sello y él. Hasta que levantó su mano, Sasuke noto la sorpresa en su mirada. Shisui se dió la vuelta y camino hacia Deidara.

"NO SEAS IMBÉCIL, NO PUEDES HACERLO!"

"Es lo correcto, no deseo ser una carga nunca más" Hikaru lo alcanzó del cuello antes de que pudiera subir al ave y partir.

"NO LO ENTIENDES. TE NECESITA, ELLA ESTA.."

"YA SÉ!" En ese momento, la sonrisa triste que había mantenido no pudo mantenerse. Esa respuesta alterada escondía desesperación y enojo, en sus ojos algo más que Sasuke no alcanzo a ver.

"Yo también lo siento, pero no puedo estar a su lado. Esto es algo que puedo hacer... Solo cuida de ella."

Al verlos partir, permaneció inmóvil un momento antes de maldecir a los cielos. Sin embargo, eso no detendría a Hikaru, continuaron sin preguntar.


No siempre las cosas salen como uno espera. En una guerra, la balanza siempre se inclina en momentos inesperados. Fue el punto de quiebre cuando la sangre que salpicó a su rostro, perteneciera a las personas que más amaba.

Cuando esa sensación de inevitable pena te invade, tu cuerpo domina tu mente. Busca algo para mantenerse en pie, de haber sabido que esto era lo que Isamu había planeado... Solo quedaba Shuei, quién se posesionó por completo del cuerpo del Zetsu negro. No debía haber bajado la guardia, perdió noción de la razón por verlos tan mal heridos. Sasuke manteniendo el sello a duras penas, con una herida tan grande en el pecho. Hikaru, se llevó la peor parte, no podía mantenerse en pie. Los 5 guardianes no mantendrían adentro a Shuei en su estado.

La desesperación cuando dejó de sentir a Isamu y fue junto a Shisui a la prisión. "Vive... Mi dama" lo sabía, sabía que iba a perderlo todo y no quería experimentar eso. No esperaban que entrará también, acabar los 3 juntos encerrados para darle fin a todo.

"Perdona..." Y Shisui aún así se interpuso, le quitó la carga de exorcizar, pero las consecuencias fueron fatales. Él no debió llevar la carga. Está vez en su regazo, sosteniendo la poca esperanza de un futuro aquel grito solo fue escuchado por el Shinobi que lo dió todo.

Su mano buscando en el aire, ella sosteniendola. Fría, la calidez desaparecía. Y aquellas lágrimas que solo vio de niña pintaron el demacrado rostro de su primer amor.

"¿Qué voy a hacer contigo?... No debías..."

"Qué me queda? Estoy perdiendo a todos!" Tomó aire, profundo y despacio. Shisui muy lentamente se llevó la mano de Kaoru a sus labios. Entrelazando sus dedos, mientras ella decía los nombres de aquellos que morirían. "No se movía, Naruto no sé movía cuando Sakura llegó. Sasuke... sus heridas... Y Hika... Lo sé, lo ví en sus ojos... Yo solo quería un futuro a su lado"

"También lo pensé... Si pudiera, te sacaría pero... soy un fracaso. Me hubiera gustado conocer a Hanako" cuando sintió su pulso, y volvió a colocar su mano en su rostro, supo a qué se refería.

Y en el silencio, lentamente escucho su respiración disminuir. Se despidió y el tiempo allí no importo más. Ya ni había nada que hacer. Cerró sus ojos, esperando, al menos el vacío no duraría mucho. El siceo en la prisión no llamó su atención, fue una cadena resplandeciente escarlata la que se desplazó desde la pared hacía los únicos 2 cuerpos con vida allí dentro. El rostro del verdadero enemigo finalmente tomo forma, Shuei a diferencia de Isamu era más alto, pero no era como esperaba. Quizá era este un castigo para ambos, tener que ver dentro del otro antes de morir.

No era una bestia sangrienta, solo manipulaba al hermano muerto de Isamu. Manipuló cada aspecto posible, todo porque había algo que desesperadamente deseaba cumplir. Aquello que le fue negado por tanto tiempo. Se transformó en una obsesión, el rencor ante la traición le dio una meta.

Su más oscuro deseo fue revelado y todo por esa mujer. El frágil recipiente que se postraba a sus pies, su lazo roto. Apenas recuperaba el aliento. Pero aquellos sentimientos que había sepultado tanto tiempo atrás volvían. Para alguien que había perdido toda noción de eso, era como algo frío recorriendo su interior, inyectando dolor.

Maldijo todo lo que había pasado. A los amigos de esta mujer cuyos sacrificios le permitieron llegar a penetrar su interior. Al los Uchiha, quienes fueron responsables de lastimarlo nuevamente. Al jinchuriki que hizo a su huésped resistir su voluntad. Y a la mujer que seguía conectada a él, rebuscando en su vida pasada, el alma que había olvidado.

Él fue el primer retoño del gran árbol, un espíritu pequeño que se maravillo del cielo y la tierra. Su hogar siempre estuvo con el gran árbol, fue feliz cuando los demás empezaron a nacer y su curiosidad los llevo a explorar aquella tierra.

¿Porque él tuvo que ver a los humanos? El grupo que encontró era joven, hombres que apenas podían conseguir alimento. Fue su culpa ayudar, darles de comer fue solo el primer error. Confiar fue el segundo, la piedad fue su último error.

Los humanos en lugar de apreciar la fuerza que les había dado para sobrevivir, deseaban más y esa ambición casi destruye su hogar sagrado. Expulsado, sin rumbo, sin nadie, solo la luna lo acompañaba en su largo viaje.

Nada en el mundo pudo calmar la pena de su corazón, volvió dónde el árbol, esperando tener la oportunidad de pedir perdón. Redimirse y volver a tener un hogar. Las cosas cambiaron, el valle donde creció se veía rebosante de vida. Encontró de paso a uno de los espíritus del árbol y con emoción lo siguió. Juntando valor para hablar, la alegría había nublado tanto su mente que cuando vio que hablaba con otro humano. Se quedó petrificado.

Temió por el espíritu, no tuvo coraje de salir. Pero lo siguió, observando... Jamás sintió tan gran irá como cuando descubrió la verdad. Solo él fue exiliado, castigado y olvidado. Nadie lo extraño. No era un crimen convivir con los niños humanos.

¿Todo fue mentira? El amor que le habían mostrado el árbol y los espíritus... No era real.

Esa mujer, traía consigo de vuelta todo aquello que no quería recordar. Y aún no moría, a pesar de seguir portando los 3 tesoros... Seguía mirándolo en el interior de la magamata. Ambos atrapados, Shuei seguía resistiendo para salir, no deseaba que viera más.

"... Sigues solo" Lo dijo tan suave, sonaba incapaz de creerlo. No le agrado.

"Guarda tu lastima para alguien que le importe. ¿Qué esperas? Mátame de una vez."

Sabía que está prisión estaba agotando su fuerza, de cualquier forma ambos caerían. Brotaron en silencio lágrimas de sus ojos, odiaba los sentimientos humanos.

"Me das asco. Haz algo, que sea rápido." Pero no se movía y lo frustraba más, porque la sentía en su cabeza.

"MALDITA SEA SOLO ACABA CONMIGO. TE QUITE TODO, TUS AMIGOS, TU VIDA Y TU FUTURO. SOLO DEJAME EN PAZ!"

¿Qué diferencia haría morir? ¿Qué podría ser peor de lo que ya pasó? ¿Porque no entendía está mujer? Hubo un tirón en su pecho, algo que no había experimentado antes. Casi da un suspiro de alivio, pensando en que pronto sería el fin.

"Todo esto... fue por tu deseo?"

La desgracia al fin vio ese recuerdo, ese patético e infantil espíritu que en su soledad pensó en algo estúpido. Lo imposible...


Kakashi no pensó seguir vivo hasta este punto. Mirando la prisión de magatama encogerse un poco más. Esto debería ser un alivio para los sobrevivientes, la guerra había terminado. ¿Pero a qué costó? ¿Quién podía celebrar ahora?

Su equipo, aquellos chicos que en la academia no pensó tendrían un gran futuro ahora solo miraban la prisión. Los demás fueron despertando, al descubrir que hablar sucedido fueron uniéndose a los camaradas caídos y al equipo 7.

Sakura apenas había logrado salvar a Sasuke. Miro a Yue quien abrazaba con fuerza, en un mar de llanto al fallecido Hikaru, su mano conectada a Naruto.

"Estará bien, descansa Sakura" Kakashi la detuvo, sabía que quería ayudar a Naruto, pero apenas podía mantenerse en pie. Escuchaban atrás los llantos de Lee y Ten Ten, él también había perdido a un buen amigo.

"No... Debe haber algo que podamos hacer..."

Francamente, no quería dar esperanzas. Los únicos que podrían saber algo se habían sacrificado para armar la prisión. Shikamaru fue el que camino hasta allá. Lento, sus pisadas haciendo eco dónde estaba Gaara apenas respirando, inconsciente pero vivo. Y tocó la prisión, luego golpeó con fuerza e incluso Kakashi se quedó mudo ante aquella vista.

"MALDICIÓN!"

"SHIKAMARU!" Choji e Ino corrieron a detenerlo, mientras seguía gritando.

El ruido hizo a Naruto abrir los ojos, nadie pudo responderle, luego Sasuke despertó y Sakura le ayudo a levantarse.

"Todo termino"

Kakashi espero a que entrarán en cuenta. Naruto parecía feliz un momento pero buscando después en el campo, se dió cuenta que faltaba algo. Sasuke fue el que habló.

"¿Porque no sale?" Miró su muñeca pero ya no brillaba la marca de Kirigakure había desaparecido.

"Funcionó, es lo que importa."

"Este no era el plan! Maldición, no tenía que pasar" Shikamaru volvió a liberarse para descargar su enojo contra Kakashi.

"Ella no arrastraría al bebé a esto, si le hubiéramos dicho no tendría que haber hecho algo tan estúpido"

Kakashi se quedó sin palabras, nadie dijo nada ante tal noticia. Shikamaru se había derrumbado en el piso. "Debí negarme..." Incluso Naruto estaba atónito. "Bebé?"

"Estaba embarazada" Se acercaba Karin con Tsunade, Suigetsu y los otros Kages miraron la esfera inquietos.

"No tuvimos opción, ella y su espíritu eran la mejor opción. La prisión era la única opción si las cosas iban mal y.."

"Lo sabían y aún así la enviaron... " La voz de Sasuke iba a la par con aquel sentimiento de irá, incluso su mirada le trajo memoria de aquella época cuando pensaba en Itachi como asesino.

" Yue, ¿No podemos hacer nada?" Sakura pregunto, atrayendo la atención al joven que aún mantenía en su regazo a Hikaru. Hinata usó el Byakugan, para notar que ya había fallecido, y sostuvo el aliento para ver a través de la prisión.


"Tampoco quería hacer esto. Supongo que los deseos solo sirven para mantenernos en pie día a día."

Se abrazó el abdomen, con un dejó de cansancio, aún dejando escapar esas molestas lágrimas.

"Ni siquiera pude proteger a este bebé. Debería odiarte... Pero estoy tan cansada."

Miró brevemente en aquel cuerpo herido, lo que fue su esperanza de una respuesta. Jamás lo sabrá ahora.

"Supongo que esperaré a ver a todos del otro lado."

"Hm, yo no deseo ver a nadie" Para él era un peso menos saber que el fin al menos no lo llevaría a ver la cara de esos espíritus. Nunca más. De las paredes empezaron a rodearlos poco a poco las mariposas, había olvidado que esos insectos volverían.

"¿Es posible... Volver a nacer?"

"Yo que voy a saber"

"Ah, es solo que... Isamu me contestaba antes y... "

"No me interesa"

"Que será de ti?"

"..." Tuvo cierta sensación de calidez en el aire, no estaba seguro si eran las mariposas o la prisión. Optó por no contestarle a esa mujer, ya sabía demasiado.

"Si vuelves a nacer... Espero que tengas otra oportunidad"

Las mariposas los rodearon completamente, oscureciendo la prisión y esa calidez lo acompaño todo el tiempo. En la oscuridad escucho las gotas del agua, el aleteo y una brisa. Sintió el piso, diferente como algo suave y puntiagudo, generando una sensación desconocida. El color poco a poco pintaba sus alrededores. Parados en el borde de un puente y el río, con un árbol de cerezo enorme en aquella visión.

La mujer aún a su lado sosteniendo el aliento al mirar enfrente. Y en la distancia veía más mariposas, que lentamente tomaban forma. Reconocía de vista a algunos por la pelea pero no entendía porque estaba el allí. Incapaz de moverse, como si fueran aquellas finas y puntiagudas hojas pequeñas cadenas que lo amarraban al lugar.

Una mujer y un hombre acercaron, llevándose a la otra humana que lo había llevado aquí a caminar en el puente.

"Creciste mucho... pero no lo suficientemente"

"Tiene tus ojos, realmente hermosa. Eso explica al muchacho de allá."

Kaoru no supo que decir hasta que el hombre apuesto y alto la abrazo. "No la asusten, todavía no los reconoce" otra mujer más joven se unió a ellos. Perdió interés al notar quien se acercaba. Aquel guardian que había visto brevemente en la batalla, ser arrastrado no era tan malo, al menos estaría lejos de esa mujer.


Pocos se quedaron a ver la prisión que poco a poco se hacía pequeña. Hinata les dió cierta esperanza al ver que aún se movía, no era clara la imagen pero saber que seguía con vida hizo la diferencia.

Las voces en ese lugar dieron lugar a una serie de confesiones, casi parecían oraciones. Cuando Tsunade regreso por ellos, solo quedaban Sasuke y Naruto, recargados hombro a hombro. Naruto brillaba en modo Kyubi, Sasuke en Susano. 2 polos que está vez permanecían quietos.

"No es mucho... Kurama dice que no me de ánimos, pero creo que sí puede funcionar."

Ambos Unieron fuerza para hacer que la espada de Susano abriera una grieta, pero apenas pudo pasar la punta.

"Kaoru, resiste!"

"No te atrevas a dejarme con este Teme" Tsunade claramente veía que no se rendirían. Quería creer, porque ambos demostraron que juntos podían derrumbar montañas. Y por qué notaba que si entró más del filo y Sasuke ahora intentaba abrirse paso.

"De verdad esperas que regresemos sin ti? No pienso rendirme. Se que me escuchas, volvamos juntos a casa" Naruto empujó más, Tsunade intervino cuando la grieta fue lo suficientemente grande. Aún así Naruto pasó por la prisión, cuya luz se disipaba. En el suelo 3 cuerpos desplomados, hizo inspección de los 2 hombres, ninguno tenía pulso.

"Abuela! Aún respira"

Tsunade tentó el pulso de la chica, pequeño y suave pero ambos seguían resistiendo. Se ocupó de curar las heridas más urgentes para poder trasladarla. "Si aún tienen piernas vayan a avisar a Sakura y Shizune!"