Epilogo

Año 2023

-A ver – Seth, el agente de Jenn intentaba entender las últimas palabra de su representada - ¿te vas a comprar un pueblo en Italia?

-Sí – respondió ella tranquilamente – en la zona de la Toscana, bueno, no lo voy a comprar yo sola, será una compra a medias con mi pareja y lo administrará una sociedad de la que seremos propietarias, una nueva empresa sin nombres propios.

-¿Un pueblo? ¿De qué va esto? – preguntó de nuevo el hombre sin entender demasiado – llevas años en pareja con alguien que es un misterio y ahora vas a realizar inversiones inmobiliarias en sociedad con esa persona – la forma en la que dijo la palabra persona le dio a Jennifer la base de que sabía que no era un hombre, algo que no lo inmutó porque le daba lo mismo.

-Sí, el punto es invertir en algo que nos generé placer, además de dinero – explicó – estos pequeños pueblos casi deshabitados se han puesto en venta desde hace años y supimos de uno en la zona de la Toscana que nos interesaba, lo compremos por 15 mil euros.

-¿Un pueblo entero por 15 mil euros? – pestañeó Seth – debe ser un cementerio.

-No lo es, quedan unos 100 habitantes como mucho, pero es muy pintoresco y particular – expuso Jennifer – la idea es restaurar algunas áreas y construir con complejo turístico, permitirle a la gente trabajar y repoblar la zona, esa será la verdadera inversión.

-¿Cómo piensas atraer a los turistas? – quiso saber el hombre.

-De varias maneras, número 1, aprovecharemos su cercanía al lago Trasimeno para convertirlo en un spa natural y una oportunidad para desconectar – dijo – será su atractivo fundamental; número 2, está cerca de Cortona y también de Florencia que son puntos centrales en La Toscana – hizo una pausa y sonrió – número 3, he convencido a un director popular de que es el lugar perfecto para filmar una película que será un gran éxito el próximo año y el sitio será un elemento central de la historia.

-Muy pensado te lo tienes – dijo el hombre – y estás demasiado confiada.

-Tengo absoluta seguridad que será una de las películas del año – respondió ella – además, trabajaré en su producción, contrato que te tocará negociar pronto.

-Estás perfilándote para el detrás de cámara más y más cada año – dijo el hombre - ¿es lo que deseas? ¿Dirigir y producir?

-Me encanta y lo disfruto muchísimo, no me importaría dedicarme a eso – Jenn se cuadró de hombros – ser actriz ha sido mi vida, pero también me gustan el resto de papeles en una producción.

-No lo veo mal, has trabajado como actriz en proyectos que han tenido mucho éxito y como directora o productora también – Seth suspiró – además, tienes que hacer lo que quieras hacer.

-¿Entonces por qué me cuestionas esta decisión? Es parte de lo que quiero hacer – argumentó ella.

-Porque este proyecto tuyo implica dos cosas – señaló él – en primer lugar que te atas a un territorio que no es Estados Unidos y en segundo lugar que te comprometes de una manera mucho más especial a tu misteriosa pareja.

Jenn rodó los ojos – no te miento que pensamos en ir mudando nuestra vida personal a Italia poco a poco, la idea es encontrar un refugio también, uno dónde poder vivir tranquilamente – explicó -, pero llevo comprometida con mi pareja desde hace mucho más tiempo – sonrió y sin inmutarse agregó – amo a esta mujer con todas mis fuerzas, es el amor de mi vida.

Seth sonrió de medio lado y elevó las cejas – vale, es la primera vez que la mencionas por lo que es, una mujer.

-Ya lo sabías, lo he notado – indicó ella con la mirada fija en el hombre.

-Bueno, sé leer entrelineas y tu reticencia a darme detalles o a utilizar términos como "mi novio" con lo sencillo que sería hacerlo me dieron algunas pistas.

-Me alegra y si te expongo nuestros planes o te confirmo este detalle es porque tengo la confianza suficiente para hacerlo, espero no arrepentirme – dijo con determinación.

-Olvídalo, jamás saldrá nada de mí sobre este asunto, es completamente tuyo y me siento honrado de que me lo expliques – luego hizo una mueca de interés – aunque más honrado estaría si me dijeras quién es.

-¿Qué cambiaría el saberlo? – preguntó ella.

-Calmaría mi absoluta curiosidad y me haría feliz – contestó el hombre riendo amablemente -, pero lo entiendo, ¿vale? Realmente no me hace falta saberlo por ninguna razón profesional.

Jenn sonrió de medio lado y suspiró la acercarse un poco – es Lana – murmuró apenas audiblemente.

Seth se levantó y se dirigió a la puerta – Michaela – le dijo a su secretaria - ¿podrías ir hasta la cafetería de la Cuarta que me gusta? – la chica asintió con una sonrisa – cappuccino y un bollo de crema – miró a la rubia - ¿te apetece algo, Jenn?

-Un latte de Matcha – dijo ella.

-Trae otro bollo para ella – le dijo el hombre a la secretaria – va a gustarte – le advirtió a la rubia y volvió a dirigirse a la joven que lo asistía – cómprate algo que te apetezca también, Michaela.

-Gracias, Seth – respondió la chica saliendo a hacer su recado.

-Eso nos da al menos veinte minutos – argumentó el agente sentándose en su sillón - ¿Lana? ¿Lana Parrilla? – Jenn asintió una vez – wow.

-¿Puedes culparme? – le preguntó ella.

-Desde luego que no, es muy atractiva – Seth bufó entre divertido e impresionado – tantos fuegos que hemos ignorado de los fans en las redes sociales y al final era todo verdad – pestañeó un momento – no me explico cómo pudo pasársele a la prensa.

-Porque somos cuidadosas – comentó ella – nunca salimos juntas en las grandes ciudades, ni vamos a las mismas convenciones o eventos, aunque vivimos prácticamente juntas desde hace casi 5 años.

-¿Estaba en tu casa alguna vez que fui a verte? – quiso saber el agente.

-En la habitación de al lado – Jenn se rió – eres muy distraído, Seth, la última vez que viniste esa perra que estaba con Ava era la suya.

-Dios mío – el hombre hizo memoria – la recuerdo bien, me has engañado totalmente – expuso con admiración – ambas son muy talentosas – entonces preguntó – ¿ella está con la serie de la NBC?

Jenn asintió antes de responder verbalmente – sí, van por la tercera temporada y creo que quedan al menos dos más.

-Su personaje ha vuelto a comerse un poco la serie, ¿no?

-Raro sería que no ocurriera – Jennifer se rio – tiene ese aire enigmático que hace que lo que sea que interprete lo llevé a otro nivel para el público.

-Lo sé – coincidió el hombre - ¿cómo piensa ajustar eso al nuevo proyecto?

-Bueno, cada año viajamos al exterior para perdernos entre la multitud así que elegiremos ir a ver cómo marcha todo a Italia durante el tiempo que aún este en la serie – expuso ella – nos arreglaremos, además en Italia nació lo nuestro, es especial para nosotras.

-¿Lo saben sus respectivas familias? – consultó el agente.

-Sí, los más cercanos al menos – le dijo ella – aparte de eso, algunos amigos muy cercanos, del espectáculo y que no pertenecen a la industria.

-Es increíble que no se haya filtrado ni un solo rumor por ningún sitio – el hombre suspiró – bueno, dile a Lana que cuentan conmigo si necesitan arreglar algún asunto con la prensa o las redes, ya sabes, para hacer mi trabajo.

-Claro, se lo diré y gracias Seth – Jenn sintió la necesidad de agradecerle al hombre.

-Espero que me invites a ese complejo tuyo cuando lo inaugures – instó el agente haciendo una mueca.

-Absolutamente, a ti y a tu esposa – aseguró la rubia – todo pagado.

-Más te vale.

Año 2028

La película triunfó como Jenn había previsto y también su complejo turístico. La sociedad que ambas formaron frente a la agencia fiscal en Italia tomó la razón social de Marie and María S.R.L., que les pareció menos obvio que Parrilla and Morrison o Swan-Mills. Al fin y al cabo, el complejo llevaba por nombre Trasimeno Toscana Spa. Sus nombres sólo figuraban en el contrato de constitución y los estatutos, así como en los papeles fiscales.

Nadie supo quiénes eran los propietarios del spa y del pueblo durante más de tres años.

Jennifer continuó con las producciones, participando como actriz en algunas series y pelis, pero abocándose a la dirección de series de televisión. Viajaba para quedarse en Italia todo lo que podía y al no involucrarse en proyectos de largo plazo se permitía pasar meses enteros en su residencia en la Toscana. Cuando en 2026 Lana concluyó su participación en la serie de la NBC se mudó casi definitivamente a Italia. En Milán comenzó a dar talleres de teatro en la academia de arte y a protagonizar algunas obras, una de ellas se hizo tan popular que le pidieron llevarla a Broadway por lo que tuvo que volver una temporada a Estados Unidos en 2028, entre septiembre y diciembre.

Ellas ya habían coincidido en mayo de 2028, para la convención del décimo aniversario de OUAT mostrándose agradables la una con la otra y sacándose fotos en el mismo recinto, al mismo tiempo. Incluso, se habían tomado unas fotos las dos juntas con algunas fans. Fue todo un acontecimiento, pero se mantuvieron lo más al margen posible de los comentarios como siempre.

Cuando la obra se estrenó y ganó popularidad, las dos tomaron una decisión importante. A Lana la habían invitado a visitar a Jimmy Fallon y aprovechó para contar un detalle inesperado al mundo. Contó que era dueña de un sitio turístico en Italia y que era por eso que pasaba gran parte de su año allí.

El conductor se quedó muy impresionado - ¿eres dueña de un spa en Italia?

-Sí, tengo una socia con la que elegimos el sitio y diseñamos la idea general, el resto lo hizo nuestro grupo de gestores y profesionales – explicó la morena.

-¿Y resides allí por esa razón? ¿Negocios?

-Por eso y porque me encanta – contestó la mujer – a ambas nos permite desconectar del mundo del espectáculo y descansar.

Jimmy levantó la mano – espera, ¿tu socia también es actriz?

-Entre otras cosas – comentó Lana sin inmutarse – también dirige y produce.

-¿Se puede saber quién es? – preguntó el hombre con cautela.

-Claro, es Jennifer Morrison.

El show tenía audiencia en vivo y un grito entre confuso e histérico pareció alzarse en el público.

-¿Tu compañera de Once Upon a Time? – Lana asintió -, pero ¿cómo pasas de colega en la actuación a socia financiera?

Lana pensó que esa era la pregunta clave a responder y a responder con una media verdad – bueno, debo decir que Jenn y yo hemos sido amigas desde hace muchos años, nos acercamos ya cuando la serie había acabado y nos volvimos confidentes.

La producción de Fallon hizo su tarea y le fue dictando al conductor algunos detalles interesantes -, pero si casi nunca se las ve juntas.

-Eso es porque tenemos vidas separadas, trabajamos es asuntos completamente diferentes y convivimos con gente que no tiene nada que ver con la otra – explicó con toda la tranquilidad que pudo –, pero también es cierto que nuestras residencias en la Toscana están conectadas por una oficina.

-¿Conviven en la misma zona durante el año?

-Coincidimos – más verdad a media porque Lana y Jenn hacían lo imposible para pasar todo el tiempo juntas y esa oficina de conexión era una invención distractora, siempre dormían en una de las casas las dos juntas – llevamos con el negocio por casi 4 años.

-¿Por qué esperar tanto para contarlo públicamente? – inquirió Fallon.

-Por tranquilidad, nos hostigan mucho sin saberlo ya y era como una manera de olvidarnos un poco de todo – dijo Lana – ahora mismo, ya no lo sentimos, ¿sabes? Creo que el hostigamiento es parte de nuestras vidas pase lo que pase, así que decidimos que no tenía mucho sentido ocultarlo más.

-¿Será que podemos comunicarnos con Jenn?- Lana meneó la cabeza divertida al oír la pregunta de Jimmy porque ellas sabían que eso iba a suceder - ¿está aquí también? ¿O en Toscana?

-Está aquí y seguramente viendo el programa – aclaró la morena – tenía que dirigir unos capítulos de un proyecto en el que trabaja.

-Producción, ubíquenme a Jennifer Morrison, no podemos dejar pasar esto – dijo el conductor y el público vitoreó – sí, ellos también quieren.

Jimmy y Lana siguieron hablando unos minutos sobre su trabajo como profesora en Milán hasta que al hombre le dieron un mensaje por su intercomunicador.

-¿Está Jenn? ¡Jennifer! – exclamó.

La voz de la rubia se dejó oír - ¡Jimmy! Buenas noches – por supuesto que las voces de las fans en el público se escucharon de inmediato – aquí estoy.

-A ver, llevas ¿qué? ¿Cinco años de socia de Lana y recién nos enteramos ahora? – dijo sin tapujos – cuanto secretismo.

-¿Quién no tiene secretos, Jimmy? ¿Tú lo cuentas todo? – contestó Jennifer sonriendo al ver la mueca del conductor.

-Touché total – el hombre tomó aire – aquí el punto es otro, ¿qué tal es compartir oficina con Lana Parrilla?

-Maravilloso como ella – fue la respuesta de la rubia – lo mejor son los sándwiches de aguacate que hace para los descansos.

-Lana dice que conviven algunas veces al año.

-Coincidimos más bien – interrumpió la rubia -, pero en esencia convivimos cuando estamos un pelín aburridas de nuestras residencias solitarias.

-¿Consideras a Lana una buena amiga?

-Absolutamente, posiblemente de las mejores que tengo y que tendré – aseveró con voz muy tranquila la rubia.

-Concuerdo – adujó Lana – así que para quienes pensaban que estábamos enemistadas, nada más equivocado.

-¿Me invitarán a ese spa tan maravilloso que tienen? – preguntó Jimmy.

-Claro que sí – aseveró Jenn – y si te pasas al mediodía puede que hasta te caiga un sándwich de aguacate también.

Año 2029

El darse a conocer como socia tenía una segunda intención bien definida: querían poder salir juntas a algún sitio sin que colapsaran las líneas de urgencia por los masivos desmayos. ¿Especularon los fans? Muchísimo, incluso había los que se acercaban a la zona del spa o al spa mismo para ver si las pillaban, pero no tenían consciencia de que las residencias estaban en una zona donde los altísimos árboles y setos impedían la vista. Excepto que alguien sobrevolará la zona no había forma de pillarlas y un helicóptero o avión o lo que fuera se oía mucho alrededor. La prensa estuvo atenta a ellas en Estados Unidos también.

Nada más dar a conocer la noticia y una vez terminó el contrato en Broadway de Lana, volvieron a Italia, pero sabiendo que las hostigarían en su refugio de manera particular durante algún tiempo a los pocos días hicieron un viaje de esos para perderse. Japón, Indonesia, Filipinas y un mes en las islas de la Polinesia. Casi tres meses fuera de casa ocupándose de los asuntos más inmediatos o urgentes por teléfono o internet.

Al tercer mes, uno de los gerentes les dijo que los fans habían mermado en número y que la prensa ya no se apostaba hacía semanas en la entrada al complejo. Ellos debieron desmentir la estadía de las dueñas alegando que habían partido de manera independiente de vacaciones. Jenn colgó fotos en Japón y la morena en La Polinesia, aprovechando parte de las vacaciones para subir memorias de los meses que pasaron en Estados Unidos.

Al volver a Italia, Lana subió su primera foto juntas tomando un mojito en la piscina de una de las residencias. Jenn la re-publicó y como era de esperarse recibieron toda clase de comentarios. Así pasaron los siguientes 7 meses, colgando fotos de vez en cuando y siguiendo con su rutina de siempre, cuidando el detalle. Hacia mitad de año celebraron una reunión con familia y amigos para celebrar el décimo aniversario del comienzo de su relación, que había ocurrido unos meses antes.

La fiesta se realizó en las residencias de las mujeres. Las familias se ubicaron en las residencias y los amigos en la zona más alta del complejo, en las habitaciones mejores acondicionadas. Fue una celebración pequeña para las familias, para algunos amigos más cercanos, como Bex, Ginni, Josh y sus familias, también para algunas personas que apreciaban en Italia y que eran sus cómplices en la rutina.

Lana estuvo nerviosa toda esa semana y Jenn se preguntaba por qué aunque no conseguía una respuesta de su preciosa morena. Ante la negativa a comunicarse, consiguió relajarla a base de caricias en zonas sensibles que su novia pareció aceptar encantada. Le susurró que la amaba mientras la penetraba intensamente hasta que tuvo un orgasmo. Pasaran los años que pasaran eran muy, pero muy pervertidas. Adoraban despertarse teniendo sexo, pasar el día haciéndolo y dormirse con el cuerpo cansado después de rozarse lujuriosamente. Después de recuperarse de su orgasmo, Lana se perdió entre sus piernas y la recompensó a vastos lametazos gimiendo mientras se comía su coño con afición.

-Te amo – le susurró – te amo, Jenn, eres mi todo.

-Y tú eres el mío – Lana se dejó besar.

Se quedaron en la cama dándose besos hasta que Judy llamó a la puerta para que bajaran a desayunar pronto.

-Mi suegra es bastante corta rollos – se quejó Lana con una sonrisa.

-Igual que tu madre ayer – repuso Jenn recordando que la interrupción del día anterior había estado a cargo de su suegra.

-Si mañana es tu padre el que aparece pediremos la lista de los próximos en interrumpir nuestros besos de las mañanas – Jenn se rió y Lana aprovechó para besarla profundamente.

-Cariño – Jenn tuvo que hacer un esfuerzo para separarse – si sigues por ahí no bajaremos a desayunar.

-¿Tienes hambre? – quiso saber la morena besando su mandíbula y su cuello.

-De ti – aseveró Jenn dejándose llevar por el calor de esa boca – estoy deseando lamerte toda.

Lana bufó – tienes los 15 minutos que podemos tomarnos en la ducha.

Jenn se puso de pie y la alzó llevándola al lavabo de la habitación – será suficiente.

Unas horas después era noche casi cerrada en la Toscana y el ambiente era de fiesta. La temperatura era perfecta y ellas estaban felices de poder ver las estrellas brillando en ese día especial. Había música y cenaron muy a gusto. Comenzaron a beber tragos, vino y cervezas. El ambiente era muy distendido y feliz. Escucharon las felicitaciones de todos por su relación y el padre de Jenn la animó a decir algo, mientras la morena se acercaba a su ama de llaves, Lionetta, para pedirle algo de manera secreta. La rubia la observó con curiosidad hasta que su padre la llamó la atención y comenzó a dirigir las palabras que pedían sus invitados.

-Bueno, ya les hemos dicho antes lo felices que estamos de recibir a padres, suegros, hermanos, cuñados, sobrinos, amigos que son como de la familia – dijo levantando la copa – todos ustedes son de alguna manera importantes para nosotras y las mejores personas con las que podríamos celebrar que llevamos viviendo 10 años de absoluto amor profundo – suspiró – todos han estado de alguna manera involucrados ya sea desde su comprensión y apoyo, como desde su silencio – sonrió – quiero decirle a la familia de Lana que me siento tan honrada de formar parte de ustedes y de que Lana forme parte de mi familia, ella es mi familia – dijo con emoción – mi precioso hogar, la mujer con la que quiero pasar el resto de mi vida.

-Entonces gírate, por favor – la voz de Lana se escuchó a su espalda y antes de girarse pudo ver los rostros asombrados del resto de los invitados y a Bex especialmente con la boca y los ojos muy abiertos mirando detrás de ella.

Se dio la vuelta sintiendo que se le moría la respiración al verla con una rodilla en el suelo frente a ella.

-¿Qué? ¿Lana? – susurró con la voz quebrada.

-El truco de la rodilla hincada ya lo había usado tú – dijo y Jenn reparó en la caja de terciopelo con dos anillos igual de preciosos – cásate conmigo y sé mi familia en todos los sentidos – podía ver los nervios en las manos temblando de la morena.

-¿Por eso has estado tan rara toda la semana? – le preguntó dejando que las lágrimas ganaran y cayeran por sus mejillas.

-Es que siempre hemos dicho que un día lo haríamos y creo que ya es hora – Lana de inmediato intentó bajar la tensión – podemos casarnos aquí en uno de estos pueblecitos, cuando tú quieras, muy calladas para que nadie lo sepa – había un rastro de súplica en sus facciones – muy en silencio, sólo quiero ser tu esposa y que seas la mía.

Jenn dio un paso al frente y estrechó a Lana contra su cuerpo besándola intensamente. Enredándose con su boca con lujuria tanta que sus invitados comenzaron a taparse los ojos algunos y otros a mirar más de cerca.

Finalmente, Bex reaccionó – bueno, bueno – se colocó delante de ellas – yo diría que eso es un sí, ¿no?

Jennifer se rió soltando la boca de Lana y la observó profundamente – es un mañana mismo si eso deseas – le respondió apoyando su frente en la de ella – te amo, nada me haría más feliz.

Lana le puso el anillo en su dedo anular – mañana no, pero quizás pasado mañana.

Se besaron un momento y luego Jenn colocó el anillo en el dedo de Lana – pasado mañana – sonrió dulcemente y se abrazó a su prometida.

No fue pasado mañana, pero fue unas semanas después. Mantuvieron a sus invitados entretenidos en la organización de una ceremonia íntima que sucedió en la alcaldía del pueblo a puertas cerradas. Dieron el "sí, quiero" para las pocas personas que las querían y en que podían confiar ese secreto. Desde el 30 de agosto de 2029 recibieron su libro de familia Morrison-Parrilla y se convirtieron en esposas ante la ley italiana.

Año 2030

David Morrison encendió el televisor inteligente que refractó en 3D por encima de la pantalla. Era la nueva tecnología disponible desde hacía unos años en el mercado. Eran las vacaciones de Navidad así que al año le quedaba tan poco de interesante como de duración. Con su dedo fue pasando por las imágenes buscando algo que le llamará la atención y lo encontró inesperadamente.

-Oh no – dijo con los ojos muy abiertos - ¡Judy! – vociferó y su mujer apareció a su lado en unos segundos.

-Pero ¿cómo? – preguntó la mujer.

-Llamar a Jennifer – vociferó a su teléfono el hombre y el tono de llamaba sonó fuerte en su altavoz.

-Hola, papá – respondió la voz de la rubia.

-Cariño – dijo el hombre – estamos viendo la noticia, ¿cómo se ha filtrado?

Delante de ellos se podía leer el titular "Lana Parrilla y Jennifer Morrison se casaron en Italia hace más de un año".

La rubia parecía especialmente tranquila - ¿Importa eso? La cosa es que se ha filtrado y ya nos da igual.

-¿Qué quieres que hagamos? – preguntó su madre.

-No contesten a llamadas que no estén identificadas para que no los molesten por esto y avisa lo mismo a mis hermanos, la prensa puede ser muy pesada – detrás de Jenn podía oírse a Lana hablando algo con su madre, posiblemente por lo mismo - y estén tranquilos por favor.

-Me tranquiliza ver que te lo estás tomando mejor de lo que pensaba – dijo el hombre – imagino que no se dejarán ver por aquí por ahora.

-Imaginas bien – la rubia suspiró – nos escabulliremos un tiempo y luego ¿por qué no se vienen mamá y tú a pasar unas semanas?

-Lo planificaremos, cielo – contestó Judy – saluda a mi nuera y llama de vez en cuando, ¿sí?

-Cuenten con ellos, los amo – respondió la rubia sonriendo y colgó.

Lana colgó su teléfono y la besó tiernamente - ¿llamas tú a Seth?

-Sí – dijo Jenn marcando el número de su agente.

-Jenn – dijo el hombre - ¿cómo va todo?

-Bien, bien – la rubia suspiró – gracias por filtrar la noticia.

-Aun no entiendo a qué se debe, pero de nada – respondió el agente – sabes que tú y Lana me tienen a disposición, sus deseos son mis órdenes.

Jenn se rió – gracias Seth – comentó – la verdad es que nos cansamos de andar de secreto en secreto, ya basta de vivir así, es como si coartáramos nuestra libertad por no perder nuestra libertad, no tiene sentido, ¿verdad?

-Pues no – el agente entendió que se habían cansado de negarse cuando alguien preguntaban si estaban solas, así que lo entendía – que sepas que he recibido llamadas de 16 medios gráficos y 14 televisivos.

-Lo imaginaba – respondió Jenn – he escuchado pasar dos helicópteros por la zona residencial, parte de los medios locales habrán recibido buenas propinas para conseguir una exclusivas, así que – Jenn hizo una pausa - ¿por qué no dárselas?

-¿Qué estas planeando? – preguntó él.

-Quiero que pases la foto que nos hiciste con tu móvil ese día.

-No es la mejor foto.

-Lo sé – dijo ella -, pero bastará por ahora – hizo una pausa y añadió – Lana quiere que se la pases a su agente también.

-Perfecto – el hombre anotó en su agenda el recado – imagino que se van a escabullir en lo sucesivo, ¿no?

-Sí, estamos pensando en viajar a Islandia o a Cabo Verde, algo lejos de la vida rutinaria – contestó ella.

-Yo creo que el caribe está más que bien en esta época, hay sitios recónditos donde mantenerse lejos de los focos un tiempo – sugirió el hombre.

-¿Qué te parecería el caribe, amor? – preguntó Jenn.

-¿Tú en bikini? – consultó Lana – la vida perfecta.

Jenn se rió – gracias por la sugerencia, Seth, la valoraremos – le dijo – te llamaré cualquier cosa, por lo pronto no estoy disponible hasta marzo del 2031.

-Hecho – contestó él – buen viaje.

Jenn colgó la llamada y se sentó sobre el cuerpo desnudo de su esposa – así que yo en bikini soy la vida perfecta – se asentó más profundamente sobre el sexo de su mujer rozándolo con el suyo - ¿y qué sería yo sin bikini, desnuda como ahora?

-El paraíso, el cielo mismo – Lana onduló las caderas dejándose llevar.

-Ya no somos un secreto, mi amor – gimió entre las sacudidas de su cuerpo Jennifer.

-Ya no – atestiguó Lana - ahora todo el mundo sabrá quién te acompaña, quién duerme contigo, quién te da placer – su sexo se encharcó ante las fricciones y sus propias palabras.

-A quién pertenezco – agregó Jenn moviéndose más deprisa – quién es mi esposa, mi vida entera – Lana gimió enérgicamente – a quién amo con todo mi corazón.

Se entregaron a un orgasmo prolongado y ambas se dejaron caer en el colchón abrazadas.

-Te dije que algún día se lo diríamos al mundo, ¿te acuerdas? – le preguntó la rubia.

-Me acuerdo, amor – Lana besó varias veces el rostro de su esposa – tu promesa está más que cumplida.

-Te amo, Lana – Jenn suspiró – no aguantaba más, tenía que decírselo al mundo – la rubia sonrió de medio lado – si no podía tomarte de la mano la próxima vez que estuviéramos en Estados Unidos iba a explotar.

-Me encantas, mi preciosa Jennifer – se besaron dulcemente – entonces, ¿el caribe? – Jenn asintió - ¿bikini?

-¿Para qué? Playa nudista – la corrigió la rubia mordiéndole el hombro.

-Pero ¿dejaras que todos me vean desnuda? – indagó la morena.

Jenn gruñó – está bien, bikinis – sentenció – bikini en la playa y desnudas a solas – mordisqueó el cuello de Lana – pienso romperte cada bikini que te pongas ni bien pueda, así que espero que lleves muchos.

-Me encanta – contestó la morena – llevaré la maleta llena – suspiró deleitándose con los dientes de Jenn rozando el comienzo de sus pechos – vida perfecta en sociedad y el paraíso en soledad.

Jenn la besó y luego la observó hundiéndose en sus ojos oscuros – sólo para que lo sepas, tú siempre eres mi vida perfecta y mi paraíso, con ropa o sin ella.

-Sigues siendo adorable – sonrió Lana dejándose acariciar.

-Aunque te prefiero desnuda – aclaró rápidamente la rubia.

Lana rió fuerte – y también una idiota.

-Y así me amas – respondió Jennifer.

-Y así te amo – estuvo de acuerdo su esposa.

The end!

Saludos a todas y gracias por llegar hasta aquí, espero haberlas entretenido e ilusionado. A mí me encanto escribir este fic.

¿Y qué? ¿Esperarán a 2030? Jajajajaajaja

Y Waji, no dirás que no te consiento. Aquí lo tienes en FF