Capítulo 39: "Una propuesta"
Ya había pasado tres meses desde que Tsubasa había vuelto a reunirse con sus amigos para seguir practicando el deporte que amaba.
Tres meses durante los cuales él ya había aceptado su nueva condición, y se había adaptado a ella. El ya no necesitaba de nadie para poder caminar por la calle, con ayuda de un bastón, el salía de su casa e iba al lugar que él deseaba, eso sí cuando Sanae estaba en el pueblo, ella era su bastón, pues se encargaba de darle apoyo cada vez que él quería ir a algún lugar.
Tsubasa todos los fines de semana se reunía con sus amigos de su ex escuela para jugar futbol, aunque sea por algunos minutos, de igual manera cada que los jóvenes que habían sido parte de la selección juvenil de Japón (cuando él también lo fue) podían, se reunía con ellos para disputar algún encuentro.
Durante esos meses los sentimientos de Tsubasa hacia Sanae iban creciendo cada vez más, pero él prefería no manifestarlos, pues él consideraba que entre ellos ya no podía haber nada, solo amistad, una amistad que el valoraba y atesoraba como lo más valioso que tenía.
Por su parte Sanae, ya había empezado un nuevo ciclo en la universidad, ella cada tres días seguía yendo a su pueblo natal para ver a su familia y al hombre que ella amaría siempre, pues si de algo Sanae estaba segura era que ella no podía amar a nadie más, solo a Tsubasa. Sanae había aprovechado los días que estaba en Tokio por sus estudios para ir a la federación de futbol de su país a hablar con el presidente de la misma y solicitarle que envíe a alguien a ver los encuentros que Tsubasa disputaba con sus amigos.
Sanae estaba segura que, si bien Tsubasa ya no podría volver al soccer como jugador, si podía hacerlo como guía, y en esa idea la apoya Jun, quien cada vez que podía le hablaba al entrenador de la selección sobre el desempeño de Tsubasa en el futbol tras haber quedado invidente.
Tokio: "Universidad"
Tres jóvenes bebían unos refrescos mientras platicaban en la cafetería de la universidad.
¿Entonces vendrán?, decía Sanae sonriendo.
De razón Azumi me dijo que en sus vacaciones estaría por aquí, claro si Tarito viene, ella viene, decía sonriendo Yayoi.
Si, Taro también llega en unos días al igual que Genzo, como te digo Sanae, ellos se han quedado sorprendidos con los videos que les envíe de los encuentros futbolísticos con Tsubasa que hemos sostenido el último mes, querían venir antes pero no pudieron por sus clubs, y ahora que tendrán vacaciones por fines de temporada piensan venir, pero hay algo más….., decía Jun sonriendo.
¿Qué?, respondió la castaña intrigada.
Si Jun dilo, nos tengas en ascuas. decía la peli roja.
No seas impaciente querida, ahora les comento, respondía Jun mirando a su novia, al tiempo que hacía una pausa para continuar diciendo: El señor Katagiri quiere ver ese encuentro.
¿En verdad?, decía emocionada la castaña.
Si, él me dijo que tú has ido a verlo en más de una oportunidad, para invitarlo a ver unos de los partidos que Tsubasa tiene con nosotros, respondió Jun.
Sí, es cierto, pero siempre me decía que no puede ir, que está con muchos compromisos que le impiden ir a mi pueblo, decía Sanae con nostalgia.
Es que es la verdad Sanae, el señor Katagiri ha estado muy ocupado, se vienen las olimpiadas y nuestro equipo juvenil participará en ella, además será la anfitriona, respondía Jun.
Claro comprendo, debe andar con tantas cosas que hacer, dijo Sanae.
Así es, pero esta vez irá, me dio su palabra y yo sé que cumplirá, respondió Jun sonriendo.
¿Y qué crees que pase si el señor Katagiri ve el desempeño de Tsubasa?, decía Yayoi intrigada.
No lo sé, solo sé que si el señor Katagiri ve lo bien que nuestro amigo se desenvuelve podría hacerle algún tipo de propuesta como a mi alguna vez me lo hizo, ¿lo recuerdas cariño?, respondía Jun con calma, mirando a su novia.
Sí, claro que lo recuerdo, tienes razón el señor Katagiri puede realizarle alguna propuesta a Tsubasa que lo siga manteniendo ligado al futbol, dijo Yayoi sonriendo, mientras la castaña sonreía.
Horas más tarde: "Casa de Yayoi-Habitación de Sanae"
Sí, eso me dijo Jun, decía la castaña a través de la línea telefónica, mientras caminaba por una pequeña habitación.
Pues de hecho será un grandioso encuentro, algo me comentaron Genzo y Taro, cuando hable con ellos, pero pensé que bromeaban con eso de que querían venir para que juguemos un partido como antes, respondía una voz a través de la línea telefónica, haciendo una pausa para continuar diciendo: Y cuéntame de ti, ¿cómo te fue hoy?, ¿cómo estás?
Bien, la verdad bastante bien, aunque con muchas tareas y presentaciones de trabajo, pero así son los estudios ….., respondía la castaña.
Días después: "Federación Japonesa de Fútbol"
¿Qué te acompañe?, decía un hombre de lentes oscuros.
Si, necesito que evalúes su condición física, respondía Katagiri.
Para qué, no está permitido que un invidente juegue en un equipo de fútbol de selecciones sin discapacidad, decía el hombre de lentes, haciendo una pausa para decir: ¿O a poco quiere proponerle a Tsubasa que se una al equipo de fútbol de discapacitados para las olimpiadas?
No claro que no, a Tsubasa se lo necesita en la selección juvenil de fútbol de Japón, respondió Katagiri, haciendo una pausa para continuar diciendo: Si bien ya no puede jugar como un miembro de la selección, si puede hacerlo desde la banca, ¿no?
¿Desde la banca?, dijo el hombre intrigado.
Sí, su talento, sus conocimientos sobre el soccer, no pueden desperdiciarse, respondía Katagiri.
Ahora que mencionas ello, creo que te tienes mucha razón, siempre creí que Tsubasa era un prodigio del fútbol, la verdad, hasta ahora no sé qué pasará con nuestra selección, ya que no contaremos con él de ahora en adelante. Si bien es cierto tenemos grandes futbolistas, no se puede negar que el talento de Tsubasa es algo que no hemos visto en ningún otro jugador de nuestro país, decía el hombre.
Así es, por ello tenemos que ver el desempeño de Tsubasa ahora que tiene una nueva forma de vida, además había pensado en invitarlo hacer parte del comando técnico, sus consejos, sus aportes sobre el estilo de juego a los muchachos pueden ser de gran ayuda para ellos, respondió Katagiri.
Tienes razón, dijo el hombre.
Entonces, ¿me acompañas?, respondió Katagiri.
Si, dijo el otro hombre, haciendo una pausa para decir: Es más Tsubasa puede ser un maestro para las nuevas incorporaciones, hasta podría tener un discípulo a quien él se encargue de enseñarle cada una de las técnicas de fútbol que domina.
Sí, puede ser, acoto Katagiri.
Días después: "Aeropuerto de Tokio"
Una castaña se abrazaba efusivamente con otra jovencita, mientras un grupo de jóvenes las miraban.
No pensé que venían juntos, decía uno de los jóvenes.
Mi avión hizo escala y allí lo abordo Genzo, decía Taro.
Pues que bueno, así ya estamos todos completos para el compromiso del fin de semana, respondía Jun sonriendo.
Sí, lo mismo pensamos nosotros, decía Genzo, mientras observaba al grupo de chicas, haciendo una pausa para decir: Sanae está más delgada.
Sí, es cierto, dijo Taro.
La tensión de los estudios, su ritmo de vida, respondía Jun.
¿Tsubasa no ha vuelto con ella?, la verdad cada vez que me comunico con él no me atrevo a preguntarle sobre ello, dijo Genzo intrigado.
No, solo han recuperado su amistad, respondió Jun, haciendo una pausa para decir: ¿Y tú Taro?
¿Y yo qué?, decía sonriendo el joven de rosto tierno.
¿Azumi y tú?,…., decía Jun, cuando escucho: ¡Felicidades¡
Allí tienes la respuesta, dijo Genzo sonriendo.
Pues me alegro Azumi es una gran chica, a pesar de lo poco que la trate pude darme cuenta de ello, respondió la Jun sonriendo.
Si lo sé, por eso termino conquistando mi corazón, dijo Taro.
¿Y tú Genzo?, respondió Jun.
Yo, pues solterito, pero nunca solo, dijo riendo el joven de gorra.
Bueno, creo que es hora de abordar un taxi, dijo Jun sonriendo, mientras los demás jóvenes asentían.
Horas después: "Casa de Yayoi"
Mañana, escuchaba la castaña.
Sí, mañana estamos por el pueblo, como los chicos están algo cansados, prefirieron hoy quedarse a descansar en un hotel de Tokio,…., decía la castaña.
Al día siguiente:
Sanae junto a sus amigas y amigos abordaban un tren mientras pensaba: Ojalá y el señor Katagiri vaya a ver el encuentro.
Sanae nos sentamos juntos, escucho la castaña.
Claro Genzo, dijo la castaña, mientras tomaba asiento junto al joven de gorra.
¿Cómo has estado?, pregunto Genzo.
Bien, al menos de salud bien, y en los estudios dando mi mayor esfuerzo….. decía la castaña.
Minutos después:
Un joven de gorra sonreía tras escuchar una respuesta que la castaña le había dado.
Imagine que me darías esa respuesta, sin duda Tsubasa fue muy afortunado al haberte conocido, chicas como tú tan fieles a su primer amor, pocas, decía Genzo.
Cuando el amor es verdadero, no cambia a pesar de las circunstancias, eso es lo que quiero que Tsubasa comprenda, sé que él ahora no quiere pensar en sentimientos, pero ello a mí no me importa, yo permaneceré junto a él pacientemente, esperando el momento que él se dé cuenta que a pesar de las circunstancias nada cambio entre los dos, respondía la castaña.
La verdad Tsubasa me da envidia, pero de la sana, tiene a una chica hermosa que le profesa amor fiel, ojalá algún día yo encuentre a alguien como tú Sanae, hasta Taro consiguió a su Sanae, decía sonriendo el joven de gorra.
¿Qué?, respondió la castaña.
Pues Azumi es como tú, siempre está al pendiente de Taro, apoyándolo, y eso es lo que finalmente termino por cautivar a mi amigo,…., yo también tengo que buscarme una Sanae, decía sonriendo Genzo, haciendo sonreír a la castaña.
Horas después:
El pueblo procedente de Tokio llego al pueblo natal de la castaña, los 6 jovencitos lo primero que hicieron al llegar a este fue ir a visitar a Tsubasa.
Amigo, que bueno saber que estás tan bien, decía Genzo, tras estrechar la mano de su amigo de cabello desordenado.
¡Gracias¡ respondía Tsubasa.
Todos los chicos ya confirmaron su presencia mañana, decía Taro, tras haber leído un mensaje de texto.
Entonces será un encuentro espectacular, decía Genzo, mientras Tsubasa sonreía.
Al día siguiente: "Campo de juego de la Preparatoria Nankatsu"
Una castaña junto a su grupo de amigas espectaban el encuentro que se estaba llevando a cabo entre Tsubasa y sus amigos del Nankatsu y el resto de jóvenes de la selección.
Ni parece que tuviera esa limitación, decía Yayoi sorprendida mientras Azumi asentía.
Sí, es cierto, cuando Ryo me lo comento, no sabía si creerle, acotaba una joven de coletas.
Pues Tsubasa sigue siendo el mismo chico talentoso de antes, dijo Sanae con alegría, al tiempo que un par de hombres llegaban tras de ella.
¿Hace mucho que empezaron?, decía una voz.
¡Señor Katagiri¡ dijo Sanae feliz al ver al dueño de la voz.
¡Hola Sanae¡ el entrenador del equipo de fútbol juvenil de Japón, y yo decidimos venir a ver el encuentro, pero no me has respondido niña, ¿hace mucho que empezaron?, acoto Katagiri.
Hace diez minutos, dijo la castaña.
Bien, respondió Katagiri, posando su mirada en el encuentro.
2 Horas después:
¿Qué les pareció?, decía con una ligera sonrisa en su rostro la castaña.
Nada mal, si bien el encuentro termino empatado, los dos goles anotados por el equipo de Tsubasa los hizo él, eso quiere decir que, no perdido su talento, respondió el entrenador del equipo juvenil de Japón.
¿Entonces?, dijo Katagiri posando su mirada en el hombre.
Procede como tenías pensado, respondió el hombre, mientras la castaña los miraba a ambos sin comprender bien a lo que se referían.
Perfecto, dijo Katagiri, haciendo una pausa para posar su mirada en la castaña y continuar diciendo: Trae a Tsubasa aquí por favor linda, necesito hacerle una propuesta.
Si, dijo Sanae feliz, antes de echar a correr hacia el lugar donde estaba el joven que amaba.
Tras algunos minutos, la castaña llego junto a Tsubasa, que, guiado por su instinto, supo que era la castaña quien estaba frente a él.
¿Sanae?, dijo Tsubasa sonriendo.
Sí, soy yo, respondió la castaña.
Fue un grandioso encuentro, ¿verdad?, pude sentir la adrenalina en mi cuerpo, decía Tsubasa.
Si, fue un maravilloso encuentro, tú estuviste fenomenal, pero hay unas personas que han visto este maravilloso encuentro y quieren platicar contigo, respondía Sanae.
¿Unas personas?, ¿platicar conmigo?, decía Tsubasa extrañado.
Si, el señor Katagiri y el entrenador de la selección juvenil de Japón están aquí y quieren hablar contigo, respondió la castaña sonriendo.
¿Lo dices en serio?, decía extrañado Tsubasa.
Sí, es más vamos con ellos, dijo la castaña tomando una de las manos del joven de cabello desordenado.
Bien, vamos, respondió Tsubasa.
Sanae llevo a Tsubasa con las personas de la federación, quienes tras el saludo respectivo le hicieron conocer de la propuesta que ellos tenían para él.
¿Ser parte del comando técnico?, decía Tsubasa sorprendido.
Si, creemos que tu experiencia, puede ser de un gran aporte para tus compañeros y amigos, respondía Katagiri.
No tienes que darnos una respuesta ahora, piénsalo bien, y en una semana nos las das, acotaba el otro hombre.
Claro, dijo Tsubasa.
Bueno, nos tenemos que retirar, déjame decirte nuevamente que esos remates estuvieron espectaculares, dijo Katagiri.
¡Gracias¡ respondió Tsubasa.
Una vez que los hombres se retiraron Tsubasa fue rodeado por sus amigos, quienes le preguntaban sobre lo que ellos le habían dicho.
Seria grandioso que nos apoyes
Acepta amigo
Tenemos mucho que aprender de ti
Eran algunos de los comentarios de los amigos de Tsubasa.
Tsubasa compartió unos refrescos y sándwich preparados por Sanae, con sus amigos. Luego de ello con el apoyo de Sanae volvió a su casa. Durante el trayecto el joven iba ensimismado en sus pensamientos, mientras una callada castaña caminaba junto a él sin emitir una sola palabra.
Ya llegamos, dijo Sanae, rompiendo el silencio.
¿Qué debo hacer Sany?, dijo de repente Tsubasa.
Solo sigue a tu corazón, respondió la castaña con dulzura, haciendo una pausa para decir: Una pasión es algo que nos llena de alegría, y que no es difícil de dejar, cuando uno se apasiona por algo, siempre busca la forma de realizarlo, sea de la manera que sea, a veces no se puede hacerlo por completo, pero siempre abra una manera de poder llevar a cabo ella.
Si, tienes razón, ¡gracias Sanae¡ ¡gracias por estar siempre junto a mi ayudándome apoyándome¡ respondió Tsubasa abrazando a la castaña, haciendo que esta empezara a sollozar en silencio de alegría al sentirse entre los brazos del joven que amaba.
