Capítulo 40: "Un nuevo reto: Una nueva manera de soñar"

Un par de hombres escuchaban con atención la respuesta de un joven de cabello desordenado, que, con una ligera sonrisa en su rostro, se dirigía a ellos.

Acepto, fue lo último que pronuncio Tsubasa, haciendo que el par de hombres de lentes sonrieran.

Buena decisión Tsubasa, sin duda tú aporte será muy positivo para el equipo de fútbol juvenil, decía Katagiri, haciendo que el joven Ozora sonría.

¿Desde cuándo empezaría?, pregunto Tsubasa.

Si no tienes inconveniente desde hoy, respondió el otro hombre de lentes.

No, por supuesto que no, acoto Tsubasa.

Entonces te platicaremos sobre el cronograma que hemos estado armando para los entrenamientos, y cuál será tú función específicamente, pero antes toma asiento, decía el otro hombre de lentes.

Sí, claro, dijo Tsubasa, mientras palpaba con su mano una silla, para en ella tomar asiento, segundos después.

¿Has venido solo o alguien te ha acompañado?, pregunto Katagiri.

Sanae me acompaño, pero ya se fue, quede en llamarla para que pasara por aquí para que me acompañe de regreso a mi casa, dijo Tsubasa.

Esa chica sin duda te…., es una gran amiga, respondió Katagiri.

Sí, respondió Tsubasa.

En tanto:

En un café, una castaña platicaba con una joven de cabello rojizo

Entonces tomara la oferta, decía sonriendo Yayoi.

Sí, me dijo que si, respondió Sanae feliz.

Qué bueno, Tsubasa es un gran futbolista, será un gran guía para los demás chicos, decía Yayoi.

Sí, respondió Sanae feliz.

Horas después:

La castaña se despedía del señor Katagiri al tiempo que tomaba a Tsubasa del brazo para darle apoyo.

Un gusto verte Sanae, decía Katagiri.

De igual manera, respondió la castaña con una cálida sonrisa.

Hasta mañana Tsubasa, dijo Katagiri.

Hasta mañana señor Mumerasa, respondió Tsubasa, continuando su camino con el apoyo de la castaña.

¿Desde cuándo empezarás?, dijo Sanae con dulzura.

Desde hoy empezaron a darme algunos alcances del trabajo que tienen pensado hacer para la preparación de los muchachos para los juegos olímpicos,…., respondía Tsubasa mientras caminaba con la castaña hacia la salida de la federación, donde los esperaba un auto que la castaña había solicitado para que los lleve a la estación.

No es necesario que regreses conmigo, solo embarcarme, mamá me recibirá en la estación de nuestro pueblo, decía Tsubasa.

No, claro que no, yo regreso contigo, Yayoi me apoyara solicitando las clases de hoy a los maestros para nivelarme, respondió Sanae, haciendo una pausa para decir: Me dará gusto tenerte aquí casi todos los días, será un placer para mi ir a la estación a recibirte y embarcarte cada vez que tengas que volver al pueblo.

Tsubasa solo sonrió ante las palabras de la castaña.

¿Y cuándo te presentarán con los chicos?, dijo Sanae.

En un par de semanas, respondió Tsubasa.

2 semanas después:

¿Listo hijo?, decía Natsuko mientras veía a su hijo colocarse su casaca.

Sí, listo para este nuevo reto, respondió Tsubasa sonriendo.

Lo harás bien, los chicos son tus amigos, decía Natsuko, mientras se acercaba a su hijo para que este se apoye en ella para caminar.

¡Gracias por tus palabras madre¡ respondió Tsubasa.

Natsuko acompaño a su hijo hasta la estación, lugar donde tomo el tren con destino a Tokio, lugar donde empezaría un nuevo reto en su vida.

Tiempo después: "Tokio"

Tsubasa bajaba de un tren, al tiempo que una castaña se acercaba a él pronunciando su nombre.

¡Tsubasa¡ ¡Tsubasa¡ ya estás aquí, decía la castaña al tiempo que se acercaba al joven de cabello desordenado, para fundirse con este en un fuerte abrazo.

Tras algunos minutos, ya rompiendo el abrazo, la castaña tomo el pequeño maletín deportivo de su amigo, al tiempo que este se sostenía de su brazo, para empezar a caminar.

En tanto: "Federación de Fútbol Japonés"

En una cancha de entrenamiento un grupo de jóvenes esperaban la llegada del comando técnico que se encargaría de su preparación para los juegos olímpicos que se organizarían en su país.

¿Entonces Tsubasa es parte del comando?, decía un joven de gorra.

Sí, así es, decía Taro.

El será un gran apoyo para todos, decía Matsuyama, mientras Jun asentía.

Eso sin dudarlo, decían un grupo de jóvenes.

Ganaremos el fútbol olímpico por Tsubasa, dijo con firmeza un moreno.

Si, respondieron los demás jóvenes.

1 Hora después:

Un grupo de jóvenes escuchaban lo que un hombre decía, mientras por momentos posaban su mirada en un joven de cabello desordenado que conformaba parte del comando técnico.

Les pido compromiso en este nuevo reto, y apoyo entre ustedes y para con nosotros, decía Katagiri, haciendo una pausa para continuar con su discurso: Les presentare al equipo que se encargara de su entrenamiento….

Minutos después:

Y por último a Tsubasa Ozora, hablar de su talento para el fútbol está de más, ustedes conocen tal vez más que yo del gran talento que Tsubasa tiene, él hace dos semanas se ha unido a este equipo de preparación para ustedes, Tsubasa será asistente de su entrenador,…,decía Katagiri, mientras los jóvenes lo escuchaban con atención y Tsubasa sonreía.

Tras las presentaciones, el grupo de 23 jóvenes que habían sido seleccionados se acercaron a el capitán de su selección juvenil, para darle la bienvenida y todo su apoyo.

¡Gracias¡ ¡gracias¡ respondió Tsubasa sonriendo.

Días después:

Tsubasa les explicaba un tiro a sus amigos delanteros, mientras los demás jóvenes hacían ejercicios de calentamiento.

Creo ya comprendí, voy a intentarlo, decía Jun.

Bien, dijo Tsubasa.

Creo que Jun es el más apropiado para hacer ese tiro, su estilo de juego se parece mucho al tuyo, hasta Matsuyama podría hacerlo, decía Kojiro con calma.

¡Gracias Kojiro¡ pero tú también puedes hacerlo, es más podrías mezclarlo con tú potente tiro del dragón, respondía Matsuyama.

Sí, es buena idea, si mezclas la potencia de tu tiro del dragón con el efecto de este tiro, será un tiro que ningún portero podrá detener, decía Tsubasa emocionado, al tiempo que una voz decía.

No puede ser, Genzo es muy bueno.

¡Gracias¡ decía un joven de gorra.

¿Ni Wakabayashi?, respondió sonriendo Kojiro.

Creo que ni él, dijo Tsubasa sonriendo.

Entonces empezaré a practicarlo, respondió Kojiro, haciendo una pausa para decir: Takeshi, Wakashimatzu, apóyenme con el nuevo tiro que voy a crear gracias a Tsubasa.

Si capitán, dijeron los mencionados, el tiempo que un par de hombres que estaban al borde del campo de juego platicaban entre ellos.

Todos lo obedecen, decía uno de los hombres.

Si, sin duda podría llegar hacer un gran entrenador.

Horas después:

En un restaurante una castaña se encontraba junto a un joven de cabello desordenado cenando.

Entonces a partir de hoy te quedas en uno de los ambientes de la federación, decía la castaña.

Si, ya que desde mañana empezamos con el entrenamiento oficial para nuestro primer amistoso, respondió Tsubasa con una amplia sonrisa en su rostro.

Entonces ya no podremos pasar tiempo juntos, ya no podremos almorzar juntos, decía la castaña con cierta nostalgia en su voz.

¿Por qué piensas eso?, claro que pasaremos tiempo juntos, almorzaremos juntos,…, a mí me encanta compartir momentos contigo, respondió Tsubasa, quedándose callado repentinamente al darse cuenta de lo que había dicho.

A mí también me encanta compartir momentos contigo, respondió la castaña, tomando una de las manos de su amigo.

Sabes Sanae, he encontrado una nueva manera de soñar, dijo Tsubasa sonriendo, mientras se soltaba del agarre de su amiga.

Me alegra oírte hablar así, respondió la castaña sonriendo.

1 semana después: "Federación de Fútbol Japonés"

Listos para este primer amistoso, decía un hombre de lentes, mientras un grupo de jóvenes decían.

Listo señor, respondieron a coro los 11 jóvenes que disputarían esa tarde su primer amistoso contra corea del sur.

Bien, dijo el entrenador.

Horas después:

Un grupo de jóvenes platicaban en los vestuarios, tras su primer encuentro de práctica.

Te necesitamos Tsubasa, a las justas logramos un empate, decía Ryo.

Si, sin ti el equipo no es nada, dijo con dolor en su voz Taro.

Tal vez no debí tapar yo, acotaba lamentándose Wakashimatzu.

Ese tiro era imparable, tal vez ni yo lo hubiera podido detener amigo, decía Genzo mirando al otro portero.

Si tan solo ya me saliera el tiro a la perfección, decía con molestia Kojiro.

Basta de lamentos, dijo una voz, haciendo que todos posen sus ojos en él.

¡Tsubasa¡ dijeron a coro los jóvenes.

Si, basta de lamentos, si bien no ganamos, tampoco perdimos, además recuerden que es un partido de preparación, aún tendrán dos encuentros más antes de las olimpiadas, y esos partidos no los perderán, y saben ¿por qué?, porque ustedes son grandes jugadores, lo de hoy solo fue un partido para que ustedes se acoplen nuevamente al equipo, si bien yo no estoy físicamente en el campo de juego con ustedes, si estoy presente en ustedes, en cada jugada, en cada tiro, chicos, yo siempre estoy con ustedes, pues nos une algo muy grande y ello es nuestro amor por el fútbol, respondió Tsubasa.

Cierto, arriba esos ánimos, dijo Matsuyama.

Demostraremos en los siguientes amistosos lo talentosos que somos, decía Kojiro.

Si, respondieron a coro los demás jóvenes.

2 Semanas después: "Estadio de Tokio"

Un joven de cabello desordenado, que vestía un uniforme deportivo era levantado en brazos de sus amigos, tras haber ganado su último amistoso.

Todo esto te lo debemos a ti Tsubasa, decían los jóvenes.

Tus aportes nos han sido muy valiosos, decían los jóvenes, haciendo sonreír a Tsubasa.

Horas después:

En un café, un par de jóvenes se encontraban platicando.

Será un mes de mucho esfuerzo, sacrificio y entrega sin duda, pero los chicos y yo lo haremos gustosos, ellos están muy emocionados por ganar la medalla de oro, decía Tsubasa.

Lo imagino, respondía la castaña.

¿Iras a ver los encuentros verdad?, decía Tsubasa.

Si, ya sabes que no me perdió un solo encuentro de la selección, respondió la castaña.

Lo sé, además me gusta mucho oírte, cuando me describes los tiros que realizan los chicos, o como se ha desarrollado el juego, creo que lo describes mejor que los comentaristas, ya que yo me lo puedo imaginar perfectamente, decía Tsubasa sonriendo, haciendo una pausa para decir: Te has convertido en mis ojos.

Sabes que yo hago lo con gusto, respondió la castaña.

Lo sé, dijo Tsubasa sonriendo.

Días después: "Federación de Fútbol Japonés"

No comprendo, ¿entrenador sustituto?, decía Tsubasa sorprendido.

Si Tsubasa, como te explique el entrenador del equipo será sometido a una operación de su rodilla, por ello no podrá participar con los chicos en los primeros encuentros de las olimpiadas, él nos dijo que tú tienes la capacidad para dirigir el equipo, ¿tomarías el reto?, respondió Katagiri con calma.

Bueno, yo…., decía Tsubasa, al tiempo que pensaba: No estaré con ustedes en el campo de juego, pero puedo estar con ustedes desde el ras del campo.

Tsubasa no nos queda mucho tiempo, en dos días inician las olimpiadas, si tú no aceptas, tendría que asumir el cargo el señor….., decía Katagiri.

Acepto, acepto este nuevo reto, respondió Tsubasa con firmeza.

2 días después: "Estadio de Tokio"

Tras la inauguración de las olimpiadas, en uno de los estadios de Tokio se llevaba a cabo el primer encuentro futbolístico de las olimpiadas, entre la selección anfitriona y el equipo olímpico de Holanda.

¡Tsubasa¡ pensaba una castaña mientras veía a su amado enfundado en un traje deportivo, que llevaba la insignia de la federación de su país, al borde de un terreno de juego, dándole indicaciones a los jóvenes que alguna vez compartieron equipó con él.

Pero la castaña no era la única que observaba al joven de cabello desordenado. A millones y millones de kilómetros, en otro continente a través de un televisor, una mujer miraba asombro al joven Ozora.

¿Tsubasa?, sí, claro que es Tsubasa, pero, no se supone que está ciego, decía Zoe, mientras miraba con detenimiento la pantalla.

Ya va empezar el encuentro, decía un hombre de lentes oscuros mientras se acercaba al sofá.

Si titito, y ¿a qué no te imaginas quién está de entrenador en el equipo de Japón?, decía Zoe.

Pues no lo sé Zoe, ¿quién?, respondió Roberto, mientras tomaba asiento en el sofá.

Tsubasa, dijo Zoe.

¡Tsubasa¡ dijo sonriendo Roberto mientras posaba su mirada en la pantalla de televisión.

Si, respondió Zoe, haciendo una pausa para decir: ¿Acaso ya recupero la vista?, aunque si hubiera recuperado la vista estaría como jugador, no como entrenador, a menos que le hayan prohibido jugar por algún tiempo…..

No Zoe, Tsubasa sigue sin poder recuperar la vista, pero ha estado apoyando a su equipo como entrenador de apoyo, de seguro tuvo algún inconveniente el entrenador titular y Tsubasa asumió el cargo, sin duda Tsubasa es un chico muy talentoso y que no le teme a los retos, de haberlo sabido hubiera aceptado ser entrenador del equipo que nos representaría en las olimpiadas, así habría podido platicar más con Tsubasa, dijo Roberto.

Tokio: "Estadio"

Los jugadores tomaban sus ubicaciones en el terreno de juego, mientras desde el borde de una cancha un joven de cabello desordenado, escuchaba los cánticos del estadio.

Se siente la emoción, puedo sentir el aire, el sonido del aire al rozar el pasto de juego, puedo sentir cada paso o movimiento que hacen los chicos,…, ya, ya va a empezar, el árbitro está llevando el silbato a sus labios, en unos segundos va a….., pensaba Tsubasa, al tiempo que el sonido de un silbato dio por iniciado el encuentro.

Priiiiiiiii

Vamos muchachos, a ganar, dijo Tsubasa con todas sus fuerzas, al tiempo que Taro, le daba un pase a Kojiro para dar inicio a una jugada.

Nota:

Primero que nada, ¡Gracias a todas las personas que siguen esta historia¡ ¡Gracias especiales a aquellas personas que me dejan algún comentario, ello lo valoro muchísimo¡

Quiero mencionar nuevamente que en esta historia no entrare en el detalle de la narración de encuentros deportivos, estos solo serán narrados de manera muy corta, solo dando los detalles puntuales del mismo (como los marcadores).

Sin más que decirles me despido de ustedes, y con esta historia será hasta una próxima actualización.

Con mucho cariño.

PrincesaLirio.