Hola, mis internautas de Fanfiction. Hoy, último día del calendario 2019, comparto el penúltimo añadido de esta historia, récord de número de capítulos (hace un par de semanas atrás me hice a la idea de que llegaría incluso a desbancar a La chica I, el fic de mi autoría con mayor número de palabras, pero a estas alturas me faltan más de siete mil palabras, cosa que no creo poder abarcar con estos últimos dos epílogos. En fin, fue hermoso mientras lo intenté.
Epílogos de Yui
Dimisión
Requisitos:
-Tsukasa sobrevive
-Yui falla en identificar al asesino fotográfico o se rinde, y Misao no le avisa o muere antes del escenario del incendio
Yui había regresado a su anterior distrito, pero su retorno había resultado con más penas que gloria. No podía ser de otro modo. Tsukasa había sido salvada, sí, pero ella, con todo el empeño que había puesto para la solución del caso, había fracasado horriblemente. Si hubiera sido por ella, Tsukasa se hubiese muerto de manera irremediable, y el asesino fotográfico se habría salido con la suya sin ningún problema.
Pese a su sentimiento de fracaso, la verdad era que su jefe no la culpaba realmente de nada. El asesino fotográfico había estado eludiendo la justicia durante dos años que habían resultado bastante convulsos para la gente de aquella zona. Sin embargo, nada de eso hacía que Yui se sintiese mejor. El punto es que había fallado, no había más que decir.
─ Narumi, comprendo tu frustración, pero piensa que los policías a los que diste tu apoyo estuvieron a punto de cometer un error todavía mayor, que es matar a Kagami Hiiragi. Fallaste, sí, pero tú hiciste algo que ellos no, y es buscar una mejor solución al problema, evitando matar a nadie hasta haber asegurado completamente el caso.
─ Agradezco todo lo que dice y hace por mí, pero esto es algo que hago por mí ─ responde Yui sin alterarse en lo más mínimo ─. Para mí no es ninguna excusa que el jefe de aquella comisaría sea un mediocre con más vocación política que de defensa del orden público, o que Yue sea una desgraciada de mente cuadrada y corazón de hielo. Ellos podrán haber causado el desastre que sea, pero si yo fallo en algo, ese fallo seguirá allí. Es un error en mi historial muy importante, y no lo digo solamente porque me vea repentinamente fallando como policía, también esto es por razones personales...
─ Sí, entiendo tu punto. No hace falta que digas más. No quiero ser yo quien te fuerce a tocar una herida todavía fresca ─ dice el jefe, tratando de ser lo más empático posible con Yui ─. En ese caso, supongo que no te volveremos a ver por un tiempo, ¿no es así?
─ Así es. Tengo que buscarme a mí misma, recordar por qué me hice policía para empezar. Quiero... quiero tiempo para pensar las cosas, intentar hacer una vida nueva, para así comprender qué acabo de perder, y quizá después de eso me decida a volver... Quizá...
─ Entiendo. Ya no eres más la agente Yui Narumi. Por lo pronto sólo una civil más... ─ el jefe se notaba bastante triste por la decisión de Yui, pero sabía que de nada le valía forzarla a quedarse ─ En ese caso entrega tu arma reglamentaria y las esposas ─ Yui hace lo que el jefe le indica, y también deja la placa sobre el escritorio ─. No hace falta que dejes también tu placa. Al menos tenla como recuerdo, como muestra de que desde aquí se te va a extrañar y a esperar...
─ Lo siento, pero no puedo aceptar eso ─ responde Yui triste ─. Ojalá pueda encontrar ese camino que perdí de vista, pero mientras eso va pasando, de nada me valdrá tener esta placa conmigo. Téngala usted, y si algún día regreso... Bueno, ya usted sabe...
El jefe termina asintiendo, y Yui se levanta para retirarse de allí. No sabía si era o no la última vez que estaría allí, tenía muchas cosas por hacer y pensar. De todos modos no es como si quisiera pensar en ese detalle por el momento. Había sido una experiencia gratificante su tiempo como policía, pero en ese momento simplemente ya no veía aquello que la había encantado y despertado aquella vocación. Como bien había dicho, quizá algún día regrese... pero eso era algo que no podía prometer, por mucho que eso le doliera en ese momento.
En el recuerdo
Requisitos:
-Yui muere
Yue estaba en su cubículo, tecleando tranquilamente varios reportes que le tocaba pasar antes de que terminara la semana. Para ella era un día como cualquier otro, cuando aparece su jefe, vestido de un modo un tanto especial, lo cual extraña a Yue.
─ ¿Y eso?
─ Es que los del distrito donde estaba Narumi me han invitado para que participe en su entierro. Es un acto protocolar al que irán los jefes de otros cuerpos policiales cercanos ─ responde el jefe como si fuera simplemente a la esquina a comprar caramelos ─. Es un fastidio asistir a ese tipo de eventos, a decir verdad, pero por el bien de la imagen de este distrito, pues no tengo otra alternativa... ¿Vienes conmigo al entierro de Narumi?
─ Nah, yo pasó ─ responde Yue recostándose en su asiento ─. Digamos que ella y yo... no congeniábamos. Podrán decir lo que quieran, pero entre nosotras habían demasiadas diferencias, por lo que simplemente no me terminó cayendo lo suficientemente bien.
─ Entonces no me queda de otra ─ dice el jefe encogiéndose de hombros ─. Oh, por cierto, aquí te dejo un recuerdo ─ el jefe pone sobre la mesa unos lentes, y Yue al verlos suelta una risotada.
─ ¿Los lentes de Narumi? ¿Esto va en serio, jefe? ─ el hombre asiente secamente ─ y Yue no deja de sonreír burlona, y entonces se prueba los lentas, quitándoselos en el acto ─ ¡Qué asco de lentes! ¿Cómo tenía la vista Narumi para necesitar algo así?
─ Cosas de la vista, y francamente no me importa ─ responde el jefe con simpleza ─. Como sea, me voy al entierro. No olvides notificarme de cualquier incidencia, y mantén al margen a la prensa mientras no estoy. A esos buitres no les importan las circunstancias por la que uno esté afuera, igual atacarán si me ven fuera de mi puesto.
─ No se preocupe. Conmigo al frente le aseguro que no pasan de la puerta.
─ De acuerdo. Espero no tardarme demasiado.
Yue se queda mirando al jefe alejarse hasta la entrada, y luego de eso reanuda su trabajo, pasando olímpicamente de los demás que estaban a su alrededor. Por un buen tiempo no toma en absoluto en cuenta los lentes de Yui. Ni siquiera eran de su agrado, ni veía de qué manera podrían servirle. Pasaron los minutos, pasaron las horas, y todo tranquilo. Yue había terminado con todos sus informes y los había enviado. Iba a tener que quedarse un par de horas extra en la comisaría, esperando a que el jefe regresara del entierro, pero eso no le significaba gran cosa para quejarse. Tampoco es que tuviera gran cosa que hacer en casa.
Al momento para levantarse y dirigirse a la sala de descanso, Yue se acuerda de los lentes que se encontraban sobre su escritorio, los mira de reojo. Por un momento piensa que sería un interesante trofeo, una manera de "demostrar" que ella era más apta para hacer frente al peligro, así que termina agarrando los lentes y se los lleva.
Estaba sola en ese lugar. La mayoría de sus compañeros y subordinados se habían retirado de sus casas o estaban terminando sus informes del día para luego retirarse. No sentía ninguna preocupación, si hasta le parecía genial pasar un rato sola en la sala de descanso. De ese modo podría estirar las extremidades a gusto sin que nadie la moleste.
Al momento en que se apoya sobre la mesa, Yue vuelve a sacar los lentes, pero a los pocos segundos de mirarlos siente que alguien la estaba mirando. Al voltear no ve a nadie. Tal vez era el cansancio que tenía. Salir un rato de allí le podría caer bien, pero no alcanza a hacerlo, pues a su lado se encuentra a Yui, mirándola fijamente. Yue se aterra. No entendía lo que estaba pasando, no se le ocurría nada para decirle, ni siquiera "se supone que estás muerta". No, en lugar de eso se queda simplemente mirándola, y Yui (o quien fuese realmente) se cruza de brazos, mostrando un gesto desaprobatorio hacia Yue.
A través del espejo
Requisitos:
-Yui falla en identificar al asesino fotográfico o se rinde
-Tsukasa muere
En la envolvente soledad de su apartamento, Yui se encontraba sentada en la cama, con su nublada mirada dirigida hacia la nada. En ese momento no podría estar más alegre de que su esposo no estuviera con ella, pues se sentía y veía patética como nunca antes en su vida. En ese mismo se dedicaba a hablar consigo misma, planteándose qué hacer con su vida, mientras un vaso estaba en su mano, descuidadamente sujeto.
Una cosa era fallar en lo personal, pero que al menos el caso se resolviese, pero tanto ella como todos los demás fracasaron. Nadie fue capaz de ayudar a Tsukasa, había escuchado del reciente suicidio de Kagami, el asesino fotográfico rondaba por allí, invicto, sin que nadie fuera capaz de descubrirlo. Había hecho todo para salvar a Tsukasa, pero todo lo que podría haber terminado mal terminó mal, incluso viendo todo desde un enfoque "optimista".
─ ¿Qué ha pasado conmigo? ¿Cómo pude fallar en un punto tan importante? ─ decía, sin esperanza alguna de que llegara nadie a responderle ─ Esto es un desastre, un caos total. He fallado a Tsukasa, y el asesino anda libre. He demostrado no ser apta para el trabajo...
Aquello era apenas el comienzo. Hablar consigo misma y autocompadecerse no había sido sino la antesala a la peor cosa que Yui terminaría haciendo para sí misma: Empieza a entregarse al alcohol de una manera atroz. La Yui que estaba hablando sola en ese momento, de hecho, ya no era policía. Abandonó el cuerpo de manera abrupta, señalándose a sí misma como un fracaso, e inmediatamente empieza con dilatadas charlas consigo misma, charlas que llegaron a durar horas consecutivas. Cortó todo contacto con su familia, pues se consideraba una vergüenza y no quiso estar más tiempo cerca de nadie que la conociese. Se entrega a la bebida, y esa práctica rápidamente deteriora su estado de salud. Y ahora estaba en su apartamento, el cual había caído en un severo estado de abandono en muy poco tiempo. Si su esposo llegara, sin duda se sorprendería de la transformación tan brusca que había sufrido.
─ Mierda... ¿Cómo pude ser tan torpe? Esto de mi parte es imperdonable...
Mientras más tocaba el tema, más terrible era su sensación de inutilidad y fracaso. Ella misma se estaba haciendo daño de manera inmisericorde. Se sirve otro trago y lo pasa de un sorbo, dándole igual el malestar que sufría su cuerpo por haber estado todo el día bebiendo. Le daba igual el sufrimiento de su propio cuerpo, y también le daba igual el agujero oscuro que ella misma acrecentaba en su corazón. Ella misma estaba trazando el camino a una muerte lenta, indigna, humillante y dolorosa.
Fin de los epílogos de Yui
Los epílogos de Yui son, por mucho, a los que más cambios he tenido que implementar, y eso es debido a que los epílogos correspondientes a Norman Jayden en Heavy Rain les dan un importante protagonismo a las ARI y la triptocaína, droga inventada de la que Norman es adicto. Y como Yui no posee esos lentes futurísticos, ni es adicta a estar metiéndose nada en la nariz, claramente he tenido que introducir los cambios. Incluso el final que puse como verdadero incluye partes en que Norman abandona la triptocaína y luego aparece usando las ARI. Como pueden ver, estos epílogos son los más retadores, puesto que no hay mucho a lo que sea capaz de sostenerme al guion original, incluso si es por partes. Lo que es más, "En el recuerdo", junto con "La tumba de Misao", son los únicos epílogos a los que cambié el nombre por completo: Al epílogo de Misao porque me parecía mejor que poner "Misa muerta" (no me salté la o, es el paralelismo con el juego, pues el epílogo equivalente en Heavy Rain es "Mad muerta"), mientras que con Yui es por obligación, pues el epílogo de Norman Jayden muerto es "Virtualizado", y él aparece ante Carter Blake luego que él usa las ARI y se encuentra en el mundo virtual. Pero mejor no explico más. Faltan los epílogos de Soujiro, que ya será que los suba en 2020.
Hasta otra
