-Mira Merlín lo que cacé.-dijo colocando el ciervo en frente de la cabaña en el bosque donde vivían-por fin comeremos bien.-comentó sonriendo.
-Mi señor Arturo, ¿tiene algo de malo la comida que le preparo?.-dijo mientras cerraba el libro que estaba leyendo.
-Arturo piensa que sabe a trasero de troll.-dijo sonriendo una chica de pelo rubio, ojos dorados y que usaba un vestido blanco.
-NIMUE, DEJA DE LEER MIS PENSAMIENTOS!.-dijo molesto Arturo.
-Los años pasaron, nos fuimos a vivir al interior del bosque prohibido, no quise que Arturo creciera en el castillo, al menos no hasta que pudiera tener un criterio más formado, por temor a que eso afectara su desarrollo.
-¿Como podría afectarle?, ¿no sería mejor que compartiera con otros niños?.-cuestionó Daphne.
-La sociedad en su esencia no a cambiado en muchos siglos, ¿cuantos amigos reales crees que hubiese hecho si sabían su linaje?, Morgana ya tuvo muchísimos problemas para hacer amistades, la mitad masculina del colegio la veía como un trofeo por conquistar, si Uther no tenia hijos varones entonces el esposo de la princesa sería rey, mientras que la mitad femenina se sentía envidiosa de ella y su estatus, haciéndole bromas crueles, aunque no lo admitió le afecto mucho, por eso su única amiga era Nimue, pues ambas eran iguales en rango, ambas princesas por lo que no tenían que envidiarse nada, pero luego de la muerte de los reyes...
-Nos distanciamos, ella culpaba a las hadas de todos los males, solo me toleraba pues Merlín creía en mi.-comentó Nimue.
-Es similar a lo que me paso en mis primeros meses en Hogwarts.-añadió Harry.-muchos solo querían estar conmigo por ser "el niño que vivió".
-Pero me conociste a mi y Tracey, ¿no es así James Evans?.-dijo coquetamente Daphne a su novio.
-Pues como iba diciendo.-comentó Merlín para detener a la pareja de enamorados.-esperaba que crecer en un ambiente natural al igual que su padre y educándolo en todo lo que pudiera ser útil, sería la clave para finalmente formar un excelente rey, cuando cumplió los once años lo llevé a Hogwarts, siendo el primer "muggle" en ir al colegio, aunque por derecho de sangre el colegio técnicamente era suyo, bueno no nos desviemos del tema.
La imagen que veían cambió, mostrando un pequeño niño de pelo castaño de once años vistiendo una túnica negra en las puertas del colegio, nunca había visto a tanta gente reunida en un solo lugar.
-Cabeza arriba su alteza, usted no tiene que sentirse tímido pues no a cometido delito alguno del cual sentir vergüenza, usted está más que instruido para empezar de la mejor forma su primer día de clases.
Una de las nuevas profesoras empezó a convocar a los alumnos nuevos que habían llegado por diferentes medios al colegio, Merlín había sido prudente y no se había manifestado, quería darle aunque fuese un margen de tiempo a su pupilo para que pudiera hacer algunas amistades, al menos antes de que verdadera identidad fuese revelada. Para esta época ya la diferencia entre edades de los alumnos no era tan marcada, pues los magos adultos que habían asistido como primera generación se habían encargado de compartir el conocimiento básico a sus pares, pues excluyendo a los magos ricos, el resto no podía darse el lujo de asistir al colegio por tantos años y no trabajar, además las políticas de Uther habían hecho que la persecución contra ellos disminuyera.
A diferencia de lo que se hacía en la época de Harry, en los inicios del colegio, los estudiantes no llegaban todos juntos en un día especifico, sino que llegaban en un intervalo de tiempo, generalmente una semana, tiempo que fue aprovechado el infante Arturo de hacer alguna amistades y de conocer el castillo, siempre bajo la atenta mirada de Helga Hufflepuff y Godric Gryffindor, quienes si conocían la identidad del infante.
El día de la selección había llegado, Godric tomó una pequeña silla de tres patas y la puso en medio del gran comedor, trajo un elegante sombrero en una mano y un pergamino en la otra.
-Muchos ya han sido seleccionados para las casas de la profesora Hufflepuff o la mía, pero debido a la gran cantidad de alumnos no hemos tenido tiempo de conocerlos personalmente a todos, para facilitarnos el trabajo cuando diga su nombre se sentaran en esta banca, donde les pondré este sombrero el cual determinará cual casa se adapta mejor a ustedes.
El mago de roja barba empezó a nombrar a diferentes estudiantes, unos llamaron la atención de Harry.
-Iolanthe Peverell.
"Peverell...es el apellido de la familia de los tres hermanos que recibieron las reliquias de la muerte por parte de Nyx"
-GRYFFINDOR!.-gritó el sombrero.
-Hardwin Potter.
Los adolescentes se voltearon a ver a Harry, luego al tal Hardwin, de no ser por los lentes y la cicatriz podrían pasar por gemelos.
-Vaya...los genes de magos si que varían poco a lo largo de generaciones.-comentó David.-me tengo que incluir en esto pues Arturo podría parecer por un hermano mio.
-Tiene mucha razón señor Anderson, señor Merlín, ¿sabe si algún miembro de nuestra familia ya está asistiendo al colegio?.-preguntó curioso Ron.
-¿Por qué asume que ya hay algún ancestro de su familia en el colegio joven Weasley?
.-Pues mi familia es muy antigua y pude apreciar que hay rostros similares a los de varios compañeros de mi casa, como por ejemplo, el muchacho con apariencia de ser prefecto en la mesa de Gryffindor se parece a Neville, la chica con un libro en las manos en la mesa de Ravenclaw se parece a Hermione, por lo que pienso que deben ser ancestros de ellos, por eso al observar no vi nadie parecido a Ginny o a mi.
-Fue un análisis...-comenzó Merlín incrédulo.
-Muy bueno Ron...te felicito.-concluyó David incrédulo también.
-Gracias, los libros que me regalo para navidad señor Anderson me han ayudado mucho.
-¿Cuales libros preguntó Daphne?.
-Unos sobre como desarrollar su inteligencia lógica y emocional, pensé que sería de gran ayuda, pues hay mucho talento en Ron, solo hay que encausarlo de buena manera.
-Se a pasado las vacaciones leyendo, es como tener un nuevo Percy, pero me alegro de ver como mi hermano mayor se supera a si mismo.-dijo Ginny regalandole una sonrisa de aprobación a Ron.
-GRYFFINDOR!.-gritó el sombrero frente a los aplausos de los alumnos de dicha casa cuando el ancestro de Harry fue a la mesa de los leones.
Ahí el pelinegro vio como Hardwing Potter se ponía a conversar con Iolanthe, el apellido Peverell no existía en la actualidad, además según lo que le había comentado en una ocasión Sirius, la capa de invisibilidad pasaba de padre a hijo y de madre a hija, por lo que era coherente pensar que ahí se encontraban dos de sus ancestros, lo que implicaba que era descendiente de la familia Peverell, al igual...Tom Riddle, el anillo de los Gaunt tenía dentro la piedra de la resurreción...como bien decía su padrino : "todas las familias de magos estaban emparentas", esperaba no ser primo cercano de Daphne o su relación se vería un poco...rara.
-Arturo hijo de Uther, príncipe de Camelot.-comentó un poco más serio Godric cuando fue el turno de anunciar al pequeño niño.
Las miradas del gran comedor cambiaron rápidamente, algunos hicieron inmediatamente una pequeña reverencia a medida que pasaba, otros miraban escépticos a que ese niño fuese el hijo del legendario rey, concentrado en su deber el muchacho se sentó y el maestro a su lado le colocó el sombrero.
-Bienvenido a Hogwarts su alteza, no se alarme, soy el sombrero seleccionador y mi deber es determinar a que casa será enviado.
-Mi maestro me a hablado de ti, dice que los cuatro fundadores pusieron parte de ellos junto con un hechizo para poder leer las mentes y ver a quien nos parecemos más.
-Haz sido un buen discípulo de Merlín, el mago más talentoso que he visto, con una ambición y astucia sin límites, digno de ser un Slytherin, veo que lo quieres mucho, ¿no es así?, a pesar de lo exigente que es contigo, lo vez como tu...padre y por tus memorias él te ve como su hijo, Salazar estaría feliz por ambos, por otro lado, las habilidades de tu maestro solo son comparables con la de su alteza la princesa Morgana, tenía un temperamento ardiente como el fuego, pero su genialidad brillaba como el sol, una muy merecida Gryffindor, a ella la vez poco, pero también la amas mucho, la vez como tu...madre, veo tu corazón joven príncipe, tienes astucia si...pero no un deseo de romper las reglas, veo un profundo deseo de probarte a ti mismo, eso es un rasgo valiente pero...no buscas gloria personal, eso es muy sabio, ¿quizás un Ravenclaw como la reina o tu tía?, te fascina la magia y aprender, pero...no es tu pasión, si...si... ahora es más claro, tienes un profundo miedo a no cumplir con todas las expectativas que tienen en ti, temes no ser tan prodigioso como Merlín, o tan seguro de si mismo como tu hermana, temes no ser tan brillante como tu madre, temes no ser tan buen rey como tu padre.
-Se que no soy tan espectacular como ellos, pero...haré mi mejor esfuerzo, mi maestro me a enseñado que la facultad más importante de un buen rey es tener una disposición a siempre ser mejor, haré mi mayor esfuerzo por protegerlos a todos y ser un rey bueno como lo fue mi padre.
-Ahora todo es claro, hay mucha gentileza en tu corazón y estás dispuesto a ayudar a los demás, tú serás un...HUFFLEPUFF!.
La mesa de los tejones gritó de alegría por tener al príncipe, lo recibieron con reverencias y fuertes aplausos mientras se sentaba con ellos.
-Hufflepuff siempre tuvo un aire hogareño encantador, sumado a que la profesora Helga insistió en que no me dieran ningún trato especial por ser hijo de quien era, simplemente que me trataran como Arturo de Camelot, su compañero de casa.
Los chicos se voltearon y vieron a un joven adulto de unos treinta años de pelo castaño, tanto Ginny como Daphne lo encontraron guapo.
-Siempre me haces creer que llegarás tarde...pero siempre cumples.-Comentó Merlín intentando ocultar la emoción que sentía en ese momento.
-Siempre me ocurrían cosas que me hacían retrasarme, pero no quería recibir un regaño de media hora por parte tuya, hacia milagros para llegar a tiempo.-respondió con una sonrisa.
-A pasado mucho tiempo mi muchacho.-lágrimas empezaron a caer por la barba del mago.
-Mucho tiempo, ¿unos ochocientos años aproximadamente?, es bueno verte maestro, pero no te pongas sentimental que también me harás llorar a mi.-dijo con los ojos humedecidos.
-Demasiado tiempo hijo...demasiado, te he extrañado mucho, perdóname por no haber sido tan fuerte para protegerte, por no haber previsto...tantas cosas, debí ser más sabio, debí ser más previsor, quien merecía haber vivido hasta la vejes junto a la mujer que amaba y ver a sus hijos crecer debiste ser tú, yo no, tú lo merecías completamente.
Arturo pareció sorprendido ante lo que su maestro le había dicho, más simplemente le sonrió y abrazó diciendo:
-No hay nada que perdonar, vi ahora tu vida desde otra perspectiva, vi el infierno que pasaste, tu has sufrido más de lo que yo lo hice, mi vida no fue un cuento de hadas, lo sé, pero tú te ganaste el ser feliz, veo que cumpliste la promesa que me hiciste la última vez que nos vimos, cuidaste a Daphne y prueba de ello es que nuestra familia a vivido hasta ahora.-dijo mirando hacia David.
Este hizo una pequeña reverencia hacia su ancestro.
-Es un honor conocerlo señor.
-El placer es mio muchacho, he querido por mucho tiempo el poder hablar contigo de esta forma, hay tanto de lo que me gustaría hablar, pero creo que lo mejor es seguir contando los acontecimientos, ¿le incomoda que ahora narre yo maestro?.
-Por supuesto que no, es tu historia a partir de ahora muchacho así continua...
-TONTO!.-gritó Nimue mientras abrazó la cabeza de Arturo llorando.-¿por qué me dejaste sola?, cuando fuiste a enfrentar a Mordred me dijiste que todo estaría bien, que todo se acabaría y estarías conmigo, pero te fuiste...al igual que Uther...
-Nimue...no puedo...respirar...
-Ya estás muerto!, no te puedes ahogar.-dijo soltándolo para regañarlo mientras levitaba y se llevaba las manos a la cintura.
-Vaya...estás muy grande, aunque aún tienes espalda de tabla.-comentó llevándose una mano a la boca para disimular su risa.
El hada aún con molestia procedió a abrazar por el cuello a quien consideraba como su mejor amigo, mientras este tomaba la palabra para seguir narrando.
-Bueno, mis primeros años en Hogwarts fueron un tanto caóticos, cuando se supo mi identidad muchas personas se acercaron a mi por amistad aunque en verdad buscaban favores políticos, algunas chicas incluso siendo mayores que yo intentaban ser demasiado "amables" conmigo, por otro lado había un grupo al que no le agradaba, pues consideraban que la gestión de mis padres no había sido la mejor y esperaban que sus familias se alzaran como gobernantes, pero pude finalmente tener amigos de verdad, el principal fue...Lancelot, él era hijo de unos magos nobles que murieron victimas de la guerra contra las hadas, Nimue...pensó que si Merlín tenía a un muggle a quien cuidar y su padre había hecho lo mismo en su momento con mi padre entonces ella debía hacer lo mismo con un niño mago, en mi tercer año, en la clase de criaturas mágicas, si así se llamaba antes, tuve mi primera experiencia con dragones, en esa época no se enfocaban tanto en la cría de estas criaturas, sino más bien como huir de ellas o poder matarlas, eran otros tiempos, nos tocó enfrentarnos a una dragona, que había puesto huevos hace poco, estos tenían singulares propiedades mágicas, con la cual se podían crear productos muy útiles, varios de mis compañeros intentaron lastimar a la bestia, más fueron derrotados fácilmente por esta, yo me oculté detrás de una roca, Merlín me había hablado de que mi padre había sobrevivido a una dragona mostrando valor, era momento de seguir sus pasos.
-DISTRAIGAN A ESA COSA, TENGO UN PLAN.
-¿ESTÁS DEMENTE?.-comentó un Lancelot de primer año olvidando completamente el protocolo real.
-LO ESTOY, SOLO DISTRAELO UN INSTANTE.
-HEY LAGARTIJA FEA, NO PUEDES DARME.-dijo mientras se movía de un árbol a otro mientras hacia chispas de colores con su varita haciendo que la criatura le atacara.
Aprovechando que la dragona atacaba en otra dirección de donde Arturo estaba se paró y corrió hacia los huevos, donde logró atrapar uno de estos.
-DRAGONA TENGO UNO DE TUS HUEVOS.-dijo amenazante el joven príncipe.
La criatura se giró y rugió con fuerza contra el castaño más este se mantuvo firme.
-Mis maestros quieren que te robemos estos huevos, los romperemos y usaremos las partes de tus hijos para hacer cosa.
-Vaya...no sabía que los dragones tuvieran groserías de ese calibre.-comentó David.
-¿Que dijo?.-preguntó Harry.
-No quieres saberlo, créeme.
-TE OFREZCO UN TRATO, DÉJAME LLEVARME UNO DE TUS HUEVOS Y LE DIRÉ A MIS MAESTROS QUE NO VUELVAN A HACERLE DAÑO A NINGUNO DE USTEDES, JURO PROTEGER Y CRIAR A TU HIJO, PERO SI PLANEAS ATACARNOS...SERÁ EL ÚLTIMO ERROR DE TU VIDA, ¿ENTENDISTE?.-finalizó con más vehemencia Arturo.
Por un instante tanto los espectadores como los estudiantes del recuerdo contuvieron el aliento, dragona y príncipe se miraron fijamente a los ojos por unos instantes, hasta que la primera apartó la mirada.
-Los dragones respetan la sinceridad y el valor, por lo cual no me atacó al notar que mis intenciones no eran malas, luego de eso empecé a criar a mi propio dragón después que eclosionó, junto con seguir en mi entrenamiento con espadas con Godric Gryffindor.
-También entraste en la adolescencia.-añadió Merlín con un tono de recordar un hecho no muy grato.
-Bueno...admito que mi adolescencia fue complicada, lentamente empezaron a surgir mis poderes de dragón, para mis dieciséis años me sentía exageradamente seguro de mi mismo, al punto de querer explorar el bosque prohibido más allá de la zona permitida, para simplificar las cosas nos terminamos topando con gigantes, hombres lobo y algunos dementores, en nuestra huida los atrajimos cerca del colegio, estaban por darnos el beso cuando una luz plateada empezó a iluminar el denso bosque.
-EXPECTO PATRONUM!.-dijeron Helga y Godric.
Un tejón y un león de plats respectivamente salieron de las varitas de los dos magos, los cuales expulsaron a las criaturas de vuelta al bosque, ambos docentes se mostraron preocupados, lo cual aumentó más cuando vieron que uno de los amigos de Arturo fue alcanzado parcialmente por uno de los dementores, no le llegó a dar el beso, pero el pobre debía haber visto sus peores vivencias por un tiempo muy prolongado.
-Solo cuando vi a uno de mis amigos en el suelo me di cuenta del costo de mi aventura, pero lo peor estaba por venir, Nimue había llamado a Merlín y no estaba nada de contento, en ese momento maldije que hubiese creado la aparición, pues de Londinium a Hogwarts llegó en un instante.
-AL CUARTO DE SANACIÓN, AHORA!.-ordenó tajante Merlín a Lancelot para que llevara a sus compañeros a curarse.
-Esa era la forma en que se le llamaba antiguamente a la enfermería.-comentó el mago anciano, que contrastaba con su serenidad a lo iracundo que estaba en el recuerdo.
-TÚ, ¿EN QUE ESTABAS PENSANDO?.-señalo con el dedo hacia Arturo mientras se acercaba.
El adolescente tragó saliva por el miedo que sentía hacia su maestro en ese estado, Merlín empezó a darle un sermón en medio de todo el colegio, sobre lo peligroso que había sido haber ido más allá de los límites del colegio, sin haberle dicho a nadie, que no estaban listos para enfrentarse a esos desafios.
-¿NO TE DISTE CUENTA LO QUE TUS ACCIONES PUDIERON INICIAR?, ¿QUE PASABA SI UN ALUMNO DE PRIMER AÑO SE ENCONTRABA CON UN DEMENTOR?, ¿SI LE SEGUÍA UN HOMBRE LOBO?, FUISTE COMPLETAMENTE IMPRUDENTE.
Ahí un sentimiento empezó a aflorar en el interior del joven, ira.
-¿QUIEN TE CREES QUE ERES PARA REGAÑARME DE ESA FORMA?.-cuestionó iracundo el adolescente.
-SOY TU TUTOR Y TU MAESTRO, ME TIENES QUE HACER CASO.
-PERO NO ME DEJAS ENTRENAR DE VERDAD, ME LO PASO ENCERRADO EN ESTE CASTILLO Y NUNCA ME EXPONGO A UN PELIGRO REAL, ¿COMO PODRÉ LUCHAR CONTRA EL MAL SI NUNCA LO ENCARO?.
-ESTARÁS LISTO CUANDO YO DIGA QUE LO ESTÁS.
-PERO NO ERES MI PADRE, FUE POR TU DEBILIDAD QUE MI PADRE MURIÓ, DEBISTE SER TU QUIEN PERECIERA ESE DÍA , NO ÉL.-rugió con más furia.
Las últimas palabras le habían dolido profundamente a Merlín, pues él pensaba similar, Uther no había hecho nada más que ayudar al resto, más su destino no fue estar con su hijo.
-En ese momento no lo había notado, pero no estaba regañando a Arturo, me estaba regañando a mi mismo, temía profundamente que él tomara los mismos pasos que yo.
Ahí vieron como Merlín alcanzaba a reaccionar ante el ataque del muchacho, el que consistía en bolas de fuego que emanaban de sus manos que se habían transformado en garras de dragón.
-Ese fue un mal día, cuando te empecé a gritar dejé toda mi furia salir, sumado a tres años con Uroboros que había sido un catalizador para mis poderes hicieron que estos se manifestaran finalmente, atacando a mi maestro.-dijo un poco avergonzado el rey.
-En resumen nos atacamos y destruimos buena parte del exterior del colegio.
-Creo que no son los primeros en hacerlo.-comentó Daphne mirando a su novio y a su amigo.
Ahora vieron a un adulto y a un adolescente sentados a las afueras del colegio, limpiando sin magia el desastre que habían causado, todo esto ordenado por la profesora Helga Hufflepuff como castigo por el susto que le habían dado a los estudiantes, ni maestro ni aprendiz habían hablado de lo ocurrido, hasta que el menor tomó la palabra.
-Maestro...yo...quería pedirle disculpas, no controlé mi ira y le dije cosas horribles.
-Su alteza...Arturo, fue mi error, he intentado protegerte de todo mal, pero eso a hecho que te niegue tu propio crecimiento, al igual que un árbol encerrado en una maceta, cuando...le regañe, no lo hice hacia usted, lo hice hacia mi, tengo miedo de que tomes malas decisiones como yo lo hice, pero eso fue soberbia de mi parte, tú no eres yo, ni tienes que ser yo, he puesto demasiada presión sobre ti, tienes derecho a equivocarte, mis equivocaciones me han convertido en lo que soy ahora, te pido que me perdones por mi falta de visión.
-Creo que ambos estamos arrepentidos, lamento haberte dicho cosas hirientes con mi padre, solo es que...me hubiese gustado conocerlo.
-Llevas mucho de él, ambos tienen un buen corazón, tiene la sabiduría de tu madre, el espíritu de aventura de tu hermana y...
-La tendencia de romper las reglas de un Slytherin.-completó el castaño.
-Si...si..-comentó riendo.-eso se te a pegado de mi lamentablemente.
-Es normal que herede algo de ti, es normal que los hijos hereden cosas de sus padres y tú has sido el único padre que he conocido Merlín y agradezco a Dios por eso, me gustaría saber si tú también me vez de esa forma.
-Claro que si su alteza...claro que si...hijo.
-A partir de ahí me enfoque en seguir preparándome para mi futuro deber como rey, Merlín cada vez me dio más libertad, finalmente un año después de los hechos que acaban de ver me gradué de Hogwarts, aquí paso un hecho...-empezó a decir avergonzado mientras sus mejillas se ponían rojas.-...que sería muy importante a futuro.
-¿Y cual fue?.-preguntó David a su ancestro.
-Hemm...bueno...como decirlo en presencia de dos damas...
-Por favor su alteza, dígalo, gracias a Harry y a David ya he perdido el asombro.-comentó Daphne.
-Bueno, si ese es el caso...Merlín te ordeno que lo cuentes tú.
-¿QUE?, ¿PERO SI TÚ HICISTE ESO?.
-TÚ ME LLEVASTE A ESE LUGAR, ADEMÁS DE QUE TAMBIÉN OCUPASTE ESOS SERVICIOS, ASÍ QUE ES TU CULPA.
El mago miró nervioso a Daphne, temiéndose algo horrible si contaba lo que él y Arturo habían hecho .
-Dios dame fuerza, bueno, cuando Arturo se graduó ya era mayor de edad para las leyes de esa época...era tradición llevar a los jóvenes a...-se cayó antes de continuar.
-¿A qué?.-preguntó de forma inquisitiva la rubia.
-A "volverlo hombre".-dijo con mucho pudor el anciano.
-¿Que significa "volverse hombre"?.-preguntó inocente Ginny.
Arturo y Merlín se miraron preocupados, más el último prosiguió.
-Bueno, yo llevé a Arturo a una casa de "señoritas", a cambio de cierto dinero, estas...
-¿Estás que?.-preguntó Ron curioso por el motivo que avergonzara tanto a los dos hombres.
-¿Lo llevaste a un prostíbulo?.-preguntaron Harry y David que se dieron cuenta de lo que quería llegar.
-¿Que es eso?.-preguntaron los tres sangre pura adolescentes.
-Es un lugar donde se le paga a mujeres para tener relaciones sexuales con hombres.-dijo de manera lapidaria Harry.
-No necesariamente tiene que ser de mujer con hombre en Londres por ejemplo hay.-iba a añadir David cuando Harry le puso la mano en la boca para callarlo, pues una mujer apareció de las espaldas de Daphne.
-LLEVASTE A MI PADRE A UNA CASA DE PUTAS!.-rugió la princesa Daphne.
-Esto se va a poner divertido.-comentó Nimue mientras sonreía divertida.
-HIJA LO..LO..PU..PU..PUEDO EXPLICAR.-dijo Arturo llevándose las manos al frente en señal de defensa.
-TÚ NO TE METAS PADRE, AÑOS DE CHARLAS SOBRE FOMENTAR LA VIRTUD Y LAS BUENAS COSTUMBRES PARA ENTERARME DE ESTO, por otro lado me alegra mucho verte, mi corazón reboza en alegría.-dijo dándole un beso en la mejilla a su progenitor, ahora... NECESITO ARREGLAR ALGO CON MI MARIDO, ¿POR QUÉ DIABLOS HICISTE ESO MERLÍN?.-dijo acercándose amenazadoramente a su esposo.
Pero este la abrazo fuertemente aún cuando estaba enojada.
-No sabes como te extrañe amor de mi vida.
-CREES QUE CON UN ABRAZO...y unas palabras bonitas vas a...yo también te extrañe.-dijo resignada devolviendo el abrazo.
Merlín miró hacia Harry y le guiño un ojo, debería recordar ese truco a futuro si su Daphne se ponía como la princesa.
-Lamento haber interrumpido el relato, pero quiero saber porque Merlín me engaño.-comentó ofuscada mientras se cruzaba de brazos e ignoraba su esposo.
-Hija, aún pasarían varios años antes de que siquiera conociera a tu madre, Merlín ni siquiera tenía intenciones de casarse y bueno, en ese momento me invadió la curiosidad y la emoción, pero pagué caro por ese acto, de alguna forma...mi hermana se enteró, ella había desarrollado cierta obsesión por mi, de niño no lo noté, pensé que solo era sobreprotectora conmigo, además nunca pensé que pudiera tener malas intenciones, pues mientras yo me educaba ella gobernaba como regente en mi nombre, pero en fin, ella se enteró de lo que Merlín y yo haríamos, creó una nueva poción, con la cual podía tomar la forma de una persona solamente requiriendo algo que perteneciera a quien se quería suplantar, en este caso una de las muchachas del local, finalmente tuve mi primera relación, nunca revelamos nuestras verdaderas identidades, solamente era un pequeño comerciante que traía a su hijo, en ese entonces ese tipo de locales compraban pociones especiales para que las mujeres no se embarazaran, en teoría debió haberlo hecho, pero no fue así, Morgana quedó embarazada de Mordred, aunque no lo supe hasta muchos años después.
-Poción multijugos.-señalo Harry.
-Nunca me imaginé que los motivos para la creación de esa poción fueran el...-iba a comentar David fascinado por la historia cuando su ancestra interrumpió su deliberación.
-Tengo una pregunta.-dijo la princesa Daphne que parecía juez, tribunal y verdugo frente a su padre y esposo.-¿tú también solicitaste los servicios de estas...muchachas?.
-Oh no no querida, yo me quedé bebiendo abajo, aunque debo decir que varias intentaron, pero no tenía intención de vincularme con ninguna mujer, en ese momento pensaba que una mujer solo me distraería de mi labor y sería una carga...hasta que te conocía a ti claro.-concluyó lo último de forma apresurada para no despertar más la ira de su mujer quien se acercó a mirarlo a los ojos.
-Te creo, se cuando me mientes, lamento mi falta de modales anteriores.-dijo mientras se volteaba a los cinco adolescentes del futuro y a Nimue.-mi nombre es Daphne hija de Arturo, princesa de Camelot y esposa del barbudo de Merlín.-añadió tomándolo del brazo.
-Bueno, de ahí en adelante me toco reclamar mi trono, Morgana logro evitar que reinara la anarquía, pero muchos nobles no la reconocían como monarca, pues consideraban que por ser mujer no tenía la capacidad de gobernar, muchos ducados y condados se separaron del reino por ese motivo, fue un secreto que mi padre tuvo un varón, por lo que muchos aristócratas querían hacerse con el derecho a gobernar, por lo que se celebraron torneos para probar las habilidades en combate, tanto en equitación como en combate con espadas, la prueba final consistía en intentar sacar la espada Excalibur de una roca al frente de la catedral de Londres.
-Vengan y pasen damas y caballeros, hoy como desafío final para este torneo tendremos la prueba de sacar la espada Excalibur, la cual fue posesión de nuestro amado rey Uther, de quien fui intimo amigo, su memoria llena de pesar mi corazón.-dijo con fingida pena uno de los nobles que dirigía la ceremonia.
-Merlín, ¿que me puedes decir de ese noble ademas de que es evidente que está mintiendo?.
-Es un imbécil su alteza, quedó en la casa Slytherin solamente porque su familia es rica y tenia conexiones, pero él carece de cualquier tipo de habilidad más allá de ser un adulador.
Varios jóvenes nobles vestidos con ornamentadas prendas desfilaron como pavos reales hacia la roca, muchos saludaban al publico, ya se veían con la corona encima, más su sonrisa desaparecía rápidamente al ver que la espada ni se movía, hasta que fue el turno de Arturo, él vestía ropas típicas de los comerciantes, la cual había sido su cuartada con Merlín cuando viajaron al sur del país desde Hogwarts, muchos se rieron del joven por sus vestiduras.
-HEY NIÑO, ESTO ES SOLO PARA NOBLES APÁRTATE.-rugió uno de los magos que vigilaba el lugar.
-El torneo está abierto para todo el público.
-Si pero no para ti, lárgate.-dijo amenazándolo.
Más el joven siguió, cuando el guardia iba a atacarlo, otro noble lo detuvo, diciendo que sería divertido ver como un chico pobretón intentaba levantar la espada, mientras caminó las dudas volvieron a él, ¿que pasaba si no era digno?, no, él no estaba aquí para someter sino para proteger. Con pasos firmes y no tomando en cuenta las burlas caminó hacia la roca, estiró su mano izquierda, la cerró en la empuñadura ornamentada de Excalibur y con pulso firme la sacó con tanta facilidad que casi se cae, pues pensaba que sería más pesada, solo ahí se percató de lo liviana que era el arma, casi como una simple rama.
-LES PRESENTO A ARTURO, HIJO DE NUESTROS REYES UTHER E IGRAINE, REY DE CAMELOT!.-dijo Merlín mientras se sacaba la capucha y transformaba tus túnicas humildes a unas más elegantes, dignas del momento.
La multitud quedó anonadada, para luego aplaudir y lanzar gritos de alegría por su nuevo monarca, incluso los que habían mirado en menos al joven, estos fueron los primeros en pedir perdón.
-Desde ahí las cosas en el reino se empezaron a calmar, mi hermana me recibió afectuosmente en el palacio en Londinium para entregarme el trono.
-Fue una ceremonia hermosa, magos y muggles de todas partes vinieron, no pude estar más orgulloso de ti en ese día.-comentó Merlín con alegría.
-Merlín y mi hermana eran mis principales conejeros.
-Te olvidas de alguien.-comentó Nimue mientras inflaba sus mejillas molesta.
-Junto contigo querida amiga, me la pasaba en varias reuniones al día, recibía a muchas personas que pedían mi ayuda en algún asunto, me lo pasaba horas en el trono hasta que mi pobre trasero quedaba plano, pero desde el campesino más humilde hasta el noble más rico era mi deber escucharlo, además salía durante algunos meses a detener a las hadas seguidoras de Nyx que quedaban.
-La popularidad de Arturo creció como la espuma, todos confiaban en él y lo querían, pero para ser un rey a plenitud necesitaba una reina que le diera herederos, ahí empecé mi búsqueda de la pareja indicada.
-Me descartaste de inmediato a mi.-dijo Nimue.
-Si, primero porque tu cuerpo aún ahora es el de una niña, no te has desarrollado completamente, segundo muchos veían a las hadas con desconfianza, por lo que una reina de esa especie no hubiese sido muy bien aceptada y tercero tú con Arturo eran hermanos de madres distintas, siempre vi que la amistad que tenías con él era la mejor ayuda que podías darle.-argumentó el mago con cariño hacia la niña
-Quien querría estar casada con alguien que huele a trasero de dragón.-dijo bromeando la rubia.
-Pues yo tampoco me hubiese casado con una espalda de tabla, ni tendría que tocar.-respondió juguetón el castaño.
-Idiota.-respondió molesta el hada mientras flotaba sobre la cabeza de su amigo y lo golpeaba.
-Bueno, bueno, finalmente empecé a buscar la mejor candidata, tenía que ser de buena familia, lo que nos daría una importante ayuda para afianzar más la posición política de Arturo como rey, tenía que ser una mujer refinada y educada, además de joven para poder darle herederos, ahí fue cuando recordé a un viejo compañero de escuela Lord Leodegrance, un mago noble del suroeste de Inglaterra, él tenía una hija unos cuantos años menor que Arturo, por lo que luego de conversar con este llegamos a un acuerdo, con el apoyo de la familia de este no tendríamos dificultades en la corte, acordamos que cuando Ginevra terminara sus estudios en Hogwarts se casaría con Arturo, pero hubo un detalle que no considere, que ella se enamorara de alguien más y peor aún, alguien en quien mi rey confiaba.
-¿A quien se refiere?.-preguntó Ron.
-Se refiere a mi.-dijo el caballero Lancelot, vistiendo una esplendida armadura pero dejando ver su pelo rojo fuego.-A Lancelot del lago, líder de los caballeros de la mesa redonda y mejor amigo del rey Arturo.
Hola a todos, aquí les traigo otro capítulo del arco de "Días del futuro pasado", aquí vimos el crecimiento de Arturo, la casa de Hogwarts donde asistió, también los problemas que tuvo con Merlín y como finalmente llegó a ser Rey.
La parte que más me gustó escribir fue la relación entre Arturo y Merlín, esos pequeños momentos en que discutían como padre e hijo.
¿Que creen que nos cuente Lancelot?.
¿Como creen que reaccione Arturo al ver a su ex-amigo luego de casi un milenio?
¿Por qué creen que habrá escogido a Ron como su reencarnación?
No olviden dejar sus comentarios que siempre los estoy leyendo, un abrazo y se viene un capítulo interesante.
Para la escena en que Merlín regaña a Arturo me inspiré en la escena en que Odin destierra a Thor en Thor 1
