Los personajes no me pertenecen a mi, sino al mangaka Masashi Kishimoto.
CAPITULO 50: Pasado que molesta.
Ni bien el sol alumbró la Arena, el equipo Kakashi partió hacia su destino, rescatar al kazekage. La conciencia de cada uno giraba en torno al asunto, pero para Emiko, era una prueba de fuego de sus habilidades. Una prueba de si era apta de controlar, en caso de salirse de sus límites, al 9 colas. Junto al equipo, estaba la anciana Chiyo.
Algo que resultaba curioso, a la par que asombroso para la anciana, era el empeño que Naruto ponía en la misión, lo apresurado que se lo veía.
-No entiendo porque alguien de otra aldea puede preocuparse tanto por el líder de la Arena. Ambas aldeas siempre estuvimos peleados- Dijo la anciana. Emiko observó a la anciana y finalmente habló.
-Naruto es alguien que no conoce el dolor de la guerra, de las enemistades entre aldeas-
-Deduzco por como hablas que tuviste parte en la última guerra ninja-
-Lamentablemente he visto demasiado, pese a mi edad- Dijo con pesimismo Emiko.
-El mundo ninja no es precisamente amable, ni siquiera con niños- Dijo Chiyo mirando a la joven.
-Sobre Naruto, el comprende a la perfección el dolor de Gaara, porque también es un jinchuuriki-
-¿Cómo?- Exclamó la anciana con sorpresa.
-Dentro suyo está encerrado el zorro de 9 colas. Naruto ha sufrido a lo largo de su vida el rechazo de la aldea, el desdén por algo que no fue culpa suya y ahora es perseguido por Akatsuki. Por eso está tan desesperado por salvar a Gaara, porque entiende lo que él siente a la perfección-.
-¿Qué? ¿Él también?- Chiyo comenzó a repasar en su cabeza momentos de su pasado. El nacimiento de Gaara, la muerte de la madre de éste, y cómo ella tuvo una fuerte participación en la decisión y posterior encierro de la bestia de una cola en el cuerpo del niño, mientras veía la frialdad en la mirada de Emiko.
-Creo que ninguno de nosotros comprende más la situación que Naruto- Dijo Sakura de pronto, captando la atención de la vieja -Al principio, yo también estaba en ese grupo de personas que miraba de forma a extraña a Naruto, pero jamás me explicaron el porque, solamente imitaba a los mayores, y hasta hace poco descubrí la razón, a la bestia de 9 colas-
-Es normal sentir temor hacia algo como ello, una bestia con cola es algo inimaginable, totalmente destructivo- Dijo la mujer.
-Lo sé, pero no es culpa suya, ni de Gaara, ellos no pidieron ser jinchuurikis, fue algo que otras personas decidieron, sin tener en cuenta el daño que ocasionaron, tanto a Naruto y a Gaara, como a quienes los rodeaban- Concluyó la pelirrosa mirando a Emiko. Todos en la aldea de la hoja sabían que la joven Senju estaba atada de por vida al zorro de 9 colas, debido a su kekkei genkai, debido al elemento madera, tan raro como único en el mundo ninja y capaz de domar a la bestia. Chiyo pensó automáticamente en Gaara, alejado completamente de su familia, aislado, criado como una maquina de matar. Sobre Naruto, lo poco que supo a lo largo de los años era que él creció completamente resguardado por la familia Senju, los descendientes del primer y el segungo hokage. Pero escuchando lo que las dos jóvenes decían, se dio cuenta de que, por mucha proteccióny resguardo que tuviera, Naruto no estuvo exento del desprecio que acarraba ser un jinchuuriki, algo que él y Gaara compartían, el dolor y el sometimiento por parte de las cabezas del mundo ninja.
Sentado sobre una rama en un árbol, el pelinegro divagaba en sus pensamientos, yéndose de un extremo a otro. Aunque, últimamente pensar en su otrora grupo se le estaba haciendo costumbre a Sasuke. Por lo general sus pensamientos rondaban alrededor de su entrenamiento, su búsqueda de poder, su familia, pero de vez en cuando, se filtraba algún que otro pensamiento respecto a Naruto y Sakura. En particular, recordaba una "charla", si es que podía llamar charla a eso, que tuvo con Orochimaru, informándole de los pormenores de sus viejos amigos.
-Un viejo amigo dentro de la aldea me dijo un par de cosas interesantes, Sasuke- Dijo el sanin con algo de malicia, como habitualmente hablaba.
Estoico, Sasuke no pronunció palabra alguna, más que observar de manera fría a su maestro. Le incomodaba de sobremanera que me mencionaran cualquier cosa relacionada a la aldea de la Hoja.
-¿No piensas decir nada?- Preguntó Orochimaru. Sin intentar evasivas Sasuke se pronunció de forma cortante.
-No me interesa-
-¿De verdad? ¿Ni siquiera por tus amigos y familia?-
-He dejado todo eso atrás- Dijo el chico de forma fría
-Que lástima, pensé que te gustaría saber que tus padres están moviendo cielo y tierra para encontrarte, sobre todo tu hermano-
Sasuke pensó inmediatamente en su madre, quizás la que más estaría sufriendo con esta situación, pero luego recordó que ninguno, ni ella ni su hermano, contrariaron a su padre cuando éste no quiso valorarlo, cuando nada de lo que hacía parecía satisfacerlo. El sentirse subyugado por todos, un sentir que simplemente detestaba.
-También escuché, que Naruto se fue de la aldea junto a Jiraiya- Escuchó a Orochimaru decir. Así que el cabeza hueca estaba entrenando también -Tal parece que todo tu equipo a decidido no quedarse atrás, porque la niña de cabello rosa también está entrenando-
-¿Sakura?- Susurró Sasuke sin darse cuenta.
-Así que la recuerdas, una niña muy bonita según recuerdo, y muy presente en tu memoria por lo que veo- Dijo Orochimaru con algo de burla.
-Son tonterías-
-Pues si te interesa saber sobre ella, está aprendiendo ninjutsu medico con Tsunade-
Fue lo último que escuchó ya que decidió alejarse, no necesitaba oir más aquello.
-Me voy a dormir, no quiero que me molestes- Dijo tajante el Uchiha.
-De acuerdo, Sasuke-
No necesitaba de eso, no ahora, no más. Se haría fuerte, tal como había decidido en el momento en que escapó de la aldea, pero para ello debía olvidarse de todo, matar sus sentimientos, algo que parecía costar.
-Lamento interrumpir tus pensamientos, Sasuke- Escuchó el pelinegro decir a alguien, al bajar la vista, se encontró con Kabuto y su mirada analítica.
-¿Qué quieres?- Dijo el chico siendo algo agresivo.
-Es algo urgente, necesito tu ayuda- Dijo serio el peligris.
-¿Qué sucede?- Respondió Sasuke, igualmente serio.
-Hubo una especie de motín en la guarida norte y se han escapado varios prisioneros, me urge que vayas y ayudes a los guardias a buscarlos- Dijo Kabuto.
-De acuerdo- Contestó Sasuke.
-Me sorprende que seas tan solicito- Sasuke no respondió y salió inmediatamente para aquella guarida, la cual no estaba lejos. Odiaba los experimentos de Orochimaru, sin embargo, esa gente lleva años, e incluso décadas encerrada siendo objeto de crueles pruebas, ni él mismo entendía como estaban aun con vida, pero lo cierto es que esas personas representaban un serio peligro para cualquier persona común. No es que le importara precisamente que pasara con los demás, pero, quizás, algo de humanidad aún quedaba dentro de Sasuke, aun llevando 3 años junto a un sádico como Orochimaru.
Finalmente, el equipo Kakashi, junto a la anciana Chiyo, dio con el lugar exacto de la guarida de Akatsuki, el lugar donde estaba Gaara. Se trataba de una enorme cueva, cuya entrada estaba bloqueada con una roca de igual tamaño.
-Hay una fuerte barrera- Dijo Kakashi.
-No creo que sea tan sencilla de romper, fíjense en el pergamino, contiene un jutsu muy particular- Dijo Emiko, fijándose en la banda blanca con una inscripción que estaba pegada en la roca.
-¡Demonios!- Exclamó Naruto -¿Acaso no hay manera de entrar?- Mientras el equipo hablaba y buscaba una manera de romper el sello, llegó una inesperada ayuda.
-¿Ustedes que hacen aquí?- Dijo Emiko, viendo a los recién llegados. Se trataba del equipo de Gai.
-Tsunade-sama pensó que seríamos útiles y aquí estamos- Dijo Rock Lee, tan enérgico como su sensei.
-Así es!- Exclamó igualmente Gai, avengonzado a Neji y a Tenten, quienes apenados se quedaron a un costado de sus enérgicos compañeros -Kakashi, supuse que necesitarían de nuestra ayuda, por lo que vinimos lo más rápido posible-
-Pues, más o menos- Dijo sin ánimos Kakashi. Tras investigar el sitio, se toparon con varios pergaminos iguales a los de la entrada de la cueva, llegando a la conclusión de que debían romperse todos para desaparecer la barrera.
-Sin embargo- Dijo Emiko -Se habrán dado cuenta de que no podemos romper los sellos por separado, lo hemos intentado y ha sido inútil, por ende hay que sincronizarnos para romperlos al mismo tiempo-
-¿Pero como hacerlo si los pergaminos están distantes unos de otros?- Preguntó Tenten. Kakashi meditó unos segundos, al igual que Emiko y Chiyo, hasta que recordó que llevaba algo que sería útil. Buscó entre sus herramientas ninja y finalmente encontró, unos pequeños micrófonos con audífonos que servirían para sincronizarse.
-Es perfecto- Dijo Emiko, una vez que el equipo Gai y Kakashi se pusieron los audífonos.
-Bien, este es el plan- Dijo Kakashi firme -Gai, su equipo y yo, a la señal, romperemos los pergaminos al mismo tiempo, mientras que Sakura con su fuerza, romperá la roca, y una vez hecho eso, Emiko, Chiyo y Naruto se meterán en la cueva en busca del kazekage, el resto los seguiremos-
Todos asintieron y se dispersaron, listos en cada uno en su posición, listos a rescatar a Gaara.
