Hola, disculpen el retraso, he estado complicada los ulimos meses. pero he regresado. dejenme sus comentarios.
BirdsandStars
Me quedé mirándolo fijamente, sorprendida por el descubrimiento que acababa de hacer. Miré brevemente a Christian y él estaba muy serio. Grace no tenía ni idea de quién era el autor de la novela.
—Anastasia, Christian, les presento a Joey Taylor, el autor de la novela. —nos dijo mientras nos tendía una toalla a mí y otra a Christian.
Me sequé un poco el agua y enredé la toalla en mi cuerpo.
—Es un gusto en conocerlo Sr. Taylor. —le dije con una sonrisa que el me devolvió. —No imaginé que fuera tan joven. —le dije sinceramente.
—Llámame Joey, por favor. —contestó el con una voz grave. —Ustedes son los primeros que me conocen, imagino que va a ser un impacto para todos cuando lo descubran. —dijo mientras todos reíamos.
Todos menos Christian.
—Un gusto en conocerlo. —le dijo Christian muy serio mientras estrechaban las manos.
—Grace me había comentado que tenían buena química juntos, y esta escena que acaban de filmar me lo acaba de probar.
¿Había visto parte de la filmación? Aunque por suerte no había sido la escena de la ducha, o de la primera vez juntos. No creo que esté muy cómoda filmando una de esas escenas sabiendo quien nos está mirando.
—Grace, quisiera conversar con ellos dos en privado. —Grace se le quedó mirando pensativa. —Quiero comentarles algo de la segunda parte de la novela, que puede que los ayude con sus personajes.
—Ven te acompañaré hacia el tráiler de Anastasia, los puedes esperar allí mientras se cambian de ropa.
Grace se llevó al escritor fuera del set. Y Christian y yo intercambiamos una mirada y nos dirigimos rumbo a vestuario nuevamente. Nos cambiamos con la ropa de la próxima escena que filmaríamos y después nos dirigimos hacia mi tráiler. Christian me abrió la puerta y entré seguida por él.
El autor de la novela estaba de pie en medio del tráiler.
—¿Dónde está Grace? —pregunté al no verla en el tráiler.
—Fue a preparar todo para la filmación.
Había cambiado el tono de su voz, ahora tenía una voz dulce, melodiosa y agradable. Era completamente diferente a la forma en que había hablado frente a los demás.
Christian se acercó dónde estaba y ambos se abrazaron fuertemente. Se podía notar que eran muy amigos. Christian le sonrió, le pasó un brazo por los hombros cariñosamente mientras me miraba fijamente. Se apartó y se sentó en la cama. Me quedé mirándolo fijamente.
—Ana. —me dijo tendiéndome una mano.
Me acerqué a él y entrelacé mis dedos con los suyos mientras me sentaba a su lado.
—Christian me habló de ti. —me dijo muy bajito mientras me brindaba una sonrisa.
—Sí, él me contó que te ayudó.
Ver como Christian le sonreía, y la forma cariñosa en que la había abrazado, me hizo sentir celos. Hace mucho tiempo ellos habían sido pareja, habían filmado una película juntos habían sido la comidilla de L.A., la pareja perfecta de Hollywood. Y por la forma en que ella lo miraba, sabía que aún tenía sentimientos por él.
—¿Pensaba que querías mantener en secreto la identidad del autor de la novela? —le preguntó Christian.
—No podía seguir ocultándome por siempre. —le contestó mientras se sentaba en una silla.
—¿Por qué decidiste hacerlo ahora?
—La novela fue un éxito y ahora con la filmación de la película, sabía que tendría que salir del anonimato. Pero no hablemos más de mí, háblame de ti, apenas y hablamos cuando estuviste en mi casa.
—Estoy bien, estamos bien. Volvemos a estar juntos, aunque en secreto. —dijo muy bajito mientras los tres reíamos.
—Nunca pensé que te vería comprometido con alguien.
—Ya ves, ella ha puesto mi mundo de cabeza. —dijo mientras me miraba y aferraba mi mano fuertemente.
—¿Puedo preguntarte algo de la novela? —inquiero con curiosidad.
—Pregunta lo que quieras e intentaré contestarte.
—¿En quién te basaste para crear el personaje de Max?
Jolinne se me quedó mirando estupefacta por lo que le acababa de preguntar. Miró disimuladamente a Christian y después nuevamente a mí.
—¿Qué tanto conoces a Christian?
—Creo que mejor que su madre. —le contesté sinceramente.
—Entonces sabes la respuesta a esa pregunta.
Si. Creo que la he sabido todo el tiempo. Christian es Max y supongo que Elizabeth es ella. Ahora mi mente estaba girando y girando. Si la historia de la adicción era verdad. ¿Qué otras cosas de la novela lo serían? Y mi mente se desvió hacia las escenas eróticas. Creo que lo mejor sería que no pensara en eso. Pero no podía evitar pensar en ellos dos juntos.
Habían sido la pareja perfecta. Pero había algo que Christian no me había contado. ¿Por qué se separaron?
—No todo gira en torno a él en la novela. —me dijo sacándome de mis pensamientos. —Imagino que lo que quieres saber en realidad es porque no estamos juntos.
¡Mierda! Ella acababa de leer mis pensamientos.
—No eres la primera persona que quiere saber eso. —me dijo mirando a Christian brevemente. —Soy bisexual. —me contestó mientras yo enarcaba una ceja.
Eso explica algunas cosas de la novela desde el punto de vista de Max.
—Podemos dejar de hablar del pasado, les traje algo para que estudien. —nos dijo mientras sacaba de su bolso dos libros y nos entregaba uno a cada uno. —El lanzamiento es dentro de un mes, esas son las primeras copias.
En mi mano tenía una copia firmada de la segunda parte de la novela. La abro inmediatamente, no puedo esperar para leer el desenlace.
—¿Vas a estar mucho tiempo aquí? —le pregunta Christian mientras yo cierro la novela.
—No lo sé. Tengo mañana la primera firma de autógrafos y me gustaría ver algo más de la filmación, quisiera involucrarme más con el proyecto como mismo me pidió tu madre al comienzo.
—¿Mi madre?
—¿No lo sabías? Se pusieron en contacto conmigo, de alguna forma, pidiendo mi participación en la filmación.
—Nunca supe nada de eso. —le contesta Christian pensativo. —Y soy productor ejecutivo.
—Imagino que debes hablarlo con tu madre. —dice ella dirigiéndose hacia la puerta. —¿Imagino que tampoco saben de la cena que está organizando para esta noche?
Ambos negamos con la cabeza.
—Bueno, ya ella se los informará.
Jolinne abre la puerta y se marcha. Y allí me quedo pensando en demasiadas cosas, y ninguna agradable. La novela narraba la relación que ellos habían tenido. Ahora todo comenzaba a quedarme mucho más claro que antes. Pero había cosas en la historia que no cuadraban.
—Dijiste que nunca habías tenido novia.
—¡Que! —me dice sorprendido por mi pregunta.
—Me dijiste que nunca habías tenido novia. —le repito mirándolo a los ojos fijamente.
—Y nunca la había tenido. Nunca le había pedido a una chica que fuera mi novia Ana. Solo a ti, eso lo sabes. ¿Qué sucede?
—Pero los periódicos decían que ustedes eran pareja, que eran la pareja perfecta.
—¿Por qué estamos hablando del pasado ahora?
—Porque quiero saber que tanto de lo que he leído en ese libro es verdad.
Christian toma mi rostro entre sus manos y desliza los dedos por mis mejillas.
—¿Por qué tanta inseguridad ahora Ana? Sabes que hubo otras antes que tú, nunca te lo he negado. ¿Qué es exactamente lo que te molesta? —me pregunta con la mirada fija en la mía. —Acordamos no más mentiras, recuerdas.
—Que ella quiera regresar a tu vida.
—Ella no está interesada en mi.
—Pero acabo de ver como la miras. Tu tienes sentimientos por ella. —le digo mientras siento como el corazón se aprieta en mi pecho.
—Mis sentimientos por ella no pasan más allá de una amistad Ana. La quiero como a la hermana que nunca tuve.
—Pero ustedes se acostaron Christian. Y sé por experiencia propia la adicción que puede crearse al acostarse contigo.
—¿Adicción? No sabía que eras adicta a mí. —me dice con una sonrisa.
—No estoy bromeando Christian.
—Yo tampoco Ana. No te voy a mentir, sí tuvimos sexo, una sola vez. A la mañana siguiente nos dimos cuenta que había sido un error y que no valía la pena arruinar nuestra amistad.
—¿Pero y las fotos de las revistas? Todas esas entrevistas en que decían que estaba juntos, las sesiones de fotos, los besos apasionados.
—Fueron solo eso. Actuaciones para atraer la atención. —me dice haciendo una pausa. —Ana, ella es mi pasado, tu eres mi presente y quiero que seas mi futuro. No te tortures más con algo que nunca fue, ni va a ser jamás. ¿Me lo prometes?
—De acuerdo. —le digo con una sonrisa.
—Regresemos al set no vaya a ser que mi madre venga a buscarnos. —me dice mientras se pone de pie y tira de mis manos.
—Vamos.
El resto del día pasó rápidamente. Y mientras termino de arreglarme para la cena en casa de Grace, pienso en algunas cosas, que sé que no debería pensar. Sé que Christian me ha dicho que me ama, y me lo ha demostrado en incontables ocasiones. Pero también sé que detrás de las historias de los tabloides, siempre hay algo de verdad.
¿Acaso no debía preocuparme por el regreso de Jolinne?
Un mensaje de texto me saca de mis pensamientos. Es de Christian.
"La casa está rodeada de paparazzi, sedientos por una buena historia. Te necesito aquí, me estoy poniendo nervioso. No demores"
Su mensaje ha hecho que me regrese el buen humor y me olvide de todo. Cojo mi bolso y las llaves del auto mientras me dirijo hacia casa de Grace. Como mismo ha dicho Christian, en cuanto parqueo los paparazzi abordan mi auto. Pero puedo distinguir entre los paparazzi un rostro familiar que se acerca hacia mi y me abre la puerta con una sonrisa radiante.
—Te estaba esperando. —me dice mientras me tiende su mano.
Me agarro de su mano sonriéndole mientras salgo del auto. El obturador de las cámaras no deja de disparar hacían nosotros, dejándome ciega por momentos. Puedo ver la mirada de Christian deslizarse por mi vestido, y se queda mirándolo más de la cuenta. Posa una mano en la parte bajad de mi espalda y se me acelera la respiración al sentir el contacto de su mano con mi piel desnuda. Pero no dejo de sonreír mientras nos miramos fijamente.
Christian me conduce entre los paparazzi hacia el interior de la casa y me pone a salvo de los paparazzi.
—La cena será en el patio trasero. —me dice mientras me conduce por la casa. —Cuando termine la cena…nos vemos en la playa. —me dice mientras traza círculos con el dedo en mi espalda.
—No creo que sea una buena idea Christian. —le digo mientras siento como el se aferra a mi cintura.
Estamos fuera de la vista de todos mientras atravesamos la casa hacia el patio trasero. Christian abre una puerta y tira de mi hacia el interior. Cerrándola rápidamente.
—Me importa una mierda si es una buena idea o no, te necesito Ana. —me dice en una súplica poniendo sus labios cerca de los míos.
—Me arruinarás el maquillaje. —nos miramos fijamente.
Sus manos en mi cintura se aferran a mi cuerpo como temiendo perderme.
—No te voy a besar.
Lo miro frunciendo el ceño.
—¿Dime que nos veremos después de la cena?
A quien voy a engañar. Lo necesito también. No me conformo con los encuentros en el set. Le sonrío mientras enredo mis manos en su cuello.
—De acuerdo. —le digo con una sonrisa mientras el abre la puerta.
Mira a ambos lados antes de sacarme de la habitación y conducirme hacia la terraza.
—Estás muy guapo esta noche. —le digo como un cumplido.
Está vestido de traje negro y pajarita. Creo que es la primera vez que lo veo vestido tan elegante. Aunque su pelo no tiene mucho remedio, además que me encanta cuando lo lleva desordenado.
—Gracias, igual tú. —me dice con una sonrisa mientras llegamos a la terraza. —Pero te sobre ropa. —me dice muy bajito antes de separarse de mí.
El no tenía remedio. Estas cosas que me decía, eran las que me hacía enamorarme de él cada día más.
En la terraza hay más personas de las que me imaginaba. Hay diferentes celebridades conversando animadamente.
—Una pesadilla, lo sé.
Me giro hacia el lado donde se encuentra Jolinne. Y le sonrío cordialmente.
—Aún no me acostumbro a esto. —le digo con sinceridad.
—Nunca llegas a hacerlo, créeme. —me dice mientras pasa un camarero con una bandeja de copas de champagne y ella coge dos y me tiende una. —Esta es la mejor solución, hace que te olvides de todo y la noche pase rápidamente. —me dice alejándose de mí.
Le doy un sorbo largo a mi copa de champagne mientras me lleno de valor para la cena.
Jolinne tiene razón, el champagne ayuda a que se me olvide el resto del mundo y la cena trascurre rápidamente. Grace me toma del brazo y comienza a presentarme a varias personas diciendo que soy talentosa.
Todos me halagan y me hacen preguntas a las que intento contestar con total sinceridad. Pero mientras ella lo repite, una y otra vez, me llegan dudas.
¿Soy talentosa?
No recuerdo haber hecho mucho en la audición. Lo único que hice fue improvisar y dejarme llevar por lo que Christian me hacía sentir. Por lo que me hace sentir. Pero sé que no siempre podré improvisar, y aunque Christian y yo estamos comprometidos, tampoco sé si esto durará mucho. Conozco Hollywood, y sé que no seríamos la primera pareja que afirma amarse y después de un tiempo se separan.
A medida que pasa la noche y las copas de champagne, me siento más decepcionada de mi misma. Llego a un punto, en que no sé si Christian me escogió por mi talento de actriz, o porque quería acostarse conmigo. Lo miro fijamente. Está conversando a lo lejos y no se percata que lo observo.
Me disculpo con el grupo donde estoy diciendo que voy al baño. Paso por la cocina, y cojo una botella de champagne sin que nadie me vea. Camino mientras me dirijo fuera de la vista de todos. Cuando me percato, estoy saliendo hacia la arena. Me quito los tacones, los dejo a un lado y camino hacia la orilla. Me siento mientras abro la botella de champagne y relleno la copa.
Quizás el sonido del océano me ayude a pensar con más claridad. Pero sé que la tranquilidad junto al océano no durará mucho. Alguien notará que no estoy y saldrá a buscarme. Solo espero tener claras mis ideas cuando me encuentre.
