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BirdsandStars
No sé cuánto tiempo pasa, solo sé que estoy más achispada y desinhibida de lo que debería. Veo una sombra aproximarse hacia donde estoy, me giro brevemente. Para mi sorpresa, no es quien yo imaginaba que era.
—¿Te puedo acompañar? —me pregunta mientras se sienta a mi lado.
—Ya te has sentado. —le digo con una sonrisa.
—La primera fiesta a la que fui, me sucedió lo mismo.
—¿Todos te decían que eras talentosa?
—No. Tenía ganas de escapar de allí lo más rápido que pudiese. —me dice con una sonrisa. —¿Te molesta que digan que eres talentosa?
—Sí. Porque no lo soy.
—No te entiendo. He visto la escena que firmaron hoy, tienes talento Anastasia.
—¿Sabes porque Christian me escogió para el protagónico? —le pregunto mientras ella niega con la cabeza. —Porque quería acostarse conmigo.
—No lo creo. Christian es impulsivo, sí, pero no haría algo así cuando sabe que podría arruinar la película por una estupidez.
—Pues lo hizo. Yo fui preparada para otro personaje, y me hizo audicionar con él para el protagónico en la escena en que Max acosa a Elizabeth hasta el apartamento y se acuestan.
—¡Que hizo que! —grita sorprendida.
—Pensaba que eran amigos, que te lo había contado.
—Somo amigos, pero no me contó el casting como fue. —me dice pensativa. —No puedo creer que haya hecho eso.
—Primero me rompió las bragas en el set, y después me folló en el tráiler.
—¡Dios mío! Se que es impulsivo, pero te juro que ese comportamiento no es normal de él. Debes haberlo afectado mucho para que haya perdido el control de esa forma.
—No fue exactamente ahí cuando perdió el control. —le digo muy bajito, perdida en mis recuerdos.
—Sabes que te ama, ¿cierto?
—Lo sé. —le digo con un poco de decepción en mi voz.
—Y también sabes que tiene una cola de mujeres detrás de él esperando la más mínima oportunidad por entrar en su cama.
—Eso también lo sé. —le digo con la mirada perdida en las olas que rompen en la orilla cerca de mis pies.
—¿Sabes cuantas mujeres darían lo que fuera por estar en tu lugar? ¿Por trabajar con él en una película? Por qué él le dedicara algo de su atención, o porque le pidiese matrimonio.
—No estoy con Christian por su atractivo, o por su dinero o su fama. En realidad, intenté evadirlo e ignorarlo en varias ocasiones. Pero la atracción entre nosotros era demasiado fuerte, y llegó un momento que no me pude resistir más. El hizo que poco a poco me enamorara de él.
Jolinne no dijo nada más, solamente me miró fijamente sin poder creer lo que yo le estaba contando.
—Nadie puede saber que estamos prometidos. —le digo en un susurro.
—Me lo ha contado.
—¿También te ha contado que tenemos que vernos a escondidas? ¿O que tenemos que actuar fuera del set para que nadie sospeche que estamos juntos? —Jolinne me mira frunciendo el ceño, pero no dice nada.
Niego con la cabeza mientras pongo la botella y la copa a un lado.
—Eso es lo que más extraño, no poder ser una pareja normal. No sabes cuanto deseo que acabe todo esto para poder dormir juntos, despertar juntos y hacer todas las cosas que queramos sin necesidad de escondernos por miedo a que un paparazzi nos tome una foto y todo se descubra.
—¿Has hablado con Christian de todo esto?
—No. Apenas y nos vemos fuera del set. Y cuando nos vemos la necesidad premia por encima de todo lo demás.
Jolinne se pone de pie mientras yo la miro.
—Necesitas contarle todos tus miedos e inquietudes a él. —me dice mientras se marcha por donde mismo vino.
Y allí me quedo, abrazando mis piernas mientras el aire golpea mi rostro. Cierro los ojos. Nunca imaginé que pudiese extrañar cosas tan simples como una cita, o una salida al cine. Bueno, al menos habíamos ido al cine en Santa Ana. Sonrío con el recuerdo.
Otra sombra se acerca en mi dirección unos minutos más tarde. No me giro. Seguro que Jolinne viene a darme algún consejo sobre como afrontar las inquietudes en esta relación. Pero esta vez, no es Jolinne quien se sienta a mi lado. Lo miro frunciendo el ceño.
—Alguien me ha dicho que necesitabas hablar. —me dice mientras yo miro hacia la casa.
Jolinne está allí de pie, me brinda una sonrisa y desaparece en el interior.
—Nadie nos va a interrumpir por el momento. —me dice mientras regreso mi mirada hacia el mar.
—No sé por donde comenzar. —le digo sinceramente.
—¿Qué es lo que más te inquieta Ana?
—Todos dicen que soy talentosa.
—Porque lo eres.
—Pero es que no termino de creérmelo Christian. —y sé porque lo digo mientras aparto mi mirada del mar y me pierdo en sus ojos.
Habían sido muchos castings fallidos antes de que él, extrañamente, me escogiera para un protagónico que ni siquiera había preparado.
—¿Crees que, si no lo fueras, estuvieses en la filmación?
—No lo sé, dímelo tú. ¿Acaso no me escogiste porque te sentiste atraído por mí? —le pregunto mientras el me fulmina con la mirada.
—¿Y que si lo hice por eso? —no puedo creer lo que estoy escuchando. —Al final resultó bien, la clavaste en esa audición Ana.
—¿Estás hablando en serio? —le pregunto incrédula.
—Desde luego. Tienes talento, de no ser así esa audición, por mucha química que tuviésemos, no hubiese salido bien.
Mis oídos no están escuchando lo que el me dice. Al final lo que me imaginaba era cierto. El me había escogido solamente porque quería follar conmigo, que haya salido bien todo, había sido solo una coincidencia.
—¿Por qué estas aquí sola pensando en todo eso y ahogando tus penas en champagne? —me dice mientras señala la botella a mi lado.
—Porque no sé si pueda soportar una relación a escondidas mucho más. —le digo muy bajito mientras aparto mi mirada de él.
—¿Qué quieres hacer Ana?
—No lo sé. Vine aquí a ver si aclaraba mis ideas.
¿Cambiaría mi vida de actriz por una vida junto a Christian?
No lo había hecho por Greg, pero el no se parecía en lo absoluto a Christian. Tengo sentimientos tan intensos por Christian como los que nunca imaginé que tendría por nadie. Christian hace que me sienta sexy y atrevida. Y me gusta como me hace sentir cuando estoy con él.
—Sabes que podemos mandar todo a la mierda y enfrentarnos a todos juntos, ¿verdad? —me dice interrumpiendo mis pensamientos.
Y sé que lo haría sin pensar en las consecuencias que traería que saliera a la luz nuestra relación. Pero es inevitable pensar en las consecuencias. Lo peor, según Jonathan, que jamás volvería a trabajar en el cine. Eso pudiese afrontarlo mientras Christian esté a mi lado. Pero una demanda de cientos de miles, no creo que mi cuenta bancaria soporte eso.
—Lo sé. —le contesto mientras siento su mano tomar la mía.
—¿Qué quieres Ana?
—Quiero tener una vida normal, que seamos una pareja normal, esta mierda de encontrarnos a escondidas me está matando. —le digo mientras me pierdo en su mirada.
Christian me da una sonrisa radiante mientras se acerca más a mí.
—Pues mandemos a todos a la mierda. —me dice mientras une sus labios con los míos.
Se que debo empujarlo, separarlo de mí, pero no puedo. El deseo me come por dentro mientras sus labios queman contra los míos.
—¡Christian! —gimo contra sus labios.
—Lo que suceda, lo afrontaremos juntos Ana, solo déjate llevar, olvídate de todo, no pienses más en las consecuencias y seamos felices. —me dice mientras toma mi rostro entre sus manos.
Y veo la sinceridad y el amor que siente por mi reflejado en sus palabras y en su mirada. Mientras me pierdo en sus ojos, sé que podremos afrontarlo todo juntos, no importan las consecuencias. No sé si es tanto champagne que afecta mis sentidos y a alterado mis pensamientos, pero lo necesito completamente, no solo en el set.
—Pues a la mierda todo. —le digo mientras me rindo a él.
Christian une sus labios nuevamente con los míos mientras sus manos se deslizan hacia mi cintura. Me inclino hacia él y me siento a horcajadas sobre sus piernas.
—Este vestido me ha tenido loco toda la noche. —me dice contra los labios mientras yo río.
—No tiene nada del otro mundo.
—Muestra demasiado.
—¿Pensaba que me querías desnuda?
—Si, pero en mi cama conmigo encima de ti.
—Pues vamos hacia tu cama. —le digo con una sonrisa mientras me levanto.
Christian recoge la botella y la copa que he dejado a un lado y nos encaminamos hacia la casa.
—Nos vemos allá. —me dice mientras me roba un rápido beso antes de entrar.
Entramos y el deja la botella y la copa a un lado mientras nos separamos. Me sacudo un poco la arena y me dirijo hacia la salida. Pero soy interceptada por Grace a medio camino.
—¿Ya te marchas? —me pregunta mientras la veo observando mi ropa.
Y sí, soy consciente de que aún tengo arena encima.
—Sí, estoy agotada. —le digo fingiendo cansancio. —No estoy acostumbrada a este tipo de eventos y debo ensayar para mañana. —le digo mientras ella me brinda una sonrisa.
—Eso me recuerda, mañana tendrán una breve sesión de fotos junto a Joey. —me dice tomándome por sorpresa. —Hemos pensado que sería buena publicidad para que todos lo conozcan.
—Sí, de acuerdo. —le digo mientras camino hacia afuera despidiéndome.
Justo antes de salir hacia el auto, Jolinne se acerca a mi.
—¿Aclaraste tus dudas? —me pregunta con una sonrisa.
—Sí, gracias. —le digo mientras le doy un beso en la mejilla.
—Para eso están los amigos, anda sé que estas apurada por marcharte. —me dice guiñándome un ojo.
Afuera, los paparazzi continúan allí, apostados. Pero no me interesan en estos momentos que me saquen fotos. Subo al auto, y salgo a toda velocidad rumbo a casa de Christian.
Con la misma rapidez que yo subí a mi auto, los paparazzi hicieron los mismo. Puedo ver por el espejo retrovisor como comienzan a seguirme y acelero a fondo todo lo que puedo tratando de perderlos. Cuando estoy acercándome a casa de Christian las puertas se abren rápidamente por lo que no tengo que bajar mucho la velocidad y entro el auto directamente hacia el garaje fuera de la vista de los curiosos paparazis.
Nunca en mi vida había tenido un subidón de adrenalina como este. Me bajo del auto con la respiración acelerada y allí está el. De pie frente a mi. Camino en su dirección pero el me intercepta a medio camino y me besa ardientemente.
Enredo mis manos en su cuello y tiro de su pelo haciendo que gima contra mis labios.
—Te deseo tanto. —le digo contra sus labios.
—Y yo te necesito con urgencia.
Sus manos bajan hacia mis nalgas y rápidamente me veo saltando sobre él y uniendo nuestros labios mientras enredo mis piernas en su cintura y el camina conmigo.
